{"id":609,"date":"2008-03-14T05:17:12","date_gmt":"2008-03-14T05:17:12","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=609"},"modified":"2008-03-14T05:17:12","modified_gmt":"2008-03-14T05:17:12","slug":"muertes-inesperadas-grecco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=609","title":{"rendered":"Muertes inesperadas Grecco"},"content":{"rendered":"<p>Muertes inesperadas<\/p>\n<p>Manual de autoayuda para los que quedamos vivos<\/p>\n<p>Eduardo H. Grecco<br \/>\nMuertes Inesperadas<br \/>\n?2000, Ediciones Continente Correcci\u00f3n: Susana Rabbufeti Dise\u00f1o de cubierta: Estudio Tango Digitalizador: ? Hern\u00e1n (Rosario, Arg.) L-68 ? 20\/10\/03 <\/p>\n<p>PR\u00d3LOGO<br \/>\npor Claudio Mar\u00eda Dom\u00ednguez<br \/>\nPR\u00d3LOGO II<br \/>\npor Jorge Llamb\u00edas<br \/>\nINTRODUCCI\u00d3N <\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N A LA SEGUNDA EDICI\u00d3N<br \/>\n1. MUERTES ANUNCIADAS, MUERTES SORPRESIVAS<br \/>\n2.LA MUERTE COMO POLARIDAD<br \/>\n3. ESTACIONES: SORPRESA, DOLOR Y DESPEDIDA<br \/>\n4.CUENTAS PENDIENTES, PROYECTOS TRUNCADOS<br \/>\n1.\t5. EL DESGARRO<br \/>\n2.\t6. EL APEGO<br \/>\n3.\t7. ES POSIBLE DECIR ADI\u00d3S Y SEGUIR RECORDANDO<br \/>\n4.\t8. ENFRENTAR LA MUERTE INESPERADA<br \/>\n5.\t9. VIVE PARA QUE VIVAN <\/p>\n<p>10.C\u00d3MO PODEMOS AYUDARNOS<br \/>\nAP\u00c9NDICE <\/p>\n<p>La muerte es una experiencia. A veces aparece de un modo progresivo, en otros casos de manera inesperada, pero anunciada o sorpresiva, siempre llega a tiempo. Cada persona muere como vive y como crece; de modo inconsciente, cada ser humano planea su propia forma y momento de morir.<br \/>\nLa muerte es inevitable y puede ocurrir de mil maneras, pero en lo que nunca debe convertirse es en una muerte sin sentido, ya que toda muerte trae consigo un mensaje para los que quedamos vivos. Aprender la lecci\u00f3n que nos ense\u00f1a evita que una muerte sea un sacrificio in\u00fatil.<br \/>\nEduardo H. Grecco, a partir de la propia experiencia y de haber ayudado a personas desgarradas por la pena de la p\u00e9rdida sorpresiva de alguien amado, ha escrito este libro, lleno de fuerza y de esperanza, pero sin falsos espejismos ni consuelos. Un libro de autoayuda para sanar el dolor, la tristeza y el apego, y para comprender la muerte desde el punto de vista de &#8220;los que quedamos vivos&#8221;.<br \/>\n\u00bfEs posible pensar otra cosa que en la muerte de quien muri\u00f3? La muerte de un ser querido hace entrar en crisis el apego y fortalece el amor o hace entrar en crisis el amor y fortalece el apego. Es necesario vi vir todo el proceso, del cual el dolor forma parte, pero ese dolor tiene una significaci\u00f3n que hay que descubrir. El poder dolerse por la &#8220;muerte en s\u00ed&#8221; y no por la &#8220;muerte de&#8221; es un paso crucial del trabajo de despedida. Es la diferencia que media entre el amor y el apego.<br \/>\nEl punto de partida es comprender que la muerte siempre posee un sentido; que morimos como vivimos y crecimos, que construimos nuestra propia muerte y que una muerte puede ser inesperada pero nunca debe ser in\u00fatil. La muerte inesperada es una experiencia que puede transformarse en aprendizaje. Este libro nos ense\u00f1a a no perder esta oportunidad que la vida ofrece. ..<br \/>\nEduardo Horacio Grecco, formado en el campo de la Psicopatolog\u00eda, est\u00e1 dedicado desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada a la investigaci\u00f3n y la docencia de la Terapia Floral, campo sobre el cual ha escrito varios libros. La preocupaci\u00f3n central de sus obras se orienta hacia la comprensi\u00f3n del sufrimiento del hombre y el sentido de su presencia en la vi da. As\u00ed han surgido textos como Los afectos est\u00e1n para ser sentidos y el presente. Otras obras del mismo autor publicadas por esta editorial son: Terapia Floral y Psicopatolog\u00eda, Volver a Jung, Lo no revelado de la Novena Revelaci\u00f3n e Interpretaci\u00f3n inici\u00e1tica de la D\u00e9cima Revelaci\u00f3n.<br \/>\nEste libro est\u00e1 dedicado a la memoria de M\u00f3nica Mor\u00e1n, M\u00f3nica Kloster y Carlos Moreira, tres amigos que a lo largo de mi vida murieron inesperadamente. De cada uno de ellos aprend\u00ed algo, por lo cual les estoy agradecido y los recuerdo con amor a cada a uno. Han desaparecido de esta tierra como seres visibles, pero s\u00e9 que moran como \u00e1ngeles guardianes de las vidas de todos los que los amamos. Al recordarlos, coincido con Antoine de Saint: &#8220;Merecemos todos nuestros encuentros, han sido concedidos a nuestro destino y tienen un sentido que cada uno deber\u00e1 descubrir&#8221;. <\/p>\n<p>El gran temor del mundo occidental se dirige a la incertidumbre de la muerte. Nos paralizamos en vida tantas veces por el temor a la partida.<br \/>\nMorir vamos a morir todos, el tema es morir bien. Muere bien, quien vive bien.<br \/>\nLa gran diferencia entre Oriente y Occidente, con respecto al enfoque de la muerte, es simple y llanamente el hecho del cambio de ropaje y de plano, que para los hermanos orientales es algo claro e intuido, y para nosotros, una utop\u00eda lejana y en el mejor de los casos, una ilusi\u00f3n de la vapuleada nueva era.<br \/>\nNo es el temor a la muerte el que nos impide vivir. Si permitimos que la m\u00e1scara se derrita, nos damos cuenta de que es el temor a la incertidumbre, el secreto final, aqu\u00e9l que nos inmoviliza hasta la deses\u00acperaci\u00f3n.<br \/>\nSi comenzamos por intuir qu\u00e9 es la vida, nos ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil llegar a comprender el modo en que a todo fen\u00f3meno vital le sigue un declive y un nuevo comienzo.<br \/>\nObviamente, para quien cree que s\u00f3lo somos un cuerpo o una mente, la muerte se presenta como el corolario de la finitud.<br \/>\nPara aqu\u00e9l que sabe que hay un esp\u00edritu inmanente que gu\u00eda todo movimiento f\u00edsico y mental y que permanece como el aut\u00e9ntico espectador de la pel\u00edcula, viendo c\u00f3mo las im\u00e1genes externas desfilan por la pantalla, la muerte, incluso, se presenta como una aliada bendita de descanso v evoluci\u00f3n, como ese remanso ansiado que permite un renovar de fuerzas y aprendizajes.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo hablar de la muerte sin apego?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo encarar la grandeza de la partida con claridad?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo reemplazar el miedo y la queja pat\u00e9tica por la confianza en la esencia divina que nos nutre y alienta?<br \/>\nPlante\u00e1ndonos el eterno interrogante de la existencia y sabiendo escuchar la consiguiente, y muchas veces, instant\u00e1nea respuesta del alma: &#8220;\u00bfQui\u00e9n soy yo?, \u00bfqui\u00e9n soy yo?&#8221;.<br \/>\nEl universo se alza en una sola voz y le responde al buscador genuino, al que pide con la convicci\u00f3n de ser escuchado: &#8220;Somos seres divi nos destinados a la evoluci\u00f3n y protagonistas de la sublime aventura, en la cual nacemos y morimos, para seguir avanzando en ese camino hacia la comprensi\u00f3n de lo que realmente somos&#8221;.<br \/>\nEl libro de Eduardo excede con creces todo esperado comentario de consuelo y realismo.<br \/>\nSe mete con sabidur\u00eda y compasi\u00f3n en los vericuetos del ser. Focaliza el tema de las muertes inesperadas, para partir desde esa prueba de la cual nadie est\u00e1 exento y proyectarse hacia el temario completo del sentido de la vida.<br \/>\nEduardo nos habla de cuerpo y esp\u00edritu, de grandezas y miserias, de apego y sufrimiento, de desapego y goce con serena humanidad; avanzando sin pudores lanza saetas que dan de lleno en el centro de nues\u00actros miedos ancestrales y al desacralizarlos, nos libera de ellos.<br \/>\nSu libro es una caricia sensible y al mismo tiempo un golpe rotundo, que nos permite valorarnos y apreciar en forma intensa, cada momento presente al lado de los compa\u00f1eros de trayecto que la vida nos presta.<br \/>\nMas a\u00fan, nos hace vibrar en plenitud ante la visi\u00f3n del camino que siguen quienes dejan este plano y contin\u00faan su viaje hacia la luz. Libro sereno, rotundo, imprescindible&#8230;<br \/>\nSu autor, tocado por la gracia, comunica con fluidez ideas que siempre estuvieron en nosotros y no nos permitimos explorar; ahora esas ideas son expuestas en estas p\u00e1ginas de un modo tan entra\u00f1able que es imposible no abrir la cabeza y el coraz\u00f3n y decir: \u00a1Gracias! \u00a1Gracias porque existimos y porque somos parte del milagro!<br \/>\nEl texto de Eduardo es un testimonio del alma, que al acercarnos a lo mejor de nosotros, cumple con creces su misi\u00f3n en el plan perfecto de amor y servicio, en el cual todos estamos avanzando.<br \/>\nEs verdad que algunos lo hacen mucho m\u00e1s r\u00e1pido que otros.<br \/>\nLeer este libro es un est\u00edmulo para lograrlo con entusiasmo y bendiciones.<br \/>\nUno se va adonde quiere irse; lo dem\u00e1s es parte del juego del Se\u00f1or. \u00bfPor qu\u00e9 no jugarlo junto a \u00c9l?<br \/>\nLo que durante tanto tiempo nos detuvo y estanc\u00f3, en forma dolorosa, ahora se revela frente a nosotros, en forma clara y accesible.<br \/>\nEn esta obra tenemos la posibilidad de transmutar el dolor en aceptaci\u00f3n y armon\u00eda, para merecernos, cuando el equilibrio divino disponga, volver a estar con las energ\u00edas de luz que hemos amado tanto, pero viviendo otro estado de amor, m\u00e1s completo, m\u00e1s radiante, perfecto.<br \/>\nCLAUDIO MAR\u00cdA DOM\u00cdNGUEZ <\/p>\n<p>No es frecuente encontrar en las librer\u00edas trabajos sobre la muerte: se trata de un tema tab\u00fa, cuanto m\u00e1s alejado de nuestra conciencia y sumergido en la &#8220;sombra&#8221; est\u00e9, pensamos que es mucho mejor.<br \/>\nEduardo Grecco no s\u00f3lo se anima a colocar el tema sobre la mesa, sino que lo hace con una delicadeza y conciencia propias de quien habla desde el coraz\u00f3n, despu\u00e9s de haber recorrido muchos caminos.<br \/>\nNuestra &#8220;compa\u00f1era de viaje&#8221;, la muerte, es presentada a lo largo del libro como maestra para quienes somos testigos de su acontecer. No se trata de un tratado idealista, no se trata de negar su dureza; se trata de tomar conciencia, de percibirla con &#8220;nuevos mapas&#8221;: es la aventura de un cambio de percepci\u00f3n.<br \/>\nLa muerte inesperada, la que viene como un ladr\u00f3n a robarnos la paz ya establecida, es analizada y desmenuzada, con prolijidad y paciencia, con ternura y comprensi\u00f3n, presentando cada cap\u00edtulo un nuevo matiz, que enriquece la imagen hologr\u00e1fica y total que nos deja el libro.<br \/>\nEste &#8220;Manual de autoayuda para los que quedamos vivos&#8221; viene a llenar un vac\u00edo en la literatura abierta a los nuevos paradigmas. Con claridad enfrenta la delicada problem\u00e1tica que invade a quienes pierden a un ser muy querido: la p\u00e9rdida, la depresi\u00f3n, el apego, el recuerdo purificado.<br \/>\nGrecco vuelca aqu\u00ed toda su experiencia como terapeuta y todo lo aprendido como persona humana, inquieta y buscadora, como guerrero impecable, que busca su misi\u00f3n en el presente de este tramo de nuestra vivencia.<br \/>\nPor eso, esta invitaci\u00f3n al crecimiento, este canto a la vida renovada, viene a constituirse en un b\u00e1lsamo reconfortante, en una eficaz gu\u00eda para cuando nos toque pasar por situaciones de desgarro ante la muerte de alguien pr\u00f3ximo.<br \/>\nJORGE LLAMB\u00cdAS <\/p>\n<p>Dicen que la distancia es el olvido pero yo no concibo esa raz\u00f3n.<br \/>\nROBERTO CANTORAL<br \/>\nLa muerte es una separaci\u00f3n. Una experiencia de desprendimiento tanto para el que muere como para los que quedan vivos. Es un adi\u00f3s de las almas a los apegos terrenales: afectos, personas, lugares, objetos.<br \/>\nMorir no es s\u00f3lo perder el cuerpo, es algo m\u00e1s profundo y doloroso, que implica siempre la posibilidad de un aprendizaje. Morir es aprender a despedirse y lo curioso es que el hombre sabe desde ni\u00f1o que la muerte ocupa un lugar en su vida y en cierto modo se prepara para ese acontecer, pero la muerte, por mejor dispuesto que se est\u00e9 hacia ella, siempre sorprende.<br \/>\nSin embargo, es bien diferente la resonancia de una muerte s\u00fabita a una cita esperada. La \u00faltima permite cierto espacio de preparaci\u00f3n, de ir cortando lazos v cerrando historias, mientras que la muerte repentina acontece con un sabor de hecho incomprensible, irreparable e inexplicable, con una carga de fatalidad v de destino que reviste un cierto sabor de &#8220;injusticia&#8221;.<br \/>\nLa muerte inesperada no da espacio para saldar cuentas pendientes, decir adioses, limar rencores o dar un abrazo m\u00e1s. Muchas veces hace nacer, en los que quedamos vivos, sentimientos de bronca, indignaci\u00f3n e impotencia que se aceptan s\u00f3lo con resignaci\u00f3n. Uno se ve obligado a aprender de golpe, y todo junto, algo para lo cual a\u00fan no estaba preparado.<br \/>\nLa muerte inesperada es una cirug\u00eda sin anestesia, algo parecido a la ruptura de un orden natural. Y es com\u00fan que nos preguntemos, frente a ella, \u00bfpor qu\u00e9?, \u00bfpor qu\u00e9 esto?, \u00bfpor qu\u00e9 ahora?, \u00bfpor qu\u00e9 \u00e9l<br \/>\no ella?<br \/>\nEs que ocurre, al principio, que la muerte inesperada nos deja sin &#8220;sentido&#8221;. En su doble significaci\u00f3n: por una parte, con la conciencia aturdida, desmayado nuestro psiquismo, vulnerada nuestra seguridad y, por otra, sin entender y comprender el significado de lo acontecido. Como vac\u00edos de respuestas.<br \/>\nLa muerte inesperada de alguien amado nos desgarra el coraz\u00f3n y nos arranca parte de nuestra alma. Sabemos que morir es un viaje, tanto para el que se va como para los que quedamos. Pero se trata de recorridos por continentes diferentes. Salidas sin aviso previo que truncan los proyectos que ten\u00edamos para realizar con el otro y nos enfrentan con la p\u00e9rdida, la soledad y el desapego.<br \/>\n\u00bfSe puede estar preparado, alguna vez, para recibir, aceptar, asimilar y trasmutar esta vivencia en crecimiento, aprendizaje y sabidur\u00eda interior? No creo que nadie pueda llegar a estarlo totalmente, pero s\u00ed puede conseguir llevar el proceso del duelo de una manera que lo haga arribar a un buen puerto y hacer que lo vivido no haya sido en vano.<br \/>\nEn esta direcci\u00f3n est\u00e1 la intenci\u00f3n original de este libro, en donde he intentado volcar mi experiencia personal, as\u00ed como la de muchas otras personas que han atravesado la situaci\u00f3n de perder a alguien amado de una manera sorpresiva.<br \/>\nMe ha parecido oportuno iniciarlo con algunas ideas sobre los imaginarios que acerca de la muerte solemos tener los seres humanos. Puede llegar a resultar un tema interesante, porque muchas de las diferentes reacciones que solemos tener ante el suceso de la muerte se deben al modo como, cada uno, est\u00e1 parado frente \u00e9l, como lo percibe, como lo siente y como lo valora. Hay un &#8220;mapa mental de la muerte&#8221; dentro de cada uno de nosotros, que construimos a lo largo de la vida, y que nos hace ver este suceso, a cada quien, de diversas maneras.<br \/>\nHoy, al volver sobre sus p\u00e1ginas, tengo una fuerte sensaci\u00f3n de haber liberado algunos de los fantasmas que me atormentaban y de estar brindando una renovada esperanza de ayuda a quienes est\u00e1n pasando o han pasado por la experiencia del dolor, frente a una muerte inesperada de alguien querido o cercano.<br \/>\nAl escribirlo he tenido, necesariamente, que viajar por los repliegues de mi alma, buceando en mis recuerdos, mis miedos y mis anhelos, preparando imaginariamente mi partida, que ha de ocurrir cuando haya concluido lo que he venido a hacer. Dios es sabio y me espera en el momento m\u00e1s oportuno para m\u00ed.<br \/>\nLa muerte es un tr\u00e1nsito y un descanso, un amanecer y un anochecer, una despedida y un encuentro, una realizaci\u00f3n y una promesa, una partida y una llegada. En suma, una polaridad como todo el resto del universo. Una oposici\u00f3n, no entre nacer y morir o entre morir y vivir, sino entre dos situaciones de una misma existencia, tan plenas, completas y necesarias ambas, que s\u00f3lo cuando miramos una a la contraluz de la otra puede comprenderse totalmente la raz\u00f3n de sus presencias.<br \/>\nNuestra vida no comienza cuando nacemos y no termina cuando morimos. S\u00f3lo es pasar un tiempo para madurar y crecer un poco. Avanzar un paso, tener la oportunidad de evolucionar un escal\u00f3n m\u00e1s en el proceso hacia la realizaci\u00f3n plena como seres perfectos. Quien muere repentinamente es porque eligi\u00f3 este acontecimiento como la mejor manera de recorrer esta experiencia y, aunque resulte inentendible, tiene una raz\u00f3n.<br \/>\nLa muerte inesperada es la presencia de un sentido que, oscurecido por lo sorpresivo, revela lo que nosotros, los que quedamos, tenemos que aprender. Es un mensaje personal para los que seguimos vivos, un legado que nuestros seres queridos nos dejan, como enigmas, junto con su lejan\u00eda, para que descifremos.<br \/>\nQuiero agradecer a Ediciones Continente por su fe en mi escritura y, en particular, a Susana Rabbufeti, Mora Digiovanni y Jorge Gurbanov por su trabajo para hacer posible este libro.<br \/>\nEDUARDO H. GRECCO Oto\u00f1o de 1997 <\/p>\n<p>La verdad es que no puedo echarte de menos porque estoy lleno de ti.<br \/>\nANTHONY DE MELLO<br \/>\nHan pasado casi tres a\u00f1os de haber plasmado en palabras este libro y casi dos de su publicaci\u00f3n. Cuando lo escrib\u00ed lo hice llevado por una fuerza interior y misteriosa, como una respuesta en acto al anhelo de poner en voz una experiencia por la que hab\u00eda transitado en mi vida y que necesitaba comprender.<br \/>\nNaci\u00f3 de un modo impensado, como una especie de &#8220;mapa de viaje de mi alma&#8221; desde el sufrimiento a la luz, desde la pena a la alegr\u00eda y desde la resistencia a la aceptaci\u00f3n. Sin propon\u00e9rmelo, result\u00f3 ser un camino sanador de mis heridas y una manera de reconciliarme con la vida. Luego, por la acci\u00f3n de las cosas, se transform\u00f3 en un texto que se independiz\u00f3 de m\u00ed y comenz\u00f3 a rodar tocando a las almas de otras personas atravesadas por una historia similar.<br \/>\nMuchas de ellas se acercaron, de diversas maneras, para contarme que al leer el libro se hab\u00edan sentido identificadas con lo escrito, como si mi texto hablara de ellas, o bien para decirme que su lectura las hab\u00eda ayudado en el proceso de sanar su dolor.<br \/>\nA todas y a cada una las sent\u00ed como hermanas con quienes compart\u00edamos una misma historia y a sus palabras como una caricia generosa de la vida que me devolv\u00eda con creces la ayuda que Muertes inesperadas, al parecer, hab\u00eda derramado.<br \/>\nSin embargo, en cada nuevo encuentro el borrador de una idea se iba transformando en una firme certeza: hay vivencias arquet\u00edpicas sobre la muerte, inscriptas en el coraz\u00f3n de los seres humanos, que se repiten una y otra vez. Que, independientemente de la singularidad de cada relato y cada historia, existe un repertorio com\u00fan y restringido de posibilidades que se actualizan en cada presente, como modos diferentes de una misma estructura, que delatan la esencia universal de la condici\u00f3n humana. Que al vivir la que nos toca estamos reviviendo algo que yace dormido en el esp\u00edritu del hombre esperando su<br \/>\nmomento. Que cada muerte evoca todas las muertes, y que cada l\u00e1grima derramada a causa de la partida<br \/>\nde un ser querido es un llanto por todos los muertos, aunque nuestra conciencia lo ignore.<br \/>\nEsta certeza me hizo descubrir que la muerte nos une y que la vida es lo que, a veces, nos separa. Que la muerte nos ense\u00f1a a repensar la vida como una red y no como un muro. Que la vida es un coincidir sin coincidencias, que todo lo que nos sucede es lo que la vida nos ofrece porque es lo que debemos enfrentar. Que no hay errores en la existencia, sino aciertos. Que lo que vivimos, muchas veces, s\u00f3lo podemos comprenderlo despu\u00e9s de trascurrido, cuando la conciencia se serena y se abre a lo que el alma dice en emociones y v\u00ednculos y a lo que el cuerpo grita con sus s\u00edntomas.<br \/>\nEntonces, con la conciencia serena, podemos dejar de mirar a la muerte inesperada de un ser querido desde el ombligo de nuestro propio yo para verla desde la perspectiva del alma. Podemos dejar de tener con la muerte una relaci\u00f3n tormentosa, de lamentarnos con la vida y de llorar por su injusticia, para comprender que aqu\u00e9lla es siempre significante, don, revelaci\u00f3n y profec\u00eda, una experiencia que hay que saber interpretar y de la cual hay mucho que aprender.<br \/>\nAl tiempo de escribir estas l\u00edneas he recibido nuevamente el renovado dolor de una p\u00e9rdida, pero me he dado cuenta de que el trabajo realizado no ha sido en vano. Que mi coraz\u00f3n ha reaccionado de otro modo y que, a diferencia de tiempo atr\u00e1s, mi alma responde en paz al llamado de lo inesperado y espera confiada y que mi conciencia ha aprendido a tener fe en la vida. Que la muerte ha dejado de ser, para m\u00ed, un sacrificio in\u00fatil, para convertirse en un mensaje, y que la adversidad es un modo que tiene la vida para despertar mi conciencia a sus ense\u00f1anzas.<br \/>\nHe agregado, en esta edici\u00f3n, un nuevo cap\u00edtulo que intenta mostrar c\u00f3mo la muerte inesperada de un ser querido reabre la herida esencial que cada quien trae en esta vida y c\u00f3mo nos conecta con la<br \/>\n*<br \/>\ndimensi\u00f3n arquet\u00edpica y transpersonal del hombre.<br \/>\nQuiero agradecer la generosidad de Claudio Mar\u00eda Dom\u00ednguez al prologar esta nueva edici\u00f3n y la<br \/>\nenerg\u00eda que su presencia agrega como valor a este libro, a mis editores, y a mis seres queridos,<br \/>\nespecialmente a mi madre, que me ha ayudado, a su modo, en estos a\u00f1os, a reencontrar mi camino<br \/>\nen la vida.<\/p>\n<p>EDUARDO H. GRECCO<br \/>\nPrimavera de 2000 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muertes inesperadas Manual de autoayuda para los que quedamos vivos Eduardo H. Grecco Muertes Inesperadas ?2000, Ediciones Continente Correcci\u00f3n: Susana Rabbufeti Dise\u00f1o de cubierta: Estudio Tango Digitalizador: ? Hern\u00e1n (Rosario, Arg.) L-68 ? 20\/10\/03 PR\u00d3LOGO por Claudio Mar\u00eda Dom\u00ednguez PR\u00d3LOGO II por Jorge Llamb\u00edas INTRODUCCI\u00d3N INTRODUCCI\u00d3N A LA SEGUNDA EDICI\u00d3N 1. MUERTES ANUNCIADAS, MUERTES SORPRESIVAS<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Muertes inesperadas Grecco<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=609\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,146],"tags":[],"class_list":["post-609","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros-y-documentos","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}