{"id":972,"date":"2009-01-12T17:55:48","date_gmt":"2009-01-12T17:55:48","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=972"},"modified":"2009-01-12T17:55:48","modified_gmt":"2009-01-12T17:55:48","slug":"duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=972","title":{"rendered":"Duelo"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el duelo? <\/p>\n<p>El duelo humano se define como una reacci\u00f3n adaptativa natural, normal y esperable ante la p\u00e9rdida de un ser querido. El duelo no es una enfermedad1, aunque resulta ser un acontecimiento vital estresante de primera magnitud, que tarde o temprano hemos de afrontar, casi todos, los seres humanos. La muerte del hijo\/a y la del c\u00f3nyuge, son consideradas las situaciones m\u00e1s estresantes por las que puede pasar una persona2,3. <\/p>\n<p>Para conocer la magnitud del problema puede servirnos de referencia un c\u00e1lculo hecho en nuestro entorno del Pa\u00eds Vasco. Considerando un tama\u00f1o familiar medio de 2,76 miembros en 20014, una tasa bruta de mortalidad de 8,9 por mil en 20044 y una duraci\u00f3n del proceso de duelo de 3 a\u00f1os5, resulta una prevalencia del 4,91%; es decir, en una consulta con 1800 usuarios habr\u00e1 unas 88 personas en duelo ?activo?.<\/p>\n<p> Caracter\u00edsticas del Duelo <\/p>\n<p>Es un proceso \u00fanico e irrepetible, din\u00e1mico y cambiante momento a momento, persona a persona y entre familias, culturas y sociedades. No es un proceso que siga unas pautas universales1.<br \/>\nSe relaciona inequ\u00edvocamente con la aparici\u00f3n de problemas de salud:<br \/>\nEl riesgo de depresi\u00f3n en viudos\/as se multiplica por cuatro durante el primer a\u00f1o6.<br \/>\nCasi la mitad de viudos\/as presentan ansiedad generalizada o crisis de angustia en el primer a\u00f1o7.<br \/>\nAumenta el abuso de alcohol8 y f\u00e1rmacos; la mitad de las viudas utilizan alg\u00fan psicof\u00e1rmaco en los 18 primeros meses de duelo9.<br \/>\nEntre un 10-34 % de los dolientes desarrollan un duelo patol\u00f3gico10,11<br \/>\nAumenta el riesgo de muerte principalmente por eventos cardiacos y suicidio12; los viudos tienen un 50% m\u00e1s de probabilidades de morir prematuramente, durante el primer a\u00f1o 13.<br \/>\nLa poblaci\u00f3n en duelo demanda un mayor apoyo sanitario, incrementando el consumo de recursos, quiz\u00e1 por la p\u00e9rdida de las redes sociales y con ellas de muchos de los recursos cl\u00e1sicos para el doliente (familiares, religiosos, vecinos, amigos, compa\u00f1eros de trabajo,&#8230;). En un reciente estudio realizado en atenci\u00f3n primaria14, la tasa promedio anual de consultas al centro de salud result\u00f3 ser un 80% mayor entre los dolientes que en el resto de la poblaci\u00f3n. En otros estudios se obtienen resultados similares; en viudas el n\u00famero de consultas se dispara en un 63% en los 6 primeros meses9 y en viudos se multiplica por cuatro durante los 20 primeros meses 15.<br \/>\n Cronolog\u00eda del duelo <\/p>\n<p>La enorme variabilidad del duelo depende de las caracter\u00edsticas de la persona en duelo, su situaci\u00f3n personal y antecedentes, de ?quien? es la persona fallecida para el doliente, de las causas y circunstancias de su fallecimiento, de las relaciones sociofamiliares, y de las costumbres sociales, religiosas, etc. de la sociedad en la que vive. A pesar de toda esta enorme variabilidad se puede describir a grandes rasgos la evoluci\u00f3n del duelo a lo largo del tiempo, para ello fragmentamos artificialmente el proceso de duelo en fases o per\u00edodos que re\u00fanen unas caracter\u00edsticas y nos ayudan a entender lo que sucede en la mente del doliente:<\/p>\n<p>Duelo anticipado (pre-muerte). Es un tiempo caracterizado por el shock inicial ante el diagn\u00f3stico y la negaci\u00f3n de la muerte pr\u00f3xima, mantenida en mayor o menor grado hasta el final; tambi\u00e9n por la ansiedad, el miedo y el centrarse en el cuidado del enfermo. Este per\u00edodo es una oportunidad para prepararse psicol\u00f3gicamente para la p\u00e9rdida16 y deja profundas huellas en la memoria.<\/p>\n<p>Duelo agudo (muerte y peri-muerte). Son momentos intens\u00edsimos y excepcionales, de verdadera cat\u00e1strofe psicol\u00f3gica, caracterizados por el bloqueo emocional, la par\u00e1lisis psicol\u00f3gica, y una sensaci\u00f3n de aturdimiento e incredulidad16 ante lo que se est\u00e1 viviendo. Es una situaci\u00f3n de aut\u00e9ntica despersonalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Duelo temprano. Desde semanas hasta unos tres meses despu\u00e9s de la muerte. Es un tiempo de negaci\u00f3n, de b\u00fasqueda del fallecido, de estallidos de rabia, y de intensas oleadas de dolor y llanto, de profundo sufrimiento. La persona no se da cuenta todav\u00eda de la realidad de la muerte16<\/p>\n<p>Duelo intermedio. Desde meses hasta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte. Es un tiempo a caballo entre el duelo temprano y el tard\u00edo, en el que no se tiene la protecci\u00f3n de la negaci\u00f3n del principio, ni el alivio del paso de los a\u00f1os. Es un periodo de tormentas emocionales y vivencias contradictorias, de b\u00fasqueda, presencias, culpas y autorrepoches,&#8230; donde contin\u00faan las punzadas de dolor intenso que llegan en oleadas.16 Con el reinicio de lo cotidiano se comienza a percibir progresivamente la realidad de la p\u00e9rdida16,17, apareciendo m\u00faltiples duelos c\u00edclicos en el primer a\u00f1o (aniversarios, fiestas, vacaciones..) y la p\u00e9rdida de los roles desarrollados por el difunto (confidente, amante, compa\u00f1ero, el chapuzas, &#8230;). Es tambi\u00e9n un tiempo de soledad y aislamiento, de pensamientos obsesivos,&#8230; A veces es la primera experiencia de vivir s\u00f3lo, y es frecuente no volver a tener contacto f\u00edsico \u00edntimo ni manifestaciones afectivas con otra persona. Se va descubriendo la necesidad de descartar patrones de conducta previos que no sirven (cambio de estatus social) y se establecen unos nuevos que tengan en cuenta la situaci\u00f3n actual de p\u00e9rdida. Este proceso es tan penoso como decisivo, ya que significa renunciar definitivamente a toda esperanza de recuperar a la persona perdida15. Finalmente los per\u00edodos de normalidad son cada vez mayores. Se reanuda la actividad social y se disfruta cada vez m\u00e1s de situaciones que antes eran gratas, sin experimentar sentimientos de culpa. El recuerdo es cada vez menos doloroso y se asume el seguir viviendo. Varios autores sit\u00faan en el sexto mes el comienzo de la recuperaci\u00f3n16,18-20, pero este per\u00edodo puede durar entre uno y cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>Duelo tard\u00edo. Transcurridos entre 1 y 4 a\u00f1os, el doliente puede haber establecido un nuevo modo de vida, basado en nuevos patrones de pensamiento, sentimiento y conducta21 que puede ser tan grato como antes, pero sentimientos como el de soledad, pueden permanecer para siempre, aunque ya no son tan invalidantes como al principio. Se empieza a vivir pensando en el futuro, no en el pasado.<\/p>\n<p>Duelo latente (con el tiempo&#8230;) A pesar de todo, nada vuelve a ser como antes, no se recobra la mente preduelo21, aunque s\u00ed parece llegarse, con el tiempo, a un duelo latente, m\u00e1s suave y menos doloroso, que se puede reactivar en cualquier momento ante est\u00edmulos que recuerden&#8230;<\/p>\n<p> \u00a0El duelo y la atenci\u00f3n primaria de salud <\/p>\n<p>Pensamos22, junto con otros autores23-28, que la atenci\u00f3n primaria es el nivel asistencial ideal para ayudar a las personas en duelo. En muchas ocasiones el m\u00e9dico asiste de su enfermedad al familiar fallecido, en el domicilio, estableciendo una relaci\u00f3n especial con la familia en este periodo tan cr\u00edtico para ella. En otras ocasiones, las mas habituales, el fallecimiento se produce fuera del domicilio y el doliente acude a su m\u00e9dico de familia con una confianza casi natural, porque ya le conoce y est\u00e1 habituado a mostrarle los aspectos m\u00e1s vulnerables de s\u00ed mismo, sabe que puede expresar sus emociones en un ambiente seguro y, a la vez, mantener una circunstancia social normalizada, que no implica el estigma de la psiquiatr\u00eda.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico de familia es el \u00fanico especialista del \u00e1mbito sanitario al que acuden normalmente los dolientes y el \u00fanico que puede atender la morbilidad asociada al duelo, as\u00ed como el dolor, la disfunci\u00f3n y la incapacidad ocasionados por el conjunto de circunstancias personales, familiares y sociales que conlleva el proceso del duelo.<\/p>\n<p>Preguntados los dolientes sobre la ayuda que desear\u00edan recibir del personal sanitario, solicitan consultas programadas, consejo m\u00e9dico, visitas domiciliarias, y que siempre que acudan a la consulta se interesen por su pesar29.<\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo puedo saber si una persona en duelo necesita ayuda profesional?<\/p>\n<p>Hay varias situaciones en las que la intervenci\u00f3n est\u00e1 claramente indicada:<\/p>\n<p>El doliente pide ayuda expresa para su proceso.<br \/>\nEl profesional valora que la ayuda es necesaria. \u00a0<br \/>\nExisten varios predictores de riesgo asociados.<br \/>\nDetectamos pistas que nos orientan hacia un posible duelo complicado.<br \/>\n \u00a0Predictores de riesgo de mala evoluci\u00f3n del duelo \u00a0<\/p>\n<p>La muerte siempre va asociada a unas circunstancias que se pueden desglosar en: causa de la muerte; qui\u00e9n era el fallecido para el doliente y tipo de relaci\u00f3n entre ellos; personalidad y recursos psicoemocionales del doliente; y finalmente la situaci\u00f3n familiar, social, laboral, cultural, etc. que est\u00e1 viviendo el doliente en esos momentos. Este conjunto puede ser considerado normal, en el sentido de que no a\u00f1ade por s\u00ed mismo dificultades a las ya propias del duelo, o por el contrario puede complicarlo enormemente.<\/p>\n<p>Podemos considerar predictores de malos resultados o de dificultades en la elaboraci\u00f3n del duelo, los siguientes 5,16,17,21,30-34:<\/p>\n<p>Muertes repentinas o inesperadas; circunstancias traum\u00e1ticas de la muerte (suicidio, asesinato)<br \/>\nP\u00e9rdidas m\u00faltiples; p\u00e9rdidas inciertas (no aparece el cad\u00e1ver).<br \/>\nMuerte de un ni\u00f1o, adolescente, (joven en general).<br \/>\nDoliente en edades tempranas o tard\u00edas de la vida.<br \/>\nMuerte tras una larga enfermedad terminal; muerte por SIDA<br \/>\nDoliente demasiado dependiente; relaci\u00f3n ambivalente o conflictiva con el fallecido.<br \/>\nHistoria previa de duelos dif\u00edciles; depresiones u otras enfermedades mentales.<br \/>\nTener problemas econ\u00f3micos; escasos recursos personales como trabajo, aficiones.<br \/>\nVivir s\u00f3lo; poco apoyo sociofamiliar real o sentido; alejamiento del sistema tradicional socio-religioso de apoyo (emigrantes).<br \/>\nCrisis concurrentes, laborales, econ\u00f3micas, judiciales&#8230;.<br \/>\n \u00a0Duelo Complicado <\/p>\n<p>Para saber si estamos ante un duelo complicado nos pueden servir de ayuda los criterios diagn\u00f3sticos del &#8220;Trastorno por Duelo Prolongado&#8221; de Prigerson, Vanderwerker &#038; Maciejewski (2007) 28 propuestos para el DSM-V: <\/p>\n<p>Criterios diagn\u00f3sticos del &#8220;Trastorno por Duelo Prolongado&#8221; propuestos para el DSM-V. <\/p>\n<p>Criterio A Presentar a diario, al menos uno de los siguientes s\u00edntomas: <\/p>\n<p>Pensamientos intrusivos -que entran en la mente sin control- acerca del fallecido.<br \/>\n?Punzadas? de dolor incontrolable por la separaci\u00f3n.<br \/>\nA\u00f1orar -recordar su ausencia con una enorme y profunda tristeza- intensamente al fallecido. \u00a0<br \/>\nCriterio B Presentar a diario, al menos 5 de los 9 s\u00edntomas siguientes: <\/p>\n<p>Estar confuso acerca de cual es el papel de uno en la vida, o sentir que se ha muerto una parte de s\u00ed mismo.<br \/>\nDificultad para aceptar la realidad de la p\u00e9rdida.<br \/>\nTratar de evitar todo lo que le recuerde que su ser querido ha muerto.<br \/>\nSentirse incapaz de confiar en los dem\u00e1s desde el fallecimiento.<br \/>\nEstar amargado o enfadado en relaci\u00f3n con el fallecimiento<br \/>\nSentirse mal por seguir adelante con su vida (p. Ej. hacer nuevas amistades o interesarse por cosas nuevas).<br \/>\nSentirse fr\u00edo e insensible -emocionalmente plano- desde el fallecimiento.<br \/>\nSentirse frustrado en la vida, que sin el fallecido su vida est\u00e1 vac\u00eda y no tiene sentido.<br \/>\nSentirse como ?atontado?, aturdido o conmocionado.<br \/>\nCriterio C La duraci\u00f3n de estos s\u00edntomas es de al menos 6 meses<\/p>\n<p>Criterio D Estos s\u00edntomas causan un malestar cl\u00ednicamente significativo o un importante deterioro de la vida social, laboral u otras actividades significativas (p. Ej. responsabilidades dom\u00e9sticas) de la persona en duelo.<\/p>\n<p>*Publicados con permiso de Holly Prigerson (2007)28<\/p>\n<p> \u00bfEn qu\u00e9 consisten los Cuidados Primarios de Duelo? <\/p>\n<p>Los Cuidados Primarios de Duelo (CPD) son una gu\u00eda de actuaci\u00f3n, para ayudar a una persona en duelo en el nivel primario de atenci\u00f3n. Se definen por unos objetivos, una estrategia para conseguirlos y unas t\u00e9cnicas a aplicar.<\/p>\n<p>Objetivo generales de los Cuidados Primarios de Duelo:<\/p>\n<p>Prevenci\u00f3n primordial: educar en la muerte y el duelo a no dolientes; bien sea poblaci\u00f3n general (charlas informales en asociaciones, conferencias en institutos?), poblaci\u00f3n consultante (hablando en consulta, nuestra actitud?) o profesionales sanitarios (seminarios, talleres, gu\u00edas como la presente&#8230;).<br \/>\nPrevenci\u00f3n primaria: cuidar que la persona elabore su duelo de la manera m\u00e1s natural y saludable posible -saliendo incluso crecida de la crisis- y que no enferme.<br \/>\nPrevenci\u00f3n secundaria: detectar precozmente el duelo complicado, para poder establecer una terapia temprana y\/o derivar a otro nivel, y realizar labores de seguimiento y\/o soporte de personas con duelos complicados ya diagnosticados,<br \/>\nPrevenci\u00f3n terciaria: asumir -tambi\u00e9n- el seguimiento y\/o soporte de personas con duelos cr\u00f3nicos, de a\u00f1os de evoluci\u00f3n y secuelas de por vida.<br \/>\n T\u00e9cnicas de Cuidados Primarios de Duelo <\/p>\n<p>Exploratorias: perfil de duelo. (recogida de datos b\u00e1sicos para la intervenci\u00f3n).<\/p>\n<p>Las t\u00e9cnicas exploratorias tienen como objetivo, conocer todos los datos que pueden ser determinantes en la evoluci\u00f3n del duelo. Para recoger estos datos de una forma ordenada, se establece una rutina dividida en:<\/p>\n<p>Datos generales: edad y nombres del fallecido y doliente, fecha de fallecimiento, cumplea\u00f1os, etc.<br \/>\nDatos sociofamiliares: genograma, relaciones familiares, amigos, situaci\u00f3n econ\u00f3mica, etc.<br \/>\nAntecedentes personales: problemas de salud psicof\u00edsicos, elaboraci\u00f3n de posibles duelos previos, coincidencia de otros problemas de trabajo, familia, amigos, etc., tiempo de convivencia y tipo de relaci\u00f3n con el fallecido, etc.<br \/>\nEvoluci\u00f3n del proceso del duelo: causa y lugar del fallecimiento, conocimiento de la enfermedad, sentimientos que manifiesta como a\u00f1oranza, culpa, rabia, ansiedad, tristeza, etc. y apoyo emocional de la familia.<br \/>\nFinalmente se hace un resumen de lo mas relevante en cada uno de los apartados explorados, resultando un ?perfil de duelo? que servir\u00e1 para orientar la intervenci\u00f3n, priorizando los problemas detectados y adem\u00e1s saber si estamos ante un duelo aparentemente normal o de riesgo.<\/p>\n<p>Generales: REFINO (conforman nuestra actitud al intervenir)<\/p>\n<p>Las t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n generales que desarrollamos en CPD se pueden resumir con el acr\u00f3nimo R E F I N O, siendo: Relaci\u00f3n (R), Escucha (E), Facilitaci\u00f3n (F), Informar (I), Normalizar (N), Orientar (O).<\/p>\n<p>Establecer una Buena Relaci\u00f3n. Construir una adecuada relaci\u00f3n profesional con el doliente es el fundamento y el principio de todo. Una buena relaci\u00f3n de cuidados se caracterizar\u00e1 por:<\/p>\n<p>Tener una estrategia, con unos objetivos centrados en el doliente y negociados con \u00e9l, as\u00ed como unas actividades encaminadas a conseguirlos<br \/>\nProducirse en un tiempo y en un espacio. Acordar un tiempo por sesi\u00f3n, una periodicidad (mas cercana al principio y progresivamente mas alejada) y un seguimiento (aconsejable el primer a\u00f1o, por lo menos).<br \/>\nDesarrollarse entre iguales, en una te\u00f3rica relaci\u00f3n entre pares. Ambos se mantienen en el mismo nivel de poder, el m\u00e9dico y el doliente son simplemente dos seres humanos que interact\u00faan en un marco profesional de dispensaci\u00f3n de cuidados.<br \/>\nRealizarse en una direcci\u00f3n, es decir, que aunque es una relaci\u00f3n entre iguales, hay una persona que ayuda (el profesional) y otra persona que recibe la ayuda (el doliente), y no a la inversa.<br \/>\nCon empat\u00eda: el profesional trata de sintonizar con las emociones del doliente y adem\u00e1s se lo hace ver, le hace ver que est\u00e1 ?rozando? lo que siente.<br \/>\nSer genuina y aut\u00e9ntica, mostrando un inter\u00e9s por lo que nos cuenta la persona en duelo, tomando conciencia del sufrimiento del otro.<br \/>\nRespetar, no dejar entrar en nuestra mente los juicios de valor que autom\u00e1ticamente se nos activan cuando tenemos una persona delante.<br \/>\nMantenerse dentro del marco profesional establecido. Subrayando las caracter\u00edsticas ?profesionales? de la relaci\u00f3n para evitar malos entendidos y reacciones de transferencia-contratransferencia dram\u00e1ticas (Ej. evitar ser un ?sustituto interino? del que falta).<br \/>\nEscucha activa. La escucha activa es atenta, centrada e intensa; es una escucha del otro y de uno mismo: <\/p>\n<p>Es atenta, porque el profesional est\u00e1 con los cinco sentidos.<br \/>\nEs centrada, debido a que se vive el aqu\u00ed y ahora del momento.<br \/>\nLa escucha de nosotros mismos mientras estamos con el doliente, el conectarnos con nuestras emociones y tomar conciencia de lo que nos dicen.<br \/>\nEn la atenci\u00f3n de personas que sufren profundamente tenemos que recordar, casi de continuo, que: ?yo soy yo&#8230; y el otro es el otro?. Lo mismo que no se puede morir con cada muriente&#8230; no se puede perder a nuestra pareja, nuestro hijo,&#8230; con cada doliente. Tambi\u00e9n debemos tener en cuenta, que nos podemos impregnar de los sentimientos del doliente y saber que son de \u00e9l, no nuestros.<\/p>\n<p>Facilitaci\u00f3n. Facilitar es favorecer la comunicaci\u00f3n, esperar, tener paciencia, es tambi\u00e9n hacerle un espacio al otro (al doliente) y darle ?permiso? con nuestra actitud y ese clima ?seguro? que hemos creado, para que cuente lo que se le ocurra o exprese sus emociones m\u00e1s profundas. La tristeza, culpa, miedo, amor y alegr\u00eda, ser\u00e1n partos m\u00e1s o menos f\u00e1ciles, solo hay que estar y no interrumpir; mientras que la rabia siempre ser\u00e1 un parto dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Son t\u00e9cnicas facilitadoras de la comunicaci\u00f3n: preguntas abiertas, baja reactividad, miradas, silencios, ecos, asentimientos, hacer res\u00famenes para resituar mentalmente al doliente y ayudarle a identificar sus emociones. <\/p>\n<p>Informar. Informar al doliente es:<\/p>\n<p>Explicarle lo que hoy define la psicolog\u00eda occidental como el constructo duelo, pero siempre volviendo a insistir que lo suyo es ?\u00fanico? y que tiene permiso para sentir lo que quiera y cuando quiera.<br \/>\nAclararle que la evoluci\u00f3n te\u00f3rica del proceso es hacia el ajuste, que todos los seres vivos se adaptan instintivamente a las nuevas situaciones<br \/>\nOrientarle sobre las dudas m\u00e1s habituales: ?\u00bfEs bueno ir al cementerio?, \u00bfy llorar&#8230;?, \u00bfy hablar siempre del muerto&#8230;?, \u00bfporqu\u00e9 ahora no me f\u00edo de nada ni de nadie, y porqu\u00e9 me parece todo distinto?, \u00bfporqu\u00e9 ahora tengo m\u00e1s miedo de morirme y a la vez quiero morirme?.<br \/>\nNormalizar. Normalizar es asegurarle al doliente ?y se lo est\u00e1 diciendo su m\u00e9dico- que lo que siente, piensa, hace&#8230; es totalmente normal y lo natural en su situaci\u00f3n&#8230; Esto valida sus reacciones y sentimientos, los legitima, confirma, desculpabiliza y adem\u00e1s puede seguir sinti\u00e9ndolos.<\/p>\n<p>Cuando normalizamos es mejor tomarnos tiempo y tener en cuenta la cadencia del encuentro; controlando nuestra reactividad,&#8230; dejando transcurrir un tiempo entre el est\u00edmulo del doliente y la respuesta que damos.<\/p>\n<p>Normalizaremos especialmente, que no se quiera olvidar, ni dejar de llorar&#8230; que se contin\u00fae hablando con \u00e9l o que se refiera a \u00e9l en presente? <\/p>\n<p>Orientar. Orientar es guiar, sugerir, aconsejar&#8230; o incluso prescribir mediante instrucciones concretas determinadas conductas o rituales, y a veces lo contrario; por ejemplo, disuadir de una decisi\u00f3n precipitada,&#8230; ?quiero vender este piso, creo que aqu\u00ed no puedo vivir, son muchos recuerdos, entro en casa y es como una losa que se me viene encima&#8230;?. <\/p>\n<p>Como orientaci\u00f3n general, desanimamos de la toma de decisiones importantes durante el primer a\u00f1o, pero a la vez fomentamos la toma independiente de decisiones menores.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos asesorar en la reorganizaci\u00f3n familiar, explicando que la p\u00e9rdida de uno de los componentes de la familia lo trastoca todo,&#8230; interacciones, roles, espacios, normas, autoridad, poder, econom\u00eda,&#8230; todo se tiene que renegociar y reconstituir.<\/p>\n<p>Espec\u00edficas de uso habitual (se usar\u00e1n con frecuencia en las intervenciones, por estar relacionadas con los problemas que plantea habitualmente el doliente).<\/p>\n<p>Anticipaci\u00f3n de fechas y situaciones. La anticipaci\u00f3n de situaciones dif\u00edciles da sensaci\u00f3n de control. Algunas fechas (aniversario de la muerte, cumplea\u00f1os, Navidades, Todos los Santos, etc.) son especiales y con ellas llegar\u00e1n nuevos tirones de dolor que si han sido previstos, no sorprenden ni desmoralizan tanto al doliente. <\/p>\n<p>El darse cuenta de lo que siente, en determinadas situaciones y saber porqu\u00e9, tambi\u00e9n alivia. As\u00ed por ejemplo saber porqu\u00e9, a veces, la gente hace como que no le ve (no saben qu\u00e9 decir, se sienten violentos), no le tratan como antes (ya no es pareja), o en las fiestas, fines de semana, vacaciones, lo pasa mal porque nota de forma mas intensa su falta y no encuentra cual es ahora su lugar&#8230; <\/p>\n<p>Toma de decisiones, soluci\u00f3n de problemas y adquisici\u00f3n de habilidades. A veces, la persona en duelo tiene un aut\u00e9ntico bloqueo cognitivo mezclado con miedo, su mundo se le ha venido abajo y todo puede ser extremadamente peligroso y dif\u00edcil. En esta situaci\u00f3n, es \u00fatil la ayuda en la toma de decisiones, comenzando con problemas sencillos, tratando de que la persona llegue a ser aut\u00f3noma. Otras veces se trata de adquirir habilidades que ejerc\u00eda su pareja (arreglar un enchufe, cambiar una bombilla, ir al banco, etc.). o de recuperar otras que ten\u00eda y que las ha perdido por la distribuci\u00f3n de roles entre los dos. Cada logro en este sentido, supone una mejora de la autoestima.<\/p>\n<p>Narraci\u00f3n repetitiva de la muerte y ?contar? historias. Hablar de la muerte alivia. La narraci\u00f3n de un hecho tr\u00e1gico lo desdramatiza en parte. La descripci\u00f3n de los momentos finales, de la muerte, ser\u00e1 espont\u00e1neamente reiterativa por parte del doliente. La repetici\u00f3n del relato pormenorizado de la muerte quita intensidad a la emoci\u00f3n, es cat\u00e1rtico, lava, purga, abre la espita de la emoci\u00f3n y adem\u00e1s libera, ordena y estructura el pensamiento, hace de la muerte una parte de nosotros mismos, la normaliza. <\/p>\n<p>Hablar del muerto alivia. La narraci\u00f3n de retazos de la vida del difunto, resit\u00faa los v\u00ednculos y asegura que nunca se romper\u00e1n, pero ser\u00e1n de otra manera. Con ello el doliente perfila lo que fue y lo que es, reflexiona, busca, y tiene la oportunidad de ver que los v\u00ednculos son ahora distintos, pero perviven. Puede hacer nuevas amistades, ilusionarse con los nietos, la vida&#8230; sin miedo, nunca se va a olvidar,&#8230; porque el olvido es imposible. <\/p>\n<p>Prescripci\u00f3n de tareas y rituales. La prescripci\u00f3n es un contrato, concreto e individualizado, es una ?receta? negociada previamente entre las partes, que compromete al doliente a su cumplimiento.<\/p>\n<p>Se deben prescribir tareas realistas, de f\u00e1cil cumplimiento, sobre todo al principio16. El objetivo ser\u00eda reestructurar la cotidianeidad con conductas saludables. Para empezar se puede prescribir salir todos los d\u00edas a la compra, andar un rato, sacar a pasear el perro,&#8230; esto le obliga a resocializarse a la vez que realiza una actividad saludable. Debemos evitar maneras de afrontar la p\u00e9rdida, claramente perjudiciales como, el sedentarismo, horas de televisi\u00f3n, el juego, el abuso de alcohol, tabaco&#8230; La conducta id\u00f3nea ser\u00eda aquella que ten\u00eda antes de morir su familiar.<\/p>\n<p>Con la prescripci\u00f3n tambi\u00e9n se pueden controlar situaciones aparentemente incontrolables como los rituales, regulando por ejemplo las visitas al cementerio, el tiempo que dedica a hablar con el fallecido,&#8230; tratando de impedir que estas conductas sean invalidantes.<\/p>\n<p>Hablar de los sue\u00f1os y de las presencias: visuales, auditivas, t\u00e1ctiles&#8230; Los sue\u00f1os est\u00e1n cargados de alegor\u00edas y representan el mundo vivencial del doliente, su abordaje aporta informaci\u00f3n sobre su estado emocional. <\/p>\n<p>Las presencias (ver, o\u00edr o sentir que le toca el difunto) son descargas del cerebro, ante determinados est\u00edmulos, de parte de la informaci\u00f3n que tiene almacenada sobre el fallecido, es algo parecido al miembro fantasma (se siente aunque no est\u00e1). Pasado el tiempo van desapareciendo progresivamente los fen\u00f3menos alucinatorios, pero la informaci\u00f3n no desaparece nunca y basta un est\u00edmulo lo suficientemente intenso, (aniversario,&#8230;) para provocar emociones olvidadas, incluso a\u00f1os despu\u00e9s. Es importante hablar con el doliente de estos fen\u00f3menos, para normalizarlos y evitar la idea de que el difunto est\u00e1 interviniendo en su vida (pensamiento m\u00e1gico21), o pensar que se esta volviendo loco, ambas ideas muy presentes, por lo novedoso e intenso de las emociones que est\u00e1 viviendo.<\/p>\n<p>Sondas emocionales y preguntas terap\u00e9uticas. Las sondas emocionales son preguntas que tratan de atravesar las barreras defensivas y facilitan la comunicaci\u00f3n. Son preguntas que rastrean las emociones y liberan parte de su tormenta interior. <\/p>\n<p>Pueden ser un ejemplo las siguientes: ?desde la \u00faltima vez que nos vimos&#8230; \u00bfhab\u00edas pensado en hablar hoy de algo que se te haya quedado colgado?&#8230;, eso que te ronda a veces en la cabeza, y le das vueltas y vueltas,&#8230; \u00bfquer\u00edas comentarlo conmigo??; ?\u00bfcuando est\u00e1s de noche, sin poder dormir, que pensamientos te vienen al a cabeza??; ?\u00bfha habido alguna fecha o se acerca alguna fecha significativa para el recuerdo??, por ejemplo el cumplea\u00f1os, aniversario de boda, cabo de a\u00f1o, fiesta de Todos los Santos,&#8230; \u00f3 ?\u00bfA veces crees estar volvi\u00e9ndote loca??\u00f3 ?\u00bfEn alguna ocasi\u00f3n, te ha parecido verle u o\u00edrle o que te ha tocado?? o simplemente un ?\u00bfC\u00f3mo te sientes??. Preguntar por lo que significan para \u00e9l\/ella las visitas al cementerio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es conveniente indagar sobre las ideas de suicidio y valorar si hay riesgo, si es algo concreto o s\u00f3lo una idea fugaz, o la p\u00e9rdida del ?norte? existencial (propia del duelo), y qu\u00e9 cosas (frenos y anclajes) se lo impiden y le sujetan a la vida<\/p>\n<p>T\u00f3picos sociales al uso. Los t\u00f3picos sociales, provocan lejan\u00eda emocional y a veces enfado. Conviene evitar las frases hechas, las seguridades prematuras y los consejos no pedidos35 como: ?te acompa\u00f1o en el sentimiento?, ?ya ver\u00e1s como&#8230; se te pasar\u00e1 con el tiempo?, ?lo que tienes que hacer es&#8230; irte de vacaciones y olvidarte de todo?.<\/p>\n<p>Muchas veces los t\u00f3picos son fruto del nerviosismo y del no saber qu\u00e9 decir, por eso puede ser mas adecuado verbalizar c\u00f3mo nos sentimos: ?no se qu\u00e9 decirte&#8230;estoy nervioso, esto tambi\u00e9n me afecta&#8230;?, o mejor todav\u00eda expresarlo de forma no verbal con un apret\u00f3n de manos, una palmada, un abrazo, una mirada en silencio,&#8230; La comunicaci\u00f3n no verbal es directa y sincera, transmite entendimiento y se capta f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Psicof\u00e1rmacos. Medicalizar el duelo significa darle categor\u00eda de enfermedad, con todo lo que esto conlleva. Ante un duelo normal, es adecuado evitar tanto la ?anestesia emocional? como la dependencia; as\u00ed los ansiol\u00edticos e hipn\u00f3ticos conviene usarlos a demanda y a poder ser por per\u00edodos cortos 16,21,34 (Ej. a la hora de actos p\u00fablicos) y a dosis m\u00ednimas.<\/p>\n<p>En cuanto a la administraci\u00f3n de antidepresivos, es dif\u00edcil diferenciar la depresi\u00f3n mayor, de la tristeza propia del duelo, y cuando existen dudas (Ej. dolientes con s\u00edntomas depresivos persistentes) se puede probar su eficacia, ya que mejoran la depresi\u00f3n pero no la ?pena? propia del duelo16,44. <\/p>\n<p>Pruebas complementarias: an\u00e1lisis, radiograf\u00edas, electrocardiograma&#8230; El doliente, a pesar de tener ganas de morir, tambi\u00e9n tiene miedo a la muerte, a la enfermedad, al dolor, a pasar por lo mismo que su? y aqu\u00ed tiene cabida la indicaci\u00f3n razonable de pruebas complementarias, que tranquilicen y confirmen la salud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el duelo? El duelo humano se define como una reacci\u00f3n adaptativa natural, normal y esperable ante la p\u00e9rdida de un ser querido. El duelo no es una enfermedad1, aunque resulta ser un acontecimiento vital estresante de primera magnitud, que tarde o temprano hemos de afrontar, casi todos, los seres humanos. 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