{"id":707,"date":"2008-10-14T14:16:10","date_gmt":"2008-10-14T14:16:10","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=707"},"modified":"2008-10-14T14:16:10","modified_gmt":"2008-10-14T14:16:10","slug":"el-roble-de-bill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=707","title":{"rendered":"El roble de Bill"},"content":{"rendered":"<p>El roble de Bill<br \/>\nBrian Lumley<br \/>\nBill&#8217;s oak, \u00a9 ?. Traducido por Joseph M. Apfelb\u00e4ume en El visitante nocturno, Super Terror 19, Mart\u00ednez Roca S. A., 1986.<\/p>\n<p>Tras haber disfrutado de un sorprendente \u00e9xito con mi \u00faltimo libro \u00a1Venid aqu\u00ed, brujas!, durante cuyo proceso de investigaci\u00f3n \u00abdocumental\u00bb me encontr\u00e9 con varias menciones sobre la existencia de un cierto libro \u00abnegro\u00bb ?el Cthaat Aquadingen, una colecci\u00f3n casi legendaria de hechizos y encantos aparentemente relacionados, entre otras cosas, con la aparici\u00f3n de ciertos elementos acuosos?, me sent\u00ed desconcertado al descubrir que el Museo Brit\u00e1nico no dispon\u00eda de ninguna copia del libro; o bien, si exist\u00eda, los encargados de ese enorme establecimiento no estaban dispuestos a permitir su examen. Sin embargo, yo deseaba ver una copia, sobre todo en relaci\u00f3n con un nuevo libro que iba a titularse \u00a1Libros prohibidos!, en cuya redacci\u00f3n mi editor me presionaba para que empezara a trabajar.<br \/>\nLa desgana del encargado de la secci\u00f3n de Libros Raros a contestar mis preguntas con algo m\u00e1s que unas simples respuestas superficiales, fue lo que me impuls\u00f3 a ponerme en contacto con Titus Crow, un londinense coleccionista de vol\u00famenes raros y antiguos que, seg\u00fan hab\u00eda o\u00eddo decir, pose\u00eda una copia del libro que yo deseaba consultar en su biblioteca privada.<br \/>\nEscrib\u00ed una carta apresurada al se\u00f1or Crow y \u00e9ste no tard\u00f3 en contestarme, invit\u00e1ndome a Blowne House, su residencia en las afueras de la ciudad, asegur\u00e1ndome que, en efecto, pose\u00eda un ejemplar de Cthaat Aquadingen, y que yo podr\u00eda consultarlo si aceptaba un acuerdo y una condici\u00f3n. El acuerdo consist\u00eda en que toda visita a Blowne House la realizara a primeras horas de la noche, ya que, como actualmente estaba enfrascado en ciertos estudios y se concentraba mejor por la noche, se acostaba muy tarde y nunca se levantaba antes del mediod\u00eda. Esto, unido al hecho de mantener ocupadas las tardes en actividades m\u00e1s mundanas pero no por ello menos esenciales, s\u00f3lo le permit\u00eda trabajar o recibir visitas durante la noche. Se apresur\u00f3 a asegurarme que no recib\u00eda visitas con frecuencia. En realidad, de no haber estado familiarizado con mi obra anterior, se habr\u00eda visto obligado a rechazar de plano mi proposici\u00f3n. Ya hab\u00eda habido demasiados \u00abchiflados\u00bb que intentaron penetrar en su retiro.<br \/>\nComo si el destino lo hubiera querido as\u00ed, eleg\u00ed una noche de perros para visitar Blowne House. La lluvia era una cortina que descend\u00eda de grandes y abultadas nubes gris\u00e1ceas que pend\u00edan bajas sobre la ciudad. Aparqu\u00e9 en el largo sendero de entrada por el que se acced\u00eda a la amplia vivienda del se\u00f1or Crow, corr\u00ed por el camino con el cuello de la gabardina subido, y llam\u00e9 a la pesada puerta de entrada. Durante el medio minuto que mi anfitri\u00f3n tard\u00f3 en contestar, tuve tiempo m\u00e1s que suficiente para quedar empapado. En cuanto me present\u00e9 como Gerald Dawson, me hizo entrar r\u00e1pidamente, me ayud\u00f3 a quitarme la chorreante gabardina y el sombrero, y me introdujo en su estudio, donde me rog\u00f3 que me instalara ante un fuego crepitante para \u00absecarme\u00bb.<br \/>\n\u00c9l no era como yo hab\u00eda esperado. Se trataba de un hombre alto, de hombros anchos, que, sin la menor duda, hab\u00eda sido muy atractivo en sus a\u00f1os mozos. Ahora, sin embargo, el pelo se le hab\u00eda encanecido y los ojos, aunque a\u00fan eran brillantes y observadores, mostraban la impronta de los muchos a\u00f1os pasados explorando ?y supuse que, a menudo, descubriendo? los caminos apenas hollados del misterio y del conocimiento obscuro. Llevaba puesto un bat\u00edn de color rojo intenso, y observ\u00e9 que, en una peque\u00f1a mesita situada junto a su mesa de despacho, hab\u00eda una botella del mejor brandy.<br \/>\nPero fue lo que vi sobre su mesa de despacho lo que m\u00e1s atrajo mi atenci\u00f3n; se trataba, evidentemente, del objeto de estudio del se\u00f1or Crow: un reloj alto, de cuatro monstruosas manecillas, con jerogl\u00edficos y en forma de ata\u00fad, posado horizontalmente y hacia arriba a todo lo largo de la gran mesa. Hab\u00eda observado previamente que, al abrirme la puerta, mi anfitri\u00f3n llevaba un libro en la mano. Ahora lo dej\u00f3 sobre el brazo del sill\u00f3n en el que me hab\u00eda sentado y, mientras me serv\u00eda una copa, vi que era una copia muy manoseada de Notas sobre desciframiento de c\u00f3digos, criptogramas e inscripciones antiguas, de Walmsley. Al parecer, el se\u00f1or Crow intentaba traducir los fant\u00e1sticos jerogl\u00edficos de la extra\u00f1a cara del reloj. Al levantarme y cruzar la estancia para observar m\u00e1s de cerca el misterioso artilugio, percib\u00ed que los intervalos entre los ruidosos tics del reloj eran muy irregulares, y que las cuatro manecillas no se mov\u00edan en consonancia con ning\u00fan sistema conocido de medici\u00f3n del tiempo. No pude dejar de preguntarme para qu\u00e9 prop\u00f3sito cronol\u00f3gico pod\u00eda servir una pieza tan curiosa.<br \/>\nCrow observ\u00f3 la expresi\u00f3n de extra\u00f1eza en mi rostro y se ech\u00f3 a re\u00edr.<br \/>\n?A m\u00ed tambi\u00e9n me intriga, se\u00f1or Dawson, pero no se preocupe por ello. No creo que nadie llegue nunca a entender esa cosa; de vez en cuando, siento la necesidad de estudiarlo de nuevo, y entonces me paso semanas haci\u00e9ndolo, sin llegar a ninguna parte. Pero no ha venido aqu\u00ed esta noche para ocuparse del reloj de Marigny. Est\u00e1 usted aqu\u00ed para consultar un libro.<br \/>\nMe mostr\u00e9 de acuerdo con \u00e9l y empec\u00e9 a bosquejarle mi plan para incluir una o dos menciones al Cthaat Aquadingen en mi nueva obra \u00a1Libros prohibidos! Mientras yo hablaba, traslad\u00f3 la mesita peque\u00f1a a un lugar m\u00e1s cercano al fuego. Una vez hecho esto, retir\u00f3 hacia un lado de la chimenea un panel oculto en la pared, y de una peque\u00f1a estanter\u00eda extrajo el volumen en el que yo estaba interesado. Una expresi\u00f3n de extremada aversi\u00f3n cruz\u00f3 su rostro; se apresur\u00f3 a dejar el libro sobre la mesa y se restreg\u00f3 las manos en el bat\u00edn.<br \/>\n?Es una lata&#8230; ?murmur\u00f3?. Siempre est\u00e1 transpirando&#8230;, lo que, estar\u00e1 usted de acuerdo conmigo, resulta bastante sorprendente, teniendo en cuenta que el donante muri\u00f3 hace m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os.<br \/>\n?\u00a1El donante! ?exclam\u00e9, contemplando el libro con una m\u00f3rbida fascinaci\u00f3n?. \u00bfNo querr\u00e1 decir que est\u00e1 encuadernado con&#8230;?<br \/>\n?Me temo que s\u00ed. Al menos esta copia.<br \/>\n?\u00a1Dios m\u00edo!&#8230; \u00bfQuiere decir que hay otras copias?<br \/>\n?Que yo sepa, s\u00f3lo hay tres&#8230;, y una de las otras dos est\u00e1 aqu\u00ed, en Londres. Supongo que no le permitieron verla, \u00bfno es cierto?<br \/>\n?Es usted muy perspicaz, se\u00f1or Crow. Y tiene raz\u00f3n, no me permitieron ver la copia del Museo Brit\u00e1nico.<br \/>\n?Habr\u00eda recibido usted la misma respuesta en caso de haber pedido ver el Necronomicon ?replic\u00f3 ante mi desconcierto.<br \/>\n?Perdone, pero \u00bfcree realmente en la existencia de ese libro? \u00bfC\u00f3mo es posible? Me han asegurado una media docena de veces que el Necronomicon es una pura fantas\u00eda, una inteligente obra de apoyo literario creada con el prop\u00f3sito de mantener una mitolog\u00eda ficticia.<br \/>\n?Si usted lo dice ?se limit\u00f3 a comentar?. Pero, en cualquier caso, usted est\u00e1 interesado en este libro ?dijo, indic\u00e1ndome el volumen relacionado con lo maligno que ahora se hallaba sobre la mesita.<br \/>\n?S\u00ed, desde luego, pero \u00bfno mencion\u00f3 usted la existencia de una&#8230; condici\u00f3n?<br \/>\n?\u00a1Ah, s\u00ed! Pero en realidad yo mismo me he ocupado de eso ?replic\u00f3?. He arrancado los dos cap\u00edtulos m\u00e1s instructivos y los he hecho encuadernar aparte, s\u00f3lo por si acaso. Me temo que no podr\u00e1 usted verlos.<br \/>\n?\u00bfLos m\u00e1s instructivos? \u00bfS\u00f3lo por si acaso? ?repet\u00ed?. No comprendo a qu\u00e9 se refiere.<br \/>\n?S\u00f3lo por si cayera en manos indebidas, desde luego ?dijo con una expresi\u00f3n de sorpresa?. Sin lugar a dudas se habr\u00e1 preguntado por qu\u00e9 los del museo guardan sus copias bajo llave.<br \/>\n?En efecto; supuse que lo hac\u00edan porque se trata de ejemplares muy raros que valen mucho dinero ?contest\u00e9?. Y quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque algunos de esos libros contienen uno o dos temas bastante repugnantes; material er\u00f3tico-sobrenatural-s\u00e1dico, algo escrito por una especie de marqu\u00e9s de Sade medieval, \u00bfno?<br \/>\n?Se equivoca, se\u00f1or Dawson. El Cthaat Aquadingen contiene series completas de hechizos e invocaciones; contiene, por ejemplo, el Nyhargo Dirge, y una frase sobre c\u00f3mo hacer el Signo antiguo; contiene igualmente uno de los Sathlatta, y cuatro p\u00e1ginas de rituales Tsathoguan. Y muchas m\u00e1s cosas&#8230;, hasta el punto de que si ciertas autoridades hubieran logrado salirse con la suya, las tres copias habr\u00edan sido destruidas hace mucho tiempo.<br \/>\n?Pero \u00bfno creer\u00e1 usted en tales cosas? ?protest\u00e9?. Yo intento escribir sobre tales libros consider\u00e1ndolos como algo condenadamente misterioso y monstruoso&#8230; Tengo que hacerlo as\u00ed, puesto que en caso contrario no vender\u00eda un ejemplar&#8230;, pero no puedo creer en ello.<br \/>\nCrow se ech\u00f3 a re\u00edr, aunque sin ninguna alegr\u00eda.<br \/>\n?\u00bfDe veras no puede? Si hubiera visto usted las cosas que yo he visto, o si hubiera pasado por algunas de las cosas por las que yo he pasado&#8230;, cr\u00e9ame, se\u00f1or Dawson, en tal caso no se sentir\u00eda tan impresionado. \u00a1Claro que creo en estas cosas! Creo en los fantasmas y las hadas, en los demonios y los genios, en una cierta propaganda mitol\u00f3gica, y en la existencia de la Atl\u00e1ntida, R&#8217;lyeh y G&#8217;harne.<br \/>\n?Pero, sin lugar a dudas, no existe ninguna prueba genuina en favor de ninguna de las cosas o lugares que acaba de mencionar ?arg\u00fc\u00ed?. \u00bfD\u00f3nde hay, por ejemplo, un lugar en el que uno pueda estar seguro de encontrarse con un&#8230; fantasma?<br \/>\nCrow se qued\u00f3 pensativo un momento y tuve la seguridad de haber vencido con mi razonamiento. No pod\u00eda imaginar que un hombre tan evidentemente inteligente como \u00e9l creyera de veras y de un modo tan profundo en lo sobrenatural. Pero entonces, desafiando lo que yo hab\u00eda considerado como una pregunta insoluble, me contest\u00f3:<br \/>\n?Me sit\u00faa usted en la posici\u00f3n del cl\u00e9rigo que asegura a un ni\u00f1o peque\u00f1o la existencia de un Dios todopoderoso y omnisciente, y a quien el ni\u00f1o pide que se lo haga ver. No, no puedo mostrarle ning\u00fan fantasma&#8230;, a menos que estemos dispuestos a pasar por una gran cantidad de problemas&#8230;, pero s\u00ed puedo mostrarle la manifestaci\u00f3n de uno.<br \/>\n?Oh, vamos, se\u00f1or Crow, usted&#8230;<br \/>\n?Hablo en serio ?me interrumpi\u00f3?. \u00a1Escuche!<br \/>\nSe llev\u00f3 un dedo a los labios para indicarme silencio, y adopt\u00f3 una actitud de escucha.<br \/>\nEn el exterior, la lluvia hab\u00eda cesado y el silencio de la estancia s\u00f3lo se ve\u00eda perturbado por el sonido espor\u00e1dico de las gotitas que ca\u00edan de las tejas; s\u00f3lo se escuchaba eso, y el tictac del gran reloj de Crow. Y entonces lleg\u00f3 hasta mis o\u00eddos un sonido perfectamente audible, prolongado y crujiente, como de maderas resquebraj\u00e1ndose.<br \/>\n?\u00bfLo ha o\u00eddo? ?pregunt\u00f3 Crow sonriendo.<br \/>\n?S\u00ed ?admit\u00ed?. Ya lo hab\u00eda o\u00eddo media docena de veces mientras habl\u00e1bamos. Seguramente colocaron madera verde al construir su buhardilla.<br \/>\n?Esta casa posee vigas muy ins\u00f3litas ?observ\u00f3 \u00e9l?. Son de madera de teca&#8230;, y estaban totalmente secas antes de que se construyera la casa. \u00a1Y la teca no cruje!<br \/>\nSonri\u00f3 con una mueca. Evidentemente, le agradaba aquel sonido.<br \/>\n?En tal caso ser\u00e1 un \u00e1rbol azotado por el viento ?dije, encogi\u00e9ndome de hombros.<br \/>\n?En efecto, se trata de un \u00e1rbol. Pero si hubiera viento, lo oir\u00edamos. No, ese sonido proviene de una rama del \u00abRoble de Bill\u00bb que protesta bajo su peso ?cruz\u00f3 la estancia, dirigi\u00e9ndose hacia la ventana y mir\u00f3 hacia el jard\u00edn?. Pas\u00f3 usted por alto a nuestro Bill cuando escribi\u00f3 su \u00faltimo libro. Se trata de William \u00abBill\u00bb Fovargue, acusado de brujer\u00eda, ahorcado en ese \u00e1rbol en 1675 por una multitud de campesinos enloquecidos por el miedo. En aquel momento se dirig\u00eda a someterse a juicio, pero, tras el linchamiento, la gente declar\u00f3 que lo asaltaron porque \u00e9l hab\u00eda iniciado un horrible encantamiento, al tiempo que empezaban a configurarse unas extra\u00f1as formas en el cielo&#8230;, de modo que lo colgaron para impedir que empeorara la situaci\u00f3n&#8230;<br \/>\n?Ya entiendo. De modo que ese sonido procede de la rama de la que fue colgado, que a\u00fan cruje bajo su peso doscientos ochenta a\u00f1os despu\u00e9s del linchamiento, \u00bfno es eso? ?pregunt\u00e9, dando a mi voz el mayor tono posible de sarcasmo.<br \/>\n?En efecto ?replic\u00f3 Crow, imperturbable?. Ese sonido afect\u00f3 tanto a los nervios del anterior propietario de la casa que termin\u00f3 por vend\u00e9rmela. Y el otro propietario casi se volvi\u00f3 loco intentando descubrir su origen.<br \/>\n?\u00a1Ah! Ese es el punto d\u00e9bil de su historia, se\u00f1or Crow ?le indiqu\u00e9?. \u00c9l habr\u00eda podido rastrear el origen del sonido hasta el \u00e1rbol ?tom\u00e9 su silencio como un reconocimiento a mi inteligencia y me levant\u00e9, cruc\u00e9 la habitaci\u00f3n y me situ\u00e9 a su lado, ante la ventana. Al hacerlo, volv\u00ed a escuchar el crujido del \u00e1rbol, esta vez m\u00e1s fuerte?. Eso lo produce el viento en las ramas del roble, se\u00f1or Crow ?le asegur\u00e9?. No hay nada m\u00e1s.<br \/>\nAl mirar hacia el exterior, retroced\u00ed un paso, dici\u00e9ndome que deb\u00eda de estar viendo visiones. Pero, en realidad, no estaba viendo visiones. All\u00ed no hab\u00eda roble alguno. De pronto, sent\u00ed que la cabeza me daba vueltas. Tras pens\u00e1rmelo un instante, estall\u00e9 en una tr\u00e9mula carcajada. El se\u00f1or Crow era endiabladamente listo. Por un momento, me hab\u00eda hecho dudar. Me volv\u00ed hacia \u00e9l, repentinamente enojado y vi que a\u00fan sonre\u00eda.<br \/>\n?De modo que, despu\u00e9s de todo, son las vigas, \u00bfno es eso? ?pregunt\u00e9 con una voz ligeramente temblorosa.<br \/>\n?No ?contest\u00f3 Crow sin dejar de sonre\u00edr?. Eso fue lo que casi enloqueci\u00f3 al antiguo propietario. Ver\u00e1, cuando construyeron esta casa, hace unos setenta a\u00f1os, cortaron el Roble de Bill para que sus ra\u00edces no impidieran hacer los cimientos.<\/p>\n<p>Edici\u00f3n digital de J. M. C.<br \/>\nRevisi\u00f3n de urijenny (odoniano@yahoo.com.ar)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El roble de Bill Brian Lumley Bill&#8217;s oak, \u00a9 ?. Traducido por Joseph M. Apfelb\u00e4ume en El visitante nocturno, Super Terror 19, Mart\u00ednez Roca S. A., 1986. Tras haber disfrutado de un sorprendente \u00e9xito con mi \u00faltimo libro \u00a1Venid aqu\u00ed, brujas!, durante cuyo proceso de investigaci\u00f3n \u00abdocumental\u00bb me encontr\u00e9 con varias menciones sobre la existencia<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; El roble de Bill<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=707\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-707","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-de-ciencia-ficcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/707\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}