{"id":989,"date":"2009-01-12T18:23:21","date_gmt":"2009-01-12T18:23:21","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=989"},"modified":"2009-01-12T18:23:21","modified_gmt":"2009-01-12T18:23:21","slug":"intervenci\u00d3n-psicol\u00d3gica-en-el-sufrimiento-al-final-de-la-vida-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=989","title":{"rendered":"INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA"},"content":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA Y EN LA ELABORACI\u00d3N DEL DUELO\u00a0 <\/p>\n<p>Tal y como se informaba ayer y coincidiendo con la celebraci\u00f3n esta semana del D\u00eda Mundial de los Cuidados Paliativos, Infocop Online ha querido publicar en diferentes d\u00edas, a modo de monogr\u00e1fico, diversos trabajos y entrevistas de especialistas de contrastado prestigio en el campo de la atenci\u00f3n psicol\u00f3gica al final de la vida y el duelo. En este segundo d\u00eda, contamos con el trabajo elaborado por la profesora Pilar Barreto, Catedr\u00e1tica en el Departamento de Personalidad, Evaluaci\u00f3n y Tratamientos Psicol\u00f3gicos de la Universidad de Valencia, quien ofrece un panorama general sobre los aspectos m\u00e1s relevantes a tener en cuenta en intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica en el \u00e1mbito de los cuidados paliativos. <\/p>\n<p>M\u00aa Pilar Barreto<\/p>\n<p>Universitat de Val\u00e8ncia<\/p>\n<p>Todas las etapas de la vida de una persona son igualmente importantes y, por tanto, han de ser abordadas con gran seriedad y rigor profesional. La Psicolog\u00eda ha de dar respuesta profesional al sufrimiento generado por las dificultades propias de la etapa final, aportando sus recursos y cooperando en el equipo multidisciplinar que atiende a las personas en estas circunstancias.<\/p>\n<p>La primera cuesti\u00f3n a plantearse se refiere a la importancia que tiene despatologizar esta situaci\u00f3n vital. La presencia de sufrimiento intenso no indica necesariamente la existencia de patolog\u00eda, aunque s\u00ed la necesidad de abordarlo, facilitando el proceso de adaptaci\u00f3n de la persona que finaliza su vida y de sus allegados. Las continuas p\u00e9rdidas que implica la situaci\u00f3n, el declive progresivo del organismo y la presencia inevitable de la muerte generan necesidades espec\u00edficas que han de ser tratadas. La sensibilidad, el respeto al proceso individual y el rigor profesional han de ir claramente de la mano. Se entiende el sufrimiento como el desequilibrio entre las m\u00faltiples necesidades y los recursos disponibles. Adem\u00e1s, \u00e9ste afecta a los distintos elementos que intervienen en la situaci\u00f3n, es decir, el paciente, sus familiares o allegados afectivos y el personal que les acompa\u00f1a atendi\u00e9ndoles.<\/p>\n<p>La pregunta que surge de inmediato es: \u00bfQu\u00e9 herramientas necesita un profesional de la Psicolog\u00eda para actuar de modo eficiente en este \u00e1mbito? Revisando la literatura cient\u00edfica y recogiendo la informaci\u00f3n que nos aporta nuestra experiencia y la de tantos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que se han entregado a esta tarea, nos gustar\u00eda se\u00f1alar las siguientes:<\/p>\n<p>1. Es imprescindible una buena formaci\u00f3n que ha de incluir al menos:<\/p>\n<p>a) Conocimientos acerca de la situaci\u00f3n en que se encuentran las personas que finalizan su vida, las patolog\u00edas o hechos vitales que conducen a la muerte, los problemas m\u00e1s habituales derivados de la enfermedad o de la etapa vital y los recursos que facilitan la adaptaci\u00f3n humana en estas circunstancias.<\/p>\n<p>b) Habilidades de relaci\u00f3n con pacientes y familiares. Resulta dif\u00edcil, a la par que enriquecedor, vincularse a personas en situaciones tan delicadas. Informaci\u00f3n adversa que inevitablemente genera dolor, toma de decisiones cruciales y emociones intensas configuran un panorama complejo. Como ya hemos expuesto en otro lugar (Arranz, Barbero, Barreto y Bay\u00e9s, 2008), el counselling es un gran instrumento que nos facilita esta tarea. Conocimientos profesionales, habilidades de comunicaci\u00f3n, manejo de emociones y autorregulaci\u00f3n personal, constituyen un marco id\u00f3neo para realizar nuestra labor como psic\u00f3logos y psic\u00f3logas.<br \/>\n\u00a0 <\/p>\n<p>c) Formaci\u00f3n en Bio\u00e9tica. \u00c9sta permitir\u00e1 abordar situaciones que se plantean con frecuencia en el \u00e1mbito. Algunas importantes se refieren a toma de decisiones cruciales como el cambio del tratamiento curativo a la atenci\u00f3n paliativa, la determinaci\u00f3n de la competencia de las personas, el planteamiento de voluntades anticipadas o la sedaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. El manejo \u00e1gil y flexible de las t\u00e9cnicas psicoterap\u00e9uticas. <\/p>\n<p>Supone un reto importante para los y las profesionales la aplicaci\u00f3n de las herramientas cl\u00ednicas en este \u00e1mbito. En l\u00ednea con los comentarios iniciales de este cap\u00edtulo, las herramientas cl\u00ednicas que nos permiten abordar el sufrimiento no son diferentes a las utilizadas en otras situaciones, aunque algunas de ellas sean m\u00e1s pertinentes al contexto en el que actuamos. As\u00ed, la reestructuraci\u00f3n cognitiva que facilite el cambio de cogniciones desadaptativas, las estrategias que combinan imaginer\u00eda y relajaci\u00f3n, en muchos casos la meditaci\u00f3n y todas aquellas operantes que promuevan los estados de \u00e1nimo positivos adem\u00e1s de abordar el sufrimiento, pueden ser de gran utilidad. <\/p>\n<p>Se ha de se\u00f1alar, no obstante, la necesidad de adaptar los procedimientos a la situaci\u00f3n de fragilidad y vulnerabilidad de las personas ante las que nos encontramos. As\u00ed, como en cualquier otro escenario, es necesaria una actuaci\u00f3n rigurosa basada en la evidencia emp\u00edrica y, en este caso, resulta complejo dadas las circunstancias en las que intervenimos. Hemos de tener en cuenta, al menos, dos de las mayores dificultades que se nos plantean. <\/p>\n<p>La primera se refiere a los instrumentos de evaluaci\u00f3n a utilizar. Estos han de ser breves, sencillos, no intrusivos y dada la situaci\u00f3n cambiante de los pacientes, han de permitir su aplicaci\u00f3n en distintos momentos sucesivos. Adem\u00e1s, ser\u00eda necesario recoger informaci\u00f3n del estado general y tambi\u00e9n de las necesidades espec\u00edficas en cada momento. En trabajos previos hemos planteado algunas propuestas de medidas indirectas del sufrimiento y bienestar como la percepci\u00f3n del paso temporal, que servir\u00eda de indicador inicial, permitiendo un contacto inicial para pasar posteriormente a exploraciones m\u00e1s profundas. Los resultados obtenidos hasta el momento son alentadores (Saavedra y Barreto, 2008).<\/p>\n<p>\u00a0 La segunda cuesti\u00f3n tiene que ver con el declive progresivo de las personas que acompa\u00f1amos. La eficacia de las intervenciones se ve contrarrestada con el deterioro progresivo que genera la fragilidad cada vez mayor del organismo, dado el avance de la enfermedad y el aumento de complicaciones. Estas circunstancias facilitan los estados afectivos adversos y los cambios continuos que complican la evaluaci\u00f3n de los efectos de las intervenciones. Tambi\u00e9n en este sentido, hemos hecho algunas propuestas como la evaluaci\u00f3n de per\u00edodos temporales y no de momentos concretos, que pueden suponer una alternativa viable. Algunos resultados nos animan en este prop\u00f3sito (Barreto, D\u00edaz, Gallego y Barcia, 2006).<\/p>\n<p>3. El conocimiento de las estrategias de trabajo en equipo. La interacci\u00f3n e influencia rec\u00edproca de las necesidades de distinta \u00edndole hacen necesaria la actuaci\u00f3n interdisciplinar. Trabajar con objetivos comunes desde distintos \u00e1mbitos profesionales, encontrando espacios y tiempos para poder realizarlo no supone una tarea f\u00e1cil. Disciplina, valores comunes, actitudes positivas hacia los otros profesionales y buenas habilidades de relaci\u00f3n suponen un reto con grandes dificultades, aunque tambi\u00e9n una oportunidad importante de aprendizaje y, sobre todo, el beneficio para pacientes y familiares que constituyen el objetivo primordial de nuestro trabajo.<\/p>\n<p>4. Autocuidado emocional. Vincularse con las personas en situaciones tan delicadas e importantes para sus vidas resulta muchas veces doloroso e imposible de realizar desde la distancia f\u00edsica o afectiva. Acompa\u00f1ar cuando las noticias son negativas, estar presente ante emociones que indican sufrimiento intenso, ser testigo del deterioro y la muerte del otro no es f\u00e1cil. Pero es importante recordar tambi\u00e9n que resulta un privilegio poder acompa\u00f1arles y aportar nuestros conocimientos profesionales para mitigar, en la medida de lo posible, su sufrimiento y facilitar su proceso de adaptaci\u00f3n en esta etapa vital. <\/p>\n<p>La protecci\u00f3n para evitar quemarnos en la tarea vendr\u00e1 dada por una buena formaci\u00f3n que permitir\u00e1 conocer si nuestras actuaciones son \u00fatiles, aunque no evitemos lo irremediable, planteando objetivos realistas y accesibles. Adem\u00e1s, supone un gran recurso el trabajo conjunto del equipo que facilita compartir dificultades y recursos, as\u00ed como el reconocimiento personal del riesgo afectivo que supone el contacto continuo con el dolor y la muerte. Desde este reconocimiento, ser\u00e1 posible plantearnos estrategias vitales compensatorias que nos ayuden a ser lo m\u00e1s eficientes posibles con el menor coste emocional posible, previniendo el s\u00edndrome de burnout.<\/p>\n<p>Finalmente es necesario hacer menci\u00f3n especial a la atenci\u00f3n a los familiares o allegados afectivos. Ellos constituyen, junto con el paciente, nuestro objetivo asistencial. Atender sus necesidades instrumentales y afectivas antes y despu\u00e9s del fallecimiento del ser querido, representa una de las tareas primordiales del equipo multidisciplinar.<\/p>\n<p>Los allegados sufren por el dolor de su ser querido, afrontan los cambios vitales que supone el cuidado, se enfrentan a dificultades en la relaci\u00f3n con el paciente (c\u00f3mo hablar o compartir silencios, c\u00f3mo compartir y confortar en estados emocionales adversos, c\u00f3mo realizar los cuidados en situaciones de gran fragilidad, etc.) y adem\u00e1s, anticipan el dolor de la p\u00e9rdida afectiva. Es preciso, pues, plantear estrategias de actuaci\u00f3n para facilitar tambi\u00e9n su proceso.<\/p>\n<p>En cuanto a la actuaci\u00f3n profesional tras el fallecimiento, la atenci\u00f3n a los dolientes incluye un amplio abanico de intervenciones que van desde la comunicaci\u00f3n emp\u00e1tica y compasiva del diagn\u00f3stico de enfermedad terminal, hasta el tratamiento especializado del duelo complicado o de los trastornos relacionados con la p\u00e9rdida. En otro lugar hemos hecho una exposici\u00f3n sistem\u00e1tica de tales intervenciones (Barreto y Soler, 2007). Algunas de las cuestiones importantes se reflejan en los siguientes puntos:<\/p>\n<p>1. Las vivencias del duelo son normales y no est\u00e1 justificado el tratamiento psicol\u00f3gico o farmacol\u00f3gico de forma rutinaria. Los estudios realizados sobre la eficacia de las intervenciones en el duelo diferencian entre prevenci\u00f3n primaria o dirigida a la poblaci\u00f3n en general, secundaria o selectiva de dolientes de &#8220;alto riesgo&#8221;, y terciaria o tratamiento especializado del duelo complicado o patol\u00f3gico y de los trastornos relacionados.<\/p>\n<p>2. Carecemos de estudios sistem\u00e1ticos que prueben la eficacia de la prevenci\u00f3n primaria, al contrario, algunas investigaciones muestran resultados decepcionantes y a veces negativos en adultos. Dentro de unos m\u00e1rgenes razonables, los ritmos de elaboraci\u00f3n de las p\u00e9rdidas son individuales y dependen de m\u00faltiples factores experienciales. Por tanto, se desaconseja intervenir de forma rutinaria. En los ni\u00f1os, sin embargo, los resultados son m\u00e1s alentadores siempre que se adapten los procedimientos a la edad del doliente. Por otra parte, las intervenciones ideadas para dolientes m\u00e1s vulnerables a los riesgos del duelo (por ejemplo, niveles elevados de malestar, p\u00e9rdida traum\u00e1tica, acontecimientos concurrentes o p\u00e9rdida de un hijo) tienen resultados m\u00e1s prometedores aunque modestos.<\/p>\n<p>3. El counselling es el marco dentro del cual desarrollar la intervenci\u00f3n y abarca el apoyo por malestar espec\u00edfico, la prevenci\u00f3n dirigida a reducir el riesgo de consecuencias patol\u00f3gicas y el tratamiento de \u00e9stas cuando aparecen.<\/p>\n<p>\u00a0 4. En aquellos casos en que sea preciso intervenir profesionalmente con estrategias espec\u00edficas para abordar las complicaciones del duelo, es necesario aclarar con el doliente el car\u00e1cter profesional de la ayuda, ya que la p\u00e9rdida propicia la soledad y la vulnerabilidad, y puede promover la b\u00fasqueda del terapeuta como &#8220;confidente suplente&#8221; del ser querido muerto. Resulta as\u00ed conveniente plantear previamente un n\u00famero determinado de sesiones de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>5. Es importante evitar los consuelos f\u00e1ciles y las frases hechas (como por ejemplo, &#8220;le acompa\u00f1o en el sentimiento&#8221;, &#8220;ya ha descansado&#8221; o &#8220;es ley de vida&#8221;), en su lugar, resulta mucho m\u00e1s \u00fatil la comunicaci\u00f3n no verbal.<\/p>\n<p>6. Es necesario clarificar que el objetivo de la intervenci\u00f3n no es &#8220;olvidar&#8221; al ser querido muerto, sino &#8220;encontrarle&#8221; un lugar en el espacio psicol\u00f3gico que permita la entrada del presente y los retos de la vida. Este planteamiento ayudar\u00e1 a evitar el rechazo frontal de la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>7. Es importante en la atenci\u00f3n al duelo encontrar el equilibrio entre estimular el avance y respetar el ritmo personal del doliente, para evitar el abandono prematuro de la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>8. El sufrimiento del duelo puede intensificarse y alargarse si la persona lo considera una forma de pagar el hecho de haber sobrevivido al ser querido (&#8220;deuda&#8221;) o una medida del amor.<\/p>\n<p>9. Durante d\u00e9cadas, la expresi\u00f3n de emociones positivas se ha asociado con un bloqueo del desarrollo adecuado del duelo, sin embargo, investigaciones recientes muestran como tal expresi\u00f3n realmente predice un buen pron\u00f3stico; por tanto, se ha de incluir en las intervenciones en que resulte necesaria.<\/p>\n<p>10. La atenci\u00f3n en el duelo exige adaptarse a la singularidad de la persona y los grupos sociales.<\/p>\n<p>11. Finalmente, es necesario trabajar desde un modelo te\u00f3rico vertebrador que, aprovechando todos los recursos compatibles, busque las estrategias que dinamicen un duelo que no se desarrolla adecuadamente. Estrategias cognitivo-conductuales, constructivistas y centradas en las emociones se han de combinar para facilitar, en la medida de lo posible, el proceso del doliente con complicaciones significativas en su proceso.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Arranz, P., Barbero, J.J., Barreto, M. P. y Bay\u00e9s, R. (2008) Intervenci\u00f3n emocional en cuidados paliativos (3\u00aa ed.). Barcelona: Ariel.<\/p>\n<p>Barreto M. P. y Soler M. C. (2007) Muerte y duelo. Madrid: S\u00edntesis<\/p>\n<p>Barreto, M. P., D\u00edaz J. L., Gallego J. M. y Barcia J. A. (2006). Ansiedad, depresi\u00f3n y calidad de vida relacionada con la salud en pacientes con tumor cerebral. Informaci\u00f3 Psicol\u00f3gica, 88 (4-11).<\/p>\n<p>Saavedra, G. y Barreto M. P. (2008). Frail elderly and palliative care. Psicothema, 20 (3), 571-576.<\/p>\n<p>Sobre la autora:<\/p>\n<p>M\u00aa Pilar Barreto es docente e investigadora de la Universidad de Valencia. Catedr\u00e1tica en el Departamento de Personalidad, Evaluaci\u00f3n y Tratamientos Psicol\u00f3gicos de dicha universidad, Barreto cuenta en su haber con una amplia experiencia profesional e investigadora, entre otros \u00e1mbitos, en el de los cuidados psicol\u00f3gicos al final de la vida y el duelo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA Y EN LA ELABORACI\u00d3N DEL DUELO\u00a0 Tal y como se informaba ayer y coincidiendo con la celebraci\u00f3n esta semana del D\u00eda Mundial de los Cuidados Paliativos, Infocop Online ha querido publicar en diferentes d\u00edas, a modo de monogr\u00e1fico, diversos trabajos y entrevistas de especialistas de<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; INTERVENCI\u00d3N PSICOL\u00d3GICA EN EL SUFRIMIENTO AL FINAL DE LA VIDA<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=989\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-y-noticias-sobre-el-duelo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}