La influencia del apoyo social es un aspecto ampliamente estudiado en el ámbito de la salud mental. Se sabe que la calidad de las relaciones sociales influye en la salud general y en la mortalidad, en la patología psiquiátrica y en la adaptación emocional al estrés.
Cuatro tipos de hallazgos han generado el interés por las diferencias de sexo entre el apoyo social y el riesgo de depresión mayor. Primero, muchas investigaciones sugirieron una asociación inversa entre el apoyo social y el riesgo de presentar esta patología; en segundo término, se sabe que las mujeres tienen relaciones sociales más extensas que los varones y que tienen mayor compromiso afectivo; en tercer lugar, se ha demostrado que las mujeres tienen índices más elevados de depresión que los hombres; por último, se ha observado que las mujeres son más sensibles a la falta de apoyo social. Sin embargo, la mayoría de los estudios realizados hasta la fecha presentan importantes limitaciones metodológicas que complican la interpretación de los resultados.
-En el presente estudio se evaluaron las diferencias de sexo mediante el análisis de una muestra de parejas de gemelos bivitelinos de sexo opuesto obtenida a partir de un registro de población. Los expertos aplicaron un diseño longitudinal para determinar la relación entre el nivel inicial de apoyo social, por la evaluación de seis relaciones sociales particularmente importantes y el grado general de integración social, y el riesgo de futuros episodios de depresión mayor.
MÉTODOS Se analizó una población de gemelos de sexo opuesto a partir del Virginia Adult Twin Study of Psychiatric and Substance Use Disorders. Las parejas procedían del Virginia Twin Registry, constituido a partir de todos los certificados de nacimiento de Virginia desde 1918. Fueron incluidos gemelos nacidos entre 1940 y 1974, quienes fueron entrevistados primero telefónicamente y después en una cita personal. El presente análisis se basa en 1 057 parejas de mellizos dicigóticos que completaron las dos series de entrevistas. En el momento de realizar la segunda serie los participantes tenían entre 21 y 58 años y había transcurrido en promedio 19 meses desde la primera entrevista. -El apoyo social se evaluó en la primera serie de entrevistas mediante un cuestionario de 24 secciones. Esto permitió establecer la frecuencia de concurrencia a reuniones en clubes u otras organizaciones, a misa u otros eventos religiosos y el contacto social con el gemelo, amigos y otros familiares. También se determinó la calidad del apoyo social brindada por cónyuges, gemelos, hijos, padres, otros familiares y amigos; para ello se efectuó una serie de preguntas que permitió conocer el apoyo emocional ?transmisión de afecto, comprensión y preocupación? y el apoyo instrumental ?ofrecimiento de elementos materiales para hacer frente a situaciones problemáticas?. -En ambas series de entrevistas se interrogó sobre la aparición durante el curso del último año de los 14 síntomas individuales que integran los 9 criterios de la categoría A de depresión mayor del DSM-III-R, con exclusión de posibles causas orgánicas o atribuibles a medicación. Se utilizó un algoritmo para establecer el diagnóstico de depresión mayor.
Resultados -Las mujeres de parejas de gemelos de sexo opuesto refirieron niveles significativamente más altos de apoyo social respecto de sus hermanos varones; especialmente en la categoría de apoyo brindado por otros familiares, amigos e hijos; lo mismo ocurrió en términos de integración social. En cambio, los gemelos de sexo masculino refirieron más apoyo de los cónyuges y de sus gemelos. No hubo diferencia significativa entre los gemelos en el apoyo social recibido de los padres. -En el modelo de regresión logístico con control de edad y sexo, y al expresar los resultados en cociente de probabilidad (CP) (que reflejan la influencia del apoyo social en el riesgo de depresión mayor), se observó que los niveles más elevados de apoyo social se asociaron fuertemente con menor riesgo de aparición de episodios de depresión (CP de 0.74, p < 0.0001). Asimismo, se constató que el apoyo brindado por otros familiares, por los padres y la integración social se asocian con CP aproximados de 0.80, también correlacionados inversamente con el riesgo de depresión mayor. -Se utilizaron dos modelos para evaluar la relación entre el apoyo social y el riesgo de depresión futura en varones y mujeres por separado. En el primero de ellos, se aplicó en el análisis de la diferencia de sexo la regresión logística estandarizada, con determinación de la importancia de la interacción entre sexo y apoyo social en la predicción de depresión futura. En el segundo, de mayor poder estadístico, se aplicó la regresión logística pareada o condicional, con comparación entre sí de los integrantes de sexo masculino o femenino de cada pareja. De esta manera, se pudo efectuar un mejor ajuste según los antecedentes comunes genéticos y ambientales. -En mujeres, el mayor apoyo social se correlacionó fuertemente con menor riesgo de depresión mayor (CP de 0.60; p < 0.0001); en cambio, en varones la asociación fue leve y sin significación estadística (CP de 0.95; p = 0.57). En las mujeres, todos los factores individuales de apoyo social, con excepción del brindado por los hijos, se asociaron con menor riesgo de depresión en el futuro. En los hombres, ninguno de los factores pronósticos anticipó la probabilidad de un episodio futuro de depresión. Por su parte, cuando se aplicó el modelo de regresión logística estandarizada o pareada, la asociación entre apoyo social global y riesgo de depresión fue considerablemente más firme en mujeres respecto de varones. Los resultados con el empleo de ambos métodos coincidieron en establecer diferencias significativas entre el riesgo de depresión y 4 factores individuales de apoyo social: apoyo brindado por el gemelo, por otros familiares, por los padres y por el cónyuge. En general, los resultados de los dos modelos fueron ampliamente concordantes. -Dado que la relación entre los hallazgos obtenidos podría estar, en parte, determinada por el antecedente de depresión mayor durante el año previo a la primera serie de entrevistas, se repitieron los análisis luego del control según este parámetro. En este nuevo modelo se constató que la historia de depresión en los 12 meses anteriores a la primera serie de entrevistas tuvo un valor predictivo y pronóstico importante de presencia de depresión en la segunda serie de entrevistas (CP de 5.81; p < 0.0001). El apoyo social global (CP de 0.68; p < 0.0001) y el sexo (CP de 1.35; p = 0.02) mantuvieron la importancia predictiva como elementos de riesgo de futuros episodios de depresión en la segunda serie de entrevistas.
COMENTARIO -Los resultados del presente trabajo realizado en parejas de gemelos adultos de distinto sexo indican que el apoyo social pronostica con intensidad el riesgo de aparición de futuros episodios de depresión en mujeres; por el contrario, en hombres la relación es débil y poco significativa. Asimismo, se constató que los hallazgos no se modificaron esencialmente al tenerse en cuenta el antecedente de depresión en el transcurso del año previo a la primera serie de entrevistas. Entre los factores de apoyo social, el determinado por el apoyo brindado por el gemelo, otros familiares, el cónyuge y los padres tiene gran importancia, fundamentalmente en las mujeres; esto coincide con observaciones efectuadas en trabajos previos. -Por causas que aún están en discusión, las relaciones interpersonales tienen una función más decisiva en mujeres que en hombres. Ante situaciones adversas, es frecuente que las mujeres busquen apoyo emocional en su contexto social (mucho más de lo que lo hacen los hombres). Por su parte, los varones parecen buscar otra calidad de ayuda; de esta manera, tienden a compartir otras actividades o ?distracciones?. Estudios previos que analizaron la relación entre el apoyo social y la psicopatología en adolescentes y adultos también revelaron una asociación más fuerte en mujeres que en varones. No obstante, la mayor sensibilidad en estas últimas no sería notoria en todas las situaciones clínicas. -En conclusión, el trabajo demuestra que las mujeres son más sensibles al efecto inductor de depresión asociado con deficiencias de índole social y familiar. Sin embargo, esta variable no explica las diferencias entre sexos en términos de riesgo de depresión.
En otras palabras, si bien el apoyo emocional parece proteger más de la depresión mayor a las mujeres que a los hombres, los efectos no explican las diferencias entre hombres y mujeres en la frecuencia de la patología. No obstante, brindan importante información sobre posibles mecanismos etiopatogénicos de la depresión mayor. A pesar de las limitaciones del estudio, los resultados permiten considerar la posibilidad de que las dificultades para establecer relaciones sociales tengan mayor influencia en el origen de la depresión mayor en las mujeres.
Kendler K, Myers J, Prescott C Desarrollo (Department of Psychiatry - Department of Human Genetics, Medical College of Virginia, Virginia Commonwealth University, Virginia, EE.UU.)