{"id":747,"date":"2008-11-09T04:58:46","date_gmt":"2008-11-09T04:58:46","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=747"},"modified":"2008-11-09T04:58:46","modified_gmt":"2008-11-09T04:58:46","slug":"muerte-y-duelo-y-sus-manifestaciones-en-la-regi\u00d3n-del-choc\u00d3-costa-del-pac\u00cdfico-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=747","title":{"rendered":"MUERTE Y DUELO Y SUS MANIFESTACIONES EN LA REGI\u00d3N DEL CHOC\u00d3, COSTA DEL PAC\u00cdFICO"},"content":{"rendered":"<p>MUERTE Y DUELO Y SUS MANIFESTACIONES EN LA REGI\u00d3N DEL CHOC\u00d3, COSTA DEL PAC\u00cdFICO COLOMBIANO<\/p>\n<p>El proceso de interconexi\u00f3n y estrecha relaci\u00f3n que se vive a nivel mundial ha puesto de presente la fuerza de las peculiaridades culturales de diverso orden: desde las \u00e9tnicas que rebasan sus bases biol\u00f3gicas, hasta las de lengua, religi\u00f3n, rituales funerarios o las pol\u00edticas. El avance del proceso de integraci\u00f3n mundial (globalizaci\u00f3n) ha permitido, aunque parezca contradictorio, construir una sensibilidad hacia la diferencia, como parte esencial del hombre mismo (1). Como nunca antes, el conocimiento sobre la variedad sociocultural humana podr\u00e1 disminuir el temor casi instintivo frente a quienes se comportan de manera distinta a nosotros, para lograr su participaci\u00f3n en un proceso mayor. Hoy en d\u00eda sabemos que las mal llamadas sociedades primitivas no son salvajes amenazantes, y que una \u00e9tica o una pol\u00edtica excluyente y etnoc\u00e9ntrica es cada vez m\u00e1s insostenible a nivel mundial.<\/p>\n<p>Estas ?peculiaridades culturales? son particularmente notables en los rituales funerarios, a\u00fan dentro de un mismo pa\u00eds, tal como sucede con la cultura afro-chocoana en Colombia respecto a las dem\u00e1s fuerzas presentes en el pa\u00eds. Es en este contexto que se describe la presente entrevista a ?Eugene? (pseud\u00f3nimo), una mujer de origen afro-chocoano, de 45 a\u00f1os de edad, viuda hace 16 a\u00f1os, 4 hijos vivos (1 hijo muerto hace 30 meses, motivo por cual acudi\u00f3 y acude a nuestro grupo de duelo), vive en un estrato socio-econ\u00f3mico grado 2 (pobreza casi absoluta), con su madre y 2 de sus hijos, es de religi\u00f3n cat\u00f3lica (con poca religiosidad, seg\u00fan ella), 2 a\u00f1os de bachillerato como escolaridad y residente en Medell\u00edn hace 20 a\u00f1os (cultura urbana, de metr\u00f3polis).<\/p>\n<p>ANTECEDENTES<br \/>\nLa poblaci\u00f3n chocoana y su entorno<br \/>\nEl territorio chocoano, al noroccidente de Colombia, se extiende sobre 46.530 km, atravesado por un gran valle de orientaci\u00f3n norte-sur, por donde corren los r\u00edos Atrato y San Juan. Los r\u00edos han sido los ejes del poblamiento, de la vida productiva, de la identidad social colectiva. Para 1993 el censo arroj\u00f3 una poblaci\u00f3n ajustada de 365.782 habitantes. Desde el punto de vista f\u00edsico natural, &#8220;La regi\u00f3n de Choc\u00f3 es el ep\u00edtome de la selva h\u00fameda tropical&#8221;. Es el \u00fanico lugar del neotr\u00f3pico en donde se encuentra el<br \/>\nverdadero &#8220;bosque pluvial tropical&#8221;. \u00danica en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos, esta regi\u00f3n es muy<br \/>\nprobablemente la m\u00e1s lluviosa del globo y es igualmente probable que en alguna parte<br \/>\nde su geograf\u00eda se encuentre el punto m\u00e1s h\u00famedo del planeta.<\/p>\n<p>Otra peculiaridad ecol\u00f3gica de la zona es la frecuencia con que se presentan en ella los suelos m\u00e1s deslavados y pobres en nutrientes: el subsuelo de arcilla blancuzca que se encuentra en algunas \u00e1reas es uno de los de menor contenido de elementos esenciales como el f\u00f3sforo y de elementos menores como el boro y el zinc. Por otra parte, el Choc\u00f3 se encuentra aislado bio-geogr\u00e1ficamente por las cordilleras andinas del resto del territorio nacional. Esta caracter\u00edstica natural ha incidido en un aislamiento relativo de los principales circuitos econ\u00f3micos nacionales.<\/p>\n<p>Como consecuencia de su peculiar ecolog\u00eda, de su aislamiento geogr\u00e1fico y de las<br \/>\nculturas que lo han poblado, el Choc\u00f3 alberga una de las selvas m\u00e1s sui g\u00e9neris de toda Suram\u00e9rica. El sur del territorio del Choc\u00f3 al parecer contiene la proporci\u00f3n m\u00e1s elevada de endemismo espec\u00edfico de todo el continente. Pero la biodiversidad chocoana tiene como caracter\u00edsticas fundamentales mucha diversidad y poca cantidad, lo que la hace ecol\u00f3gicamente fr\u00e1gil.<\/p>\n<p>La mayor parte del territorio se encuentra dentro de las zonas de las calmas<br \/>\necuatoriales, por lo tanto el r\u00e9gimen de lluvias se prolonga durante todo el a\u00f1o. &#8220;Una<br \/>\nalta precipitaci\u00f3n lluviosa se correlaciona, generalmente, con una gran riqueza en<br \/>\nespecies vegetales y, sin lugar a duda, la espectacular diversidad que ostentan los<br \/>\nbosques chocoanos es el resultado directo de esta circunstancia&#8221;.<\/p>\n<p>Una peculiaridad m\u00e1s de las tierras bajas del Choc\u00f3 es que familias de plantas,<br \/>\ngeneralmente circunscritas a las alturas andinas, se encuentran aqu\u00ed a nivel del mar o<br \/>\nmuy cerca. La presencia de estas especies de monta\u00f1a es una m\u00e1s de las similitudes<br \/>\nque tienen las selvas h\u00famedas chocoanas con los bosques de niebla.<\/p>\n<p>El Choc\u00f3, por la biodiversidad descrita someramente, se constituye en reserva y<br \/>\npatrimonio nacional. Pero distintas formas de intervenci\u00f3n humana modifican con<br \/>\nceleridad el ambiente natural.<\/p>\n<p>Caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas<br \/>\nA comienzos de los a\u00f1os sesenta, la conformaci\u00f3n racial del Choc\u00f3 se divid\u00eda as\u00ed: Negros (80 %),\u00a0 Indios (6 %), Blancos y mestizos (4 %), Mulatos (10 %). Actualmente, la poblaci\u00f3n chocoana est\u00e1 constituida principalmente por los afro-chocoanos, en diferentes grados de mestizaje. Entre los grupos nativos ind\u00edgenas se encuentran los Cuna, Ember\u00e1 y Wanana. En los centros urbanos y ciertos sectores rurales de Quibdo (capital), Istmina, Tad\u00f3, Ungu\u00eda, Riosucio, Acand\u00ed, El Carmen de Atrato y San Jos\u00e9 del Palmar, se encuentra poblaci\u00f3n de colonos blancos provenientes de Antioquia, Risaralda, Caldas, C\u00f3rdoba y Valle del Cauca, principalmente. La poblaci\u00f3n ind\u00edgena y negra se ubica al lado de los r\u00edos, ejes primordiales para los asentamientos humanos y su econom\u00eda se orienta a los recursos ribere\u00f1os y los de la selva cercana.<\/p>\n<p>Cuando los espa\u00f1oles llegaron al Choc\u00f3 estaba habitado por una veintena de grupos ind\u00edgenas que los conquistadores llamaron chocoes. En primera instancia se refirieron con esa denominaci\u00f3n a los grupos Ember\u00e1 que habitaban la parte superior de los r\u00edos Atrato y San Juan y luego el t\u00e9rmino se ampli\u00f3 para designar tambi\u00e9n a todos los dem\u00e1s grupos de habla wanana del bajo San Juan. Por tanto, el t\u00e9rmino Choc\u00f3 ha sido usado para designar tanto el grupo \u00e9tnico como al grupo ling\u00fc\u00edstico integrado por los idiomas Ember\u00e1 y Wanana.<\/p>\n<p>En 1985 la mayor parte de la poblaci\u00f3n censada (67.2%) era rural. Tan s\u00f3lo el municipio de Quibd\u00f3 ten\u00eda el 63.5% de sus pobladores en la cabecera. En 1973, el promedio de hijos por mujer era de 5.3 para la regi\u00f3n Pac\u00edfica; en ese a\u00f1o, el 28.6% de la poblaci\u00f3n del Choc\u00f3 viv\u00eda en zonas urbanas. Para 1985, la poblaci\u00f3n urbana aument\u00f3 al 32.8% y el n\u00famero de hijos por mujer fue de 3.4, en tendencia similar a todo el pa\u00eds. No se dispone a\u00fan de esa informaci\u00f3n para 1993. Los rasgos demogr\u00e1ficos m\u00e1s sobresalientes son la importancia de la poblaci\u00f3n rural, la relativa baja densidad territorial (5,5 hab.\/km2) y la concentraci\u00f3n de poblaci\u00f3n en el casco urbano de Quibd\u00f3.<\/p>\n<p>Para 1960, el nivel de salud del Choc\u00f3 era el m\u00e1s bajo de los departamentos del pa\u00eds, con una esperanza de vida al nacer de s\u00f3lo 35 a\u00f1os. La educaci\u00f3n tambi\u00e9n era precaria, con 72.7% de analfabetismo. Quibd\u00f3 era entonces la \u00fanica ciudad con 9.640 habitantes. Al comparar este conjunto de \u00edndices con los promedios nacionales, el \u00edndice de calidad de vida en el departamento es de 27.9, mientras el nacional es de 39.0. La proporci\u00f3n de NBI (necesidades b\u00e1sicas insatisfechas) en el Choc\u00f3 es de 82.8%, mientras en el pa\u00eds es de 45.6%. Ning\u00fan municipio alcanza el promedio nacional en cuanto a servicios b\u00e1sicos y para el nivel educativo, \u00fanicamente seis municipios lo superan. Las cifras no solamente reflejan las deficiencias o irregularidades en cuanto a la prestaci\u00f3n de servicios, sino la carencia absoluta de ellas, para una parte importante de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dentro de los 1.000 municipios de Colombia, ordenados por grado de incidencia de pobreza, siete son municipios chocoanos con el porcentaje m\u00e1s alto de necesidades b\u00e1sicas insatisfechas del pa\u00eds. En 1985 el 60.3% de las viviendas no ten\u00edan ning\u00fan servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica, acueducto o alcantarillado y solamente el 7.9% ten\u00eda todos aquellos. Para 1993, quienes ten\u00edan este servicio aumentaron muy poco y cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n carece de todo servicio. La subnormalidad de las viviendas en el Choc\u00f3 es de gran magnitud; el d\u00e9ficit estimado es cercano a 5.000 viviendas en total, y se concentra en las cabeceras, espec\u00edficamente Quibd\u00f3. En la zona rural, la mayor\u00eda de las casas son fabricadas por sus mismos habitantes y la materia prima la encuentran en el bosque (maderas, palma). Pero el d\u00e9ficit de servicios de agua potable, alcantarillado y electrificaci\u00f3n, aumenta el \u00edndice de necesidades b\u00e1sicas insatisfechas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Censo de 1985, la esperanza de vida al nacer en el Choc\u00f3 era de 53.9 a\u00f1os, en Antioquia de 67.4 a\u00f1os y en Bogot\u00e1 de 68.5. Choc\u00f3 ten\u00eda la tasa m\u00e1s baja del pa\u00eds; el m\u00e1s cercano es Nari\u00f1o con 61.2 a\u00f1os. &#8220;Por su parte, los indicadores de salud tomados por Planeaci\u00f3n Nacional muestran que Choc\u00f3, Cauca y Nari\u00f1o tienen los m\u00e1s bajos del pa\u00eds. El Pac\u00edfico cuenta con los mayores riesgos de morbi-mortalidad y la m\u00e1s baja esperanza de vida al nacer&#8221;.<\/p>\n<p>Los registros del Servicio Seccional de Salud sobre mortalidad infantil en el Choc\u00f3 muestran 100 ni\u00f1os menores de un a\u00f1o por cada 1.000 nacidos vivos, lo que equivale a 891 ni\u00f1os muertos antes de cumplir su primer a\u00f1o de vida, en 1988. Pero estas cifras presentan un subregistro considerable. Estudios nacionales sobre salud en Colombia muestran 150 ni\u00f1os muertos antes del primer a\u00f1o de edad, por cada mil nacidos vivos. En t\u00e9rminos de morbi-mortalidad, la poblaci\u00f3n est\u00e1 gravemente afectada por el pobre saneamiento ambiental. Las muertes est\u00e1n relacionadas con la carencia de alcantarillados, la deficiente disposici\u00f3n de basura y la calidad del agua para uso humano. Los r\u00edos del Choc\u00f3 son acueductos, alcantarillados, vertederos de sedimentos de la explotaci\u00f3n minera y maderera, algunos de alta toxicidad, como el mercurio, ba\u00f1aderos y v\u00edas. Las lagunas y pozos creados por la explotaci\u00f3n minera de retroexcavadoras y motobombas se convierten en criaderos de zancudos y mosquitos, vectores de la malaria.\u00a0 Igualmente, el dengue tiene el ambiente propicio para su proliferaci\u00f3n. El paludismo y el c\u00f3lera son enfermedades reconocidas como end\u00e9micas en el Choc\u00f3. Otras enfermedades como la tuberculosis, la parasitemia, que ocasiona entre otras cosas la desnutrici\u00f3n y la leishmaniasis, hacen grandes estragos en la poblaci\u00f3n. En el Choc\u00f3 se encuentran las diez especies que se conocen en el mundo del zancudo anopheles, transmisor de la malaria.<\/p>\n<p>En el aspecto educativo, la situaci\u00f3n del Choc\u00f3 es sensiblemente inferior al promedio nacional. El analfabetismo en el departamento en 1985 alcanz\u00f3 el 40.28% de la poblaci\u00f3n total mayor de 5 a\u00f1os y quienes cursaron la primaria completa fueron el 43%, de manera que el porcentaje de analfabetismo efectivo era mayor. En 1993, el analfabetismo se redujo al 31.4% y el 48% completaron la primaria. Para el censo de 1985 en la educaci\u00f3n por sexo, del total de poblaci\u00f3n mayor de 5 a\u00f1os, el 18.33% de los hombres y el 19.86% de las mujeres eran analfabetas.<\/p>\n<p>Es tan abrumador el panorama de carencias y dolencias, que parecer\u00eda dibujarse una regi\u00f3n triste y desolada. Pero quien la recorre desprevenidamente, por el contrario, se sorprende con la alegr\u00eda y la presencia activa de lo festivo, bullicioso y sonoro en la vida cotidiana. Pero sin duda, tambi\u00e9n, sus carencias los llevan a dejar atr\u00e1s los usos no destructivos de los recursos naturales y los presionan para entrar en la carrera para conseguir superarlas.<\/p>\n<p>Grupos \u00e9tnico-culturales, modelos de vida, interacciones y conflictos<br \/>\nEn el departamento del Choc\u00f3 se pueden distinguir como grupos \u00e9tnico-culturales diferenciados, los negros, ahora tambi\u00e9n denominados afro-chocoanos, los ind\u00edgenas y los blanco-mestizos. La poblaci\u00f3n negra se estimaba en 300.000 personas, 80% del total departamental, pero si bien no se cuenta con c\u00e1lculos sobre el n\u00famero de blancos, se calcula que representaban alrededor del 10% de la poblaci\u00f3n departamental. Los blanco-mestizos de las subregiones del San Juan y el Atrato medio difieren en cuanto al origen y la orientaci\u00f3n cultural, de aquellos asentados en municipios como San Jos\u00e9 del Palmar, Ungu\u00eda y el Carmen de Atrato, producto de la migraci\u00f3n blanca de los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. Los primeros pertenecen a una minor\u00eda demogr\u00e1fica que provino de corrientes migratorias del Cauca, la costa Atl\u00e1ntica y pa\u00edses \u00e1rabes, ocurrida desde finales del siglo pasado y las primeras d\u00e9cadas del presente. De este grupo muy pocos permanecen en la zona. Tienen ciertos rasgos de influencia afrochocoana, como por ejemplo, patrones familiares y formas de socializaci\u00f3n, entre otros aspectos, pues como \u00e9lite local, sostuvieron un contacto directo con la poblaci\u00f3n negra, aun a pesar de pr\u00e1cticas discriminatorias. Los blanco-mestizos de los municipios atr\u00e1s mencionados, se encuentran en zonas de inmigraci\u00f3n paisa, en general reciente y no han tenido un contacto inter\u00e9tnico prolongado.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas pertenecen a los grupos cuna, ember\u00e1 y wanana. Los dos \u00faltimos tienen diferencias ling\u00fc\u00edsticas pero comparten una cultura similar. Su poblaci\u00f3n total est\u00e1 alrededor de 21.041 habitantes en algunos estimativos y en 26.700 en otros, distribuidos en 112 peque\u00f1as comunidades en distintas partes del territorio chocoano. Representan el 8.4% de la poblaci\u00f3n departamental.<\/p>\n<p>Los tres grandes modelos culturales han tenido un contacto diferencial pero prolongado por centurias y marcado por la presencia hegem\u00f3nica de los blanco-mestizos como patr\u00f3n ideal de comportamiento y de supremac\u00eda sociopol\u00edtica. Los largos a\u00f1os de contacto han tra\u00eddo influencias rec\u00edprocas, adem\u00e1s de lazos sociales y simb\u00f3licos. La organizaci\u00f3n familiar, las formas simb\u00f3licas de parentesco, los intercambios econ\u00f3micos y curativos, son algunos aspectos donde se reconocen los contactos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>El trabajo se encuentra como una de las principales marcas de diferenciaci\u00f3n \u00e9tnica; en rasgos generales, los blanco-mestizos tradicionales no se ocuparon de actividades agr\u00edcolas, no fueron propietarios rurales y se ubicaron en los cascos urbanos, como comerciantes, o funcionarios en los cargos p\u00fablicos. Las olas colonizadoras trajeron campesinos colonos hacia el suroriente del departamento (San Jos\u00e9 del Palmar, El Carmen de Atrato) y el norte (Urab\u00e1 chocoano), han matizado esta distinci\u00f3n que, sin embargo, se mantiene para el grueso de la poblaci\u00f3n. No hubo hasta fechas recientes, minero blanco.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n negra se dedica a labores agr\u00edcolas, a la miner\u00eda, y desde hace tres d\u00e9cadas ingres\u00f3 a los empleos p\u00fablicos, antes bajo predominio casi exclusivo blanco. Las mujeres negras venden frutas, hacen panader\u00eda, lavan ropas, actividades impropias de las blanco-mestizas. La gran miner\u00eda estuvo, no obstante, en manos de blancos extranjeros, quienes ocuparon a los negros y blancos locales en escalas de labores diferentes. Desde la d\u00e9cada pasada mineros blanco-mestizos de la regi\u00f3n antioque\u00f1a se dedicaron a la mediana extracci\u00f3n de oro, compitiendo con la miner\u00eda artesanal negra y con los peque\u00f1os empresarios negros.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas, por su parte, se dedican casi exclusivamente a las labores de su chagra y venden espor\u00e1dicamente artesan\u00edas, cester\u00eda en especial. Otro tipo de trabajo, el m\u00e1gico curativo, es propio de los especialistas ind\u00edgenas, los jaiban\u00e1. Sin embargo, se sabe de un &#8220;intercambio de procedimientos etnomedicinales&#8221; entre ember\u00e1 y afro-colombianos y en otra proporci\u00f3n, con los blanco-mestizo. Entre los rasgos de diferenciaci\u00f3n, otro campo son las celebraciones y rituales, de gran complejidad para las culturas cuna, wanana y ember\u00e1, asociadas a sistemas filos\u00f3ficos de interpretaci\u00f3n sobre la vida humana.<\/p>\n<p>De la cultura negra, dice que los ritos colectivos de celebraci\u00f3n, que cuentan con la presencia central de la m\u00fasica y el canto y el baile, seg\u00fan la ocasi\u00f3n, hacen parte de un viejo foco de resistencia proveniente de la \u00e9poca esclavista. Estos ritos de celebraci\u00f3n van desde las celebraciones religiosas, hasta las seculares fiestas patronales (Ibid). En estas no han participado los blancos y hoy en d\u00eda se limitan a dar sus aportes econ\u00f3micos. La distinci\u00f3n que existi\u00f3 en Quibd\u00f3 hasta el incendio de 1966, entre las carreras (primera, segunda y tercera) y los barrios, los unos sitio de habitaci\u00f3n de blancos y los otros de negros, estaba presente en las patronales de San Pacho, fiesta por excelencia de los barrios. Pero el baile de la chirim\u00eda y en general el gusto por bailar, cubre negros y blancos.<\/p>\n<p>La m\u00fasica, por su parte, ha tenido un importante papel en la definici\u00f3n \u00e9tnica de la identidad negra, a\u00fan adaptando modelos musicales europeos; el papel de la m\u00fasica negra, la chirim\u00eda, traspasa las fronteras \u00e9tnicas y es s\u00edmbolo de identidad regional, parte del ser chocoano de tradici\u00f3n. Los blancos chocoanos de la vieja \u00e9lite, experimentan una gran carga emocional con esa m\u00fasica, aun cuando la escuchan desde Bogot\u00e1 o Medell\u00edn. Es decir, a diferencia de otros campos, donde lo t\u00edpico de un grupo, en este caso el negro, tiene connotaciones negativas para los otros, la m\u00fasica tiene una valoraci\u00f3n positiva para los blancos tradicionales y es asumida como se\u00f1al de un ser chocoano, que adem\u00e1s les distingue de los paisas, vistos como reci\u00e9n llegados, como no chocoanos.<\/p>\n<p>Los diferentes grupos \u00e9tnico-culturales han vivido diferentes conflictos. Algunos han tenido como eje el predominio sociocultural blanco, las tensiones socio-raciales. Otros m\u00e1s recientes, se generan en la disputa por tierras y recursos forestales y mineros. En la actualidad, un foco de tensi\u00f3n se presenta entre las comunidades ind\u00edgenas que hoy representan un bajo porcentaje de la poblaci\u00f3n total y los campesinos negros y algunos colonizadores de otras regiones, en torno a la creaci\u00f3n de nuevos resguardos y el saneamiento de los existentes. Los conflictos entre los colonos y los ind\u00edgenas, entre \u00e9stos y los nativos negros, han llevado a la violencia en algunas zonas como el alto And\u00e1gueda, Tanela, Cut\u00ed, Arqu\u00eda y Jurad\u00f3.<\/p>\n<p>Los conflictos territoriales est\u00e1n al orden del d\u00eda y tienden a aumentar por la lenta respuesta institucional, sobre todo en las disputas entre ind\u00edgenas y negros. Los procesos migratorios de colonos y mineros desde la Costa Atl\u00e1ntica y el interior del pa\u00eds aumentan las tensiones inter\u00e9tnicas actuales. La misma ley 70 de 1993 ha suscitado roces por liderazgo entre los activistas de las negritudes y entre \u00e9stos y comunidades ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Pero las interacciones no se limitan a los conflictos, a los enfrentamientos; entre los campesinos afrochocoanos y los ind\u00edgenas ember\u00e1 y wanana se estableci\u00f3 un circuito de intercambios y de alianzas, algunos de cuyos ejemplos ya se mencionaron. Incluso todo parece indicar que aprendieron unos de otros formas de manejo del ambiente h\u00famedo que los rodea, hasta conformar un complejo de pr\u00e1cticas, conocimientos e interpretaciones. Entre los afrochocoanos de los cascos urbanos y los blancos de las \u00e9lites tradicionales urbanas y posiblemente tambi\u00e9n con los actuales, se cre\u00f3 otro circuito de intercambios. C\u00edrculos m\u00e1s d\u00e9biles se establecieron entre los blancos y los ind\u00edgenas en este siglo; apenas algunas leyendas e imaginarios. Algunas nos hablan del enorme mero que un d\u00eda surgi\u00f3 en el Atrato para devorar a la poblaci\u00f3n, tal como el s\u00e1balo monstruo de los ember\u00e1; otros cuentan del moh\u00e1n de Ich\u00f3, fiera entre tigre y le\u00f3n que pod\u00eda devorar los ni\u00f1os y a\u00fan adultos del r\u00edo Ich\u00f3, otra figura familiar a los ember\u00e1.<\/p>\n<p>Sus rituales (2)<br \/>\nPara el afro-chocoano el mundo religioso se expresa continuamente en la vida a trav\u00e9s de manifestaciones de fe y acci\u00f3n. Estas manifestaciones son: devoci\u00f3n a los santos, m\u00faltiples oraciones, leyendas, im\u00e1genes, s\u00edmbolos, ritos, valores, costumbres, ceremonias, mitos y rituales con ense\u00f1anzas morales de gran valor y vigencia que tienen unas repercusiones de tipo econ\u00f3mico y \u00e9tico (2). <\/p>\n<p>En esta regi\u00f3n (tambi\u00e9n se incluye toda la Costa Pac\u00edfica Colombiana), hay dos acontecimientos especialmente transcendentales: el nacimiento y la muerte.<\/p>\n<p>El nacimiento es un acontecimiento en el cual se celebra la vida como regalo de Dios, y el ni\u00f1o que nace va enriqueciendo paulatinamente la cultura: el nacimiento se convierte en un hecho de gozo, se celebra con una copa de ?viche, guarapo o aguardiente?, se celebra la vida en compa\u00f1\u00eda de la familia, los amigos y los vecinos. Si el reci\u00e9n nacido es var\u00f3n, se piensa que es la continuaci\u00f3n de la descendencia y del apellido; se ve en \u00e9l un respaldo para la familia, especialmente para el padre. Si es mujer, es el reemplazo de la madre y es quien va a colaborarle en los quehaceres de la casa.<\/p>\n<p>En el otro extremo est\u00e1 la muerte, la realidad ineludible que hace parte de la historia misma del hombre. La muerte es un acontecimiento que el hombre de esta regi\u00f3n vive con mucha aceptaci\u00f3n y esperanza; lo que celebra no es la muerte, sino la vida misma. Es en la muerte en donde las relaciones que se hab\u00edan perdido se reconstruyen nuevamente, se renuevan los v\u00ednculos de amistad. El luto une a todos los vecinos, todos colaboran en este momento, todo es estimaci\u00f3n y solidaridad.<\/p>\n<p>El muerto vive y participa de todo lo que est\u00e1 sucediendo a su alrededor: no es una persona que se ha ido, sino un hermano o un amigo que est\u00e1 participando de la vida del grupo, por eso el profundo respeto que se profesa al cad\u00e1ver y el car\u00e1cter sagrado de la tumba. Los signos que utilizan no significan fatalismo, magia u oscurantismo, significan que la muerte est\u00e1 relacionada con este mundo y con la vida del m\u00e1s all\u00e1. El difunto comparte con su familia y con sus allegados; es por esto que los lunes (d\u00eda se\u00f1alado para los difuntos), los templos se llenan y se celebra la Eucarist\u00eda por el alma de las personas fallecidas: el afro-chocoano sabe que al morir se vive para el Se\u00f1or y asimila la dimensi\u00f3n trascendental.<\/p>\n<p>1. Velorio o velatorio afro-chocoano<br \/>\nEn el velorio se organiza una mesa a modo de tumba, que hace las veces de un altar, con s\u00e1banas blancas colgadas alrededor, en la parte superior central un mo\u00f1o negro que hace alusi\u00f3n a una mariposa; debajo de este mo\u00f1o va un crucifijo (esto significa luto, es decir que ha fallecido alguien de la casa). Tambi\u00e9n se encuentra en la sala del velorio una cinta con el nombre del difunto; a los lados del ata\u00fad se colocan cuatro cirios, dos adelante y dos atr\u00e1s. El color negro expresa tristeza y luto, costumbre que aparece posteriormente y que es tomada del cristianismo tra\u00eddo por los espa\u00f1oles; lo negro se asocia con lo infernal, lo ignorante, lo primitivo, la mala suerte, el pasar apuros; mientras que lo blanco se relaciona con Dios, la pureza, la transparencia, la belleza, la limpieza, la persona laboriosa, educada, inteligente y civilizada.<br \/>\nEl velorio comienza poco despu\u00e9s que fallece la persona hasta el d\u00eda siguiente, y a veces hasta 2 o 3 d\u00edas. En el transcurso del mismo se recitan oraciones pidiendo el perd\u00f3n de los pecados con el objeto de que el alma llegue al Padre; se cantan alabaos, se juega domin\u00f3, se reparten bananos, se brinda alguna comida y algunas bebidas (que se compran con el producto de las ganancias obtenidas en el juego), para mantener en pie a las personas que acompa\u00f1an el velorio durante la noche y los d\u00edas siguientes. Esta costumbre ha llevado a que se catalogue mal a los negros, llam\u00e1ndoles\u00a0 ?borrachines?, ?fiesteros? y ?parranderos?. Esta costumbre puede llegar a prolongarse, una vez terminado el entierro, durante los 9 d\u00edas que siguen con ?la novena?. No debe olvidarse que se considera que ?el alma del difunto se encuentra en la casa hasta el \u00faltimo d\u00eda del novenario?.<\/p>\n<p>2. El vaso con agua<br \/>\nDebajo del ata\u00fad se coloca un vaso con agua mientras dura la velaci\u00f3n, y posteriormente se deja por nueve noches sin cambiarla, para indicar que si, una vez muerto, el difunto tiene sed, podr\u00e1 ir all\u00ed a tomarla (recu\u00e9rdese el largo viaje mitol\u00f3gico de los difuntos ?por nueve d\u00edas y nueve noches- desde su lecho de muerte hasta la regi\u00f3n de los infiernos, propiamente hasta el Aqueronte). El agua va disminuyendo a medida que pasan los d\u00edas. El agua que queda en el vaso, despu\u00e9s de las nueve noches, tiene una connotaci\u00f3n medicinal y se ofrece a las personas que sufren de ?asma, del coraz\u00f3n y de los nervios?. La ciencia convencional hablan de una evaporaci\u00f3n durante este tiempo, mientras que los afro-chocoanos creen que la disminuci\u00f3n del agua se debe a que ?el difunto se hizo presente all\u00ed para beberla?. <\/p>\n<p>3. Vestido del difunto<br \/>\nLas personas, ?en vida?, piden c\u00f3mo quieren ser vestidas en el momento de su muerte; algunos solicitan vestir el h\u00e1bito de la ?Virgen del Carmen? o de alg\u00fan santo de su devoci\u00f3n, o simplemente una t\u00fanica blanca; otros prefieren un ?traje elegante? (por ejemplo, el vestido de su matrimonio); la costumbre de ponerle los calcetines, sin zapatos, hace referencia a un pasaje del \u00c8xodo: ?Qu\u00edtate las sandalias, porque el lugar que pisas es santo? (Ex. 3,5); esto significa que el difunto ?va a un lugar sagrado?.\u00a0 Por otra parte, el ?llevar ropa nueva? significa que el difunto ?no lleva el olor de esta vida?, porque el encuentro con Dios debe ser muy digno. <\/p>\n<p>4. El cord\u00f3n<br \/>\nLa presencia de un cord\u00f3n con siete nudos en la cintura del difunto tiene el prop\u00f3sito de sostenerle y evitar que se deslice en su llegada al cielo. As\u00ed como los sacramentos, que son siete y significan el camino progresivo que se va dando hacia la salvaci\u00f3n, el difunto con el cord\u00f3n va escalando el camino salv\u00edfico al encuentro con Dios.<\/p>\n<p>5. Las joyas<br \/>\nInmediatamente muere, el difunto es despojado de todas sus joyas y de las pr\u00f3tesis dentales, porque ?para llegar a Dios no se necesita de todas estas vanidades?.<br \/>\n6. No barrer la casa<br \/>\nDebido a que el difunto es un invitado especial y la persona m\u00e1s importante, todo gira alrededor suyo; por ello, cuando su cuerpo se encuentra todav\u00eda en la casa, \u00e9sta no se puede barrer pues ?esto es de mal gusto y es una falta de respeto?; s\u00f3lo se debe barrer antes de traerlo a la casa. Por otra parte, existe otra creencia sobre la acci\u00f3n de barrer: si se hace, los familiares van muriendo en cadena.<\/p>\n<p>7. Cabo del a\u00f1o<br \/>\nSe trata de una pr\u00e1ctica muy difundida en todo el Pac\u00edfico Colombiano, si bien se ha ido perdiendo; su ritual se conserva al final de la Eucarist\u00eda, cuando se dicen los responsos. En la ceremonia se representa al difunto con un ata\u00fad, el cual se cubre con una sabana negra en se\u00f1al de duelo o luto, y se colocan cuatros cirios encendidos. El celebrante repite la ceremonia en cuerpo presente y al final se prodigan los responsos acostumbrados. Hoy d\u00eda es frecuente la ?Celebraci\u00f3n de la Palabra? al pie de la tumba, en el Campo Santo o en la casa del difunto, con la intenci\u00f3n de pedir la intercesi\u00f3n de los fallecidos, conmemorar aniversarios, cumplea\u00f1os, d\u00eda de la madre, fin de a\u00f1o, etc. Con esta actitud tambi\u00e9n se manifiesta el deseo de estar cerca del difunto y compartir al pie de la tumba aquellas canciones y rezos que ellos normalmente cantaban en Vida. <\/p>\n<p>8. El Chigualo<br \/>\nCuando un ni\u00f1o de tierna edad (menor de 7 a\u00f1os) muere, se vuelve un angelito y se va derechito al cielo. El Cad\u00e1ver del ni\u00f1o es vestido de blanco o rosado. A veces se le coloca un ramo de flores en la mano derecha y una corona de papel en la cabeza. Aqu\u00ed la madrina juega un papel preponderante. Ella es la responsable de los gastos de la fiesta. Ayuda en la preparaci\u00f3n del cad\u00e1ver y es la encargada de bailar al ni\u00f1o. Se le coloca en una silla especial durante toda la noche y una mesa con velas y flores preparada en forma de altar. Durante la noche no se reza por el ni\u00f1o muerto, sino que se baila el ?chigualo? y se le canta arrullos o ?salves?, acompa\u00f1ados del bombo, cununo, guasa y marimba. En el baile las mujeres forman un semic\u00edrculo alrededor de la mesa y del altar; la madrina, o una persona que ella delegue, coge al ni\u00f1o y mientras cantan lo van ofreciendo a los presentes. En algunos lugares interviene el padrino acompa\u00f1ando a la madrina en la danza. La madrina entrega el cad\u00e1ver a una de las mujeres que est\u00e1n en el semic\u00edrculo. Este rito dura toda la noche. Se acompa\u00f1a la ceremonia con bebidas t\u00edpicas de la regi\u00f3n. La madre del ni\u00f1o acompa\u00f1a el acto sin participar en el semic\u00edrculo. Al d\u00eda siguiente llevan al ni\u00f1o al cementerio. La procesi\u00f3n es acompa\u00f1ada por muchos cantos que expresan la alegr\u00eda del nuevo miembro del coro de los \u00e1ngeles. Al ni\u00f1o no se le hace novenario pues ?su alma no est\u00e1 penando?.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<br \/>\n1. Jimeno, M., Sotomayor, M.L. y Valderrama, L.M.: Choc\u00f3: diversidad cultural y medio ambiente. http:\/\/www.banrep.gov.co\/blaavirtual\/letra-c\/choco\/indice.htm<br \/>\n2. Candelo Perea, J.W.: la muerte y sus manifestaciones en la costa del pac\u00edfico. En: http:\/\/axe-cali.tripod.com\/muerte-candelo.htm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MUERTE Y DUELO Y SUS MANIFESTACIONES EN LA REGI\u00d3N DEL CHOC\u00d3, COSTA DEL PAC\u00cdFICO COLOMBIANO El proceso de interconexi\u00f3n y estrecha relaci\u00f3n que se vive a nivel mundial ha puesto de presente la fuerza de las peculiaridades culturales de diverso orden: desde las \u00e9tnicas que rebasan sus bases biol\u00f3gicas, hasta las de lengua, religi\u00f3n, rituales<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; MUERTE Y DUELO Y SUS MANIFESTACIONES EN LA REGI\u00d3N DEL CHOC\u00d3, COSTA DEL PAC\u00cdFICO<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=747\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-747","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros-y-documentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/747\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}