Respaldo de material de tanatología

<<EL JOVEN ETERNO>>

Myrna671 20/11/2007 9:21

SUPLEMENTO XL SEMANAL DEL GRUPO VOCENTO

Camino hacia los 92 años y ya noto el aliento de la muerte en mi nuca. Mientras tanto, vivo y recuerdo, que es una forma de vivir dos veces. A la edad de uno de mis nietos perdí a mi padre y me hice adulto de golpe. A la edad de otro de mis nietos, estudiante universitario, yo tenía que tomar decisiones en un estado mayor del ejército de la República. Ahora me hablan de memoria histórica que para mí es realidad vivida, mi propia historia. En mi corazón apenas hay a estas alturas espacio y tiempo pafa la reivindicación, la revancha: sigo viviéndome y reviviéndome más allá de leyes, conmemoraciones, titulares o debates políticos. Con Neruda, confieso que he vivido. O mejor, confieso que he sobrevivido. He vivido una vida que no elegí: me vino impuesta, pero siempre le fui leal y fiel. Como un ciprés, todavía estoy aquí, dando sombre y cobijo a los pájaros que anidan en mis ramas. 92 años dan para mucho, peor parece que el tiempo se ha detenido en mis 21 años. Soy un imperativo categórico: ¡Sobrevive! ¡Vive! ¡Recuerda! Mientras llega el cumplimiento de mi vida, pienso, escribo, leo, recuerdo, rezo y vivo, como corresponde al joven que nunca he dejado de ser, al joven eterno que ya soy.

IGNACIO MUÑIZ. ALICANTE (PUBLICADA EN EL Nº 1001. DEL 1 AL 6 DE ENERO DE 2007)

ACTITUD ANTE LA ENFERMEDAD

De: Alias de MSNALEGRÍAYHUMOR  (Mensaje original) Enviado: 09/10/2008 16:34

ESTIMAD@S AMIG@S DEL GRUPO DE LA ÉTICA ANTE LA VIDA Y ANTE LA MUERTE:

¡BUENAS NOCHES/TARDES Y FELIZ JORNADA! Espero que sigamos caminando por la vida, superando las dificultades y ayudándonos un@s a otr@s. Hace poco se celebraba el cumpleaños (creo que tercero) de este sitio. Me uno a las felicitaciones por ser un sitio de VIDA, dónde aprendemos unos de otros y sobre todo donde conseguimos ser mejores personas. Hoy quiero compartir con vosotr@s/Ustedes un artículo muy sencillo que comunica una gran verdad. Se llama la Actitud logoterapéutica ante la enfermedad crónica y viene a afirmar lo que podemos contemplar en la realidad, por lo menos yo lo hago en mi trabajo, con personas que padecen enfermedades crónicas y mentales. Hay personas que se hunden, amargan y lo trasmiten a los demás y otr@s que aprenden de la experiencia y dan mucha vida a su alrededor. Completo este envío con una genialidad de Forges, un humorista gráfico español que tiene mensajes monumentales. Hace tiempo alguien me pidio su referencia y es: forges.com. Un fuerte abrazo y a seguir apostando por la VIDA:
IÑAKI


LA ACTITUD LOGOTERAPÉUTICA ANTE LA ENFERMEDAD CRÓNICA

DOCTORA MARÍA LUISA MONROY, LUNES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2008

?EL HOMBRE SE AUTOREALIZA EN LA MISMA MEDIDA EN QUE SE COMPROMETE AL CUMPLIMIENTO DEL SENTIDO DE SU VIDA? VÍCTOR FRANKL-FUNDADOR DE LA LOGOTERAPIA

La pregunta de ¿por qué se enferma?, debe integrarse con la de ¿por qué no se enferma frente a iguales circunstancias?

A partir de la visión antropológica de Víctor Frankl, que reconoce al hombre como un ser bio-psico-espiritual, abordamos el ?modo humano de enfermar?, en él intervienen tanto factores externos como la respuesta interna, lo que muestra su multidimensionalidad.

Se podría decir que lo de fuera son los factores condicionantes (familia, trabajo, sociedad, genes, medio ambiente, etc.) y lo de dentro, lo personal, la libertad del ser no sujeta totalmente a los condicionantes. (Gerónimo Acevedo).

Mientras una enfermedad puede destrozar a una persona, para otra puede significar un reto. Lo importante no es lo difícil de la situación, sino la actitud que se asume ante ella.

Una actitud negativa está ligada siempre con la frustración, la resignación pasiva, la desesperación, el estancamiento, la indiferencia y los vaticinios desfavorables.

Una actitud positiva nos conduce a no considerarnos como víctimas desamparadas y permite que nos veamos asumiendo el control de la situación en la medida de lo posible. La atención se dirige hacia las metas, los propósitos, las tareas, los valores, la libertad de elección y la responsabilidad. El centro de atención está lejos de las puertas que permanecen cerradas y se dirige intencionalmente hacia las que están abiertas o pueden abrirse.

Víctor Frankl nos dice que los valores de actitud proporcionan un importante camino hacia el Sentido; que se puede encontrar sentido en la forma en que se afronte un sufrimiento inevitable, pues hay la posibilidad de hacer una elección importante: cuestionarnos por qué tal tragedia nos sucedió ?una pregunta que no tiene respuesta y por lo tanto conduce a la desesperación- o después de un periodo de aflicción, aceptar lo inevitable y preguntarnos para qué nos está sucediendo tal experiencia, qué podemos aprender de ella, qué podemos hacer ahora en la dolorosa situación en que nos encontramos, para la que sí pueden encontrarse respuestas que conduzcan a la esperanza.

He aquí algunas preguntas que cada uno puede formularse para lograr el cambio de la desesperación a la esperanza:

? ¿Qué necesito aprender de esta circunstancia?
? ¿Cómo podría este evento convertirme en una mejor persona?
? ¿Quién en esta situación necesita mi ayuda?
? ¿Hay alguien cuyo dolor yo pueda mitigar?
? ¿Cuál es el asunto más importante en el que puedo emplear mi tiempo?
? ¿Qué puedo hacer aún que beneficie a alguien?
? ¿A quien amo y deseo y proteger en esta situación?
? ¿A quien puedo dar mi apoyo?
? ¿Hay asuntos inconclusos con alguna persona que debo resolver?
? ¿Qué tipo de saber o conocimiento poseo que pueda beneficiar a otros?
? ¿Hay algo de mi dolor o experiencia que pueda compartir en beneficio de otros?
? ¿Qué mi queda todavía que pueda yo amar más profundamente?
? ¿Cuál es el primer paso que debo dar para asumir mi nueva actitud?

Asumir una actitud positiva no significa que no debe desahogar ni tristeza, enojo, miedo… el desahogo es necesario, sanador. Las lágrimas lavan el dolor, desintoxican el cuerpo. Es más fácil entonces tener fuerza para seguir luchando, para encontrar nuevas alternativas a un nuevo estilo de vida.

Muchas personas han expresado a lo largo de la historia, haberse convertido en mejores personas después de una experiencia de enfermedad, pérdida o tragedia. Sus vidas adquirieron mayor calidad, sentido y trascendencia.

La vida nos presenta muchas oportunidades de autorrealización y trascendencia, está en nosotros quedarnos en el lamento y la involución o aprovecharlas para nuestro crecimiento y el bien de los demás.

Bibliografía:
Acevedo, Gerónimo. El Modo Humano de Enfermar.
Acevedo, Jerónimo. La Búsqueda de Sentido y su efecto terapéutico.
Lukas Elisabeth. También el sufrimiento tiene sentido.
Fabry Joseph. Señales del Camino hacia el Sentido.
Unikel, Alejandro. Logoterapia dentro y fuera del campo de concentración.

DESPEDIDA A MAIDA

De: Alias de MSNNerón9  (Mensaje original) Enviado: 26/09/2006 8:08

(Discurso pronunciado el 6 de julio del 2006 en el Cementerio Parque del Recuerdo el día de su entierro)

Maida linda. Finalmente descansas como te mereces. Ya no tendrás que volver a someterte a dolorosos tratamientos, no recibirás más quimioterapias ni se te caerá el pelo. Terminaron las operaciones, la morfina, los parches para el dolor, terminaron tus lágrimas solitarias por la noche para no estorbar a nadie, y terminó esa angustia que agitaba tu corazón respecto al futuro Siento no ser nadie para entender todo lo que ocurrió dentrote tu corazón y de tú espíritu esta última década. Sin duda, la pesada carga que te tocó llevar tiene un sentido y que necesariamente no tiene por qué ser tan claro hoy en día. Sin embargo, si comienzo a escarbar en lo que aprendí de ti, veo antes que nada el espíritu de lucha, de fuerza y de guerrera que eras. Fuiste, según los doctores, la paciente con Sarcoma Sinovial que lejos más duró, es decir las pocas otras personas que le decretaron lo mismo, murieron al poco tiempo, en cambio tú, frente a uno de los diagnósticos más feroces de la medicina, diste una pelea tan enorme, que cada vez que estabas bien, todos decíamos, parece que la Maida saldrá adelante, que esta vez se la ganó. Y es que todos decían, pucha qué es fuerte la Maida, pucha qué es valiente? Es una mujer de hierro, pero algunos pocos supimos lo frágil que eras por dentro. Claro, para no hacer sufrir a los papás, intentabas dar una imagen de que todo estaba bien, que aún podías soportar más dolor, pero en lo más oculto de tu intimidad sentías el temor natural que siente una niña frente a lo desconocido. Finalmente la enfermedad se hizo parte de tu vida, y mientras algunos de tus parientes y amigos nos quejábamos por qué a nuestra hermana, por qué a nuestra amiga, tú, con una indudable procesión interna, te mantenías estoica con esa sonrisa tan característica y convertías el peor ambiente entre cables y máquinas, en la mejor conversación. Cuando tu fortaleza física desapareció y no podías valértela por ti misma para nada, tu papá y tú mamá se convirtieron en tus brazos, en tus manos, en tus piernas y en tu boca, puesto que además de que hicieron mil veces más lo humanamente posible para salvarte a través de la medicina, hicieron aún mucho más para que tú existencia fuera lo más normal, entretenida, alegre y sana posible. Cómo olvidar tus experiencias, cuando llegabas de los innumerables viajes a Houston y Nueva York, hablabas de los geniales musicales que asististe o sobre los espectaculares y deliciosos restoranes que los papás te llevaban, luego de tu mejoría de una tremenda operación o un delicado tratamiento. Claro, y es que tú ojo crítico y fino era capaz de desprenderse de las dantescas escenas vividas en el hospital Anderson y preferían posarse en lo más bello del arte. No poca veces los doctores dijeron que te quedaba poco tiempo de vida, entonces afloraba la Maida mágica, y aparecían esos momentos de alegría, de satisfacción, de autonomía, en que te codeabas en libertad con la realidad, parecía que estabas sana y entonces te enfrentabas al mundo como una más. Fue así como entraste a teatro y cine, dos carreras que pese no pudiste terminar como corresponde, dejaste profundas huellas entre tus pares, que te llegaron a querer, respetar y admirar. En algún lugar del mundo hay una cinta con tu cortometraje. Jamás quisiste hacer demasiada gala de él, ya que tu pudor y autoexigencia te hacían sentir que no era perfecto, y que por ende, mejor que no lo vieran. Sin embargo, los pocos que lo vimos quedamos asombrados ante ese trabajo que era un fiel reflejo de tu sensibilidad, de tus sueños, de tu capacidad de trabajo y tu finura, ese corto, no es otra cosa que una joya del cine, y si bien es posible que todavía permanezca guardado en algún rincón, en el momento preciso será aplaudido por los más grandes del séptimo arte. Llevaste una vida quitada de bulla, en silencio, te daba monos la vida social, y aún cuando gozabas de buena salud para salir y divertirte preferías panoramas más culturales o amenas conversaciones con tus grandes amigas. Pues si bien no eras de tener miles de amistades, tenías un buen grupo en que explotaban la fraternidad como nadie. Tú y tus amigas, especialmente la Sole, la Paula, la Valen y la jovencitas como dulcemente llamabas a la Caro Nicoletti nos dieron un verdadero ejemplo de lo que es la amistad. Nos enseñaron que es mucho más que salir juntos de fiesta, que la verdadera amistad se vive sobre todo en las malas, y pese a que muchas veces no podías ni hablar, ahí estaban ellas, haciéndote cariño en tus preciosas manos, acompañándote en las solitarias noches de clínica o simplemente compartiendo el silencio. Gracias Maida por enseñarnos que se puede ser ejemplo de vida para miles de personas sin que sea necesario ser un figurón. Tú, casi siempre en tu pieza, viendo la mejor película, hablando por teléfono con alguna de tus amigas pichas, leyendo, o escribiendo, tenías un mundo propio que no requería de gran infraestructura, pues lo más importante estaba en tu alma y en tu mente. Yo creo que no eras consciente de que muchas personas, varias sin conocerte, sabían cada detalle de lo que te sucedía, y no es que hayan sentido pena por la niñita con cáncer. No. Ocurrió simplemente porque se corrió la voz que había una niña enferma, que a veces mostraba síntomas de mejoría, pero que siempre un diagnóstico peor le enturbiaba su destino, pero ella, con una feminidad, dignidad y tranquilidad, volvía a pararse cada vez, transformándose en un verdadero icono frente a lo idiota que somos algunos que nos preocupamos con cosas extremadamente superficiales.

Obviamente, ante tu vida y tu partida surgen muchos por qué. Yo simplemente me pregunto qué puedo hacer para lograr la mitad de tus valores y cualidades, y también espero que todos nosotros nos preguntemos lo mismo, ya que si comenzamos a seguir a los líderes positivos, quizás no tan llamativos, en vez de aquellos líderes que nos ofrece la televisión, este mundo sería muchísimo mejor. Reconozco que debo filtrar muchos recuerdos, muchas sensaciones, muchos olores, colores, pero cuando cierro los ojos veo a una Maida mágica que se fue en paz, rodeada de sus seres queridos, tan generosa que permitió que muchos de nosotros pudiéramos darle el último adiós, y por sobre todo que no nos paró de sorprender hasta el último minuto, cuando en sus último estado de consciencia narró con claridad cómo veía a la tía Soledad y al tata Hugo que venían a recibirla en un lugar maravilloso. Gracias Magdalena por entregarle un shock energético a nuestra abuela, quien con varios problemas propios de su edad, sintió la conexión espiritual que existe entre ustedes, y recibió con la mayor sabiduría la enseñanza de que aún tiene deberes en la tierra, como por ejemplo cuidar y velar por su ya crecidita, pero siempre frágil, hija Ana María. Y del mundo que tenían con el papá, ni hablar, simplemente imposible entrar en ese universo de extraños lenguajes, juegos, canciones, caras, miradas y gestos que ocurrían cuando ustedes dos estaban juntos. ?La pobre Melen? se masificó un poco, pero fue tan sólo una pequeña parte de un mundo desconocido, incluso para mí. Imposible escribir estas palabras sin hablar de tu adoración por Martín, aquel sobrino, que pese a que pudiste compartir poco en sus primeras etapas, quisiste tanto, que sabías de memoria lo que le ocurría en Barcelona, y que cuando llegó adelantado por tu estado de salud, gracias a la generosidad de Jorge Andrés y la Trini, no cabías más en felicidad pese a que apenas podías abrazarlo. Porque los grandes no mueren, porque los grandes se convierten en inspiradores del arte verdadero, porque el carisma no se acaba en un suspiro y el que siembra de la manera correcta cosecha lentamente pero con frutos sanos y deliciosos, Maida, acá al darte el último adiós, frente a la Anita tu hermana que estalla en lágrimas y que te adoraba en silencio, tú abuela, tíos, tías, primos, amigos y amigas, te informo que me siento partícipe de una vida excepcional y que estoy seguro que más allá del dolor que sentimos en estos momentos, tú ejemplo nos traerá paz, unidad y esperanza. Gracias Maida por juzgarme como nadie, por ser tan estricta y por no caer en la falsa compasión, me enseñaste que si vamos a vivir en esta tierra no es para andarse con chicas, que si hay talentos hay que explotarlos al máximo, y que la cobardía es el peor amigo para la felicidad.

Te Adoro

http://raimundoencina.blogspot.com/2006/07/maida-encina-24-octubre-1981-4-de.html

RAMÓN BAYÉS

De: Alias de MSNtanatoetica  (Mensaje original) Enviado: 05/02/2007 6:48

ENTREVISTA A RAMÓN BAYÉS, CATEDRÁTICO DE PSICOLOGÍA: EL PROCESO DE MORIR ES EL GRAN CONTINENTE QUE QUEDA POR DESCUBRIR  http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=41&id=1311&tema=10

Por: Hugo Cerdà ? Barcelona

‘El imperativo de conseguir para nosotros y nuestros semejantes una muerte en paz constituye un objetivo que confiamos que pronto sea reconocido universalmente como uno de los derechos fundamentales del hombre’. Con estas palabras Ramón Bayés, catedrático de psicología básica de la Universidad Autónoma de Barcelona, señala en su libro Psicología del sufrimiento y de la muerte un despiste clamoroso de los revolucionarios. Cuando en 1789 la Asamblea Nacional francesa aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, su espíritu entusiasta y positivista le hizo hablar de la vida y obviar la muerte. Más de 200 años después, miles de personas mueren en medio del sufrimiento.

‘Si todos moriremos, ayudar a hacerlo en paz es tan necesario como luchar por la vida’

Pregunta.- ¿Tan desastrosa es la situación?
Respuesta.- Yo no digo que sea desastrosa. Sólo digo que queda aún mucho por hacer. Efectivamente se ha avanzado bastante en los últimos años con la creación de unidades de cuidados paliativos en los hospitales. Pero tan sólo hay que recordar la controversia surgida en mayo de 2000 a raíz del fallecimiento de pacientes en lista de espera para una intervención de cirugía cardiaca mientras guardaban turno para su ingreso. Hay que preguntarse cómo murieron estas personas, no desde el punto de vista físico, sino qué ambiente psicosocial les acompañó en sus últimos días y con qué estado emocional esperaron una intervención que nunca llegaría. Éste es uno entre tantos casos en los que el proceso de morir representa para las personas una gran angustia y un constante sufrimiento.
P.- Tantos años y la medicina aún no se ha ocupado bastante de la muerte.
R.- Lo ha hecho, pero de una forma aislada y, a la luz de la situación actual, claramente insuficiente. La medicina se ha marcado siempre como objetivo combatir y evitar la muerte. Pero debemos darnos cuenta de que la muerte es algo inevitable. Lo dice muy bien Daniel Callahan en su artículo de marzo de 2000 en la revista The New England Journal of Medicine: ‘Mi punto de vista es que ya que todos vamos a morir, preservar la vida no debería considerarse como un ideal más elevado que contribuir a una muerte en paz’.
P.- ¿Cómo es esa muerte en paz?
R.- Todavía se sabe muy poco. El proceso de morir es el gran continente que queda por descubrir. Para la sociedad la muerte es un tabú como lo era el sexo hace unos años, y para los médicos representa el fracaso. Todas estas concepciones erróneas obstaculizan la investigación sobre cómo muere la gente y cómo podemos ayudar a morir mejor. No obstante, algo que distintos estudios han señalado es que lo que genera mayor ansiedad en los enfermos es el propio proceso de morir, y el que suscita menor ansiedad es el hecho desnudo de la propia muerte.
P.- Para eso están las unidades de cuidados paliativos, para controlar el proceso de morir.
R.- Sí, es verdad. Y lo hacen muy bien. En España tenemos grandes profesionales de la medicina paliativa. Sin embargo, su acción en insuficiente, porque se centran en la faceta física del sufrimiento. Pero el sufrimiento no se compone únicamente de dolor físico. Algo que diversas investigaciones han constatado es que la mayoría de personas coinciden en que el elemento que más les ayudaría a morir en paz es poder hacerlo con la compañía de sus seres queridos, por encima del alejamiento total del dolor. Evidencias de este tipo piden un replanteamiento del objetivo de la medicina paliativa y llaman a nuevas investigaciones sobre el proceso de morir.

?La muerte no es un fracaso, pero sí lo es la prolongación innecesaria del sufrimiento?

P.- Si lo que temen los enfermos no es la muerte sino el camino hasta ella, tal vez los médicos y los familiares deberían tener menos miedo a decirle la verdad al paciente.
R.- El ritmo de la comunicación entre médico y paciente lo tiene que establecer este último. El doctor debe saber interpretar cuánto y cuándo desea saber el enfermo. No obstante, efectivamente, lo que causa el sufrimiento del paciente es la incertidumbre ante una amenaza a la que cree no poder hacer frente. Informarle sobre la situación real de esta amenaza y los recursos para combatirla puede ayudar al enfermo a alcanzar la muerte psicológica.
P.- ¿Muerte psicológica?
R.- El conocimiento subjetivamente cierto de que ‘voy a morir’ que se suscita en un momento concreto de la vida. Es decir, la aceptación de la propia muerte.
P.- ¿Sería la petición de eutanasia una forma de muerte psicológica?
R.- Son cosas completamente opuestas. La eutanasia es una cuestión muy polémica e importante, pero afecta a mucha menos gente que el fenómeno de la muerte en paz. Si se conocieran y atendieran debidamente las necesidades de tratamientos paliativos para combatir el sufrimiento de aquellos que se encuentran en proceso de morir, serían muy pocos los que solicitarían la eutanasia. Es aquí donde se encuentra el verdadero debate y es un objetivo tan importante para la medicina como la lucha por mantener la vida. La muerte no es un fracaso, pero sí lo es la prolongación innecesaria del sufrimiento.


SEMBLANZA Y CANTO A RAMÓN BAYES, P. Barreto y P. Arranz  http://www.ucm.es/BUCM/revistas/psi/16967240/articulos/PSIC0505230407B.PDF

PSICOONCOLOGÍA. Vol. 2, Núm. 2-3, 2005, pp. 407-408
P. Barreto y P. Arranz

Estoy contento de ser psicólogo, nos
expresó un día Ramón compartiendo un
rico desayuno. Podía haber sido muchas
otras cosas, de hecho trabajó en diversas
empresas: de celulosa, eléctrica, taller de
muelles o de cemento. En una conversación
con un buen amigo, se unieron el azar y la
necesidad, y en ese momento decidió cam-
biar su vida de rumbo. Los psicólogos esta-
mos también muy contentos de su decisión.
Su visión amplia y sencilla, no por ello
menos profunda, ha promovido y promue-
ve la excelencia en medicina y psicología y
los valores asociados al humanismo, a la
ciencia y a la ética. Como nadie en este país
ha ayudado a los psicólogos a entender la
metodología científica desde la concepción
integral e integradora superando el mecani-
cismo cartesiano.
No vamos a contar su currículum. De
sobra lo conocen todos los psicólogos que
han hecho una panorámica por la psicolo-
gía española. Sus magníficos libros, artícu-
los, monografías y montañas de papel lo
atestiguan. Siempre ha estado abriendo
caminos, con una visión creativa y eficien-
te, para encontrar modos de amortiguar el
sufrimiento humano. La Psicología de la
Salud, la Psiconeuroinmunologia, el Cán-
cer, el SIDA, el counselling o los Cuidados
al Final de la Vida han supuesto grandes
objetivos de sus investigaciones. Le ha preocu-
pado el rigor en la investigación y la res-
puesta científica a los problemas psicológi-
cos. Era amigo de Skinner y, además, le inte-
resan los dibujos para adentrarse en el
mundo de los niños.
¿Su gran don? Haber elegido una forma
auténtica de vida y facilitar la información
que posee a todo aquel que considere que
puede serle útil. Dando se enriquece como
sólo los hombres muy sabios saben hacer.
Ramón es maestro de maestros, pero lo
que más nos gusta es que sigue siendo también
un joven que continua enseñando a estudian-
tes y profesionales
con una fuerza e
ilusión inagotable.
Con frecuencia nos
hemos preguntado
de dónde saca tan-
ta energía, motiva-
ción y fuerza… le encanta lo que hace. Y ese
es su misterio y su magia: Ramón es capaz de
unir la generosidad, la humildad y la disponi-
bilidad con la rigurosidad; la carcajada con el
baile, el buen gusto de lo estético con el des-
precio de lo injusto. El jazz con el blues. Su
actitud, al estar abierto a la escucha, es de eter-
na juventud. Sigue queriendo aprender y qui-
zá por eso, oyéndolo uno entiende de verdad
el significado de la palabra ?sabiduría?
En un acto reciente, inaugurando el pre-
mio que la Academia de Ciencias Médicas
de Cataluña concede con su nombre, decía
que se sentía privilegiado porque tenía el
amor de muchas personas y no todos tení-
an la misma suerte. También nosotros, los
que recibimos el suyo nos sentimos espe-
ciales porque nos ha hecho un hueco en su
vida y hemos sido destinatarios de su gran
generosidad. Sus nietos, en este acto, des-
cubrieron que su abuelo es considerado
?una eminencia? y no les importa que no
sea un experto en las tareas del hogar, dicen
que lo mejor y realmente importante de su
abuelo es que les quiere.
Hablando de su currículum menos
conocido, pero en absoluto menos impor-
tante, les podemos contar que se sabe el
nombre de muchos pájaros y flores y que las
montañas y el mar le guiñan el ojo cuando
le pillan cerca, también que le apasiona el
cine, viajar, las lobelias y que es el autor de
nuestras mejores fotografías. Yno crean, tam-
bién tiene sus aversiones, si no se lo cuentan
a nadie les diremos que odia el bacalao, y
todo lo relacionado con las espinas, casi tan-
to como los homenajes. Le importa ?un pito?
la ropa pero le apasiona el arte.
Los barcos necesitan faros para llegar
bien a un puerto, especialmente en momen-
tos de incertidumbre, dolor o sufrimiento, y
eso ha representado Ramón para nosotras.
Le hemos incorporado para siempre en
nuestras vidas y cuando pensamos o son-
reímos lo hacemos en parte con sus ense-
ñanzas y también seguro con el cariño que
nos ha regalado.
Y la vida va… y uno mira hacia atrás
para entender la historia que nos ayuda a
entender nuestro hoy, y para intentar cons-
truir nuestro mañana, y la historia de
Ramón es una historia que no tiene fin, por-
que de tanto sembrar, ha hecho un jardín
de lobelias, de respeto, de dignidad y de
esperanzas!!
Ya ves Ramón, a pesar de tu timidez, es
un hecho público, manifiesto, que eres un
hombre que ama y es amado. Nosotras no
pensamos nunca renunciar a tí.

Tus dos pilares,
P. Barreto y P. Arranz

Poema de Martin Luther King

Poema de Martin Luther King
Los jóvenes aprenderán palabras que no comprenderán.

Los niños en la India preguntarán:
¿Qué es el hambre?
Los niños de Alabama preguntarán:
¿Qué es la segregación racial?
Los niños de Hiroshima preguntarán:
¿Qué es la bomba atómica?
Los niños en la escuela preguntarán:
¿Qué es la guerra?

Les contestarás.
Les dirás:
Estas palabras no se usan más.
Como diligencia, galera o esclavitud.

Palabras que ya no son significativas.
Es por eso que han sido quitadas del diccionario.  Youngsters will learn words they will not understand

Children from India will ask:
what is hunger?
Children from Alabama will ask:
what is racial segregation?
Children from Hiroshima will ask:
what is the atomic bomb?
Children at school will ask:
what is war?

You will answer them.
You will tell them:
These words are not used any more,
Like stage coaches, galleys or slavery.

Words no longer meaningful.
That is why they have been removed from dictionaries. 

Cartilla de los DH para evitar la discriminación por orientación sexual

Cartilla de los derechos humanos para evitar la discriminación por orientación sexual.

Ser homosexual, lesbiana, bisexual, transexual o transgenérico no constituye delito alguno.

Los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, los transexuales y los transgenéricos tradicionalmente han sido discriminados, estigmatizados y marginados, a pesar de que legalmente gozan de los mismos derechos que tiene cualquier persona.

Si perteneces a cualquiera de estos grupos, recuerda que tienes derecho a:

Reservarte la manifestación de tu orientación sexual ante cualquier autoridad.
Ser tratado igual que cualquier otra persona, independientemente de tu orientación sexual.
Recibir educación libre de fanatismos, estigmatizaciones y prejuicios relativos a la orientación sexual.
La protección de tu salud independientemente de tu orientación sexual. a) Recibir servicios médicos y hospitalarios oportunos y de calidad, y b) Recibir atención éticamente responsable y un trato digno por parte de las personas encargadas de prestar servicios de salud.
Manifestar tus inconformidades respecto a la inadecuada prestación de los servicios de salud.
No ser sometido, sin tu libre consentimiento, a tratamientos médicos ó científicos para modificar tu orientación sexual.
Dedicarte a la profesión, industria comercio o trabajo que te acomode, siendo lícitos, independientemente de tu orientación sexual. A permanecer y ascender en tu trabajo y a recibir un salario y prestaciones iguales por un trabajo igual.
Manifestar libremente tus ideas, y escribir y publicar escritos sobre cualquier tema sin más límites que el respeto a la vida privada de los demás.
Formular peticiones y obtener audiencia ante las autoridades competentes con el objeto de exigir respeto, protección y defensa a tus derechos como persona con una orientación sexual determinada.
Asociarte o reunirte pacíficamente con cualquier objeto lícito y transitar libremente dentro del territorio nacional sin ser molestado por autoridad alguna con motivo de tu apariencia, vestimenta u orientación sexual.
No ser molestado, independientemente de tu orientación sexual, sin mandamiento y motivado de autoridad competente, en tu persona, familia, papeles o posesiones.
No ser privado de la vida, de la libertad o de propiedades, posesiones o derechos por razón de tu orientación sexual.
No ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes por razón de tu orientación sexual.
Que se te administre justicia de manera pronta, gratuita e imparcial, sin importar tu orientación sexual.
Que no se considere tu orientación sexual como agravante de ningún delito o infracción. *
Profesar la creencia religiosa que más te agrade sin ser discriminado por razón de tu orientación sexual.
No perder la patria potestad de tus hijos(as) por el hecho de ser homosexual, lesbiana, bisexual, transexual o transgenérico.
Hacer testamento -sin limitaciones derivadas de tu orientación sexual- para heredar tus bienes, derechos y obligaciones a cualquier persona que designes, o ser heredado por cualquier persona.
No ser discriminado o denigrado públicamente y a que no se te prohiba la entrada a un lugar o evento público sólo por tu orientación sexual.
La sociedad está obligada a reconocer, respetar proteger, defender y promover los derechos de los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, los transexuales y los transgenéricos.
Todo acto violatorio de tus derechos humanos debes denunciarlo ante las siguientes autoridades (las cuales prestan sus servicios gratuitamente):

-En materia penal, a la agencia del Ministerio Público más cercana a tu domicilio. Para localizarla llama a locatel, al teléfono 56 58 11 11. Existen 73 agencias en el Distrito Federal, México.

-En materia civil y familiar, a la Defensoría de Oficio del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (Av. Niños Héroes 132, planta baja, Col. Doctores, teléfonos 55 78 86 25, 55 78 86 27, 55 78 86 29, y 55 78 86 16).

-En materia de arrendamiento inmobiliario, a la Defensoría de Oficio del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (Calle José Ma. Izazaga 142, primer piso -estación Pino Suárez del metro-; Teléfono 55 42 76 05). Si eres trabajador al servicio del Estado, a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Luis Moya 124 esquina con Arcos de Belén. Teléfono 55 10 20 21, exts. 406 a 410).

-En materia de protección al consumidor, a la oficina de la Procuraduría Federal del Consumidor más cercana a tu domicilio. Para localizarla, llama a locatel, al teléfono 56 58 11 11.

-En materia de seguridad pública, a la Comisión de Seguridad Pública de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal (Donceles y Allende, Centro Histórico. Teléfono 55 10 32 08), o a la Contraloría Interna de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (Liverpool 136, primer piso, Col. Juárez, cerca de la estación Insurgentes del Metro. Teléfono 52 08 94 55, extensión 1117).

-Procuraduría Social del Gobierno del Distrito Federal. Calle Colima 161, Col. Roma. Teléfonos: 52 09 66 00 y 52 09 66 66.

También puedes acudir a solicitar ayuda a los siguientes Organismos No Gubernamentales:

-Centro de Derechos humanos Fray Francisco de Vitoria (Odontología 35, sala 23, Col. Copilco. Teléfono: 56 59 67 97, ext. 227. Fax: 56 59 38 23. E-mail: cdhfvitoria@laneta.apc.org).

-El Clóset de Sor Juana (Apartado Postal 25- 492, C.P. 03400, México, D. F. Teléfono: 55 90 24 46. Fax: 56 72 76 23. E-mail: closetsj@laneta.apc.org).

-Acción Humana por la Comunidad (República de Bolivia 5, Centro Histórico. Teléfono y fax: 57 72 07 78. E-mail: amac@laneta.apc.org).

-Grupo 44 Amnistía Internacional (Aniceto Ortega 624, Col. Del Valle. Teléfono y fax 55 59 84 13. E-mail: aimexico@laneta.apc.org).

Cuando alguna autoridad cometa una violaciónn a tus derechos humanos puedes llamar a la CDHDF (teléfono 52 29 56 00), en donde te informarán a qué autoridades puedes acudir para hacer valer estos derechos.

Expresar o realizar actos que causen ofensa a una o varias personas, realizar en forma exhibicionista actos obscenos o insultantes que ofendan la dignidad de una o varias personas, o insultarlas, o invitar a la prostitución o ejercerla en lugares públicos constituyen infracciones al Reglamento Gubernativo y de Justicia Cívica. Por tales infracciones, nunca deben llevarte ante un agente del Ministerio Público. Tienes derecho a que se siga el procedimiento legal previsto para esos casos ante una persona de tu confianza, a quien puedes llamar por teléfono. Si alguna autoridad no respeta estos procedimientos, tienes derecho a denunciarla y a obtener la constancia de tu arresto o multa y, si procede, al reembolso de ésta.

Expresar o realizar actos que causen ofensa a una o mas personas
*Multa de 1 a 10 días
*Arresto de 6 a 12 horas

Realizar, en forma exhibicionista, actos obscenos o insultantes que ofendan la dignidad de una o mas personas
*Multa de 21 a 30 días
*Arresto de 25 a 36 horas

Invitar a la prostitución o ejercerla en lugares públicos
*Multa de 21 a 30 días
*Arresto de 25 a 36 horas

Si eres jornalero, obrero o trabajador no asalariado, la multa máxima será el equivalente a un día de tu jornal, salario o ingreso diario. Si eres desempleado o no tienes ingresos, la multa máxima será el equivalente a un día de salario mínimo.

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL DISTRITO FEDERAL
Av. Chapultepec 49, Centro Histórico, Tel. 52 29 56 00

Carta de una alumna de enfermería en fase terminal

De: Alias de MSNtanatoetica  (Mensaje original) Enviado: 02/09/2006 16:30

Carta de una alumna de enfermería en fase terminal

Nombre: Margarita. Sede: Oaxaca – Generación 2004-2005.

Escribo esta carta a todas las que se preparan para ser enfermeras, con la esperanza de participarles lo que yo experimento; a fin de que un día, estén más preparadas para ayudar a los que van a morir. Me quedan de 1 a 6 meses de vida, tal vez un año… Pero nadie quiere hablar de esto.

Me encuentro por ello, ante un muro sólido y frío. El personal no quiere ver al moribundo como persona, y por consiguiente, no puede comunicarse conmigo. Yo soy el símbolo de su miedo, entran silenciosamente a mi habitación para traer la medicación, tomarme los signos vitales y desaparecen tan pronto cumplen esta tarea. ¿Es por ser alumna de enfermería o simplemente como ser humano, por lo que tengo conciencia de su miedo y de que su miedo aumenta el mío? ¿De qué tienen miedo?, yo soy la que va a morir.

Me doy cuenta de su malestar, pero no se qué decir, ni qué hacer. Les suplico que me crean; si me quieren, no me pueden hacer daño. Sólo tienen que decir que se preocupan por mí. No necesito nada más.

No huyan, tengan paciencia? todo lo que quiero, es saber que alguien estará a mi lado para coger mi mano entre las suyas cuando lo necesite. Tengo miedo, quizá estén cansadas de muertes. Para mí es una novedad morir?nunca me ha ocurrido. Es en cierta manera, una ocasión única, comentan sobre mí juventud, pero cuando se está a punto de morir no se es tan joven. Hay cosas de las que me gustaría hablar.

No les quitaría mucho tiempo. Si nos atreviéramos a reconocer dónde estamos y admitiéramos nuestros miedos. ¿Acaso esto haría menos valiosa la competencia profesional de ustedes?

En verdad, ¿está excluido que nos comuniquemos como personas, de forma que cuando nos llegue la hora de morir en el hospital, tengamos a nuestro lado, personas amigas?

POEMAS BELLOS Y OTROS MATERIALES PARA ESTOS DÍAS

De: Alias de MSNALEGRÍAYHUMOR  (Mensaje original) Enviado: 30/10/2008 19:08

ESTIMAD@S AMIG@S DEL GRUPO DE TANATOLOGÍA ÉTICA ANTE LA VIDA Y LA MUERTE:

¡BUENAS NOCHES/TARDES Y FELIZ JORNADA! ¡ESPERO QUE SIGÁIS/SIGAN TOD@S BIEN, O POR LO MENOS CRECIENDO CADA DÍA Y LUCHANDO POR SER MEJORES PERSONAS! Aprovechando la cercanía a la Fiesta de los Santos y los Difuntos para las personas que lo celebremos de la fe cristiana y si no, reflexiones sobre la muerte sin más, os envío estas bellas poesías de la poetisa nicaragüense Claribel Alegría que ella hizo mientras elaboraba el duelo por la pérdida de su marido, una entrevista con ella, una oración interesante sobre la Resurrección de un poeta ortodoxo y un dibujo que no necesita comentario. Un fuerte abrazo:
IÑAKI


CLARIBEL ALEGRÍA
“ENTRE ESCRITURA Y COMPORMISO ELEGÍ EL TESTIMONIO”
Entrevista sacada de el Periódico “El País” sección Babelia del Sábado 4 de Noviembre de 2006

FRANCISCO JAVIER SANCHO MÁS

Claribel Alegría, de 81 años, nació en Nicaragua y fue llevada de pequeña a El Salvador por miedo a las consecuencias de las simpatías de su padre con el rebelde general Sandino. Juan Ramón Jiménez la tuteló en sus años de estudiante en Washington. Su primer libro, Anillo de silencio, lo editó el mismo Juan Ramón en 1948. Luego seguirían más de una veintena de títulos de poesía, novelas y testimonios. Soltando amarras (Visor) ha sido su último poemario hasta el momento. Claribel acaba de recibir el premio Neustadte, tal vez el más importante entregado en Estados Unidos a la obra de un autor. Entre los finalistas de este años figuraba Philip Roth. Un vaso de ron y un cuenco de frutos secos reciben siempre a quien la visita, al caer la tarde, cuando el aire se alivia del calor sofocante de Managua y todo vuelve a ser posible.
PREGUNTA. Con el título de su último libro, Soltando amarras es inevitable pensar en una despedida.
RESPUESTA. No, no. Es que después de la muerte de Bud, mi marido, no pude escribir por mucho tiempo. Era un ser excepcional. Pensé que no iba a seguir siendo yo nunca más en la vida. Pero la poesía vino a rescatarme. Era el momento, de despegarme, no como una despedida, sino como una manera de hacer más fácil el tránsito.
P. Hay un poema suyo que se plantea la responsabilidad con los muertos. Pensando en la cantidad de amigos que ha perdido, por ejemplo, Juan Ramón Jiménez, ¿cree que llegó a ser como él la soño?
R. Creo que sí, porque seguí mi vocación. Él me hubiera querido mantener en una torre de marfil para que nada me afectara y pudiera dedicarme a escribir completamente. Yo acudía con regularidad al apartamento en el que vivían él y Zenobia, en mis años de Washington. Juan Ramón me guió los primeros pasos en poesía. Yo quería lanzarme al verso libre y él me condujo a la métrica tradicional. Decía que eso era lo primero antes de aprender a caminar sin muletas. Ni siquiera aceptaba que me casara, y yo le refutaba que él también se había casado, pero él pensaba que en el caso de las mujeres era distinto.
P. ¿Era tan métodico, tan obsesivo, como se dice?
R. Sí. Me llamaba la atención su ortografía, de un estilo que yo llamaba persa. Escribía todos los días a lápiz, porque decía que la pluma manchaba demasiado el papel. Clavaba los poemas en las puertas, y a medida que paseaba cerca de ellas los iba corrigiendo. “Yo tacho”, me decía, “casi nunca agrego nada; el poema tiene que ser así: esencia”.
P. De la torre de marfil y luego de vivir en Paris y en Deià, se dedicó a las luchas de los setenta y ochenta en Centroamérica. Hay un verso suyo que explica, creo, su forma de entender el compromiso: “Porque aprendí a quererme / puedo sangrar con tus heridas”.
R. Ese poema se lo dediqué a Juan Gelman. En ese tiempo estaba sufriendo enormemente porque su hijo junto con su esposa embarazada habían desaparecido. Cuando nos lo contaba yo sufría con él, y me di cuenta de que uno tiene que quererse primero para luego sufrir con los otros.
P. Su compromiso siempre ha sido a través de la literatura, ¿Nunca tuvo la tentación de la política?
R. Es que no soy política. Bud me decía que lo mejor entre la escritura y el compromiso era el testimonio, porque no es periodismo como piensan muchos, sino historia viva, lo que se cuenta. Eso no ocurre tanto en la poesía, porque ese tipo de poesía puede llegar a ser panfletaria.
P. ¿Volver a Nicaragua con la revolución sandinista y quedarse para siempre fue una ingenuidad o una corazonada?
R. Entre la razón y el corazón, siempre me ha ganado el segundo.
P. Antes el papel del escritor estaba más claro, ¿no?
R. Sí, un poco más. La generación actual es la de los jóvenes del desencanto. Pero el papel del escritor sigue siendo el mismo: el de estar atento a lo que ocurre dentro y fuera de uno mismo.
P. ¿El hcho de que usted asista a un hospital para hablar de poesía a los niños es un ejemplo de ese estado de alerta?
R. Sí. Voy todos los miércoles con Ernesto Cardenal al Hospital Infantil de Managua. Hacemos talleres de poesía con los niños que tienen leucemia. Es una experiencia increíble. Empezamos leyéndoles, después les damos lápiz y papel, ellos escriben y luego los compartimos en voz alta. A algunos les perdemos la pista, bien porque fallecen o, la mayoría, porque son dados de alta. Estamos trabajando para darles continuidad.
P. ¿Qué tipo de poemas les leen a los niños y cuáles les gustan más?
R. De todo, pero en especial poemas de nicaragüenses, y también de Juan Ramón, de William Carlos Williams. Los haikus les gustan mucho, sobre todo, si tienen que ver con animales.
P. ¿Aún desea sorprender a la muerte? Lo digo por ese poema tuyo: “Por qué no detenerme en esa esquina / y sorprender a la muerte por la espalda”.
R. (Ríe). Ese poema fue escrito no porque la desee, sino porque no la tengo miedo, y ahora que está cerca, menos todavía. Siempre me ha dado rabia cuando dicen que a alguien “le sorprendió la muerte”. Yo no quiero que me sorprenda, sino salirle al paso y decirle “aquí estoy”.

ANTOLOGÍA DE BABEL
Barajando recuerdos

Claribel Alegría

Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi
alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?

Versos del poeta persa Sohrab Sepehrí

De: Alias de MSNBiotanatoetica  (Mensaje original) Enviado: 21/11/2007 5:47

Versos del poeta persa Sohrab Sepehrí

VERSOS DEL POETA PERSA SOHRAB SEPEHRÍ

Vendré, daré una flor de jazmín al mendigo.
A la mujer hermosa de lepra le otorgaré otro pendiente.
Diré al ciego: ¡qué bello está el jardín!.
Me entregaré a las calles, recorreré las callejas.
Publicaré a voces: ¡oh rocío, rocío, rocío!
Diré al paseante: para la verdad hay una noche oscura, le daré una galaxia.
En el puente hay una muchacha sin pierna, colgaré en su cuello la Osa Mayor.
Recogeré de los labios todos los insultos.
Arrancaré todos los muros.
Diré a los bandidos: ¡Ha llegado una caravana de sonrísas!

¿QUÉ CUÁNTOS AÑOS TENGO?

De: Alias de MSNCamila1447  (Mensaje original) Enviado: 11/08/2007 22:26

¿QUÉ CUÁNTOS AÑOS TENGO?

*¡Qué importa eso!* ¡Tengo la edad que quiero y siento!

La edad en que puedo: Gritar sin miedo lo que pienso… Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido… Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!* ¡No quiero pensar en ello! Pues unos dicen que ya soy viej@, y otras que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porque decir: ¡Estás muy joven, no lo lograrás! ¡Estas muy viej@, ya no podrás!

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños, se empiezan a acariciar con los dedos, Las ilusiones, se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuantos años tengo? *No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas… *¡Valen mucho más que eso!*

Qué importa si cumplo –cincuenta —-setenta –ochenta…………..

Pues lo que importa: *¡Es la edad que siento!*

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quien le importa! Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

Autor desconocido?