Respaldo de material de tanatología

X CONGRESO MUNDIAL DE PSICOONCOLOGIA- ENTREVISTA A SU PRESIDENTA

X CONGRESO MUNDIAL DE PSICOONCOLOGIA- ENTREVISTA A SU PRESIDENTA 

Tal y como anunciábamos meses atrás, del 9 al 13 de junio de 2008 tendrá lugar en Madrid el X Congreso Mundial de Psico-oncología, organizado por la Sociedad Internacional de Psico-oncología (IPOS).

El encuentro, que está organizado en torno a talleres, sesiones plenarias, simposia, comunicaciones orales y posters, reunirá a expertos nacionales y extranjeros con una dilatada experiencia en el ámbito de la Psico-oncología y de los cuidados paliativos, que abordarán temas tan diversos como la intervención en familias y parejas del afectado durante la trayectoria de la enfermedad, la psicoterapia de apoyo y habilidades de regulación emocional para los profesionales que trabajan con estos enfermos, la terapia de familia en cuidados paliativos o la ansiedad y actitudes antes la muerte y la búsqueda de significado en pacientes con cáncer avanzado, entre otros.

Con motivo de este evento, Infocop Online ha querido entrevistar para sus lectores a María Die Trill, Presidenta del congreso y coordinadora de la Unidad de Psico-oncología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

ENTREVISTA

En primer lugar, le queremos preguntar cuáles son los objetivos específicos del X Congreso Mundial de Psico-oncología y a quién va dirigido.

El 10º Congreso Mundial de Psico-oncología tiene como objetivos el favorecer la presencia de profesionales latinoamericanos facilitando recursos para que puedan asistir al congreso; y facilitar una mayor integración de los cuidados paliativos en los congresos de la Sociedad Internacional de Psico-oncología (IPOS), dado que en España contamos con excelentes profesionales en este campo.

El congreso va dirigido a todos aquellos que trabajen con o estén interesados en la atención integral y psicológica al paciente oncológico y a sus familiares: psicólogos, psiquiatras, médicos, enfermeras, trabajadores sociales, técnicos, etc. Es incluso interesante para aquellos que trabajan con pacientes que padecen otras enfermedades crónicas que amenazan la vida del individuo.

Con este congreso se cumplen ya diez ediciones ¿Qué novedades nos podremos encontrar en este encuentro? ¿Cuáles van a ser las áreas de mayor interés?

Entre las novedades podemos incluir talleres basados en la filosofía humanista, en los que el profesional aprenderá técnicas concretas para ayudar al paciente con cáncer avanzado a encontrar sentido a su vida; talleres dirigidos a la intervención psicológica en pacientes inmunodeprimidos; talleres centrados en el aprendizaje de técnicas grupales para trabajar con parejas en las que un miembro tiene cáncer; talleres de psicodrama y otros en los que se trabajará la experiencia del profesional ante la enfermedad y la muerte. Como novedad en este congreso se celebrarán los talleres en inglés con traducción en castellano, y sólo unos pocos únicamente en inglés.

Otra novedad serán las sesiones plenarias, originales y de gran contenido científico. En la primera, titulada Cáncer y creatividad: una afirmación de la vida, participarán representantes de diferentes modalidades artísticas que han padecido cáncer para reportar sobre cómo la enfermedad ha influido en su capacidad para crear. La segunda sesión plenaria, titulada Integrando la Psico-oncología y los cuidados paliativos, reúne a grandes expertos en ambos campos: W. Breitbart, Jimmie Holland, Matti Aapro, J.M. Nuñez-Olarte, Gary Rodin y Xavier Gomez-.Batiste. Y para finalizar con un toque de esperanza, en la tercera sesión plenaria: La narrativa de la esperanza, participarán Antonella Surbone (Comunicación Médico-Paciente); Diego Gracia (Bioética y Esperanza), y José Antonio García Monge (La esperanza en el contexto del sufrimiento).

Con el fin de facilitar la participación de nuestros profesionales, se traducirán todas las sesiones plenarias, habrá una de las seis sesiones simultáneas en español, y una de las tres sesiones de posters será igualmente en castellano.

Como presidenta, ¿cuáles son sus expectativas respecto a la celebración de este congreso?

En cuanto a asistencia, esperamos a unos 800 profesionales de todo el mundo. Espero que podamos facilitar un lugar en el que los profesionales, procedentes de todas partes del mundo, puedan compartir conocimientos en un entorno acogedor. Espero poder facilitar la asistencia y participación activa de nuestros profesionales en un congreso internacional, y que cada uno obtenga el mayor provecho posible de una actividad de gran valor científico. Espero que este congreso facilite el que las autoridades de nuestro país tomen conciencia de la necesidad imperiosa, que existe en nuestros hospitales, de tener a profesionales formados en Psico-oncología, como parte del cuidado integral del enfermo con cáncer.

La intervención tanto en pacientes oncológicos, como en sus familiares y en los profesionales que trabajan en este ámbito es un aspecto con mucho peso en este congreso. En este sentido le queremos preguntar cómo valora el papel de los psicólogos en esta área.

Siendo a lo que me dedico y a lo que he dedicado los últimos 25 años de mi vida, puede imaginarse la importancia que le adjudico al papel de los psicólogos en el ámbito de la oncología.

No obstante, la escasez de psicólogos en las unidades de oncología de los hospitales públicos, y en el sistema sanitario en general, sigue siendo una realidad en la actualidad. A este respecto nos gustaría conocer su punto de vista sobre esta situación.

Considero que la situación actual de los psicólogos dentro de los equipos oncológicos deja bastante que desear. Como he mencionado previamente, la ausencia de plazas para psico-oncólogos en los hospitales y en los centros sanitarios es notoria en nuestro país. Espero que el 10º Congreso Mundial de Psico-oncología, junto con los esfuerzos de la Sociedad Española de Psico-oncología, ayuden a paliar esta situación.

¿Le gustaría transmitir alguna otra cuestión a nuestros lectores?

Sí, qué acudan al congreso. Pueden encontrar mas información visitando nuestra página web.

PSICOLOGÍA Y CUIDADOS PALIATIVOS

PSICOLOGÍA Y CUIDADOS PALIATIVOS 

Ramón Bayés

Universidad Autónoma de Barcelona

Durante bastantes años, los psicólogos hemos insistido, año tras año, congreso tras congreso, artículo tras artículo, en las insuficiencias de un modelo médico basado en la enfermedad orgánica y sus terapéuticas curativas, para atender a pacientes que son, esencialmente, hombres y mujeres que sufren. Ha llegado el momento, la fruta está madura, para un cambio de paradigma. Y éste nos llega, lenta pero insistentemente, desde las filas de la misma medicina.

  Han transcurrido treinta años desde que Eric Cassell (1982), nos mostrara con claridad desde una revista médica emblemática ? The New England Journal of Medicine ? que “los que sufren no son los cuerpos; son las personas”. Pero en el campo de la salud, los cambios de perspectiva no obedecen a la lógica o la racionalidad. Es preciso que las nuevas ideas y actitudes vayan penetrando lentamente en el entramado social y profesional y, como una estalactita, vayan conformando el nuevo modelo; no es tanto cuestión de pruebas sino de décadas.

Mucho tiempo antes del artículo de Cassell, otro médico ilustre, Francis Peabody (1927) ya nos había indicado el camino al señalar que lo que se conoce como “cuadro clínico” no equivale a la fotografía de un enfermo en cama sino que “es una pintura impresionista del paciente enmarcado en su casa, su trabajo, sus relaciones, sus amigos, sus alegrías, tristezas, esperanzas y miedos”. Y podemos encontrar sin duda antecedentes en la obra de Sir William Osler, por ejemplo, considerado el mejor clínico de su tiempo. En fechas mucho más recientes, el denominado “Informe Hastings” sobre “Los fines de la Medicina” y un artículo de Daniel Callahan (2000) han rematado el trabajo. Ya no cabe marcha atrás. Las intervenciones terapéuticas basadas en el dualismo y la patología orgánica están cediendo el paso, insistentemente, a intervenciones integrales que tienen en cuenta la prevención de las enfermedades, la conservación y mejora de la salud, y la paliación del sufrimiento. En 2007, la misma revista médica mencionada al principio de este párrafo, titulaba uno de los artículos de fondo “El poder curador de escuchar en la Unidad de Cuidados Intensivos” (Lilly, C.M., y Daly, B.J., 2007), lo cual, personalmente, considero deliciosamente provocador y alentadoramente revolucionario. Todos los que trabajamos en el campo de la salud, académicos y clínicos, creo que tendríamos que felicitarnos por ello.

En la presentación del nuevo modelo médico al público español, Victoria Camps (2004) escribe que los fines de la medicina “han de poner un énfasis especial en aspectos tales como la prevención de las enfermedades, la paliación del dolor y el sufrimiento, han de situar al mismo nivel el curar y el cuidar, y advertir contra la tentación de prolongar la vida indebidamente”.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos ha querido saludar con el presente monográfico sobre el sufrimiento y los cuidados paliativos, una iniciativa de la Fundación La Caixa, la cual, en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo, acaba de lanzar un ambicioso “Programa para la atención integral de personas con enfermedades avanzadas y sus familiares”, que puede constituir un hito relevante para el desarrollo de nuestra profesión en el campo de las personas que se encuentran al final de la vida.

Sin embargo, más allá de lo que este programa pueda representar, quisiera aprovechar la tribuna que se me ofrece, para incidir en dos aspectos del sufrimiento humano: el primero, conceptual, y el segundo, profesional, que han acaparado muchas energías, tanto mías como las de los entrañables compañeros que me acompañan en esta singladura (Pilar Arranz, Pilar Barreto y Javier Barbero), durante el par de décadas que viajamos juntos en busca de aventuras y conocimiento por los desconocidos mares de la proximidad de la muerte.

En la atención integral al enfermo ? él, y no la enfermedad, constituye el núcleo de todo el sistema de salud -, el tema del sufrimiento es capital. “Tal vez podamos llegar a establecer ? suele señalar Javier Barbero ? una red de hospitales sin dolor; no cabe siquiera pensar en el proyecto de un solo hospital sin sufrimiento”. Muchos han sido los autores, aparte de los ya citados, que nos han ayudado, desde un punto de vista académico, a entender el sufrimiento: Chapman y Gravin, Diego Gracia, Laín Entralgo, Lazarus y Folkman, Loeser y Melzack, Jerome Frank, Viktor Frankl, Kabat-Zinn, etc.

Desde el punto de vista existencial, el curso natural de nuestras vidas ha completado la obra. No sólo hemos aprendido a definir y evaluar, aunque sea de forma provisional y mejorable, el sufrimiento, sino que, a través de pérdidas personales de todo tipo, “sabemos” qué es el sufrimiento. Aunque se trate de una difícil tarea, desearía compartir con vosotros, lectores, colegas, amigos, unas pocas ideas, trabajos y sentimientos, que sin duda han recibido la influencia y las aportaciones de otros muchos compañeros: Manel Dionis, Marta, Dolors, Quim, Carmen, Carola, Cristina, Jorge, Estrella, Mariant, Tomás y, afortunadamente, un largo, casi interminable, etcétera.

Desde el punto de vista académico, podemos definir el sufrimiento como la consecuencia, dinámica y cambiante, de la interacción entre la percepción de amenazas y recursos, modulada por el estado de ánimo (Arranz, Barbero, Barreto y Bayés, 2004, Bayés, 2006). Cuanto más amenazadora nos parezca una situación y cuanto menos control creamos tener sobre ella, mayor será el sufrimiento que experimentaremos.

  Los cuidados paliativos nacen en España en los años ochenta en los hospitales Marqués de Valdecilla de Santander, Santa Creu de Vic (Barcelona), Creu Roja de Lérida y El Sabinal de Las Palmas de Gran Canaria. El primer Congreso de Cuidados Paliativos tiene lugar en España, en 1989, en Vic. Varios son los factores que, en nuestra pequeña, limitada y personal historia como psicólogos de cuidados paliativos, han atraído nuestra atención. Me gustaría destacar algunos de ellos:

a) La necesidad de entrenamiento de los profesionales sanitarios en estrategias de counselling, defendida con entusiasmo desde primera hora por Pilar Arranz en un artículo pionero (Arranz, 1992), en el que expone por primera vez en nuestro país, con detalle y claridad, el rol del psicólogo en las unidades de cuidados paliativos.

b) La elaboración de un modelo de sufrimiento, como primer paso para poder diseñar instrumentos capaces de evaluar la eficacia de las intervenciones en las unidades de cuidados paliativos (Bayés, Arranz, Barbero y Barreto, 1996).

c) La reivindicación ética y absolutamente necesaria de la figura del psicólogo, mencionado pero minusvalorado por la Estrategia de Cuidados Paliativos del Ministerio de Sanidad y Consumo (2007) dada a conocer recientemente. Señala Barbero (2008): “Se está perdiendo la dimensión preventiva del sufrimiento que nos propone la OMS. La OMS define el Cuidado Paliativo como . El trabajo preventivo psicológico se realiza precisamente porque no se pretende psicopatologizar el sufrimiento”.

En España mueren cada año 380.000 personas. Tú, lector, y yo mismo; y el presidente del gobierno, el ministro de Sanidad, los jefes de los servicios hospitalarios, los entusiastas de la investigación genómica y las enfermeras, aunque a todos en nuestro interior ? como al Iván Yllich del cuento de Tolstoy – nos parezca increíble, también vamos a morir. El problema no es si nos gustaría, sino cómo nos gustaría morir. ¿Cómo quisiéramos que fuese nuestra vejez, que está ahí, agazapada, aguardando, dentro de nosotros? ¿Cómo desearíamos que murieran nuestros padres, nuestras parejas, nuestros abuelos, nuestros hermanos, nuestros hijos? La muerte forma parte de la vida. Una vida sin pérdidas es inconcebible. Los psicólogos podemos ayudar a prevenir y aliviar el sufrimiento.
 

Estamos en momentos de cambio. “Los tiempos ? como lleva cantando desde hace años Bob Dyland- están cambiando”. Pero aunque esto sea cierto, tal vez no lo hagan con la suficiente rapidez:

¿Cuantas veces un hombre habrá de levantar la vista

para poder ver el cielo?

¿Cuántos oídos deberá un hombre tener

para escuchar al pueblo llorar?

¿Cuántas muertes habrán de ocurrir

para que sepa que son ya demasiadas?

Ver referencias

Sobre el autor:

Ramón Bayés es Catedrático de Psicología Básica y Profesor Emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona. Cuenta en su haber con una dilatada experiencia en el ámbito de los cuidados paliativos, la Psicología del sufrimiento y la muerte.

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA Y EN LA ELABORACIÓN DEL DUELO 

Tal y como se informaba ayer y coincidiendo con la celebración esta semana del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, Infocop Online ha querido publicar en diferentes días, a modo de monográfico, diversos trabajos y entrevistas de especialistas de contrastado prestigio en el campo de la atención psicológica al final de la vida y el duelo. En este segundo día, contamos con el trabajo elaborado por la profesora Pilar Barreto, Catedrática en el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Universidad de Valencia, quien ofrece un panorama general sobre los aspectos más relevantes a tener en cuenta en intervención psicológica en el ámbito de los cuidados paliativos.

Mª Pilar Barreto

Universitat de València

Todas las etapas de la vida de una persona son igualmente importantes y, por tanto, han de ser abordadas con gran seriedad y rigor profesional. La Psicología ha de dar respuesta profesional al sufrimiento generado por las dificultades propias de la etapa final, aportando sus recursos y cooperando en el equipo multidisciplinar que atiende a las personas en estas circunstancias.

La primera cuestión a plantearse se refiere a la importancia que tiene despatologizar esta situación vital. La presencia de sufrimiento intenso no indica necesariamente la existencia de patología, aunque sí la necesidad de abordarlo, facilitando el proceso de adaptación de la persona que finaliza su vida y de sus allegados. Las continuas pérdidas que implica la situación, el declive progresivo del organismo y la presencia inevitable de la muerte generan necesidades específicas que han de ser tratadas. La sensibilidad, el respeto al proceso individual y el rigor profesional han de ir claramente de la mano. Se entiende el sufrimiento como el desequilibrio entre las múltiples necesidades y los recursos disponibles. Además, éste afecta a los distintos elementos que intervienen en la situación, es decir, el paciente, sus familiares o allegados afectivos y el personal que les acompaña atendiéndoles.

La pregunta que surge de inmediato es: ¿Qué herramientas necesita un profesional de la Psicología para actuar de modo eficiente en este ámbito? Revisando la literatura científica y recogiendo la información que nos aporta nuestra experiencia y la de tantos compañeros y compañeras que se han entregado a esta tarea, nos gustaría señalar las siguientes:

1. Es imprescindible una buena formación que ha de incluir al menos:

a) Conocimientos acerca de la situación en que se encuentran las personas que finalizan su vida, las patologías o hechos vitales que conducen a la muerte, los problemas más habituales derivados de la enfermedad o de la etapa vital y los recursos que facilitan la adaptación humana en estas circunstancias.

b) Habilidades de relación con pacientes y familiares. Resulta difícil, a la par que enriquecedor, vincularse a personas en situaciones tan delicadas. Información adversa que inevitablemente genera dolor, toma de decisiones cruciales y emociones intensas configuran un panorama complejo. Como ya hemos expuesto en otro lugar (Arranz, Barbero, Barreto y Bayés, 2008), el counselling es un gran instrumento que nos facilita esta tarea. Conocimientos profesionales, habilidades de comunicación, manejo de emociones y autorregulación personal, constituyen un marco idóneo para realizar nuestra labor como psicólogos y psicólogas.
 

c) Formación en Bioética. Ésta permitirá abordar situaciones que se plantean con frecuencia en el ámbito. Algunas importantes se refieren a toma de decisiones cruciales como el cambio del tratamiento curativo a la atención paliativa, la determinación de la competencia de las personas, el planteamiento de voluntades anticipadas o la sedación.

2. El manejo ágil y flexible de las técnicas psicoterapéuticas.

Supone un reto importante para los y las profesionales la aplicación de las herramientas clínicas en este ámbito. En línea con los comentarios iniciales de este capítulo, las herramientas clínicas que nos permiten abordar el sufrimiento no son diferentes a las utilizadas en otras situaciones, aunque algunas de ellas sean más pertinentes al contexto en el que actuamos. Así, la reestructuración cognitiva que facilite el cambio de cogniciones desadaptativas, las estrategias que combinan imaginería y relajación, en muchos casos la meditación y todas aquellas operantes que promuevan los estados de ánimo positivos además de abordar el sufrimiento, pueden ser de gran utilidad.

Se ha de señalar, no obstante, la necesidad de adaptar los procedimientos a la situación de fragilidad y vulnerabilidad de las personas ante las que nos encontramos. Así, como en cualquier otro escenario, es necesaria una actuación rigurosa basada en la evidencia empírica y, en este caso, resulta complejo dadas las circunstancias en las que intervenimos. Hemos de tener en cuenta, al menos, dos de las mayores dificultades que se nos plantean.

La primera se refiere a los instrumentos de evaluación a utilizar. Estos han de ser breves, sencillos, no intrusivos y dada la situación cambiante de los pacientes, han de permitir su aplicación en distintos momentos sucesivos. Además, sería necesario recoger información del estado general y también de las necesidades específicas en cada momento. En trabajos previos hemos planteado algunas propuestas de medidas indirectas del sufrimiento y bienestar como la percepción del paso temporal, que serviría de indicador inicial, permitiendo un contacto inicial para pasar posteriormente a exploraciones más profundas. Los resultados obtenidos hasta el momento son alentadores (Saavedra y Barreto, 2008).

  La segunda cuestión tiene que ver con el declive progresivo de las personas que acompañamos. La eficacia de las intervenciones se ve contrarrestada con el deterioro progresivo que genera la fragilidad cada vez mayor del organismo, dado el avance de la enfermedad y el aumento de complicaciones. Estas circunstancias facilitan los estados afectivos adversos y los cambios continuos que complican la evaluación de los efectos de las intervenciones. También en este sentido, hemos hecho algunas propuestas como la evaluación de períodos temporales y no de momentos concretos, que pueden suponer una alternativa viable. Algunos resultados nos animan en este propósito (Barreto, Díaz, Gallego y Barcia, 2006).

3. El conocimiento de las estrategias de trabajo en equipo. La interacción e influencia recíproca de las necesidades de distinta índole hacen necesaria la actuación interdisciplinar. Trabajar con objetivos comunes desde distintos ámbitos profesionales, encontrando espacios y tiempos para poder realizarlo no supone una tarea fácil. Disciplina, valores comunes, actitudes positivas hacia los otros profesionales y buenas habilidades de relación suponen un reto con grandes dificultades, aunque también una oportunidad importante de aprendizaje y, sobre todo, el beneficio para pacientes y familiares que constituyen el objetivo primordial de nuestro trabajo.

4. Autocuidado emocional. Vincularse con las personas en situaciones tan delicadas e importantes para sus vidas resulta muchas veces doloroso e imposible de realizar desde la distancia física o afectiva. Acompañar cuando las noticias son negativas, estar presente ante emociones que indican sufrimiento intenso, ser testigo del deterioro y la muerte del otro no es fácil. Pero es importante recordar también que resulta un privilegio poder acompañarles y aportar nuestros conocimientos profesionales para mitigar, en la medida de lo posible, su sufrimiento y facilitar su proceso de adaptación en esta etapa vital.

La protección para evitar quemarnos en la tarea vendrá dada por una buena formación que permitirá conocer si nuestras actuaciones son útiles, aunque no evitemos lo irremediable, planteando objetivos realistas y accesibles. Además, supone un gran recurso el trabajo conjunto del equipo que facilita compartir dificultades y recursos, así como el reconocimiento personal del riesgo afectivo que supone el contacto continuo con el dolor y la muerte. Desde este reconocimiento, será posible plantearnos estrategias vitales compensatorias que nos ayuden a ser lo más eficientes posibles con el menor coste emocional posible, previniendo el síndrome de burnout.

Finalmente es necesario hacer mención especial a la atención a los familiares o allegados afectivos. Ellos constituyen, junto con el paciente, nuestro objetivo asistencial. Atender sus necesidades instrumentales y afectivas antes y después del fallecimiento del ser querido, representa una de las tareas primordiales del equipo multidisciplinar.

Los allegados sufren por el dolor de su ser querido, afrontan los cambios vitales que supone el cuidado, se enfrentan a dificultades en la relación con el paciente (cómo hablar o compartir silencios, cómo compartir y confortar en estados emocionales adversos, cómo realizar los cuidados en situaciones de gran fragilidad, etc.) y además, anticipan el dolor de la pérdida afectiva. Es preciso, pues, plantear estrategias de actuación para facilitar también su proceso.

En cuanto a la actuación profesional tras el fallecimiento, la atención a los dolientes incluye un amplio abanico de intervenciones que van desde la comunicación empática y compasiva del diagnóstico de enfermedad terminal, hasta el tratamiento especializado del duelo complicado o de los trastornos relacionados con la pérdida. En otro lugar hemos hecho una exposición sistemática de tales intervenciones (Barreto y Soler, 2007). Algunas de las cuestiones importantes se reflejan en los siguientes puntos:

1. Las vivencias del duelo son normales y no está justificado el tratamiento psicológico o farmacológico de forma rutinaria. Los estudios realizados sobre la eficacia de las intervenciones en el duelo diferencian entre prevención primaria o dirigida a la población en general, secundaria o selectiva de dolientes de “alto riesgo”, y terciaria o tratamiento especializado del duelo complicado o patológico y de los trastornos relacionados.

2. Carecemos de estudios sistemáticos que prueben la eficacia de la prevención primaria, al contrario, algunas investigaciones muestran resultados decepcionantes y a veces negativos en adultos. Dentro de unos márgenes razonables, los ritmos de elaboración de las pérdidas son individuales y dependen de múltiples factores experienciales. Por tanto, se desaconseja intervenir de forma rutinaria. En los niños, sin embargo, los resultados son más alentadores siempre que se adapten los procedimientos a la edad del doliente. Por otra parte, las intervenciones ideadas para dolientes más vulnerables a los riesgos del duelo (por ejemplo, niveles elevados de malestar, pérdida traumática, acontecimientos concurrentes o pérdida de un hijo) tienen resultados más prometedores aunque modestos.

3. El counselling es el marco dentro del cual desarrollar la intervención y abarca el apoyo por malestar específico, la prevención dirigida a reducir el riesgo de consecuencias patológicas y el tratamiento de éstas cuando aparecen.

  4. En aquellos casos en que sea preciso intervenir profesionalmente con estrategias específicas para abordar las complicaciones del duelo, es necesario aclarar con el doliente el carácter profesional de la ayuda, ya que la pérdida propicia la soledad y la vulnerabilidad, y puede promover la búsqueda del terapeuta como “confidente suplente” del ser querido muerto. Resulta así conveniente plantear previamente un número determinado de sesiones de intervención.

5. Es importante evitar los consuelos fáciles y las frases hechas (como por ejemplo, “le acompaño en el sentimiento”, “ya ha descansado” o “es ley de vida”), en su lugar, resulta mucho más útil la comunicación no verbal.

6. Es necesario clarificar que el objetivo de la intervención no es “olvidar” al ser querido muerto, sino “encontrarle” un lugar en el espacio psicológico que permita la entrada del presente y los retos de la vida. Este planteamiento ayudará a evitar el rechazo frontal de la intervención.

7. Es importante en la atención al duelo encontrar el equilibrio entre estimular el avance y respetar el ritmo personal del doliente, para evitar el abandono prematuro de la intervención.

8. El sufrimiento del duelo puede intensificarse y alargarse si la persona lo considera una forma de pagar el hecho de haber sobrevivido al ser querido (“deuda”) o una medida del amor.

9. Durante décadas, la expresión de emociones positivas se ha asociado con un bloqueo del desarrollo adecuado del duelo, sin embargo, investigaciones recientes muestran como tal expresión realmente predice un buen pronóstico; por tanto, se ha de incluir en las intervenciones en que resulte necesaria.

10. La atención en el duelo exige adaptarse a la singularidad de la persona y los grupos sociales.

11. Finalmente, es necesario trabajar desde un modelo teórico vertebrador que, aprovechando todos los recursos compatibles, busque las estrategias que dinamicen un duelo que no se desarrolla adecuadamente. Estrategias cognitivo-conductuales, constructivistas y centradas en las emociones se han de combinar para facilitar, en la medida de lo posible, el proceso del doliente con complicaciones significativas en su proceso.

Referencias

Arranz, P., Barbero, J.J., Barreto, M. P. y Bayés, R. (2008) Intervención emocional en cuidados paliativos (3ª ed.). Barcelona: Ariel.

Barreto M. P. y Soler M. C. (2007) Muerte y duelo. Madrid: Síntesis

Barreto, M. P., Díaz J. L., Gallego J. M. y Barcia J. A. (2006). Ansiedad, depresión y calidad de vida relacionada con la salud en pacientes con tumor cerebral. Informació Psicológica, 88 (4-11).

Saavedra, G. y Barreto M. P. (2008). Frail elderly and palliative care. Psicothema, 20 (3), 571-576.

Sobre la autora:

Mª Pilar Barreto es docente e investigadora de la Universidad de Valencia. Catedrática en el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de dicha universidad, Barreto cuenta en su haber con una amplia experiencia profesional e investigadora, entre otros ámbitos, en el de los cuidados psicológicos al final de la vida y el duelo.

Jefas de familia requieren de apoyo profesional

Jefas de familia requieren de apoyo profesional
Para superar el duelo de haberse quedado solas por la muerte o la separación de su pareja, ya que quedan golpeadas emocionalmente por la responsabilidad de sacar adelante a sus hijos
Por: Evaristo Gutiérrez/Ciudad Victoria
Martes 01 de Julio del 2008

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-  Cada vez son más las mujeres que por uno u otro motivo quedan como jefas de familia, es por ello que se debe de brindar un apoyo integral para que superen la separación o el duelo por haberse quedado solas y encargadas de la manutención de su hogar, consideró el Presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología, Gerardo Flores Sánchez.
 
?Una de las tendencias demográficas y como fenómeno social, es que cada vez hay más mujeres solas, por diferentes causas, claro una de ellas es la separación de la pareja, otra la viudez o un divorcio formal, pero cada vez la proporción de los hogares donde la cabeza de familia es la mujer, es más frecuente?.
 
Cuando una madre de familia vive esta situación, el apoyo de sus familiares resulta insuficiente, ya que requieren de atención profesión porque su salud mental está en peligro por el impacto emocional y el incremento de la responsabilidad.
 
?Las mujeres requieren de apoyo de tipo psicológico, apoyo social, legal y uno de los aspectos que se abordan cada vez de manera más profesional, es el duelo por la separación?.
 
Flores Sánchez, reconoció que la mujer por naturaleza es más fuerte que el hombre, pero la dependencia económica o emocional de la pareja, complica que superen esa difícil etapa.
 
?Cuando se quedan con hijos, pues por los hijos tienen que sacar fuerzas de flaqueza y esto es para ayudarles a eso, porque la mujer por si misma va desarrollando sus recursos, pero a veces se complica por cuestiones sociales?.
 
Las mujeres que han quedado solas, deben de buscar asesoría profesional para que puedan retomar su vida y superar el duelo de haber perdido a su pareja. 

links importantes sobre duelo:

Dinámica y Técnicas de grupos Conceptos, definiciones, clasificación http://orbita.starmedia.com/acmq/dingrup.html

Las dinámicas grupales en el área educativa http://contexto-educativo.com.ar/2005/3/nota-02.htm

Uso Didáctico de Dinámicas de Grupo http://www.politecnicojic.edu.co/regionalizacion/USO%20DIDACTICO%20DE%20DINAMICAS%20DE%20GRUPO.doc

DINÁMICA DE GRUPOS Y EQUIPOS DE TRABAJO (Archivo en formato Word, explicativo del ppt anterior) http://www.canalegal.com/documentos/paraestudiantes/dinamica_de_grupos_y_equipos_de_trabajo.ppt#257,2,

AGENDA DINÁMICA DE GRUPOS Y EQUIPOS DE TRABAJO http://www.canalegal.com/documentos/paraestudiantes/trabajo_de_dinamica_de_grupos.doc

Dinámicas de Prevención: http://www.educarex.es/acosoescolar/dinamicas.html

A continuación, una serie de dinámicas de grupo para desarrollar en el aula.

Dinámicas de cualidades http://www.educarex.es/acosoescolar/img/cualidades.pdf  Esta dinámica de grupo pretende dar a conocer las cualidades de cada uno de los alumnos que forman un grupo/clase, creando un clima favorable y evitando actitudes violentas en el aula.

Dinámica de la amistad http://www.educarex.es/acosoescolar/img/amistad.pdf  Esta dinámica pretente concienciar sobre el valor de la amistad y las cualidades que necesitan desarrollarse para fomentar esta, creando un clima favorable y evitando actitudes violentas en el aula

Dinámica del barco http://www.educarex.es/acosoescolar/img/barco.pdf  Esta dinámica de grupo pretende desarrollar cierta sensibilidad en el grupo-aula dando a conocer los valores personales de cada uno de los alumnos/as, para crear un clima favorable de trabajo y evitar actitudes violentas en el aula.

Dinámica del compañero/a http://www.educarex.es/acosoescolar/img/companero.pdf  A través de esta dinámica de grupo, se fomentan las habilidades sociales y permite resolver conflictos que puedan producirse en el alumnado, además de promover un clima agradable y evitar actitudes violentas en el aula.

Dinámica del árbol y el viento http://www.educarex.es/acosoescolar/img/arbol.pdf  A través de esta dinámica de grupo, se pretende crear un ambiente de distensión, armonía y confianza dentro del grupo; además de poner a cada participante en la situación de tener seguridad en sus compañeros.

Dinámica del abrazo http://www.educarex.es/acosoescolar/img/abrazo.pdf  Esta dinámica de grupo produce un acercamiento físico entre los integrantes del grupo para crear un clima favorable y evitar actitudes violentas en el aula.

Dinámica de la motivación http://www.educarex.es/acosoescolar/img/motivacion.pdf  Esta dinámica demuestra como las personas, aunque actúen de la misma manera, pueden estar partiendo de motivaciones diferentes y comprender actitudes aparentemente incomprensibles para conseguir un clima favorable y evitando actitudes violentas en el aula.

Dinámica de formación de grupos http://www.educarex.es/acosoescolar/img/grupos.pdf  A través de esta dinámica de grupo, se pretende integrar al alumnado en el grupo-aula para que sienta una mayor motivación para la realización de las dinámicas y juegos; desarrollar la agilidad y la atención de cada uno de los integrantes.

Dinámica del lavacoches http://www.educarex.es/acosoescolar/img/lavacoches.pdf  A través de esta dinámica de grupo, se forma cohesión en el grupo a través del contacto físico, creando un clima favorable y evitando actitudes violentas en el aula.

Dinámica “gane cuanto pueda” http://www.educarex.es/acosoescolar/img/gane.pdf  Esta dinámica de grupo permite observar los mecanismos de competición y cooperación que pueden darse en el seno de un grupo. Además, los participantes pueden aprender a valorar la cooperación como fórmula según la cual todos ganan y de esta manera, crear un clima favorable y evitando actitudes violentas en el aula.

Estrategias Didácticas http://www.politecnicojic.edu.co/regionalizacion/Estrategias%20Did%E1cticas.doc 

Cuadro resumen sobre estrategias didácticas http://docencia.udea.edu.co/vicedocencia/cuadro_resumen_estratedidac.html

Estrategias Metodologicas La Universidad Mayor (Chile)ofrece un resumen de estrategias metodologicas y estrategias de Aprendizaje http://ddaportal.googlepages.com/AyudaMemoriadelDocenteEfectivo.doc

El Mapa de Conceptos y los esquemas en el aula http://www.politecnicojic.edu.co/regionalizacion/EL%20MAPA%20DE%20%20CONCEPTOS%20%20Y%20LOS%20ESQUEMAS%20EN%20EL%20AULA.doc

LIBRO: La Toma de Decisiones. Organización y Dirección de Reuniones (para trabajar entre los profesores) http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/Usr/Apdorta/reunion.htm

LIBRO: Manual de Técnicas de Enseñanza (para trabajar en las clases) http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulos.html

MODULO 2 El profesor como gestor de su práctica docente http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo2.html

MODULO 3 Análisis y priorización de necesidades http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo3.html

MODULO 4 Los objetivos como explicitación de lo que se quiere hacer http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo4.html

MODULO 5 Selección y estructuración de contenidos http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo5.html

MODULO 6 Selección y organización de las estrategias de enseñanza y aprendizaje http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo6.html

MODULO 7 Evaluación de la enseñanza y del aprendizaje http://www.sistema.itesm.mx/va/DraMarisa/Modulo7.html

La pérdida de un ser querido aumenta 20% el riesgo de muerte

La pérdida de un ser querido aumenta 20% el riesgo de muerte

Según investigadores de la Universidad de Utrecht, el dolor psicológico causado por el fallecimiento de una persona próxima puede hacer adoptar hábitos poco saludables reflejados en una dieta desequilibrada o tabaquismo.

http://www.vci.com.ar/despachos.asp?cod_des=4820&ID_Seccion=173

"Ayudar a morir en paz es tan necesario como luchar por la vida"

EL RELOJ EMOCIONAL: LA GESTIÓN DE LOS TIEMPOS DE ESPERA EN EL ÁMBITO DE LA SALUD. RAMÓN BAYÉS.

“Ayudar a morir en paz es tan necesario como luchar por la vida” – Ramón Bayés, catedrático de psicología básica de la Universidad Autónoma de Barcelona, visitó el Club para hablar del reloj emocional y la gestión del tiempo Isabel Vizcaíno, vocal de Intervención de VIH del Colegio de Psicólogos balear, presentó a Bayés.

CARLES MULET. PALMA. “Para el paciente, un minuto, un segundo de atención por parte de su médico es susceptible de ser recordado durante toda su vida”. Con estas palabras despidió Ramón Bayés la conferencia que impartió anoche en el Club de Opinión de este diario. Las conclusiones tras su parlamento, reveladoras.

El sistema sanitario actual tiene “una deuda pendiente en la gestión del aspecto emocional de pacientes y familiares.”. Bayés inició su parlamento diferenciando el tiempo cronométrico -“el de los relojes y calendarios”- y el tiempo “de la felicidad y el sufrimiento”, aquel “que valoramos en función de lo que sentimos que tarda en pasar”. “Cuando uno es feliz -recordó- el tiempo desaparece, cuando esperamos algo importante, un minuto es una eternidad”.

Ofreció entonces los datos de una encuesta realizada por la Universidad de Harvard y la Fundación Josep Laporte en 2006. Para los españoles, el problema más grande del Servicio Nacional de Salud son las esperas. Entiéndase, demoras en un diagnóstico, retraso en los resultados de un análisis y similares. “En un hospital la espera alimenta la incertidumbre, la falta de control. Facilita las condiciones necesarias para que el sufrimiento aparezca”, prosiguió Bayés, que se apoyó en su experiencia y en los resultados de algunos estudios publicados en The New England Journal of Medicine para mostrar su convencimiento de “el poder curador que tiene saber escuchar a pacientes y familiares en la UCI”. “Reducir la incertidumbre, aprender a gestionar las esperas, es una asignatura pendiente del modelo sanitario actual”. “Tan importante es prevenir y curar las enfermedades como saber ayudar a la gente a morir en paz”.

En este sentido, Bayés habló de “la necesidad” de colocar el “aspecto emocional” en un primer nivel dentro de la medicina.

“Los que sufren no son los cuerpos, son las personas”, recordó.

Si desea más información puede consultar la Web del Club Diario de Mallorca http://club.diariodemayorca.es

http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1721_9_309886__Actual-Ayudar-morir-necesario-como-luchar-vida

Educación y Amor – Vacuna contra la depresión

La depresión requiere un tratamiento completo y prolongado, ya que se trata de modificar pensamientos y conductas arraigadas profundamente.  FUENTE: LA VOZ DIGITAL. 2007 NOV [9/11/2007]

Resumen – Un modelo de equilibrio emocional paterno y de educación desde el amor a los hijos protege a estos contra la depresión y la ansiedad. Aunque un pasado desastroso no significa forzosamente tener un futuro malo. Lo asegura el psicólogo Víctor Rodríguez Aguado, y con él coincide su colega Petra Ratia, directora general del gabinete psicológico Dipepsa.  /  Los especialistas distinguen entre depresión endógena y exógena. La primera está directamente relacionada con factores genéticos y con alteraciones en ciertos grupos de neurotransmisores cerebrales. La exógena, está más relacionada con factores psicológicos. Vivimos en un tiempo en el que el nivel de exigencia personal, familiar y social está en aumento. Se generan una serie de expectativas sobre las personas difícilmente alcanzables que provocan frustración cuando no se ven cumplidas. También influye el aspecto cultural, la falta de comunicación y la soledad tan acuciante que existe en estos momentos.  /  Cuestionados si hay personas más vulnerables que otros a estos trastornos, señalan que si, ya que en la depresión interactúan factores genéticos, de aprendizaje y de personalidad que determinan la susceptibilidad de sufrir este estado anímico. Dependiendo de la presencia e intensidad de esos factores pueden predisponer a unas personas más que a otras.  /  En cuanto al tratamiento depende del tipo y grado de la depresión, aunque la mejor combinación es un tratamiento farmacológico inicial acompañado de una terapia psicológica cognitiva-conductual, donde se intervenga directamente sobre el patrón de pensamiento y se trabaje la ocupación del tiempo libre y la socialización de la persona.  /  Respecto a la prevención, se puede prevenir a través de la educación. Es importante la detección precoz de pensamientos desadaptativos y patológicos que se aprenden desde la niñez y que hay que reaprender posteriormente para una óptima salud mental.

«LA EDUCACIÓN Y EL AMOR EN LA NIÑEZ SON UNA VACUNA CONTRA LA DEPRESIÓN»

Unos padres que sean un modelo de equilibrio emocional y que eduquen con amor a sus hijos están vacunando a estos contra la depresión y la ansiedad. Aunque un pasado desastroso no significa forzosamente tener un futuro malo. Lo asegura el psicólogo Víctor Rodríguez Aguado, y con él coincide su colega Petra Ratia, directora general del gabinete psicológico Dipepsa, quien contesta a las siguientes preguntas. 08.11.07 – Á. PEÑALVER

-¿POR QUÉ LA DEPRESIÓN AFECTA HOY A TANTAS PERSONAS? -En primer lugar hay que distinguir entre depresión endógena y exógena. La primera está directamente relacionada con factores genéticos y con alteraciones en ciertos grupos de neurotransmisores cerebrales. La que aquí nos ocupa, la exógena, está más relacionada con factores psicológicos. Vivimos en un tiempo en el que el nivel de exigencia personal, familiar y social está en aumento. Se generan una serie de expectativas sobre las personas difícilmente alcanzables que provocan frustración cuando no se ven cumplidas. También influye el aspecto cultural, la falta de comunicación y la soledad tan acuciante que existe en estos momentos.

-¿HAY SERES MÁS VULNERABLES QUE OTROS A ESTOS TRASTORNOS? -Sí. En la depresión interactúan factores genéticos, de aprendizaje y de personalidad que determinan la susceptibilidad de sufrir este estado anímico. Dependiendo de la presencia e intensidad de esos factores pueden predisponer a unas personas más que a otras.

-¿CUÁL ES LA MEJOR SOLUCIÓN? -Depende del tipo y grado de la depresión, aunque la mejor combinación es un tratamiento farmacológico inicial (en la medida que sea necesario) acompañado de una terapia psicológica cognitiva-conductual, donde se intervenga directamente sobre el patrón de pensamiento y se trabaje la ocupación del tiempo libre y la socialización de la persona.

-¿TIENE CURA DEFINITIVA O UN ENFERMO, UNA VEZ SUPERADO EL TRASTORNO, DEBE TENER MIEDO A RECAER? -La depresión requiere un tratamiento completo y prolongado, ya que se trata de modificar pensamientos y conductas arraigadas profundamente. En ocasiones, la persona estima que un tratamiento ha finalizado cuando comienza a sentirse mejor; sin embargo, no siempre concluye ahí el tratamiento sino que necesita generalizar ese estado y seguimiento para evitar recaídas.

-¿POR QUÉ LA GENTE OCULTA QUE ESTÁ CON DEPRESIÓN? -Existe un miedo al rechazo por parte de los demás ya que puede considerarse un signo de debilidad en la cultura del fuerte en la que vivimos. Cuando una persona explica abiertamente que sufre una depresión pasa por un proceso previo de aceptación de sí mismo de ciertos aspectos que no conocía, algo que no todo el mundo está dispuesto a reconocer públicamente.

-¿SE PUEDE PREVENIR? -Rotundamente sí. Fundamentalmente a través de la educación. Es importante la detección precoz de pensamientos desadaptativos y patológicos que se aprenden desde la niñez y que hay que reaprender posteriormente para una óptima salud mental.

-¿SI MUCHOS FAMILIARES MÍOS HAN TENIDO DEPRESIÓN ESTOY TOTALMENTE CONDENADO A PADECERLA? -No se está condenado a tener depresión pese a que exista cierta susceptibilidad genética ya que no sólo existe ese factor; no obstante es muy importante no transmitir o adquirir esos modelos de pensamiento.

EL PUDOR

«Todas las personas tienen probabilidades de tener un problema emocional», asevera el terapeuta de la Clínica Arabial, Víctor Aguado. Si eso es así, ¿POR QUÉ DA TANTO PUDOR RECONOCER QUE TENEMOS ANSIEDAD, DEPRESIÓN O CIERTAS FOBIAS?

La Primera razón -según este experto- es que muchas personas ni siquiera saben que padecen un problema psiquiátrico o emocional. «Si no lo remedian pronto, al final tienen una sensación pegajosa de enfermedad que no se pueden quitar de encima».

Segundo motivo de esta ESTIGMATIZACIÓN: los problemas psicológicos están asociados a la locura. «Locura no permite distinguir realidad de ficción. Los pacientes con ansiedad y depresión disciernen perfectamente», esclarece Víctor, quien apunta que la familia muchas veces no hace caso a estas personas. «Tranquilo, ya se te pasará es la respuesta que reciben gran parte de los angustiados. ESO, OBVIAMENTE, NO SIRVE PARA NADA Y LLEVA AL AISLAMIENTO Y SILENCIO DEL ENFERMO», explica el psicólogo.

depresion por duelo

El 16% de las personas que pierden un familiar sufre una depresión durante el año siguiente (SALUDALIA) 23/10/2007

El 16% de las personas que pierden un familiar sufren una depresión durante el año siguiente, según un estudio presentado hoy por la Sociedad de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la empresa de productos farmacéuticos Lundbeck.

Este proceso psicológico y físico, que se puede padecer ante cualquier suceso desagradable en la vida, ya sea una muerte de alguien cercano, un despido laboral o un desencanto amoroso, puede prolongarse en un periodo de entre 6 y 12 meses, transcurridos los cuales se considera duelo patológico.

Los médicos de Atención Primaria atiende al año entre 70 y 100 procesos de duelo depresivo, según explicaron el presidente de la SEMERGEN, el doctor Julio Zarco, y el coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la misma, José Ángel Arbesú.

Estos expertos trataron a cerca de la muerte en los cuadros de enfermedad patológica como proceso a impedir y explicaron que, normalmente, estos casos extremos se diferencian de los “normales” en que obedecen a trastornos psicológicos o adicciones difíciles de abandonar. El doctor Zarco opinó, en este sentido, que los familiares son “el principal sustento antes que la ayuda profesional” y que los pacientes “necesitan la mayor atención por parte de ellos para que vuelvan a su vida normal”, aunque también tienen que ser objeto de atención médica profesional.

EL 2% PADECE DEPRESION

Por su parte, el doctor Miquel Roca, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría y médicos de Atención Primaria, señaló que hay que evitar que se prolonguen “días de recuerdo” en atención a no alargar el dolor de la persona. El 5% de la población española sufre alguna pérdida o similar y apróximadamente el 2% traduce esa pérdida en trastornos o depresiones “que se deben vigilar”, concluyó Roca.

En cuanto al duelo como proceso a tener en cuenta, el doctor Arbesú incidió en que prácticamente el 90% de los casos son de duelo normal es decir, con síntomas fáciles de abordar y tratar. Arbesú indicó que “el problema radica en la vulnerabilidad del paciente y si llega a hacerse patológico, de forma longitudinal en el tiempo”.

El tratamiento con observación prolongada del paciente es el método que los doctores consideran como el más efectivo para conseguir que el paciente recupere su vida normal, tanto dentro de su vida cotidiana como en compañía de sus familiares más próximos.

No obstante, los ponentes aclararon que el derecho al duelo es legítimo y se tiene que tratar si la persona lo pide, ya que el dolor sirve a veces para que el afectado “crezca como persona y salga adelante”, y que el que un suceso desagradable afecte más o menos depende de la personalidad del aquejado e incluso, de su cultura o sus creencias.

http://www.diariodesalud.com/diarioSalud/servlets/noticia.jsp?idNoticia=371502