{"id":241,"date":"2008-05-10T05:49:05","date_gmt":"2008-05-10T05:49:05","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=241"},"modified":"2020-08-10T09:24:41","modified_gmt":"2020-08-10T15:24:41","slug":"gibran-khalil-gibran-los-secretos-de-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=241","title":{"rendered":"Gibr\u00e1n Khalil Gibr\u00e1n: LOS SECRETOS DE CORAZ\u00d3N"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Gibr\u00e1n Khalil Gibr\u00e1n\u00a0 LOS SECRETOS DEL CORAZON\u00a0 (1931)<\/h3>\n<p>La majestuosa mansi\u00f3n se encontraba bajo las alas de la noche silente, como la Vida bajo la envoltura de la Muerte. En su interior, una doncella sentada ante un escritorio de marfil, reclinada su bella cabeza sobre suave mano, como una lila marchita sobre sus p\u00e9talos. Miraba, alrededor de s\u00ed y se sent\u00eda una miserable prisionera que lucha por atravesar los muros del calabozo para contemplar a la Vida, marchando en el cortejo de la Libertad.<br \/>\nLas horas pasaban como los espectros de la noche, como una procesi\u00f3n entonando el f\u00fanebre canto de su pena, y la doncella se sent\u00eda segura derramando sus l\u00e1grimas en angustiosa soledad. Cuando no pudo resistir m\u00e1s su sufrimiento y se sinti\u00f3 en plena posesi\u00f3n de los secretos de su coraz\u00f3n, tom\u00f3 la pluma y, mezclando l\u00e1grimas y tinta sobre el pergamino, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>Amada hermana:<\/p>\n<p>Cuando en el coraz\u00f3n se api\u00f1an los secretos, y arden los ojos por las quemantes l\u00e1grimas, y las costillas parecen estallar con el creciente confinamiento del coraz\u00f3n, no se puede hallar otra expresi\u00f3n de ese laberinto salvo una oleada de liberaci\u00f3n como \u00e9sta.<br \/>\nLas personas melanc\u00f3licas gozan lament\u00e1ndose, y los amantes hallan alivio y condolencia en sus sue\u00f1os, y los oprimidos se deleitan cuando causan conmiseraci\u00f3n. Te escribo porque me siento como un poeta que imagina la belleza de las cosas y compone en versos sus impresiones, presa de un poder divino&#8230; Soy como el ni\u00f1o del hambriento que llora por su alimento, haciendo caso omiso de la condici\u00f3n de su pobre y piadosa madre y de su fracaso en la vida.<br \/>\nEscucha mi dolorosa historia, querida hermana, y llora conmigo, pues sollozar es como una plegaria y las l\u00e1grimas de piedad son caridad porque surgen de un alma buena y sensible y no se derraman en vano. Fue la voluntad de mi padre que me casara con un hombre noble y rico. Mi padre era como la mayor\u00eda de los hombres ricos que, por temor a la pobreza, s\u00f3lo gozan de la vida cuando pueden acrecentar su riqueza y agregar m\u00e1s oro a sus cofres, para ganar con su esplendor el favor de la nobleza, anticip\u00e1ndose as\u00ed a los ataques de los d\u00edas aciagos&#8230; Y ahora descubro que soy, con todo mi amor y mis sue\u00f1os, una v\u00edctima sobre un altar de oro que odio, y due\u00f1a de un honor heredado que desprecio.<br \/>\nRespeto a mi esposo porque es amable y generoso con todos; trata de hacerme feliz y gasta su oro para complacer mi coraz\u00f3n, pero he descubierto que todas estas cosas no valen lo que un momento de verdadero y divino amor. No te burles de m\u00ed, hermana, pues ahora soy una persona muy instruida acerca de los anhelos del coraz\u00f3n de una mujer -ese palpitante coraz\u00f3n como un p\u00e1jaro en el vasto cielo del amor-, como una copa vuelta a colmar con el vino de los tiempos, a\u00f1ejado para las almas sedientas&#8230; como un libro en cuyas p\u00e1ginas se leen cap\u00edtulos de felicidad y desventura, regocijo y dolor, alegr\u00eda y pesar. Nadie puede leer este libro, excepto el verdadero compa\u00f1ero que es la otra mitad de la mujer, y que ha sido creado para ella desde el principio del mundo.<br \/>\nS\u00ed, me he convertido en la m\u00e1s sabia de las mujeres en lo que ata\u00f1e al objeto del alma y el sentido del coraz\u00f3n, porque he descubierto que mis magn\u00edficos corceles y carruajes y relucientes cofres de oro y sublime nobleza no valen lo que una mirada de ese pobre joven que espera pacientemente, sufriendo los tormentos de la aflicci\u00f3n y la desventura&#8230; Ese joven oprimido por la cruel voluntad de mi padre, prisionero en la estrecha y melanc\u00f3lica celda de la Vida&#8230;<br \/>\nPor favor, querida m\u00eda, no urdas nada para consolarme, pues la calamidad por medio de la cual he descubierto el poder de mi amor es mi gran consuelo. Ahora miro hacia adelante a trav\u00e9s de mis l\u00e1grimas, y espero la llegada de la Muerte, que me llevar\u00e1 donde pueda encontrarme con la otra mitad de mi alma, para abrazarlo como lo hac\u00eda antes de llegar a este extra\u00f1o mundo.<br \/>\nNo pienses mal de m\u00ed, porque cumplo con mi deber de esposa fiel y acato con paciencia y tranquilidad las leyes y reglas del hombre. Lo honro con mi mente, lo respeto con mi coraz\u00f3n y lo venero con mi alma. Pero Dios hizo que diera parte de m\u00ed a mi amado antes de conocer a mi esposo.<br \/>\nEl cielo ha querido que pasara mi vida junto a un hombre que no me estaba destinado, y mis d\u00edas se consumen en silencio de acuerdo con la voluntad divina, pero si no se abren las puertas de la Eternidad, continuar\u00e9 con la bella mitad de mi alma y volver\u00e9 la vista hacia el Pasado, y ese Pasado es este Presente&#8230; Mirar\u00e9 a la vida como la Primavera mira al Invierno, contemplar\u00e9 a los obst\u00e1culos de la Vida como aqu\u00e9l que ha llegado a la cima de la monta\u00f1a despu\u00e9s de trepar por la senda m\u00e1s escarpada.<\/p>\n<p>En ese momento, la doncella dej\u00f3 de escribir y, ocultando el rostro en el hueco de sus manos, solloz\u00f3 amargamente. Su coraz\u00f3n se negaba a confiar a la pluma sus m\u00e1s sagrados secretos, pero aceptaba derramar est\u00e9riles l\u00e1grimas que se dispersaban r\u00e1pidamente, confundi\u00e9ndose con el \u00e9ter, refugio de las almas de los amantes y del esp\u00edritu de las flores. Despu\u00e9s de un momento retom\u00f3 la pluma y a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n\u00bfRecuerdas a ese joven? \u00bfRecuerdas los destellos que emanaban de sus ojos, y los signos de pesar en su rostro? \u00bfRecuerdas su risa, que hablaba de las l\u00e1grimas de una madre separada de su \u00fanico hijo? \u00bfPuedes reconstruir su voz serena, como el eco de un distante valle? \u00bfLo recuerdas cuando meditaba, escrutando nost\u00e1lgica y pl\u00e1cidamente los objetos y hablando de ellos con extra\u00f1as palabras, para luego agachar la cabeza suspirando como si temiera revelar los grandiosos secretos de su coraz\u00f3n? \u00bfRecuerdas sus sue\u00f1os y creencias? \u00bfRecuerdas todo esto de un joven a quien la humanidad contaba entre sus hijos, y a quien mi padre miraba con ojos de superioridad porque estaba por encima de la voracidad terrenal y era m\u00e1s noble que la grandeza heredada?<br \/>\nDebes saber, querida hermana, que soy una m\u00e1rtir de este mundo insignificante, y una v\u00edctima de la ignorancia. \u00bfTe condoler\u00e1s de una hermana que se sienta en el silencio de la horrible noche para verter todo lo que su yo interior encierra, y revelarte los secretos de su coraz\u00f3n? Estoy segura que te condoler\u00e1s de m\u00ed, porque s\u00e9 que el Amor ha visitado tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el alba, y la doncella se rindi\u00f3 al Sue\u00f1o, esperando hallar sue\u00f1os m\u00e1s dulces y placenteros que los que hab\u00eda hallado en la vigilia&#8230;<\/p>\n<h3>COMPATRIOTAS<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is, Compatriotas?<br \/>\n\u00bfDese\u00e1is acaso que construya para<br \/>\nVuestros gloriosos palacios, decorados<br \/>\nCon palabras vac\u00edas de sentido, o<br \/>\nPara vuestros templos techados con sue\u00f1os?<br \/>\n\u00bfO me orden\u00e1is que destruya aquello<br \/>\nQue los mentirosos y tiranos han construido?<br \/>\n\u00bfDebo desarraigar con mis manos<br \/>\nAquello que los hip\u00f3critas y los malvados<br \/>\nHan implantado? \u00a1Decid cu\u00e1l es vuestro insensato<br \/>\nDeseo!<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 querr\u00edais que hiciera,<br \/>\nCompatriotas? Debo ronronear como<br \/>\nUn gatito para satisfaceros, o debo rugir<br \/>\nComo un le\u00f3n para complacerme? He<br \/>\nCantado para vosotros, pero vosotros no hab\u00e9is<br \/>\nDanzado; ante vosotros he llorado, pero<br \/>\nNo hab\u00e9is sollozado. \u00bfDebo acaso cantar<br \/>\nY llorar al mismo tiempo?<\/p>\n<p>Vuestras almas sufren los tormentos<br \/>\nDel hambre, y sin embargo el fruto del<br \/>\nConocimiento es m\u00e1s feraz que<br \/>\nLas piedras de los valles.<br \/>\nVuestros corazones se marchitan de<br \/>\nSed, y sin embargo las fuentes de la<br \/>\nVida manan junto a vuestros<br \/>\nHogares. \u00bfPor qu\u00e9 no beb\u00e9is?<\/p>\n<p>Tiene el mar sus flujos y reflujos,<br \/>\nLa Luna, crecientes y menguantes<br \/>\nFases, y las \u00c9pocas sus<br \/>\nInviernos y veranos, y todas las<br \/>\nCosas var\u00edan como la sombra<br \/>\nDe un Dios futuro oscilando entre<br \/>\nLa tierra y el sol, pero la Verdad no<br \/>\nPuede cambiarse, ni tampoco disiparse;<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9, entonces, intent\u00e1is<br \/>\nDesfigurar su semblante?<\/p>\n<p>Os he llamado en el silencio<br \/>\nDe la noche para mostraros la<br \/>\nGloria de la luna y la dignidad<br \/>\nDe las estrellas, pero hab\u00e9is salido,<br \/>\nSobresaltados, de vuestro letargo y cogiendo<br \/>\nCon temor vuestras espadas, hab\u00e9is gritado:<br \/>\n&#8220;\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el enemigo? \u00a1A \u00e9l debemos matar<br \/>\nPrimero!&#8221; Al alba, cuando<br \/>\nEl enemigo lleg\u00f3, os volv\u00ed a llamar,<br \/>\nPero no salisteis esta vez<br \/>\nDe vuestro letargo, porque estabais<br \/>\nEncerrados en el miedo, luchando contra<br \/>\nLas procesiones de espectros de<br \/>\nVuestros sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Y os dije: &#8220;Trepemos a<br \/>\nLa cima de la monta\u00f1a y veamos la<br \/>\nBelleza del mundo.&#8221; Y me<br \/>\nRespondisteis diciendo: &#8220;En las profundidades<br \/>\nDe ese valle vivieron nuestros padres,<br \/>\nY a su sombra vivieron, y en<br \/>\nSus grutas fueron sepultados. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos<br \/>\nAbandonar este lugar por otro<br \/>\nQue ellos no honraron?<\/p>\n<p>Y os dije: &#8220;Vayamos a la<br \/>\nLlanura cuya magnificencia llega hasta<br \/>\nEl mar.&#8221; Y t\u00edmidamente me hablasteis,<br \/>\nDiciendo: &#8220;El rugido del abismo<br \/>\nAtemorizar\u00eda nuestros esp\u00edritus, y el<br \/>\nTerror a las profundidades consumir\u00eda<br \/>\nNuestros cuerpos.&#8221;<\/p>\n<p>Os he amado, Compatriotas, pero<br \/>\nMi amor por vosotros es doloroso para m\u00ed<br \/>\nE in\u00fatil para vosotros; y hoy os<br \/>\nOdio, y el odio es un diluvio<br \/>\nQue arrasa con las hojas secas<br \/>\nY las temblequeantes casas.<\/p>\n<p>He tenido l\u00e1stima de vuestra debilidad,<br \/>\nCompatriotas, pero mi l\u00e1stima s\u00f3lo ha servido<br \/>\nPara aumentar vuestras flaquezas, exaltando<br \/>\nY nutriendo la pereza, que<br \/>\nEs in\u00fatil a la Vida. Y veo hoy<br \/>\nVuestra enfermedad, a la que mi alma aborrece<br \/>\nY teme.<\/p>\n<p>He llorado por vuestra humillaci\u00f3n<br \/>\nY sumisi\u00f3n; y aunque manaron mis l\u00e1grimas<br \/>\nCristalinas, no pudieron encrespar<br \/>\nLas turbias aguas de vuestra debilidad;<br \/>\nQuitaron, sin embargo, el velo de mis ojos.<br \/>\nMis l\u00e1grimas nunca han llegado a<br \/>\nVuestros petrificados corazones, pero<br \/>\nHan disipado la oscuridad dentro de m\u00ed.<br \/>\nMe burlo hoy de vuestro sufrimiento<br \/>\nPues la risa es como el airado trueno que<br \/>\nPrecede a la tempestad, y que nunca ruge<br \/>\nCuando la tempestad ha pasado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dese\u00e1is, Compatriotas?<br \/>\n\u00bfQuer\u00e9is que os muestre<br \/>\nEl espectro de vuestro semblante sobre<br \/>\nEl rostro de las quietas aguas? \u00a1Venid,<br \/>\nAhora y ved cu\u00e1n horrible sois!<br \/>\n\u00a1Mirad y meditad! El miedo<br \/>\nHa tornado vuestros cabellos grises como las<br \/>\nCenizas, y la disipaci\u00f3n ha marcado<br \/>\nVuestros ojos convirti\u00e9ndolos en<br \/>\nNegros agujeros, y la cobard\u00eda<br \/>\nHa tocado vuestras mejillas que parecen<br \/>\nAhora tenebrosos despe\u00f1aderos del<br \/>\nValle, y la Muerte ha besado<br \/>\nVuestros labios, dej\u00e1ndolos amarillos<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 busc\u00e1is, Compatriotas?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 ped\u00eds de la Vida a quien ya no os<br \/>\nCuenta m\u00e1s entre sus hijos?<\/p>\n<p>Vuestras almas se hielan en las<br \/>\nGarras de los sacerdotes y<br \/>\nHechiceros, y tiemblan vuestros<br \/>\nCuerpos ante las zarpas de los<br \/>\nD\u00e9spotas y los derramadores de<br \/>\nSangre, y vuestro pa\u00eds se estremece<br \/>\nBajo las botas en marcha del<br \/>\nEnemigo conquistador; \u00bfqu\u00e9 pod\u00e9is, entonces,<br \/>\nEsperar, aunque est\u00e9is orgullosamente erguidos<br \/>\nAnte el rostro del sol? Vuestras espadas se<br \/>\nHerrumbran en sus vainas, y est\u00e1n rotas<br \/>\nVuestras lanzas, y resquebrajados<br \/>\nVuestros escudos; \u00bfpor qu\u00e9, entonces,<br \/>\nPermanec\u00e9is en el campo de batalla?<\/p>\n<p>La hipocres\u00eda es vuestra religi\u00f3n, y la<br \/>\nFalsedad vuestra vida, y la<br \/>\nNada vuestro fin; \u00bfpor qu\u00e9 viv\u00eds,<br \/>\nEntonces? \u00bfNo es acaso la<br \/>\nMuerte el \u00fanico solaz<br \/>\nPara los miserables?<\/p>\n<p>La vida es la determinaci\u00f3n que<br \/>\nAcompa\u00f1a a la juventud, y la diligencia<br \/>\nQue sucede a la madurez, y la<br \/>\nSabidur\u00eda que persigue a la senilidad; pero<br \/>\nVosotros, Compatriotas, hab\u00e9is nacido viejos<br \/>\nY d\u00e9biles. Y se marchit\u00f3 vuestra piel<br \/>\nY se consumi\u00f3 vuestro cr\u00e1neo, y luego os<br \/>\nConvertisteis en ni\u00f1os, que juegan<br \/>\nEn el fango y se arrojan piedras<br \/>\nUnos a otros.<\/p>\n<p>El conocimiento es una luz que enriquece<br \/>\nEl calor de la vida, y todos los que la buscan<br \/>\nPueden ser parte de ella; pero vosotros,<br \/>\nCompatriotas, persegu\u00eds la oscuridad<br \/>\nY evit\u00e1is la luz, esperando que el agua<br \/>\nMane de las rocas, y la<br \/>\nMiseria de vuestra naci\u00f3n es<br \/>\nVuestro crimen&#8230; No perdono<br \/>\nVuestros pecados, porque vosotros sab\u00e9is<br \/>\nLo que hac\u00e9is.<\/p>\n<p>La humanidad es un r\u00edo brillante<br \/>\nQue canta en su cauce, llevando<br \/>\nLos secretos de la monta\u00f1a hasta<br \/>\nEl coraz\u00f3n del mar; pero vosotros,<br \/>\nCompatriotas, sois turbios<br \/>\nPantanos infectados de insectos<br \/>\nY serpientes.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu es una sagrada antorcha<br \/>\nAzul, que quema y devora las<br \/>\nPlantas mustias, que crece en<br \/>\nLa tormenta e ilumina<br \/>\nLos rostros de las diosa&#8217;!; pero<br \/>\nVosotros, Compatriotas&#8230; vuestras almas<br \/>\nSon como cenizas que el viento<br \/>\nDispersa en la nieve, y que<br \/>\nLas tempestades esparcen para siempre<br \/>\nSobre los valles.<\/p>\n<p>No tem\u00e1is al fantasma de la Muerte,<br \/>\nCompatriotas, pues su grandeza<br \/>\nY piedad se negar\u00e1n a acercarse<br \/>\nA vuestra peque\u00f1ez; no os atemoric\u00e9is<br \/>\nAnte la Daga, porque rehusar\u00e1<br \/>\nAlojarse en vuestros huecos corazones.<br \/>\nOs odio, Compatriotas, porque<br \/>\nVosotros odi\u00e1is la gloria y la grandeza.<br \/>\nOs desprecio porque vosotros os despreci\u00e1is.<br \/>\nSoy vuestro enemigo, porque os neg\u00e1is<br \/>\nA daros cuenta de que sois<br \/>\nLos enemigos de las diosas.<\/p>\n<h3>\nLA ENCANTADORA HUR\u00cd<\/h3>\n<p>\u00bfHacia d\u00f3nde me llevan, Oh Encantadora<br \/>\nHur\u00ed, y cu\u00e1nto m\u00e1s debo seguirte<br \/>\nPor este r\u00edspido camino sembrado de<br \/>\nEspinas? \u00bfPor cu\u00e1nto tiempo nuestras almas<br \/>\nAscender\u00e1n y descender\u00e1n penosamente por este sinuoso<br \/>\nSendero rocoso?<\/p>\n<p>Como un ni\u00f1o que sigue a su madre, as\u00ed<br \/>\nTe sigo, asido a tus ropas<br \/>\nOlvidando mis sue\u00f1os y<br \/>\nAdmirando tu belleza; mis ojos,<br \/>\nPresa de tu hechizo, est\u00e1n ciegos a la<br \/>\nProcesi\u00f3n de espectros que se cierne sobr\u00e9<br \/>\nM\u00ed, y me atrae hacia ti una fuerza<br \/>\nInterior que no puedo negar.<\/p>\n<p>Detente y momento y d\u00e9jame ver<br \/>\nTu semblante; y m\u00edrame un<br \/>\nMomento: quiz\u00e1 descubra los<br \/>\nSecretos de tu coraz\u00f3n en tus extra\u00f1os<br \/>\nOjos. Detente y descansa, pues estoy fatigado,<br \/>\nY tiembla mi alma de miedo al transitar<br \/>\nEsta horrible senda. Detente, pues<br \/>\nHemos arribado a esa terrible encrucijada<br \/>\nDonde la Muerte abraza a la Vida.<br \/>\n\u00a1Oh, Hur\u00ed, esc\u00fachame! Yo era libre<br \/>\nComo los p\u00e1jaros, explorando valles y<br \/>\nBosques, y volando por el vasto<br \/>\nCielo. Al atardecer reposaba sobre las<br \/>\nRamas de los \u00e1rboles, meditando sobre los<br \/>\nTemplos y palacios de la Ciudad de las<br \/>\nColoridas Nubes, que el Sol edifica<br \/>\nEn la ma\u00f1ana y destruye antes del<br \/>\nAnochecer.<\/p>\n<p>Yo era como un pensamiento, caminando solo<br \/>\nY en paz de Este a Oeste del<br \/>\nUniverso, regocij\u00e1ndome con la<br \/>\nBelleza y alegr\u00eda de la Vida, y cuestionando<br \/>\nEl magn\u00edfico misterio de la<br \/>\nExistencia.<\/p>\n<p>Yo era como un sue\u00f1o que se deslizaba bajo<br \/>\nLas amistosas alas de la noche,<br \/>\nPenetrando por las ventanas cerradas<br \/>\nEn los aposentos de las doncellas, retozando<br \/>\nY despertando sus esperanzas&#8230; Luego me<br \/>\nSentaba junto a los j\u00f3venes y alborotaba sus<br \/>\nDeseos&#8230; Luego exploraba los cuartos<br \/>\nDe los mayores y me adentraba en sus pensamientos<br \/>\nDe pl\u00e1cido contentamiento.<\/p>\n<p>Entonces t\u00fa cautivaste mi fantas\u00eda, y desde<br \/>\nEse hipn\u00f3tico momento me sent\u00ed como un<br \/>\nPrisionero arrastrando sus cadenas e<br \/>\nImpelido hacia un hogar desconocido&#8230;<br \/>\nTu dulce vino, que ha robado mi voluntad,<br \/>\nMe ha intoxicado. y ahora descubro<br \/>\nQue mis labios besan la mano<br \/>\nQue con rigor me golpea. \u00bfAcaso no puedes<br \/>\nVer con los ojos de tu alma la<br \/>\nOpresi\u00f3n de mi coraz\u00f3n? Detente un<br \/>\nMomento: estoy recobrando mis fuerzas<br \/>\nY liberando mis cansados pies de las<br \/>\nPesadas cadenas. He destruido la<br \/>\nCopa de la que beb\u00ed tu<br \/>\nGustosa ponzo\u00f1a&#8230; Pero ahora estoy<br \/>\nEn tierra extra\u00f1a, y perplejo:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 camino he de seguir?<br \/>\nHe recuperado mi libertad, \u00bfMe aceptar\u00e1s<br \/>\nAhora como dispuesto acompa\u00f1ante,<br \/>\nQue mira el Sol con vidriosos<br \/>\nOjos, y empu\u00f1a el fuego<br \/>\nCon firmes dedos?<\/p>\n<p>He desplegado mis alas y estoy<br \/>\nPronto a descender, \u00bfAcompa\u00f1ar\u00e1s a<br \/>\nUn joven que pasa sus d\u00edas vagando<br \/>\nEn las monta\u00f1as como el \u00e1guila solitaria y<br \/>\nMalgasta sus noches deambulando en los<br \/>\nDesiertos como el le\u00f3n inquieto?<\/p>\n<p>\u00bfTe contentar\u00e1s con el<br \/>\nAfecto de uno que considera al amor<br \/>\nS\u00f3lo como un anfitri\u00f3n y se niega<br \/>\nA aceptarlo como amo?<\/p>\n<p>\u00bfAceptar\u00e1s a un coraz\u00f3n que ama<br \/>\nPero jam\u00e1s se rinde? \u00bfY que arde, pero<br \/>\nJam\u00e1s se funde? \u00bfEstar\u00e1s c\u00f3moda<br \/>\nCon un alma que se estremece ante la<br \/>\nTempestad, pero jam\u00e1s se somete a ella?<br \/>\n\u00bfAceptar\u00e1s como compa\u00f1ero a uno<br \/>\nQue ni esclaviza ni es un<br \/>\nEsclavo? \u00bfSer\u00e1s mi due\u00f1a, pero sin<br \/>\nPoseerme, tomando mi cuerpo pero no mi coraz\u00f3n?<br \/>\nEntonces aqu\u00ed est\u00e1 mi mano&#8230; estr\u00e9chala<br \/>\nCon tu bella mano; y aqu\u00ed est\u00e1 mi<br \/>\nCuerpo&#8230; abr\u00e1zalo con tus amantes<br \/>\nBrazos; y aqu\u00ed est\u00e1n mis labios&#8230; prod\u00edgales<br \/>\nun beso profundo y embriagador.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">MUERTOS ESTABAN LOS M\u00cdOS<br \/>\n(Escrito en el exilio, durante el hambre en Siria)<br \/>\nPRIMERA GUERRA MUNDIAL<\/h3>\n<p>Los m\u00edos se han ido, pero yo a\u00fan existo<br \/>\nLlor\u00e1ndolos en soledad&#8230;<br \/>\nMuertos est\u00e1n mis amigos y por su<br \/>\nMuerte mi vida es nada m\u00e1s que un gran<br \/>\nDesastre.<\/p>\n<p>Las colinas de mi pa\u00eds est\u00e1n inmersas<br \/>\nEn l\u00e1grimas y sangre, pues se han ido los m\u00edos<br \/>\ny mis amados, y yo estoy aqu\u00ed<br \/>\nViviendo como lo hac\u00eda cuando los m\u00edos y mis<br \/>\nAmados disfrutaban de la vida y sus<br \/>\nAlegr\u00edas, y cuando las colinas de<br \/>\nMi pa\u00eds estaban benditas y rodeadas<br \/>\nPor la luz del sol.<br \/>\nLos m\u00edos murieron de hambre, y aquel que<br \/>\nNo pereci\u00f3 de inanici\u00f3n fue despedazado<br \/>\nPor la espada; y aqu\u00ed estoy yo<br \/>\nEn esta tierra distante, vagando<br \/>\nEntre gente feliz que duerme<br \/>\nSobre lechos mullidos y que sonr\u00ede al d\u00eda,<br \/>\nY el d\u00eda les sonr\u00ede.<\/p>\n<p>Los m\u00edos tuvieron una muerte dolorosa<br \/>\nY vergonzosa, y aqu\u00ed estoy yo viviendo en la paz<br \/>\nY la abundancia&#8230; Es esta una gran tragedia<br \/>\nSiempre representada en el escenario de mi<br \/>\nCoraz\u00f3n; a muy pocos les importa presenciar el<br \/>\nDrama, pues los m\u00edos son como p\u00e1jaros<br \/>\nCon las alas rotas que la bandada deja atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Si estuviera hambriento y viviera entre mi<br \/>\nFam\u00e9lico pueblo, y si fuera perseguido junto con<br \/>\nMis oprimidos compatriotas, la carga<br \/>\nDe estos d\u00edas negros pesar\u00eda menos<br \/>\nSobre mis desasosegados sue\u00f1os, y la<br \/>\nOscuridad de la noche ser\u00eda menos<br \/>\nSombr\u00eda ante mis hundidos ojos y mi<br \/>\nApesadumbrado coraz\u00f3n y mi alma herida.<\/p>\n<p>Porque aquel que comparte con los suyos<br \/>\nLos pesares y agon\u00edas sentir\u00e1 el<br \/>\nSupremo alivio que s\u00f3lo el sufrimiento<br \/>\nY el sacrificio engendran. Y estar\u00e1<br \/>\nEn paz consigo mismo cuando muera,<br \/>\nInocente junto a sus compa\u00f1eros inocentes.<\/p>\n<p>Pero no vivo con mi hambriento<br \/>\nY perseguido pueblo, que camina<br \/>\nEn el cortejo de la muerte hacia el<br \/>\nMartirio&#8230; Estoy aqu\u00ed, al otro lado<br \/>\nDel ancho mar, viviendo a la sombra de la<br \/>\nTranquilidad, y a la luz de la<br \/>\nPaz&#8230; Estoy distante de la triste<br \/>\nArena y de los acongojados, y de nada<br \/>\nPuedo enorgullecerme, ni siquiera de mis propias<br \/>\nL\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede hacer un hijo exilado por<br \/>\nSu hambriento pueblo, y de qu\u00e9 vale<br \/>\nPara su pueblo el lamento de un<br \/>\nPoeta ausente?<\/p>\n<p>Si yo fuera una mazorca de ma\u00edz plantada en la tierra<br \/>\nDe mi pa\u00eds, los ni\u00f1os hambrientos me<br \/>\nSeguir\u00edan para alejar con mis granos<br \/>\nLa mano de la Muerte de su alma. Si fuera<br \/>\nUn fruto maduro de los jardines de mi pa\u00eds<br \/>\nLas hambrientas mujeres me arrancar\u00edan<br \/>\nPara alimentar la vida. Si fuera<br \/>\nUn p\u00e1jaro volando en el cielo de mi pa\u00eds,<br \/>\nMis hambrientos hermanos me dar\u00edan caza y<br \/>\nCon la carne de mi cuerpo alejar\u00edan de<br \/>\nSus cuerpos la sombra de la tumba.<\/p>\n<p>Pero \u00a1Ay de m\u00ed! No soy una mazorca de ma\u00edz<br \/>\nPlantada en las llanuras de Siria, ni un<br \/>\nMaduro fruto de los valles del L\u00edbano:<br \/>\nEsta es mi desventura, la muda calamidad<br \/>\nQue me humilla ante mi alma<br \/>\nY ante los fantasmas de la noche&#8230;<\/p>\n<p>Esta es la dolorosa tragedia que atiesa mi lengua<br \/>\nY maniata mis brazos y me apresa, despojado<br \/>\nde fuerza, acci\u00f3n y voluntad.<br \/>\nEsta es la maldici\u00f3n marcada a fuego<br \/>\nSobre mi frente<br \/>\nAnte Dios y ante los hombres.<\/p>\n<p>Y a menudo me han dicho:<br \/>\n&#8220;La desventura de tu pa\u00eds no es<br \/>\nnada comparada con la calamidad que aqueja<br \/>\nAl Mundo, y las l\u00e1grimas y la sangre vertidas<br \/>\nPor tu pueblo no son nada comparadas<br \/>\ncon los r\u00edos de sangre y l\u00e1grimas<br \/>\nDerramados cada d\u00eda y cada noche en los<br \/>\nValles y llanuras de la tierra.<\/p>\n<p>S\u00ed, pero la muerte de los m\u00edos es<br \/>\nUna silenciosa acusaci\u00f3n; es un crimen<br \/>\nConcebido por la mente de invisibles<br \/>\nSerpientes&#8230; Una tragedia sin<br \/>\nM\u00fasica ni decorados&#8230; Y si los m\u00edos<br \/>\nHubieran atacado a los d\u00e9spotas<br \/>\nY opresores para morir como rebeldes,<\/p>\n<p>Yo hubiera dicho: &#8220;Morir por<br \/>\nLa libertad es m\u00e1s noble que vivir a la<br \/>\nSombra de la d\u00e9bil sumisi\u00f3n, porque<br \/>\nAquel que abrace a la muerte con la espada<br \/>\nDe la Verdad en la mano, se eternizar\u00e1<br \/>\nEn la Eternidad de la Verdad, pues la Vida<br \/>\nEs m\u00e1s d\u00e9bil que la Muerte, y la Muerte<br \/>\nM\u00e1s d\u00e9bil que la Verdad.<\/p>\n<p>Si mi naci\u00f3n hubiera participado en la guerra<br \/>\nDe todas las naciones y hubiera muerto en el<br \/>\nCampo de batalla, yo dir\u00eda que fue<br \/>\nLa rugiente tempestad quien quebr\u00f3<br \/>\nCon su furia las tiernas ramas; y una<br \/>\nMuerte violenta bajo un cielo de<br \/>\nTormenta es m\u00e1s noble que morir<br \/>\nLentamente en los brazos de la senilidad.<br \/>\nPero no hubo salvaci\u00f3n de esas<br \/>\nFauces&#8230; Los m\u00edos cayeron<br \/>\nY lloraron con los sollozantes \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>Si un terremoto hubiera desgarrado<br \/>\nA mi pa\u00eds en dos y la tierra hubiera<br \/>\nEngullido a los m\u00edos en su seno,<br \/>\nYo hubiera dicho: &#8220;Una gran ley misteriosa<br \/>\nHa actuado por voluntad de la fuerza divina,<br \/>\nY ser\u00eda una locura si nosotros<br \/>\nFr\u00e1giles mortales, intent\u00e1ramos escudri\u00f1ar<br \/>\nSus profundos secretos&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>Pero los m\u00edos no murieron en rebeld\u00eda;<br \/>\nNo los mataron en el campo<br \/>\nDe batalla; ni tampoco un terremoto<br \/>\nDestroz\u00f3 mi pa\u00eds para avasallarlos.<br \/>\nLa muerte fue su \u00fanico salvador, y<br \/>\nEl hambre su \u00fanico menoscabo.<\/p>\n<p>Los m\u00edos murieron en la cruz&#8230;<br \/>\nMurieron con las manos<br \/>\nExtendidas hacia Oriente y Occidente,<br \/>\nMientras los despojos de sus ojos<br \/>\nMiraban la oscuridad del<br \/>\nFirmamento&#8230; Murieron en silencio.<br \/>\nPues la humanidad hab\u00eda cerrado sus o\u00eddos<br \/>\nA sus gritos. Murieron por no<br \/>\nFavorecer a su enemigo.<br \/>\nMurieron por amar a sus<br \/>\nVecinos. Murieron por depositar<br \/>\nSu confianza en la humanidad.<br \/>\nMurieron por no oprimir<br \/>\nAl opresor. Murieron<br \/>\nPorque eran las flores<br \/>\nAplastadas, y no los aplastantes pies.<br \/>\nMurieron porque eran pac\u00edficos.<\/p>\n<p>Perecieron de hambre en una tierra<br \/>\nRica en leche y miel.<br \/>\nMurieron porque se levantaron<br \/>\nLos monstruos del infierno y destruyeron<br \/>\nTodo lo que crec\u00eda en sus campos,<br \/>\nY devoraron sus \u00faltimas reservas&#8230;<br \/>\nMurieron porque las v\u00edboras y<br \/>\nLos hijos de las v\u00edboras escupieron veneno<br \/>\nEn el espacio donde los Cedros Sagrados y<br \/>\nLas rosas y el jazm\u00edn exhalaban<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gibr\u00e1n Khalil Gibr\u00e1n\u00a0 LOS SECRETOS DEL CORAZON\u00a0 (1931) La majestuosa mansi\u00f3n se encontraba bajo las alas de la noche silente, como la Vida bajo la envoltura de la Muerte. En su interior, una doncella sentada ante un escritorio de marfil, reclinada su bella cabeza sobre suave mano, como una lila marchita sobre sus p\u00e9talos. Miraba,<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Gibr\u00e1n Khalil Gibr\u00e1n: LOS SECRETOS DE CORAZ\u00d3N<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=241\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos-varios-literatura-gibrn-khalil-gibrn-goethe-w-johan-hermann-hesse-y-william-shakespeare"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=241"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/241\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}