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mitos africanos de la muerte

El origen de la muerte

Muchas culturas africanas poseen mitos que explican el origen de la muerte: para los zulúes, el Creador envió al camaleón Unawabu, a decirle a la humanidad que no moriría y a Intulo, la lagartija, a decirle lo contrario. EL camaleón tardó mucho en llegar, pero la lagartija llegó miu pronto por lo que el mensaje llegó antes. La versión de los hotentores refiere como la luna envió a un insecto decir: “como yo muerto y muriendo vivo, así han de hacer ellos”. En el camino el insecto se encontró con la liebre. Al oír su encargo, la libre dijo que corría más rápido y que iría ella. Al llegar a la tierra, le dijo a la humanidad que el mensaje de la luna era, “Como yo muero y muriendo perezco, así vosotros moriréis y llegaréis a vuestro fin”. Cuando la libre retornó y le dijo a la nuna el mensaje que había dado, se enfadó y la golpeó en el morro. Desde entonces el hocico de la liebre está partido en dos, sin embargo, los humanos siguieron creyendo lo que dijo la liebre.

Dos libros

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Así fluye el amor: Como Creas Los Condiciones Necesarias Para Sentir El Amor Autor Laura Rincón Gallardo

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Un buen morir: Encontrando sentido al proceso de la muerte Autor Daniel Behar

La depresión del enfermo terminal y la depresión del suicida.

La depresión del enfermo terminal y la depresión del suicida.
Fecha 5/9/2006 11:24:36 | Categoría: Vejez y Final de la vida

Dr. Israel Espinoza Ramírez
Médico Cirujano y Diplomado en Tanatología
México DF

Los quehaceres Tanatológicos y los deberes Suicidiológicos tienen varios puntos de vista, de estudio y de práctica clínica, en común; al menos estos: ambos versan sobre la Persona Humana, ambos tratan sobre los dolores más grandes que existen para el ser humano: Muerte y Desesperanza, y ambos requieren de un Diagnóstico certero por parte del profesional que los trate.
Creo que esta afirmación no necesita aclaraciones; vale de por sí; luego, podemos considerarla como una verdad axiomática; sin embargo, aclararé un poco.

Que se trata de Personas, porque personas lo son tanto los que padecen una Enfermedad Terminal como aquellos que sufren de una Ideación o Conducta Suicida, es indiscutible; y, no obstante, parece una realidad poco observable: al menos en nuestros sistemas hospitalarios; hablamos y pensamos (lo de pensar es lo más grave) en casos, números o expedientes, más que en seres Humanos. Lo sabemos todos y lo hemos experimentado muchos. Que Muerte y Desesperanza son los dolores más fuertes que el Hombre pueda sufrir, tampoco es dudable. ¿O alguien podría nombrarnos un sufrimiento mayor? Porque para aquel cuya vida se ha transformado en un largo y continuo tormento, vivir se torna en Desesperanza. Y para el individuo que vive en desesperanza, la Muerte es un sufrimiento mayor: porque la visión del morir se resumiría, entonces, en la de una vida sin sentido y una Muerte sin trascendencia, lo que va en contra de la conciencia del Hombre, que siempre busca trascender y que no se puede conformar con la idea de la desaparición perpetua de su ser. Parece que tampoco es observable este dato. Al menos en el sentido de Trascendencia. Lo que hace que la idea de Muerte sea lo más doloroso que existe y lo menos comprensible que hay.

Y que necesitamos un Diagnóstico certero, que pueda diferenciar lo que es evidente en el papel: la distinción que existe entre Depresión (la del Enfermo Terminal) y Desesperanza (la del Suicida), pero que no resulta tan fácil en la práctica clínica, también es evidente. Sin embargo, en el ejercicio profesional, sea en el hospital, sea en el consultorio, con la formación tan poco o nada científica que parece que actualmente se persigue en muchos grupos estudiosos de la Tanatología, que presumen de una apertura sin restricciones y gozan de una formación amorosa sin ciencia suficiente, lo que da como resultado inevitable la soberbia de creerse ya preparados para curar estos máximos dolores, la distinción entre las dos aparentemente iguales depresiones, o no es clara para el Tanatólogo, o éste no le da la importancia que requiere.

Tal certeza, la de que estamos preparados sin estarlo, tiene, como consecuencia, el que confundamos lo que es en sí inconfundible. Por lo mismo, estoy hablando de una falla en el quehacer profesional del Tanatólogo y del Suicidiólogo en México, así me lo parece, esto pasa en la mayoría de los que, en nuestro país, se autodenominan “Tanatólogos”. Lo que la sana Tanatología y la sana Suicidiología no pueden, ni podrán, nunca avalar. Fijémonos, pues, en las diferencias que existen entre la Depresión del Deprimido y la de aquel que tiene ideación o conducta suicidas, o la del que cometió el acto suicida y se le pudo salvar la vida.

La DEPRESIÓN del Enfermo Terminal.

El Enfermo Terminal sufre, necesariamente, de varios tipos de Depresión. Sí, esta aseveración es obvia y verdadera. Al menos lo es en cuanto a los síntomas que presenta, diferentes a los propios de su enfermedad médica. Esto es tan cierto que requiere de un diagnóstico profesional y certero. Porque hablando de la Depresión del Enfermo Terminal, hablamos de una ?emoción cognitiva y displacentera?, que no es lo mismo que la enfermedad de la depresión. Los síntomas serán los mismos que describe el DSM-IV, pero nunca es ni será igual, médicamente hablando, enfermedad que emoción. Primer punto que exige un Diagnóstico acertado, porque no debemos tratar de igual manera una emoción que una enfermedad: para la primera, lo más probable es que baste una adecuada psicoterapia y para la enfermedad depresiva quizás se necesite también de antidepresivos y ansiolíticos. La Depresión es la emoción dolorosa más frecuente que tiene que tratar el Tanatólogo y, eso sí, si no es bien atendida, se convertirá en real patología.

Tres, y nada más, son los diferentes tipos de Depresión que pertenecen al campo de la Tanatología. Solamente resumiré las características de cada uno, como recordatorio.

La primera es la Depresión Reactiva, la que nace ante la conciencia de la pérdida de la salud, quizás irreversible, y que aparece desde el momento mismo del conocimiento del diagnóstico y del plan de tratamiento, pero que adquiere toda su fuerza pasado el tiempo, luego de un gran sufrimiento, de un largo sufrimiento: cuando médicos, hospitalizaciones, procedimientos curativos, van y vienen, y la enfermedad sigue ganando. Y más cuando el enfermo queda solo, totalmente solo, enfrentándose a la idea de su Muerte sin que nadie lo comprenda de verdad, cuando únicamente puede tener pensamientos de sufrimiento mental, y conforme vaya perdiendo el derecho de decidir sobre su cuerpo y sobre su vida. Así, el enfermo padecerá, además de los síntomas de la enfermedad y de los efectos secundarios de los medicamentos prescritos por el médico, de culpas y vergüenza, frutos de esta Depresión..
Aunque la Depresión Reactiva aparece como algo muy evidente, lo evidente de verdad es que ninguno podemos comprender el sufrimiento del enfermo. Seamos conscientes de esto. ¿O entendemos el dolor que sufre aquella mujer cuando, al quitarse su peluca todas las noches y ver su cabeza sin cabello, el espejo le recuerda, inmisericorde, su enfermedad terminal? Sólo que nosotros también lo hayamos padecido ¿Comprenderemos el sentimiento profundo del paciente que sabe y que siente que ha perdido toda libertad, hasta la del pensamiento, como ya lo dije antes, o quizás la de moverse a pesar de que se lo impidan sus excoriaciones, o, menos dramático pero también doloroso, de ir a esos lugares que le gustaba frecuentar, o la de poder comer y beber lo que le apetece? ¿O cuando se da cuenta que ya no es dueño ni de su cuerpo ni de su vida, porque otros serán los que decidan por él? ¿O que vea su cuerpo mutilado? ¡Cómo nos hace falta tener la humildad necesaria para aceptar que no comprendemos, que no entendemos, este dolor! ¡Y que nos urge entenderlo y comprenderlo para poder decirnos de verdad ?Tanatólogos?!

La segunda es la Depresión Ansiosa, desconocida incluso para Elisabeth Kübler-Ross, que nos habla de un fenómeno que vivimos frecuentemente dentro de la familia mexicana. He tenido pacientes que luchan y luchan, que incluso aceptan quimioterapias experimentales, y que con toda la fuerza de su Yo gritan sus deseos de vivir, de sanar, de volver a ser como antes, pero que, al mismo tiempo, cuestionan el por qué deben vivir, ya que no encuentran un sentido a su sufrimiento, y anhelan morir, tanto, que incluso sufren de auténticas ideaciones suicidas. Esta es la Depresión Ansiosa. Cuando todo el Yo del enfermo desea vivir, y, al mismo tiempo, todo su Yo desea morir. Contradictorio, sí. Por lo que se presenta como un reto para la terapia Tanatológica. La complicación está en que esta Depresión la sufre no sólo el enfermo. También su familia y todos aquellos que aman al paciente. ¿Cómo sanarla? ¡No lo sé! Es decir: no hay recetas pre-hechas. Cada individuo es distinto, cada situación es diferente, luego, cada método deberá ser el adecuado a cada persona y a sus circunstancias, porque todo hombre es irrepetible y único. Lo que nos obliga a tener una detallada, muy detallada, historia clínica de todos y de cada uno de los involucrados en la tragedia de la enfermedad-muerte: es decir, el enfermo y su familia y los amigos cercanos.

La Depresión Anticipatoria es la tercera y última. Última, si la lógica gobierna lo temporal, lo que no siempre sucede. Solamente en ese sentido. Porque se da aunque el tiempo sea corto. Pero sí es la más dolorosa para todos: ya que se trata del momento, que se vive como eterno en cuanto a las emociones que despierta, en el que el enfermo sabe, con certeza absoluta, que va a morir y que su Muerte está ya muy cercana. Y nos lo dice, y nuestro amor se empeña en negarlo. Para mí, el descubrimiento de la Depresión Anticipatoria es la mayor aportación que Kübler-Ross hizo a la humanidad, comparable solamente al descubrimiento del Inconsciente que hizo Freud. ¿En qué consiste? Se trata de una Depresión silenciosa. Nace cuando el Enfermo sabe, y lo sabe con certeza, ya lo dije, que va a morir, y muy pronto: el cuerpo sabe mejor que el mejor médico cómo se siente. Cuando el Enfermo vive la Depresión Anticipatoria, necesita encerrarse en lo más oculto, en lo más profundo de su Yo, para despedirse, para decir ?adiós? a todos los que ama y a todo lo que ama. ¿Debo insistir en que es la más dolorosa? ¿Qué hacer? Precisamente curar esta depresión es lo más duro para el trabajo tanatológico: consiste en estar en silencio, tomar las manos del moribundo, acariciar al enfermo, llorar con él, aceptar la proximidad de su Muerte. Y decirle, en vez de engañarlo con esperanzas que no lo son, que no se preocupe: que ?estaré contigo hasta que cierres los ojos para siempre?. Se trata, entonces, de la Depresión que produce más dolor, tanto para el enfermo como para los familiares y amigos íntimos y para quien hace la labor tanatológica.

En un resumen demasiado corto he querido dejar en claro lo que significa la Depresión del Enfermo Terminal. Lo difícil que es entenderlo. Lo imposible que es comprenderlo ya que no estamos en sus zapatos. Y, lo que más afecta por lo complicado, lo importante de estar también con la familia, con todos juntos y con cada uno por separado. Si fui claro, hablé de la necesidad de tener una profunda y real formación profesional. Si no la tenemos y sí nos dedicamos a esta labor tanatológica, estaremos cometiendo un verdadero crimen, no imputable para la policía desde luego, pero sí un crimen de verdad. Piénsenlo. Porque sé que muchos desean una Tanatología de apertura y sin exigencias de un conocimiento profesional profundo ni de una espiritualidad humana básica.

Veamos ahora a quien sufre de IDEACIÓN SUICIDA
La Depresión ? desesperanza ? de quien sufre una ideación o conducta suicidas.

La Depresión del Enfermo Terminal y la que sufre el Suicida en potencia son lo opuesto. El enfermo sufre Depresión porque desea vivir. El que tiene una ideación o conducta suicidas, la sufre porque desea morir y no ve cercana su Muerte natural. Son pues radicalmente diferentes. Por eso exigen un diagnóstico seguro.

¿Por qué el Hombre, el Ser Humano, anhela morir, tanto, que fabrica su propia Muerte? ¿Qué es lo que hace que su vida sea un tormento, del cual la Muerte aparece como la única salida? La Causa, nunca la sabremos. Nadie, nunca, la conocerá. Aunque sí podremos suponer las causas. Incluso, si el suicida dejó una carta póstuma que quiere explicar el por qué de su acto, dicha carta sólo nos hablará del estado emocional que tenía cuando escribió su mensaje. Nada más, El motivo profundo por el que se suicida una persona nunca será conocido. Es que quien se mata comienza a hacerlo mucho antes de apretar el gatillo de la pistola. Esto es un axioma. Quien se mata tiene años y años, previos, de sufrimiento mental y emocional.

Para dejar claro mi punto de vista, transcribiré una carta que dejó en mi consultorio la sobrina de una mujer suicida. Dice así:

?¡Hola! Escribo esto para manifestar mi decisión de no pertenecer a este mundo. No creo ser parte de esta vida, ni de las personas que me rodean, causando lástima, compromiso, carga, disgusto para todos. Para mí es una angustia saber que estoy demás y preocupo a la gente cuando no vale la pena, considero que es lo mejor para mí y después de todo para las personitas que están ligadas a mí. Quiero que sepan que esto no es una tontería, lo he analizado bien, tengo tiempo de hacerlo, estoy consciente de que con esta decisión ayudo a todos y eso me hace sentir mejor; al menos puedo decir que sirvo de algo.
Querer a la gente te hace sufrir porque no es suficiente y yo no sé hacer daño a nadie, no quiero llegar a ser una persona insensible, fría y sin sentimiento; lo he intentado pero no puedo y me siento más vacía de lo que estoy, así como no soy mujer de proporcionar amor o ser alguien como para hacer sentir que soy importante en la vida de alguien, con esto trato de evitarme dolor.
Nadie entiende realmente lo que soy y siento, mi hijo, mi bebé, mi familia, mis amigos, y los enemigos también, no se preocuparán o no perderán su tiempo pensando dónde estoy, quién soy, qué pienso, ni para dónde voy.
No quiero llegar a dejar de querer o amar a los que quiero o amo; por eso me dejaré a mí misma para estar a donde pertenezco: un lugar donde a las personas como yo las olvidan.
Los quiero mucho.? Y firmó…

¿Vemos claro que se trata de una vida que hace mucho tiempo dejó de serlo? Sí, es una carta en la que, analizándola, está el Perfil Suicida pleno.

En el curso básico de Tanatología, nos enseñan: ?Si quieres saber cuán grande es el riesgo suicida en una persona, y no tienes tiempo suficiente para analizarla, fíjate en un solo dato: ¿Tiene, o no, desesperanza? Si la tiene, el riesgo es altísimo?. Es obvio que quien escribió la carta que acabo de describir está en la más profunda desesperanza: fruto de años y más años de depresión, de sentirse no entendida ni menos comprendida, de ir aceptando poco a poco que no es persona, sino alimaña que causa daño; de saber que no merece, ni merecerá, ser amada por más que ella sí ame, ni siquiera por su hijo, un niño de doce años a quien ella llama: ?mi bebé?. ¿Esto es vivir?

La desesperanza es la característica principal de la Depresión del Suicida. Cuando tú sientes, como lo sentía la mujer cuya carta transcribí, que vives en un pozo profundo, oscuro, en el que no brilla la más pálida luz de esperanza, no tienes más remedio que matarte. Cuando vives esa tríada cognitiva que te hace ver negro tu interior, negro tu entorno, negro tu futuro, ¿encontrarás un sentido a tu vida?

La curación, el antídoto, de la ideación suicida será, pues, inyectar esperanza a quien vive en la desesperanza. Pero esperanza real, no mágica, no falsa. Proyectado hacia el futuro, el hombre no se libera del presente, ni de sus angustias, ni de sus temores, ni de sus vacíos, ni de sus culpas. Y todo este conjunto puede provocar la depresión que mata.

Pero debemos tomar la conciencia de que la vida es un tender hacia el futuro; porque entonces el futuro se percibirá como un proyecto que formará parte de la historia personal. Es cierto que, bajo este punto de vista, el Futuro es como un Presente no acabado todavía, pero también es verdad que se tomará como responsabilidad, compromiso y temor. Y no hay otra manera de aprehender totalmente al Yo. Por otra parte, aceptar al Futuro de esta manera, significa el modo directo de encontrar un sentido al dolor y al sufrimiento. Luego, será la manera de acabar con la desesperanza. Porque de este modo sí se verá al futuro como esperanza.

La Esperanza es una prerrogativa típicamente humana que está estrechamente vinculada con la vida. La Esperanza es la virtud que le falta a quien sufre de ideación suicida. La Esperanza es todo un proyecto de vida, es una meta que, quien se dedica al quehacer tanatológico o a los campos de la Suicidiología clínica., debe alcanzar, junto con su paciente que sufre de una desesperanza que lo empuja al suicidio.

Para el ser humano no existe alternativa. Si se muere la esperanza, ya no se vive como Hombre. Esto es sumamente importante para que lo tomemos en cuenta. El que espera tiene confianza en triunfar, pero siempre con la ayuda del Otro: sea Dios, o el médico, el familiar, o el suicidiólogo, etcétera. Porque esperar es construir, junto con el amigo, las condiciones necesarias para que se realice lo deseado y, lograr que, de esta manera, la espera se torne presencia.

Bajo un punto de vista suicidiológico, estar lleno de esperanza es condición necesaria para la acción. Quien está sumergido en la desesperanza, se siente apático, embotado, inactivo. Tendrá sentimientos, pero le faltará energía para actuar. El ser humano necesita sentirse motivado para que luche por alcanzar sus metas. Es una de las condiciones que le faltan a quien tiene ideación o conducta suicidas: pensará, o creerá, que, más que vivir, está simplemente vegetando. Por lo que fácilmente sufrirá de la angustia y de la ansiedad.

El momento, un instante tan largo que puede durar años, muchos, desde que el paciente comienza a perder el sentido de su vida, estará envuelto en crisis y en miedos. Afloran en él ? a lo largo de ese largo tiempo – los conflictos del pasado, los cuales activarán a su vez, problemas de dependencia, de pasividad, de narcisismo, de identidad, y varios más. ¿Qué podemos hacer entonces? Shneidman nos enseña que solamente el amor podrá sostener al enfermo en estado crítico. Y el suicida en potencia es un enfermo que lo está, y seriamente. Nada más el cuidado amoroso llenará su vida de verdadera esperanza.

Entramos, con estas ideas, al campo de la Espiritualidad. El mundo tanatológico es un mundo espiritual. Ahí es en donde, quien se sienta Tanatólogo, debe estar inmerso. No podemos ignorar la fuerza y la ayuda que brinda, a quien sufre, la auténtica espiritualidad.

Si el Deprimido, o el Suicida en Potencia, sabe que la Muerte es el fin absoluto de todo, siempre podrá justipreciar los sentidos de responsabilidad y de libertad que lo lleven a elegir sus Valores Trascendentales Personales; y en esto se finca la Espiritualidad Humana Básica; así aparecerá la esperanza que le dará sentido a su Vida y sentido a su Muerte.

Si prefiere creer en la reencarnación, descubrirá su karma, ese hado, o destino, de cada uno. Valles nos enseña que la ley del Karma muestra que todo lo que la persona habla, calla, hace, piensa, omite, repercute en el equilibrio del Universo. Pero también aclara que los predicadores hindúes sostienen que los que han llegado al nivel humano están ya cerca del fin. La esperanza le hará saber que la liberación final está ya, digamos, al lado.

Si el enfermo es judío, su esperanza estará puesta en Yahvéh. El sabe que Dios es la fuente de cada uno, simplemente por la cualidad intensamente personal de Dios; y, puesto que sabe, que El es la fuente de todo lo que tenemos y hacemos, sabe que Dios está más cerca de nosotros que nuestras propias manos o aliento. Como canta el salmista: ?¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir? Si hasta los cielos subo, allí estás tu, si en el seol me acuesto, allí te encuentras. Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar, también allá tu mano me conduce, mi diestra me aprehende? (Ps 139.7-10). Sí, el judío bíblico sabe que es imposible separarse de Dios. Esa es su esperanza.

Y si el paciente sigue a Cristo, la esperanza cristiana se basa en y brota de la Persona de Cristo. Jesucristo es la esperanza. En El tenemos la confirmación de que la Muerte no es la última palabra de Dios sobre la vida del hombre: sabemos que la familia humana está llamada a unirse a Cristo, a vivir con El, a ser semejantes a Dios, ?porque, nos dice San Pablo, lo veremos tal cual es?. Para el verdadero cristiano todo está fincado en el Misterio Pascual. Y Pascua es Muerte y Resurrección. Así la esperanza cristiana es espera cierta de la perfecta restauración de la realidad humana y cósmica. En Cristo, el hombre espera a Dios y a una Vida en comunión con El. Así, cuando la vida se torne insoportable, tendremos que recordarle a nuestro paciente cristiano que el camino de la Cruz es el camino del Hombre, sí, pero también es el camino de Dios.

Pero si el enfermo es ateo podrá creer en la inmortalidad de la circulación de la vida, ya que, según el materialismo científico, nada se crea y nada se destruye; todo se vive como una trasmutación de moléculas y de átomos. Y en esto basa su esperanza. Como lo enseña Acuña es su poema ?Ante un cadáver?: ?tu cráneo lleno de una nueva vida, en vez de pensamientos dará flores..? y más adelante asegura: ?… la materia, inmortal como la gloria, cambia de formas; pero nunca muere?.

Quise ser muy claro. No sé si lo logré. Vuelvo a lo mismo: se requiere en el trabajo tanatológico de un diagnóstico profesional y certero. Porque, aunque en síntomas se confundan la Depresión del Enfermo Terminal con la que sufre el Suicida en Potencia, sabemos lo diferentes que son:
Una aparece por el gran deseo de vivir. La otra por la necesidad de morir. Dicho esto, parece obvio que la manera de acercamiento tanatológico al Enfermo, para lograr la curación de los inmensos dolores que sufre, el de la Muerte y el de la Desesperanza, que son los que siempre debemos curar, requiere de un Diagnóstico Certero y Profesional ? lo que exige una auténtica preparación de estudios y de una práctica clínica en un principio supervisada ? y además de un claro conocimiento y de una experiencia vivida, de lo que es la verdadera Espiritualidad.. Para que seamos Tanatólogos y/o Suicidiólogos de verdad.

STA DE VIVOS Y MUERTOS

STA DE VIVOS Y MUERTOS

El Día de los Difuntos se originó en México hace 3.000 años, pero la celebración se ha extendido a Latinoamérica. Eso sí, el ritual es extraordinariamente diferente en cada país. Son tradiciones autóctonas que, en algunos casos, podrían considerarse algo macabras. La proximidad del Día de los Muertos (o de los Santos Difuntos, como también se le llama) tiene a miles de vivos ocupados en la preparación de los rituales con los que rendirán tributo a sus parientes que ya partieron. México es el punto de partida de esta tradición que se extendió al resto de Latinoamérica; esto porque fueron las antiguas culturas indígenas de los aztecas, mayas, purepechas, nahuas y totonacas las que, desde hace 3.000 años, realizaban rituales dedicados a sus ancestros en estas fechas. Tras la conquista por parte de los españoles y con la instauración del catolicismo se empezó a festejar el 1° de noviembre como el Día de Todos los Santos, y el 2 de noviembre como el Día de los Fieles Difuntos.

En México, esta tradición entraña una verdadera fiesta de rituales en honor a ?la calaca?, como le llaman a la muerte. Los actos de recordación arrancan desde el 28 de octubre, día dedicado a los fallecidos en accidentes o asesinados; el 1° de noviembre rinden culto a los muertos niños, y el 2 de noviembre a los mayores. Los altares en las casas se levantan varios días antes y el 31 de octubre se colocan canastas llenas de frutas. También se adornan con calaveras de dulce, pan de muerto (bollas de pan dulce con un decorado que simboliza huesos), refrescos, agua bendita, candelas y algunas imágenes religiosas. No pueden faltar las flores de tzempaxuchitl, de color amarillo, que desde la época precolombina han servido de ofrenda para los difuntos. En el centro del altar se colocan objetos que la persona disfrutaba en vida, su fotografía, sus platillos favoritos y hasta su licor predilecto porque, según algunas creencias, el difunto puede presentarse ese día en la casa. Por ello, una vez listos los bocadillos que compartirá la familia tras los rezos, sus miembros salen de la casa unos minutos para dar oportunidad al difunto de que llegue a degustar los manjares servidos en su honor.

El 2 de noviembre se visitan los cementerios en medio del doblar de las campanas y del incienso que se quema en señal de despedida: es hora de que los muertos regresen a su santa morada. El ritual se prolonga incluso hasta el 3 de noviembre, cuando se da un intercambio de ofrendas como cestas de pan y fruta entre familiares y amigos, lo que se conoce popularmente como ?donar la calavera?. Cada país a su manera. Aunque siempre se mantienen algunos rasgos comunes entre la celebración mexicana y la de otros países latinoamericanos, también hay marcadas diferencias. En Guatemala, por ejemplo, se tiene la creencia de que las ánimas benditas salen de los cementerios y visitan sus antiguas moradas, por lo que muchos dejan los altares caseros con un vaso de agua, una lámpara y una fotografía del difunto. Algo muy típico en este país es la ?flor de muerto?, de color amarillo, que solo florece en esta época y que, junto con el ciprés, es usada para la decoración de las casas . Pero hay dos celebraciones con las que los guatemaltecos se diferencian por completo del resto de los países latinoamericanos: la corrida de caballos y el vuelo de los barriletes (papalotes) gigantes.

Un poblado aislado en las montañas de Los Cuchumatanes llamado Todos Santos Chumatán es el lugar donde se celebran carreras de caballos en un ambiente distendido con ancianos indígenas que cuentan anécdotas mientras se deleitan con la comida típica: tamal negro. La otra tradición en extremo colorida se celebra en el pueblo de Santiago Sacatepéquez. Ahí, desde muy temprano se reúnen sus habitantes en el cementerio, donde empieza el vuelo de enormes papalotes (cometas) que, al mover sus flecos multicolores, envían mensajes a los seres queridos del más allá. Recuerdos y anécdotas.

Otros que creen fielmente que las almas de los muertos regresan en su fecha son los peruanos de las zonas rurales. Por ello preparan el altar con todas las dedicatorias posibles al fallecido y un verdadero manjar que dejan a solas durante toda la noche, para no inhibir al difunto. Otra costumbre muy arraigada en este país es reunirse a tomar un café con un único tema en el tapete: recordar al fallecido y sus anécdotas. Mientras que en países como Venezuela, El Salvador o Costa Rica, ?la procesión va por dentro? (los honores se rinden sin grandes festejos pero sí con solemnes visitas al cementerio y muchas flores), en Nicaragua sí se toman a pecho esta fecha y van más allá que los deudos en otras latitudes.

En este país muchos festejan en el cementerio y por la noche, donde esperan el alba para acompañar a los suyos en su propia tumba. Se acurrucan y duermen al lado de los sepulcros. Un lugar donde la tradición constituye una verdadera fiesta es Ecuador. Allí las familias se reúnen alrededor de una comida tradicional: guaguas de pan (figuras de pan con forma de niños) y colada morada, una bebida hecha a base de maíz y moras. Muchos visitan los cementerios y colocan la mesa sobre las tumbas de los familiares; ahí pasan el día entero, en una especie de festín gastronómico y en estrecho contacto con sus familiares. En algunas regiones se les traen además las armas y los objetos que le eran valiosos, o se invita al muerto a jugar el ?juego del Piruruy? (un juego de dados). Según la suerte que tire, se pueden conocer sus necesidades o sus reproches. Y gracias a este dado tallado en un hueso de llama, se pueden también resolver los desacuerdos? Bolivia es otro país que celebra la fiesta de Todos Santos (así la llaman) como uno de los momentos más importantes en su calendario de efemérides.

Durante esta fiesta, se cultiva la memoria a los muertos con cuantiosos sembradíos sobre sus tumbas. Acá, el 1° de noviembre a mediodía, las familias de los muertos alistan una mesa sobre la cual disponen un mantel (blanco si el difunto es un niño, negro u oscuro si era un adulto), y encima ponen elementos simbólicos que pueden ser objetos o comida. También se instala encima una foto del muerto y velas encendidas, con una cantidad de alimentos que, según la situación económica de la familia, puede ser un banquete realmente impresionante, acaso digno de cosacos. Los parientes se sientan alrededor de la mesa y reciben visitantes toda la noche, quienes los acompañan en sus oraciones y, por supuesto, en la comilona. Al día siguiente, hasta se ven grupos de rock o de mariachis cantando para los difuntos, mientras las familias arman la mesa ceremoniosamente sobre las mismas tumbas. Al mediodía empieza el ritual de despedida de las almas que deben regresar al mundo subterráneo. De nuevo, se sirve una comida abundante, porque ?el muerto necesita mucha energía para su viaje de vuelta?.

En síntesis, se puede decir que en Bolivia, especialmente en las zonas rurales, los cementerios se transforman, por unas cuantas horas, en un gigantesco festín sobre el pasto. Tal vez uno de los rituales más atípicos se da en Haití, donde el 2 de noviembre se celebra la fiesta tradicional de las almas en una especie de culto que combina música, etnia y tradición. Aquí, el vudú, heredado de las antiguas naciones africanas que fueron exiliadas al Nuevo Mundo tiene un papel preponderante. En Puerto Príncipe, las multitudes se visten de rojo y negro ?colores que representan los espíritus de sus antepasados?, y los congregados se encaminan en procesión al camposanto principal con el afán de despertar a los espíritus malignos y honrar al guardián de los muertos. Todos bailan y cantan, al tiempo que limpian las tumbas y las adornan con velas y flores. Además dejan ofrendas de pan y ron en las tumbas. Nunca falta un poseído, quien se frota con jugo de chile sobre su cuerpo y toma ron mientras la música estridente no deja de sonar. En las últimas horas, la celebración se desboca, pues en medio del frenesí de cánticos y bailes, charlan con sus muertos como si estos pudieran escucharlos. Al anochecer, igual que en otras latitudes, los deudos regresan a sus casas y dejan a sus muertos descansar en paz… hasta el próximo 2 de noviembre.

http://www.nacion.com/proa/2006/octubre/29/reportajes871093.html

ACTIVIDAD CEREBRAL EN ESTADO VEGETATIVO

ACTIVIDAD CEREBRAL EN ESTADO VEGETATIVO

Lo muestra un estudio en Science Viernes, 8 de septiembre de 2006

Una mujer de 23 años, que se encontraba en estado vegetativo persistente tras haber sufrido lesiones cerebrales en un accidente de tránsito, fue capaz de “comprender” y de “responder” a ciertas órdenes de sus médicos, según revela el estudio de sus imágenes cerebrales que publica hoy la revista Science.

Cuando se le pidió a la joven que se encontraba en estado vegetativo desde hacía cinco meses que se imaginara a ella misma jugando al tenis y recorriendo las habitaciones de su casa, la actividad cerebral observada a través de modernos aparatos de neuroimágenes fue similar a la obtenida en voluntarios sanos que participaron del estudio. “Sus reacciones neurológicas fueron totalmente iguales a las observadas en los voluntarios -escribieron los autores del estudio en sus conclusiones-.

Estos resultados confirman que, pese a cumplir con los criterios clínicos de un estado vegetativo, esta paciente mantuvo su capacidad de comprender órdenes y de responder a ellas a través de su actividad cerebral.” “Los datos de este experimento son muy interesantes, pero tenemos que ser muy cautos: el que haya actividad cerebral no significa que la red de conciencia esté preservada. Se trata de islas de reserva cognitiva que no representan la conciencia general”, comentó a LA NACION el doctor Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco). Manes, que publicó años atrás un estudio que mostraba por primera vez una mínima activación cerebral en algunos pacientes en estado vegetativo ante el estímulo de oír voces familiares, advirtió: “El conocimiento de la conciencia es todavía rudimentario; estamos en etapas iniciales como para sacar conclusiones definitivas”.

Agregó que, aun así, este estudio abre una discusión sobre cuestiones legales y éticas en torno de estos pacientes. “Esto no puede aplicarse a todos los casos de pacientes en estado vegetativo, ya que es un grupo muy heterogéneo que incluye lesiones cerebrales de diferentes tipos”, aclaró, por su parte, el autor principal del estudio, el doctor Adrian Owen, del Consejo de Investigaciones Médicas de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. http://www.lanacion.com.ar/cienciasalud/nota.asp?nota_id=838679

una vision y sus conceptos

No hay lugar en la tierra donde la muerte no pueda encontrarnos, por mucho que volvamos constantemente la cabeza en todas direcciones… si hubiera alguna manera de resguardarse de los golpes de la muerte, no soy yo la persona que no lo haria…Para empezar a privar a la muerte de su mayor ventaja sobre nosotros, privemos a la muerte de su extrañeza,frecuentemosla,no tengamos nada mas presente en nuestros pensamientos que la muerte…No sabemos donde nos espera la muerte, asi , pues, esperemosla en todas partes.Practicar la muerte es practicar la libertad. El hombre que ha aprendido a morir ha desaprendido a ser esclavo.”

El cuerpo mental

Nuestro cuerpo mental en el bardo del devenir tiene caracteristicas especiales.Posee todos los sentidos,es ligero, lúcido,y móvil. Al principio ese cuerpo mental tiene la forma del cuerpo que poseiamos en vida,pero sin defectos. Su tamaño es el de un niño de 8 o 10 años. Debido a la fuerza del pensamiento,el cuerpo mental no permanece quieto ni un instante.Va a donde quiera solo con pensarlo.Podemos ver a otros seres del bardo, pero no nos ven los seres vivientes.Las enseñanzas del bardo dicen que el cuerpo mental vive de olores,y obtiene su alimento de las ofrendas dedicadas a su nombre.La mente sigue perpetuando los habitos y pautas establecidos.Durante las primeras semanas del bardo no nos damos cuenta de que estamos muertos volvemos a casa,a hablar con las personas queridas.Los vemos llorar y dolerse por nuestra muerte.Nos sentimos enojados dolidos y frustrados.Si estamos muy apegados a nuestro cuerpo intentaremos entrar en el.En algunos casos el cuerpo mental puede rondar sus posesiones o cuerpo durante semanas o años en este Bardo revivimos toda nuestra vida anterior.Cada 7 dias nos vemos obligados a pasar por nuestra muerte,si fue pasifica ese estado mental pasifico vuelve a repetirse.Todas las experiencias de este Bardo surgen de nuestra mente,creadas por el regreso de nuestro Karma y nuestros habitos.Se oyen fuertes ruidos causados por los cuatro elementos.Cuando intentamos escapar de ellos se abren ante nosotros 3 abismos:blanco,rojo,negro.Estos abismos son nuestra propia ira deseo e ignorancia.Todo el paisaje esta moldeado por nuestro karma.Si nuestro comportamiento era positivo nuestraexperiencia en el bardo sera feliz,si fuimos dañinos nuestra experiencia sera el dolor y el miedo.La duracion del tiempo en este Bardo es de 49 dias con un minimo de una semana pero varia algunos se quedan incluso atascados en el Bardo para convertirse en fantasmas.Aqui esperamos hasta establecer una conexion Karmica con nuestros futuros padres.Hay dos casos que no pueden esperar en el Bardo por que el intenso poder de su Karma los arrastra de inmediato hasta su proximo renacimiento.El primero corresponde a quienes han llevado una vida muy benefica.El segundo caso es el de quienes han llevado una vida negativa estos viajan rapidamente hasta el proximo nacimiento donde quiera que sea…

El Plano Fantasmal

En el instante mismo de la transición; y que de ningun modo parece resultar dramatico y tal como se nos ha inculcado culturalmente, los que se han ido se sumergen en un interludio variable de inconsciencia revitalizadora.

Cuando vuelven en sí, se llevan una colosal sorpresa al comprobar que se sienten mas vivos y sanos que nunca y continúan siendo los mismos, con la inalterable identidad personal que les caracterizó durante su estancia en la tierra.

Constatan maravillados que siguen en posesión de un cuerpo, comparable al de carne y hueso, aunque mas sutíl y energético. Por el extraño curso de los acontecimientos deducen que están muertos y paradójicamente se asombran de no haber perecido disueltos en la nada y notarse con mas chispa y energía que cuando se encontraban prisioneros en su densa envoltura carnal. Estupefactos por no sufrir el horror desde siempre asociado con la defunción, gozan en cambio de un indescriptible bienestar y de la felicidad mas inefable.

En seguida una especie de comité de recepción les otorga una cálida acogida que tampoco esperában, sus familiares, amigos y todas aquellas personas con las que hubo algun tipo de vínculo afectivo en vida le servirán de guías. El comité se congrega a las puertas de la zona fantasmal dispuestos no solo a acoger a los fallecidos, sino que están preparados para instruirles sobre la naturaleza, funcionamiento y reglas de adaptación del nuevo estado de cosas.

La emoción de los reencuentros tras el primer estupor, resulta verdaderamente inenarrable. Pasada la excitante vorágine de la acogida a los recién llegados, invisibles ya para los cinco sentidos de los humanos, estos suelen contemplar el ritual de su funeral, atraídos por el potente magnetismo del dolor que su ausencia provoca en los deudos que lloran y rezan por los que creen sin vida.

A este primer plano se le conoce con el nombre de Plano Fantasmal, es un plano mas sutíl que la materia física pero aún es intermedio para el camino de regreso a casa. Este plano se caracteriza fundamentalmente porque la materia o el cuerpo sutíl que se desprende de la envoltura carnal ya sin vida, permanece un tiempo determinado en este plano antes de seguir su camino de regreso al hogar.

La permanencia en este plano va a quedar determinada por el grado evolutivo y de consciencia de cada alma que haya desencarnado, es decir, que en este plano se permanece en promedio unos cuarenta días terrestres, para todas aquellas almas que tienen conocimiento de que existe otra vida después de la vida física.

No sucede así con aquellos que se dicen ateos y que niegan la posibilidad de la existencia de otra vida, o aquellos que martirizados por sus propios remordimientos, sienten que estan viviendo una pesadilla y que deberán ser castigados por las malas acciones realizadas.

También es común que personas que han desencarnado en forma violenta por un atentado contra su vida, resulten tan sorprendidas del hecho que no acepten que han muerto, toda vez que se sienten con vida y entonces tardan muchísimo tiempo sin reaccionar, incluso su cuerpo energético se encuentra sumamente densificado por la emocionalidad del temor, o el coraje, o deseo de venganza, sin embargo, este tema lo trataremos con mayor detalle en el siguiente capítulo.

Por el contrario, aquellos seres que han logrado abrir su consciencia encarnados, sera automático el momento de la transición, es decir, tan pronto suceda, ellos sabrán con claridad que ha terminado su misión en esta etapa de su evolución y pasarán muy poco tiempo en el plano fantasmal; pueden ser incluso solo unos días para que puedan acceder al siguiente plano conocido como plano astral, que será comentado también en capítulos posteriores, para dar un ejemplo mas práctico de lo que es la zona fantasmal me gustaría referirme a la película que se filmó hace apenas unos años con el título de “Ghost” o “Fantasmas”.

Aquellos que vieron esta película recordarán que el actor principal es asesinado en un asalto y después esta persona permanece en la Zona Fantasmal durante un tiempo determinado con el fín de proteger y ayudar a su esposa, y al mismo tiempo identificar y castigar a su asesino.

Este caso, aunque llevado a la pantalla en forma dramática nos deja muy claro lo que sucede en esa Zona Fantasmal, ya que una de sus características principales es que se esta en contactocon el mundo denso de la materia, es decir, que los seres que habitan esa zona transitoria pueden vernos y escucharnos con toda claridad, situación que nosotros no podemos hacer y esto se da porque la materia densa es visible en ese plano de vida, no obstante que uno tiene un cuerpo energético y solo puede ser percibido por el humano cuando ha recibido un entrenamiento especial y tiene abierto lo que se conoce como Tercer Ojo.

Una vez que el alma que ha desencarnado acepta el hecho de que se encuentra en otro plano de vida, entonces es el momento de recapacitar por la vía del exámen de consciencia; se recapitulan las lecciones recién aprendidas, como un paso previo a una composición del lugar que inducirá a la adopción de decisiones consecuentes sobre la consciencia futura; se hace una exaustiva revisión que representa un insoslayable análisis de la historia personal que recoge hasta sus incidentes más mínimos.

Con semejante ajuste de cuentas del bien y del mal caen por si solos los autoengaños, las máscaras y las falsas coartadas justificativas.

Las escenas que en su día actuamos como héroes y villanos, se nos muestran con impecable realismo y objetividad, sin paleativo alguno, ni dulcificadores atenuantes. Cuando infligimos daño a alguien desgraciado, la cámara se detiene, por así decirlo, y entonces sufrimos en vivo, y en el fuero interno del perjudicado, la amargura y desolación provocada por los actos tan injustamente cometidos.

Semejante revisión de nuestras acciones, vistas con tan despiadada imparcialidad, supone una vivencia aterradora que marca a fuego y deja en el ánimo una huella inborrable.

El remordimiento y ansias de reparación por las atrocidades o los errores cometidos son verdaderamente punzantes, y nos queman las entrañas del alma y de ahí nace la persistente leyenda de las llamas del Averno.

Una vez examinadas las luces y sombras de la existencia anterior, caemos en una etapa de intenso arrepentimiento y dolor de corazón, que nos impulsan en consecuencia a disponer las obligadas medidas correctoras: racionalizar nuestro comportamiento en el porvenir, adecuándolo a las leyes naturales, no caer en los mismos errores y compensar en justicia a los que hemos agraviado.

Aquí podemos recordar el hecho de como funciona la Ley de Causa y Efecto, ya que muchas veces nos encontramos en la vida con personas que sin conocernos aparentemente nos ayudan y nos apoyan, y al revés, encontramos otras que tratan gratuitamente de dañarnos y perjudicarnos sin ninguna razón aparente, en estos casos la razón se encuentra ubicada en vidas pasadas, donde hemos sido favorecidos y ayudados o perjudicados por almas que coexistieron encarnados

RESUMEN DE CONCEPTOS

Primero.- La muerte no existe, el morir en el cuerpo físico es renacer en un plano de vida más sutíl.

Segundo.- Cuando uno muere, se cae en la inconsciencia revitalizadora, y en breve uno se da cuenta de que esta vivo, solo que en un cuerpo mas sutíl.

Tercero.- Un comité de seres familiares y amigos que han trascendido antes que el difunto, lo esperan en ese nuevo plano de vida, y el encuentro es fabuloso.

Cuarto.- Este primer plano de vida al que se accesa se le conoce como Plano Fantasmal.

Quinto.- En ese plano transitorio, se permanecerá un corto tiempo, el que dependerá en gran medida del grado de consciencia que tenga el sujeto, ya que la ignorancia y no aceptación de la muerte, puede retrasar la permanencia por varios años.

Sexto.- En esta etapa, comprendemos mejor lo que hicimos en la vida pasada y hacemos un análisis muy profundo de consciencia, lo que nos servirá de lección para no volver a cometer los mismos errores.

ENFERMEDAD TERMINAL Y MUERTE EN LA INFANCIA

ENFERMEDAD TERMINAL Y MUERTE EN LA INFANCIA

Ttlga. Mercedes Bonilla Arandia. ¿Qué es un niño?

Los niños vienen en diferentes medidas, peso y colores. A los niños se les encuentra dondequiera: encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo o brincando. Las mamás los adoran, los primos los detestan, los hermanos mayores los toleran, los adultos los ignoran y el cielo los protege. Un niño es una criatura mágica. Puedes cerrarle la puerta de tu despacho, pero no la de tu corazón. Puedes sacarlos de tu estudio, pero no puedes sacarlos de tu mente. Pero cuando regresas a casa por las noches, con tus sueños y esperanzas hechas trizas, ellos puede remediarlos y dejarlos como nuevos con dos palabras mágicas: ¡ Hola Papito ! – ¡ Hola Mamita !

Concepto de Enfermedad y muerte en los niños.

En los primeros 18 meses de vida: No tienen concepto de muerte. ? No comprenden lo que es la enfermedad y reaccionan al malestar físico. ? No existe conocimiento de qué es la muerte. ? Temen al abandono de sus padres. De los 2 a los 5 años. La muerte no es definitiva ? La muerte es algo reversible y temporal, tienen pensamiento mágico ? Lo ven como un castigo ? Sus juegos tienen que ver con la muerte. ? En caso de enfermedad viven tres fases: ? Fase de Protesta ? Fase de Desesperación ? Fase de desvinculación Entre los 6 y los 9 años ? La muerte es un fantasma. ? Relacionan la muerte con enfermedad o castigo. ? Es un acontecimiento definitivo que no le sucede a él solo les afecta a los ancianos. ? Tiene miedo a la soledad. ? Temen más a la forma de morir que a la muerte. ? Considera que él mismo puede morir. ? Le interesa saber que hay después de la muerte. ? Relaciona la muerte con otros seres vivos. De los 10 a los 12 años ? Ven a la muerte igual que el adulto. ? Quienes se mueren ya no regresan. ? Entienden que todos se mueren. ? Relaciona la muerte con el cese de las funciones vitales. ? El morir es la parte sencilla, el verdadero reto, es ayudarlos a vivir, a vivir hasta que llegue el momento final ?

La enfermedad y muerte de un niño Se considera una monstruosidad. Cuando enferma se tiende a la sobreprotección quitando responsabilidad, independencia y madurez. Requiere de su familia, amigos, escuela, juegos. Se le debe proporcionar información adecuada. Se le debe permitir expresar sus sentimientos. Relacionan a la muerte con separación de sus padres, abandono y soledad.

Debemos hablarles de la muerte a partir de sus experiencias personales: mascotas. Demostrarles gráficamente lo que se les hará y que sucederá. Usar sus propios juguetes para explicar la muerte. Escúchelos y permítales hablar. Sus peticiones finales son muy importantes. Habla con él con sinceridad y responde sus preguntas con palabras simples y claras. Aunque todos tienen derecho a saber, no todos tienen la necesidad de hacerlo. Debes ser abierto, accesible y auténtico con tus sentimientos, pero escucha los de él. Respeta las manifestaciones de sus sentimientos: enojo, rabia, llanto, etc.

No impongas tus ideas acerca de lo que es el dolor, éste no puede evitarse, pero si puede guiarse. El niño no le teme a la muerte sino a perder a su familia. Háblale de algún ser querido muerto que lo pueda acompañar en su viaje. Ayúdele a conservar su vida lo más normal posible: amigos, compañeros de escuela, etc. Su estado físico será algo que influya en su estado de ánimo.

RESPETA SU VOLUNTAD. Es mejor que esté en su casa. Trátalo como siempre lo has hecho, ayuda a que se sienta comprendido. El contacto físico es maravilloso medio de comunicación. Estos niños moribundos tienen una sabiduría superior a los niños de su edad, no son adultos pequeños ni tontos. Los niños que están agonizando requieren tiempo y oportunidad para despedirse. Ayúdalos a hacer su testamento. Necesita buscar su trascendencia, ayúdalo. Al niño enfermo le entristece luchar por la vida, cuando en realidad quiere prepararse para la muerte. ¿cómo? Ayúdale a mantenerse firme en sus creencias religiosas. ¡ESCÚCHALOS PARA CONOCERLOS!

“Hay momentos en la vida en que no importa la posición que adopte el cuerpo, El alma está de rodillas”

http://www.cedehc.org/framet.php

reflexiones sobre la muerte

LA MUERTE

HE RENACIDO MUCHAS VECES, DESDE EL FONDO DE ESTRELLAS DERROTADAS, RECONSTRUYENDO EL HILO DE LAS ETERNIDADES QUE POBLÉ CON MIS MANOS, Y AHORA VOY A MORIR, SIN NADA MÁS, CON TIERRA SOBRE MI CUERPO, DESTINADO A SER TIERRA.

NO COMPRÉ UNA PARCELA DEL CIELO QUE VENDÍAN LOS SACERDOTES, NI ACEPTÉ TINIEBLAS QUE EL METAFÍSICO MANUFACTURABA PARA DESPREOCUPADOS PODEROSOS. QUIERO ESTAR EN LA MUERTE CON LOS POBRES QUE NO TUVIERON TIEMPO DE ESTUDIARLA, MIENTRAS LOS APALEABAN LOS QUE TIENEN EL CIELO DIVIDIDO Y ARREGLADO.

TENGO LISTA MI MUERTE, COMO UN TRAJE QUE ME ESPERA, DEL COLOR QUE AMO, DE LA EXTENSIÓN QUE BUSQUÉ INÚTILMENTE, DE LA PROFUNDIDAD QUE NECESITO. CUANDO EL AMOR GASTÓ SU MATERIA EVIDENTE Y LA LUCHA DESGRANA SUS MARTILLOS EN OTRAS MANOS DE AGREGADA FUERZA, VIENE A BORRAR LA MUERTE LAS SEÑALES QUE FUERON CONSTRUYENDO TUS FRONTERAS.  Pablo Neruda

LOS CINCO RECORDATORIOS

1. Estoy hecho de la naturaleza del envejecer. No hay forma de evitar la vejez. 2. Estoy hecho de la naturaleza del enfermar. No hay forma de evitar la enfermedad. 3. Estoy hecho de la naturaleza del morir. No hay forma de evitar la muerte. 4. Todo lo que me gusta y todos los que quiero están hechos de la naturaleza del cambio. No hay forma de evitar ser separado de ellos. 5. Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias. No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me paro.  El Buda

Nunca hay que pactar con el error, aún cuando aparezca sostenido por textos sagrados. Mahatma Gandhi