{"id":839,"date":"2009-01-05T19:35:25","date_gmt":"2009-01-05T19:35:25","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=839"},"modified":"2009-01-05T19:35:25","modified_gmt":"2009-01-05T19:35:25","slug":"la-buena-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=839","title":{"rendered":"la buena muerte"},"content":{"rendered":"<p>Cuestiones con la muerte.<\/p>\n<p>De tanto en tanto, la opini\u00f3n p\u00fablica mundial es conmovida por una noticia que nos informa de un enfermo terminal o cr\u00f3nico que decide poner fin a su vida. Un acto tan privado y, a la vez, tan p\u00fablico, la muerte voluntaria suscita casi siempre compasi\u00f3n, empat\u00eda, respeto. Casi nunca, censura. Recu\u00e9rdese la historia de Ram\u00f3n Sampedro, el marino mercante de Galicia retratado en el film Mar adentro , quien vivi\u00f3 paralizado durante casi treinta a\u00f1os, dotado s\u00f3lo con un movimiento m\u00ednimo en su boca. Sampedro fue ayudado a suicidarse, disponiendo a su alcance los medios para hacerlo: un vaso con cianuro.<\/p>\n<p>Recientemente, se difundi\u00f3 la historia de Piergiorgio Welby, un enfermo terminal de 60 a\u00f1os paralizado debido a una distrofia muscular progresiva, a quien un m\u00e9dico italiano desconect\u00f3 del pulmotor. La raz\u00f3n que aleg\u00f3 el profesional es significativa: pese a que se entiende por eutanasia toda pr\u00e1ctica en que se provoca la muerte, piadosamente y sin dolor, de personas que sufren lesiones f\u00edsicas severas o enfermedades irreversibles, el m\u00e9dico italiano neg\u00f3 que su acto fuese una forma de eutanasia pues, se\u00f1alaba en su controvertida defensa, simplemente se trataba de acatar la garant\u00eda constitucional de negarse a recibir tratamiento m\u00e9dico. Un par de casos acontecidos en la Argentina pueden servir para ilustrar esta distinci\u00f3n. En 1994 debieron amputarle una de sus piernas a \u00c1ngel Parodi, un marplatense de 64 a\u00f1os que sufr\u00eda de una diabetes avanzada. Transcurrido un par de meses, la otra pierna, ya gangrenada, deb\u00eda ser igualmente amputada. \u00c1ngel Parodi se neg\u00f3 a que se realizara la intervenci\u00f3n quir\u00fargica, a pesar de comprender que, debido a lo avanzado de su gangrena, de no ser tratado prontamente, morir\u00eda. El paciente falleci\u00f3 tres d\u00edas despu\u00e9s de que se dictara la sentencia que lo autorizaba a rechazar el tratamiento.<\/p>\n<p>Estas historias poseen un resorte com\u00fan: en todas ellas, quien muere desea morir. Este se\u00f1alamiento no es para nada trivial. Si se reconoce el derecho de un paciente a rechazar los tratamientos m\u00e9dicos que pueden salvar su vida, entonces ese derecho deber\u00eda ser reconocido en las otras modalidades el suicidio asistido o la eutanasia para poner un fin a la vida de un individuo que sufre. En contrapartida, si estamos decididos a rechazar estas pr\u00e1cticas, entonces deber\u00edamos hacer a un lado la afirmaci\u00f3n de que el paciente posee el derecho de rechazar los tratamientos m\u00e9dicos. No habr\u00eda, entonces, una tercera v\u00eda. Si la hubiere, pecar\u00edamos de inconsistencia l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Estas distinciones son necesarias en tanto el ministro de Salud de la Naci\u00f3n, Gin\u00e9s Gonz\u00e1lez Garc\u00eda, ha declarado en reiteradas oportunidades la necesidad de legislar la eutanasia. Creo que dada nuestra idiosincrasia, esa legislaci\u00f3n deber\u00eda cumplir dos condiciones, Por un lado, deber\u00eda prever e impedir todo riesgo de abuso de la familia, el hospital o sanatorio y hasta de la prepaga u obra social, cada una de cuyas partes podr\u00eda tener inter\u00e9s en que el &#8220;derecho a morir&#8221; se convierta en una &#8220;obligaci\u00f3n de morir&#8221;.<\/p>\n<p>Por otro lado, una ley sobre el final de la vida deber\u00eda contemplar no s\u00f3lo el rechazo de tratamiento, la eutanasia y, tal vez en un futuro, el suicidio asistido. Adem\u00e1s, deber\u00eda promover una opci\u00f3n igualmente leg\u00edtima: los cuidados paliativos, una modalidad de asistencia centrada en el control de los s\u00edntomas, el alivio del dolor y el acompa\u00f1amiento integral del paciente y de su familia. Pese a que constituyen distintas modalidades, todas ellas giran en torno del &#8220;buen morir&#8221;.<\/p>\n<p>Pues bien \u00bfqu\u00e9 implica, hoy, una buena muerte? En un estudio realizado por m\u00e9dicos de la Universidad de Washington, en Seattle, se concluy\u00f3 que la ausencia de dolor y de sufrimiento, la rapidez del proceso terminal, morir mientras se duerme y estar en paz con Dios son las circunstancias que la mayor\u00eda de los pacientes consideran ideales para tener una buena muerte.<\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds, se han presentado en el Congreso algunos proyectos de ley relacionados con &#8220;el derecho de muerte digna&#8221;, pero ninguno prosper\u00f3 por ser muy restrictivos y no avanzar demasiado m\u00e1s all\u00e1 de la ley de ejercicio de la medicina, la que obliga a los m\u00e9dicos, salvo contadas excepciones, a respetar la voluntad del paciente cuando se niega a tratarse o internarse.<\/p>\n<p>Una encuesta entre los m\u00e9dicos del Cemic sobre eutanasia y suicidio asistido, publicada en 2002, dio como resultado que el 26% de los encuestados aplic\u00f3 una o m\u00e1s veces estos procedimientos (de ellos, un 45% dijo que a pedido del paciente y en el resto la iniciativa surgi\u00f3 de la familia o del m\u00e9dico) y el 63% sostuvo que estar\u00eda de acuerdo con la eutanasia si fuera legalizada. En abril de 2001, un sondeo de Graciela R\u00f6mer en Buenos Aires y Gran Buenos Aires dio que el 55% de los consultados aprobaba la eutanasia y el 56% que la aceptar\u00eda a\u00fan para un familiar cercano. En los Estados Unidos, desde 1997, la ley del estado de Oregon posee un r\u00e9gimen especial. No autoriza la eutanasia, en la que un m\u00e9dico u otra persona es quien administra al enfermo una medicaci\u00f3n letal. En su lugar, autoriza a los pacientes adultos sobre los que se estima que les restan menos de 6 meses de vida, a recibir medicaci\u00f3n para poner fin a sus vidas. Esta medicaci\u00f3n, si bien es provista por un m\u00e9dico, es ingerida por los pacientes sin intervenci\u00f3n directa del profesional.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 lo m\u00e1s destacable de la ley de Oregon es que fue el recurso de poca gente: en un per\u00edodo de 7 a\u00f1os, de 64.706 personas que fallecieron a causa de enfermedades, s\u00f3lo 208 de ellas murieron por medio de 7 prescripciones realizadas seg\u00fan la norma vigente. Estos guarismos mostrar\u00edan que, para muchos pacientes, la reserva de drogas letales les confiere cierta tranquilidad: saben que tienen acceso al f\u00e1rmaco si el dolor es muy intenso o el deterioro muy avanzado; pero saben, tambi\u00e9n, que pueden no tomarlo si no est\u00e1n seguros de que es el momento de partir. La mera existencia de la ley, sin embargo, orient\u00f3 a los m\u00e9dicos hacia los tratamientos en el fin de la vida, alent\u00e1ndolos a capacitarse en el manejo del dolor de los pacientes. En lo que concierne a las controversias sobre el suicidio asistido y la eutanasia, uno de los m\u00e1s l\u00facidos juristas contempor\u00e1neos, Ronald Dworkin, sostiene que el desacuerdo que divide a la gente gira en torno de c\u00f3mo respetar mejor una idea fundamental que casi todos, en cierta forma, compartimos: la vida humana individual es sagrada, independientemente de que fundemos su sacralidad en un Dios personal o en el valor que le atribuimos a la vida per se. Dworkin sugiere que \u00e9ste es el punto crucial en el que se centra la prohibici\u00f3n de esas pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Sin embargo, observa que, si bien numerosos opositores a su legalizaci\u00f3n fundan sus argumentos en la afirmaci\u00f3n moral de que destruir la vida humana es incorrecto, dicha raz\u00f3n es inaceptable en una sociedad secular y pluralista, porque equivale a que el Estado obligue a obedecer a determinada doctrina, violando el principio de libertad de conciencia. Pues al fin, para muchos, tal como se lee en el testamento de Sampedro, &#8220;vivir es un derecho y no una obligaci\u00f3n&#8221;. Sin lugar a dudas, la decisi\u00f3n es infinitamente m\u00e1s compleja cuando ya no se trata de una eutanasia voluntaria y son otros quienes deben decidir en lugar del paciente.<\/p>\n<p>Es la historia de Brian Andrade, el ni\u00f1o de 5 a\u00f1os que padece lesiones irreversibles y cuyos padres se negaron a que fuera desconectado del respirador, tal como lo solicit\u00f3 el comit\u00e9 de \u00e9tica de la instituci\u00f3n donde se encuentra internado desde abril de 2005. Su historia nos ense\u00f1a m\u00e1s de una verdad: son los padres quienes tienen el derecho a decidir en lugar de su hijo. Pero esa decisi\u00f3n debe ser esclarecida por el asesoramiento profesional y acompa\u00f1ada por la contenci\u00f3n afectiva del equipo de salud, que les permita a los padres decidir con la informaci\u00f3n veraz del diagn\u00f3stico y del pron\u00f3stico de su hijo. Y, por \u00faltimo, quiz\u00e1 lo m\u00e1s importante, si &#8220;la verdad es hija del tiempo&#8221;, conceder a quienes est\u00e1n sufriendo todo el tiempo necesario para que, poco a poco, vayan aceptando la p\u00e9rdida m\u00e1s cruel que se pueda aprender a aceptar.<\/p>\n<p>\u00a9 LA NACION &#8211; Los \u00faltimos libros de la autora son Inteligencia \u00e9tica para la vida cotidiana (Sudamericana) y Por Mano propia: estudio sobre el suicidio (F C Econ\u00f3mica) de pr\u00f3xima aparici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por Diana Cohen Agrest http:\/\/www.intramed.net\/actualidad\/not_1.asp?idNoticia=44698 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuestiones con la muerte. De tanto en tanto, la opini\u00f3n p\u00fablica mundial es conmovida por una noticia que nos informa de un enfermo terminal o cr\u00f3nico que decide poner fin a su vida. Un acto tan privado y, a la vez, tan p\u00fablico, la muerte voluntaria suscita casi siempre compasi\u00f3n, empat\u00eda, respeto. Casi nunca, censura.<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; la buena muerte<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=839\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-839","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-e-investigacin-sobre-salud-medicina-y-tanatologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}