{"id":704,"date":"2008-10-14T14:12:33","date_gmt":"2008-10-14T14:12:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=704"},"modified":"2008-10-14T14:12:33","modified_gmt":"2008-10-14T14:12:33","slug":"h\u00edbrido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=704","title":{"rendered":"H\u00edbrido"},"content":{"rendered":"<p>H\u00edbrido<br \/>\nKeith Laumer<br \/>\nHybrid, \u00a9 1961 by Mercury Press Inc. (The Magazine of Fantasy and Science Fiction, Noviembre de 1961). Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Ma. Pomares en Ciencia Ficci\u00f3n Selecci\u00f3n-24, Libro Amigo 425, Editorial Bruguera, Agosto de 1976.<\/p>\n<p>Plantar un \u00e1rbol, escribir un libro, tener un hijo&#8230; En cierto modo, en el siguiente relato encontrar\u00e1 estas tres cosas ?y algunas m\u00e1s? fundidas en una.<\/p>\n<p>En las profundidades del suelo del planeta, peque\u00f1as ra\u00edces m\u00e1s resistentes que cable de acero sondeaban entre cristalinas part\u00edculas de arena, a trav\u00e9s de compactas vetas de arcilla y capas ligeras de pizarra, buscando y descartando elementos inservibles, en busca del calcio, el hierro y el nitr\u00f3geno.<br \/>\nA\u00fan m\u00e1s abajo, un sistema secundario de ra\u00edces rodeaba y sujetaba la superficie masiva del lecho de roca. Los zarcillos sensores controlaban la m\u00e1s diminuta vibraci\u00f3n de la costra planetaria, las r\u00edtmicas presiones de la marea, el peso estacional de la capa de hielo, los pasos de las criaturas salvajes que cazaban bajo la enorme sombra del gigantesco \u00e1rbol Yanda.<br \/>\nEn la superficie, muy por encima, el inmenso tronco macizo como un acantilado, con su vasta circunferencia anclada por poderosos contrafuertes, se elevaba m\u00e1s de ochocientos metros sobre la prominencia, extendiendo sus enormes ramas bajo la blanca luz del sol.<br \/>\nEl \u00e1rbol s\u00f3lo muy remotamente captaba el movimiento del aire sobre las pulidas superficies de innumerables hojas, el estremecido intercambio de mol\u00e9culas de agua, bi\u00f3xido de carbono y ox\u00edgeno. Reaccionaba autom\u00e1ticamente a las d\u00e9biles presiones del viento, estirando las ramas m\u00e1s delgadas para mantener cada hoja en un \u00e1ngulo constante con respecto a la radiaci\u00f3n que se abr\u00eda paso a trav\u00e9s del complejo follaje.<br \/>\nEl largo d\u00eda segu\u00eda avanzando. El aire flu\u00eda siguiendo intrincadas pautas; en la subestratosfera, la radiaci\u00f3n aumentaba y disminu\u00eda al impulso de las masas de vapor, las mol\u00e9culas nutritivas se mov\u00edan a lo largo de los capilares; las rocas cruj\u00edan suavemente en la obscuridad, bajo las pendientes sombreadas. En la invulnerabilidad de su masa tit\u00e1nica, el \u00e1rbol dormitaba en un generalizado estado de con\u00acciencia de bajo nivel.<br \/>\nEl sol se mov\u00eda hacia el Oeste. Su luz, filtrada a trav\u00e9s de un creciente espesor de atm\u00f3sfera, era ahora de un amenazador color amarillento. Las nervudas ramas giraban, siguiendo a la fuente de energ\u00eda. Con una cierta somnolencia, el \u00e1rbol repleg\u00f3 sus bro\u00actes m\u00e1s tiernos ante el creciente fr\u00edo, ajustando su temperatura y su p\u00e9rdida de humedad, as\u00ed como su receptividad a la radiaci\u00f3n. Mientras se iba quedan\u00acdo dormido, so\u00f1\u00f3 en el lejano pasado, en aquellos a\u00f1os de libre migraci\u00f3n por la plataforma f\u00e1unica, antes de que el instinto de enraizar y crecer le hubiera llevado hasta all\u00ed. Record\u00f3 el bosquecillo de su juventud, el \u00e1rbol patriarcal, los hermanos-espora.<br \/>\nAhora ya era de noche. El viento estaba aumen\u00actando. Una poderosa r\u00e1faga se abalanz\u00f3 contra el pesado obst\u00e1culo del \u00e1rbol; las grandes ramas crujieron, resistiendo; las estremecidas hojas se ensortija\u00acron, apret\u00e1ndose contra la lisa corteza.<br \/>\nDesde el profundo subsuelo, las fibras abrazadas a las rocas transmit\u00edan informaci\u00f3n que era compa\u00acrada con las impresiones procedentes de las distan\u00actes superficies de las hojas. Se estaban produciendo grandes\u00a0 vibraciones procedentes del noroeste; la humedad relativa estaba aumentando, mientras que la presi\u00f3n del aire disminu\u00eda&#8230; Se formaba un esquema de la situaci\u00f3n, se\u00f1alizando peligro. El \u00e1rbol se agit\u00f3; un temblor recorri\u00f3 el poderoso sistema de ra\u00acmas, sacudiendo los fr\u00e1giles cristales helados que hab\u00edan empezado a formarse sobre las superficies en sombra. Se dio la alerta en el coraz\u00f3n-cerebro, disipando el euf\u00f3rico sue\u00f1o. Poco a poco, las facultades dormidas desde hacia tiempo empezaron a entrar en juego. El \u00e1rbol se despert\u00f3.<br \/>\nInstant\u00e1neamente, capt\u00f3 la situaci\u00f3n. Una tormenta se acercaba desde el oc\u00e9ano&#8230; un gran tif\u00f3n. Ya era demasiado tarde para tomar medidas efectivas. Ignorando el dolor producido por la desacostumbrada actividad, el \u00e1rbol\u00a0 envi\u00f3 nuevas ra\u00edces de choque&#8230; cables de siete cent\u00edmetros de di\u00e1metro, tan fuertes como el acero&#8230; para que se agarraran a los grandes bloques de roca situados cien metros al norte de las ra\u00edces extremas.<br \/>\nNo hab\u00eda otra cosa que pudiera hacer el \u00e1rbol. Impasiblemente, esper\u00f3 la violenta embestida de la tormenta.<\/p>\n<p>?Hay una tormenta all\u00e1 abajo ?dijo Malpry.<br \/>\n?No te preocupes, la sortearemos.<br \/>\nGault manej\u00f3 los controles, con los ojos fijos en los cuadrantes.<br \/>\n?Alej\u00e9monos y hagamos luego una nueva aproximaci\u00f3n ?dijo Malpry, estirando el cuello desde su plataforma de aceleraci\u00f3n.<br \/>\n?C\u00e1llate, yo dirijo este trasto.<br \/>\n?Encerrado en \u00e9l con dos locos ?se lament\u00f3 Malpry?, t\u00fa y ese rastrero.<br \/>\n?Yo y ese rastrero nos estamos cansando de escuchar a un bicho como t\u00fa, Mal.<br \/>\n?Cuando descendamos, Malpry, arreglaremos cuentas all\u00e1 afuera ?dijo Pantelle?. Ya te he dicho que no me gusta que me llames ?rastrero?.<br \/>\n?\u00bfVolv\u00e9is a empezar? ?dijo Gault?, \u00bfYa os hab\u00e9is curado de la \u00faltima vez?<br \/>\n?No del todo. No parece que me pueda curar muy bien en el espacio.<br \/>\n?Y nada de ajustar cuentas, Pantelle ?dijo Gault?. El es demasiado grande para ti, Mal, d\u00e9jale en paz.<br \/>\n?Le dejar\u00e9 en paz ?murmur\u00f3 Malpry?. Tendr\u00eda que abrir un agujero y dejarle en \u00e9l&#8230;<br \/>\n?Guarda tu energ\u00eda para cuando estemos all\u00e1 abajo ?dijo Gault?. Si no cometemos ning\u00fan error con \u00e9ste; lo conseguiremos.<br \/>\n?Capit\u00e1n, \u00bfpuedo hacerme cargo del reconoci\u00acmiento en el campo? Mi entrenamiento en biolog\u00eda&#8230;<br \/>\n?Ser\u00e1 mejor que permanezcas en la nave, Pan\u00actelle. Y no trates de pasarte de listo. Lim\u00edtate a esperarnos. No disponemos de la fuerza necesaria pa\u00acra volver a traerte.<br \/>\n?Eso fue un accidente, capit\u00e1n&#8230;<br \/>\n?No te preocupes m\u00e1s por eso, Pantelle. Quisiste hacerlo bien, pero s\u00f3lo tienes dos pies y diez dedos.<br \/>\n?He estado trabajando para mejorar mi coordi\u00acnaci\u00f3n, capit\u00e1n. He estado leyendo&#8230;<br \/>\nLa nave fue zarandeada como una veleta cuando penetraron en la atm\u00f3sfera. Pantelle grit\u00f3.<br \/>\n?\u00a1Oh, oh! ?exclam\u00f3?. Me temo que se me ha vuelto a abrir de nuevo ese codo izquierdo.<br \/>\n?\u00a1No te vayas a desangrar encima de mi, bestia! ?exclam\u00f3 Malpry.<br \/>\n?\u00a1Quietos! ?dijo Gault entre dientes?. Estoy ocupado.<br \/>\nPantelle se coloc\u00f3 torpemente un pa\u00f1uelo sobre el corte. Tendr\u00eda que practicar aquellos ejercicios relajantes sobre los que hab\u00eda estado leyendo algo. Y pronto empezar\u00eda a aumentar definitivamente de peso&#8230; y a vigilar su dieta. Y en esta ocasi\u00f3n ser\u00eda muy cuidadoso y se la har\u00eda buena a Gault, en cuanto descendieran.<\/p>\n<p>Ya incluso antes de que aparecieran las primeras se\u00f1ales de da\u00f1o, el \u00e1rbol supo que hab\u00eda perdido la batalla contra el tif\u00f3n. En el respiro que se produjo en el momento en que el ojo de la tormenta pas\u00f3 sobre \u00e9l, comprob\u00f3 los da\u00f1os. No recibi\u00f3 ninguna respuesta del cuadrante nororiental de la red sensorial, donde las ra\u00edces hab\u00edan sido arrancadas de la superficie de las rocas; las propias ra\u00edces extremas se agarraban ahora a la piedra pulverizada.\u00a0 Mientras que la fibra casi indestructible del \u00e1rbol Yanda hab\u00eda resistido, el granito hab\u00eda fallado. El \u00e1rbol estaba condenado como consecuencia de su propia masa.<br \/>\nSin compasi\u00f3n alguna, la tormenta volvi\u00f3 a atacar, tronando desde el sudoeste para asaltar al \u00e1rbol con una ciega ferocidad. Los cables de choque se rompieron como si fueran hilos de telara\u00f1a; los grandes bloques de roca crujieron y se partieron, con detonaciones que se perdieron entre el bramido del viento. En el tronco aumentaban las presiones de un modo ag\u00f3nico.<br \/>\nA casi cuatrocientos metros al sur de la ra\u00edz base, una hendidura abierta en la empapada vertiente empez\u00f3 a aumentar de tama\u00f1o. El agua, arrastrada por el viento, se introdujo en ella, ablandando el suelo y haciendo que millones de diminutas ra\u00edces perdieran su asidero. Despu\u00e9s, las ra\u00edces m\u00e1s grandes empezaron a moverse y a resbalar&#8230;<br \/>\nMucho m\u00e1s arriba, la majestuosa copa del \u00e1rbol Yanda se somet\u00eda imperceptiblemente al\u00a0 irresistible torrente de aire. El gigantesco contrafuerte del norte, forzado contra la piedra que se extend\u00eda por debajo cruji\u00f3 cuando se colapsaron las torturadas c\u00e9lulas y despu\u00e9s estall\u00f3 con un demoledor estruendo audible incluso por encima de la tormenta. Por el sur abri\u00f3 un gran arco de tierra, dejando expuestas las ra\u00edces y una enorme caverna.<br \/>\nLa tormenta sigui\u00f3 su curso, atronando la pendiente, dejando tras si un reguero de escombros destrozado y de lluvia torrencial. Una \u00faltima y vengativa r\u00e1faga azot\u00f3 las ramas en un frenes\u00ed final; despu\u00e9s, vencedora se march\u00f3.<br \/>\nY en el devastado promontorio, la magn\u00edfica masa del antiguo \u00e1rbol, inclinada con la inercia incapaz ya de resistencia, termin\u00f3 por desplomarse acompa\u00f1ada por el enorme estruendo de todos sus tendones partidos y desgarrados.<br \/>\nY en el coraz\u00f3n-cerebro del \u00e1rbol, la conciencia se fue apagando, acompa\u00f1ada por el insufrible dolor de la destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pantelle descendi\u00f3 por la puerta abierta y se apoy\u00f3 contra la nave para recuperar su ritmo respiratorio. Se sent\u00eda mucho mas d\u00e9bil de lo que esperaba. Aunque la suerte parec\u00eda venirle en peque\u00f1as dosis, aquello le har\u00eda tener que volver a empezar con su programa de aumento de peso. Y a\u00fan no se sent\u00eda preparado para entend\u00e9rselas con Malpry. Pero en cuanto tuviera un poco de alimentos frescos y de aire puro&#8230;<br \/>\n?Estos se pueden comer sin peligro ?dijo Gault, limpiando la aguja analizadora sobre su pantal\u00f3n y volviendo a guard\u00e1rsela en su bolsillo.<br \/>\nExtendi\u00f3 dos grandes frutos rojos a Pantelle.<br \/>\n?Cuando termines de comer, Pantelle, ser\u00e1 mejor que consigas algo de agua y limpies el interior. Mientras tanto, Malpry y yo daremos un vistazo por ah\u00ed.<br \/>\nLos dos se alejaron. Pantelle se sent\u00f3 sobre la hierba primaveral y mordi\u00f3 la esfera, del tama\u00f1o de una manzana. Pens\u00f3 que la textura de aquella fruta le recordaba la del aguacate. La piel era dura\u00a0 y arom\u00e1tica; posiblemente se trataba de un acetato natu\u00acral de celulosa. No parec\u00eda haber semillas. Si era \u00e9se el caso, aquello no ser\u00eda propiamente una fruta. Resultar\u00eda interesante estudiar la flora del planeta. En cuanto regresara a casa tendr\u00eda que apuntarse a\u00a0 un curso de bot\u00e1nica en E. T. Probablemente, ir\u00eda a Heidelberg o a Uppsala, y\u00a0 asistir\u00eda a cinco conferencias dadas por eminentes profesores. Tendr\u00eda un peque\u00f1o y agradable apartamento ?dos habitaciones ser\u00edan suficientes? en la parte vieja de la ciudad, y por las tardes se reunir\u00eda con los amigos para discutir ante una botella de vino.<br \/>\nSin embargo, aquellos pensamientos no contribu\u00edan en nada a realizar el trabajo. Hab\u00eda un centelleo de agua al otro lado de la pendiente. Pantelle termin\u00f3 su comida, recogi\u00f3 los cubos y se puso en marcha.<\/p>\n<p>?\u00bfPor qu\u00e9 tenemos que salir fuera?\u00a0 ?pregunt\u00f3 Malpry.<br \/>\n?Necesitamos el ejercicio. Pasar\u00e1n cuatro meses antes de que podamos tener otra oportunidad.<br \/>\n?\u00bfQu\u00e9 somos, turistas que hemos venido a disfrutar del panorama? ?pregunt\u00f3 Malpry, deteni\u00e9ndose, apoy\u00e1ndose contra una roca y respirando con dificultad. Se qued\u00f3 mirando hacia arriba, el cr\u00e1ter y las enmara\u00f1adas ra\u00edces y, m\u00e1s all\u00e1, hacia la extensi\u00f3n de enormes ramas del \u00e1rbol ca\u00eddo, que parec\u00edan como un bosque.<br \/>\n?Esto hace que nuestros secuoyas parezcan simples arbustos ?dijo Gault?. Ha tenido que ser la tormenta. La que hemos evitado cuando ven\u00edamos hacia aqu\u00ed.<br \/>\n?\u00bfY qu\u00e9?<br \/>\n?Una cosa tan grande&#8230; tendr\u00eda que sugerirte algo.<br \/>\n?\u00bfHay alg\u00fan dinero en ello? ?pregunt\u00f3 Malpry con un gru\u00f1ido.<br \/>\nGault le mir\u00f3 agriamente.<br \/>\n?Ya entiendo. Tenemos que ir hacia all\u00e1. Sigamos.<br \/>\n?No me gusta la idea de dejar al rastrero all\u00e1 solo, con la nave.<br \/>\n?\u00bfPor qu\u00e9 no dejas tranquilo al muchacho? ?pregunt\u00f3 Gault, mir\u00e1ndole con severidad.<br \/>\n?No me agradan los locos.<br \/>\n?No juegues conmigo, Malpry. Pantelle es muy inteligente&#8230; a su manera. Quiz\u00e1 sea eso lo que no puedes perdonarle.<br \/>\n?Me pone fuera de m\u00ed.<br \/>\n?Es un buen muchacho. No quiere hacer ning\u00fan da\u00f1o&#8230;<br \/>\n?Ya ?dijo Malpry?. Quiz\u00e1 no quiera hacer ning\u00fan da\u00f1o&#8230; pero no es bastante&#8230;<\/p>\n<p>Tras el delirio de la gran conmoci\u00f3n sufrida, la conciencia fue volviendo lentamente al \u00e1rbol. Las se\u00f1ales externas fueron penetrando a trav\u00e9s de los impulsos hasta los sentidos semiparailzados&#8230;<br \/>\n\u00bbPresi\u00f3n de aire, cero; disminuyendo&#8230; presi\u00f3n de aire, 112, aumentando&#8230; presi\u00f3n de aire negativa&#8230;<br \/>\n\u00bbGran temblor de radiaci\u00f3n desde&#8230; Gran temblor de radiaci\u00f3n desde&#8230;<br \/>\n\u00bbTemperatura 171 grados; temperatura ?40\u00a0 grados; temperatura 26 grados&#8230;<br \/>\n\u00bbIntensa radiaci\u00f3n s\u00f3lo en el azul&#8230; s\u00f3lo en el rojo&#8230; ultravioleta&#8230;<br \/>\n\u00bbHumedad relativa infinita&#8230; Viento desde el nor-noroeste, velocidad infinita&#8230; Viento aumentado verticalmente, velocidad infinita&#8230; Viento desde el este, desde el oeste&#8230;?<br \/>\nEl \u00e1rbol no comprend\u00eda las informaciones procedentes de los nervios-troncos, por lo que concentr\u00f3 su atenci\u00f3n, dedic\u00e1ndola al concepto de la situaci\u00f3n m\u00e1s inmediata. Una breve valoraci\u00f3n fue suficiente para revelar la amplia extensi\u00f3n de su ruina.<br \/>\nNo hab\u00eda raz\u00f3n alguna para intentar una amplia supervivencia personal. Sin embargo, ten\u00eda la necesidad de tomar ciertas medidas inmediatas para ganar tiempo y favorecer la propagaci\u00f3n de esporas de emergencia. Inmediatamente, la mente del \u00e1rbol desencaden\u00f3 el s\u00edndrome de supervivencia. Las redes capilares sufrieron un espasmo, obligando a los jugos vitales a acudir al cerebro. Las h\u00e9lices sin\u00e1pticas se dilataron, elevando la conductividad neurol\u00f3gica. Poco a poco, la conciencia fue extendida al sistema de fibras mayores, despu\u00e9s a los filamentos individuales y finalmente a las entretejidas redes capilares.<br \/>\nAll\u00ed se produjo la turbulencia de las mol\u00e9culas de aire chocando contra los tejidos rotos, mientras la luz impregnaba las superficies expuestas. Los filamentos microsc\u00f3picos se contrajeron, cortando la p\u00e9rdida de fluido a trav\u00e9s de las heridas.<br \/>\nAhora, la mente del \u00e1rbol pudo concentrar toda su atenci\u00f3n en examinar la infinitamente complicada matriz celular. All\u00ed reinaba la confusi\u00f3n de amidas; sin embargo, hab\u00eda un cierto orden en el incesante y continuo movimiento de las part\u00edculas, en el fluir de los l\u00edquidos, en las complejidades de la espiral alfa. Delicadamente, la mente del \u00e1rbol ajust\u00f3 el mosaico funcional, prepar\u00e1ndose para la generaci\u00f3n de esporas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00edbrido Keith Laumer Hybrid, \u00a9 1961 by Mercury Press Inc. (The Magazine of Fantasy and Science Fiction, Noviembre de 1961). Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Ma. Pomares en Ciencia Ficci\u00f3n Selecci\u00f3n-24, Libro Amigo 425, Editorial Bruguera, Agosto de 1976. Plantar un \u00e1rbol, escribir un libro, tener un hijo&#8230; En cierto modo, en el siguiente relato encontrar\u00e1 estas<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; H\u00edbrido<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=704\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-de-ciencia-ficcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}