{"id":727,"date":"2008-10-14T14:43:36","date_gmt":"2008-10-14T14:43:36","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=727"},"modified":"2008-10-14T14:43:36","modified_gmt":"2008-10-14T14:43:36","slug":"\u00c9poca-de-siembra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=727","title":{"rendered":"\u00c9poca de siembra"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9poca de siembra<br \/>\nPete Adams y Charles Nightingale<br \/>\nPlanting time, \u00a9 1975. Traducido por Jos\u00e9 M. Pomares en Imperios gal\u00e1cticos 2, recopilaci\u00f3n de Brian Aldiss, Libro Ameno 24, Editorial Bruguera S. A., 1978.<\/p>\n<p>Pete Adams y Charles Nightingale, que no son todav\u00eda dos de los nombre m\u00e1s famosos en la ciencia ficci\u00f3n, se enfrentan con los problemas sexuales de los viajeros gal\u00e1cticos, burl\u00e1ndose durante todo el tiempo del m\u00e1s cercano campo de musgo.<\/p>\n<p> \u00abT\u00fa eres mi miel, mi flor dadora de miel, y yo soy la abeja&#8230;\u00bb La forma en que estas flores pod\u00edan hacerse libar era suficiente para hacerle zumbar a uno.<\/p>\n<p>Randy Richmond se sent\u00eda aburrido, excesiva, intolerablemente, y, lo que parec\u00eda ser, eternamente aburrido. De hecho, se sent\u00eda tan aburrido que ya ni siquiera se preguntaba qu\u00e9 clase de programa habr\u00eda bombeado el hipnocondicionador para hacerle regresar al sector X113 antes de volver a ser lanzado de nuevo al espacio. Fuera lo que fuese, no le causar\u00eda ninguna impresi\u00f3n en absoluto.<br \/>\nSe supon\u00eda que el hipnocondicionador alteraba el sentido del tiempo para relajar el intelecto y conseguir una pl\u00e1cida exploraci\u00f3n de los m\u00e1s atrayentes caminos secundarios de las matem\u00e1ticas espaciales, o de cualquier otro problema concebible con el que se encontraran los equipos planetarios de investigaci\u00f3n. Como consecuencia de ello, se esperaba que uno terminara su viaje a trav\u00e9s de las estrellas no s\u00f3lo tan fresco como si el viaje acabara de comenzar aquella misma ma\u00f1ana, sino tambi\u00e9n en un estado inspirado que se aproximaba al nivel del genio. De este tratamiento se hab\u00eda predicho que era capaz de producir gigantescos saltos mentales para la humanidad, pero Randy a\u00fan ten\u00eda que conocer a cualquier viajero plus-luz que surgiera de la experiencia con cualquier otra cosa que no fueran ideas de la naturaleza m\u00e1s fundamental, por muy inventivas que algunas de ellas pudieran ser consideradas.<br \/>\nSupon\u00eda que alguien, en alguna parte, tendr\u00eda que haberse dado cuenta de que el viaje plus-luz parec\u00eda actuar m\u00e1s como un est\u00edmulo f\u00edsico que mental, porque los compa\u00f1eros espaciales m\u00e1s recientes hab\u00edan empezado a desarrollar accesorios notablemente sofisticados. Las computadoras siempre hab\u00edan sido instrumentos esenciales en el espacio, desde luego, pero las nuevas computadoras CMP DIRAC-deriv. Mk IV Astg. multimedia pod\u00edan proporcionar toda forma imaginable de entretenimiento, as\u00ed como unas cuantas inimaginables, cuando el piloto se sal\u00eda de s\u00ed. Ni siquiera se necesitaba estimularlas con un destornillador clandestino como los modelos antiguos. Proporcionaban una gran cantidad de diversi\u00f3n.<br \/>\nPero hasta ellas ten\u00edan sus limitaciones, y despu\u00e9s de nueve meses viajando en plus-luz con su compa\u00f1era corriente, con su voluptuoso marco abrazando la peque\u00f1a cabina como un alocado edred\u00f3n de pl\u00e1stico, Randy se encontr\u00f3 suspirando por alcanzar una realidad que la computadora no le podr\u00eda proporcionar nunca. Dirigido hacia una estrella particularmente obscura, de clase K, situada en uno de los extremos de la espiral de la galaxia, a\u00fan ten\u00eda que enfrentarse a otros nueve meses de confinamiento. Los libros, las pel\u00edculas, las cintas y las obras de arte hab\u00edan quedado exhaustas ya de toda su potencia, y Randy se ve\u00eda ahora reducido a observar la revisi\u00f3n animada producida por la compa\u00f1era de las ilustraciones de Beardsley \u00abBajo la colina\u00bb, una de las videocintas Favoritas Cl\u00e1sicas. A juzgar por las crecientes desviaciones del original, parec\u00eda evidente que la computadora compart\u00eda la sospecha del piloto de que sus pasiones no volver\u00edan a surgir otra vez.<br \/>\nFue en este momento cr\u00edtico, tan perfectamente calculado como para invitar casi a extraer ciertas conclusiones sobre las motivaciones de la computadora, cuando la compa\u00f1era anunci\u00f3 que ser\u00eda deseable encontrar un planeta para repostar los suministros qu\u00edmicos de la nave. A s\u00f3lo unas pocas horas de distancia se encontraba una estrella que pose\u00eda un planeta del tipo E, en el que hab\u00eda los materiales apropiados, a partir de los cuales la nave podr\u00eda sintetizar lo que necesitaba. De acuerdo con los informes, el planeta estaba habitado por una raza del tipo humano que se encontraba en una fase de desarrollo bastante primitiva; perfectamente consciente de las estrictas directrices de la Federaci\u00f3n en cuestiones de contacto intercultural, Randy proyect\u00f3 aterrizar en una de las muchas islas deshabitadas desparramadas por el hemisferio oce\u00e1nico norte.<br \/>\nFinalmente, la computadora seleccion\u00f3 una isla exuberante, en forma c\u00f3nica, que, seg\u00fan los detectores infrarrojos, no conten\u00eda una vida animal capaz de plantear grandes problemas, y la nave termin\u00f3 por posarse en tierra con una cierta agitaci\u00f3n. Las compa\u00f1eras siempre disfrutaban con una oportunidad de dar un espect\u00e1culo y se hab\u00edan conocido aterrizajes en los que las computadoras experimentaban una explosi\u00f3n de banderas, fuegos artificiales y el himno nacional del planeta de procedencia, echando a perder todas las esperanzas de establecer un contacto pac\u00edfico con las formas de vida locales. Pero, en esta ocasi\u00f3n, la puerta de la nave se limit\u00f3 a abrirse con un susurro, y Randy sali\u00f3 al exterior con un enorme alivio.<br \/>\nSe encontraban en una planicie abierta y llena de hierba, cerca del reluciente mar zafiro, con una playa de arena blanca en contacto con sus bordes Aqu\u00ed y all\u00e1 surg\u00edan de la hierba intrigantes plantas en forma de vaina, con magn\u00edficas y aterciopeladas hojas verdes. Algunos \u00e1rboles ten\u00edan frutos que la computadora comprob\u00f3 eran aceptables para la constituci\u00f3n humana, y Randy les prest\u00f3 una atenci\u00f3n entusiasta; se hundieron suculentamente en sus manos, revelando jugos y carne que ten\u00edan un sabor embriagador. Cuando al final ya no pudo comer m\u00e1s ech\u00f3 a correr hacia las aguas claras y asombrosamente poco profundas del oc\u00e9ano y elimin\u00f3 de su mente nueve meses de plus-luz. Se revolc\u00f3 bajo el sol, ri\u00f3 y grit\u00f3, salt\u00f3 sobre su propia sombra e hizo las cosas m\u00e1s tontas que se pueden imaginar y, a su debido tiempo, volvi\u00f3 a recuperar la calma, enfrent\u00e1ndose con el problema que las fragancias y brisas de la isla no hac\u00edan nada por solucionar.<br \/>\nUna parte del problema consist\u00eda en que la nave no le necesitaba. Su brillante serpiente terrestre, dirigida por la computadora, investigaba la superficie del planeta en busca de vetas minerales adecuadas, mientras que la secci\u00f3n de laboratorio de la compa\u00f1era zumbaba, llena de una autosatisfactoria actividad. Se fueron probando muestras, se fundieron minerales, se mezclaron reactivos y se llevaron a cabo procesos de centrifugaci\u00f3n; el tacleteo de la m\u00fasica puntuaba la murmurante letan\u00eda de las ecuaciones, una se\u00f1al a la que el piloto ya se hab\u00eda resignado como indicaci\u00f3n de que la computadora estaba profundamente enfrascada en pensar. Se encogi\u00f3 de hombros, tratando de librarse de la sensaci\u00f3n de impotencia que amenazaba con hacerle regresar demasiado pronto, y se puso a explorar la isla. Ser\u00eda muy bueno para \u00e9l poder entregarse a un reparador sue\u00f1o natural aunque s\u00f3lo fuera por una vez, en lugar de tener que aceptar las nauseabundas drogas adormecedoras de la computadora, que, al margen de la forma y del color, y su amplitud parec\u00eda infinita, siempre le produc\u00edan pesadillas de una decadencia demoledora.<br \/>\nLa l\u00ednea de la costa era una verdadera delicia y estaba compuesta por colores claros en ondas y curvas repentinas. Un sol de oro silencioso colgaba en el cielo, como si la tarde pudiera durar siempre, y el aire ol\u00eda a perfume, una clase de perfume que parec\u00eda traer inesperados recuerdos de realizaci\u00f3n propia. Siguiendo enso\u00f1adoramente el instinto de su nariz, Randy fue andando por entre un bosquecillo de \u00e1rboles que le hizo apartarse de la vista de la nave y se detuvo de pronto en sus sombras, mientras desaparec\u00edan de su mente todas las consideraciones sobre los castigos que se impon\u00edan a causa de la interferencia cultural. En la llanura verde que hab\u00eda al otro lado, la realidad reluc\u00eda, como si las propias ondas de luz se estuvieran fundiendo con el calor. Despu\u00e9s, su visi\u00f3n se aclar\u00f3 y all\u00ed apareci\u00f3 ante \u00e9l, sentada en una especie de asiento hecho de hojas aterciopeladas, una criatura de tan espectacular belleza, que se encontr\u00f3 prometi\u00e9ndose febrilmente a s\u00ed mismo no volver a perder jam\u00e1s su tiempo con las figuras 3-D de la revista Stagman.<br \/>\nElla parec\u00eda no haberle visto cuando dirigi\u00f3 unos ojos de mirada misteriosa hacia el mar, con su cuerpo l\u00e1nguido y relajado sobre el amplio asiento. No llevaba nada, excepto una corta camisa azul de alg\u00fan material complicadamente elaborado, y la luz del sol acariciaba su piel para formar un tapiz de brillantes curvas y exquisitas sombras. Actuando con suavidad, Randy se fue acercando a ella por un lado y, extra\u00f1amente, ella se volvi\u00f3 para darle la bienvenida, haciendo un movimiento a modo de prueba que \u00e9l tom\u00f3 como una invitaci\u00f3n. Se sent\u00f3, guard\u00f3 silencio por un momento, a punto de entablar la conversaci\u00f3n, pero en lugar de hacerlo extendi\u00f3 la mano para acariciar el pelo moreno que ondulaba como un largo velo, baj\u00e1ndole por la espalda. Las palabras no eran necesarias porque los mensajes que se establecieron entre los dos, en el aire electrizado, as\u00ed como la propia mujer, no mostraban signos de desear ninguna lecci\u00f3n de lenguaje.<br \/>\nElla suspir\u00f3 como el murmullo de las hojas a mediados de verano y se extendi\u00f3 ante \u00e9l, elevando suavemente la punta de su blusa para revelar zonas obscuras y apetitosas. Desped\u00eda un aroma que ol\u00eda a canela, a almizcle y a violetas puras, sofocando as\u00ed cualquier pensamiento racional. Randy se volc\u00f3 como un borracho sobre ella y en ella, y se vio rodeado por la carne que se retorc\u00eda delicadamente contra su propia carne, mientras ella le acariciaba con unos dedos suavemente empolvados, mientras \u00e9l se hund\u00eda, boqueaba y se estremec\u00eda. La tarde explot\u00f3 entonces en fragmentos dorados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Randy se desliz\u00f3 hacia un lado y permaneci\u00f3 echado sobre la arena blanca, convencido, como la compa\u00f1era nunca hab\u00eda sido capaz de convencerle, de que ahora ten\u00eda una excelente oportunidad para comprender su lugar en el universo. Era como si, de repente, seres procedentes de alguna otra galaxia se hubieran dado cuenta de su presencia; pero mientras ellos empezaban a moverse para saludarle, \u00e9l comenz\u00f3 a temer el eco hueco de sus pensamientos, la m\u00fasica disonante de su conocimiento, y volvi\u00f3 a regresar a un estado de desvelo. Una neblina de verde retorcido y de sombras de color p\u00farpura permaneci\u00f3 brevemente sobre sus ojos, y unas voces de advertencia susurraron mensajes instant\u00e1neamente olvidados. Pero la mujer segu\u00eda permaneciendo pl\u00e1cidamente sentada en su asiento y, ante su vista, la confusi\u00f3n de Randy desapareci\u00f3 por completo. El prop\u00f3sito y la anticipaci\u00f3n le hicieron ponerse bruscamente en pie.<br \/>\nAnte su sorpresa, el gesto de bienvenida de ella no fue repetido. La mujer le sonri\u00f3, con una expresi\u00f3n ausente, y despu\u00e9s volvi\u00f3 su mirada hacia el oc\u00e9ano. Cuando intent\u00f3 acariciarlo como antes, su carne pareci\u00f3 arrastrarse llena de disgusto, y no hizo ning\u00fan movimiento para tenderse hacia atr\u00e1s, mientras su blusa permanec\u00eda recatadamente extendida hasta sus rodillas. Randy estaba ya medio inclinado para forzar la situaci\u00f3n, pero las directrices de la Federaci\u00f3n comenzaron a pulular de nuevo en el fondo de su mente y, finalmente, abandon\u00f3 el intento. Prometiendo regresar pronto con regalos sin precio, oferta a la que ella no prest\u00f3 la menor atenci\u00f3n, Randy reanud\u00f3 su exploraci\u00f3n de la isla.<br \/>\nLa l\u00ednea costera volvi\u00f3 a producir una inclinaci\u00f3n, y la mujer no tard\u00f3 en desaparecer tras \u00e9l. La abundante hierba se desgarraba al calor y el aire se estremec\u00eda con un olor picante que hizo acelerar la velocidad de su sangre; junto a \u00e9l, el oc\u00e9ano desped\u00eda millones de reflejos procedentes del cielo. Protegi\u00e9ndose los ojos con las manos, observ\u00f3, sin dar cr\u00e9dito a lo que ve\u00eda, a una nueva mujer que estaba echada sobre su cama de terciopelo, ondulando su cuerpo con indudable delicia ante su aproximaci\u00f3n. Podr\u00eda haber sido la hermana de la magn\u00edfica criatura que acababa de dejar: el mismo pelo obscuro cay\u00e9ndole en ondulaciones perfectas sobre la espalda, el mismo caleidoscopio de delicadas luces y sombras recogido por la luz del sol y extendido a lo largo de los suaves y flexibles miembros, el mismo aroma dulce extendi\u00e9ndose y atray\u00e9ndole sobre la hierba. Hasta llevaba una blusa similar, aunque \u00e9sta era roja. Su textura era muy complicada, con diminutos dise\u00f1os que cambiaban y flu\u00edan a medida que \u00e9l trataba de seguirlos con la mirada; atractivos dibujos que le suger\u00edan un simbolismo elusivo cuya comprensi\u00f3n se le escapaba.<br \/>\nNo sinti\u00e9ndose inclinado a poner en duda los regalos que el destino pon\u00eda tan raramente en su camino, Randy se apresur\u00f3 a acudir reverentemente hacia el asombroso y hermoso fen\u00f3meno que le esperaba. Una vez m\u00e1s, pod\u00eda desechar las palabras, por ser totalmente innecesarias. Los ojos de la mujer, profundos estanques violeta llenos de promesas, le recibieron agradablemente con una inequ\u00edvoca invitaci\u00f3n, reforzados por el cuerpo complaciente y receptivo. Lleg\u00f3 a perder el sentido de s\u00ed mismo, y se dej\u00f3 llevar hacia un frenes\u00ed de sensaciones que se mezclaron las unas con las otras, hasta que una estrella nova pareci\u00f3 brillar ante \u00e9l, y termin\u00f3 por hundirse en un estado somnoliento en el que cada movimiento y cada gesto de la mujer parec\u00eda formar una parte de una comunicaci\u00f3n obscura pero vital entre un extremo del universo y el otro. El se qued\u00f3 mirando fijamente sus ojos, fascinado, mientras un h\u00e1lito de gloriosos colores formaba una espiral sobre el lecho, y despu\u00e9s tuvo que haberse quedado dormido, pues hubo un momento en que las hierbas y las enredaderas que alfombraban la isla parecieron explorarle con sus tent\u00e1culos, y en el que el musgo creci\u00f3 inconteniblemente bajo su espalda. El sol parec\u00eda tener un dorado m\u00e1s profundo y hab\u00eda descendido bastante en el cielo cuando Randy se remoj\u00f3 la cabeza en el oc\u00e9ano y regres\u00f3, ya refrescado, hacia donde se encontraba su deliciosa compa\u00f1era.<br \/>\nCerca de ella, sinti\u00f3 c\u00f3mo se reavivaba su deseo con tanta fuerza como si nunca hubiera quedado satisfecho, pero cuando trat\u00f3 de acercarse m\u00e1s la encontr\u00f3 tan inflexible como un bloque de madera, mientras su mirada permanec\u00eda fr\u00eda y fija sobre el mar. Por mucho que lo intent\u00f3, fue incapaz de despertar su inter\u00e9s por los saludables prop\u00f3sitos atl\u00e9ticos que albergaba en su mente. Ella le ignor\u00f3 tan completamente que \u00e9l ni siquiera pudo estar seguro de que ella entendiera lo que deseaba. Finalmente, Randy decidi\u00f3 que tendr\u00eda que dejarla all\u00ed, con la esperanza de que al d\u00eda siguiente se encontrar\u00eda en un estado de \u00e1nimo m\u00e1s tratable. Bes\u00f3 la boca inm\u00f3vil y emprendi\u00f3 el camino de regreso hacia la nave.<br \/>\nFue chapoteando en las aguas bajas, a lo largo de la costa, mientras la arena se deshac\u00eda bajo sus pies y la brisa se agitaba por entre la hierba y hac\u00eda mover las ramas de los \u00e1rboles. La mujer que llevaba puesta la blusa azul todav\u00eda estaba tomando ba\u00f1os de sol en el mismo lugar en que \u00e9l la dejara, y Randy se detuvo al borde del agua, sin saber muy bien si deb\u00eda saludarla con la mano y marcharse a toda prisa, o deb\u00eda detenerse un momento para hablar con ella de su experiencia.<br \/>\nSu perfume solucion\u00f3 la cuesti\u00f3n. A medida que se fue aproximando, dej\u00e1ndose dirigir de nuevo por su olfato, ella se movi\u00f3 y se extendi\u00f3 y su sonrisa pareci\u00f3 penetrarle el cuerpo, sonando en su interior como una verdadera orquesta. Ella le atrajo hacia s\u00ed con una urgencia irresistible y, una vez m\u00e1s, \u00e9l volvi\u00f3 a sentirse suspendido en el interior de ella, con un incomprensible torrente de alegr\u00eda y placer. Apart\u00e1ndole por completo la blusa, se abandon\u00f3 totalmente a una extraordinaria sinfon\u00eda de ritmos y caricias er\u00f3ticas. Era como si el propio planeta se hubiera abierto para tragarle, con la hierba y las gigantescas hojas verdes cerr\u00e1ndose sobre su cabeza.<br \/>\nEl cl\u00edmax pareci\u00f3 desparramarle por todo el paisaje, como fragmentos de una vaina que acabara de estallar. Durante un largo tiempo, permaneci\u00f3 all\u00ed, incapaz de moverse, con fant\u00e1sticas visiones de seres extra\u00f1os y con una m\u00fasica extraordinaria bail\u00e1ndole a trav\u00e9s de su mente. Los colores de la tarde que se iba yendo se fueron reuniendo lentamente hasta formar una magn\u00edfica puesta de sol, y cuando finalmente se puso de pie, ya estaba obscureciendo. La mujer estaba echada en su lecho, encogida sobre s\u00ed misma, y \u00e9l no pudo hacer nada por despertarla. Renunciando de mala gana a llevarla a la nave, arriesg\u00e1ndose a despertar las sospechas de la compa\u00f1era sobre sus actividades ilegales, extendi\u00f3 sobre ella la blusa y coloc\u00f3 algunas de las grandes hojas aterciopeladas sobre su cuerpo, como una forma de protecci\u00f3n contra la noche, y reanud\u00f3 su camino a trav\u00e9s de la hierba.<br \/>\nLa computadora estaba bastante pesada por haber sido abandonada durante tanto tiempo, pero, despu\u00e9s de alguna discusi\u00f3n, consinti\u00f3 en apagar las luces. Randy se qued\u00f3 dormido casi inmediatamente en su litera y las c\u00e1psulas para dormir terminaron por desliz\u00e1rsele del pecho, donde las hab\u00eda dejado, para caer al suelo.<br \/>\nCuando se despert\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente, la compa\u00f1era permaneci\u00f3 en extra\u00f1o silencio, aunque las luces se encend\u00edan y apagaban aqu\u00ed y all\u00e1, en su consola. Los cuadrantes de informaci\u00f3n indicaban que la tarea de la recarga qu\u00edmica ya estaba completa, pero no aparec\u00eda ninguna indicaci\u00f3n respecto a que ya se hab\u00edan hecho los c\u00e1lculos necesarios para reanudar el viaje. Pregunt\u00e1ndose si deb\u00eda echar un vistazo a la caja de fusibles, Randy se dio cuenta de repente de que la puerta de la nave estaba completamente abierta, poniendo al descubierto el mar, la arena y la luz del sol. El aire picante de la isla le atrajo y \u00e9l respondi\u00f3 con placer.<br \/>\nAll\u00e1 fuera todo aparec\u00eda poblado. Los lechos verdes estaban extendidos alrededor, al sol, cerca de la nave, pero tambi\u00e9n desperdigados por la hierba en todas direcciones, cubriendo la isla, por lo que pod\u00eda apreciar Randy. Y sobre ellos permanec\u00edan reclinadas mujeres de todas las descripciones, tama\u00f1os y colores. Todas ellas llevaban blusas del dise\u00f1o que ya le era familiar, con colores que comprend\u00edan todos los del arco iris, aunque, sin duda alguna, el azul y el rojo eran los favoritos. Por lo dem\u00e1s, las mujeres se parec\u00edan en el hecho de que todas ellas eran cegadoramente hermosas y en que sus profundos ojos claros estaban fijos en Randy, como si sus vidas hubieran sido especialmente construidas para este momento de \u00e9xtasis. Cuando \u00e9l apareci\u00f3, una oleada de placer se extendi\u00f3 sobre la audiencia, y \u00e9l crey\u00f3 haber escuchado a la propia isla suspirar en el estremecido silencio de la ma\u00f1ana. Sus fans le estaban esperando y hab\u00eda mucho que hacer all\u00ed. Su perfume le atrajo hacia adelante.<br \/>\nRandy estuvo extremadamente ocupado durante varias horas. Brazos, cuerpos y piernas le agarraron como en una trampa de espesa y voluptuosa carne, y el apetito y el placer se persiguieron el uno al otro con fren\u00e9tica urgencia. El se fue abriendo paso a trav\u00e9s de la incre\u00edble plantaci\u00f3n de piel ba\u00f1ada por el sol, encontr\u00e1ndose con las blusas ya levantadas y con voluptuosas bienvenidas, hasta que su respuesta se hizo demasiado dolorosa como para que valiera la pena seguir haciendo el esfuerzo, mientras que las pausas entre los encuentros se vieron ensombrecidas por inc\u00f3modos sue\u00f1os en los que todo su ser se fragmentaba y parec\u00eda desmenuzarse hasta convertirse en arena, con una inescrutable finalidad. Se felicit\u00f3 confusamente a s\u00ed mismo por su realizaci\u00f3n, y al final hasta lleg\u00f3 a confiar en la idea de que podr\u00eda pasarse el resto de sus d\u00edas sin necesidad de dirigir sus ojos hacia otra forma femenina.<br \/>\nLibr\u00e1ndose de las ansiosas filas de sus admiradoras, se ba\u00f1\u00f3 y flot\u00f3 en el c\u00e1lido oc\u00e9ano hasta que una modesta confianza regres\u00f3 a sus piernas, permiti\u00e9ndole pensar que \u00e9stas podr\u00edan sostenerle de nuevo. Afortunadamente, las chicas no hicieron ning\u00fan intento por seguirle, sino que permanecieron ador\u00e1ndole desde la orilla, ondul\u00e1ndose tristemente en sus lechos de hojas. Randy comi\u00f3 alguna fruta y estuvo andando por el borde del agua, manteni\u00e9ndose fuera de su alcance, conservando siempre una sonrisa amable y observando a las mujeres con mirada desapasionada, mientras se dedicaba a pensar.<br \/>\nDe repente, descubri\u00f3 entre las que tomaban ba\u00f1os de sol a la chica de la blusa azul que \u00e9l hab\u00eda dejado envuelta en hojas la noche anterior. Evidentemente, la noche pasada no debi\u00f3 haber sido muy beneficiosa para ella. Permanec\u00eda alejada de las dem\u00e1s, inm\u00f3vil sobre el lecho petrificado y desgastado, y su blusa le ca\u00eda sobre las piernas como si se tratara de un sudario corrompido. La piel relumbrante que hab\u00eda brillado ante \u00e9l el d\u00eda anterior, aparec\u00eda ahora p\u00e1lida y apagada, afloj\u00e1ndose en algunos lugares para crear huecos de demacraci\u00f3n; su mata de pelo moreno se hab\u00eda coagulado, formando una masa fl\u00e1ccida y repelente. Horrorizado ante la aparente consecuencia de sus atenciones, Randy se dirigi\u00f3 hacia ella; la compa\u00f1era le hab\u00eda asegurado que, bajo circunstancias normales, no pod\u00eda haber ninguna incompatibilidad entre las bacterias locales y la propia colecci\u00f3n de Randy de virus extragal\u00e1cticos; pero las circunstancias se hab\u00edan dispersado, yendo mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo normal. Si aquella mujer ten\u00eda problemas, lo m\u00e1s probable era que Randy tambi\u00e9n los tuviera.<br \/>\nEn un primer movimiento autom\u00e1tico de diagn\u00f3stico, Randy le cogi\u00f3 la mano. Esta se parti\u00f3 inmediatamente, separ\u00e1ndose de la aflojada masa de su cuerpo y permaneciendo fl\u00e1ccidamente en su propia mano, en forma de una materia verdosa que goteaba por la mu\u00f1eca separada. Los dedos se rompieron y rezumaron en la palma de su mano, y el dedo gordo cay\u00f3 al suelo, produciendo un suave chapoteo. Apartando con una convulsi\u00f3n revulsiva el tejido corrompido, volvi\u00f3 el rostro de la mujer hacia \u00e9l. Se deshizo ante el contacto de su mano y sus dedos se hundieron en la gelatina negra donde hab\u00edan estado sus ojos.<br \/>\nRandy ech\u00f3 a correr a toda prisa, saltando inconteniblemente a trav\u00e9s de un paisaje lleno de encantadoras sonrisas. La isla parec\u00eda agitarse bajo sus pies y el sol pegaba como un martillo sobre su cr\u00e1neo. Cuando lleg\u00f3 a la nave, iba arrastr\u00e1ndose y tuvo la impresi\u00f3n de que estaba haciendo mucho ruido. Cay\u00f3 a trav\u00e9s del umbral de la puerta y baj\u00f3 el cierre de la escotilla.<br \/>\nLa computadora recibi\u00f3 la confesi\u00f3n de Randy con el m\u00e1ximo desprecio. Si al menos se hubiera molestado en estudiar toda la informaci\u00f3n disponible antes de salir de la nave como un nudista yugoslavo (el indudable ardor ap\u00f3crifo de esta raza legendaria formaba la base de una de las sagas m\u00e1s memorables del espacio), podr\u00eda haber evitado, seg\u00fan la computadora, el convertirse a s\u00ed mismo en un tonto espectacular. Deb\u00eda de haber sabido, a\u00f1adi\u00f3 la compa\u00f1era, que nada era desconocido o imprevisible para las computadoras CMP DIRAC-deriv. Mk IV Astg. multimedia, y que explosiones como la protagonizada por Randy no s\u00f3lo no contaban con ninguna esperanza de permanecer en secreto, sino que eran incluso tan predecibles que hasta se pod\u00edan calcular con toda exactitud, de acuerdo con una, ahora probada, constante en la que x era igual a quince ra\u00edces cuadradas de plus-luz, divididas simult\u00e1neamente por cero coma siete. Durante las horas en las que Randy hab\u00eda dejado de cumplir con sus obligaciones, confirm\u00f3 la compa\u00f1era, hab\u00eda tenido la oportunidad de preparar una tesis sobre este mismo tema, demostrando una amplitud de visi\u00f3n tan extraordinaria que la compa\u00f1era estaba perfectamente convencida de que se le conceder\u00edan los m\u00e1s elevados honores intergal\u00e1cticos cuando terminara el viaje. Con una tosecilla modesta, la compa\u00f1era desembuch\u00f3 un volumen de seiscientas p\u00e1ginas de impresiones computarizadas, elegantemente encuadernadas en piel, con bordes dorados. La compa\u00f1era sugiri\u00f3 que a Randy le podr\u00eda interesar echar un vistazo a esta obra que marcar\u00eda una \u00e9poca, mientras preparaba su propio informe para la Federaci\u00f3n, aunque, de todos modos, no ser\u00eda probable que trataran su caso con mucha simpat\u00eda si lo presentaba de acuerdo con su estilo normalmente inarticulado.<br \/>\nIntroduciendo d\u00e9bilmente el libro en el reciclador, Randy apret\u00f3 el bot\u00f3n Bowman (el control de emergencia, conocido \u00fanicamente por el piloto en las naves plus-luz), y dej\u00f3 que la computadora cantara canciones de cuna durante media hora, mientras \u00e9l consum\u00eda un tubo entero de pasta nerviosa suavizante. Relaj\u00e1ndose en la litera de control, volvi\u00f3 despu\u00e9s a reajustar los bancos de informaci\u00f3n de la computadora y evoc\u00f3 todos los hechos y referencias disponibles sobre el planeta en el que se encontraban. La compa\u00f1era hab\u00eda dejado de informarle, desde luego, de que el lugar ya hab\u00eda sido visitado con anterioridad, de modo que, en lugar de la lista, normalmente corta, de investigaci\u00f3n a\u00e9rea y de la informaci\u00f3n correspondiente, se dispon\u00eda de voluminosos informes t\u00e9cnicos y ecol\u00f3gicos, la mayor parte de los cuales resultaban incomprensibles para el que no estaba especializado en el tema. Todos los datos fueron pasando por la pantalla informativa, y Randy frunci\u00f3 el ce\u00f1o al observarlos, sin encontrar en ellos nada que le pudiera ayudar. Las deducciones biol\u00f3gicas que se hab\u00edan establecido no parec\u00edan estar relacionadas en modo alguno con sus propias experiencias, y s\u00f3lo uno de los grupos de los equipos de exploraci\u00f3n hab\u00eda estado cerca, en alguna parte de las islas del hemisferio norte, pero sus prop\u00f3sitos y conclusiones estaban relacionadas simplemente con la bot\u00e1nica.<br \/>\nDespu\u00e9s de presentar todos los textos principales, la computadora comenz\u00f3 a presentar las notas a pie de p\u00e1gina y las addenda. Haciendo que toda esta informaci\u00f3n pasara a una velocidad doble a la usual, Randy estaba a punto de abandonar toda esperanza cuando una peque\u00f1a imagen surgi\u00f3 repentinamente, como un d\u00e9bil acorde que volvi\u00f3 a desaparecer inmediatamente. Hizo retroceder la informaci\u00f3n, y despu\u00e9s se la qued\u00f3 mirando durante un largo rato. La ilustraci\u00f3n, brillantemente iluminada, mostraba un corte transversal de una flor, y el art\u00edculo que la acompa\u00f1aba, situado bajo un serio t\u00edtulo latino, era un informe escrito por uno de los bot\u00e1nicos.<\/p>\n<p>De las tres especies de Bacchantius que crecen en el planeta Rosy Lee, la m\u00e1s inusitada es quiz\u00e1 la Gigantiflora. La planta es herb\u00e1cea y perenne, subsistiendo por medio de gruesos tubos almidonados. Florece anualmente en las condiciones adecuadas y es un miembro de la familia Phorusorchidacae, la familia local de las orqu\u00eddeas. (V\u00e9ase referencia Axaia, p\u00e1gina 74.418 para la descripci\u00f3n de la evoluci\u00f3n paralela de plantas flor\u00e1ceas de los mundos del tipo E. V\u00e9ase referencia Modoinisk, p\u00e1gina 731.111 para par\u00e1metros detallados de las condiciones del tipo E.) Normalmente, la Gigantiflora s\u00f3lo florece despu\u00e9s de haber recibido los productos de desecho transportados por el aire de las especies humanoides Gaggus gaggus, que habitan en el planeta Rosy Lee. Los brotes tardan unos cinco meses en madurar, pero no requieren ning\u00fan est\u00edmulo externo para iniciar la formaci\u00f3n. Cuando se han desarrollado por completo, permanecen adormilados bajo una gruesa capa de hojas verdes aterciopeladas, una vez que la presencia de un humanoide ha despertado la respuesta tendente a la floraci\u00f3n, los brotes se elevan de la noche a la ma\u00f1ana por encima de las hojas y se abren justo antes del amanecer. Las flores son enormes y poseen una configuraci\u00f3n sorprendente. Los espec\u00edmenes examinados alcanzaban alturas que oscilaban entre los 1,3716 y los 1,8315 metros.<br \/>\nLa fecundaci\u00f3n se lleva a cabo por medio de la pseudocopulaci\u00f3n, como sucede con muchas especies de plantas, pero es excepcional en este caso en el que el agente fecundador es un macho Gaggus. Las flores son r\u00e9plicas exactas de las mujeres nativas, y toda su estructura, compuesta por s\u00e9palos y p\u00e9talos unidos, es completa casi en cada uno de los detalles externos. Una de las pocas diferencias visibles es la fibra, similar a un hilo, aunque robusta, que emerge de la parte m\u00e1s peque\u00f1a de la zona posterior de la planta.<br \/>\nEl p\u00e9talo, an\u00e1logo al labio en otras orchidacae, es primariamente de un brillante color rojo o azul, aunque a menudo se pueden encontrar otros matices basados en estos colores. Ofreciendo el aspecto de una especie de blusa corta, est\u00e1 unido al perigonio \u00fanicamente por una junta diminuta situada en la nuca y puede ser apartada por completo sin producir ning\u00fan da\u00f1o aparente, aunque se marchita con rapidez.<br \/>\nLas flores tienen un aroma muy intenso, y aunque la estructura qu\u00edmica de \u00e9ste a\u00fan tiene que ser determinada, se sabe que posee pronunciadas propiedades alucinatorias y afrodis\u00edacas, por lo que se piensa que esto actu\u00f3 originalmente para impedir que el Gaggus descubriera la verdadera naturaleza de la mujer con la que, aparentemente, se encontraba. Bajo la influencia del aroma, por ejemplo, el macho nota que los ojos de la planta parecen vivos y m\u00f3viles, cuando, en realidad, son la parte menos lograda de toda la imitaci\u00f3n.<br \/>\nCapaz de producir una serie bastante sofisticada de movimientos mec\u00e1nicos, as\u00ed como de reacciones, la Gigantiflora, al ser perturbada por un est\u00edmulo apropiado, emprender\u00e1 movimientos que se parecer\u00e1n a los efectuados por una coqueta primitiva. El macho nativo Gaggus es a menudo completamente adicto a los placeres ofrecidos por estas flores, hasta el punto de llegar a repudiar a su propia esposa. El Gaggus hembra, por su parte, destruye estas plantas cada vez que las encuentra. Parece ser sostenible la teor\u00eda de que la poblaci\u00f3n de Rosy Lee se ha mantenido a un bajo nivel debido al desperdicio de esfuerzo masculino en el cultivo de la Gigantiflora.<br \/>\nEl polen se desarrolla ante el gineceo y forma un espeso polvo en la zona \u00abp\u00fabica\u00bb de la planta. Durante la seudocopulaci\u00f3n, este polen se adhiere al macho, y la pr\u00f3xima vez que \u00e9ste se entretiene con una Gigantiflora es transferido a la zona que rodea el \u00abombligo\u00bb de la nueva flor, que es, en realidad, el estigma, completando as\u00ed la fecundaci\u00f3n o polinizaci\u00f3n. Inmediatamente despu\u00e9s de este proceso, la flor es capaz de evitar nuevos intentos por parte del mismo macho, adoptando una postura r\u00edgida, de modo que se evite as\u00ed la autopolinizaci\u00f3n.<br \/>\nLas semillas de la planta son como polvo y vuelan muchos kil\u00f3metros, atravesando incluso los oc\u00e9anos. En algunas de las numerosas islas no habitadas del planeta, se pueden encontrar colonias enteras de plantas; como el Gaggus no muestra tendencia a viajar, falt\u00e1ndole cualquier gran incentivo o energ\u00eda para hacerlo as\u00ed, se supone que estas colonias nunca alcanzan la fase de florecimiento. Cuando los miembros de la presente expedici\u00f3n aterrizaron en una de tales islas, las flores aparecieron al segundo d\u00eda, en tan gran cantidad que se aproximaban a proporciones de infecci\u00f3n, proporcionando el mismo efecto que un burdel abarrotado. Como quiera que el equipo estaba compuesto \u00fanicamente por mujeres, no fue posible juzgar el efecto sobre un hombre, pero la vista, el olor y los vapores alucinatorios fueron de tanta fuerza como para convencernos de que los efectos ser\u00edan insuperables, incluso para un hombre civilizado.<br \/>\nTengo que confesar (a\u00f1ad\u00eda el informe, adoptando de repente un tono personal) que, como bot\u00e1nico, las flores me parecieron fascinantes, aunque como mujeres las encontr\u00e9 profundamente perturbadoras, produci\u00e9ndome casi una sensaci\u00f3n de disgusto. Incluso cuando estaba cortando fragmentos del p\u00e9talo del \u00abrostro\u00bb, lo que representa un ejercicio bastante inquieto, la parte inferior de la planta llev\u00f3 a cabo varios intentos de seducirme, a pesar de que, como bien sab\u00edamos, \u00fanicamente los hombres pueden poner en marcha el mecanismo de la polinizaci\u00f3n. El hecho de que, en las regiones deshabitadas, las flores puedan reaccionar a las mujeres igual que a los hombres, nos llevar\u00eda a la interesante especulaci\u00f3n sobre medios alternativos de polinizaci\u00f3n. Y aunque cada uno de los miembros de nuestro equipo demostraba un gran disgusto por estas flores, no cabe la menor duda de que algunas plantas colocaron sus semillas durante nuestra estancia en la isla, a pesar de la imposibilidad de la autopolinizaci\u00f3n.<br \/>\nSin duda alguna, en reste campo se puede llevar a cabo una investigaci\u00f3n posterior, pero aunque esto ser\u00eda bastante divertido para los especialistas, no se puede anticipar ning\u00fan valor particular de esta clase de tarea. En bot\u00e1nica estamos familiarizados con los principios b\u00e1sicos de la pseudocopulaci\u00f3n, estudiada con detalle en la Tierra durante el pasado siglo. (Referencia: Flores salvajes del mundo, por Everard &#038; Morley, reimpresi\u00f3n bajo la etiqueta de Tesoros de la antig\u00fcedad: \u00abLa forma del labio, similar a un insecto, y la fragancia de la flor en la Ophrys atrae a los machos de ciertos insectos y les estimula para llevar a cabo intentos malogrados de copulaci\u00f3n. Durante esta pseudocopulaci\u00f3n, el insecto recoge diminutos granos de polen o bien transfiere el polen a los estigmas. Algunas orqu\u00eddeas tropicales han demostrado igualmente poseer unos aromas particulares que excitan sexualmente a los insectos\u00bb.) En consecuencia con todo lo anterior se recomienda un \u00edndice de Prioridad de Investigaci\u00f3n a un nivel situado en un simple grado Z.<\/p>\n<p>Segu\u00edan algunos aspectos t\u00e9cnicos sobre la morfolog\u00eda y la citolog\u00eda de la planta, pero Randy ya hab\u00eda le\u00eddo suficiente. Su coraz\u00f3n le dol\u00eda de latir con tanta fuerza, mientras un torrente de ideas y esquemas cruzaban su mente con rapidez, y se dio cuenta de que el hipnocondicionamiento por el que hab\u00eda pasado a trav\u00e9s del sector X113 iba a tener al fin la posibilidad de rendir frutos, gracias a su excepcional agotamiento. En r\u00e1pidos fogonazos de inspiraci\u00f3n, se dio cuenta de que estaba destinado a convertirse en el mayor jardinero jam\u00e1s conocido. Cogi\u00f3 un destornillador y comenz\u00f3 a trabajar.<br \/>\nEl resto, desde luego, es historia. Randy esper\u00f3 en Rosy Lee el tiempo suficiente para recoger diez vainas de semillas a las que \u00e9l se refiri\u00f3 posteriormente en su autobiograf\u00eda como su descendencia, y al cabo de unos pocos meses apareci\u00f3 en el planeta \u00abseco\u00bb Bergia (donde la prostituci\u00f3n es ilegal), como el propietario de \u00abLos jardines del placer de Rosy Lee\u00bb. El esc\u00e1ndalo lleg\u00f3 a producir un juicio que oblig\u00f3 a presentar un esp\u00e9cimen magn\u00edfico de Bacchantius Gigantiflora ante el encantado juez, y todas las acusaciones fueron rechazadas. Las noticias se extendieron por toda la galaxia y con ello Randy logr\u00f3 hacer una verdadera fortuna. Fue capaz de lograr la compra, sin precedentes, de una nave plus-luz, de la que \u00e9l fue propietario. El trato lo hizo con la misma Federaci\u00f3n, y la nave estaba dotada de su correspondiente compa\u00f1era.<br \/>\nSiendo el viaje plus-luz tan complicado como es, hab\u00eda muy pocas personas capaces de seguirle las huellas hasta el planeta en el que Randy recog\u00eda sus suministros, pero quienes lograron llegar a las islas de Rosy Lee dijeron que s\u00f3lo encontraron all\u00ed zonas des\u00e9rticas, cubiertas de baja maleza y acantilados pelados. El lugar, seg\u00fan dijeron, ten\u00eda una atm\u00f3sfera de terror, y se sintieron contentos de marcharse de all\u00ed; la poblaci\u00f3n Gaggus, sin embargo, pareci\u00f3 no sentirse perturbada en lo m\u00e1s m\u00ednimo, a pesar de la extra\u00f1a preferencia por parte de los machos por una especie de coliflor que emit\u00eda un hedor insoportable, similar a pulpa corrompida.<br \/>\nParece ser que Randy y su destornillador, llevados hasta las m\u00e1ximas alturas de la creatividad por el hipnocondicionamiento que atravesaba su cerebro, logr\u00f3 que la compa\u00f1era de la nave alcanzara nuevos niveles de realizaciones qu\u00edmicas. Cuando la computadora termin\u00f3 con Rosy Lee, la brisa afrodis\u00edaca que se extend\u00eda por el planeta hab\u00eda adquirido un matiz que pas\u00f3 desapercibido para los Gaggus, pero que llenaba los sentidos humanos de la m\u00e1s fuerte revulsi\u00f3n. De este modo, Randy y su camada conservan un c\u00f3modo monopolio. La compa\u00f1era tambi\u00e9n demostr\u00f3 ser una maestra sin rival posible; las chicas de los \u00abJardines del placer\u00bb, que se han convertido ahora en una atracci\u00f3n universal, son renovadas tanto en cuanto a su conversaci\u00f3n seductora como en cuanto a sus habilidades f\u00edsicas. Naturalmente, todas ellas son expertas en m\u00fasica adormecedora. Y las deformaciones h\u00edbridas desarrolladas con la ayuda de la computadora se hacen m\u00e1s deliciosas de a\u00f1o en a\u00f1o, especialmente cuando se trata de aquellos espec\u00edmenes de elevado valor que tienen reputaci\u00f3n de parecerse a famosas bellezas del pasado. El convulsionador Cleopatra, el frenes\u00ed a lo Bardot, y el paralizador Lazo de Amor, han pasado a la leyenda.<br \/>\nEsta es, chicas, la historia del famoso horticultor Randy Richmond, conocido en toda la galaxia como \u00abmister Dedos Verdes\u00bb (aunque, seg\u00fan tengo entendido, los pilotos plus-luz tienen una versi\u00f3n ligeramente diferente). \u00a1Vigor para su abono y que su spray nunca se acabe! Y ahora, adentro. Otro grupo de visitantes acaba de detenerse ante nuestra casa verde.<\/p>\n<p>Edici\u00f3n digital de Umbriel<br \/>\nRevisi\u00f3n de urijenny (odoniano@yahoo.com.ar)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9poca de siembra Pete Adams y Charles Nightingale Planting time, \u00a9 1975. Traducido por Jos\u00e9 M. Pomares en Imperios gal\u00e1cticos 2, recopilaci\u00f3n de Brian Aldiss, Libro Ameno 24, Editorial Bruguera S. A., 1978. Pete Adams y Charles Nightingale, que no son todav\u00eda dos de los nombre m\u00e1s famosos en la ciencia ficci\u00f3n, se enfrentan con<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; \u00c9poca de siembra<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=727\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-727","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-de-ciencia-ficcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}