{"id":408,"date":"2008-02-10T06:30:25","date_gmt":"2008-02-10T06:30:25","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=408"},"modified":"2008-02-10T06:30:25","modified_gmt":"2008-02-10T06:30:25","slug":"el-xenotrasplante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=408","title":{"rendered":"El xenotrasplante"},"content":{"rendered":"<p><strong>El xenotrasplante<\/strong><\/p>\n<p>Zarina\u00a0 Enviando en: mi\u00e9rcoles, 16 de abril, 2003 &#8211; 06:38 pm<\/p>\n<p>Es el trasplante de \u00f3rganos entre especies distintas.<\/p>\n<p>El xenotrasplante, est\u00e1 llamado a ser una pr\u00e1ctica de futuro. Aunque queda mucho camino por recorrer e innumerables escollos por superar, el actual nivel de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica unido a un mayor conocimiento del nivel molecular, auguran unas expectativas de futuro que ir\u00e1n concret\u00e1ndose a medida que la experimentaci\u00f3n resuelva las dudas actuales y allane el camino a seguir.<\/p>\n<p>C\u00f3mo empez\u00f3 todo<\/p>\n<p>El xenotrasplante, en su concepci\u00f3n actual, dista mucho de lo que los pioneros en este tipo de trasplantes imaginaron all\u00e1 por la d\u00e9cada de los 60.<\/p>\n<p>\u00c9stos, a su vez, hab\u00edan recogido el testigo que hab\u00edan abandonado tres d\u00e9cadas antes los cirujanos de entreguerras, a los que se atribuye la moderna concepci\u00f3n de la cirug\u00eda que ha llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Sin embargo, los verdaderos or\u00edgenes del xenotrasplante hay que buscarlos en el siglo XIX con el nacimiento de la moderna &#8220;cirug\u00eda experimental&#8221; a partir de unos pocos antecedentes desarrollados durante el siglo anterior.<\/p>\n<p>Como cita m\u00e1s alejada en el tiempo, probablemente la primera con car\u00e1cter &#8220;cient\u00edfico&#8221;, est\u00e1n documentadas diversas transfusiones de sangre de animal a hombre en 1628 por Colle de Belluno, de Padua, en 1654 por Francesco Folli y en 1665 por Richard Lower de Londres.<\/p>\n<p>El gallo unicornio<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n emp\u00edrica de la naturaleza y la larga tradici\u00f3n y conocimiento de injertos vegetales, fue tal vez el motivo que impuls\u00f3 a los cirujanos del siglo XVIII a realizar experimentaciones similares en animales.<\/p>\n<p>El gallo y en particular su cresta, acapararon buena parte de estas experiencias pioneras.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino &#8220;injerto animal&#8221;, fue acu\u00f1ado muy probablemente por Duhamel du Monceau, naturalista y fisi\u00f3logo franc\u00e9s, que dedic\u00f3 buena parte de sus investigaciones al estudio de la cicatrizaci\u00f3n y vascularizaci\u00f3n de injertos de origen animal y vegetal.<\/p>\n<p>Du Monceau public\u00f3 en 1749 los resultados de injertos exitosos de espolones, extra\u00eddos de pollos j\u00f3venes en la cresta del mismo o de otro animal.<br \/>\nEl modelo experimental dar\u00eda nombre a los pollos unicornios, cuya experiencia se repetir\u00eda con posterioridad, igualmente con \u00e9xito, en la oreja de bueyes.<\/p>\n<p>La experiencia potenci\u00f3, en su momento, el conocimiento de los procesos de anastomosis, conexi\u00f3n y neocirculaci\u00f3n embrionaria.<\/p>\n<p>Las propiedades de la cresta de gallo fueron confirmadas en 1767 por John Hunter (1728-1793), considerado el padre de la cirug\u00eda cient\u00edfica brit\u00e1nica, con la implantaci\u00f3n de dientes humanos en la misma cresta, o por Giusseppe Boronio (1759-1811). El cirujano italiano implant\u00f3 en crestas de gallo una ala de canario y una cola de gato.<\/p>\n<p>Injertos animales<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX empezaron a cobrar cuerpo los trasplantes de \u00f3rganos o de parte de ellos. La experimentaci\u00f3n hab\u00eda sido impulsada, entre otros, por Claude Barnard, Alessandri o Berthold en la primera mitad de siglo, retomando trabajos anteriores.<\/p>\n<p>El n\u00famero de fracasos superaba con creces al de los \u00e9xitos. Sorprendentemente, tan solo los injertos de piel parec\u00edan responder a las expectativas en casos de \u00falceras, heridas o quemaduras. Durante la segunda mitad de este siglo, llegar\u00edan a utilizarse para este fin injertos de piel de perros, gatos y cobayas, mucosas de buey y rana e incluso mejilla de conejo.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda sorprenden tales \u00e9xitos, m\u00e1s si cabe, sabiendo que la piel es uno de los tejidos que se rechaza m\u00e1s f\u00e1cilmente. Sin embargo, la calidad y la minuciosidad con la que eran tratados los pacientes, parece ser que favorec\u00edan el proceso de cicatrizaci\u00f3n, especialmente cuando los injertos proced\u00edan de animales.<\/p>\n<p>Experiencias posteriores, como las primerizas implantaciones de pr\u00f3tesis de marfil o c\u00f3rneas animales, sentaron conceptos que posteriormente se han revelado como claves en el mundo del trasplante y, en especial, del xenotrasplante.<\/p>\n<p>Entre ellos destaca el principio de revascularizaci\u00f3n por parte de capilares neoformados, el reconocimiento del papel del fr\u00edo en la conservaci\u00f3n del \u00f3rgano y la obtenci\u00f3n de mejores resultados cuanto m\u00e1s cerca est\u00e9n en la escala filogen\u00e9tica dos especies animales. Se introduc\u00eda, de este modo, el concepto de concordancia.<\/p>\n<p>Los primeros modelos animales<\/p>\n<p>El cambio de siglo trajo aparejada la publicaci\u00f3n, en 1902, de unos resultados sorprendentes.<\/p>\n<p>El cirujano Emerich Ullmann comunica en la Sociedad M\u00e9dica de Viena el primer caso de injerto renal realizado en el cuello de un perro.<\/p>\n<p>El ur\u00e9ter, conectado a la piel, deja brotar un l\u00edquido que &#8220;se asemeja a la orina&#8221;, seg\u00fan relatan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca. El mismo a\u00f1o, Ullmann presenta una cabra con un ri\u00f1\u00f3n de perro injertado en el cuello. A\u00f1os m\u00e1s tarde, y tras realizar muchas experiencias similares, el cirujano austr\u00edaco revel\u00f3 uno de sus fracasos: hab\u00eda intentado, sin \u00e9xito, el injerto de un ri\u00f1\u00f3n de cerdo en el pligue del codo de una muchacha, pero no hab\u00eda podido vencer las dificultades operatorias.<\/p>\n<p>Estas y otras experiencias dibujan el escenario de un principio de siglo en el que la cirug\u00eda experimental toma \u00f3rganos y tejidos de los animales para comprobar su viabilidad extracorp\u00f3rea y su capacidad de regeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero, ciertamente, no pasaba de ser, como todo lo relacionado con el trasplante, una simple curiosidad m\u00e9dica: &#8220;Simple curiosidad operatoria actualmente&#8221;, escribi\u00f3 Alexis Carrel en 1902 en Par\u00eds, &#8220;el trasplante de un \u00f3rgano podr\u00e1 quiz\u00e1 tener un d\u00eda inter\u00e9s pr\u00e1ctico&#8221;. Ya entonces Carrel suger\u00eda la posibilidad de que, en el futuro, se sustituyera un \u00f3rgano enfermo por uno sano.<\/p>\n<p>Carrel, premio Nobel de Medicina en 1912, est\u00e1 considerado el padre de la actual cirug\u00eda vascular y uno de los precursores de la cirug\u00eda moderna del trasplante.<\/p>\n<p>Sin embargo, no es hasta 1906 que se comunica el primer xenotrasplante &#8220;real&#8221; seg\u00fan los t\u00e9rminos con el que lo conocemos hoy d\u00eda. En ese a\u00f1o, Mathieu Jaboulay injerta el ri\u00f1\u00f3n de un cerdo a una mujer afectada por un s\u00edndrome nefr\u00f3tico y el de una cabra en el codo de una mujer de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En ambos casos, los resultados fueron negativos debido a una hipercoagulaci\u00f3n de la sangre, que en el fondo no era m\u00e1s que un rechazo hiperagudo.<\/p>\n<p>Durante un tiempo se referir\u00e1n experiencias similares: en 1909, Unger injerta el ri\u00f1\u00f3n de un ni\u00f1o nacido muerto en un babuino; la superviviencia es de 18 horas. El mismo a\u00f1o, injerta los dos ri\u00f1ones de un macaco de Borneo a una muchacha afectada de nefritis cr\u00f3nica y en peligro inminente de muerte. Fallecer\u00eda 32 horas m\u00e1s tarde. Finalmente, en 1913, Schonjstadt injerta el ri\u00f1\u00f3n extra\u00eddo de un mono japon\u00e9s en el codo de una joven con nefrtis por intoxicaci\u00f3n mercurial. La paciente muri\u00f3 62 horas m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Los primeros hitos<\/p>\n<p>Los repetidos fracasos provocaron que, poco a poco, se abandonaran estas pr\u00e1cticas. Sin embargo, hab\u00edan sido suficientes para probar que los autoinjertos eran factibles (se hallan documentados diversos casos exitosos de autotrasplante, sobre todo en animales), pero tambi\u00e9n que el injerto no pod\u00eda sobrevivir cuando se hab\u00eda extra\u00eddo de otro individuo de la misma especie o de una especie diferente.<\/p>\n<p>Nac\u00eda por aquel entoces el concepto de rechazo biol\u00f3gico y se introduc\u00eda el de especificidad del individuo, al tiempo que afloraba la importancia y trascendencia del sistema inmunitario.<\/p>\n<p>La Primera Guerra Mundial trunc\u00f3 muchas de las expectativas y los escasos resultados hicieron decaer el inter\u00e9s hasta pr\u00e1cticamente la d\u00e9cada de los 40. Sin embargo, algunos pioneros, como Williamson, Holman y Voronoy persisten en sus investigaciones, combinando el uso de animales y de cad\u00e1veres humanos para trasplante de \u00f3rganos.<\/p>\n<p>El xenotrasplante, en esta \u00e9poca, vive uno de sus primeros grandes hitos: el ruso Serge Voronoff, en el Coll\u00e8ge de France, practica con exito un injerto testicular de mono al hombre.<br \/>\nSignificaba el nacimiento del trasplante endocrino y un precursor de las actuales terapias hormonales sustitutivas.<\/p>\n<p>En 1920, Voronoff cre\u00f3 en el Castillo de Grimaldi, en la Riviera, una granja para albergar monos procedentes de Africa Occidental y de Abisinia. Hab\u00eda escrito, poco antes: &#8220;(&#8230;) En el cuerpo de los monos superiores, parientes muy pr\u00f3ximos del hombre, hay un dep\u00f3sito de piezas de recambio para el organismo del ser humano&#8221;. Sin duda, fue el precursor del xenotrasplante moderno.<\/p>\n<p>De la experimentaci\u00f3n a los ensayos<\/p>\n<p>El xenotrasplante, sin embargo, no dejaba de ser por aquel entonces un campo experimental y apenas se vislumbraba alguna aplicabilidad directa en humanos. Adem\u00e1s, tras el par\u00e9ntesis de la Segunda Guerra Mundial y al advenimiento, en los a\u00f1os posteriores, de los primeros \u00e9xitos reales en trasplantes entre humanos, el inter\u00e9s decay\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>Fue necesario esperar hasta la d\u00e9cada de los 60 para que la investigaci\u00f3n en xenotrasplante cobrara nuevos br\u00edos. El impulso lleg\u00f3 de la mano de la aparici\u00f3n de los primeros reg\u00edmenes inmunosupresores, como la radiaci\u00f3n, los esteroides o azatioprina. Con ellos se hab\u00edan logrado supervivencias aceptables a finales de los 50 y principios de los 60 en transplantes renales entre humanos.<\/p>\n<p>Pero los resultados eran tan solo aceptables cuando se trataba de donante vivo. El \u00f3rgano de donante cad\u00e1ver estaba, en la pr\u00e1ctica, abocado al desastre.<\/p>\n<p>En 1962, Reemtsma, en Nueva Orleans, comunica seis casos de trasplantes de ri\u00f1ones de chimpanc\u00e9 en receptores humanos. Uno de ellos garantiz\u00f3 la supervivencia durante nueve meses en una mujer de 23 a\u00f1os. Tras su fallecimiento, la autopsia revelar\u00eda que los ri\u00f1ones implantados estaban poco afectados histol\u00f3gicamente, de lo que se dedujo que el sistema inmunitario, responsable del fen\u00f3meno de rechazo, se hab\u00eda podido controlar con relativa eficacia.<\/p>\n<p>En la misma \u00e9poca, Starzl, Marchioro y Hitchcock, intentan experiencias similares con ri\u00f1ones de babuinos, pero sin \u00e9xito. Starzl intentar\u00eda, en 1964, un trasplante hep\u00e1tico con un h\u00edgado de bau\u00edno implantado a un ni\u00f1o y Hardy, un implante de coraz\u00f3n en un anciano. Ambos trasplantes fracasaron.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n en xenotrasplante pr\u00e1cticamente se detuvo en este punto. Demasiados fracasos. Y el \u00fanico hito destacable, hab\u00eda puesto de manifiesto la necesidad de un regimen inmunosupresor en grandes dosis, lo que favorec\u00eda la presencia de complicaciones, en especial, infecciones. El freno impuesto a la investigaci\u00f3n animal perdurar\u00e1 pr\u00e1cticamente dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Barnard, Baby Fae y Pittsburgh<\/p>\n<p>En 1967, el mundo asisti\u00f3 at\u00f3nito a una noticia que ha pasado ya a los anales de la historia. El 3 de diciembre de ese a\u00f1o, Christian Barnard realiz\u00f3 el primer trasplante de coraz\u00f3n con \u00e9xito del mundo. Nada hac\u00eda presagiar que Barnard ser\u00eda el pionero y que el trasplante se realizar\u00eda en Sud\u00e1frica. Por el contrario, todo el mundo daba por sentado que ser\u00eda en Estados Unidos y que, muy probablemente, Norman Shumway se llevar\u00eda el honor de ser el primero.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la noticia transform\u00f3 por completo el mundo de los trasplantes y ven\u00eda a corroborar que el trasplante de \u00f3rganos de donante cad\u00e1ver era factible. A partir de este momento, los hechos se desencadenar\u00edan: se multiplic\u00f3 el n\u00famero de trasplantes de \u00f3rganos (ri\u00f1\u00f3n, h\u00edgado, coraz\u00f3n, pulm\u00f3n y p\u00e1ncreas) y de centros trasplantadores; se desarrollaron enormemente los reg\u00edmenes inmunosupresores, b\u00e1sicos para la prevenci\u00f3n del rechazo, beneficiandose en primer lugar de la llamada triple terapia (azatioprina, corticoides y globulinas antilinfocitarias) y posteriormente de la ciclosporina, el f\u00e1rmaco de base en la prevenci\u00f3n del rechazo para cualquier \u00f3rgano; la t\u00e9cnica quir\u00fargica hab\u00eda alcanzado un notabil\u00edsimo nivel y, en paralelo, el control de procesos infecciosos hab\u00eda mejorado de forma importante.<\/p>\n<p>Como consecuencia, el n\u00famero de trasplantes creci\u00f3 en las d\u00e9cadas de los 70 y 80 de forma paulatina y constante sin reparar en m\u00e1s l\u00edmites que los estr\u00edctamente t\u00e9cnicos. La aparici\u00f3n de la ciclosporina, comercializada a partir de 1980, permiti\u00f3 adem\u00e1s disponer, por vez primera, de un f\u00e1rmaco espec\u00edfico para la prevenci\u00f3n del rechazo. Su grado de eficacia cambi\u00f3 la \u00f3ptica del trasplante hasta el punto que, poco a poco, se transform\u00f3 en una pr\u00e1ctica terap\u00e9utica de elecci\u00f3n para un n\u00famero de indicaciones cada vez mayor.<\/p>\n<p>El debate medi\u00e1tico<\/p>\n<p>La generalizaci\u00f3n del trasplante de \u00f3rganos de donante cad\u00e1ver top\u00f3 con el que, por ahora, es su freno principal: no hay suficientes \u00f3rganos para atender todas las necesidades. La constataci\u00f3n de este hecho, ya muy palpable al principio de la d\u00e9cada de los 90, favoreci\u00f3 un nuevo impulso a las investigaciones en xenotrasplante, que ir\u00edan concret\u00e1ndose a lo largo de la presente d\u00e9cada. Atr\u00e1s hab\u00edan quedado algunas experiencias aisladas, la m\u00e1s destacada de las cuales fue la llevada a cabo por Leonard Bayley en 1984 en el Hospital de Loma Linda, en California.<\/p>\n<p>Bayley implanta un coraz\u00f3n de babu\u00edno a una ni\u00f1a reci\u00e9n nacida con una hipoplasia ventricular de evoluci\u00f3n mortal. La intervenci\u00f3n supuso un nuevo fracaso, pero abri\u00f3 las puertas a un debate todav\u00eda no resuelto sobre el uso de animales en experimentaci\u00f3n y el aprovechamiento de sus \u00f3rganos para trasplante en humanos. La notoriedad medi\u00e1tica de aquel xenotrasplante, junto con el prestigio cient\u00edfico de su autor, propici\u00f3 que el debate trascendiese de los c\u00edrculos cient\u00edficos y m\u00e9dicos para entrar de pleno en la sociedad. Diversas encuestas de la \u00e9poca en Estados Unidos apuntaban que cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n, si tuviera que elegir, no dudar\u00eda en escoger un \u00f3rgano de origen animal si no hubiera posibilidad de recibir un \u00f3rgano humano.<\/p>\n<p>Esa experiencia quedar\u00eda empeque\u00f1ecida casi 10 a\u00f1os despu\u00e9s, tras los dos trasplantes de h\u00edgado de babu\u00edno realizados por Thomas Starzl en Pittsburgh. De nuevo, los medios de comunicaci\u00f3n jugaron un papel determinante dando a conocer una experiencia que marca el inicio del xenotrasplante actual. Starzl obtuvo una supervivencia de 70 d\u00edas en el primer xenotrasplante, realizado en 1992, y de 26 d\u00edas en el segundo, realizado el a\u00f1o siguiente. En el primero apenas se observ\u00f3 evidencia patol\u00f3gica de rechazo y algunos autores sostienen que la muerte sobrevino a causa de una sobreinmunosupresi\u00f3n, mientras que para otros, es todav\u00eda hoy dif\u00edcil explicar la causa real de la muerte del receptor. El segundo caso, sin embargo, fue un nuevo fracaso.<\/p>\n<p>El xenotrasplante entra de lleno en el futuro<\/p>\n<p>La historia reciente del xenotrasplante se ha visto condicionada, hasta \u00e9pocas muy recientes, por el rechazo cuasi fulminante de los \u00f3rganos trasplantados o la pronta aparici\u00f3n de infecciones oportunistas. Salvo contadas excepciones, hasta 1996 no ha sido posible empezar a publicar resultados positivos fruto de la experimentaci\u00f3n en modelos animales. Algunas experiencias, como la ya referida de Pittsburgh bajo la direcci\u00f3n de Starzl, o el posterior trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea en un enfermo de SIDA practicado por la Dra. Suzanne Ildstat con resultados de dif\u00edcil valoraci\u00f3n, han hecho volver la vista a los modelos experimentales como paso previo a nuevos ensayos cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>Para ello ha sido necesario superar un primer escollo: escoger el modelo animal con mayores posibilidades de \u00e9xito. Investigaciones de los mecanismos \u00edntimos del rechazo aconsejaban, en primera instancia, la utilizaci\u00f3n de especies animales cercanas en el \u00e1rbol geneal\u00f3gico a los humanos, por lo que la mayor parte de trasplantes se realizaba con primates. La proximidad filogen\u00e9tica augura un comportamiento del injerto y de la respuesta inmunol\u00f3gica del receptor que puede ayudar a prevenir el rechazo. En trasplantes experimentales entre especies concordantes (cercanas en la escala filog\u00e9netica) no existe el llamado rechazo hiperagudo (reacci\u00f3n fulminante del sistema inmunul\u00f3gico que destruye el \u00f3rgano injertado en menos de una hora) y el rechazo agudo no aparece hasta unos d\u00edas despu\u00e9s del trasplante. La inmunosupresi\u00f3n administrada, aunque forzosamente elevada, permite obtener una respuesta positiva en estos modelos, aunque la supervivencia es a\u00fan muy limitada.<\/p>\n<p>La presumible buena respuesta de este tipo de modelos concordantes topa, no obstante, con obst\u00e1culos muy dif\u00edciles de superar. Por una parte, la mayor\u00eda de primates susceptibles de ser donantes de \u00f3rganos se encuentran en situaci\u00f3n precaria en sus propios h\u00e1bitats o corren peligro de extinci\u00f3n. Por otra, diversos sectores de la sociedad objetan la excesiva proximidad gen\u00e9tica entre ambas especies y no faltan las aducidas por sociedades y colectivos conservacionistas y de defensa de los derechos de los animales. Cabe mencionar, finalmente, otras limitaciones de orden pr\u00e1ctico: se trata de animales que se reproducen dif\u00edcilmente en cautiverio, su per\u00edodo de crecimiento es muy largo y la dimensi\u00f3n de sus \u00f3rganos, poco adecuada. Las objeciones se\u00f1aladas aconsejan proseguir la investigaci\u00f3n en modelos discordantes (alejados en la l\u00ednea evolutiva).<\/p>\n<p>El modelo que parece tener mejor aceptaci\u00f3n son cerdos especialmente criados para este fin. Los argumentos esgrimidos a favor de su utilizaci\u00f3n son tanto de orden pr\u00e1ctico como \u00e9ticos y cient\u00edficos. Los cerdos han sido criados, desde hace siglos, para consumo humano. Asimismo, se reproducen con facilidad en cautiverio en amplias camadas. Sus \u00f3rganos, por otra parte, son de tama\u00f1o similar a los humanos. Finalmente, durante a\u00f1os muchos diab\u00e9ticos han usado insulina de origen porcino y muchas de las v\u00e1lvulas card\u00edacas implantadas en humanos proceden de estos animales. Del mismo modo, han llegado a usarse sus tejidos como injertos de piel en casos de quemaduras graves. Utilizar sus \u00f3rganos para trasplante, por tanto, no debiera parecer fuera de lugar siempre y cuando el rechazo hiperagudo, el principal problema hasta la fecha en modelos discordantes, se lograra vencer.<\/p>\n<p>Se supera la gran barrera<\/p>\n<p>En 1996, David White, de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, public\u00f3 unos resultados esperanzadores utilizando cerdos modificados gen\u00e9ticamente. La estrategia utilizada por el cient\u00edfico brit\u00e1nico consisti\u00f3 en introducir un gen humano en el organismo de estos animales con el fin de que el sistema inmunol\u00f3gico del receptor se confundiera y se frenaran los mecanismos de respuesta natural ante la presencia de un cuerpo extra\u00f1o. El resultado fue que los mecanismos que activan el rechazo hiperagudo se vieran desarbolados y que el \u00f3rgano trasplantado consiguiera superar este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>La presencia del gen humano en el organismo del animal dio resultado. White trasplant\u00f3 con \u00e9xito el coraz\u00f3n de cerdos modificados gen\u00e9ticamente en primates y comprob\u00f3 como los \u00f3rganos superaban el rechazo hiperagudo. Una vez solventado este escollo, el problema pasaba a ser como asegurar la supervivencia del \u00f3rgano el m\u00e1ximo tiempo posible sin da\u00f1ar en exceso la respuesta inmunul\u00f3gica del receptor. Hasta la fecha, este investigador ha conseguido, gracias a diversas pautas inmunosupresoras, supervivencias que alcanzan de media los 40 d\u00edas con un m\u00e1ximo de tres meses.<\/p>\n<p>El modelo animal desarrollado en la Universidad de Cambridge por White ha sido patentado por la empresa Imutran, dirigida por el mismo cient\u00edfico. Esta compa\u00f1\u00eda, en la actualidad propiedad de Novartis, ha empezado a desarrollar acuerdos de colaboraci\u00f3n con otros centros de investigaci\u00f3n en el mundo para el desarrollo de nuevas estrategias que permitan optimizar y mejorar los resultados actuales.<\/p>\n<p>Los pr\u00f3ximos pasos<\/p>\n<p>El futuro inmediato del xenotrasplante pasa por profundizar en diferentes lineas de investigaci\u00f3n. Se apuntan como aspectos clave el desarrollo de nuevas pautas de inmunosupresi\u00f3n basadas o no en los reg\u00edmenes actuales para la profilaxis del rechazo, y la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica que permitan modificar la respuesta del \u00f3rgano trasplantado.<\/p>\n<p>Respecto de la primera l\u00ednea de investigaci\u00f3n, tan solo la experimentaci\u00f3n animal puede indicar qu\u00e9 inmunosupresores y a qu\u00e9 dosis son las m\u00e1s adecuados. Es importante resaltar en este punto que buena parte de los fracasos recientes en xenotrasplante han sido atribuidos a un exceso de inmunosupresi\u00f3n, especialmente en el per\u00edodo inmediato post-trasplante. El objetivo, como ya se ha indicado, es conseguir un r\u00e9gimen equivalente al que se utiliza hoy d\u00eda para el trasplante de \u00f3rganos entre humanos.<\/p>\n<p>En cuanto a la aportaci\u00f3n de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, la constataci\u00f3n de que muchos de los procesos fisiol\u00f3gicos no dependen en exclusiva de un solo gen sino de varios, y que las reacciones bioqu\u00edmicas que tienen lugar en el organismo se deben a menudo de complejos sistemas complementarios, abre la puerta a la necesidad de introducir m\u00e1s de un gen en el donante.<\/p>\n<p>La mejor comprensi\u00f3n del nivel molecular y de la funci\u00f3n de los genes deben permitir modular la respuesta inmunol\u00f3gica y, con ello, controlar mejor el fen\u00f3meno del rechazo. Controlado este, junto con el soporte de una inmunosupresi\u00f3n suficientemente eficaz y con los menores efectos t\u00f3xicos posibles, podremos ver tambi\u00e9n como se comportan estos \u00f3rganos funcionalmente, y cual es el riesgo real de la transmisi\u00f3n de agentes infecciosos a los seres humanos. El lapso de tiempo necesario para que estos factores sean realidad es hoy por hoy una inc\u00f3gnita. Cuando est\u00e9 resuelta, se iniciar\u00e1, esta vez con mayores garant\u00edas, el paso a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p>\ud83d\ude42<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El xenotrasplante Zarina\u00a0 Enviando en: mi\u00e9rcoles, 16 de abril, 2003 &#8211; 06:38 pm Es el trasplante de \u00f3rganos entre especies distintas. El xenotrasplante, est\u00e1 llamado a ser una pr\u00e1ctica de futuro. Aunque queda mucho camino por recorrer e innumerables escollos por superar, el actual nivel de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica unido a un mayor conocimiento del<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; El xenotrasplante<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=408\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52],"tags":[],"class_list":["post-408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-e-investigacin-sobre-salud-medicina-y-tanatologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}