{"id":564,"date":"2008-03-02T06:55:42","date_gmt":"2008-03-02T06:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=564"},"modified":"2008-03-02T06:55:42","modified_gmt":"2008-03-02T06:55:42","slug":"el-duelo-en-ni\u00f1os-adolescentes-y-j\u00f3venes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=564","title":{"rendered":"El duelo en ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<p>El duelo en ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes<\/p>\n<p>El dolor por la p\u00e9rdida de un ser querido se siente a cualquier edad, tambi\u00e9n en la infancia.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los adultos no saben c\u00f3mo actuar para ayudar a sus hijos o ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes a su cargo y a veces equivocadamente, padres y adultos suelen evitar mostrar sus sentimientos.<\/p>\n<p>Hablan poco o nada del tema sin darse cuenta de que con su comportamiento ense\u00f1an a los ni\u00f1os\/as a actuar igualmente, por lo que acallar\u00e1n tambi\u00e9n sus sentimientos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la vida moderna, m\u00e1s material y superficial, ha ido provocando que emociones y realidades de la vida como la enfermedad, la muerte y todo lo que le rodea, sea alejado del entorno familiar y haya ido desvi\u00e1ndose hacia hospitales y tanatorios, m\u00e1s ?as\u00e9pticos y pr\u00e1cticos?.<\/p>\n<p>A la falta de ?formaci\u00f3n? se une la educaci\u00f3n recibida en cuanto a no exteriorizar los sentimientos ni las emociones -sobre todo a los varones: ?los chicos no lloran? &#8230; ?hay que ser fuertes<\/p>\n<p>Cuando los adultos tienen que enfrentarse a la dif\u00edcil tarea de explicar a un ni\u00f1o\/a que una persona cercana ha fallecido, a veces optan por decirle que se fue de viaje, de vacaciones, que est\u00e1 dormido, o simplemente determinar que: ?es mejor no decirle nada?&#8230; ?ya se lo diremos cuando vaya siendo mayor? ?<\/p>\n<p>Ese temor a hablar de los sentimientos ocurre incluso en situaciones m\u00e1s ?llevaderas? aunque tambi\u00e9n traum\u00e1ticas para un ni\u00f1o\/a, por ejemplo ante la muerte de su mascota.<\/p>\n<p>Por no saber qu\u00e9 hacer o decir, o no enfrentarse a lo duro de la situaci\u00f3n, los mayores pueden decidir una r\u00e1pida soluci\u00f3n: comprar otro animalito; en vez de hablar de lo sucedido y de c\u00f3mo se siente el ni\u00f1o\/a por ello.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1o\/as y adolescentes est\u00e1n creciendo a cada instante tanto f\u00edsica, como mental, emocional y espiritualmente, lo que les ayudar\u00e1 a ir comprendiendo poco a poco lo que representa la muerte.<\/p>\n<p>La ayuda de sus mayores -padres, familia, profesores- ser\u00e1 primordial, puesto que una p\u00e9rdida muy cercana en la infancia o primera juventud, conllevar\u00e1 un gran trabajo emocional por parte del ni\u00f1o\/a.<\/p>\n<p>Es frecuente que los ni\u00f1o\/as que ya entienden lo sucedido, pero que a\u00fan son demasiado peque\u00f1os, pospongan inconscientemente ese ?trabajo? y lo elaboren en la adolescencia o de adultos.Probablemente el suceso marcar\u00e1 su vida, aunque esto no quiere decir que vaya a producirle un problema grave (patolog\u00eda).<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que tener muy en cuenta adem\u00e1s de la edad del ni\u00f1o, su comprensi\u00f3n de conceptos.<\/p>\n<p>No se debe temer porque se noten ciertos cambios en su car\u00e1cter como baja autoestima, timidez, ensimismamiento y aislamiento, euforia?. ya que suelen ser m\u00e1s o menos pasajeros y no son demasiado graves.<\/p>\n<p>Puede ocurrir un cierto estancamiento en su madurez, pero la p\u00e9rdida de un ser querido puede hacerles desarrollar un profundo concepto y sentido de la Vida, lo que les ayudar\u00e1 a evolucionar ps\u00edquica y emocionalmente con una mayor riqueza. Algo que muchos adultos no llegan a alcanzar a\u00fan en una larga vida.<\/p>\n<p>Noci\u00f3n de la muerte en la infancia<\/p>\n<p>El concepto de muerte-vida es m\u00ednimo en la primera infancia. Los ni\u00f1os\/as muy peque\u00f1os no saben siquiera diferenciar entre ellos mismos y los dem\u00e1s, lo vivo y lo muerto, lo animado y lo inanimado.<\/p>\n<p>De los dos a los tres primeros a\u00f1os toman mayor conciencia de s\u00ed mismo y los m\u00e1s cercanos en su entorno, padre, hermanos, etc.<\/p>\n<p>Hacia los 4 a 5 a\u00f1os, comienzan a usar t\u00e9rminos como: vida, vivir, estar vivo, muerte o morir.<\/p>\n<p>Van diferenciando lo vivo (personas, animales) de lo que no lo est\u00e1 (juguetes, objetos). A\u00fan as\u00ed no son conscientes de la posibilidad de la muerte ni del concepto en s\u00ed.<\/p>\n<p>La idea sobre la muerte varia seg\u00fan el entorno, tradici\u00f3n, costumbres, religi\u00f3n y sobre todo la madurez del ni\u00f1o\/a.<\/p>\n<p>En la infancia y adolescencia, se percibe el mundo egoc\u00e9ntricamente. La realidad cambia seg\u00fan el propio pensamiento y personalidad, y suele corresponderse con la edad psicol\u00f3gica o ?edad mental?.<\/p>\n<p>Hay ni\u00f1os\/as peque\u00f1os muy maduros, mientras que otros m\u00e1s mayores son a\u00fan muy infantiles. Su imaginaci\u00f3n infantil puede hacerles creer por ejemplo, que la muerte es como cuando uno se duerme y se despertar\u00e1 despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Es el tiempo de ir conociendo cuentos y pel\u00edculas con final feliz y en los que nadie muere aunque exista cierta violencia<\/p>\n<p>As\u00ed su pensamiento imaginativo les hace dif\u00edcil saber lo que ha ocurrido realmente si alguien cercano fallece.<\/p>\n<p>Hacia los ocho o nueve a\u00f1os suelen pensar que juguetes, dibujos, piedras, tienen ?vida? y que la muerte es algo pasajero.<\/p>\n<p>El concepto de tiempo tambi\u00e9n tiene una medida distinta; ma\u00f1ana, pasado ma\u00f1ana o para siempre, se mezclan entre realidad y fantas\u00eda.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed el sentimiento de separaci\u00f3n y soledad que les produce la p\u00e9rdida, les hace mantener un sentimiento doloroso de abandono.<\/p>\n<p>Durante tiempo, el m\u00ednimo pensamiento de que la muerte sea algo real provocar\u00e1 su rechazo hasta sacarlo fuera de su realidad.<\/p>\n<p>El duelo de los ni\u00f1os\/as ser\u00e1 proporcional a la intensidad de la relaci\u00f3n que tuviera con el fallecido.<\/p>\n<p>Durante la infancia es primordial sentirse protegido, si sienten que han perdido esa protecci\u00f3n a causa del fallecimiento de la persona querida, le producir\u00e1 inestabilidad emocional y sentimientos de rabia y miedo.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os\/as pueden vivir la p\u00e9rdida con un gran sentimiento de culpa. Pueden creer que el\/ella mismo\/a provoc\u00f3 el mal.<\/p>\n<p>Ya sea porque se enfadaran tiempo atr\u00e1s con el fallecido, por creer que no se port\u00f3 bien con o porque fue desobediente.<\/p>\n<p>No se debe olvidar que los ni\u00f1os\/as tienen sus propios recursos para luchar contra la tristeza que la p\u00e9rdida les produce, como su mentalidad de fantas\u00eda.<\/p>\n<p>La relativa inmadurez emocional y psicol\u00f3gica tambi\u00e9n les servir\u00e1 de escudo y ayuda para reducir el grado de angustia.<br \/>\nComprensi\u00f3n seg\u00fan su edad<\/p>\n<p>La edad f\u00edsica no se ajusta a veces con la edad mental que es en realidad la que cuenta.<\/p>\n<p>Interviene tambi\u00e9n de forma importante en su grado de madurez la educaci\u00f3n recibida y el entorno familiar y social.<\/p>\n<p>Antes de los cuatro o cinco a\u00f1os es muy normal que no tengan noci\u00f3n de la muerte. Quiz\u00e1 podr\u00eda hablarse de una cierta alteraci\u00f3n emocional por la ausencia de la madre ?si es ella la fallecida- tambi\u00e9n por el padre.<\/p>\n<p>Entre los cinco y los nueve a\u00f1os pueden aparecer miedos, ya que al no poder identificar la realidad pueden creer que la muerte es alguien, una persona o una especie de ?monstruo? que puede venir en cualquier momento a hacerle da\u00f1o, a llevarle de su casa y separarle del entorno seguro en que se encuentra.<\/p>\n<p>Hasta los nueve o diez a\u00f1os perciben la muerte como algo malo que le pasa a las personas y por deducci\u00f3n pueden llegar a pensar que eso mismo tambi\u00e9n les puede pasar a ellos.<\/p>\n<p>Hacia los diez a doce a\u00f1os -en la pre-adolescencia- considera la vida m\u00e1s desde el punto de vista del exterior. Comienzan a ser muy importantes los amigos, los compa\u00f1eros del colegio y personas de un c\u00edrculo m\u00e1s exterior al del n\u00facleo familiar ?profesores, familiares m\u00e1s lejanos, etc.-<\/p>\n<p>La muerte adquiere una connotaci\u00f3n emocional mucho m\u00e1s intensa y se inician en el conocimiento y la pr\u00e1ctica de costumbres sociales, culturales y religiosas a las que pertenecen, lo que les puede ayudar a elaborar su duelo.<\/p>\n<p>La fantas\u00eda e imaginaci\u00f3n ocupan menos espacio en su pensamiento, pasando a un razonamiento m\u00e1s material y realista.<\/p>\n<p>Mantienen a\u00fan la creencia de que la muerte no es algo inexorable y que las causas de que \u00e9sta se produzca son ?ajenas? y fuera de su entorno. Es algo que ?les pasa a otros? y por cosas tan extraordinarias como guerras, explosiones, accidentes, disparos o enfermedades de personas mayores ?infartos, embolias, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo ya comienzan a temer que sus seres queridos puedan fallecer y se inician en una aceptaci\u00f3n m\u00e1s profunda de que todos los seres vivos morir\u00e1n alg\u00fan d\u00eda, eso s\u00ed, muy muy lejano. A\u00fan no tienen conciencia de que el suceso se pueda producir en la actualidad.<\/p>\n<p>A esta edad muchos ni\u00f1os\/as sienten cierta curiosidad por saber y ver qu\u00e9 ocurre despu\u00e9s de la muerte. Hablan a menudo de fantasmas, aparecidos y elucubran sobre qu\u00e9 se sentir\u00e1 despu\u00e9s y qu\u00e9 habr\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, interviniendo bastante creencias religiosas o morales aprehendidas durante la infancia<br \/>\nConsejos para ayudar a un ni\u00f1o en su duelo<\/p>\n<p>Los adultos tienden a apartar a los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes de cualquier cosa que crean les pueda inquietar.<\/p>\n<p>En el caso del fallecimiento de un ser querido muy cercano para el ni\u00f1o\/a, es un error apartarles del suceso pues se quiera o no ellos est\u00e1n afectados.<\/p>\n<p>Evitar que participen en el duelo familiar, es apartarles de una situaci\u00f3n muy importante, no solo para su vida actual, sino para la futura.<\/p>\n<p>No se debe olvidar que es muy importante para un ser humano aprender a afrontar y aceptar situaciones y sentimientos m\u00e1s o menos negativos y adversos.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes tambi\u00e9n necesitan saber lo que est\u00e1 pasando, y que alguien les ofrezca explicaciones adecuadas a su nivel de entendimiento.<\/p>\n<p>Los mayores deben reconocer que ellos tambi\u00e9n han sufrido su p\u00e9rdida y \u00a1es imposible evitarles el dolor que sienten.\u00a1<\/p>\n<p>En vez de ocultar y evitar la triste realidad por la que cada miembro de la familia est\u00e1 pasando, es m\u00e1s beneficioso unirse y apoyar al ni\u00f1o\/a o joven para enfrentarse a su propio duelo de la forma m\u00e1s natural posible.<\/p>\n<p>En el caso que un familiar cercano se encuentra ingresado en un hospital o cl\u00ednica por una enfermedad muy grave, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os\/as no suelen ir a visitar a su ser querido. Es frecuente que nunca vuelvan a ver a su familiar, ya se trate del padre, la madre, alg\u00fan hermano o los abuelos. Esto le aparta de una realidad que desgraciadamente va a vivir despu\u00e9s. La lejan\u00eda del asunto le har\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil creer lo que ha pasado.<\/p>\n<p>Es muy importante para la aceptaci\u00f3n de la p\u00e9rdida, visitar a su familiar enfermo -siempre que sea posible y tanto enfermo como ni\u00f1o\/a den su permiso-. Se le estar\u00e1 ayudando a ?elaborar su duelo? y a admitir mejor la realidad y a despejar las posibles dudas del por qu\u00e9 de su marcha.<\/p>\n<p>Con demasiada frecuencia las personas mueren en soledad. El miedo al dolor paraliza y hace preferir estar apartado.<\/p>\n<p>As\u00ed se act\u00faa tambi\u00e9n con los ni\u00f1os\/as, se justifica pensando: ?es mejor que sea as\u00ed&#8230;?. Quiz\u00e1 solo es el deseo de no vivir esa experiencia que produce tanto malestar.<\/p>\n<p>Esta forma de actuar tiene mucho que ver con las costumbres de la familia, as\u00ed como a la esfera social y religiosa a la que pertenezca.<\/p>\n<p>La cultura, los ritos y la religi\u00f3n son importantes, y participar en ellos ayudar\u00e1 a ni\u00f1os\/as en la elaboraci\u00f3n de su propio duelo, sobre todo si ya est\u00e1n en la adolescencia.<\/p>\n<p>No obstante, en el funeral, cortejo, sepelio, etc., deben estar orientados por alguien de confianza y que conteste a sus preguntas, incluso que vaya anticip\u00e1ndole los acontecimientos de las costumbres y celebraciones.<\/p>\n<p>Es necesario tener en cuenta el deseo del ni\u00f1o\/a en cuanto a si quiere participar o no en dichos actos, d\u00e1ndole toda libertad a su elecci\u00f3n para que ni sienta obligaci\u00f3n a asistir ni, por el contrario, apartado de los mismos.<\/p>\n<p>No se le debe sobreproteger ni aislar de todo lo que vaya sucediendo a su alrededor ni del cambio que la p\u00e9rdida haya podido producir en la familia.<\/p>\n<p>No hay que olvidar, para no angustiarse, que el ni\u00f1o\/a o adolescente, igual que los adultos, tardar\u00e1 cierto tiempo en procesar su duelo durante el que ir\u00e1 enfrent\u00e1ndose paso a paso con su dolor.<\/p>\n<p>Si en este proceso se siente acompa\u00f1ado de alguien que le gu\u00ede, con el que se sienta protegido y apoyado, har\u00e1 que el ni\u00f1o\/a vaya encontrando la forma de enfrentarse sanamente a su dolor y a aceptar la p\u00e9rdida de la forma menos traum\u00e1tica posible.<br \/>\nInformarles directamente<\/p>\n<p>Si sabemos que el suceso puede ocurrir en cualquier momento, por ejemplo ante una enfermedad grave muy avanzada, es muy importante preparar al ni\u00f1o\/a para el desenlace. Sobre todo si se trata de alguien tan cercano como uno de los padres o un hermano.<\/p>\n<p>Debe evitarse mantener la muerte en secreto ya que el ni\u00f1o\/a observar\u00e1 la tristeza y la conducta afligida de los adultos que aumentar\u00eda su confusi\u00f3n al mezclar realidad con fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Al fallecer uno de los padres, casi siempre el otro progenitor dice a los hijos lo ocurrido. La mayor\u00eda de las veces lo hace pronto, pero en algunos casos no, y se da la noticia despu\u00e9s de semanas o meses.<\/p>\n<p>El riesgo que se corre al ocultar el suceso es que, o bien ya lo han intuido por s\u00ed solos, o lo que es peor, les ha llegado por comentarios de personas ajenas. Esto puede provocar una reacci\u00f3n negativa hacia la situaci\u00f3n y hacia sus mayores.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o\/a tiene derecho de ir prepar\u00e1ndose para el desenlace si \u00e9ste es previsible, y tanto en ese caso como en el de un fallecimiento repentino, tiene as\u00ed mismo todo el derecho a ser informado cuanto antes por alguien allegado y de confianza, no por un extra\u00f1o.<\/p>\n<p>La persona que de la noticia debe prepararse para soportar, si sucede, el estallido de rabia o de llanto, ya que puede ocurrir que el ni\u00f1o\/a reaccione gritando, llorando, dando patadas o rompiendo objetos, tambi\u00e9n profiriendo insultos o palabras malsonantes.<\/p>\n<p>Lo mejor es adoptar una actitud de firmeza y serenidad, atentos para evitar que se pueda hacer da\u00f1o, sin ning\u00fan reproche por su posible reacci\u00f3n violenta y que note en todo momento la compa\u00f1\u00eda, el abrazo y consuelo de quien le ha dado la noticia<\/p>\n<p>Una actitud de espera o de evadir la verdad dici\u00e9ndoles por ejemplo, que la persona fallecida se ha ido de viaje o est\u00e1 en el hospital, no har\u00e1 m\u00e1s que aumentar el dolor.<\/p>\n<p>Puede que m\u00e1s pronto que tarde, al descubrir la verdad, el ni\u00f1o\/a se sienta defraudado\/a y enga\u00f1ado\/a por la persona en la que ten\u00eda toda su confianza.<br \/>\nDialogar sobre la muerte<\/p>\n<p>Hablar sobre la muerte ayudar\u00e1 a que el ni\u00f1o\/a la vaya conceptuando como algo natural y facilitar\u00e1 que se abra la puerta de una comunicaci\u00f3n sincera.<\/p>\n<p>Es muy importante fomentar la comunicaci\u00f3n, s\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 saber lo que siente y le costar\u00e1 menos iniciar el di\u00e1logo cuando le sea dif\u00edcil expresar su dolor.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o\/a aprender\u00e1 que es bueno preguntar y adem\u00e1s servir\u00e1 para eliminar falsas realidades e interpretaciones de su imaginaci\u00f3n. Esto le ayudar\u00e1 para comprender la realidad de lo que est\u00e1 pas\u00e1ndole a \u00e9l\/ella y a su familia.<\/p>\n<p>Permitir que haga todas las preguntas que quiera e incluso si no las hiciese, insistir prudentemente para que las haga, contest\u00e1ndole correspondiendo a su edad y madurez.<\/p>\n<p>Se puede aprovechar al ver alguna pel\u00edcula que tenga algo que ver con el tema, sobre todo si participa en ella alg\u00fan un ni\u00f1o\/a o joven.<\/p>\n<p>Es importante elegir bien las palabras para aclararles sus dudas, por ejemplo al preguntarnos sobre lo que ocurre despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>Usar palabras claras y francas, sin olvidar, en caso de que este tema sea comentado, que conceptos como la vida tras la muerte (?el m\u00e1s all\u00e1?, ?el otro lado?) son dif\u00edciles de comprender antes de los diez u once a\u00f1os.<br \/>\nSer sinceros<\/p>\n<p>El ni\u00f1o\/a, adolescente o joven necesita de alguna persona que le ofrezca toda atenci\u00f3n, seguridad, cari\u00f1o y afecto, pero ante todo en situaciones de p\u00e9rdida de un ser querido necesita que sean completamente sinceros con \u00e9l\/ella, por lo que se le debe decir la verdad con claridad para no confundirles.<\/p>\n<p>Se pueden contar narraciones que ayuden para comparar lo que est\u00e1 pasando y que sean coherentes con las creencias y filosof\u00edas de la familia.<\/p>\n<p>Pude ocurrir que se empleen ?mentiras piadosas? y se les diga por ejemplo, que la persona fallecida ?est\u00e1 como durmiendo?.<\/p>\n<p>Esto les confunde, pues aunque no sean muy peque\u00f1os no entienden algo que por un lado oyen:?ha muerto? y por otro: ?est\u00e1 dormido?.<\/p>\n<p>Es peligroso, pues irse a dormir puede convertirse en algo amenazador que le produzca animadversi\u00f3n y miedo.<\/p>\n<p>En \u00e9ste supuesto, la falta de sinceridad solo har\u00e1 que el ni\u00f1o\/a, al saber la verdad tenga una gran decepci\u00f3n, p\u00e9rdida de confianza y temor hacia los adultos, en particular a quien le dijo aquello \u00a1pues se siente enga\u00f1ado por alguien en quien confiaba\u00a1<\/p>\n<p>Ni\u00f1o\/a, adolescente o joven, lo que necesita es expresar sus emociones, temores e inquietudes. Para ello precisa como nunca de un adulto capaz de escucharle y que le sepa explicar sinceramente y con simples palabras qu\u00e9 es lo que ha ocurrido y por qu\u00e9.<br \/>\nContestar sus preguntas y explicar sus dudas<\/p>\n<p>Al responder a sus preguntas es importante que los adultos digan cosas de acuerdo con sus creencias.<\/p>\n<p>Si no fuese as\u00ed el ni\u00f1o\/a acabar\u00e1 descubriendo las discrepancias y se pondr\u00e1 en peligro la relaci\u00f3n a causa de la desconfianza generada.<\/p>\n<p>En caso de que el fallecimiento corresponda a otro ni\u00f1o\/a o persona muy joven de la familia, debemos intentar que vaya asumiendo que la muerte no atiende a edades, y que aunque lo m\u00e1s corriente es que fallezcan primero las personas mayores, a veces tambi\u00e9n mueren los m\u00e1s j\u00f3venes, incluso los ni\u00f1os\/as peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Insistir que es normal llorar, sentirse afligido y sentir tristeza o pena por no tener m\u00e1s a la persona querida.<\/p>\n<p>A veces los ni\u00f1os\/as ven alg\u00fan p\u00e1jaro o insecto muerto, lo que puede hacerle preguntar sobre la muerte.<\/p>\n<p>Es importante responder de forma adecuada a sus preguntas para que puedan ir formando una idea apropiada sobre el tema, d\u00e1ndoles la respuesta m\u00e1s conveniente a su comprensi\u00f3n, edad y madurez.<\/p>\n<p>Observando las cuestiones de sus preguntas, la persona que cuide del ni\u00f1o podr\u00e1 darse cuenta del estado de \u00e1nimo del ni\u00f1o\/a y del momento en que se encuentra en su duelo.<\/p>\n<p>Por ejemplo si preguntan: ?\u00bfy d\u00f3nde est\u00e1 ahora??, deber\u00e1 decirse la verdad; que su cuerpo ya no est\u00e1 vivo, lo que quiere decir que ya no habla, no se mueve, no ve ni oye, etc. y que por todo ello no puede estar a nuestro lado. Se debe incidir en que la persona fallecida no va a regresar.<\/p>\n<p>Y si desea saber d\u00f3nde est\u00e1 su cuerpo, contestarle seg\u00fan se haya procedido en los actos funerarios.<br \/>\nContestar sus dudas sobre asuntos religiosos<\/p>\n<p>Las explicaciones dadas a un ni\u00f1o\/a o adolescente, deben estar de acuerdo con la creencia religiosa familiar.<\/p>\n<p>Si el ni\u00f1o\/a est\u00e1 acostumbrado a o\u00edr conceptos como ?cielo? -si se encuentra en el seno de una familia creyente- y se le dice que su ser querido ?esta en el cielo? puede aceptar m\u00e1s f\u00e1cilmente ese concepto, pero si no lo ha o\u00eddo o la familia no es creyente, sentir\u00e1 que hay algo incongruente entre lo que sus mayores creen y lo que le dicen.<\/p>\n<p>Se le puede hablar de un Dios que se lleva a la persona a ese cielo, pero estas historias o explicaciones a veces, aunque consuelan en cierta medida a los adultos, en los ni\u00f1os\/as puede no servir mucho. Incluso puede ocasionarles cierto temor y creer que ese Dios puede quitarle a sus seres queridos, a los que ve sufrir por aquello de lo que tanto hablan de haberse ?ido al cielo?.<\/p>\n<p>Otra manera de decirle a los ni\u00f1os que la persona ha fallecido, sobre todo si se trata de un hermano o de otro ni\u00f1o, es d\u00e1ndoles la descripci\u00f3n de que ahora es como un?angelito? que vuela hacia el cielo.<\/p>\n<p>Este concepto puede no ser entendido por el ni\u00f1o\/a y llegue a creer que el hermano\/a est\u00e1 ?volando? y se presentar\u00e1 en cualquier momento, lo que le puede hacer alejarse de la realidad y confundirle con su pensamiento fantasioso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El duelo en ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes El dolor por la p\u00e9rdida de un ser querido se siente a cualquier edad, tambi\u00e9n en la infancia. La mayor\u00eda de los adultos no saben c\u00f3mo actuar para ayudar a sus hijos o ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes a su cargo y a veces equivocadamente, padres y adultos suelen evitar<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; El duelo en ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=564\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tanatologia-y-los-nios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}