{"id":488,"date":"2008-02-26T17:59:27","date_gmt":"2008-02-26T17:59:27","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=488"},"modified":"2008-02-26T17:59:27","modified_gmt":"2008-02-26T17:59:27","slug":"duelo-muerte-y-desaparici\u00f3n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=488","title":{"rendered":"Duelo, muerte y desaparici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Duelo, muerte y desaparici\u00f3n<\/p>\n<p>El Psicoan\u00e1lisis se ha planteado desde sus inicios la cuesti\u00f3n de la muerte como un problema vivencial y de conocimiento. Considerando que resulta esencial para comprender la vida humana. Pensar en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos la cuesti\u00f3n de la muerte, su inevitabilidad, ha sido sin lugar a dudas una de las fuentes de interrogantes esenciales del ser humano. Nos ha permitido especialmente trabajar sin reducir la problem\u00e1tica a una cuesti\u00f3n filos\u00f3fica. Adem\u00e1s de constituir un posible paradigma del l\u00edmite en tanto inevitable, es tambi\u00e9n, una de las formas posibles de pensar una articulaci\u00f3n que nos interesa particularmente. Comprendemos el Mito Originario de la Muerte del Padre como estructurante a la vez del sujeto y de la cultura; muerte simb\u00f3lica, cuya inscripci\u00f3n como culpabilidad inconsciente es el fondo sobre el que la Ley opera. Este padre muerto se vuelve m\u00e1s poderoso, que en vida, por efecto de la obediencia retroactiva. Por la culpa y la deuda (el don). Esto adem\u00e1s porque era un padre tambi\u00e9n amado.<\/p>\n<p>Relacionar\u00edamos el pensamiento freudiano como universalista y el relativismo cultural, en las significaciones de la muerte para los diferentes pueblos y culturas. Considerar\u00edamos adem\u00e1s lo singular, no solamente en que cada uno es mortal sino que tambi\u00e9n cada uno tiene su propia forma de morir. Participamos, de manera m\u00e1s o menos inconsciente, en el camino que nos conduce a nuestra propia muerte.<\/p>\n<p>La tendencia a sufrir accidentes, muchas veces relacionados con diversos tipos de actos fallidos, seria una forma bastante expresiva, aunque sencilla, de decir lo mismo.<\/p>\n<p>Articular duelo, muerte y desaparici\u00f3n es algo problem\u00e1tico. Podemos tomar diversos ejes ordenadores, pero trataremos de articular algunas relaciones con el proceso o los momentos l\u00f3gicos fundantes de la constituci\u00f3n subjetiva.<\/p>\n<p>La idea de l\u00edmite al pensamiento m\u00e1gico o m\u00edstico (omnipotente), nos sostiene en el aserto psicoanal\u00edtico: nunca nada es para siempre. Esto quiere decir que trabajamos en el campo en donde lo m\u00e1s significativo no es ciertamente la estabilidad y la certidumbre. Cualquiera de las adquisiciones que hacemos en nuestro desarrollo pueden trastocarse, perderse, variar, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Los castigos m\u00edticos de exilio, locura y muerte; la potencialidad humana a la locura como potencialidad del ser, la locura de amor, de odio, de ignorancia, de dolor y soledad, son los \u00e1mbitos que nutren nuestra vida como preparaci\u00f3n para la muerte. Cada uno deber\u00eda poder elegir su muerte. Elegir es psicoanal\u00edticamente hablando, lo inconsciente que conduce, creando una cierta aceptaci\u00f3n para la muerte se transforma en algo &#8220;natural&#8221;; la vida que deja lugar a la nueva vida. Pero lo traum\u00e1tico acecha, con la muerte de los hijos, las desapariciones, las cat\u00e1strofes sociales que exacerban, a diferencia de las cat\u00e1strofes naturales, el narcisismo de las peque\u00f1as diferencias. Lo peque\u00f1o ocupa la dimensi\u00f3n de lo tr\u00e1gico y los fundamentalismos religiosos, \u00e9tnicos e ideol\u00f3gicos cobran sus v\u00edctimas someti\u00e9ndolas al poder, la fuerza y el terror.<\/p>\n<p>Retomando la cuesti\u00f3n de la muerte, si bien no existe la representaci\u00f3n inconsciente de la propia muerte, esto no quiere decir que no existan deseos y fantas\u00edas de muerte. \u00bfQui\u00e9n no quisiera, por ejemplo, un lugar ideal, paradisiaco, con una tranquilidad absoluta como la del nirvana?. Esta idea del &#8220;descansa en paz&#8221; (R.I.P.), es incluso \u00fatil para los sup\u00e9rstites. Lo que se nos aparece como conflictivo, parad\u00f3jicamente, es la vida. Es la fuente de disturbios y conflictos.<\/p>\n<p>El lugar de la muerte es el que soporta la estructuraci\u00f3n del sujeto en el orden simb\u00f3lico. Freud dec\u00eda que la carta era la palabra del ausente. Cuando nombramos una cosa, la palabra es ya la muerte de la cosa. Al nombrar la cosa, valga la redundancia, la cosa es otra cosa. Es algo con un nombre. Nunca hay una relaci\u00f3n un\u00edvoca entre la cosa y lo representado, entre la cosa y la palabra. Lo que no podemos nombrar en las cosas es lo que llamamos traum\u00e1tico. Es el silencio, el secreto, el &#8220;saber no sabido&#8221; que se reconoce como propio solamente por la interpretaci\u00f3n o la construcci\u00f3n. Por eso trabajamos con palabras. Lo que no se puede nombrar es el trauma. Siempre estamos a una cierta distancia de las cosas, hay siempre un cierto sentimiento de exilio. El momento en que nombramos, nominamos, no es nunca el momento en que percibimos. Nuestras palabras llegan siempre, con posterioridad, a nuestras sensaciones. El principio del Estadio del Espejo, en relaci\u00f3n con el narcisismo en su especularidad, consiste justamente en que nuestra percepci\u00f3n es antropom\u00f3rfica, pero a diferencia con la Psicolog\u00eda, para nosotros, no existe una forma afuera, preexistente, es siempre nuestra propia forma la que se busca afuera. La percepci\u00f3n trabaja tambi\u00e9n bajo el retorno de lo reprimido. Nos involucramos en nuestras percepciones, transferimos. Por esto consideramos fundamental se\u00f1alar el lugar de la verdad, que no es la supuesta &#8220;percepci\u00f3n objetiva&#8221;, sino un atravesamiento de la subjetividad y una construcci\u00f3n \/ ficci\u00f3n te\u00f3rica que produce realidades que implican siempre una interpretaci\u00f3n. No nos referimos a la hermen\u00e9utica, en donde se sacar\u00eda algo supuestamente profundo de alg\u00fan lugar. Se trata de una antihermen\u00e9utica en donde interpretaci\u00f3n es producci\u00f3n de sentido, de un sentido que es nuevo y solamente verdadero para alguien en un determinado momento.<\/p>\n<p>Es siempre nuestra propia forma lo que buscamos afuera. Por esto es imprescindible introducir aqu\u00ed la cuesti\u00f3n del narcisismo (amarse a uno mismo, a la propia imagen) y diferenciarla del lugar de la verdad como a producir. Si hablamos de lugares y agentes nos colocamos en una concepci\u00f3n esencialmente diferente a la de la comunicaci\u00f3n. Lugares y agentes que los ocupan configuran modalidades discursivas. Adem\u00e1s del lugar de la verdad est\u00e1 el lugar del otro, la relaci\u00f3n al otro. Es a trav\u00e9s de las identificaciones narcis\u00edsticas como se constituye el sujeto en la alienaci\u00f3n y comienza la separaci\u00f3n. El Yo como siendo otro. Con otro cuya imagen me constituye. El deseo es &#8220;el deseo del otro&#8221; (Otro-otro-otros), omnipotente primigenio, todopoderoso. La cuesti\u00f3n de la imagen es esencial puesto que no es un reflejo. Por ejemplo: madres con relaciones muy violentas y hostiles con sus hijos generan en los ni\u00f1os lazos muy intensos amorosos. Cuanto m\u00e1s violenta sea la madre, m\u00e1s fuerte el lazo amoroso con ella y por consiguiente mayor dificultad para la posibilidad de desvincularse de ese lazo. Lo mismo ocurre en el \u00e1mbito de las parejas. Este tipo de relaciones suele romperse de manera violenta, sumamente impulsiva. La fantas\u00eda de qui\u00e9n se separa es que dando un portazo los problemas quedan detr\u00e1s de la puerta. No es as\u00ed. Los problemas los llevan tambi\u00e9n con ellos. Insistiendo, imagen no es reflejo.<\/p>\n<p>Es de inter\u00e9s considerar como proceso de construcci\u00f3n la constituci\u00f3n de la subjetividad humana. Si se dan ciertas condiciones puede instaurarse una regulaci\u00f3n de la vida pulsional que nos brinde la posibilidad de desear y fantasear. Esto implica inevitablemente el atravesamiento de los tab\u00faes (prohibiciones) b\u00e1sicos universales: canibal\u00edsticos, parricidas e incestuosos.<\/p>\n<p>Si hay un otro adulto deseante que se constituye en primer lugar como funci\u00f3n materna ser\u00e1 posible la construcci\u00f3n de un narcisismo o amor a s\u00ed mismo. Esto es imprescindible para la constituci\u00f3n de ese &#8220;nuevo acto ps\u00edquico&#8221;, del cual surge un Yo humano definido como lugar de conocimiento y de desconocimiento. Ese nuevo acto ps\u00edquico es el Estadio del Espejo.<\/p>\n<p>Este otro materno, como dice Wilfred Bion, debe tener capacidad de &#8220;r\u00e8verie&#8221;, que consiste en volver asimilables algunas de las experiencias displacenteras del infante. Esto quiere decir que estas experiencias, al retornar de una madre &#8220;un poco buena&#8221; como la llama Winnicot, posibilitar\u00e1 las inscripciones-representaciones ps\u00edquicas. Es importante este concepto porque no transforma a la madre en una figura idealizada, sino que considera que adem\u00e1s del amor tambi\u00e9n el odio tiene existencia. Ex &#8211; iste.<\/p>\n<p>En la cotidianeidad podemos observar cuando las madres, especialmente si se trata de ni\u00f1os muy peque\u00f1os, no pueden arrullar, calmar al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Esto es frecuente en el trabajo con la violencia familiar. Es notable la dificultad de &#8220;calmar&#8221;, &#8220;tranquilizar&#8221; a los ni\u00f1os de parte de los miembros de una familia violenta. La diferencia esencial pasa por la compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n, ya no solo la ex- xistencia sino tambi\u00e9n la in-sistencia: el ciclo de la Violencia.<\/p>\n<p>La Psicopatolog\u00eda de la Vida Cotidiana, como la violencia familiar, nos revela, como nos lo ense\u00f1a Freud, de una manera muy clara lo que ocurre tambi\u00e9n en la psicolog\u00eda de todos los seres humanos. Todos podemos pasar por momentos de descontrol sin considerarlo un problema de violencia familiar. En la violencia el otro es un semejante, fundamentalmente especularizado, con imagen sin sost\u00e9n en los ideales. Las cosas son como dice el Otro, omnisciente, todopoderoso. No hay posibilidad de bascular del otro al otro y poder preguntarse qu\u00e9 quiere, que es aquello por lo que somos reclamados por nuestro ser. El n\u00facleo verdadero de nuestro ser: lo Inconsciente. El deseo. Se desea alienadamente el deseo del otro, sin poder registrar para qui\u00e9n se es. Para qu\u00e9 y qui\u00e9n hacemos lo que hacemos. Por esto la atenci\u00f3n a las demandas de amor de las v\u00edctimas, con la actitud de dama de caridad o de inmiscuirse morbosamente en la intimidad de las personas, sin que quede planteada la pregunta \u00bfQui\u00e9n me quiere?, \u00bfPara qu\u00e9 me quiere?, es una burla alienante que reduplica la dependencia y conducir\u00e1 a repeticiones compulsivas del : &#8220;\u00e9l dice&#8221; &#8220;\u00e9l quiere&#8221;, &#8220;\u00e9l no quiere&#8221;, etc. Poder preguntarse sobre lo que la persona quiere para s\u00ed misma y los dem\u00e1s es el camino que debemos transitar. Del mismo modo el asitencialismo demag\u00f3gico es una falta de respeto a la V\u00edctimas, puesto que la cantidad excluye inexorablemente la calidad, estableci\u00e9ndose un programa pedag\u00f3gico de sustituci\u00f3n de dependencias que resulta perverso, con resultados a corto plazo y sin investigaciones que las avalen. Si a esto agregamos la enorme dificultad del trabajo interdisciplinario se establecen hegemon\u00edas judicializantes, priquiatrizantes, socializantes o psicologizantes. Todo esto lleva a la necesidad imprescindible de replantear el montaje de los Dispositivos Institucionales para atender problem\u00e1ticas, no de V\u00edctimas de delitos, sino de diferentes formas de padecer o sobrevivir a la violencia. La p\u00e9rdida de la singularidad del caso, seg\u00fan el m\u00e9todo freudiano es una forma de masificaci\u00f3n, de imaginarizaci\u00f3n que obstaculiza los cambios que la persona est\u00e9 preparada, requiera y considere necesarios. En este sentido el tratamiento de los problemas de violencia se impregnan de violencia, a\u00fan actuada o de &#8220;buena fe&#8221; o de buena voluntad&#8221;, como militancia de fundamentalismos religiosos, al mismo tiempo que autoritarios. Por otro lado la curiosidad morbosa de personas no preparadas para este tipo e trabajo, valoran el sufrimiento por el centimetraje c\u00fabico de l\u00e1grimas sin poder evaluar los verdaderos riesgos. Estos siempre aparecen en relaci\u00f3n con el trauma, es decir al silencio. Aqu\u00ed se juega esencialmente una concepci\u00f3n de lazos sociales, los modos de establecimiento. Las concepciones judicativas se hacen desde una chismograf\u00eda caritativa, con \u00e1nimo de hacer el bien.<\/p>\n<p>Retomando la problem\u00e1tica de las experiencias del ni\u00f1o, hay siempre experiencias que no se inscriben, que no se registran. Esto es lo que le vuelve al ni\u00f1o cuando no puede ser calmado.<\/p>\n<p>A esto lo llamamos la &#8220;cosa en s\u00ed&#8221;, lo que siempre queda como &#8220;resto&#8221;, como &#8220;inasimilable&#8221;, lo &#8220;no representable&#8221;. El silencio del trauma.<\/p>\n<p>Nos humanizamos entonces como seres escindidos, divididos, es decir nuestra conducta estar\u00e1 siempre sobredeterminada, al mismo tiempo que producto de loo aleatorio y de azar. Los productos ps\u00edquicos ser\u00e1n una formaci\u00f3n de compromiso entre instancias o sistemas ps\u00edquicos.<\/p>\n<p>El amor parental, modo de encarnaci\u00f3n del Mito de Narciso, es una de las facetas en las que los juegos imaginarios del amor pueden llevarnos al ocultamiento de la dimensi\u00f3n de muerte del narcisismo. Ninguna obra cl\u00e1sica literaria sobre el amor ha perdurado si no termina en la muerte. Las otras son de Hollywood. El Psicologismo Norteamericano, tan frecuente en las pel\u00edculas en que se resuelven las situaciones con alg\u00fan tipo de interpretaci\u00f3n, estereotipada, da un giro a la situaci\u00f3n planteada, a partir de lo cual se configuran los modos de conclusi\u00f3n de las historias.<\/p>\n<p>Pensamos entonces que es posible un amor a muerte por la fascinaci\u00f3n que puede producir la imagen en su omnipotencia que puede ser feroz. Veremos esto en relaci\u00f3n con el autoritarismo.<\/p>\n<p>Nos constituimos como Yo a partir de la imagen que nos devuelven los otros. Este alias o alienaci\u00f3n a la que llamamos Yo tiene sin embargo un soporte simb\u00f3lico. Es el pasaje a trav\u00e9s de esta primera alienaci\u00f3n en la constituci\u00f3n del yo humano, que puede surgir la posibilidad de ruptura de este lazo narcisista con la madre. Este Yo que a su vez es otro posibilita esa doble vertiente de desconocimiento\/no saber y la posibilidad tambi\u00e9n de un Yo de conocimiento\/saber.<\/p>\n<p>En las relaciones de violencia, consideramos entonces, el lugar de la muerte, la relaci\u00f3n al otro y agregamos la adhesi\u00f3n que el poder solicita y obtiene. Esta adhesi\u00f3n tiene su fuente en la misma estructuraci\u00f3n del sujeto, del deseo humano. Corresponder\u00e1 a una identificaci\u00f3n al supery\u00f3 como ideal, feroz, obsceno, omnipotente. Este es uno de los aparentes beneficios de la adhesi\u00f3n, del consenso. Pero es al mismo tiempo lo que posibilidades de puesta en cuesti\u00f3n del discurso, con citas, enigmas, posibilidad de plantearse interrogantes: Sin estas condiciones no hay tratamiento victimol\u00f3gico que no sea una psicolog\u00eda espuria adaptativa, ejercida esencialmente con gente sin entrenamiento psicoterapeutico. Es comprensible que haya gente que se interese por la Psicolog\u00eda, pero esto no es Interdisciplina. No es abocarse a un problema concreto y plantear la diversidad de alternativas que surjan de cada caso, que es &#8220;Uno&#8221;, \u00fanico e irrepetible.<\/p>\n<p>Esto que llamamos otro o alias es el constituirnos sobre la base de la imagen que recibimos de nosotros por parte de los otros. Como somos &#8220;vistos&#8221;. La cuesti\u00f3n simb\u00f3lica aqu\u00ed es para ser vistos por quienes hacemos lo que hacemos. esto es ,sin duda una vuelta de tuerca. El poder toma su soporte, su eficacia de la aceptaci\u00f3n de que es objeto. No se trata de un problema cognitivo, sino constructivo, de actos inconscientes, de los fundamentos de los cuales depende su eficacia.<\/p>\n<p>Este otro, la madre toma o no en cuenta al padre. Si el padre es alguien significativo para la madre, el ni\u00f1o vivir\u00e1 la experiencia de no ser todo para esa mam\u00e1. Si la madre desea al padre este puede constituirse en funci\u00f3n y darle su nombre al ni\u00f1o. El ni\u00f1o llevar\u00e1, entonces, el Nombre del Padre. Vemos que lo que se juega en la funci\u00f3n materna, en este primer momento. Funci\u00f3n materna es una concepci\u00f3n que se toma en cuenta si consideramos los aportes de la Escuela inglesa de Psicoan\u00e1lisis. En una l\u00ednea freudiana hablar\u00edamos de lo pre-ed\u00edpico, pero esencialmente del complejo paterno. Con Lacan, mas all\u00e1 del Edipo, hablar\u00edamos del deseo de la mujer y del Nombre del Padre. Esto otorga una significaci\u00f3n, un significado al ni\u00f1o. Hay una producci\u00f3n de sentido, se trata por lo tanto de una met\u00e1fora. Estamos ya en el nivel de la identificaci\u00f3n simb\u00f3lica, al ideal parental. Al producirse la sustituci\u00f3n del deseo de la madre por el Nombre del padre se funda la posibilidad sustitutiva que posibilita el desplazamiento de las cadenas asociativas, produce como posibilidad el lenguaje.<\/p>\n<p>Esta met\u00e1fora es fundante, fundadora en tanto posibilita la desligaz\u00f3n posible del ni\u00f1o con su madre. Hemos visto que es mucho m\u00e1s dificultosa de llevar a cabo en las relaciones violentas.<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose constituido el primer momento de narcisisaci\u00f3n-alienaci\u00f3n ser\u00e1 posible que sobre \u00e9l se produzca un corte en el camino hacia la individuaci\u00f3n, es decir, lo que el Psicoan\u00e1lisis tradicionalmente conceptualiza como castraci\u00f3n, que desde una reformulaci\u00f3n l\u00f3gica podr\u00edamos definir en t\u00e9rminos de l\u00edmite, de &#8220;no todo&#8221;. Un l\u00edmite a la omnipotencia de lo de vida y muerte del narcisismo. A la desmesura del todo o nada. Esta es la posibilidad de l\u00edmite al poder y especialmente al poder absoluto. Para esto es necesario que el ni\u00f1o sea &#8220;no todo&#8221; para la madre y le d\u00e9 lugar al padre. Luego el padre ser\u00e1 &#8220;no todo&#8221; para el ni\u00f1o y dar\u00e1 lugar a la cultura. \u00a1Ir\u00e1s a la escuela porque los ni\u00f1os de tu edad van a la escuela!. El Otro padre dir\u00e1: \u00a1Vas a la Escuela porque Yo lo digo!<\/p>\n<p>Para la subjetivaci\u00f3n de este l\u00edmite hay una condici\u00f3n previa, que est\u00e1 relacionada con los ideales parentales. En esto quisiera ser muy preciso puesto que aqu\u00ed Freud se refiere a lo &#8220;parental&#8221; y no solamente al padre o a la madre. Este ideal del que el infans se apropia, constituye el modelo o soporte sobre la base de la cual se constituir\u00e1n las series de las llamadas identificaciones secundarias.<\/p>\n<p>Si le llamamos a la captura por la imagen identificaci\u00f3n primaria narcisista, la apropiaci\u00f3n de un ideal se constituir\u00e1 en la identificaci\u00f3n primaria simb\u00f3lica. Dar\u00e1 significaci\u00f3n y posibilitar\u00e1 la filiaci\u00f3n del ni\u00f1o como parte de una familia. Esta identificaci\u00f3n es simb\u00f3lica en tanto da una filiaci\u00f3n, un lugar en una familia humana. Sostiene, adem\u00e1s, la imagen y permite su modulaci\u00f3n en las oscilaciones pasionales narcis\u00edsticas. Aqu\u00ed primero no quiere decir secuencia cronol\u00f3gica sino importancia como momento fundante, momento de resignificaciones, siempre &#8220;a-posteriori&#8221; en la constituci\u00f3n del psiquismo del ni\u00f1o. Se trata de l\u00f3gicas cronol\u00f3gicas y de otros modos l\u00f3gicos de pensamiento.<\/p>\n<p>Recapitulando podr\u00edamos decir que para que se establezca un corte o l\u00edmite tiene que haberse consolidado suficientemente, una previa relaci\u00f3n narcisista. De este modo este segundo momento al que llamamos separaci\u00f3n puede ser vivido como una p\u00e9rdida, como un duelo y no como una cat\u00e1strofe. La cat\u00e1strofe ps\u00edquica que se produce en las v\u00edctimas de violaci\u00f3n, por ejemplo. All\u00ed se juega la sexualidad y tambi\u00e9n el deseo, el poder y la muerte. Por esto la tortura va tan estrechamente relacionada a la muerte y la desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>Para que haya un corte tiene que haber algo que presente la suficiente consistencia, un rechazo o resistencia a ser cortado. Tiene que haber un narcisismo constituido. Solo duele, es decir hay duelo, cuando perdemos algo que es valorado, valioso para cada uno de nosotros. Aqu\u00ed tambi\u00e9n como en el caso de la muerte, el duelo es un concepto generalizable que forma parte del pensamiento universalista freudiano as\u00ed como del m\u00e1ximo relativismo cultural o singularidad en la que cada uno de nosotros vive algo como p\u00e9rdida seg\u00fan el valor personal que le otorguemos a lo perdido. Como vemos lo universal se articula con el relativismo cultural y da relevancia a la singularidad de la experiencia.<\/p>\n<p>Podemos considerar entonces el duelo como un modo de nombrar la p\u00e9rdida, que siempre tendr\u00e1 que ver con el miedo a la p\u00e9rdida del amor, de anhelos, de deseos; la p\u00e9rdida de lo que llamamos en general &#8220;objetos&#8221;. Objetos en el lugar de la causa de la constituci\u00f3n de un psiquismo humano sexuado. El Trabajo de duelo consiste en desanudar &#8220;una a una &#8221; las expectativas que hab\u00eda, que se ten\u00eda con respecto al objeto. La otra parte del trabajo es la intensificaci\u00f3n de los recuerdos. Esto hace imposible la elaboraci\u00f3n del duelo en la desaparici\u00f3n, puesto que las expectativas quedan abiertas. Esto ocurre tambi\u00e9n en los desaparecidos a causa de desastres &#8220;naturales&#8221;. La diferencia radica en que a partir de los fen\u00f3menos naturales se desencadenan acciones de solidaridad, que posibilita, a modo de r\u00e8verie, el trabajo del duelo. Las cat\u00e1strofes terror\u00edficas socio-pol\u00edcas obstaculizan las dos vertientes de elaboraci\u00f3n. Del lado de las expectativas acrecienta las expectativas en el derivar de un a b\u00fasqueda y anula la posibilidad de la intensificaci\u00f3n de los recuerdos por la descalificaci\u00f3n de la valoraci\u00f3n social que aceptan la desaparici\u00f3n. Esta aceptaci\u00f3n, o &#8220;por algo ser\u00e1&#8221; nos impide valorar lo realmente ocurrido. Por otra parte la desaparici\u00f3n produce un trauma, que en sentido estricto se corresponde a una ruptura de las cadenas o conexiones asociativas, se expresa, se pone en acto por lo tanto, en el silencio. Por esto es que los actos rituales &#8220;en memoria&#8221; de los desaparecidos cumplen un papel fundamental en la respuesta social a esta p\u00e9rdida. El caminar en c\u00edrculos, en demarcar tiempos y espacios. Esta es una diferencia esencial con el trabajo del duelo.<\/p>\n<p>El tercer tiempo ser\u00eda entonces el del paso de la separaci\u00f3n a la diferencia de los sexos. En este momento se hace posible el cuidar del otro. Se han atravesado los &#8220;modos previos de la elecci\u00f3n de objeto&#8221;, en donde predomina el odio del amor a muerte del apoderamiento y otras formas destructivas del amor. Los celos y las reacciones violentas frente al establecimiento de la pareja, la paternidad y maternidad y el trabajo. Desencadenantes que en nuestro medio debemos agregar el alcoholismo como problema de salud y social completamente descuidado puesto que no rinde el beneficio econ\u00f3mico de dedicarse al problema de las drogas, en las que se hacen significativas inversiones. Negocio este como el de las armas imprescindiblemente protegido por las m\u00e1s altas esferas de poder para que sea posible su multiplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Veremos que siguiendo el esquema que planteamos podemos considerar que las situaciones violentas se ponen en juego cuando se dan separaciones (de las familias de origen), convivencia que pone en juego la identidad sexual de cada uno y embarazo que pone en juego la cuesti\u00f3n de la paternidad y la maternidad. El trabajo, como el desempleo o sub-empleo cuestiona muy fuertemente el narcisismo y los roles establecidos socialmente para el hombre y la mujer. Recordemos que la etimolog\u00eda de la palabra Crisis deriva de t\u00e9rminos latinos que se refieren a separaci\u00f3n y diferencia.<\/p>\n<p>Constituido entonces el narcisismo se genera la posibilidad de valoraciones de lo bueno, lo valioso, lo malo y lo feo. \u00c9tica y est\u00e9tica articuladas en los or\u00edgenes.<\/p>\n<p>Es, entonces, la p\u00e9rdida de algo valioso, que puede registrarse como perdido y no como cat\u00e1strofe, a partir de la constituci\u00f3n del objeto del narcisismo, como otro, ya no-solo semejante sino tambi\u00e9n diferente. Otro al que llamamos pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida del objeto de la experiencia de satisfacci\u00f3n que pone en movimiento al deseo, alucinaci\u00f3n, sue\u00f1o y fantas\u00eda. Se fundar\u00e1 de este modo la posibilidad de &#8220;encuentros&#8221; con el objeto. Todo encuentro ser\u00e1 para Freud un reencuentro con el objeto perdido. P\u00e9rdida del objeto de la pulsi\u00f3n, p\u00e9rdida del objeto del deseo y en tercer lugar, aunque siempre a posteriori, la p\u00e9rdida del amor materno que resignificar\u00e1 las p\u00e9rdidas fundando un espacio diferenciado, al que llamaremos con Lacan \u00e9xtimo. Esto es un interior-exterior, es decir el Es, el Eso, el Ello o como lo llamaba Freud &#8220;el n\u00facleo verdadero de nuestro ser&#8221;.<\/p>\n<p>Se ha abundado excesivamente, en la importancia de la p\u00e9rdida. Se ha reflexionado menos acerca de lo qu\u00e9 se ha perdido. Esto ha producido una tendencia melancolizante en el Psicoan\u00e1lisis contempor\u00e1neo. En t\u00e9rminos de Octave Mannoni se ha resaltado solamente la especularidad de ese Yo que se funda en el Estadio del Espejo, reduciendo el imaginario a lo especular. El juego de las pasiones humanas, el amor, el odio, la ignorancia, tienen consistencia. Estos producen efectos y son como todo producto ps\u00edquico formaciones de compromiso entre instancias o sistemas. La ignorancia, que todos compartimos, nos remite a un &#8220;no querer saber nada&#8221;, que no por ello resulta menos significativo.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino pasiones es muy interesante, lo suficiente como para preguntarnos que se juegan en ellas y como gobiernan nuestras vidas. Pienso que \u00e9l t\u00e9rmino pasi\u00f3n no puede reducirse a ser definido solamente como un afecto.<\/p>\n<p>Recordemos que a partir de la experiencia de satisfacci\u00f3n, a partir de sus huellas, de sus marcas, en sus inscripciones, transitar\u00e1 un movimiento al que llamamos deseo. El deseo va a actuar por una sumatoria de est\u00edmulos. Huella es en Freud representaci\u00f3n tambi\u00e9n y por lo tanto puede ser reprimida. Los afectos no se reprimen. Est\u00e1n relacionados con la experiencia de dolor. Esto tiene que ver en su posibilidad de expresi\u00f3n en el elogio de la locura, que hacemos como posibilidad humana de enloquecer de dolor, de amor, de soledad. Esto quiere decir que nuestro psiquismo tiende inevitablemente a deshacerse de los afectos. En relaci\u00f3n al amor surge entonces una articulaci\u00f3n con la atracci\u00f3n, con el deseo, con lo buscado en tanto que perdido. El afecto no puede reprimirse, derivar\u00e1 de diversas maneras siendo una fuente inevitable de producci\u00f3n de equ\u00edvocos. Si hay leyes a las que llamamos proceso primario, estas regir\u00e1n para las representaciones inconscientes, no as\u00ed para los afectos. Por esto se pone tanto \u00e9nfasis en el trabajo con la palabra, la importancia de la literalidad y de su valor f\u00f3nico en el tratamiento. Esto se ha traducido tambi\u00e9n en un escepticismo desvalorizativo de lo afectivo, olvidando que la representaci\u00f3n palabra del sistema preconsciente-consciente brinda la posibilidad de la ligadura de las palabras a los afectos que les corresponden.<\/p>\n<p>Pero hay situaciones en las que no se habla, cosas, hechos, que se prefieren ignorar. Ideas, posiciones que se defienden apasionadamente o se rechazan profundamente. Uno de estos temas, de vigencia actual en nuestro pa\u00eds, es el de la tortura y desaparici\u00f3n sistem\u00e1tica de personas.<\/p>\n<p>Hemos perdido casi una generaci\u00f3n de nuestros ciudadanos m\u00e1s valiosos por la tortura y el exterminio sistem\u00e1tico llevado a cabo por el terrorismo de estado.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo relacionamos lo que aparentemente ser\u00edan dos cuestiones de \u00e1mbitos muy diferentes?.<\/p>\n<p>Comparto con Robert Castel que una de las deudas m\u00e1s importantes del Psicoan\u00e1lisis es el estudio de las relaciones entre la constituci\u00f3n de la subjetividad y el poder. Esto se expresa en la pr\u00e1ctica en la ineficiencia gubernamental de caminar en la proposici\u00f3n tanto de pol\u00edticas como de Dispositivos Institucionales diferenciados para los problemas, que no se agoten en una caracterizaci\u00f3n jur\u00eddica. Esto afecta la eficacia y la eficiencia en la aplicaci\u00f3n de los escasos recursos disponibles.<\/p>\n<p>Retomando el contexto y objetivo general de la exposici\u00f3n decimos que se ha vivido en una situaci\u00f3n de terror, puesto que esto va mas all\u00e1 del miedo. El terror o p\u00e1nico es a lo que no podemos ponerle nombre. Lo que denomin\u00e1bamos trauma o traum\u00e1tico. Es un miedo sin nombre, primordial. Es la situaci\u00f3n en las que trabajamos con frecuencia en los sobrevivientes de la violencia.<\/p>\n<p>Pero en este caso, el terror impuesto frente a la posibilidad de ser &#8220;desaparecido&#8221;, de la desaparici\u00f3n, de estar m\u00e1s all\u00e1 de la vida y la muerte involucra lo social de un modo diferente. Se trata de una cat\u00e1strofe social. Existen puntos de relaci\u00f3n entre ambas problem\u00e1ticas, puesto que cada una puede arrojar algo de luz sobre la otra. Ambas deben ser pensadas desde Dispositivos y marcos Institucionales diferenciados. Estos marcos no han sido definidos y mucho menos puesto en acci\u00f3n. Las t\u00e1cticas y estrategias relacionadas con lo asistencial no son las mismas, aunque tengan, tambi\u00e9n, puntos en com\u00fan con otras modalidades de sobrevivencia.<\/p>\n<p>Es comprensible que, la dictadura de terror, en nuestro pa\u00eds esto haya producido efectos notables. A\u00fan persistentes.<\/p>\n<p>Mencionamos al pasar, la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de la Universidad Argentina que se inici\u00f3 en 1966 y que continua hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Algunos efectos han consistido en la proliferaci\u00f3n de grupos con posiciones teoricistas que comparten c\u00f3digos herm\u00e9ticos. Al no plantearse el problema de las contrastaciones emp\u00edricas, es decir, no partir de los problemas sino de imposiciones te\u00f3ricas, resultan inevitablemente dogm\u00e1ticos. Esto quiere decir que se imponen como verdades absolutas e indiscutibles. Debemos tambi\u00e9n considerar la exclusi\u00f3n de los \u00e1mbitos institucionales en los que se desempe\u00f1aban a quienes en esos a\u00f1os llam\u00e1bamos Trabajadores de la Salud Mental. Era sin lugar a dudas una \u00e9poca de aperturas al trabajo interdisciplinario, que se correspond\u00eda a importantes movimientos intelectuales y sociales en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el tema que nos ocupa se plante\u00f3 un interrogante y se llev\u00f3 a cabo una puesta en cuesti\u00f3n de los efectos del poder, desde distintas perspectivas con relaci\u00f3n a la subjetividad, tal vez en el aspecto menos estudiado, el de la adhesi\u00f3n.<\/p>\n<p>En este breve esquema de desarrollo que tratamos de sistematizar, debemos considerar que existe una situaci\u00f3n de desamparo inicial en donde el otro se constituye como alguien de quien depende la vida o la muerte del cachorro humano, me refiero al otro (Otro), es decir a una socialidad que es primordial, esencial en la constituci\u00f3n del psiquismo humano. Esta dependencia tan particular constituye para Freud la condici\u00f3n del surgimiento, de la fuente de los motivos morales.<\/p>\n<p>Ese otro puede ser un otro omnipotente, constituyendo una extimidad que al no poder limitarse, reprimirse, censurarse, no puede poner l\u00edmites. Aqu\u00ed es, parad\u00f3jicamente, donde surge la exigencia de que alguien ponga orden. Donde se expresa la necesidad de una mano dura.<\/p>\n<p>Si habl\u00e1bamos de un narcisismo de vida y un narcisismo de muerte esto tiene articulaciones con deseos de vida y de muerte del otro.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de personas, sea como hecho aislado o sistem\u00e1tico como en nuestro pa\u00eds, tiene que ver con un deseo de muerte omnipotente que se expresa en &#8220;matar la muerte&#8221;. Esta es, a nuestro entender, una acertada hip\u00f3tesis de trabajo propuesta en el texto con ese t\u00edtulo por la Dra. Gilou Garc\u00eda Reynoso. Se expresar\u00eda as\u00ed la omnipotencia de un poder, sobre la vida y la muerte. Este poder que mata y que pretende adem\u00e1s estar m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Nos encontrar\u00edamos aqu\u00ed con un saber y un no saber, que coexisten. La gente sab\u00eda y no sab\u00eda lo que estaba ocurriendo. A esto Freud lo llam\u00f3 escisi\u00f3n del Yo, tema que trabaj\u00f3 en sus textos sobre el Fetichismo y en la 31\u00ba Conferencia sobre la descomposici\u00f3n de la personalidad ps\u00edquica as\u00ed como en El Yo y el Ello. Existe una fetichizaci\u00f3n del poder, un valor absoluto en s\u00ed del mismo.<\/p>\n<p>En estos textos queda claramente expuesto que la idea del Ich freudiano no es la traducci\u00f3n inglesa de la psicolog\u00eda adaptativa del yo (Ego), que tiene gran peso en Estados Unidos e Inglaterra.<\/p>\n<p>Preguntarnos \u00bfQu\u00e9 decimos? cuando decimos Yo no resulta para nada obvio. Esto constituye una delimitaci\u00f3n esencial en la diferenciaci\u00f3n de los diversos modos de las lecturas de Freud y por lo tanto de los desarrollos posfreudianos. Modos esencialmente diferentes de pensar y trabajar en la cl\u00ednica.<\/p>\n<p>Hemos hablado de la constituci\u00f3n del yo a partir de una imagen especular de otro adulto sexuado deseante, que resultar\u00e1 inevitablemente enigm\u00e1tica para el infante. Que se constituye como alienado en la imagen y el deseo del otro.<\/p>\n<p>Hemos visto que era necesario poner en cuesti\u00f3n la concepci\u00f3n del tiempo como cronol\u00f3gico rescatando el &#8220;a-posteriori&#8221;. Es conveniente complejizar e interrogarse sobre los diversos modos l\u00f3gicos, no solamente del tiempo sino tambi\u00e9n del espacio. Por eso habl\u00e1bamos de extimidad, un exterior que es a la vez un interior, el Ello freudiano. Cuando nos referimos a la socialidad como primordial pens\u00e1bamos que el considerar la cuesti\u00f3n del otro en la constituci\u00f3n de la subjetividad nos llevar\u00eda no solamente a plantearnos acerca de quien ejerce el abuso de poder, sino tambi\u00e9n los diversos modos de respuesta sociales. Le llam\u00e1bamos los modos de adhesi\u00f3n. Esta cuesti\u00f3n hace que este problema nos concierna a todos. Los lazos con el poder del terror pueden establecerse desde el silencio, par\u00e1lisis por terror hasta el consenso m\u00e1s abierto. No se trata del absurdo de que todos somos culpables, puesto que la responsabilidad es proporcional al poder y esto incluye la fuerza bruta de las armas. Debemos considerar que es extremadamente dif\u00edcil de reconocer, en uno mismo, estas situaciones en las que tenemos verg\u00fcenza, a\u00fan horror. Dec\u00edamos que la percepci\u00f3n es narcisista y antropom\u00f3rfica. \u00bfLas alternativas son terror o adhesi\u00f3n ciega?. Pero por otra parte surge el t\u00e9rmino, valioso: alternativas.<\/p>\n<p>No podemos ser tan ingenuos en pensar que solamente fueron v\u00edctimas los afectados de manera directa. Es importante tambi\u00e9n preguntarnos por el conjunto de la poblaci\u00f3n. Pienso que a\u00fan no est\u00e1 claro el precio que todos hemos tenido que pagar por el terrorismo de estado.<\/p>\n<p>La tesis que trabaja Garc\u00eda Reynoso se refiere a que el procedimiento de la desaparici\u00f3n de personas es una amenaza de &#8220;des-estructuraci\u00f3n&#8221; subjetiva. El que &#8220;adhiere&#8221; al poder, qui\u00e9n de alguna manera acepta el procedimiento de la desaparici\u00f3n, es v\u00edctima \u00e9l tambi\u00e9n del poder absoluto. Es alcanzado en el n\u00facleo mismo de su constituci\u00f3n, forj\u00e1ndose de esta manera la ilusi\u00f3n de un yo aut\u00f3nomo: Yo todo lo puedo. El precio que pagamos es el empobrecimiento en nuestro ser y en nuestra creatividad.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con este poder abusivo no solamente hay terror y miedo. Hay exilios internos y externos y tambi\u00e9n se producen muchos fen\u00f3menos sobre los cuales nos hemos interrogado muy poco. Una pregunta delicada es si puede haber una dictadura de esa modalidad sin consenso social. Pienso que esto no es posible y que se abre aqu\u00ed uno de los aspectos a investigar m\u00e1s interesantes e ignorados de este proceso.<\/p>\n<p>A los profesionales que trabajamos con la violencia familiar nos resulta &#8220;familiar&#8221;, &#8220;siniestro&#8221;, reconocer el poder de fascinaci\u00f3n identificatoria que ejercen las personas autoritarias, brutales, crueles, violentas.<\/p>\n<p>Este otro que no tiene l\u00edmites tampoco puede poner l\u00edmites. La persona puede pensar entonces soy como \u00e9l, soy todopoderoso, para m\u00ed tampoco hay l\u00edmites. Esta es una hip\u00f3tesis posible siguiendo la l\u00ednea de la identificaci\u00f3n con el agresor abierta por Ferenczi.<\/p>\n<p>La &#8220;plata dulce&#8221; conduce a una l\u00ednea interesante de interrogantes acerca de una contabilidad ps\u00edquica, de un mercantilismo en donde los objetos de consumo sustituyen hedon\u00edsticamente los enigmas que nos plantean los objetos en su relaci\u00f3n con el deseo humano. \u00a1\u00a1Deme dos!!. Consumo como un modo de no saber, con pasi\u00f3n, acerca de nuestros deseos. Aqu\u00ed la demanda toma el lugar del deseo. Demanda que es siempre de amor. Esto funda la creencia de cada uno en el absolutismo del poder. Es en esta creencia que este tipo de poder se sostiene. Siempre adem\u00e1s demandando amor. Aqu\u00ed radica la eficacia mayor del poder. Poder imaginario, sostenido como poder real y absoluto por el consenso expl\u00edcito o impl\u00edcito que se le otorgue. Esto abrir\u00eda alguna l\u00edneas de cuestionamiento interesantes en nuestra relaci\u00f3n con este tipo de poder. La creencia en \u00e9l lo crea tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>&#8220;Matar la muerte&#8221;, hacer desaparecer la existencia humana. Esta es una tentativa siniestra de suprimir los l\u00edmites, que son condici\u00f3n de la propia vida. Es a partir del reconocimiento mutuo que se instituye la culpabilidad inconsciente y la deuda (simb\u00f3lica, imposible de saldar).<\/p>\n<p>Los derechos del hombre, como imperativos de una \u00e9tica, no pueden ser una moral de ocultamiento. Implican el derecho a la vida y su correlato el derecho a la muerte en tanto propia, intr\u00ednseca a la vida misma.<\/p>\n<p>Freud, en Temas de Actualidad de Guerra y Muerte nos dice: &#8220;si tu quieres soportar la vida prep\u00e1rate para la muerte&#8221;. E. Erikson nos describe los diversos modos de relaci\u00f3n con nuestra propia muerte en los distintos momentos por el que transcurre nuestra vida. La aceptaci\u00f3n de la muerte es necesaria para que haya vida. Cada ves que nace un hijo muere un hijo y nace un padre (Pierre Legendre). Aqu\u00ed uno de los desencadenantes de violencia mencionados. Esto es estar del lado de la vida.<\/p>\n<p>Estamos comentando brevemente lo que podr\u00edamos denominar una l\u00ednea de trabajo centrada en cuestiones de tiempo y espacio que actualmente denominamos lazo social que toman diferentes modalidades discursivas. Esto es fundamental, como coment\u00e1bamos anteriormente en tanto permite la circulaci\u00f3n de agentes y lugares en los juegos de las disparidades intersubjetivas. Lugares de madres, de padres e hijos, que se van correspondiendo con distintas &#8220;personas&#8221; en distintos momentos. Ruptura esencial con la concepci\u00f3n biologista de la sexuaci\u00f3n y la filiaci\u00f3n. En la ingenuidad comercial de D.S.M.IV, de un conductismo farmacol\u00f3gico. Lo que se centra en la &#8220;tipicidad&#8221;, no en la singularidad.<\/p>\n<p>No podemos pensar estos problemas en t\u00e9rminos simplistas y confundir personas con lugares y funciones, ni en un dualismo ingenuo bueno\/malo. Es en este sentido el concepto de discurso en los que se interrelacionan lugares y agentes sin confundir uno con el otro.<\/p>\n<p>El trabajo de duelo implica la p\u00e9rdida de algo valorado sin que esto excluya la ambivalencia. Este trabajo supone una presencia que Freud destac\u00f3 en sus dimensiones experiencial y m\u00edtica del hombre frente al muerto y a la muerte. Vicisitud singular, la muerte resulta paradigma de todo l\u00edmite posible. Es lo \u00fanico a lo que sin dudas todos nos vamos a enfrentar.<\/p>\n<p>Todas las culturas que conocemos han elaborado rituales que se expresan en pr\u00e1cticas socialmente reguladas de los mitos predominantes en esa Culturas. Esos rituales con sus correlatos m\u00edticos son esenciales para el trabajo de la elaboraci\u00f3n del duelo. Esta elaboraci\u00f3n consistir\u00eda en poder deshacer cada uno de los lazos libidinales que nos un\u00edan a &#8220;nuestros muertos&#8221;, como una complicada red o madeja a partir de la cual la libido puede ligarse posteriormente a otros objetos. La desaparici\u00f3n implica la incertidumbre entre la vida y la muerte. Esto es utilizado con frecuencia ficcionalmente en las obras de terror. Es un obst\u00e1culo irreparable en la elaboraci\u00f3n del duelo. Debe recurrir a otros mecanismos. Las circunstancias hist\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas, que limitan la solidaridad tuvieron el efecto de potenciar el agrupamiento, de una manera defensiva y elaborativa. El riesgo es el encerramiento. Como Dispositivo Institucional ha sido importante el apoyo del grupo de pares, la denuncia de la verdad, la organizaci\u00f3n, la lucha ideol\u00f3gica y a\u00fan pol\u00edtica. Esto ha sido lo \u00fanica que se ha revelado eficaz en este problema, como modalidad particular elaborativa del duelo.<\/p>\n<p>Por este motivo el trabajo de duelo con relaci\u00f3n a los desaparecidos debe transcurrir con un modo de elaboraci\u00f3n como el que iniciaron las Madres de Plaza de Mayo. Presencia, cortes en el tiempo, los jueves. . Frente a la incertidumbre y el dolor, el caminar en c\u00edrculos con un pa\u00f1uelo blanco en la cabeza fue generando un espacio simb\u00f3lico. Implic\u00f3 cortes y significaciones sociales profundos. Se trataba del deseo, no pura demanda. Las llamaban &#8220;las locas&#8221;, eran las \u00fanicas que pod\u00edan mostrar algo que tenia que ver con la verdad. La verdad de la tortura, el terror y la desaparici\u00f3n. No es la \u00fanica verdad, pero es lo esencial de la verdad. Es la posibilidad de no olvidar, de recuperar la historia, asumiendo el dolor, el horror y la responsabilidad. Este es el \u00fanico modo posible de enfrentarse a un duelo caracterizado por la p\u00e9rdida de la realidad de la muerte. Un duelo frente a la locura que se produjo intencionalmente con el m\u00e9todo de la desaparici\u00f3n sistem\u00e1tica de personas y con el robo de ni\u00f1os que rompe la filiaci\u00f3n de nuestra civilizaci\u00f3n occidental. Un ataque a la esencia de la Ley de la paternidad y la maternidad. Los Derechos &#8220;son humanos&#8221; o no los son Entonces, primero, hay un trabajo de simbolizaci\u00f3n. La violencia siempre se origina, se causa y determina desde el poder y la fuerza.<\/p>\n<p>Madres. . abuelas. . hijos. , la Historia no ha muerto, la historia continua. .<\/p>\n<p>Dedicado al sacerdote y entra\u00f1able amigo Jose Nasser (r.i.p.), que pese a las armas y al mitrado cordob\u00e9s particip\u00f3 en la defensa de los derechos humanos. perdi\u00f3 la catedra universitaria, su docencia en el seminario y su parroquia por sus creencias.<\/p>\n<p>Trabajo realizado por:<br \/>\nRuben Musicante<br \/>\nmusicantecba[arroba]arnet.com.ar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Duelo, muerte y desaparici\u00f3n El Psicoan\u00e1lisis se ha planteado desde sus inicios la cuesti\u00f3n de la muerte como un problema vivencial y de conocimiento. Considerando que resulta esencial para comprender la vida humana. 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