{"id":602,"date":"2008-03-14T04:58:28","date_gmt":"2008-03-14T04:58:28","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=602"},"modified":"2023-08-16T15:03:33","modified_gmt":"2023-08-16T21:03:33","slug":"el-camino-de-las-lagrimas-jorge-bucay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=602","title":{"rendered":"El Camino de las lagrimas Jorge Bucay"},"content":{"rendered":"<p>El Camino de<br \/>\nlas<br \/>\nL\u00e1grimas<\/p>\n<p>Jorge Bucay<\/p>\n<p>\u00cdNDICE:<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 1.<br \/>\nEMPEZANDO EL CAMINO:<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 2<br \/>\nUN CAMINO NECESARIO:<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 3:<br \/>\nEL CAMINO DE LAS L\u00c1GRIMAS.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 4:<br \/>\nQU\u00c9 ES EL DUELO.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 5<br \/>\nETAPAS DEL CAMINO.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 6.<br \/>\nDESPU\u00c9S DEL RECORRIDO.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 7<br \/>\nDUELOS POR MUERTE.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 8<br \/>\nOTROS DUELOS.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 9.<br \/>\nAYUDAR A OTROS A RECORRER EL CAMINO.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 1<br \/>\nEMPEZANDO EL CAMINO<\/p>\n<p>As\u00ed empieza el camino de las l\u00e1grimas. As\u00ed, conect\u00e1ndonos con lo doloroso. Porque as\u00ed es como se entra en este sendero, con este peso, con esta carga. Y tambi\u00e9n con esta creencia irremediable: la supuesta conciencia de que no lo voy a soportar. Porque todos pensamos al comenzar este tramo que es insoportable. No es culpa nuestra; hemos sido entrenados por los m\u00e1s influyentes de nuestros educadores para creer que no soportaremos el dolor, que nadie puede superar la muerte de un ser querido, que podr\u00edamos morir si la persona amada nos deja, que la tristeza es nefasta y destructiva, que no somos capaces de aguantar ni siquiera un momento de sufrimiento extremo de una p\u00e9rdida importante. Y nosotros vivimos as\u00ed, condicionando nuestra vida con estos pensamientos, que como la mayor\u00eda de las creencias aprendidas son una compa\u00f1\u00eda peligrosa y act\u00faan como grandes enemigos que nos empujasen a veces a costo mayores que los que supuestamente evitan. En el caso de las p\u00e9rdidas, por ej, pueden extraviarnos de la ruta hacia nuestra liberaci\u00f3n definitiva de lo que ya no est\u00e1. Hay una historia ver\u00eddica, que sucedi\u00f3 en \u00c1frica. Seis mineros trabajaban en un t\u00fanel muy profundo. De repente un derrumbe los dej\u00f3 aislados del afuera sellando la salida. En silencio cada uno mir\u00f3 a los dem\u00e1s. Con su experiencia se dieron cuenta de que el problema ser\u00eda el ox\u00edgeno. Si hac\u00edan todo bien les quedaba unas tres horas de aire, cuanto mucho tres horas y media. Mucha gente de afuera sab\u00edan que estaban all\u00ed atrapados, pero un derrumbe como ese significaba horadar otra vez la mina, podr\u00edan hacerlo antes\u00a0 de que se termine el aire? Los mineros decidieron que deb\u00edan ahorrar todo el ox\u00edgeno que pudieran. Acordaron hacer el menor esfuerzo f\u00edsico, apagaron las l\u00e1mparas que llevaban y se tendieron en silencio en el piso&#8230;.era dif\u00edcil calcular el tiempo que pasaba&#8230; incidental- mente uno ten\u00eda reloj. Hac\u00eda \u00e9l iban todas las preguntas \u00bfcu\u00e1nto tiempo pas\u00f3? \u00bfCu\u00e1nto falta? \u00bfY ahora? El tiempo se estiraba, cada minuto parec\u00eda una hora y la desesperaci\u00f3n agravaba m\u00e1s la tensi\u00f3n. El jefe se dio cuenta que si segu\u00edan as\u00ed, la ansiedad los har\u00eda respirar m\u00e1s r\u00e1pidamente y esto los pod\u00eda matar. orden\u00f3 a el que ten\u00eda el reloj que s\u00f3lo \u00e9l controlara el paso del tiempo y avisara cada media hora. Cumpliendo la orden, a la primera media hora dijo &#8220;ha pasado media hora&#8221; Hubo un murmullo entre ellos y una angustia que se sent\u00eda en el aire.. El hombre del reloj se dio cuenta de que a medida que pasaba el tiempo, iba a ser cada vez m\u00e1s terrible comunicarles que el minuto final se acercaba.<br \/>\nSin consultar a nadie decidi\u00f3 que ellos no merec\u00edan morir sufriendo. As\u00ed que la pr\u00f3xima vez que les inform\u00f3 la media hora hab\u00edan pasado 45 minutos. No hab\u00eda manera de notar la diferencia. Apoyado en el \u00e9xito del enga\u00f1o de la tercera informaci\u00f3n la dio casi una hora despu\u00e9s&#8230; as\u00ed sigui\u00f3 el del reloj, cada hora completa les informaba que hab\u00eda pasado media hora. &#8230;La cuadrilla apuraba la tarea de rescate, sab\u00edan en qu\u00e9 c\u00e1mara estaban atrapados y que ser\u00eda dif\u00edcil poder llegar antes de cuatro horas. Llegaron a las cuatro horas y media. Lo m\u00e1s probable era encontrar a los seis mineros muertos.<br \/>\nEncontraron vivos a cinco de ellos. Solamente uno hab\u00eda muerto de asfixia&#8230;el que ten\u00eda el reloj. Esta es la fuerza que tienen las creencias en nuestras vidas. Esto es lo que nuestros condicionamientos pueden llegar a hacer de nosotros. Cada vez que construyamos una certeza de que un hecho irremediablemente siniestro va a pasar, no sabiendo c\u00f3mo (o sabi\u00e9ndolo)nos ocuparemos de producir, de buscar, de disparar (o como m\u00ednimo de no impedir) que algo de lo terrible y previsto nos pase realmente. De paso y como en el cuento, el mecanismo funciona tambi\u00e9n al rev\u00e9s: Cuando creemos y confiamos en que se puede seguir adelante, nuestras posibilidades de avanzar se multiplican. Claro que si la cuadrilla hubiera tardado doce horas, no habr\u00eda habido pensamiento que salvara a los mineros.<br \/>\nNO digo que la actitud positiva por s\u00ed misma sea capaz de conjurar la fatalidad o de evitar tragedias. Digo que las creencias autodestructivas indudablemente condicionan la manera en la cual enfrento las dificultades. El cuento de los mineros deber\u00eda obligarnos a pensar en estos condicionamientos. Y empiezo desde aqu\u00ed porque uno de los falsos mitos culturales que aprendimos con nuestra educaci\u00f3n es que no estamos preparados para el dolor ni para la p\u00e9rdida.<br \/>\nRepetimos casi sin pensarlo: &#8220;No hubiera podido seguir si lo perd\u00eda&#8221; &#8220;No puedo seguir si no tengo esto&#8221; &#8220;No podr\u00eda seguir si no consigo lo otro&#8221; Cuando hablo de dependencias, digo siempre que cuando ten\u00eda algunas horas o d\u00edas de vida, era claro, aunque yo no lo supiera todav\u00eda, que no pod\u00eda sobrevivir sin mi mam\u00e1 o por lo menos sin alguien que me diera cuidados maternales; mi mam\u00e1 era entonces imprescindible para m\u00ed porque yo no pod\u00eda vivir sin su existencia. Despu\u00e9s de los tres meses de vida seguramente me hice m\u00e1s consciente de esa necesidad pero descubr\u00ed adem\u00e1s a mi pap\u00e1 y empec\u00e9 a darme cuenta de que verdaderamente no pod\u00eda vivir sin ellos. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s ya no eran mi mam\u00e1 y mi pap\u00e1, era MI familia, que inclu\u00eda a mi hermano, algunos t\u00edos y alguno de mis abuelos. Yo los amaba profundamente y sent\u00eda, me acuerdo de esto, que no pod\u00eda vivir sin ellos. M\u00e1s tarde apareci\u00f3 la escuela y con ella, la Srita Angeloz, el Sr.Almej\u00fam, La Srita Mariano y el Sr.Fern\u00e1ndez, maestros a quienes cre\u00ed a su tiempo imprescindibles en mi vida. En la escuela Rep\u00fablica de Per\u00fa conoc\u00ed a mi primer amigo entra\u00f1able &#8220;Pocho&#8221; Valiente, de qui\u00e9n pens\u00e9 en aquel momento que nunca, nunca, podr\u00eda separarme.<br \/>\nSiguieron despu\u00e9s mis amigos del colegio secundario y Rosita, mi primera novia, sin la cual, por supuesto, cre\u00eda que no pod\u00eda vivir. Y despu\u00e9s la Universidad, pensaba que no pod\u00eda vivir sin mi carrera. Hasta que a los 21 a\u00f1os, despu\u00e9s de algunas novias, tambi\u00e9n imprescindibles, conoc\u00ed a Perla y sent\u00ed inmediatamente que no pod\u00eda vivir sin ella. Quiz\u00e1s por eso hicimos una familia sin la cual no sabr\u00eda c\u00f3mo vivir, Y as\u00ed segu\u00ed sumando ideas, descubriendo m\u00e1s imprescindibles, mi profesi\u00f3n, algunos amigos, el trabajo, la seguridad econ\u00f3mica, el techo propio y a\u00fan despu\u00e9s, m\u00e1s personas, situaciones y hechos sin los cuales no pod\u00eda vivir. Hasta que un d\u00eda, exactamente el 23 de Noviembre de 1979, me di cuenta que no pod\u00eda vivir sin m\u00ed. Yo nunca me hab\u00eda dado cuenta de esto, nunca not\u00e9 que yo era imprescindible para m\u00ed mismo. \u00bfEst\u00fapido, verdad? Todo el tiempo sab\u00eda yo sin qui\u00e9n no podr\u00eda vivir y nunca me hab\u00eda dado cuenta, hasta los treinta a\u00f1os, de que sobre todo, no pod\u00eda vivir sin m\u00ed. Fue interesante de todas formas confirmar que ser\u00eda verdaderamente dif\u00edcil vivir sin algunas de esas otras cosas y personas, pero esto no cambiaba el nuevo darme cuenta &#8220;Me ser\u00eda imposible vivir sin m\u00ed.&#8221; Entonces empec\u00e9 a pensar que algunas de las cosas que hab\u00eda conseguido y algunas de las personas sin las cuales cre\u00eda que no pod\u00eda vivir, quiz\u00e1s un d\u00eda no estuvieran. Las personas pod\u00edan decidir irse, no necesariamente morirse, simplemente no estar en mi vida. Las cosas pod\u00edan cambiar y las situaciones pod\u00edan volverse totalmente opuestas a como yo las hab\u00eda conocido. Y empec\u00e9 a saber que deb\u00eda aprender a prepararme para pasar por estas p\u00e9rdidas. Por supuesto que no es igual que alguien se vaya a que ese alguien se muera. Seguramente no es lo mismo mudarse de una casa peor a una casa mejor, que al rev\u00e9s. Claro que no es lo mismo cambiar un auto todo desvencijado por un auto nuevo, que a la inversa. Es obvio que la vivencia de p\u00e9rdida no es la misma en ninguno de estos ejemplos, pero quiero decir desde el comienzo que siempre hay un dolor en una p\u00e9rdida. Perder es dejar algo &#8220;que era&#8221;, para entrar en otro lugar donde hay otra cosa &#8220;que es&#8221;. Y esto &#8220;que es&#8221; no es lo mismo &#8220;que era&#8221; Y este cambio, sea interno o externo, conlleva un proceso de elaboraci\u00f3n de lo diferente, una adaptaci\u00f3n a lo nuevo, aunque sea para mejor. Este proceso se conoce con el nombre de &#8220;elaboraci\u00f3n del duelo&#8221;. Mejorar tambi\u00e9n es perder:<br \/>\nComo su nombre lo indica, los duelos&#8230;duelen. Y no se puede evitar que duelan. Quiero decir, el hecho concreto de pensar que voy hac\u00eda algo mejor que aquello que dej\u00e9 es muchas veces un excelente premio consuelo, que de alguna manera compensa con la alegr\u00eda de esto que vivo el dolor que causa lo perdido.<br \/>\nPero atenci\u00f3n: COMPENSA pero no EVITA APLACA pero no CANCELA ANIMA a seguir pero no ANULA la pena. Siempre recuerdo el d\u00eda que dej\u00e9 mi primer consultorio Era un depto alquilado realmente rasposo, de un solo ambiente chiquitito, oscuro, interno, bastante desagradable. A veces digo que no soy psicoanalista porque el paciente acostado no entraba en ese consultorio, hab\u00eda que estar sentando. Y un d\u00eda, cuando me empez\u00f3 a ir mejor, decid\u00ed dejar ese depto. para irme a un consultorio m\u00e1s grande, de dos ambientes, mejor ubicado. Para m\u00ed era un salto impresionante. Y sin embargo, dejar ese.consultorio, donde yo hab\u00eda empezado, me cost\u00f3 much\u00edsimo. Si no hubiera sido por mi hermano que vino a ayudarme a sacar las cosas, me habr\u00eda quedado sentado, como estaba cuando \u00e9l lleg\u00f3, mirando las paredes, el techo, las grietas del ba\u00f1o, mirando el calef\u00f3n el\u00e9ctrico&#8230;porque no hubiera podido ni empezar a poner las cosas en los canastos. \u00c9l me hab\u00eda venido a ayudar, y empez\u00f3 a descolgar los cuadros y a ponerlos en el piso&#8230;\u00e9l sacaba y yo pon\u00eda&#8230;as\u00ed durante horas para poder dejar ese lugar y partir hac\u00eda algo mejor, hac\u00eda el lugar que hab\u00eda elegido para mi futuro y mi comodidad&#8230; Lo incre\u00edble es que yo lo sab\u00eda y lo ten\u00eda muy presente, pero esto no evitaba el dolor de pensar en aquello que dejaba. Las cosas que uno deja siempre tiene que elaborarse. Siempre tiene uno que dejar atr\u00e1s las cosas que ya no est\u00e1n aqu\u00ed, aun cuando de alguna forma sigan estando&#8230;(?) Quiero decir, hace 26 a\u00f1os que estoy casado con mi esposa, yo s\u00e9 que ella es siempre la misma, tiene el mismo nombre, el mismo apellido, la puedo reconocer, se parece bastante a aquella que era, pero tambi\u00e9n s\u00e9 que no es la misma.- Desde muchos \u00e1ngulos es totalmente otra. Por supuesto que f\u00edsicamente hemos cambiado ambos (yo m\u00e1s que<br \/>\nella), pero m\u00e1s all\u00e1 de eso cuando pienso en aquella Perla que Perla era, de alguna manera se me confronta con esta que hoy es. Y en las m\u00e1s de las cosas me parece que \u00e9sta me gusta mucho m\u00e1s que la otra. Y digo, es fant\u00e1stica esta Perla comparada con aquella, es maravilloso darse cuenta de cu\u00e1nto ha crecido, es espectacular; pero esto no quiere decir que yo no haya tenido que hacer un duelo por aquella Perla que fue. Y f\u00edjense que no estoy hablando de la muerte de nadie, ni del abandono de nadie, simplemente estoy hablando de alguien que era de una manera y que hoy es de otra. Que el presente sea aun mejor que el pasado no quiere decir que yo no tenga que elaborar el duelo. El mapa no es el territorio. Hay que aprender a recorrer este camino, que es el camino de las p\u00e9rdidas, hay que aprender a sanar estas heridas que se producen cuando algo cambia, cuando el otro parte, cuando la situaci\u00f3n se acaba, cuando ya no tengo aquello que ten\u00eda o cre\u00eda que ten\u00eda o cuando me doy cuenta de que nunca lo tendr\u00e9 lo que esperaba tener alg\u00fan d\u00eda (y ni siquiera es importante si verdaderamente lo tuve o no). Este sendero tiene sus reglas, tiene sus pautas. Este camino tiene sus mapas y conocerlos ayudar\u00e1 seguramente a llegar m\u00e1s entero al final del recorrido. Un ingeniero que se llamaba Korzybski dec\u00eda que en realidad todos construimos una especie de esquema del mundo en el que habitamos, un &#8220;mapa&#8221; del territorio y en \u00e9l, vivimos. Pero el mapa, aclara, NO es el territorio. El mapa es apenas nuestro mapa. Es la idea que nosotros tenemos de c\u00f3mo es la realidad, aunque muchas veces est\u00e9 te\u00f1ida por nuestros prejuicios. Aunque no se corresponda exactamente con los hechos, es en ESE mapa donde vivimos. No vivimos en la realidad sino en nuestra imagen de ella. Si en mi mapa tengo registrado que aqu\u00ed en mi cuarto hay un \u00e1rbol, aunque no lo haya, aunque nunca haya existido, aunque el \u00e1rbol no est\u00e9 en el de Uds. y todos pasen por este lugar sin miedos ni registro alguno, yo voy a vivir esquivando este \u00e1rbol por el resto de mi vida. Y cuando me vean esquivar el tronco Uds. me van a decir: -\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9s, est\u00e1s loco? Y yo voy a pensar &#8220;los locos son ustedes&#8221;. Desde afuera de mi mapa esta conducta puede parecer est\u00fapida y hasta graciosa, en los hechos puede resultar bastante peligrosa Dicen que una vez un borracho caminaba distra\u00eddo por un campo. De pronto vio que se le ven\u00edan encima dos toros, uno era verdadero y el otro imaginario.<br \/>\nEl tipo sali\u00f3 corriendo para escapar de ambos hasta que consigui\u00f3 llegar a un lugar donde vio dos enormes \u00e1rboles. Un \u00e1rbol era tambi\u00e9n imaginario pero el otro por suerte era verdadero. Borracho como estaba, el pobre desgraciado trat\u00f3 de subirse al \u00e1rbol imaginario y lo agarr\u00f3 el toro real&#8230; Y por supuesto&#8230;color\u00edn&#8230;colorado. Es decir, depende de c\u00f3mo haya trazado este mapa de mi vida, depende del lugar que ocupa cada cosa en mi esquema, depende de las creencias que configuran mi ruta, as\u00ed voy a transitar el proceso de la p\u00e9rdida.<br \/>\nUn camino que empieza cuando sucede o cuando me doy cuenta de una p\u00e9rdida y termina cuando esa p\u00e9rdida ha sido superada. No se puede hablar de duelos y de p\u00e9rdidas desconociendo el peque\u00f1o malestar que nos producen estos temas. De alguna manera un malestar que vale la pena en el sentido de aprender algunas cosas o revisar algunas otras, para sistematizar lo que todos sabemos. Nada de lo que escriba ac\u00e1 ser\u00e1 extra\u00f1o o misterioso para los que lo lean . De una o de otra manera todos hemos visto, hemos pasado, hemos sentido o hemos estado cerca de lo que otros sent\u00edan en relaci\u00f3n a un dolor. La mala noticia para los que leen esto es a la vez una afortunada situaci\u00f3n para m\u00ed, porque yo s\u00e9 que pensar en la muerte de un ser querido es una cosa para quien lo ha vivido y otra para quien solamente habla de ello. Por mucho que yo haya le\u00eddo sobre esto, por mucho que yo haya visto sufrir a otros, por mucho que yo haya acompa\u00f1ado a otros, siento que es\u00a0 casi insolente escribir del tema sin haber pasado por ese lugar, sin haberlo padecido personalmente. Yo s\u00e9 que en este punto la experiencia de lo vivido y padecido ense\u00f1a de verdad mucho m\u00e1s, much\u00edsimo m\u00e1s, que todo lo que cualquiera pueda leer.<br \/>\nP\u00e9rdidas inevitables. Este libro no habla s\u00f3lo de la muerte de los seres queridos. A lo largo de nuestras vidas las p\u00e9rdidas constituyen un fen\u00f3meno mucho m\u00e1s amplio y para bien o para mal, universal. Perdemos, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la muerte sino tambi\u00e9n siendo abandonados, cambiando, siguiendo adelante.<br \/>\nNuestras p\u00e9rdidas incluyen tambi\u00e9n las renuncias conscientes e inconscientes de nuestros sue\u00f1os rom\u00e1nticos, la cancelaci\u00f3n de nuestras esperanzas irrealizables, nuestras ilusiones de libertad, de poder y de seguridad, as\u00ed como la p\u00e9rdida de nuestra juventud, aquella irreverente individualidad que se cre\u00eda para siempre ajena a las arrugas, invulnerable e inmortal.<br \/>\nP\u00e9rdidas que al decir de Judith Viorst nos acompa\u00f1an toda una vida, p\u00e9rdidas necesarias, p\u00e9rdidas que aparecer\u00e1n cuando nos enfrentemos no s\u00f3lo con la muerte de alguien querido, no s\u00f3lo con un rev\u00e9s material, no s\u00f3lo con las partes de nosotros mismos que desaparecieron, sino con hechos ineludibles como&#8230; que nuestra madre va a dejarnos y nosotros vamos a dejarla a ella; que el amor de nuestros padres nunca ser\u00e1 exclusivamente para nosotros; que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos; que, esencialmente, estamos aqu\u00ed solos; que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo bueno con lo malo; que a pesar de ser como se esperaba que sea , una chica no podr\u00e1 casarse con su padre; que algunas de nuestras elecciones est\u00e1n limitadas por nuestra anatom\u00eda; que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas; que nuestra condici\u00f3n en este mundo es implacablemente pasajera; que no importa cu\u00e1n listos seamos, a veces nos toca perder; y que somos tremendamente incapaces de ofrecer a nuestros seres queridos o a nosotros mismos la protecci\u00f3n necesaria contra el peligro, contra el dolor, contra el tiempo perdido, contra la vejez y contra la muerte. Estas p\u00e9rdidas forman parte de nuestra vida, son constantes universales e insoslayables. Y son p\u00e9rdidas necesarias porque crecemos a trav\u00e9s de ellas. De hecho, somos quienes somos gracias a todo lo perdido y a c\u00f3mo nos hemos conducido frente a estas p\u00e9rdidas. Por supuesto que trazar este mapa nos pone en un clima diferente del que algunos de Uds. Encontraron recorriendo e de la autodependencia o el del encuentro. El clima de aquellos era el clima de descubrirse uno mismo, de descubrir el disfrute, de ser lo que uno es junto a otros. Pero hablar de la elaboraci\u00f3n del duelo no parece un tema que nos remonte al disfrute, que nos remonte a la alegr\u00eda, es un tema que tiene una arista que conecta, por supuesto, con el dolor. Este camino, el de las l\u00e1grimas, ense\u00f1a a aceptar el v\u00ednculo vital que existe entre las p\u00e9rdidas y las adquisiciones. Este camino se\u00f1ala que debemos renunciar a lo que ya no est\u00e1 y que eso es madurar.<br \/>\nAsumiremos al recorrerlo que las p\u00e9rdidas tienden a ser problem\u00e1ticas y dolorosas, pero s\u00f3lo a trav\u00e9s de ellas nos convertiremos en seres humanos plenamente desarrollados.<br \/>\nPara empezar por alg\u00fan lado, el tema de las p\u00e9rdidas es el de la elaboraci\u00f3n del duelo y esto nos abre a dos conceptos: elaboraci\u00f3n y duelo elaboraci\u00f3n que deriva duelo que deriva de labor, de tarea. dolor. Como dice Sigmund Freud en Melancol\u00eda y duelo, la elaboraci\u00f3n del duelo es un trabajo&#8230;un trabajo. El trabajo de aceptar la nueva realidad. proceso de aceptaci\u00f3n Que quiere decir Que quiere decir dejar tiempo y cambio de pelearme<br \/>\ncon la realidad que no es como yo quisiera. El ciclo de la experiencia. Todas las p\u00e9rdidas son diferentes. No se puede poner en la misma bolsa y analizarlas desde el mismo lugar. Y sin embargo, desde el punto de vista psicol\u00f3gico, la diferencia tendr\u00e1 que ver con la dificultad para hacer ese trabajo, pero el proceso del duelo es m\u00e1s o menos equivalente en una separaci\u00f3n, en una p\u00e9rdida material o en una muerte. El proceso de aceptaci\u00f3n empieza, como todos, en la retirada.<br \/>\nRetirada es el lugar donde yo estoy aislado de lo que todav\u00eda no pas\u00f3, o de algo que est\u00e1 pasando y de lo que todav\u00eda no me enter\u00e9, un est\u00edmulo que est\u00e1 afuera, sin ninguna relaci\u00f3n conmigo por el momento. Si estoy por entrar en una reuni\u00f3n donde hay gente que no conozco, la situaci\u00f3n de retirada se establece antes de entrar, quiz\u00e1s todav\u00eda antes de viajar hacia la reuni\u00f3n. Cuando llego me enfrento con la situaci\u00f3n de la gente reunida. Agradable o desagradable, tengo una sensaci\u00f3n. Esto es: siento algo. Mis sentidos me informan cosas. Veo la gente, siento los ruidos, alguien se acerca. Tengo sensaciones, olfativas, auditivas, visuales, corporales, quiz\u00e1s me tiembla un poco el cuerpo y estoy transpirando. Despu\u00e9s de las sensaciones &#8220;me doy cuenta&#8221;, tomo conciencia de lo que pasa.<br \/>\nEsto es, analizando las sensaciones deduzco que la reuni\u00f3n es de etiqueta, que hay much\u00edsima gente y me digo: &#8220;Uy, algunos me miran&#8221;. Me doy cuenta de lo que est\u00e1 pasando, de qu\u00e9 es esto que est\u00e1 estimulando mis sentidos. Despu\u00e9s de que me doy cuenta o tomo conciencia de lo que pasa se movilizan mis emociones. Siento un mont\u00f3n de cosas, pero no ya desde los sentidos, o\u00eddos, ojos, boca. No. Empiezo a sentir que me\u00a0 asusta, me gusta o me angustia. Siento placer, inquietud y excitaci\u00f3n.<br \/>\nSiento miedo, ganas, deseo, placer de verlos o temor por el resultado del encuentro. Emociones que bullen dentro m\u00edo.<br \/>\nEmociones que se transforman en acci\u00f3n. La palabra emoci\u00f3n es una palabra interesante, viene de moci\u00f3n que significa movimiento (a pesar de que la asociamos solamente con algo vivencial o interno) porque la emoci\u00f3n es lo que precede al movimiento. La emoci\u00f3n prepara el cuerpo para la acci\u00f3n. Pero la emoci\u00f3n s\u00f3lo es la mitad del proceso. La otra mitad es la acci\u00f3n. As\u00ed que lo que hago enseguida es cargarme de energ\u00eda, de potencia, de ganas. Me asusto y me voy, me quedo y empiezo a hablar, hablo por all\u00ed o ac\u00e1, decido contar mis emociones, o no contarlas y esconderlas, o disimularlas o cualquier otra acci\u00f3n.<br \/>\nEntonces es el momento del contacto, el punto clave. Contacto es la posibilidad de establecer una relaci\u00f3n concreta con el est\u00edmulo de afuera. No s\u00f3lo tengo sensaciones, me doy cuenta, movilizo y act\u00fao, sino que adem\u00e1s vivo, me comprometo con la situaci\u00f3n en la cual estoy inmerso; eso es establecer el contacto.<br \/>\nY despu\u00e9s de estar en contacto un tiempo, por preservaci\u00f3n, por salud, por agotamiento del ciclo, hago una despedida e inicio una nueva retirada. Otra vez me alejo para quedarme conmigo y para volver a empezar. En la elaboraci\u00f3n del duelo el est\u00edmulo percibido desde la situaci\u00f3n de retirada es la p\u00e9rdida. A veces de inmediato y otras no tanto me doy cuenta de lo que est\u00e1 pasando, he perdido esto que ten\u00eda o cre\u00eda que ten\u00eda. Y siento.<br \/>\nSe articulan en mis sentidos un mont\u00f3n de cosas, no mis emociones todav\u00eda, sino mis sentidos. Y luego, frente a esta historia de impresiones negativas o desagradables, me doy cuenta cabal de lo que pas\u00f3. Aparecen y me invaden ahora s\u00ed, un mont\u00f3n de emociones diferentes y a veces contradictorias.<br \/>\nTransformar en acciones estas emociones me permitir\u00e1 la conciencia verdadera de la ausencia de lo que ya no est\u00e1. Y es la toma de conciencia de lo ausente, el contacto con la temida ausencia lo que me permitir\u00e1 luego la aceptaci\u00f3n de la nueva realidad, un definitivo darme cuenta antes de la vuelta a m\u00ed mismo. Me gustar\u00eda compartir con vos mi versi\u00f3n de un cuento que me lleg\u00f3 de manos de un paciente. Mart\u00edn hab\u00eda vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo. De alguna manera su intuici\u00f3n lo hab\u00eda guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino. Casi todo el tiempo se sent\u00eda en paz y feliz; ensombrec\u00eda su \u00e1nimo, algunas veces, esa sensaci\u00f3n de estar demasiado en funci\u00f3n de s\u00ed mismo. \u00c9l hab\u00eda aprendido a hacerse cargo de s\u00ed y se amaba suficientemente como para intentar procurarse las mejores cosas. sab\u00eda que hac\u00eda todo lo posible para cuidarse de no da\u00f1ar a los dem\u00e1s, especialmente a aquellos de sus afectos. Quiz\u00e1s por eso le dol\u00edan tanto los se\u00f1alamientos injustos, la envidia de los otros o las acusaciones de ego\u00edsta que recog\u00eda demasiado frecuentemente de boca de extra\u00f1os y conocidos. \u00bfAlcanzaba para darle significado a su vida la b\u00fasqueda de su propio placer? \u00bfSoportaba \u00e9l mismo definirse como un hedonista centrando su existencia en su satisfacci\u00f3n individual? \u00bfC\u00f3mo armonizar estos sentimientos de goce personal con sus concepciones \u00e9ticas, con sus creencias religiosas, con todo lo que hab\u00eda aprendido de sus mayores?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 sentido ten\u00eda una vida que s\u00f3lo se significaba a s\u00ed misma?<br \/>\nEse d\u00eda, m\u00e1s que otros, esos pensamientos lo abrumaron.<br \/>\nQuiz\u00e1s deb\u00eda irse. Partir. Dejar lo que ten\u00eda en manos de los otros. repartir lo cosechado y dejarlo de legado para, aunque sea en ausencia, ser en los dem\u00e1s un buen recuerdo. En otro pa\u00eds, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente, podr\u00eda empezar de nuevo. Una vida diferente, una vida de servicio a los dem\u00e1s, una vida solitaria. Deb\u00eda tomarse el tiempo de reflexionar sobre su presente y sobre su futuro. Mart\u00edn puso muchas cosas en su mochila y parti\u00f3 en direcci\u00f3n al monte. Le hab\u00edan contado del silencio de la cima y de c\u00f3mo la vista del valle f\u00e9rtil ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien hasta all\u00ed llegaba. En el punto m\u00e1s alto del monte gir\u00f3 para mirar su ciudad quiz\u00e1s por \u00faltima vez. atardec\u00eda y el poblado se ve\u00eda hermoso desde all\u00ed -Por un peso te alquilo el catalejo. Era la voz de un viejo que apareci\u00f3 desde la nada con un peque\u00f1o telescopio plegable entre sus manos y que ahora le ofrec\u00eda con una mano mientras con la otra tendida hacia arriba reclamaba su moneda. Mart\u00edn encontr\u00f3 en su bolsillo la moneda buscada y se la dio al viejo que despleg\u00f3 su catalejo y se lo alcanz\u00f3.<br \/>\nDespu\u00e9s de un rato de mirar consigui\u00f3 ubicar su barrio, la plaza y hasta la escuela frente a ella. Algo llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Un punto dorado brillaba intensamente en el patio del antiguo edificio. Mart\u00edn separ\u00f3 sus ojos del lente, parpade\u00f3 algunas veces y volvi\u00f3 a mirar. El punto dorado segu\u00eda all\u00ed. &#8211; Qu\u00e9 raro ?exclam\u00f3 Mart\u00edn sin darse cuenta que hablaba en voz alta -\u00bf Qu\u00e9 es raro? -pregunt\u00f3 el viejo &#8211; El punto brillante -dijo Mart\u00edn- ah\u00ed en el patio de la escuela -sigui\u00f3, alcanz\u00e1ndole al viejo el telescopio para que viera lo que \u00e9l ve\u00eda. &#8211; Son huellas -dijo el anciano. -\u00bf Qu\u00e9 huellas? -pregunt\u00f3 Mart\u00edn &#8211; Te acord\u00e1s de aqu\u00e9l d\u00eda&#8230;deb\u00edas tener siete a\u00f1os, tu amigo de la infancia, Javier, lloraba desconsolado en ese patio de la escuela, Su madre le hab\u00eda dado unas monedas para comprar un l\u00e1piz para el primer d\u00eda de clases. \u00c9l hab\u00eda perdido el dinero y lloraba a mares -contest\u00f3 el viejo. Y despu\u00e9s de una pausa sigui\u00f3 -: \u00bfTe acord\u00e1s de lo que hiciste? ten\u00edas un l\u00e1piz nuevito que estrenar\u00edas ese d\u00eda. Te arrimaste al port\u00f3n de entrada y cortaste en l\u00e1piz en dos partes iguales, sacaste punta a la mitad cortada y le diste el nuevo l\u00e1piz a Javier. &#8211; No me acordaba -dijo Mart\u00edn-.<br \/>\nPero eso \u00bfqu\u00e9 tiene que ver con el punto brillante? ? Javier nunca olvid\u00f3 ese gesto y ese recuerdo se volvi\u00f3 importante en su vida. &#8211; \u00bfY? &#8211; Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros -explic\u00f3 el viejo-, las acciones que contribuyen al desarrollo de los dem\u00e1s quedan marcadas como huellas doradas&#8230; Volvi\u00f3 a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la vereda a la salida del colegio. &#8211; ese es el d\u00eda que saliste a defender a Pancho, \u00bfte acord\u00e1s? Volviste a casa con ojo morado y un bolsillo del guardapolvos arrancado Mart\u00edn miraba la ciudad. &#8211; Ese que est\u00e1 ah\u00ed en el centro -sigui\u00f3 el viejo-es el trabajo que le conseguiste a Don Pedro cuando lo despidieron de la f\u00e1brica &#8230; y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que juntaste el dinero que hac\u00eda falta para la operaci\u00f3n del hijo de Ram\u00edrez&#8230;las huellas esas que salen a la izquierda son de cuando volviste del viaje porque la madre de tu amigo Juan hab\u00eda muerto y quisiste estar con \u00e9l. Apart\u00f3 la vista del telescopio y sin necesidad de \u00e9l empez\u00f3 a ver c\u00f3mo miles de puntos dorados aparec\u00edan desparramados por toda la ciudad. Al terminar de ocultarse el sol, todo el pueblo parec\u00eda iluminado por sus huellas doradas. Mart\u00edn sinti\u00f3 que pod\u00eda regresar sereno a su casa. Su vida comenzaba, de nuevo, desde un lugar distinto.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 2<br \/>\nUN CAMINO NECESARIO<\/p>\n<p>El Dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo. Harold S. Kushner. \u00bfQu\u00e9 nos viene a la cabeza cuando vemos la palabra escrita aqu\u00ed abajo?<br \/>\nP\u00c9RDIDA. No importa desacordar en la pertinencia de cada t\u00e9rmino de la lista de asociaciones que sigue, porque algunas cosas son pertinentes s\u00f3lo para quien las dice, pero lo cierto es que cada vez que hago la pregunta las palabras que apareen relacionadas con la p\u00e9rdida son casi siempre las mismas:<br \/>\nmuerte, desolaci\u00f3n, vac\u00edo, ausencia, dolor, bronca, impotencia, angustia, eternidad, soledad, miedo, tristeza, irreversibilidad, desconcierto, nostalgia, desesperaci\u00f3n, autorreproche, llanto, sufrimiento. Y yo creo que dando nada m\u00e1s que un vistazo podr\u00edamos entender todo lo odioso que resulta cada p\u00e9rdida a nuestro coraz\u00f3n. Porque f\u00edjense, aunque sea por un minuto, en este listado de palabras. Todos quisi\u00e9ramos erradicar esta lista de nuestro diccionario. S\u00f3lo con estas palabras cada uno puede conectarse internamente con toda la presencia de las cosas que quisi\u00e9ramos no encontrar jam\u00e1s en nuestro camino y hasta (si pudi\u00e9ramos elegir) intentar\u00edamos evitar permanentemente del camino de los que amamos. Y sin embargo lo que yo quiero tratar de demostrar es que estas son las cosas que han hecho de nosotros esto que somos. Estas emociones, estas vivencias, estas palabras sentidas y no solamente pronunciadas, son las responsables de nuestra forma de ser. Porque somos el resultado de nuestro crecimiento y desarrollo y \u00e9stos dependen de nuestros duelos. Estas experiencias son necesarias para determinar nuestra manera de ser en el mundo. Nadie puede evolucionar sin dolor, nadie puede crecer si no ha experimentado antes en s\u00ed mismo gran parte de las emociones y sensaciones que definen las palabras de la lista. \u00bfEso qu\u00e9 quiere decir, que hace falta sufrir para poder crecer? \u00bfEstamos diciendo que hace falta conectarse con el vac\u00edo interno para poder sentirse adulto? \u00bfTengo que haber pensado en la muerte para seguir mi camino? Digo yo que s\u00ed. Creo sinceramente que hace falta cada una de estas cosas para llegar a la autorrealizaci\u00f3n. La lista describe en buena medida parte del proceso NORMAL de la elaboraci\u00f3n del duelo y dado que estas experiencias son imprescindible los duelos son parte de nuestro crecimiento. De ninguna de estas palabras yo podr\u00eda decir &#8220;\u00c9sta no deber\u00eda estar, esto es anormal, aquello forma parte de lo enfermizo o patol\u00f3gico&#8221;. Puede ser que en alg\u00fan momento alguien tenga un duelo menos denso, no tan complicado, un proceso que no se desarrolle con tanto sufrimiento ni tanta angustia&#8230;puede ser. Pero tambi\u00e9n podr\u00eda suceder que otra persona o esa misma en otro momento, transite un duelo que incluya todas estas cosas y algunas m\u00e1s. Este libro quiz\u00e1s dispare algunos recuerdos y desde all\u00ed movilice algunas cosas personales, quiz\u00e1s algunos eventos no del todo resueltos, de hecho lo produce en m\u00ed el mero hecho de escribirlo. Por eso es que, m\u00e1s que otras veces, te pido que te sientas con derecho a disentir, que te permitas decir &#8220;no estoy de acuerdo&#8221; o &#8220;yo creo justo lo contrario&#8221;, que te animes a pensar que soy un idiota o putearme por sostener esto que digo. No te dejes tentar por el lugar com\u00fan de pensar que si lo dice el libro entonces esto es lo que &#8220;se debe&#8221; o &#8220;no se debe&#8221; sentir, porque un duelo siempre es algo personal y siempre lo va a ser. Tomemos algunos miles de personas y pint\u00e9mosle de tinta negra los pulgares. Pid\u00e1mosle despu\u00e9s que dejen su huella en las paredes. Cada una de esas manchas ser\u00e1 diferente, no habr\u00e1 dos iguales porque no hay dos personas con huellas dactilares id\u00e9nticas. Sin embargo&#8230;<br \/>\ntodas tendr\u00e1n caracter\u00edsticas similares que nos permitan estudiarlas y saber m\u00e1s de ellas. Cada uno de nuestros duelos es \u00fanico y adem\u00e1s irrepetible y sin embargo, se parece a todos los otros duelos propios y ajenos en ciertos puntos que son comunes y nos ayudar\u00e1n a entenderlos. Una de estas cosas en com\u00fan que quiero empezar se\u00f1alando es que ayudar en un duelo, cualquiera sea su causa, implica conectar a quien lo padece con el permiso de expresar sus emociones, cualesquiera que sean. Todos los terapeutas del mundo (que disentimos en casi todo) estamos de acuerdo en que la posibilidad de encontrar una forma de expresi\u00f3n de las vivencias internas ayudar\u00e1 a quienes est\u00e1n transitando por este camino a aliviar su dolor. El desaf\u00edo de la p\u00e9rdida: Para entender la dificultad que significa enfrentarse con una p\u00e9rdida nos importa entender qu\u00e9 es una p\u00e9rdida. Cuando, como siempre, busqu\u00e9 en el diccionario etimol\u00f3gico el origen de la palabra, me sorprendi\u00f3 encontrar que p\u00e9rdida viene de la uni\u00f3n del prefijo per, que quiere decir al extremo, superlativamente, por completo, y de der, que es un antecesor de nuestro verbo dar. Y partiendo de esto pens\u00e9 que la etimolog\u00eda me obligaba a pensar en la p\u00e9rdida como la sensaci\u00f3n que tiene quien siente que ha dado todo a alguien o a algo que ya no est\u00e1. \u00bfLa palabra p\u00e9rdida tiene que ver con haber dado lo m\u00e1ximo? Y entonces pens\u00e9: &#8220;No, no puede ser. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el error? Porque cuando uno da, en general, no siente la p\u00e9rdida, en todo caso lo perdido es lo que alguien, la vida o las circunstancias te sacan&#8221;. Y me acordaba de Nasrud\u00edm&#8230; \u00c9l anda por el pueblo diciendo: &#8211; He perdido la mula, he perdido la mula, estoy desesperado, ya no puedo vivir.<br \/>\n&#8211; No puedo vivir si no encuentro mi mula. &#8211; Aquel que encuentre mi mula va a recibir como recompensa mi mula. Y la gente a su paso le grita: &#8211; Est\u00e1s loco, totalmente loco, \u00bfperdiste la mula y ofreces como recompensa la propia mula? Y \u00e9l contesta: &#8211; S\u00ed, porque a m\u00ed me molesta no tenerla, pero mucho m\u00e1s me molesta haberla perdido. Porque el dolor de la p\u00e9rdida no tiene tanto que ver con el no tener, como con la situaci\u00f3n concreta del mal manejo de mi impotencia, con lo que el afuera se ha quedado, con esa carencia de algo que yo, por el momento al menos, no hubiera querido que se llevara. Quiz\u00e1s, pienso ahora, AH\u00cd EST\u00c1 LA BASE ETIMOL\u00d3GICA DE LA palabra. La p\u00e9rdida nos habla de conceder mucho m\u00e1s de lo que estoy dispuesto a dar. Quiz\u00e1s en el fondo yo nunca quiero desprenderme totalmente de nada, y la vivencia de lo perdido es tema del &#8220;ya no m\u00e1s&#8221;. Un &#8220;ya no m\u00e1s&#8221; impuesto, que no depende de mi decisi\u00f3n ni de mi capacidad. As\u00ed que este dolor del duelo es entonces la renuncia forzada a algo que hubiera preferido seguir teniendo. \u00bfPero c\u00f3mo podr\u00eda evitarlo? Ya vimos que las emociones redundan en que yo me prepare para la acci\u00f3n. Y esta acci\u00f3n de alguna manera me va a conectar con el est\u00edmulo.<br \/>\nAunque conexi\u00f3n tambi\u00e9n puede querer decir salir corriendo,.porque conectarse quiere decir ESTAR en sinton\u00eda con lo que est\u00e1 pasando. Dicho de otra manera, hay una relaci\u00f3n entre lo que hago, lo que siento, lo que percib\u00ed y el est\u00edmulo original.<br \/>\nEsta respuesta (Mi respuesta) me conecta DURANTE UN TIEMPO con la situaci\u00f3n y la modifica (aunque m\u00e1s no sea, en mi manera de percibir el est\u00edmulo). La conexi\u00f3n, en el mejor de los casos, llegado un momento se agota, se termina, pierde vigencia y entonces vuelvo a estar en reposo. Este ciclo, que como dijimos se llama ciclo de la experiencia, se reproduce en cada una de las situaciones, minuto tras minuto, instante tras instante, d\u00eda tras d\u00eda de nuestras vidas. Tambi\u00e9n cuando este est\u00edmulo es la muerte de alguien. Lo que me pasa a m\u00ed en este caso recorre exactamente el mismo circuito: percibo la situaci\u00f3n del afuera, me conecto con una determinada emoci\u00f3n, movilizo una energ\u00eda, que se va a tener que transformar en acci\u00f3n para que establezca contacto con esa situaci\u00f3n concreta, hasta que esa situaci\u00f3n se agote y vuelva al reposo. De lo que vamos a hablar es acerca de c\u00f3mo esta elaboraci\u00f3n se da, no s\u00f3lo frente a la muerte de alguien, sino en muchas otras p\u00e9rdidas, de la enfermiza conexi\u00f3n que no se agota, del apego y del desapego.<br \/>\nP\u00e9rdidas grandes y peque\u00f1as p\u00e9rdidas: Cada p\u00e9rdida, por peque\u00f1a que sea, implica la necesidad de hacer una elaboraci\u00f3n; no s\u00f3lo las grandes p\u00e9rdidas generan duelos sino que, repito, TODA p\u00e9rdida lo implica. Por supuesto que las grandes p\u00e9rdidas generan com\u00fanmente duelos m\u00e1s dif\u00edciles, pero las peque\u00f1as tambi\u00e9n implican dolor y trabajo. Un trabajo que hay que hacer, que no sucede solo. Una tarea que casi nunca transcurre espont\u00e1neamente, conmigo como espectador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Camino de las L\u00e1grimas Jorge Bucay \u00cdNDICE: CAP\u00cdTULO 1. EMPEZANDO EL CAMINO: CAP\u00cdTULO 2 UN CAMINO NECESARIO: CAP\u00cdTULO 3: EL CAMINO DE LAS L\u00c1GRIMAS. CAP\u00cdTULO 4: QU\u00c9 ES EL DUELO. CAP\u00cdTULO 5 ETAPAS DEL CAMINO. CAP\u00cdTULO 6. DESPU\u00c9S DEL RECORRIDO. CAP\u00cdTULO 7 DUELOS POR MUERTE. CAP\u00cdTULO 8 OTROS DUELOS. CAP\u00cdTULO 9. AYUDAR A OTROS<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; El Camino de las lagrimas Jorge Bucay<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=602\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-muerte-y-la-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1950,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/602\/revisions\/1950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}