{"id":993,"date":"2009-01-12T18:34:27","date_gmt":"2009-01-12T18:34:27","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=993"},"modified":"2009-01-12T18:34:27","modified_gmt":"2009-01-12T18:34:27","slug":"intervenci\u00d3n-psicol\u00d3gica-en-cuidados-paliativos--ram\u00d3n-bay\u00c9s-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=993","title":{"rendered":"INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN CUIDADOS PALIATIVOS &#8211; RAM\u00d3N BAY\u00c9S"},"content":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN CUIDADOS PALIATIVOS &#8211; RAM\u00d3N BAY\u00c9S\u00a0 <\/p>\n<p>Ram\u00f3n Bay\u00e9s Sopena es Doctor en Filosof\u00eda y Letras (Secci\u00f3n de Psicolog\u00eda) y Diplomado en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica por la Universidad de Barcelona. Desde 1983 ha sido Catedr\u00e1tico de Psicolog\u00eda B\u00e1sica en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, siendo nombrado Profesor Em\u00e9rito en 2002.<\/p>\n<p>Desde mediados de los a\u00f1os 80, Bay\u00e9s ha venido trabajando en el campo de los cuidados paliativos. Ha sido miembro co-fundador de la Sociedad Catalano-Balear de Cuidados Paliativos (1989) y vicepresidente de la Sociedad Espa\u00f1ola Interdisciplinaria del SIDA.<br \/>\n\u00a0 <\/p>\n<p>Asimismo ha publicado &#8220;Psicolog\u00eda del sufrimiento y de la muerte&#8221; (2001) e &#8220;Intervenci\u00f3n emocional en cuidados paliativos&#8221;, este \u00faltimo en co-direcci\u00f3n con P. Arranz, J. Barbero y P. Barreto (2003, 2005), y ha sido compilador de &#8220;\u00c9tica y sedaci\u00f3n al final de la vida&#8221; (2004) y de &#8220;Dolor y sufrimiento en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica&#8221;(2004).<\/p>\n<p>Fue nombrado por el Col.legi Oficial de Psic\u00f2legs de Catalunya &#8220;Colegiado de Honor&#8221;.<\/p>\n<p>ENTREVISTA<\/p>\n<p>Llevas ya muchos a\u00f1os trabajando en el campo de los cuidados paliativos, \u00bfnos podr\u00edas definir en pocas palabras qu\u00e9 son los cuidados paliativos y en qu\u00e9 consiste la atenci\u00f3n a los mismos?<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil hacerlo en pocas palabras. Existen bastantes definiciones. Una de las m\u00e1s recientes, la de la OMS (WHO, 2004), se\u00f1ala que los cuidados paliativos constituyen un abordaje destinado a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, que afrontan los problemas asociados a una enfermedad amenazadora para la vida, a trav\u00e9s de la prevenci\u00f3n y paliaci\u00f3n del sufrimiento, por medio de la identificaci\u00f3n precoz, y la evaluaci\u00f3n y tratamiento cuidadosos de todas las problem\u00e1ticas que afectan al enfermo, sean \u00e9stas de tipo som\u00e1tico, emocional, \u00e9tico, social o de otro tipo. <\/p>\n<p>Es importante destacar dos caracter\u00edsticas: que el sujeto de los cuidados no es s\u00f3lo el paciente sino tambi\u00e9n su familia o personas afectivas, y que la atenci\u00f3n que se lleva a cabo, dado que deben considerarse aspectos diferentes, es esencialmente interdisciplinar.<\/p>\n<p>Mencionas la importancia de la interdisciplinariedad pero \u00bfhasta que punto la misma forma parte de nuestra realidad sanitaria?<\/p>\n<p>Si existe un campo en el que la interdisciplinariedad no es s\u00f3lo la expresi\u00f3n de un deseo ut\u00f3pico sino una realidad traducida a hechos, tanto en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica que ya se lleva a cabo en algunos hospitales e instituciones de nuestra geograf\u00eda, como en la preparaci\u00f3n de ponencias y comunicaciones de congresos y reuniones cient\u00edficas, \u00e9ste es el de los cuidados paliativos. El enfoque paliativista precisa de un equipo preparado para atender, en cada momento que sea requerido, las m\u00faltiples necesidades de las personas que se encuentran al final de la vida. Enfoque que, asimismo, trata de abandonar, de una vez por todas, el viejo dualismo &#8220;cuerpo-mente&#8221; todav\u00eda vigente en bastantes servicios de nuestros hospitales. &#8220;Los que sufren ? nos se\u00f1ala con precisi\u00f3n Cassell (1982) ? no son los cuerpos; son las personas&#8221;. <\/p>\n<p>De acuerdo con esto, \u00bfCrees que en el \u00e1mbito sanitario habr\u00eda que sustituir el denominado &#8220;modelo m\u00e9dico&#8221; por un nuevo modelo?<\/p>\n<p>Cuando, en la actualidad, algunos psic\u00f3logos siguen criticando las insuficiencias del &#8220;modelo m\u00e9dico&#8221;, contraponi\u00e9ndolo, por ejemplo, a un modelo conductual, a veces olvidan que se est\u00e1n refiriendo a un modelo m\u00e9dico organoc\u00e9ntrico, conceptualmente muerto y en fase de exequias. En efecto, a partir del denominado Informe Hastings (Hastings Center, 1996), al modelo m\u00e9dico al que hay que referirse es al que se propone en dicho informe y en palabras de Diego Gracia (2002), uno de nuestros bio\u00e9ticos m\u00e1s ilustres, &#8220;la tesis de este important\u00edsimo documento es que lo que hoy est\u00e1 en juego no es una cuesti\u00f3n de medios (means) sino de fines (ends)&#8221;. En el siglo XXI, los fines del nuevo campo de la salud son resumidos por Callahan (2000), en dos, considerados de igual categor\u00eda, prioridad e importancia: a) prevenir y curar las enfermedades, el objetivo de la medicina de siempre; y b) ayudar a las personas a morir en paz. No se trata ya de preservar la vida a cualquier precio sino de aliviar en lo posible el sufrimiento y tratar de conservar la vida que, a juicio del enfermo, merezca ser vivida. Puede leerse, por ejemplo, en el Informe Hastings, cuya lectura recomendamos en extenso a todos los profesionales sanitarios y, en especial, a los psic\u00f3logos: &#8220;la amenaza que representa para alguien la posibilidad de padecer dolores, enfermedades o lesiones puede ser tan profunda que llegue a igualar los efectos reales que \u00e9stos tendr\u00edan sobre su cuerpo&#8221;. Sufrimiento, miedo, angustia, ansiedad y amenaza son t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos que aparecen con profusi\u00f3n en el nuevo modelo m\u00e9dico. Es obvio, por tanto, que los psic\u00f3logos tienen mucho que aportar a los equipos interdisciplinares de cuidados paliativos, en la tarea com\u00fan de mejorar no s\u00f3lo la sintomatolog\u00eda som\u00e1tica del enfermo sino tambi\u00e9n su calidad de vida emocional y existencial.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edas concretar un poco m\u00e1s lo que has mencionado sobre la influencia de los aspectos psicol\u00f3gicos en el proceso de morir?<\/p>\n<p>En estrecha colaboraci\u00f3n con otros psic\u00f3logos ? Pilar Arranz, Javier Barbero y Pilar Barreto ? llevamos m\u00e1s de diez a\u00f1os trabajando en un modelo de intervenci\u00f3n en cuidados paliativos, fundamentado en las propuestas convergentes de Cassell (1982), Chapman y Gravin (1993), La\u00edn Entralgo (1983), Loeser y Melzack (1999), y Lazarus y Folkman (1986), con \u00e9nfasis en la percepci\u00f3n de amenaza como ingrediente fundamental del sufrimiento y en la misma l\u00ednea del Informe Hastings. Lo que pretendemos es proporcionar un instrumento que sea \u00fatil en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica para detectar, evaluar y atender, en cada momento, las necesidades del enfermo al final de la vida, con independencia de la taxonom\u00eda que se utilice para clasificarlas (Arranz, Barbero, Barreto y Bay\u00e9s, 2004).<\/p>\n<p>\u00bfHasta que punto ves factible el reconocimiento del papel del psic\u00f3logo en las unidades de cuidados paliativos?<\/p>\n<p>En el momento de establecer un nueva unidad de cuidados paliativos nadie discute la necesidad de que m\u00e9dicos y enfermeras constituyan el n\u00facleo central de la misma, pero suele ser m\u00e1s controvertida la presencia, prioridad y dedicaci\u00f3n de otros profesionales sanitarios entre los que se encuentra el psic\u00f3logo. En principio, es l\u00f3gico que as\u00ed sea, debido en gran medida a que el control de los s\u00edntomas som\u00e1ticos &#8211; en el que son expertos m\u00e9dicos y enfermeras &#8211; es, con frecuencia, un requisito necesario para un proceso de morir sereno. Pero, a veces, se olvida que el control de s\u00edntomas no es sino un objetivo intermedio de los cuidados paliativos y que, por s\u00ed mismo, es, insuficiente para que los enfermos alcancen el objetivo final de una buena muerte. En algunas ocasiones, incluso puede darse la paradoja de que el control de los s\u00edntomas som\u00e1ticos enfrente bruscamente al paciente con la presencia del deterioro y la proximidad de la muerte, incrementando sus vivencias de ansiedad y malestar. <\/p>\n<p>En cuidados paliativos existen, a mi juicio, varios niveles diferentes en el abordaje del \u00e1mbito subjetivo del paciente. En un primer nivel de detecci\u00f3n molar de problemas e intervenciones b\u00e1sicas, todos los miembros del equipo deber\u00edan: dominar las estrategias de counselling (Arranz et al., 2004); ser capaces se aportar al equipo la riqueza de sus observaciones sobre el estado de \u00e1nimo del enfermo y los problemas relacionales con sus cuidadores primarios; poseer una s\u00f3lida formaci\u00f3n en bio\u00e9tica; tener una actitud emp\u00e1tica; disponer de informaci\u00f3n suficiente sobre el trabajo de sus compa\u00f1eros: escala analg\u00e9sica, tipo de curas, comunicaci\u00f3n no verbal, etc. Todos deber\u00edan, asimismo, estar dispuestos a implicarse, a deliberar con el enfermo y a responder a sus demandas si \u00e9ste les interpela. Pero, desde el punto de vista subjetivo, hay un segundo nivel: el de la valoraci\u00f3n de los s\u00edntomas psicol\u00f3gicos refractarios; la prevenci\u00f3n precoz de la angustia vital de dif\u00edcil manejo; la detecci\u00f3n temprana de duelos complicados; la evaluaci\u00f3n de los estados de \u00e1nimo ansiosos o depresivos; el tratamiento de los trastornos desadaptativos; la intervenci\u00f3n en crisis; la prevenci\u00f3n del burnout, la participaci\u00f3n o iniciativa en investigaciones que impliquen aspectos psicol\u00f3gicos tales como, por ejemplo, el mantenimiento de la esperanza, etc. Y existe, finalmente, un tercer nivel, en el que un psic\u00f3logo externo al servicio tal vez fuera el profesional m\u00e1s adecuado para valorar la din\u00e1mica del equipo y atender a los profesionales &#8220;quemados&#8221; (Bay\u00e9s, 2005). <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo han evolucionado en Espa\u00f1a los cuidados paliativos? \u00bfCu\u00e1l es nuestra realidad? <\/p>\n<p>A\u00fan cuando los antecedentes de las unidades de cuidados paliativos los podr\u00edamos remontar a los hospitales medievales regidos por \u00f3rdenes religiosas, el referente moderno lo constituye el St Christopher?s Hospice, establecido en Londres en 1967 por Cicely Saunders. En Espa\u00f1a, los cuidados paliativos se inician, en 1984, en el Hospital Marqu\u00e9s de Valdecilla de Santander y, en 1986, en el Hospital de la Santa Creu de Vic (Barcelona). En veinte a\u00f1os han conseguido una notable expansi\u00f3n ? aunque de forma territorialmente muy desigual y con medios claramente insuficientes ? cre\u00e1ndose, al mismo tiempo, sociedades especializadas de car\u00e1cter multidisciplinar, a nivel auton\u00f3mico y estatal (SECPAL), las cuales han dado lugar a numerosos congresos y reuniones cient\u00edficas, as\u00ed como a gu\u00edas cl\u00ednicas, libros, cursos y publicaciones. En este momento, las redes p\u00fablicas m\u00e1s desarrolladas corresponden, probablemente, a Canarias, Catalu\u00f1a y, \u00faltimamente, Extremadura. Quienes deseen mayor informaci\u00f3n sobre cuidados paliativos pueden encontrarla en www.secpal.com. <\/p>\n<p>Desde un punto de vista psicol\u00f3gico y aun cuando en el conjunto pueda parecer anecd\u00f3tico, me gustar\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre una experiencia que viene desarroll\u00e1ndose en Barcelona. Actuando como moderador Manel Dionis Comas ? probablemente el primer psic\u00f3logo que trabaj\u00f3 en Espa\u00f1a en una unidad de cuidados paliativos ? unos 30 psic\u00f3logos de toda Catalu\u00f1a, la inmensa mayor\u00eda cl\u00ednicos (en este momento, s\u00f3lo participamos dos acad\u00e9micos), que trabajamos en cuidados paliativos, nos venimos reuniendo, desde hace varios a\u00f1os, en un seminario mensual de formaci\u00f3n continuada. <\/p>\n<p>Y quiz\u00e1s sea \u00e9ste un momento adecuado para recordar la labor pionera desarrollada a finales de la d\u00e9cada de los ochenta y principios de los a\u00f1os noventa por algunos psic\u00f3logos, tales como Javier Barbero, Pilar Barreto (1990) o Pilar Arranz (1991,1992), a qui\u00e9n, por cierto, se debe uno de los primeros intentos de definir el papel del psic\u00f3logo en las unidades de cuidados paliatrivos.<\/p>\n<p>En resumen, \u00bfc\u00f3mo considerar\u00edas la situaci\u00f3n de los cuidados paliativos en nuestro pa\u00eds?<\/p>\n<p>Tal como antes he mencionado, a nivel auton\u00f3mico existen, que yo conozca, planes en marcha para la organizaci\u00f3n y el desarrollo de los cuidados paliativos en Catalu\u00f1a, Canarias y Extremadura, y se han creado unidades de paliativos ? algunas de ellas de gran calidad ? en toda la geograf\u00eda espa\u00f1ola. Parece, asimismo, que, m\u00e1s recientemente, a ra\u00edz de los sucesos del Hospital de Legan\u00e9s, algo se est\u00e1 moviendo en la Comunidad de Madrid, y es alentador que la Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, haya anunciado, en el transcurso de la &#8220;Jornada de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud: presente y futuro&#8221;, que se est\u00e1 trabajando en una Estrategia para el Desarrollo de los Cuidados Paliativos en el Sistema Nacional de Salud. \u00c9sta es, sin duda, una buena noticia. Confiemos que en ella se de prioridad el establecimiento de equipos interdisciplinares estables de calidad, en los que se disminuya en lo posible la presi\u00f3n asistencial y en los que se contemple la integraci\u00f3n, a tiempo total o parcial, de la necesaria figura del psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>\u00bfTe gustar\u00eda a\u00f1adir algo?<\/p>\n<p>Las \u00faltimas palabras me gustar\u00eda dirigirlas a mis compa\u00f1eros psic\u00f3logos. Como me se\u00f1alaba, hace pocos d\u00edas, mi buen amigo el psic\u00f3logo Miguel Costa, en un mensaje electr\u00f3nico en el que comentaba la atenci\u00f3n a los enfermos al final de la vida: &#8220;En ocasiones he sido testigo de que la ayuda profesional especialmente intervencionista y sin atender a las sutilezas del contexto ha suplantado o sustituido el apoyo y la ayuda de la &#8220;red natural&#8221;, de los amigos, de la familia&#8221; . Debemos tener cuidado &#8211; lo mismo nosotros que los dem\u00e1s profesionales cuya labor se desarrolla en el \u00e1mbito de los cuidados paliativos &#8211; de no corporativizar la muerte. Y, en los casos en que nuestra intervenci\u00f3n sea necesaria, debemos estar s\u00f3lidamente preparados para llevar hasta el final el dif\u00edcil compromiso ? producto de actitudes, habilidades y deliberaci\u00f3n \u00e9tica ? de ayudar a los enfermos a recorrer el \u00faltimo camino. No podemos defraudar a un ser humano que se est\u00e1 muriendo. Como escrib\u00eda Simone de Beauvoir (1964) &#8220;He comprendido por experiencia, hasta el tu\u00e9tano de mis huesos, que en los \u00faltimos momentos de un moribundo se puede encerrar el absoluto&#8221;. <\/p>\n<p>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/p>\n<p>Arranz, P. (1991). Papel del psic\u00f3logo en los cuidados paliativos del enfermo no curable. Ponencia presentada a la III Reuni\u00f3n de Trabajo sobre Cuidados Paliativos y de Soporte en el Enfermo Oncol\u00f3gico. Santander, Octubre.<\/p>\n<p>Arranz, P. (1992). Papel del psic\u00f3logo en los cuidados paliativos del enfermo no curable. Bolet\u00edn Informativo de la Sociedad Espa\u00f1ola de Cuidados Paliativos, n\u00ba 1, 4-7.<\/p>\n<p>Arranz, P., Barbero, J., Barreto, P. y Bay\u00e9s, R. (2004). Intervenci\u00f3n emocional en cuidados paliativos. Modelo y protocolos (2\u00aa ed.). Barcelona: Ariel.<\/p>\n<p>Barbero, J. y Barreto, P. (1993). Asistencia al enfermo de SIDA en fase terminal. Curso de Habilidades de Relaci\u00f3n con Afectados VIH\/SIDA. Madrid: F.A.S.E., policopiado.<\/p>\n<p>Bay\u00e9s, R. (2005). Medicina paliativa: psicolog\u00eda y cuidados paliativos (Editorial). Medicina Paliativa, 12 (3), 137-138. <\/p>\n<p>Callahan, D. (2000). Death and the research imperative. The New England Journal of Medicine, 342, 654-656.<\/p>\n<p>Cassell, E.J. (1982). The nature of suffering and the goals of medicine.The New England Journal of Medicine, 306, 639-645.<\/p>\n<p>Chapman, C.R. y Gavrin, J. (1993). Suffering and its relationship to pain. Journal of Palliative Care, 9 (2), 5-13.<\/p>\n<p>De Beauvoir, S. (1964). Une mort tr\u00e8s douce. Par\u00eds: Gallimard.<\/p>\n<p>Gracia, D. (2002). Pr\u00f3logo. En J.A. G\u00f3mez Rub\u00ed, \u00c9tica en medicina cr\u00edtica (pp 9-13). Madrid Triacastela.<\/p>\n<p>Hastings Center (1996). Goals of medicine: setting new priorities. Traducci\u00f3n castellana: Los fines de la medicina, 2005 www.fundaciongrifols.org<\/p>\n<p>La\u00edn Entralgo, P. (1983). La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente. Madrid: Alianza.<\/p>\n<p>Lazarus, R.S. y Folkman, S. (1984). Stress, appraisal and coping. Nueva York: Springer. <\/p>\n<p>Loeser, J.D. y Melzack, R. (1999). Pain: an overview. The Lancet, 353, 1607-1609.<\/p>\n<p>WHO (2004). WHO definition of palliative care. Obtenida el 17 de Noviembre en http:\/\/www.who.int\/\/cancer\/palliative\/definition\/en\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN CUIDADOS PALIATIVOS &#8211; RAM\u00d3N BAY\u00c9S\u00a0 Ram\u00f3n Bay\u00e9s Sopena es Doctor en Filosof\u00eda y Letras (Secci\u00f3n de Psicolog\u00eda) y Diplomado en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica por la Universidad de Barcelona. Desde 1983 ha sido Catedr\u00e1tico de Psicolog\u00eda B\u00e1sica en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, siendo nombrado Profesor Em\u00e9rito en 2002. Desde mediados de los a\u00f1os<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN CUIDADOS PALIATIVOS &#8211; RAM\u00d3N BAY\u00c9S<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=993\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-e-investigacin-sobre-salud-medicina-y-tanatologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}