{"id":1435,"date":"2009-03-19T03:26:55","date_gmt":"2009-03-19T03:26:55","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1435"},"modified":"2009-03-19T03:26:55","modified_gmt":"2009-03-19T03:26:55","slug":"abuso-sexual-en-la-infancia-(a.s.i.)--consecuencias-tratamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1435","title":{"rendered":"Abuso Sexual en la Infancia (A.S.I.) &#8211; Consecuencias, tratamiento"},"content":{"rendered":"<p>http:\/\/www.cinteco.com\/profesionales\/2008\/06\/09\/abuso-sexual-en-la-infancia-asi\/<\/p>\n<p>Isabel Carrasco Cabeza del Departamento de Infantil de Cinteco resume las claves fundamentales para conocer y abordar de este asunto:<br \/>\nABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA (A.S.I.) &#8211; Espa\u00f1a<\/p>\n<p>1. INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>El abuso sexual en la infancia ha existido en todas las \u00e9pocas y culturas y supone un fen\u00f3meno complejo resultante de una combinaci\u00f3n de factores individuales, familiares y sociales. Entre un 15 y 20% de la poblaci\u00f3n puede sufrir alg\u00fan tipo de abuso sexual, aunque si ce\u00f1imos nuestra definici\u00f3n a conductas que interfieren en el desarrollo evolutivo del ni\u00f1o puede reducirse al 4-8%. Lo que supone un problema social (m\u00e9dico y psicol\u00f3gico) grave que afecta a ambos sexos. No obstante, los menores no s\u00f3lo son las victimas de las agresiones sexuales, sino que tambi\u00e9n puede ser los que agredan sexualmente a otros ni\u00f1os. As\u00ed queda reflejado en los estudios demuestran que el 20% de los casos los provocan otros menores (L\u00f3pez, 1997)<br \/>\n2. \u00bfCU\u00c3\u0081NDO SE CONSIDERA QUE EL NI\u00c3?O\/A SUFRE UN ABUSO SEXUAL?<\/p>\n<p>Aunque no existe una definici\u00f3n universal de abuso sexual en la infancia todas las teor\u00edas incluyen dos criterios fundamentales:<\/p>\n<p>COERCION: El agresor se aprovecha de su posici\u00f3n de autoridad para, mediante el empleo el la presi\u00f3n, el enga\u00f1o y\/o el uso de la fuerza f\u00edsica involucrar al ni\u00f1o en actividades sexuales que \u00e9l normalmente desconoce.<\/p>\n<p>ASIMETR\u00c1 DE EDAD entre la victima y el agresor: Impide la verdadera libertad de decisi\u00f3n y hace imposible una actividad sexual consentida, puesto que hay un grado de madurez biol\u00f3gica y expectativas muy diferentes.<\/p>\n<p>Bajo este concepto se incluir\u00eda el abuso de unos menores contra otros. Se considera como tal cuando hay una diferencia de 5 o m\u00e1s a\u00f1os cuando \u00e9ste tenga menos de 12 a\u00f1os y de 10 a\u00f1os si supera dicha edad (L\u00f3pez, 1998).<\/p>\n<p>La actividad sexual puede incluir tocamientos o caricias de los genitales y \/o partes intimas de los muslos, pechos, \u00e2?\u00a6. ( \u00e9sta es la forma m\u00e1s frecuente de abuso sexual infantil). Tambi\u00e9n puede aparecer penetraci\u00f3n, y actos sexuales que no impliquen contacto, como exhibicionismo y voyerismo.<br \/>\n3. \u00bfQUI\u00c3?N SUFRE M\u00c3\u0081S ABUSOS SEXUALES?<\/p>\n<p>Al contrario que en otras clases del maltrato , el abuso sexual infantil se produce con la misma incidencia en todas las razas, religiones y clases socioecon\u00f3micas.<\/p>\n<p>Se estima que un 20% de los ni\u00f1os que padecen abusos sexuales son ni\u00f1as y un 5% ni\u00f1os. Es decir, es m\u00e1s frecuente en ni\u00f1as que en ni\u00f1os con una proporci\u00f3n de 2 a 3 ni\u00f1as por cada ni\u00f1o. Aproximadamente la mitad de las victimas tienen edades entre los 8-12 a\u00f1os. Aunque hay otra edad de riesgo que es la comprendida entre los 6-7 a\u00f1os. (Echebur\u00faa, 2005)<br \/>\n4. \u00bfQUI\u00c3?N SUELE REALIZAR EL ABUSO SEXUAL?<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio realizado por Mian, Marton y LeBaron (1996) en el Hospital Sick Children de Toronto el 72% de los sujetos que abusaron del ni\u00f1o eran parientes o miembros de su familia<\/p>\n<p>Familia<\/p>\n<p>74% Padre Biol\u00f3gico<\/p>\n<p>7% Padrastro<\/p>\n<p>19% Compa\u00f1ero de la madre<\/p>\n<p>Extra-familiar<\/p>\n<p>36% canguro<\/p>\n<p>23% conocido<\/p>\n<p>11% novio de la madre<\/p>\n<p>7% extra\u00f1o<\/p>\n<p>4% pariente lejano<\/p>\n<p>18% no clasificado en ninguna categor\u00eda<\/p>\n<p>El 86% son hombre y el 13% mujeres ( principalmente con adolescentes).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante y preocupante el n\u00famero de ni\u00f1os que llegan a abusar sexualmente de otros ni\u00f1os:<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os autores de abusos sexuales a otros ni\u00f1os:<\/p>\n<p>De hasta 7 a\u00f1os supone el\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6. 7%<\/p>\n<p>De 8-12 a\u00f1os\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6 35%<\/p>\n<p>De 13-16 a\u00f1os\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6\u00e2?\u00a6.. 59%<br \/>\n5. \u00bfC\u00c3?MO DETECTARLO?<\/p>\n<p>Indicadores f\u00edsicos<\/p>\n<p>Dolor, golpes, quemaduras o heridas en la zona genital y anal,C\u00e9rvix o vulva hinchadas o rojas, semen en la boca, los genitales o la ropa, enfermedades de transmisi\u00f3n sexual en genitales, ano, boca u ojos, dificultad para andar y sentarse ,orinar y\/o hacer caca.<\/p>\n<p>Los indicadores comportamentales<\/p>\n<p>P\u00e9rdida de apetito, miedo a estar solo\/a a los hombres o a un determinado miembro de la familia, rechazo al padre o la madre de forma repentina, cambios bruscos de conducta, problemas escolares, resistencia a desnudarse o ba\u00f1arse, fantas\u00edas o conductas regresivas (enuresis, chuparse el dedo\u00e2?\u00a6.) Tendencia al secretismo, aislamiento y rechazo a las relaciones sociales, auto-lesiones, agresividad o conductas delictivas.<\/p>\n<p>Indicadores en la esfera sexual<\/p>\n<p>Rechazo a las caricias, a los besos y al contacto f\u00edsico, conductas seductoras, conductas precoces o conocimiento sexuales inadecuados para su edad, inter\u00e9s exagerado por los comportamientos sexuales de los adultos y agresi\u00f3n sexual del menor hacia otro menor.<br \/>\n6. C\u00c3?MO ACTUAR<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n de \u00e2??ser cre\u00eddos\u00e2?\u009d es uno de los mejores mecanismos para predecir la evaluaci\u00f3n a la normalidad de los ni\u00f1os v\u00edctimas de abusos sexuales. Sin embargo, la reacci\u00f3n de los padres no siempre es de apoyo, sino que algunas se niegan a creer al ni\u00f1o, reaccionando incluso de manera col\u00e9rica y rechaz\u00e1ndolo. Otros creen en sus afirmaciones, pero se sienten tan afectados que se bloquean y son incapaces de prestarle ayuda o le hacen responsable de lo sucedido. Por tanto, la adaptaci\u00f3n psicol\u00f3gica de los padres en general y de las madres de las v\u00edctimas en particular, es un tema fundamental en la repercusi\u00f3n de la sintomatolog\u00eda del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Recordemos, que el alcance de las consecuencias psicol\u00f3gicas, va a depender no s\u00f3lo de las estrategias que posee el ni\u00f1o sino tambi\u00e9n del grado de sentimiento de culpa y de victimizaci\u00f3n del ni\u00f1o por parte de los padres.<\/p>\n<p>No obstante, siempre debemos empezar con una exploraci\u00f3n f\u00edsica y si es necesario posteriormente pruebas de laboratorio.<\/p>\n<p>1. Exploraci\u00f3n F\u00edsica<\/p>\n<p>Es importante la realizaci\u00f3n de una exploraci\u00f3n f\u00edsica (la boca, los pechos, los genitales, la regi\u00f3n gl\u00fatea y la zona peri anal) en las 72 horas despu\u00e9s del abuso. Una vez pasado este tiempo, la posibilidad de obtener hallazgos positivos es escasa. Por ello en m\u00e1s del 50% de los casos va ser normal.<\/p>\n<p>Existen determinadas lesiones que f\u00e1cilmente se confunden con abuso sexual pero que no lo son, como: Liquen escleroso, hemangiomas cong\u00e9nitos, imp\u00e9tigo, prolapso uretral, as\u00ed como ciertas anomal\u00edas cong\u00e9nitas de vagina y ano. Por ello, es importante que dicha exploraci\u00f3n la realice un m\u00e9dico especialista.<\/p>\n<p>2. Pruebas de Laboratorio<\/p>\n<p>2.1. Pruebas forenses<\/p>\n<p>2.2. Pruebas de enfermedades de transmisi\u00f3n sexual<\/p>\n<p>2.3. Pruebas de embarazo<\/p>\n<p>3. Intervenci\u00f3n Psicol\u00f3gica<\/p>\n<p>Toda intervenci\u00f3n m\u00e9dica debe ir acompa\u00f1ada de una intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica. En cada caso el tratamiento psicol\u00f3gico ser\u00e1 individualizado.<br \/>\n7. QU\u00c3? CONSECUENCIAS PSICOL\u00c3?GICAS TIENE EN EL NI\u00c3?O<\/p>\n<p>El abuso sexual infantil no tiene por qu\u00e9 producir necesariamente unas consecuencias negativas en la v\u00edctima, y de hecho, hasta un 40% de los ni\u00f1os abusados sexualmente no presenta ninguna sintomatolog\u00eda. (Cort\u00e9s y Canton, 1998)<\/p>\n<p>La presencia o no de determinados s\u00edntomas parece depender de la edad o estadio evolutivo del ni\u00f1o. Por ejemplo, el sentimiento de culpabilidad y de verg\u00c3\u00bcenza es menos probable que aparezcan en ni\u00f1os preescolares y que aumente la probabilidad de aparecer conformen maduran las victimas.<\/p>\n<p>Las Consecuencias son m\u00e1s graves en el ni\u00f1o cuando:<\/p>\n<p>\u00a0  1. Sufre abusos con frecuencia y prolongados en el tiempo<br \/>\n\u00a0  2. Se ha utilizado la fuerza<br \/>\n\u00a0  3. Relaci\u00f3n pr\u00f3xima con el agresor (padre o padrastro)<\/p>\n<p><strong>Principales consecuencias a corto plazo del abuso sexual en ni\u00f1os y adolescentes (Echebur\u00faa y Guerricaechevarr\u00eda, 1998)<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>Tipos de Efectos\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 S\u00edntomas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Periodo Evolutivo<\/strong> <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pesadillas,\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>F\u00edsicos<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cambios en los h\u00e1bitos de comida, \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 P\u00e9rdida del control de esf\u00ednteres\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0  Infancia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Consumo de drogas y alcohol \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Huidas de casa\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 Adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>Conductuales<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Hiperactividad\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 Infancia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Bajo rendimiento acad\u00e9mico\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Conductas auto-lesivas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Adolescencia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Miedo generalizado \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Hostilidad y agresividad\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Culpa y verg\u00c3\u00bcenza \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Depresi\u00f3n, ansiedad \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Baja auto-estima \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>Emocionales<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sentimientos de estigmatizaci\u00f3n \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Rechazo al propio cuerpo \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Desconfianza y rencor hacia los adultos \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Conocimiento sexual precoz o\u00a0  \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  inapropiado para la edad<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  <strong>Sexuales<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Masturbaci\u00f3n compulsiva \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Excesiva curiosidad sexual\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \t\u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Conductas Exhibicionistas\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \t\u00a0 Infancia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Problemas de identidad sexual\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 Adolescencia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 D\u00e9ficit en Habilidades\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  \t\u00a0 Infancia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>Sociales<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Retraimiento social \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Infancia y adolescencia<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Conductas antisociales \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Adolescencia<\/p>\n<p>8. TRATAMIENTO PSICOL\u00c3?GICO<\/p>\n<p>El tratamiento psicol\u00f3gico con las v\u00edctimas de abusos sexuales en la infancia no siempre es necesario ni conveniente e incluso en algunos casos la terapia puede suponer una segunda victimizaci\u00f3n del ni\u00f1o. Por ello, es importante una correcta valoraci\u00f3n de la aparici\u00f3n de secuelas generadas por la experiencia abusiva y de su repercusi\u00f3n en la vida cotidiana. Es imprescindible un seguimiento cercano de la evaluaci\u00f3n del ni\u00f1o, adem\u00e1s de la posibilidad de asesorar a los familiares para proporcionar al menor el ambiente adecuado.<\/p>\n<p>Si la terapia es necesaria, debe ser lo m\u00e1s breve posible; sobre todo con los m\u00e1s peque\u00f1os. Puesto que cuando hay muchos s\u00edntomas que influyen negativamente en la vida diaria del menor es aconsejable secuenciar la intervenci\u00f3n en distintas fases para no acentuar la alteraci\u00f3n en su vida cotidiana.<\/p>\n<p>El tratamiento debe ir encaminado a que el ni\u00f1o describa su experiencia de abuso y los sentimientos derivados de est\u00e1. Pero la intervenci\u00f3n no se debe limitar a sus reacciones emocionales y a la expresi\u00f3n de las mismas, sino que debemos recurrir a t\u00e9cnicas que permitan modificar las alteraciones afectivas, cognitivas, sexuales y conductuales, as\u00ed como ense\u00f1arles estrategias de afrontamiento que el menor necesitar\u00e1 para normalizar su vida.<\/p>\n<p>Las t\u00e9cnicas que se utilizan son:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Desahogo emocional<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Reevaluaci\u00f3n cognitiva<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Entrenamiento en habilidades sociales<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Autoexposici\u00f3n gradual y en vivo<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Entrenamiento en relajaci\u00f3n<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Entrenamiento en control de la ira<br \/>\n\u00a0 \u00a0 * Programaci\u00f3n de actividades<\/p>\n<p>Contactos: http:\/\/www.cinteco.com\/sobre_cinteco\/contactenos\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>http:\/\/www.cinteco.com\/profesionales\/2008\/06\/09\/abuso-sexual-en-la-infancia-asi\/ Isabel Carrasco Cabeza del Departamento de Infantil de Cinteco resume las claves fundamentales para conocer y abordar de este asunto: ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA (A.S.I.) &#8211; Espa\u00f1a 1. INTRODUCCI\u00d3N El abuso sexual en la infancia ha existido en todas las \u00e9pocas y culturas y supone un fen\u00f3meno complejo resultante de una combinaci\u00f3n de<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Abuso Sexual en la Infancia (A.S.I.) &#8211; Consecuencias, tratamiento<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1435\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"class_list":["post-1435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abuso-sexual-infantil-y-maltrato-infantil"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1435\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}