LOS PROBLEMAS DE LA SANIDAD
Más psicoterapia y menos pastillas
Salut revisa el coste en antidepresivos, que se lleva un 40% del gasto en salud mental
Salut potencia el CAP y que sólo se traten en centros especializados trastornos complejos
Un 15% de los CAP tendrán psicólogo o psiquiatra este año para apoyar al médico de familia y hacer terapia, dentro de las medidas del nuevo plan de salud mental y adicciones
MARTA RICART – 22/03/2006
BARCELONA
La factura de psicofármacos, las medicinas para tratar trastornos mentales, que paga el Departament de Salut asciende a 253,4 millones de euros al año. Este coste en antidepresivos, ansiolíticos y otros fármacos similares supone un 40% del gasto sanitario público en salud mental. La consellera Marina Geli reconoció ayer que es un gasto que “no parece razonable” y que debe reducirse. Una de las vías para hacerlo posible sería aumentar el tratamiento con psicoterapia. La conselleria prevé reforzar la terapia psicológica dentro de su nuevo plan de salud mental y adicciones. Este año, un 15% de los centros de atención primaria (CAP) ya tendrá psicólogo o psiquiatra, aunque los pacientes no concertarán visita con ellos, pues sobre todo apoyarán al médico de cabecera.
Los trastornos mentales tienen una gran incidencia. Estudios europeos estiman que en torno a un 27% de las mujeres y un 20% de los hombres sufrirán a lo largo de su vida un trastorno mental. Esta patología afecta tanto a adultos como a niños. En el 2004, los CAP especializados en salud mental en Catalunya atendieron a 138.500 adultos y 31.800 niños. En adultos, lo más usual son los trastornos depresivos, de adaptación y afectivos. En niños, los adaptativos, depresivos y emocionales.
Salut gasta en salud mental (incluye adicciones y demencias de la tercera edad) 626 millones de euros al año, lo que equivale a un 9,4% del presupuesto sanitario. Es el tercer capítulo más costoso en dolencias más comunes, por detrás de las enfermedades cardiovasculares y las respiratorias.
Un 40% del gasto en salud mental, 253,3 millones de euros, se va en medicamentos, explicó ayer Geli (259 millones el año pasado, según otro estudio de Salut). En cifras generales, sólo un 23% del presupuesto sanitario se va en medicinas -y ya se considera mucho-. En el 2005 se gastaron 16,2 millones de envases de psicofármacos, el grupo mayor tras el de analgésicos y antiinflamatorios (16,9 millones de envases, aunque el segundo tipo de fármaco en cuanto al gasto fue el de la presión, 180 millones de euros). El gasto en psicofármacos supone un 16,5% de todo lo que gasta la sanidad pública en fármacos.
La consellera dijo que no quería juzgar si se receta más de lo necesario, pero sí apuntó que Salut, junto a la Agència d´Avaluació de Tecnologies Mèdiques y expertos, analiza si se receta bien y se hace un uso racional de los psicofármacos. Como mínimo, se querría que no aumentara el gasto (en el 2005 se gastó un 5,4% más que en el 2004). Geli avanzó que se potenciarán las guías para un mejor uso de las medicinas y que se impulsarán las intervenciones de psicoterapia.
El nuevo plan de salud mental y adicciones de Salut quiere mejorar la atención, subrayando que todo trastorno mental leve debe tratarse en el CAP y únicamente derivar al especialista los casos complejos. Para ello, el médico de cabecera tendrá apoyo de psiquiatras, psicólogos y enfermeras especializadas (algo que hoy solamente se hace como plan piloto en algún centro de Tarragona y l´Hospitalet).
Este año, un 15% de los CAP tendrá ya psicólogo o psiquiatra. Los pacientes no pedirán consulta con este especialista por ahora, precisó Geli, porque se dedicará a revisar casos con el médico de familia, pero podrá ofrecer terapia grupal o hasta individual a algunos pacientes. Salut quiere tender a que por cada 100.000 habitantes haya un psiquiatra y 1,25 psicólogos y 0,75 enfermeras especializadas. Geli señaló que para disponer de más profesionales ya se han ampliado las plazas de formación (aunque ésta es una medida a medio plazo).
En los CAP especializados en salud mental, también se prevé reforzar la plantilla, aunque los responsables de la consejería señalaron que aún se cuantifica la necesidad. Agregaron que se ha empezado por dar prioridad a la atención de algunos problemas, como las ludopatías o intentar reducir los suicidios. Igualmente, entre los programas de mejora de atención a la salud mental ya en marcha y a los que se da prioridad, la consejera citó el Salut i Escola, que ya llega a más de 63.000 alumnos de instituto y el curso que viene lo hará a 120.000, y la reordenación de la asistencia a trastornos alimentarios. Ésta ha empezado en Girona, pero este año se extenderá a Lleida, Tarragona y la Catalunya central, con una mayor atención de la anorexia y trastornos similares desde el CAP especializado pero también una ampliación de plazas de centro de día y de hospitalización para los casos más graves.
La atención domiciliaria de las urgencias psiquiátricas y la rehabilitación comunitaria, así como un mayor apoyo a las familias de pacientes, son otros servicios que se ampliarán. Geli aseguró que todas estas mejoras suponen este año un 50% más de inversión que el año pasado en salud mental y un 27% en la atención a drogodependencias.
En este ámbito, se reforzará sobre todo la coordinación en la atención a ambas patologías (trastornos mental y adicciones), que cada día más se presentan juntas, como se ha constatado que ocurre en un creciente número de consumidores de cocaína, indicó la consejera.