{"id":99,"date":"2008-01-17T03:34:57","date_gmt":"2008-01-17T03:34:57","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=99"},"modified":"2008-01-17T03:34:57","modified_gmt":"2008-01-17T03:34:57","slug":"factores-de-riesgo-suicida-en-el-anciano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=99","title":{"rendered":"Factores de riesgo suicida en el anciano"},"content":{"rendered":"<p>El suicidio ha constituido desde siempre uno de los grandes enigmas de la humanidad, planteando cuestiones filos\u00f3ficas, sociales, psicol\u00f3gicas, religiosas y morales. Es un tema que ha deambulado entre las insuficientes explicaciones de la medicina y del psicoan\u00e1lisis, que ha sido escrutado incesantemente por la literatura y los medios audiovisuales, analizado por la \u00e9tica y la teolog\u00eda y constituye hoy un problema sanitario de proyecci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>El suicidio tiene cualidades pluridimensionales y una etiopatogenia multifactorial, por ello, en la consumaci\u00f3n del acto suicida, se deben considerar factores gen\u00e9ticos- neurobiol\u00f3gicos- psicopatol\u00f3gicos- de interacci\u00f3n familiar- de stress psicosocial.<\/p>\n<p>Es decir, que es una acci\u00f3n multideterminada por diversos factores intervinientes que, al conjugarse, se potencian.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su rica patoplastia, los fen\u00f3menos suicidas est\u00e1n sometidos a una indudable influencia transcultural, por ello cualquier intento de ordenamiento de estos fen\u00f3menos nace con un car\u00e1cter precario y explica la inestabilidad nosol\u00f3gica del suicidio. Hace un tiempo, en una cl\u00e1sica, Stengel consider\u00f3 al suicidio como un acto deliberado de autoperjuicio en el cual la persona que lo concreta no puede estar segura de sobrevivir. Hoy, la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre el que se suicida, el que piensa en ello y otras conductas de riesgo o de autoagresi\u00f3n que han dado en llamarse &#8220;equivalentes&#8221; o parasuicidios, tiende a esfumarse.<\/p>\n<p>Surgido el concepto de &#8220;proceso suicida&#8221;, en un intento de abarcar todo ello, algunos autores acu\u00f1aron el t\u00e9rmino &#8220;suicidalidad&#8221;, para designar al potencial de todas las fuerzas y funciones ps\u00edquicas tendientes a la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el tratamiento de este tema es importante destacar que los datos estad\u00edsticos siempre constituyen estimadores bajos de la incidencia verdadera, ya que por diversas razones psicosociales, muchos comportamientos suicidas no se reconocen como tales.<\/p>\n<p>Aunque todos los estudios epidemiol\u00f3gicos coinciden en que los ancianos tienen la tasa m\u00e1s elevada de suicidio, no son excesivos los trabajos de investigaci\u00f3n dedicados al estudio de esta tem\u00e1tica. Desde ya son mucho mayores los que han investigado el suicidio de los j\u00f3venes y adolescentes. Cuando un joven concreta el suicidio representa un hecho dram\u00e1tico, con un gran impacto familiar y social. Por el contrario, el suicidio de un anciano suele ser asumido como algo existencialmente justificado, atribuy\u00e9ndolo a una decisi\u00f3n libre, racional o existencial, consecuencia l\u00f3gica de la edad, la soledad y el hast\u00edo de vivir. Estos son prejuicios que deben ser desterrados definitivamente, no solo porque el suicidio del anciano es, en muchas ocasiones, tan o m\u00e1s evitable que el de los j\u00f3venes, sino adem\u00e1s porque el dram\u00e1tico acto de matarse a s\u00ed mismo es prematuro a cualquier edad, constituyendo una p\u00e9rdida de talento, experiencia y recursos que ninguna sociedad civilizada debe aceptar.<\/p>\n<p>LA CONDUCTA SUICIDA EN LOS ANCIANOS<\/p>\n<p>Este grupo de edad constituye la parcela social en la cual la conducta suicida alcanza con m\u00e1s frecuencia su expresi\u00f3n m\u00e1s grave: la consumaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los estudios epidemiol\u00f3gicos ponen de manifiesto un incremento progresivo de la tasa de suicidio con la edad en los varones. As\u00ed, la tasa de suicidio de los varones mayores de 70 a\u00f1os es de 2 a 5 veces superior a la de los adolescentes de 15 a\u00f1os. En las mujeres tambi\u00e9n se constata un incremento de la tasa de suicidio con la edad, pero el pico se produce alrededor de los 55 a\u00f1os, disminuyendo levemente en las d\u00e9cadas siguientes. Estas tendencias se repiten en diferentes pa\u00edses, lo que cambia entre ellos es \u00fanicamente las tasas m\u00e1s o menos altas de suicidio.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds (Argentina), para el grupo comprendido entre los 65 y 74 a\u00f1os, la tasa de mortalidad por suicidio cada 100.000 habitantes es del 19,2 %, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud de 1992 (Tabla).<\/p>\n<p>En la etiolog\u00eda multifactorial de la conducta suicida del anciano suelen desempe\u00f1ar roles coprotag\u00f3nicos, la soledad, el aislamiento, la enfermedad som\u00e1tica y la depresi\u00f3n. El perfil m\u00e1s probable del anciano suicida estar\u00eda representado por un hombre con antecedentes de un primer episodio depresivo despu\u00e9s de los 40 a\u00f1os, que vive solo, con historia familiar de depresi\u00f3n o alcoholismo y que ha padecido una p\u00e9rdida reciente.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de morir en el anciano suele caracterizarse por su firme convicci\u00f3n y por la utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos eficaces para concretar sus intenciones. Es una conducta suicida activa, no pocas veces reflexiva y premeditada. Por ello el porcentaje de suicidios intentados \/suicidios consumados, es para el anciano de 2 a 1, mientras entre los adultos j\u00f3venes es de 7 a 1.<\/p>\n<p>Las tentativas son menos frecuentes en las Instituciones que en el domicilio particular o en las casas de familia. Se debe tener en cuenta si el ingreso a la Instituci\u00f3n fue voluntario o se produjo en forma compulsiva, considerando seriamente la sensaci\u00f3n de desarraigo y el sobre esfuerzo de adaptaci\u00f3n que implica la institucionalizaci\u00f3n para este tipo de pacientes.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos m\u00e1s frecuentemente utilizados por el hombre son las armas de fuego, el ahorcamiento y el salto al vac\u00edo. Las mujeres prefieren el envenenamiento o la sobredosis de droga. Un m\u00e9todo creciente en los \u00faltimos a\u00f1os en las grandes urbes, para las ancianas, es la precipitaci\u00f3n y la utilizaci\u00f3n de armas de fuego. En general, en el suicidio consumado, con el aumento de la edad se incrementa la proporci\u00f3n de m\u00e9todos categ\u00f3ricos y violentos. Esto podr\u00eda fundamentarse en la mayor presencia de s\u00edntomas psic\u00f3ticos en la depresi\u00f3n con la edad.<\/p>\n<p>Otro mito muy difundido es pensar que los ancianos comunican menos frecuentemente sus intenciones suicidas que los j\u00f3venes. Se debe estar muy atento a los &#8220;avisos presuicidas&#8221;, sin la expectativa de que \u00e9stos sean claros y directos. Las &#8220;comunicaciones indirectas&#8221; de los deseos de concretar suicidio pueden estar manifestadas por la necesidad de poner los asuntos familiares en orden o el inter\u00e9s por despedirse de amigos o familiares con los cuales hace tiempo que no se ve. No es infrecuente &#8220;la despedida&#8221; al m\u00e9dico de cabecera, en forma de reconocimiento y gratitud, en la \u00faltima consulta previa al intento.<\/p>\n<p>Un interesante estudio de Cattel y Jolley (1995) se\u00f1ala que s\u00f3lo un 14% de los ancianos que consumaron suicidio recib\u00edan atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica, mientras un 43% hab\u00edan estado en contacto con sus m\u00e9dicos generales en el mes previo. Este bajo porcentaje de ancianos suicidas con asistencia psiqui\u00e1trica especializada tambi\u00e9n podr\u00eda influir en el bajo porcentaje que se les acredita en comunicar su intenci\u00f3n de suicidarse.<\/p>\n<p>Todas estas caracter\u00edsticas afirman la gravedad de la conducta suicida en este grupo de edad, que casi siempre traduce una clara intencionalidad de morir y no, como en otros grupos, la intenci\u00f3n de valerse de la categor\u00eda de la muerte para negociar con el entorno. Por ello, los intentos suicidas en los adultos mayores pueden considerarse suicidios frustrados y su perfil se parece notablemente al de los ancianos que consuman el suicidio en la misma medida en que se diferencia de los intentos que realizan las personas menores de 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a esta conducta suicida activa y categ\u00f3rica, el anciano, tambi\u00e9n con mayor frecuencia que otros grupos de edad, suele presentar &#8220;conductas suicidas encubiertas&#8221;, lentas y silenciosas, consistentes en el abandono progresivo, el rechazo de la alimentaci\u00f3n y de toda medicaci\u00f3n o tratamiento m\u00e9dico. Estas conductas de abandono suelen terminar en la muerte -suicidio pasivo- y dadas las circunstancias de soledad y aislamiento que las acompa\u00f1an, pueden influir en cierta infraestimaci\u00f3n de las muertes por suicidio en este grupo de edad.<\/p>\n<p>INTERACCI\u00d3N DE LOS FACTORES DE RIESGO<\/p>\n<p>En la etiolog\u00eda multifactorial de la conducta suicida en este grupo de edad, los principales elementos a considerar en el riesgo de suicidio est\u00e1n constituidos por:<\/p>\n<p>-factores psicosociales<\/p>\n<p>-enfermedades psiqui\u00e1tricas<\/p>\n<p>-enfermedades som\u00e1ticas cr\u00f3nicas<\/p>\n<p>Estos factores se potencian por su frecuente interacci\u00f3n. El sexo masculino, los antecedentes familiares de suicidio y la existencia de intentos anteriores en el mismo paciente, ensombrecen el pron\u00f3stico.<\/p>\n<p>Factores psicosociales<\/p>\n<p>La elevada prevalencia de s\u00edndromes depresivos en edades avanzadas se produce con marcada presencia de las depresiones endosituativas, en la que los factores psicosociales desempe\u00f1an un rol fundamental. Entre estos factores se incluyen:<\/p>\n<p>-situaci\u00f3n de soledad y aislamiento afectivo<\/p>\n<p>-imposibilidad real de reponer el objeto perdido: muerte de familiares y amigos,<\/p>\n<p>-jubilaci\u00f3n, deterioro econ\u00f3mico y p\u00e9rdida de status y roles<\/p>\n<p>-carencia de soporte familiar, institucional o social<\/p>\n<p>-impacto psicol\u00f3gico de los trastornos som\u00e1ticos invalidantes<\/p>\n<p>El sentimiento de abandono, la sensaci\u00f3n de vac\u00edo, la desesperaci\u00f3n ante el desmoronamiento org\u00e1nico y la autopercepci\u00f3n de ser una persona in\u00fatil, sin proyectos, genera lo que algunos soci\u00f3logos han dado en llamar &#8220;verg\u00fcenza social&#8221;. Esto conlleva a que la importancia de los factores psicosociales en la depresi\u00f3n y el suicidio del anciano sea considerablemente m\u00e1s determinante que en los sujetos de menor edad.<\/p>\n<p>El progresivo deterioro de la calidad de vida con la ausencia de planes concretos de apoyo econ\u00f3mico y social, determina que la mayor parte de los ancianos viva con recursos catalogados como de pobreza y con frecuencia no pueden afrontar una atenci\u00f3n m\u00e9dica apropiada, como consecuencia de un sistema previsional deficiente y poco equitativo.<\/p>\n<p>William Blake dec\u00eda: la vejez debe ser una manera digna de llegar al palacio de la sabidur\u00eda por el camino de la experiencia. La dram\u00e1tica vigencia de los factores sociales alejan al anciano de esta po\u00e9tica definici\u00f3n y lo enfrentan con la culpa, la incertidumbre y la verg\u00fcenza, sintiendo a veces que s\u00f3lo se redime con la muerte.<\/p>\n<p>Enfermedades psiqui\u00e1tricas<\/p>\n<p>Depresi\u00f3n: Varios estudios indican que el diagn\u00f3stico predominante en los suicidios consumados en personas mayores de 60 a\u00f1os ha sido la depresi\u00f3n psic\u00f3tica, en cambio, para las edades entre los 40 y 60 a\u00f1os, predomina el alcoholismo y para las personas menores de 40 a\u00f1os las psicosis esquizofr\u00e9nicas.<\/p>\n<p>Utilizando el m\u00e9todo de la autopsia psicol\u00f3gica se ha encontrado la presencia de depresi\u00f3n mayor en aproximadamente el 70% de las historias examinadas.<\/p>\n<p>Un dato interesante es que m\u00e1s del 50% de los ancianos suicidas padecen un trastorno depresivo mayor por primera vez, siendo menos frecuentes los otros trastornos afectivos de inicio m\u00e1s precoz: depresiones recurrentes- trastorno bipolar- trastorno dist\u00edmico (Gr\u00e1fico). Por ello muchos ancianos suicidas carecen de antecedentes psiqui\u00e1tricos, lo cual conjuntamente a las peculiares caracter\u00edsticas de la depresi\u00f3n en este grupo de edad con predominio de la ansiedad, de las preocupaciones hipocondr\u00edacas y de la quejas som\u00e1ticas, suelen dificultar un diagn\u00f3stico y tratamiento correctos.<\/p>\n<p>Las consecuencias de una depresi\u00f3n no reconocida ni tratada adecuadamente en el adulto mayor, suele determinar: estancias hospitalarias m\u00e1s prolongadas, aumento del gasto en salud, rechazo al tratamiento, sufrimiento personal y familiar y una morbilidad y mortalidad mayor a causa, tanto de enfermedad m\u00e9dica, como del mayor riesgo del suicidio.<\/p>\n<p>En la cl\u00ednica de la depresi\u00f3n senil es importante considerar que este cuadro suele presentarse en forma at\u00edpica, otorg\u00e1ndole las quejas som\u00e1ticas con matices hipocondr\u00edacos un car\u00e1cter de depresi\u00f3n enmascarada, a las cuales se suman la p\u00e9rdida de inter\u00e9s, los trastornos conductales, la inquietud o agitaci\u00f3n, ideas delirantes persecutorias y s\u00edntomas cognitivos. La mencionada ideaci\u00f3n hipocondr\u00edaca, est\u00e1 presente en alrededor de un 60 % de las depresiones de la senectud y es un factor de riesgo suicida. Asimismo, la frecuente asociaci\u00f3n de estos trastornos depresivos con enfermedades som\u00e1ticas hace imperioso discriminar si la depresi\u00f3n es primaria o secundaria a estas enfermedades f\u00edsicas o a la habitual polimedicaci\u00f3n que este tipo de pacientes suele recibir para el tratamiento de su patolog\u00eda de base.<\/p>\n<p>Psicosis: Los ancianos pueden, ocasionalmente, padecer cuadros psic\u00f3ticos de evoluci\u00f3n tard\u00eda. Estas psicosis evolutivas presentan potencialidad suicida cuando las ideas de muerte aparecen relacionadas con sus producciones delirantes o con alucinaciones auditivo-verbales de contenido tan\u00e1tico. La potencialidad suicida de estas psicosis crece considerablemente combinada con el alcoholismo en los adultos mayores. Un momento de especial cuidado es el de la externaci\u00f3n, en donde el paciente, mejorado de su sintomatolog\u00eda psic\u00f3tica, adquiere una noci\u00f3n sombr\u00eda en relaci\u00f3n a su futuro inmediato.<\/p>\n<p>Aunque de aparici\u00f3n espor\u00e1dica y dentro del grupo de las psicosis tard\u00edas (luego de los 45 a\u00f1os) se debe mencionar el Trastorno delirante tipo som\u00e1tico (D.S.M.IV- F.22-0) constituido por ideas delirantes de contenido hipocondr\u00edaco a mecanismo interpretativo, bien sistematizadas, no alucinatorias, de evoluci\u00f3n cr\u00f3nica e insidiosa, con quejas y humor sombr\u00edo y que se desarrolla sobre una personalidad psicop\u00e1tica paranoide o caracteropat\u00eda paranoica. Suele tener muy mala respuesta a la medicaci\u00f3n y la ideaci\u00f3n suicida se acrecienta cuando el paciente interpreta que los m\u00e9dicos no le dan respuesta a sus padecimientos.<\/p>\n<p>Enfermedades som\u00e1ticas cr\u00f3nicas<\/p>\n<p>La existencia de las enfermedades org\u00e1nicas, sobre todo si son de curso cr\u00f3nico e incapacitantes, en los ancianos que consuman suicidio es muy elevada. Estudios recientes (Cattell y Jolley- 1996) encuentran que hasta un 65% de los ancianos americanos que concretaron suicidio padec\u00edan alguna patolog\u00eda org\u00e1nica.<\/p>\n<p>Porcentajes similares hab\u00edan obtenido Chynoweth y col. en Australia (1980) y algo menores Whitlock (1986) en Inglaterra y Gales.<\/p>\n<p>Como la prevalencia de enfermedad f\u00edsica se incrementa con la edad, la presencia de enfermedad org\u00e1nica es significativamente mayor en los ancianos suicidas que en los suicidios consumados de otros grupos et\u00e1reos. Sin embargo el factor desencadenante en la aparici\u00f3n de la conducta suicida no es la enfermedad org\u00e1nica en s\u00ed, sino la existencia de un trastorno depresivo concomitante.<\/p>\n<p>Las enfermedades som\u00e1ticas pueden contribuir al riesgo suicida en la tercera edad a trav\u00e9s de varios mecanismos:<\/p>\n<p>-Pueden precipitar o exacerbar los cuadros depresivos, ya que la depresi\u00f3n en los enfermos org\u00e1nicos se correlaciona con la influencia fisiol\u00f3gica de la enfermedad sobre el estado de \u00e1nimo, la acci\u00f3n de los tratamientos m\u00e9dicos realizados y las limitaciones psicosociales derivadas de la misma enfermedad.<\/p>\n<p>-Ciertas enfermedades org\u00e1nicas pueden cursar con trastornos tipo Delirium, caracterizado por perturbaciones sensoperceptivas, deterioro cognitivo y alteraciones del humor que pueden facilitar un acto suicida.<\/p>\n<p>-Otros factores como el alcoholismo y las alteraciones neurol\u00f3gicas, que inciden sobre la capacidad judicativa y la impulsividad, pueden tambi\u00e9n contribuir a la conducta suicida.<\/p>\n<p>C\u00e1ncer: Los pacientes oncol\u00f3gicos constituyen la muestra t\u00edpica en la cual la mayor dificultad reside en realizar el diagn\u00f3stico correcto de la enfermedad depresiva y distinguirla de los s\u00edntomas secundarios a la enfermedad som\u00e1tica o a los tratamientos instituidos. Estos pacientes, en estad\u00edo avanzado o terminal, suelen sentirse hipob\u00falicos, extenuados, incluso hipoafectivos, pero no por ello han perdido el sentido de la vida o presentan la sintomatolog\u00eda propia de la enfermedad depresiva. Por el contrario, suelen conservar su deseo de vivir y s\u00f3lo anhelan mejorar su calidad de vida.<\/p>\n<p>El riesgo de suicidio parece ser m\u00e1s elevado inmediatamente despu\u00e9s del diagn\u00f3stico y en pacientes que reciben quimioterapia.<\/p>\n<p>Enfermedad org\u00e1nica cerebral: Lo habitual es que la ideaci\u00f3n y los intentos suicidas sobrevengan en las fases iniciales de la enfermedad, momento en el cual el sujeto toma conciencia del derrumbe psicof\u00edsico que se avecina.<\/p>\n<p>Goldstein (1977) sostuvo que la mitad de los suicidios frustrados en las personas mayores de 65 a\u00f1os, estaban asociados al s\u00edndrome org\u00e1nico-cerebral, ya que \u00e9ste limita al sujeto en la consumaci\u00f3n del acto suicida por falta de coordinaci\u00f3n o por dificultades en la planificaci\u00f3n, en la determinaci\u00f3n o en la conciencia de realidad.<\/p>\n<p>Estudios m\u00e1s recientes (Frierson, 1991) (Lyness, 1992) hallan porcentajes mucho menores que van del 0 al 5 % de pacientes con cuadros org\u00e1nico-cerebrales que intentaron suicidio. Una posible explicaci\u00f3n para estas diferencias tan ostensibles ser\u00eda la falta de criterios diagn\u00f3sticos adecuados empleados en las primeras investigaciones con posibles confusiones entre demencia y seudodemencia depresiva. Por otra parte, se debe tener en cuenta que un cuadro confusional puede ser, con frecuencia, la consecuencia de un acto suicida y no la causa del mismo. Los \u00faltimos estudios no consideraron los cuadros org\u00e1nicos cerebrales posteriores al intento de suicidio a la hora del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Los cuadros depresivos asociados a la enfermedad de Parkinson y a la enfermedad de Alzheimer pueden presentar ideaci\u00f3n suicida, sin embargo la incidencia de suicidio en ambos casos es muy baja.<\/p>\n<p>Por el contrario, un 35% de pacientes con enfermedad de Huntington presentan trastornos del estado de \u00e1nimo, el 25% intenta suicidarse y el 6% logra su prop\u00f3sito, tasa casi 4 veces superior a la de la poblaci\u00f3n en general. La modalidad m\u00e1s frecuente en estos pacientes es el Raptus suicida.<\/p>\n<p>Dolor cr\u00f3nico: El s\u00edndrome doloroso que suele acompa\u00f1ar a varias de las enfermedades propias de la senectud se caracteriza por el escaso componente neurovegetativo y por un marcado compromiso psicol\u00f3gico que suele desembocar en la depresi\u00f3n con ideaci\u00f3n suicida, especialmente luego de la desesperanza que invade al paciente como consecuencia del gran n\u00famero de consultas m\u00e9dicas realizadas y tratamientos recibidos sin soluci\u00f3n a sus padecimientos. Por lo tanto, la asociaci\u00f3n de dolor cr\u00f3nico y depresi\u00f3n en la senectud es altamente frecuente. No obstante, debe recordarse que un paciente con dolor cr\u00f3nico puede padecer en realidad una depresi\u00f3n enmascarada, con ausencia de los s\u00edntomas depresivos cl\u00e1sicos, lo que eleva considerablemente la potencialidad suicid\u00f3gena de estos cuadros.<\/p>\n<p>Otras enfermedades: Un campo muy poco explorado ha sido el de las enfermedades oftalmol\u00f3gicas progresivas. En un trabajo realizado por nosotros en el Servicio de Psicopatolog\u00eda del Hospital &#8220;Santa Luc\u00eda&#8221;, entre 1991 y 1995, sobre un total de 86 pacientes estudiados con enfermedades progresivas (glaucoma cr\u00f3nico, retinopat\u00eda proliferante diab\u00e9tica y retinitis pigmentaria) comprobamos la existencia de trastornos depresivos con marcado componente ansioso en el 57 % de los casos.<\/p>\n<p>Si bien la ideaci\u00f3n suicida se present\u00f3 con predominancia en las primeras etapas de la enfermedad, ante el shock que implica el diagn\u00f3stico de la afecci\u00f3n con el consecuente riesgo de la p\u00e9rdida de la visi\u00f3n, no hubo concreci\u00f3n de intentos suicidas. Por el contrario, en las etapas avanzadas de la enfermedad, especialmente en el Glaucoma cr\u00f3nico grave, se observaron conductas de abandono frecuentes, con un alto \u00edndice (46 %) de incumplimiento terap\u00e9utico a los tratamientos oftalmol\u00f3gicos prescriptos, constituyendo esta conducta una forma de &#8220;suicidio parcial&#8221;.<\/p>\n<p>PREVENCI\u00d3N DEL SUICIDIO EN EL ANCIANO<\/p>\n<p>Hemos mencionado que s\u00f3lo un 14% de los ancianos que consumaron suicidio hab\u00edan recibido atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica, mientras cerca de la mitad hab\u00edan consultado a su m\u00e9dico en las semanas previas a su muerte. Muchos, incluso, se suicidaron mediante la ingesti\u00f3n de los medicamentos que se le hab\u00edan prescrito.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta la frecuente interacci\u00f3n de los factores de riesgo en estos pacientes, el m\u00e9dico general deber\u00e1 valorar cuidadosamente el riesgo de suicidio en los sujetos que sufren enfermedades f\u00edsicas cr\u00f3nicas y prestar especial atenci\u00f3n a la aparici\u00f3n de sintomatolog\u00eda depresiva, como as\u00ed mismo a los efectos colaterales psiqui\u00e1tricos de los medicamentos indicados.<\/p>\n<p>Una medida fundamental ser\u00eda la de mejorar la formaci\u00f3n de los m\u00e9dicos primarios en lo relativo al diagn\u00f3stico de la depresi\u00f3n y la consecuente valoraci\u00f3n del riesgo de suicidio en el anciano. Con ello y la posterior derivaci\u00f3n de estos pacientes hacia la asistencia psiqui\u00e1trica especializada, se lograr\u00eda disminuir la tasa de suicidio de los ancianos deprimidos.<\/p>\n<p>Debemos enfatizar la importancia de la consideraci\u00f3n de los factores psicosociales para una aut\u00e9ntica prevenci\u00f3n del suicidio. Aproximadamente la mitad de los ancianos suicidas no est\u00e1n en contacto ni con la asistencia psiqui\u00e1trica ni con la asistencia primaria. Muchos de ellos viven en soledad, por lo tanto, la mejora de los sistemas de cobertura m\u00e9dico-social y el cumplimiento efectivo de programas apropiados para abrir a este grupo la posibilidad de un contacto que les permita solicitar ayuda de la manera m\u00e1s f\u00e1cil posible, se torna imprescindible.<\/p>\n<p>Estos programas deben encargarse de la identificaci\u00f3n precoz de los ancianos en riesgo y proveerles de los servicios adecuados. Ha sido demostrado que la intervenci\u00f3n telef\u00f3nica mediante un doble servicio de tele-ayuda (posibilidad del anciano de pedir ayuda) y tele-chequeo (se lo llama 2\/3 veces por semana para detectar estado y necesidades) influyen notablemente en el decrecimiento de la tasa de suicidios para este grupo de pacientes.<\/p>\n<p>Los programas de visitas domiciliares en los que el personal entrenado recoge informaci\u00f3n crucial para la evaluaci\u00f3n y tratamiento socio-sanitario del caso, tambi\u00e9n han demostrado ser medidas preventivas eficaces.<\/p>\n<p>Un m\u00e9todo novedoso que ha obtenido resultados altamente satisfactorios en algunos centros de los Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica es el Gatekeepers Program, el cual consigue la colaboraci\u00f3n del empresas y organizaciones (bancos, comercios, compa\u00f1\u00edas de servicios p\u00fablicos, etc.) cuyos empleados est\u00e1n en contacto frecuente con personas de edad avanzada en especial con los que viven solos. Estos empleados han recibido entrenamiento previo para detectar signos y s\u00edntomas reveladores de la necesidad de ayuda por parte de los ancianos y son consecuentemente derivados a los servicios especializados.<\/p>\n<p>Toda estrategia de prevenci\u00f3n del suicidio, debe tender a la formaci\u00f3n de redes de continencia que se encuadren en principios de comprensi\u00f3n, participaci\u00f3n, solidaridad, cuidado y dignidad. La indiferencia hacia los mismos determina, con demasiada frecuencia, que el anciano se entregue pasivamente a conductas de abandono o se precipite al abismo del suicidio, en forma categ\u00f3rica, sin preludios ni eufemismos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El suicidio ha constituido desde siempre uno de los grandes enigmas de la humanidad, planteando cuestiones filos\u00f3ficas, sociales, psicol\u00f3gicas, religiosas y morales. Es un tema que ha deambulado entre las insuficientes explicaciones de la medicina y del psicoan\u00e1lisis, que ha sido escrutado incesantemente por la literatura y los medios audiovisuales, analizado por la \u00e9tica y<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Factores de riesgo suicida en el anciano<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=99\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-99","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-suicidio-y-prevencion-del-suicidio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/99","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=99"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=99"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=99"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=99"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}