{"id":322,"date":"2008-06-07T03:45:35","date_gmt":"2008-06-07T03:45:35","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=322"},"modified":"2020-08-10T08:47:52","modified_gmt":"2020-08-10T14:47:52","slug":"goethe-w-johan-fausto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=322","title":{"rendered":"Goethe W. Johan- Fausto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">GOETHE, WOLFGANG, JOHAN<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">FAUSTO<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">DEDICATORIA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Os aproxim\u00e1is de nuevo, formas temblorosas que os mostrasteis hace ya mucho tiempo a mi turbada vista. Mas, \u00bfintento apresaros ahora?, \u00bfse siente mi coraz\u00f3n a\u00fan capaz de semejante locura? Os agolp\u00e1is, luego pod\u00e9is reinar al igual que, saliendo del vaho y la niebla, os vais elevando a mi alrededor. Mi pecho se estremece ju\u00acvenilmente al h\u00e1lito m\u00e1gico de vuestra procesi\u00f3n.<br \/>\nMe tra\u00e9is im\u00e1genes de d\u00edas felices, y algunas sombras queridas se alzan. Como a una vieja leyenda casi olvidada, os acompa\u00f1an el primer amor y la amistad; el dolor se renueva; la queja vuelve a emprender el err\u00e1tico y laber\u00edntico camino de la vida y pronuncia el nombre de aquellas nobles personas que, enga\u00f1adas por la espe\u00acranza de d\u00edas de felicidad, han desaparecido antes que yo.<br \/>\nLas almas a las que cant\u00e9 por primera vez ya no escuchar\u00e1n es\u00actos cantos. Se disolvi\u00f3 aquel amigable grupo y se extingui\u00f3 el eco primero. Mi canci\u00f3n se entona para una multitud de extra\u00f1os cuyo aplauso me provoca temor, y todo aquello que se regocijaba con mi canto, si a\u00fan vive, vaga disperso por el mundo.<br \/>\nMe sumo en una nostalgia, que no sent\u00eda hace mucho tiempo, de aquel reino de esp\u00edritus, sereno y grave. Mi canto susurrante flota como arpa de Eolo; un escalofr\u00edo se apodera de m\u00ed. Las l\u00e1grimas van cayendo una tras otra. El recio coraz\u00f3n se enternece y ablanda. Lo que poseo lo veo en la lejan\u00eda y lo que desapareci\u00f3 se convierte para m\u00ed en realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">PRELUDIO EN EL TEATRO<\/p>\n<p>DIRECTOR<br \/>\nVosotros dos, que tantas veces nos apoyasteis en la necedad y la aflicci\u00f3n, decidme qu\u00e9 acogida esper\u00e1is para nuestra empresa en estas tierras alemanas. Yo, sobre todo, querr\u00eda agradar sobremanera al estado llano, porque vive y deja vivir. Ya est\u00e1n colocados los postes, ya se mont\u00f3 el tablado y todos se las prometen felices. Se han sentado all\u00ed confiados, con los ojos bien abiertos y deseando que asombren. Aunque s\u00e9 c\u00f3mo dar sosiego al esp\u00edritu del pueblo, nunca me he sentido tan desconcertado: no est\u00e1n acostumbrados a lo bueno, pero han le\u00eddo mucho. \u00bfC\u00f3mo conseguiremos que, siendo todo fresco, nuevo y relevar resulte a la vez agradable? Y es que, la verdad, me gusta ver al pueblo llano acercarse en torrente a nuestra carpa y agolparse con insistente af\u00e1n para pasar por la estrecha puerta de la Gracia, verlo a pleno sol, antes de las cuatro, llegar a empellones hasta la taquilla y casi romperse el cuello por su entrada, como se lo rompen por el pan en tiempos de escasez. Propiciar este milagro en gente tan diversa es algo que s\u00f3lo logra el poeta, \u00a1cons\u00edguelo hoy, amigo!<br \/>\nPOETA<br \/>\nNo me hables de esa abigarrada multitud cuyo aspecto panta al esp\u00edritu. Pres\u00e9rvame del ondulante flujo que, a nuestro pesar, nos empuja hacia el torbellino. No; ll\u00e9vame a ese sereno rinc\u00f3n del cielo donde s\u00f3lo para el poeta flo\u00acrece la aut\u00e9ntica alegr\u00eda, donde, con mano divina, el amor y la amistad procuran y dispensan bendiciones a nuestro coraz\u00f3n. Lo que de nuestro pecho brot\u00f3, lo que los labios empezaron a balbucir, malogrado o tal vez conseguido, queda envuelto por la salvaje violencia del instante. Lo que brilla naci\u00f3 para el instante; lo aut\u00e9ntico permanece imperecedero en la posteridad.<br \/>\nPERSONAJE C\u00d3MICO<br \/>\nC\u00f3mo me gustar\u00eda dejar de o\u00edr hablar de posteridad. Si me pongo a hablar de ella, \u00bfqui\u00e9n har\u00e1 re\u00edr a nuestra \u00e9poca? Esta quiere y debe disfrutar. Nunca es poco la presencia de un muchacho divertido; el que sabe expresarse con gra\u00accia no amargar\u00e1 el humor del pueblo; desear\u00e1 estar ante un p\u00fablico amplio para conmoverlo con m\u00e1s seguridad. Por eso, p\u00f3rtate bien y s\u00e9 ejemplar; haz o\u00edr a la fantas\u00eda con todos sus coros, a la raz\u00f3n, al entendimiento, a la sen\u00acsibilidad, a la pasi\u00f3n; pero, eso s\u00ed, cu\u00eddate de la locura.<br \/>\nDIRECTOR<br \/>\nPero, sobre todo, \u00a1que haya acci\u00f3n! Se viene a ver; lo que gusta es mirar. Si ante los ojos ofreces una trama con mu\u00acchos sucesos, de manera que la gente se quede boquia\u00acbierta, te habr\u00e1s ganado a la masa y ser\u00e1s un hombre bie\u00acnamado. La masa s\u00f3lo puede ser movida por la masa y as\u00ed cada cual se procurar\u00e1 lo suyo. El que mucho reparte, da un poco a cada uno, y as\u00ed todos salen contentos de la sala. Si les das una pieza, d\u00e1sela en piezas, con ese rag\u00fa te sonreir\u00e1 la fortuna: lo representado con sencillez es igual de f\u00e1cil de imaginar. De nada sirve que lo ofrezcas todo entero, pues el p\u00fablico lo desmenuzar\u00e1.<br \/>\nPOETA<br \/>\nNo comprend\u00e9is lo innoble que es ese oficio, lo poco se adecua al aut\u00e9ntico artista. Veo que las chapuza esos esmerados se\u00f1ores se han convertido en tu m\u00e1xima.<br \/>\nDIRECTOR<br \/>\nSemejante reproche me deja indiferente. Aquel que qu obrar correctamente, debe servirse de la herramienta a piada. Piensa que has de partir madera blanda y mira a aquellos para quienes tienes que escribir. Uno viene aburrimiento; el otro llega ah\u00edto de su mesa y, lo que es peor, algunos lo hacen despu\u00e9s de haber le\u00eddo el peri\u00f3dico. Acuden distra\u00eddos, como a un baile de m\u00e1scaras; las damas, para lucirse, se esmeran en su arreglo y represe desinteresadamente su comedia. \u00bfQu\u00e9 imaginabas desde tus alturas po\u00e9ticas? \u00bfQu\u00e9 hay de malo en una sala llena? Observa de cerca a esos mecenas: la mitad son fr\u00edo; la otra, rudos. Uno, despu\u00e9s de la funci\u00f3n, espera jugar a las cartas; otro pasar una noche de amor al abrigo de los pechos de una fulana. \u00bfA qu\u00e9 viene, pobre loco, molestar a las amables musas para tal fin? Te lo digo: dales m\u00e1s y m\u00e1s, y mucho m\u00e1s, y as\u00ed nunca te apartar\u00e1s del objetivo. Intenta s\u00f3lo embrollar a los hombres; satisfacerlos es muy dif\u00edcil&#8230; \u00bfQu\u00e9 prefieres, el entusiasmo o el dolor?<br \/>\nPOETA<br \/>\nAnda y b\u00fascate otro esclavo \u00bfDebe el poeta desaprovechar fr\u00edvolamente el supremo derecho que la naturales dona? \u00bfCon qu\u00e9 conmueve \u00e9l a todos los corazones? \u00bfCon qu\u00e9 logra vencer todo elemento? \u00bfNo es acaso la armon\u00eda la que, saliendo del pecho, anuda el mundo al coraz\u00f3n? Cuando la naturaleza, tejiendo serena, somete en el huzo la longitud infinita del hilo; cuando, provoc\u00e1ndonos fastidio, la inarm\u00f3nica multitud de todos los seres, por entreverarse unos con otros, resuena desordenada, \u00bfqui\u00e9n, dole vida, divide en intervalos esa serie mon\u00f3tona para que tenga ritmo?, \u00bfqui\u00e9n atrae lo aislado hacia esa consagraci\u00f3n universal en la que ta\u00f1en magn\u00edficos acordes? \u00bfqui\u00e9n hace que se desencadenen con furor las tormentas y que brille con gravedad el crep\u00fasculo?, \u00bfqui\u00e9n esparce todas las bellas flores de la primavera por la senda que pisa la amada?, \u00bfqui\u00e9n trenza insignificantes hojas d\u00e1ndoles la forma de una corona merecedora de todo m\u00e9rito? La fuerza del hombre puesta de manifiesto en el poeta.<br \/>\nPERSONAJE C\u00d3MICO<br \/>\nPues usa, entonces, esas fuerzas formidables y emprende tu labor creadora como se emprende una aventura amo\u00acrosa: uno se aproxima por casualidad, siente y se queda. Poco a poco se ve atrapado y crece la dicha, pero pronto se pelea. Aunque se est\u00e9 encantado, el dolor viene y, antes de que se repare, se ha acabado la novela \u00a1Ofr\u00e9cenos una funci\u00f3n de este tipo! Echa mano de la vida en su totali\u00acdad. Todos la viven, pero no muchos la conocen; cuando les asombre, les parecer\u00e1 interesante. Poca claridad con mucho color, mucho yerro y una sombra de verdad, as\u00ed fermenta la mejor bebida, que a todo el mundo refresca y reconstituye. Entonces se reunir\u00e1 la flor de la juventud ante tu escena y escuchar\u00e1 atentamente tu mensaje, y toda alma sensible absorber\u00e1 en tu obra el sustento de su me\u00aclancol\u00eda. Ora este, ora el otro se emociona; cada cual ve lo que lleva en el coraz\u00f3n. Ya est\u00e1n dispuestos tanto a re\u00edr como a llorar. Todav\u00eda alaban el \u00edmpetu; disfrutan con la apariencia. No hay nada que conmueva al ya maduro, pero el que se est\u00e1 haciendo, siempre lo agradecer\u00e1.<br \/>\nPOETA<br \/>\nDevu\u00e9lveme entonces ese tiempo en el que yo estaba a\u00fan en formaci\u00f3n, cuando nac\u00eda siempre un manantial de can\u00actos que sal\u00edan en tumulto; cuando la niebla me velaba el mundo y los brotes promet\u00edan milagros; cuando cortaba las mil flores que llenaban todos los valles de riqueza. No ten\u00eda nada y, sin embargo, nada me faltaba: el anhelo de verdad y el placer por la alucinaci\u00f3n. Devu\u00e9lveme el em\u00acpuje desatado, la profunda y dolorosa alegr\u00eda, la fuerza del odio y el poder del amor, \u00a1devu\u00e9lveme mi juventud!<br \/>\nPERSONAJE C\u00d3MICO<br \/>\nAmigo, s\u00f3lo necesitar\u00edas la juventud si los enemigos te acosaran en los combates; si adorables muchachas se col\u00acgaran con fuerza de tu cuello; si a la cabeza de una carrera de velocidad, te llamara a lo lejos la dif\u00edcil meta; si, despu\u00e9s del torbellino de la danza, pasaras la noche bebiendo. Pero hoy, viejo se\u00f1or, s\u00f3lo tienes que interpretar con \u00e1nimo y gracia el conocido ta\u00f1ido de la lira y, vacilando en dulce errar, avanzar hacia la meta que t\u00fa mismo te ha impuesto; pero no por eso te admiramos menos. No es que, como se dice, la vejez nos haga ni\u00f1os, sino que no alcanza siendo a\u00fan aut\u00e9nticos ni\u00f1os.<br \/>\nDIRECTOR<br \/>\nYa hab\u00e9is intercambiado suficientes palabras; hacedme ver tambi\u00e9n los hechos de una vez. Mientras os pirope\u00e1is se podr\u00eda hacer algo de provecho. \u00bfPara qu\u00e9 hablar tanto de la inspiraci\u00f3n? Esta no se le presenta nunca al que vacila. Puesto que te las das de poeta, ponte al mando de la poes\u00eda. Ya sabes lo que necesitamos: queremos bebida fuertes, ponlas a fermentar inmediatamente. Lo que hoy no ocurra, no estar\u00e1 hecho ma\u00f1ana y no hay que dejar pasar ni un solo d\u00eda. Cuando se toma la decisi\u00f3n de crear, tiene que hacerse valientemente y, en lo posible, de inmediato; si no se la deja escapar, esta seguir\u00e1 haciendo efecto, porque as\u00ed ha de ser.<br \/>\nSab\u00e9is que en nuestros escenarios alemanes cada cual pone a prueba lo que desea. Por eso, en este d\u00eda, no escatim\u00e9is en decorados ni artilugios. Usad las luces del cielo la grande y la peque\u00f1a; pod\u00e9is derrochar las estrella; que no falte ni agua, ni fuego, ni paredes de roca, ni animales, ni plantas. Que entre en la estrechez del escenario todo el c\u00edrculo de la Creaci\u00f3n y vaya, con moderada rapidez, pasando por el mundo, del Cielo al Infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">PR\u00d3LOGO EN EL CIELO<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(EL SE\u00d1OR. Las Huestes celestiales. Despu\u00e9s MEFIST\u00d3FELE: Se acercan los tres Arc\u00e1ngeles.)<\/p>\n<p>RAFAEL<br \/>\nEl Sol templa, a la antigua usanza, el duelo de canto de las esferas hermanadas y culmina con un rayo su prescrito viaje. Su luz da fuerza a los \u00e1ngeles, aunque ninguno puede dar raz\u00f3n de \u00e9l. Las nobles y sublimes obras est\u00e1 tan espl\u00e9ndidas como el primer d\u00eda.<br \/>\nGABRIEL<br \/>\nY, con una velocidad inconcebible, la hermosa Tierra gira r\u00e1pida sobre su eje e intercambia el esplendor paradis\u00edaco con la noche profunda y estremecedora. Grandes oleadas de mar rompen en espuma al estrellarse en la honda base de las rocas, y estas y el mar son arrastrados por el r\u00e1pido y eterno curso de la esfera.<br \/>\nMIGUEL<br \/>\nLas tempestades rugen con el desaf\u00edo del mar y la tierra, de la tierra y la mar, a su alrededor e, iracundas, van tres zando una cadena del m\u00e1s poderoso influjo. All\u00ed, una desolaci\u00f3n ardiente hace brillar la senda que precede trueno; pero tus mensajeros, Se\u00f1or, admiran el apacible caminar de tu d\u00eda.<br \/>\nLOS TRES A LA VEZ<br \/>\nEsta visi\u00f3n da fuerzas a los \u00e1ngeles, porque nadie puede dar raz\u00f3n de Ti y todas tus nobles obras est\u00e1n espl\u00e9ndidas como el primer d\u00eda.<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\nSe\u00f1or, ya que te acercas otra vez a preguntar c\u00f3mo nos va todo por aqu\u00ed, y ya que te agrad\u00f3 mirarme en otros tiem\u00acpos, estoy de nuevo entre tu servidumbre. Perdona que no pueda hablarte con palabras elevadas, aunque de m\u00ed se mofe toda esta reuni\u00f3n; mi patetismo te har\u00eda re\u00edr, si no te hubieras acostumbrado a dejar de hacerlo. No s\u00e9 nada sobre el sol y los mundos, s\u00f3lo veo c\u00f3mo se atormenta el hombre. El peque\u00f1o dios del mundo sigue igual que siem\u00acpre, tan extra\u00f1o como el primer d\u00eda. Vivir\u00eda un poco me\u00acjor si no le hubieras dado el reflejo de la luz celestial, a la que \u00e9l llama raz\u00f3n y que usa s\u00f3lo para ser m\u00e1s brutal que todos los animales. Lo comparo, con licencia de Vuestra Gracia, con esas cigarras zancudas que vuelan continua\u00acmente, dando saltos, y, una vez que est\u00e1n sobre la hierba, cantan su vieja canci\u00f3n. \u00a1Si al menos permaneciera en la hierba!, pero no, tiene que meter las narices donde no le importa.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\n\u00bfNo tienes nada m\u00e1s que decir?, \u00bfs\u00f3lo vienes aqu\u00ed a acu\u00acsar? \u00bfEs que no hay sobre la tierra nada bueno?<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\nNo, Se\u00f1or; sinceramente me parece que all\u00ed todo va tan mal como siempre. Compadezco la vida de calamidades que llevan los hombres. Ni siquiera me apetece atormen\u00actar a esos desdichados.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\n\u00bfConoces a Fausto?<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\n\u00bfEl doctor?<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\nMi servidor.<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\nS\u00ed; y cierto es que os sirve de una manera muy peculiar. Ni la comida ni la bebida de ese insensato son terrenales. Su inquietud lo inclina hacia lo inalcanzable, pero percibe su locura s\u00f3lo a medias. Le exige al Cielo las m\u00e1s hermosas estrellas y a la Tierra los goces m\u00e1s elevados y, sin embargo, nada cercano ni lejano sacia su pecho profundamente agitado.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\nAunque ahora me sirve en la confusi\u00f3n, pronto lo llevar\u00e9 a la claridad. El jardinero sabe, cuando el arbolito echa renuevos, que le crecer\u00e1n ramas y le saldr\u00e1n frutas.<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 apost\u00e1is? Todav\u00eda hab\u00e9is de perder si me permit\u00eds llevarlo a mi terreno.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\nMientras \u00e9l viva sobre la tierra, no te ser\u00e1 prohibido intentarlo. Siempre que tenga deseos y aspiraciones, el hombre puede equivocarse.<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\nTe lo agradezco, pues con los muertos nunca me he entendido muy bien. Prefiero unas mejillas frescas y gordezuelas. Con un cad\u00e1ver no me encuentro nunca a gusto: me pasa lo que al gato con el rat\u00f3n.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\nBien, lo dejo a tu disposici\u00f3n. Aparta a esa alma de su fuente originaria y, si puedes aferrarla por tu camino, ll\u00e9\u00acvala abajo, junto a ti. Pero te avergonzar\u00e1 reconocer que un hombre bueno, incluso extraviado en la oscuridad, es consciente del buen camino.<br \/>\nMEFIST\u00d3FELES<br \/>\n\u00a1Muy bien!, no tardaremos mucho tiempo. No me da miedo la apuesta. Perm\u00edteme, si logro mi objetivo, sen\u00actirme henchido por mi triunfo. Para mi regogijo, \u00e9l tendr\u00e1 que morder el polvo, como mi t\u00eda, la famosa serpiente.<br \/>\nEL SE\u00d1OR<br \/>\nPodr\u00e1s actuar con toda libertad. Nunca he odiado a tus se\u00acmejantes. De todos los esp\u00edritus que niegan, el p\u00edcaro es el que menos me desagrada. El hombre es demasiado pro\u00acpenso a adormecerse; se entrega pronto a un descanso sin estorbos; por eso es bueno darle un compa\u00f1ero que lo es\u00actimule, lo active y desempe\u00f1e el papel de su demonio. Pero vosotros, aut\u00e9nticos hijos de Dios, disfrutad de la vi\u00acviente y rica belleza. Que lo cambiante, lo que siempre act\u00faa y est\u00e1 vivo, os encierre en los suaves confines del amor, y fijad en ideas eternas lo que flota en oscilantes apariencias.<\/p>\n<p>(El Cielo se cierra y los Arc\u00e1ngeles se dis\u00acpersan.)<\/p>\n<p>MEFIST\u00d3FELES<br \/>\nDe vez en cuando me gusta ver al Viejo y me guardo de indisponerme y romper con \u00c9l. Es muy generoso que un se\u00f1or tan grande tenga la bondad de hablar incluso con el diablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">LA TRAGEDIA<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">PRIMERA PARTE<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">DE NOCHE<\/p>\n<p>(En una habitaci\u00f3n g\u00f3tica, estrecha y de altas b\u00f3vedas, FAUSTO est\u00e1 sentado en un sill\u00f3n ante su pupitre.)<\/p>\n<p>FAUSTO<br \/>\nAy, he estudiado ya Filosof\u00eda, Jurisprudencia, Medicina y tambi\u00e9n, por desgracia, Teolog\u00eda, todo ello en profundidad extrema y con enconado esfuerzo. Y aqu\u00ed me veo, pobre loco, sin saber m\u00e1s que al principio. Tengo los t\u00edtulos de Licenciado y de Doctor y har\u00e1 diez a\u00f1os que arrastro mis disc\u00edpulos de arriba abajo, en direcci\u00f3n recta o curva, y veo que no sabemos nada. Esto consume mi coraz\u00f3n. Claro est\u00e1 que soy m\u00e1s sabio que todos esos necios doctores, licenciados, escribanos y frailes; no me atormentan ni los escr\u00fapulos ni las dudas, ni temo al infierno ni al demonio. Pero me he visto privado de toda alegr\u00eda; no creo saber nada con sentido ni me jacto de poder ense\u00f1ar algo que mejore la vida de los hombres y cambie su rumbo. Tampoco tengo bienes ni dinero, ni honor, ni distinciones ante el mundo. Ni siquiera un perro querr\u00eda seguir viviendo en estas circunstancias. Por eso me he entregado a la magia: para ver si por la fuerza y la palabra del esp\u00edritu me son revelados ciertos misterios; para no tener que decir con agrio sudor lo que no s\u00e9; para conseguir reconocerlo que el mundo contiene en su interior; para contemplar toda fuerza creativa y todo germen y no volver a crear confusi\u00f3n con las palabras.<br \/>\nOh, reflejo de la luna llena, por la que tantas veces vel\u00e9 sentado ante este pupitre hasta que aparec\u00edas, melanc\u00f3lico amigo, sobre los libros y los papeles, si iluminaras por \u00fal\u00actima vez mi pena; \u00a1ay!, si pudiera andar por las cumbres de los montes bajo tu amada claridad; flotar en las grutas acompa\u00f1ado de esp\u00edritus; vagar en tu penumbra por los prados y, habi\u00e9ndose disipado todas las brumas del saber, ba\u00f1arme, robusto, en tu roc\u00edo. \u00a1Ah!, \u00bfpero seguir\u00e9 preso en esta c\u00e1rcel?, agujero maldito y h\u00famedo, hecho en un muro a trav\u00e9s del cual incluso la querida luz del cielo en\u00actra turbia al pasar por las vidrieras. Encerrado detr\u00e1s de un mont\u00f3n de libros ro\u00eddos por los gusanos y cubiertos de polvo, que llegan hasta las altas b\u00f3vedas y est\u00e1n envuel\u00actos en papel ahumado. Cercado por cofres y retortas, ahe\u00acrrojado por instrumentos y trastos de los antepasados. Este es tu mundo, \u00a1vaya un mundo!<br \/>\n\u00bfY a\u00fan te preguntas por qu\u00e9 tu coraz\u00f3n se para, teme\u00acroso, en el pecho? \u00bfPor qu\u00e9 un dolor inexplicable inhibe tus impulsos vitales? En lugar de la naturaleza viva, en medio de la que Dios puso al hombre, lo que te rodea son osamentas de animales y esqueletos humanos humeantes y mohosos.<br \/>\n\u00a1Huye!, sal fuera, a la amplia llanura. \u00bfNo te ser\u00e1 sufi\u00acciente compa\u00f1\u00eda ese libro misterioso, aut\u00f3grafo de Nos\u00actradamus? Con su ayuda reconocer\u00e1s el curso de las estrellas y, cuando la naturaleza te haya instruido, aumen\u00actar\u00e1 en ti la fuerza del alma, como si un esp\u00edritu le hablara a otro. En vano tratar\u00e1s de explicar los sagrados signos mediante la ayuda de la \u00e1rida reflexi\u00f3n; \u00a1volad, oh esp\u00edri\u00actus, junto a m\u00ed y decidme si me o\u00eds! (Abre el libro y serva el signo del Macrocosmosl.) \u00a1Ah!, qu\u00e9 deleite corre de s\u00fabito, al mirarlo, todos mis sentidos. Siento c\u00f3mo la joven y santa felicidad vital me fluye por m\u00fasculos y las venas con renovado ardor. \u00bfFue acaso un Dios el que escribi\u00f3 estos signos que calman el furor de mi interior, llenan mi pobre coraz\u00f3n de gozo y, con un impulso secreto, me desvelan las fuerzas naturales? \u00bfSoy acaso, un dios? Todo se llena de claridad. En estos trazos puros se evidencia ante mi esp\u00edritu la activa naturaleza. Ahora s\u00ed que entiendo lo que dice el sabio: \u00abNo est\u00e1 cerrado el mundo espiritual; son tus sentidos los que est\u00e1n cerrados, es tu coraz\u00f3n el que est\u00e1 muerto; disc\u00edpulo, levanta, y ba\u00f1a infatigablemente tu pecho terrenal en la aurora\u00bb. (Observa el signo.)<br \/>\n\u00a1C\u00f3mo se entreteje el conjunto de las cosas en el Todo y c\u00f3mo lo uno repercute y vive en lo otro! \u00a1C\u00f3mo las fuerzas celestiales suben y bajan y se siguen los \u00e1ureos cangilones! \u00a1Con un vaiv\u00e9n que huele a bendici\u00f3n, bajan desde el cielo a recorrer la tierra y hacen que resuene en armon\u00eda el universo!<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 espect\u00e1culo!; pero, ay, \u00a1es s\u00f3lo un espect\u00e1culo! \u00bfD\u00f3nde te comprender\u00e9, naturaleza infinita? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1is, pechos, fuentes de la vida de las que penden el cielo y la tierra y adonde el coraz\u00f3n marchito acude? Vosotros man\u00e1is en torrentes y aliment\u00e1is el mundo; \u00bflanguidezco yo en vano? (Hojea el libro de mala gana y ve el signo del Esp\u00edritu de la Tierra.)<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 diferente es el efecto de este signo sobre m\u00ed! T\u00fa, Esp\u00edritu de la Tierra, me resultas m\u00e1s cercano. Siento que mis fuerzas aumentan, ardo como si hubiera bebido un vino nuevo; siento valor para aventurarme por el mundo, para afrontar el dolor y la fortuna que me reporte la tierra, para adentrarme en la tempestad y no temer el crujido de la nave al zozobrar. Las nubes se amontonan sobre m\u00ed, la luna oculta su luz, la l\u00e1mpara se extingue, el ambiente est\u00e1 h\u00famedo. Unos rayos rojos se concentran sobre mi cabeza, un estremecimiento va descendiendo desde la b\u00f3veda y se hace due\u00f1o de m\u00ed. Siento que flotas sobre m\u00ed, esp\u00edritu an\u00achelado, \u00a1rev\u00e9late! Ah, \u00a1c\u00f3mo se desgarra mi coraz\u00f3n! Mis sentidos se abren a nuevos sentimientos. Mi coraz\u00f3n est\u00e1 plenamente entregado a ti. \u00a1Rev\u00e9late!, aunque me cueste la vida. (Toma el libro y pronuncia misteriosamente el signo del ESP\u00cdRITU. Se enciende una llama rojiza y el ES\u00acP\u00cdRITU aparece en la llama.)<br \/>\nESP\u00cdRITU<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n me llama?<br \/>\nFAUSTO (Volviendo la cara.)<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 aterradora visi\u00f3n!<br \/>\nESP\u00cdRITU<br \/>\nMe has atra\u00eddo aqu\u00ed con gran poder, absorbi\u00e9ndome lejos de mi esfera; y ahora, \u00bfqu\u00e9?<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00a1Vete!; no te soporto.<br \/>\nESP\u00cdRITU<br \/>\nHas suplicado, hasta quedarte sin aliento, poder contem\u00acplarme, poder o\u00edr mi voz y ver mi cara; el fuerte anhelo de tu alma me ha atra\u00eddo aqu\u00ed, y aqu\u00ed estoy. \u00a1Qu\u00e9 deplorable pavor se ha apoderado de ti, superhombre! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la llamada del alma? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el pecho que cre\u00f3 un mundo dentro de s\u00ed, lo port\u00f3, lo cuid\u00f3 y, temblando de gozo, se en\u00acgrandeci\u00f3 para elevarse a nuestra altura, la de los esp\u00edritus? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Fausto, cuya voz reson\u00f3 para que acudiera? \u00bfEres t\u00fa el que, al respirar mi h\u00e1lito, tiembla en lo m\u00e1s pro\u00acfundo de su vida, gusano asustadizo y encogido?<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00bfPodr\u00eda eludirte, hijo de la llama? Yo soy Fausto; yo soy tu semejante.<br \/>\nESP\u00cdRITU<br \/>\nEn las mareas de la vida, en la tempestad de la acci\u00f3n, si y bajo en oleadas, me agito de un lado para otro. El nacimiento y la sepultura son un mar eterno, una trama cambiante, una vida candente que voy tejiendo en el veloz telar del tiempo, para hacerle a la divinidad su manto viviente.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\nT\u00fa, que das vueltas por el ancho mundo, \u00a1qu\u00e9 cercano me siento a ti, atareado esp\u00edritu!<br \/>\nESP\u00cdRITU<br \/>\nTe asemejas al esp\u00edritu que concibes, no a m\u00ed. (Desaparece.)<br \/>\nFAUSTO (Desplom\u00e1ndose.)<br \/>\n\u00bfNo a ti? Entonces, \u00bfa qui\u00e9n me asemejo? Yo, imagen de Dios, ni siquiera soy semejante a ti. (Llaman.) Oh, muerte, ya s\u00e9 qui\u00e9n es: es mi f\u00e1mulo. \u00a1Mi m\u00e1s hermozo gozo se echa a perder! \u00a1Que este ser rastrero y mezquino interrumpa semejante riqueza de visiones!<br \/>\n(Entra WAGNER en bat\u00edn y gorro de dormir y con una l\u00e1mpara en la mano. FAUTO se vuelve de mala gana.)<br \/>\nWAGNER<br \/>\n\u00a1Perdone!, le he escuchado declamar; \u00bfno le\u00eda usted una tragedia griega? Me gustar\u00eda iniciarme en ese arte, pues resulta provechoso hoy en d\u00eda. He o\u00eddo muchas veces que un actor puede aleccionar a un predicador.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\nSiempre y cuando el predicador sea un actor, lo cual puede muy bien pasar en los tiempos que corren.<br \/>\nWAGNER<br \/>\n\u00a1Ay!, estando tan encerrado en el museo y viendo el mundo apenas los d\u00edas de fiesta, y eso a trav\u00e9s de un cata\u00aclejo, s\u00f3lo desde una distancia lejana, \u00bfc\u00f3mo quer\u00e9is que lo domine por la persuasi\u00f3n?<br \/>\nFAUSTO<br \/>\nSi no lo sientes, no lo lograr\u00e1s; si no brota de tu alma y no consigues estremecer los corazones de todos los oyentes con un placer fuerte y primario, lim\u00edtate a sentarte. Re\u00fane piezas, prepara un rag\u00fa con las sobras de otros y reaviva las miserables llamas de tu diminuto mont\u00f3n de cenizas. Agradando el paladar obtendr\u00e1s la admiraci\u00f3n de los ni\u00ac\u00f1os y de los monos, pero no conseguir\u00e1s conmover otros corazones si del coraz\u00f3n nada te sale.<br \/>\nWAGNER<br \/>\nS\u00f3lo la oratoria reporta fortuna al orador, pero siento que estoy muy atrasado en este arte.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00a1Busca una ganancia honrada! \u00a1No seas como el buf\u00f3n que hace sonar las campanillas! La raz\u00f3n y el buen sen\u00actido se manifiestan con muy poco arte, y si te tomas en se\u00acrio el decir algo, \u00bfnecesitar\u00e1s entonces las palabras? S\u00ed. Tus discursos de gran brillo, en los que sacas punta a todo asunto humano, son tan molestos como el viento oto\u00f1al que, acompa\u00f1ado de bruma, sopla entre las hojas.<br \/>\nWAGNER<br \/>\n\u00a1Ay, Dios!, el arte es largo, pero nuestra vida corta. En mis afanes cr\u00edticos, siento muchas veces miedo en la ca\u00acbeza y en el pecho. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es obtener los medios con los que ascender hasta las fuentes! Antes de haber llegado a la mitad del camino, uno, pobre diablo, habr\u00e1 de morirse.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00bfEs el pergamino una fuente sagrada de la que un sorbo saciar\u00e1 nuestra sed para la eternidad? No, no reparar\u00e1s tu sed si la bebida no brota de ti mismo.<br \/>\nWAGNER<br \/>\nDisc\u00falpeme y perm\u00edtame que le diga que es un gran pla\u00accer trasladarse al esp\u00edritu de otros tiempos, ver c\u00f3mo pens\u00f3 el sabio antes de nosotros, y c\u00f3mo hemos continuado admirablemente nuestro camino.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\nS\u00ed, \u00a1hasta las estrellas hemos llegado! Amigo m\u00edo, el pasado es para nosotros un libro de siete sellos. Eso que llamas el esp\u00edritu de otros tiempos no es m\u00e1s que el esp\u00edritu de aquellas personas en las que los tiempos se reflejan. Y la verdad es que, a menudo, son una aut\u00e9ntica l\u00e1stima; vamos, para echar a correr s\u00f3lo de verlos: un saco de inmundicia o un desv\u00e1n, o todo lo m\u00e1s un drama hist\u00f3rico\u00a0 con espl\u00e9ndidas m\u00e1ximas morales de tipo pragm\u00e1tico, como las que se ponen en boca de los t\u00edteres.<br \/>\nWAGNER<br \/>\nPero algo sabr\u00eda cada uno de ellos de lo que son el mundo y el coraz\u00f3n y el talante humanos.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\nSabr\u00edan lo que normalmente se llama saber; pero, \u00bfqui\u00e9n se atreve realmente a poner los puntos sobre las \u00edes? Los pocos que sab\u00edan algo, y que insensatamente no se cuidaron de expresar lo que llevaban en su lleno coraz\u00f3n, mostrando a la plebe su sentimiento y su punto de vista, fueron crucificados o llevados a la hoguera. Pero, perdona amigo, la noche est\u00e1 muy avanzada; hemos de interrumpir nuestra conversaci\u00f3n por esta vez.<br \/>\nWAGNER<br \/>\nDe buena gana me mantendr\u00eda en vela para seguir hablando con usted con tanta erudici\u00f3n. Pero ma\u00f1ana que es primer d\u00eda de Pascua, d\u00e9jeme que le haga otras preguntas. Me he entregado, diligente, al estudio, pero, aunque s\u00e9 mucho, me gustar\u00eda saberlo todo. (Se va.)<br \/>\nFAUSTO (Solo.)<br \/>\n\u00a1Cu\u00e1nto tarda en disiparse la esperanza en la cabeza de quien se aferra a bagatelas y, escarbando curiosamente en busca de tesoros, se siente feliz si encuentra lombrices. \u00bfC\u00f3mo es posible que en este lugar, donde me rodea una multitud de esp\u00edritus, se haya atrevido a dejarse o\u00edr la voz de semejante hombre? Pero, ay, por esta vez debo agrade\u00accerle al m\u00e1s m\u00edsero de los hijos de la tierra el haberme arrancado de la desesperaci\u00f3n que amenazaba con destro\u00aczarme los sentidos. La aparici\u00f3n fue tan colosal que no pude menos que sentirme como un enano.<br \/>\nYo, imagen de Dios, que cre\u00eda hallarme muy cerca de la verdad eterna, me hab\u00eda despojado de mi ser terreno y go\u00aczaba de m\u00ed mismo en el fulgor y la claridad celestiales; yo, crey\u00e9ndome superior a un querub\u00edn, derramaba la fuerza libre por las venas de la naturaleza y me atrev\u00eda, lleno de esperanza, a disfrutar de una vida de dioses, creando. \u00a1C\u00f3mo habr\u00eda de pagarlo! \u00a1Un trueno me ha ani\u00acquilado!<br \/>\nNo debo pretender asemejarme a Ti. Aunque tuve fuer\u00aczas para atraerte, me faltan para retenerte. En aquel ins\u00actante de gran ventura, me sent\u00ed al mismo tiempo tan grande y tan peque\u00f1o: t\u00fa me has lanzado con un empuj\u00f3n cruel al destino inseguro de los hombres. \u00bfQui\u00e9n me en\u00acse\u00f1ar\u00e1 ahora?, \u00bfqu\u00e9 debo evitar?, \u00bfdebo obedecer a aquel impulso? Tanto nuestros actos como nuestras pasiones es\u00actorban el fluir de nuestra vida.<br \/>\nA lo mejor que el alma ha acogido se a\u00f1ade m\u00e1s y m\u00e1s materia extra\u00f1a. Cuando alcanzamos lo bueno de este mundo, le damos el nombre de locura y enga\u00f1o. Los mag\u00acn\u00edficos sentimientos que nos llenaron de vida, se queda\u00acron anquilosados en el caos del mundo. Si con audaz vuelo la fantas\u00eda se lanza, esperanzada, ampliando el es\u00acpacio hacia el infinito, le basta luego un peque\u00f1o recodo si, pasada la fortuna, fracasa en el torbellino del tiempo. La preocupaci\u00f3n anida de inmediato en las profundidades del coraz\u00f3n; all\u00ed da p\u00e1bulo a secretos dolores, se mece, in\u00acquieta, y perturba el plan y la calma; se cubre constante\u00acmente con m\u00e1scaras nuevas: puede aparecer como casa y corte, corno mujer y ni\u00f1o, como fuego y agua, daga y ve\u00acneno; pero, sobre todo, te estremece lo que no te afecta y siempre lloras lo que nunca pierdes.<br \/>\n\u00a1No soy como los dioses!, bien lo noto. Soy como un gusano que escarba el polvo y al que, nutri\u00e9ndose de polvo, aplasta y sepulta la pisada del caminante.<br \/>\n\u00bfNo es polvo lo que en esa alta pared de cien balda me sofoca? \u00bfNo hay polvo en los mil cachivaches que me abruman y me confinan en este mundo de polillas? \u00bfHabr\u00e9 de leer, quiz\u00e1, en miles de libros, que por todas partes los hombres se torturan y que aqu\u00ed y all\u00e1 hubo uno feliz? \u00bfDe qu\u00e9 te r\u00edes sard\u00f3nicamente, hueca calavera? \u00bfSe extravi\u00f3 tu seso como el m\u00edo? \u00bfBusc\u00f3 el d\u00eda claro y, ansiando la verdad, se perdi\u00f3 lamentablemente en el crep\u00fasculo? Instrumentos, ya s\u00e9 que me hac\u00e9is burla con vuestras ruedas, dientes, cilindros y planchas: yo estaba junto a la puerta y tendr\u00edais que haberme servido de llave pero a pesar de que vuestras barbas est\u00e1n rizadas, no abr\u00eds el cerrojo. Misteriosa en pleno d\u00eda, la naturaleza no se deja quitar el velo, y lo que ella no muestra a tu esp\u00edritu no lo puedes forzar t\u00fa con palancas y tornillos. T\u00fa, viejo trasto que no he usado, s\u00f3lo est\u00e1s aqu\u00ed porque mi padre te utiliz\u00f3. T\u00fa, viejo pergamino, te has ennegrecido con el humo de la l\u00e1mpara que est\u00e1 sobre el pupitre. \u00a1Mas me hubiera valido disipar mis pocos haberes, que vivir agobiado con ellos! Lo que se hereda de los padres, has de ganarlo para llegar a hacerlo tuyo. Lo que no se utiliza se convierte en pesada carga; s\u00f3lo lo que el instante crea puede ser usado por este.<br \/>\nPero, \u00bfpor qu\u00e9 se fija mi vista en aquel punto? \u00bfEs ese frasquito un im\u00e1n para los ojos? \u00bfPor qu\u00e9, de pronto, todo se vuelve dulce claridad para m\u00ed, como si en el bosque de la noche me iluminara el fulgor de la luna?<br \/>\nTe saludo, redoma singular, que ahora, con respeto cojo de tu estante. En ti venero el ingenio y la habilidad del hombre. T\u00fa, s\u00edntesis de todos los propicios jugos que adormecen, t\u00fa, extracto de sutil fuerza mortal, \u00a1conc\u00e9dele tus favores a tu due\u00f1o! Te miro y el dolor queda paliado; te tomo y se moderan mis ansias, la marea del alma va bajando m\u00e1s y m\u00e1s. Soy transportado hacia alta mar, el espejo del agua brilla a mis pies: un nuevo d\u00eda llama a orillas nuevas.<br \/>\nUn carro de fuego vuela en leve vaiv\u00e9n y se me acerca. Estoy dispuesto a cruzar por nuevas sendas y llegar a nue\u00acvas esferas de actividad pura. \u00bfVas a merecer t\u00fa, que a\u00fan eres un gusano, esta alta vida, este placer de dioses? \u00a1S\u00ed, s\u00f3lo consiste en volverle decidido la espalda al dulce sol de esta tierra! Prep\u00e1rate a forzar las puertas ante las que todos quieren pasar de largo. Ya es hora de demostrar mediante hechos que la dignidad del hombre no cede ante la grandeza de los dioses; que no siente temor cuando se encuentra ante esa oscura sima en la que la fantas\u00eda se condena a su propio tormento; que no elude adentrarse por ese estrecho pasaje, alrededor de cuya abertura arde en llamas el infierno entero; que puede, resuelto, deci\u00acdirse a dar ese paso, aun a riesgo de convertirse en nada.<br \/>\nBaja pues, recipiente l\u00edmpido, recipiente de cristal. Sal de tu viejo estuche, en el que no he pensado durante mu\u00acchos a\u00f1os. En las fiestas paternas reluc\u00edas y alegrabas a los graves invitados cuando pasabas de mano en mano. Era obligaci\u00f3n del que beb\u00eda explicar el rico lujo y arte de tus relieves y vaciarte de un trago. Esto me recuerda a mu\u00acchas noches de mi juventud. En esta ocasi\u00f3n no tengo que pasarte a mi vecino, ni he de mostrar mi ingenio al ver tus adornos; aqu\u00ed hay un jugo que produce una r\u00e1pida em\u00acbriaguez y que, con oscuro fluir, colmar\u00e1 mi vaciedad. Sea este el \u00faltimo trago que prepare y elija. Lo dedico, con toda mi alma, como saludo festivo y solemne, a la ma\u00f1ana. (Se lleva el recipiente a la boca.)<br \/>\n(Repique de campanas y c\u00e1nticos de coros.)<\/p>\n<p>CORO DE LOS \u00c1NGELES<br \/>\n\u00a1Cristo ha resucitado!<br \/>\nAlegr\u00eda al mortal,<br \/>\nal que estaba sumido<br \/>\nen funestas, insidiosas<br \/>\ny heredadas taras.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 profunda melod\u00eda, qu\u00e9 sonido claro aparta con fuerza el vaso de mi boca? Campanas silenciosas, \u00bfanunci\u00e1is ya la primera hora de la Pascua? Coros, \u00bfcant\u00e1is el canto de consuelo que en la noche de la Vigilia pascual fue entonado por los labios de los \u00e1ngeles y sirvi\u00f3 de testimonio de la Nueva Alianza?<br \/>\nCORO DE LAS MUJERES<br \/>\nCon perfumes y ung\u00fcentos lo embalsamamos.<br \/>\nNosotras, sus fieles, all\u00ed lo dejamos.<br \/>\nCon vendas y lienzos, pulcro, lo envolvimos.<br \/>\nMas, de vuelta al Sepulcro, a Cristo no vimos.<br \/>\nCORO DELOS \u00c1NGELES<br \/>\n\u00a1Cristo ha resucitado!<br \/>\nDichoso quien lo am\u00f3,<br \/>\npues super\u00f3 la prueba<br \/>\nque, aun siendo dolorosa,<br \/>\nnos da la salvaci\u00f3n.<br \/>\nFAUSTO<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 me busc\u00e1is, melod\u00edas celestiales, con fuerza y dulzura a la vez, a m\u00ed, que estoy sumido en el polvo? Sonad donde haya hombres m\u00e1s sensibles. Oigo el mensaje, pero me falta la fe. No me atrevo a elevarme a esas esferas de donde procede la Buena Noticia, pero este son que o\u00ed de ni\u00f1o me llama de nuevo hacia la vida. El beso del amor celestial ca\u00eda sobre m\u00ed en la grave tranquilidad de la fiesta; entonces, sonaban las campanas llenas de presa\u00acgios y era un placer ardiente la oraci\u00f3n. Un anhelo noble e inconcebible me impulsaba a andar por bosques y pra\u00acderas entre miles de c\u00e1lidas l\u00e1grimas; sent\u00eda que un mundo nac\u00eda ante m\u00ed. Esta canci\u00f3n me anunciaba anima\u00acdos juegos juveniles y de libre dicha en la primavera. Hoy, el recuerdo, con sentimientos pueriles, hace que retroceda ante el \u00faltimo y grave paso. \u00a1Seguid sonando, cantos celestiales! \u00a1Las l\u00e1grimas caen, la tierra me recobra!<br \/>\nCORO DE LOS DISC\u00cdPULOS<br \/>\nMientras que el sepultado<br \/>\nvivo, sublime y espl\u00e9ndido<br \/>\npor fin ha resucitado<br \/>\ny est\u00e1 del gozo creador<br \/>\ncercano, aqu\u00ed nosotros,<br \/>\naferrados a la tierra,<br \/>\npenarnos. \u00c9l nos dej\u00f3<br \/>\nen congoja a los suyos.<br \/>\n\u00a1Ay!, \u00a1c\u00f3mo hemos de llorar,<br \/>\nmaestro, la gloria tuya!<br \/>\nCORO DE LOS \u00c1NGELES<br \/>\n\u00a1Cristo ha resucitado<br \/>\nde tu seno, corrupci\u00f3n!<br \/>\nLiberad vuestras cadenas.<br \/>\nAlabadle, activos;<br \/>\ndemostradle vuestro amor,<br \/>\ncomed fraternalmente,<br \/>\npredicadlo en viajes,<br \/>\nanunciad la Salvaci\u00f3n.<br \/>\nEl maestro, cercano,<br \/>\nsiempre ir\u00e1 con vosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">ANTE LA PUERTA DE LA CIUDAD<\/p>\n<p>(Salen paseantes de toda \u00edndole.)<\/p>\n<p>ALGUNOS APRENDICES<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 sal\u00eds?<br \/>\nOTROS<br \/>\nPorque vamos a la Hoster\u00eda de los Cazadores.<br \/>\nLOS DE ANTES<br \/>\nQueremos ir paseando al molino.<br \/>\nUN APRENDIZ<br \/>\nOs aconsejo que vay\u00e1is a Wasserhof.<br \/>\nAPRENDIZ 2.\u00b0<br \/>\nEl camino hasta all\u00ed no es bonito.<br \/>\nLOS DEM\u00c1S<br \/>\nEntonces, \u00bfqu\u00e9 haces t\u00fa?<br \/>\nAPRENDIZ 3.\u00b0<br \/>\nYo voy con los dem\u00e1s.<br \/>\nAPRENDIZ 4.\u00b0<br \/>\nVayamos hasta Burgdorf: seguro que all\u00ed encontraremos las muchachas m\u00e1s guapas y la mejor cerveza.<br \/>\nAPRENDIZ 5.\u00b0<br \/>\nCompa\u00f1ero de juergas. \u00bfQuieres que te den una paliza por tercera vez? No quiero ir all\u00ed, me espanta ese lugar.<br \/>\nCRIADA<br \/>\nNo, no, \u00a1yo regreso a la ciudad!<br \/>\nOTRAS CRIADAS<br \/>\nSeguro que lo encontramos junto a esos chopos.<br \/>\nLA ANTERIOR<br \/>\nPara m\u00ed no es nada seductor; \u00e9l se pondr\u00e1 a tu lado, \u00e9l solo bailar\u00e1 contigo en la explanada. \u00a1Qu\u00e9 gano yo con tu suerte!<br \/>\nOTRA<br \/>\nSeguro que hoy no est\u00e1 solo; nos ha dicho que el del pelo rizado vendr\u00e1 con \u00e9l.<br \/>\nESTUDIANTE<br \/>\n\u00a1Caramba con los andares de esas buenas mozas! Hermano, vamos, tenemos que acompa\u00f1arlas. Cerveza recia, tabaco arom\u00e1tico y una criada bien vestida: eso es lo que me gusta.<br \/>\nUNA SE\u00d1ORITA<br \/>\n\u00a1Mira aquellos apuestos muchachos! Es una aut\u00e9ntica ver\u00acg\u00fcenza. Pudiendo tener la compa\u00f1\u00eda m\u00e1s selecta, persi\u00acguen a esas criadas.<br \/>\nESTUDIANTE 2.\u00b0 (Al primero.)<br \/>\nNo tan r\u00e1pido. Por all\u00ed vienen dos delicadamente arregla\u00acdas. Mi vecina es una de ellas; me siento muy atra\u00eddo por esa muchacha. Van con paso tranquilo, pero acabar\u00e1n por alcanzarnos.<br \/>\nESTUDIANTE 1.\u00b0<br \/>\nNo, hermano, no quiero exquisiteces.. La mano que mo\u00acvi\u00f3 la escoba el s\u00e1bado, te acaricia el domingo como nadie.<br \/>\nUN BURGU\u00c9S<br \/>\nNo, no me gusta el nuevo alcalde. Desde que desem\u00acpe\u00f1a su cargo est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s insolente. Y \u00bfqu\u00e9 hace por la ciudad? \u00bfNo est\u00e1 cada vez peor? Hay que obede\u00accer m\u00e1s que nunca y pagar m\u00e1s que en ning\u00fan tiempo anterior.<br \/>\nUN MENDIGO (Canta.)<br \/>\nDistinguidos se\u00f1ores y bellas damas<br \/>\nelegantes y de suave tez,<br \/>\ndignaos echarme una mirada,<br \/>\ny en vano no sonar\u00e1s, organillo.<br \/>\nS\u00f3lo es feliz aquel que puede dar.<br \/>\nEl d\u00eda que es de fiesta para todos<br \/>\nes para m\u00ed un d\u00eda de cosecha.<br \/>\nOTRO BURGU\u00c9S<br \/>\nLos domingos y la fiestas no hay nada mejor que charlar de guerras y batallas, mientras que all\u00e1, en la lejana Tur\u00acqu\u00eda, los pueblos luchan entre s\u00ed. Uno bebe su vaso sen\u00actado junto a la ventana, ve las barcas engalanadas que van r\u00edo abajo y vuelve a casa bendiciendo las \u00e9pocas de paz.<br \/>\nTERCER BURGU\u00c9S<br \/>\nEso mismo hago yo, se\u00f1or vecino, y all\u00e1 pueden abrirse la cabeza y todo puede andar revuelto con tal de que en casa todo siga como siempre.<br \/>\nVIEJA (A las se\u00f1oritas.)<br \/>\n\u00a1Ay, qu\u00e9 elegantes!, \u00a1la hermosa sangre joven! \u00bfQui\u00e9n no se fijar\u00e1 en vosotras? Pero no se\u00e1is tan orgullosas, ya est\u00e1 bien. Sabr\u00e9 conseguir lo que quer\u00e9is.<br \/>\nUNA SE\u00d1ORITA<br \/>\n\u00a1Vamos, Agathe! Me cuidar\u00e9 mucho de que me vea la gente en compa\u00f1\u00eda de esta bruja. Ella hizo que en la noche de San Andr\u00e9s viera en carne y hueso a mi futuro amado.<br \/>\nLA OTRA<br \/>\nA m\u00ed me lo ense\u00f1\u00f3 por un cristal. Ten\u00eda aspecto marcial iba junto a otros valientes. Mas yo miro alrededor y lo busco por todas partes sin encontrarlo.<br \/>\nSOLDADOS<br \/>\nMe gustar\u00eda ganar<br \/>\nfortalezas con altas<br \/>\nmurallas y almenas,<br \/>\nmuchachas de altiva<br \/>\ny despectiva alma.<br \/>\nAudaz es la empresa,<br \/>\nmagn\u00edfico el premio.<br \/>\nHagamos resonar<br \/>\nla trompeta llamando<br \/>\npara la destrucci\u00f3n<br \/>\nigual que para el gozo.<br \/>\nEsto es un asedio.<br \/>\nEsto es una fiesta.<br \/>\nMozas y fortalezas<br \/>\npronto nuestras ser\u00e1n.<br \/>\nAudaz es la empresa,<br \/>\nmagn\u00edfico el premio,<br \/>\ny los bravos soldados<br \/>\ncontin\u00faan su marcha.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GOETHE, WOLFGANG, JOHAN FAUSTO DEDICATORIA Os aproxim\u00e1is de nuevo, formas temblorosas que os mostrasteis hace ya mucho tiempo a mi turbada vista. Mas, \u00bfintento apresaros ahora?, \u00bfse siente mi coraz\u00f3n a\u00fan capaz de semejante locura? Os agolp\u00e1is, luego pod\u00e9is reinar al igual que, saliendo del vaho y la niebla, os vais elevando a mi alrededor.<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Goethe W. Johan- Fausto<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=322\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos-varios-literatura-gibrn-khalil-gibrn-goethe-w-johan-hermann-hesse-y-william-shakespeare"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}