{"id":1402,"date":"2009-03-17T14:54:29","date_gmt":"2009-03-17T14:54:29","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1402"},"modified":"2009-03-17T14:54:29","modified_gmt":"2009-03-17T14:54:29","slug":"el-v\u00ednculo-codependiente-en-los-hombres.*","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1402","title":{"rendered":"El v\u00ednculo codependiente en los hombres.*"},"content":{"rendered":"<p>El v\u00ednculo codependiente en los hombres.*<br \/>\nJaime A. Castrell\u00f3n D\u00edaz*<\/p>\n<p>&#8220;Si quieren conocer a los hombres, d\u00edganles<br \/>\nque les hablen de sus amores&#8221;.<br \/>\nJaime Sabines (1998).<br \/>\nEl presente trabajo abordar\u00e1 desde la perspectiva de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica y de las configuraciones vinculares los dinamismos patol\u00f3gicos del v\u00ednculo que establece el hombre codependiente1 con su pareja. Intento describir como debido a d\u00e9ficit narcis\u00edsticos durante la infancia se estructura un yo d\u00e9bil, voluble y dependiente en estos hombres que complica sus posibilidades de relaciones sanas con las mujeres. <\/p>\n<p>Los or\u00edgenes de los temas sobre &#8220;codependencia&#8221;, se remontan a los a\u00f1os de 1950, cuando en la literatura sobre alcoholismo se hac\u00eda referencia a las esposas de estos enfermos, como &#8220;co-alcoh\u00f3licas&#8221;. Posteriormente, en los setentas, con la proliferaci\u00f3n de las &#8220;dependencias a sustancias qu\u00edmicas&#8221; el t\u00e9rmino se transforma y a las personas vinculadas en el plano emocional a dichos adictos se les comenz\u00f3 a nombrar &#8220;codependientes&#8221;. (Crothers y Warren; 1996).<\/p>\n<p>Si bien es cierto, que el uso del t\u00e9rmino de codependencia o codependientes, se ha circunscrito al \u00e1mbito de las adicciones y m\u00e1s recientemente, a las dependencias relacionales dentro de las parejas, precisar\u00eda que: &#8220;el o la codependiente, es aquella persona que sufre de ansiedades, tristeza, enojo, confusi\u00f3n mental y trastornos psicosom\u00e1ticos entre otros, debido a una fuerte dependencia emocional y vida conflictiva con el enfermo adicto. Ahora bien, el padecimiento se ha extendido ya que la codependencia abarca tanto a los que se relacionan con los que usan cualquier tipo de sustancia t\u00f3xica al organismo, como a los que se vinculan con personas que presentan algunas tendencias obsesiva -compulsivas al trabajo, al juego o a las compras, al sexo, ante la comida y\/o que tienden a relacionarse con los &#8220;adictos&#8221; a las relaciones destructivas&#8221;. (Castrell\u00f3n, 2002). <\/p>\n<p>Al respecto, poco se ha escrito en relaci\u00f3n a la codependencia en hombres, haci\u00e9ndose siempre el \u00e9nfasis de este padecimiento en las mujeres. Ahora bien, tendr\u00eda que mencionar que tanto a nivel de los tratamientos individuales como en los grupales, la atenci\u00f3n a los hombres es menor debido a que el malestar psicol\u00f3gico en los hombres no est\u00e1 valido por cuestiones socioculturales y de g\u00e9nero, y justamente, cuando estos se presentan a consulta, sufren por lo general, en algunas de sus facetas de lo que se ha dado en llamar &#8220;codependencia&#8221;. <\/p>\n<p>Seg\u00fan la literatura especializada sobresalen en las personas codependientes: 1- la presencia de disturbios emocionales expresados en fragilidad yoica, dependencia emocional y sentimientos de ansiedad, enojo y tristeza; 2- da\u00f1o narcis\u00edstico reflejado en baja autoestima, sentimiento persistente de vac\u00edo, temor al abandono y fuerte necesidad de reconocimiento externo. Poseen tambi\u00e9n: 3- dificultades en las relaciones interpersonales por la dificultad en marcar l\u00edmites, la aceptaci\u00f3n de conductas destructivas y de maltrato f\u00edsico y\/o psicol\u00f3gico y por ser aferrados(as), celosos(as) y controladores(as). (Beattie, 1990; Cant\u00fa, 1995; Kalina, 1995; Crothers y Warren, 1996). <\/p>\n<p>Curiosamente, si tomamos en cuenta el p\u00e1rrafo anterior, a la consulta no llegan los hombres por fragilidad yoica, llegan por ser explosivos, distantes o ego\u00edstas con sus parejas. Ninguno osa, tan f\u00e1cilmente como es el caso de las mujeres, de padecer con una baja autoestima, para nada- m\u00e1s si por el contrario, esgrimen desplantes de que todo marcha bien, poco sufren de vac\u00edos emocionales ya que generalmente &#8220;se curan&#8221; la inseguridad y sus pesares a trav\u00e9s de la prepotencia, la tendencias a la impulsividad, mediante la evasi\u00f3n con amigos, &#8220;el trabajo&#8221;, el alcohol y la sexualizaci\u00f3n de los v\u00ednculos. A donde voy con estas observaciones, a que no se diagnostica y\/o se trata tan f\u00e1cilmente en la consulta con hombres, su codependencia. <\/p>\n<p>Son m\u00faltiples los autores que encuentran en el seno familiar disfuncional, los factores determinantes que predisponen el desarrollo de la conducta o personalidad codependiente. (Cermak, 1986; Cooper, 1995; Irwin, 1995; Hinkin y Kahn, 1998). Cuenta en estas familias una ni\u00f1ez triste, enfermedad psicol\u00f3gica en los padres, fuertes y continuos traumas que incluyen abandono afectivo, separaciones m\u00faltiples, divorcio, maltrato f\u00edsico, psicol\u00f3gico y abuso sexual en la familia, pr\u00e1cticas de crianza violentas y err\u00e1ticas, problemas de uso de alcohol y drogas en sus miembros y familiares que ya padecen de y\/o act\u00faan los patrones codependientes. Asimismo frecuentemente hallamos padres violentos y distantes, madres abandonadoras y sometidas, hecho que hace que el ni\u00f1o(a) no tenga de donde &#8220;agarrarse&#8221; y\/o nutrirse afectivamente. <\/p>\n<p>Al respecto, Lyon y Greenberg (1991), Morgan (1991) y Melody (1989) citados por Crothers y Warren (1996) han reconocido en el concepto de &#8220;dependencia m\u00f3rbida&#8221; planteado por K. Horney (1950) una temprana descripci\u00f3n de lo que en la actualidad es conceptualizado como codependencia. Horney identifica en los dependientes m\u00f3rbidos, datos cl\u00ednicos en donde describe que estos est\u00e1n &#8220;compelidos a una total entrega&#8221;, poseen una intensa &#8220;ansia de encontrar unidad a trav\u00e9s del fundirse con un compa\u00f1ero&#8221; y tienden a &#8220;perderse en el otro&#8221; (Horney, 1950, p\u00e1g. 157). Aclara que conductualmente estos impulsos tienden a caracterizar la parasitaci\u00f3n, las relaciones simbi\u00f3ticas, la autodestructividad y la necesidad de aprobaci\u00f3n externa. <\/p>\n<p>Horney teoriza que la dependencia m\u00f3rbida se desarrolla en el ni\u00f1o como una defensa contra la influencia parental adversa que se expresa a trav\u00e9s de la coerci\u00f3n, la impredecibilidad, la intimidaci\u00f3n, actuaciones de dominaci\u00f3n, sobreprotecci\u00f3n y la indiferencia materna-paterna o ambas, condiciones estas que exacerban la inseguridad, el aislamiento y el miedo en el ni\u00f1o. Como resultado el ni\u00f1o sufre una p\u00e9rdida en la habilidad para expresar sus deseos y la fortaleza interna para determinar su propia vida. <\/p>\n<p>Cermak (1991a, 1991b) por su parte ha planteado una relaci\u00f3n entre codependencia y el desarrollo del narcisismo (de la autoestima). De acuerdo a este autor, ambas la codependencia y el narcisismo surgen en la ni\u00f1ez temprana durante la fase simbi\u00f3tica del desarrollo e impiden la progresi\u00f3n a la fase de separaci\u00f3n- individuaci\u00f3n (Mahler, 1977). Ambos tipos de rasgos representan procesos de &#8220;espejeo&#8221; defectuosos: las personas narcisistas se relacionan buscando aspectos de ellos mismos en los otros. Los codependientes, tambi\u00e9n buscan relacionarse con otros para ser espejeados. En ese sentido el origen de la codependencia y el narcisismo involucran defectos en el espejeo, en este caso, por parte de los padres. <\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, Diamondstein (1994) plantea una similar l\u00ednea de pensamiento en torno a la dependencia a las drogas, se\u00f1alando que el origen de las mismas se genera por el efecto que tiene sobre la personalidad del sujeto los v\u00ednculos familiares enfermantes que se manifiestan en un d\u00e9ficit de narcisizaci\u00f3n, un vac\u00edo, en el cual el sujeto coloca la droga, destacando que en relaci\u00f3n a la codependencia, acontece lo mismo, es decir, el codependiente presenta una similar deficiencia de narcisizaci\u00f3n, resultado de una historia familiar ca\u00f3tica y desorganizante, que se refleja en un profundo vac\u00edo emocional, el cual el codependiente trata de llenar con el adicto. <\/p>\n<p>Haciendo una reflexi\u00f3n te\u00f3rico-cl\u00ednica en torno a la codependencia, tendr\u00edamos que por cuestiones de asignaci\u00f3n de roles seg\u00fan los g\u00e9neros y aspectos culturales, la codependencia en el hombre, se expresar\u00eda de diferente forma con respecto a las mujeres, por ejemplo y solo me referir\u00e9 a dos conductas t\u00c3\u00adpicas, el rol de proveedor y las actuaciones de infidelidad en el hombre. Desde la perspectiva psicosocial a las mujeres que &#8220;sacan a sus casas e hijos adelante, que toleran a un hombre alcoh\u00f3lico o uno m\u00e1s medido, (pero adicto en el fondo, al trabajo o a las mujeres), autoritario e indiferente, se le ha llamado cl\u00ednicamente, &#8220;mujeres codependientes&#8221;. <\/p>\n<p>Cuando el hombre saca adelante a la familia, padece una relaci\u00f3n con una pareja adicta a las relaciones destructivas por col\u00e9rica, tiene una que otra adicci\u00f3n &#8220;light&#8221; (tabaquismo, trabajadora obsesiva en el hogar o hacia afuera, adicta al juego y\/o al caf\u00e9, y\/o a la televisi\u00f3n, algo compradora compulsiva o comelona), no se le dice codependiente, sino que es un &#8220;buen proveedor&#8221;. <\/p>\n<p>En ese sentido, muchos hombres son utilizados y hasta explotados (como la codependiente) cuando se han vinculado con quienes se han posicionado en la filosof\u00eda de vida de que &#8220;el hombre es el proveedor&#8221;, indicio de que hombres &#8220;muy proveedores&#8221;, tambi\u00e9n pueden ser &#8220;muy codependientes&#8221;. As\u00ed, muchos hombres en la actualidad, presionados psicol\u00f3gica y socialmente por el ideal masculino de protecci\u00f3n y bienestar familiar, se acostumbran y se convencen de que &#8220;ellos son los que dan&#8221;, cueste los que cueste (infartos al miocardio, trastornos gastrointestinales, insomnio, disfunciones sexuales, entre otras), y por ser &#8220;dependientes-activos&#8221; tienen dificultades para recibir y de invertir esta tendencia. <\/p>\n<p>En esta misma l\u00ednea de ideas, presentan una hepertolerancia al desgaste f\u00edsico y emocional y tratando de ser &#8220;buenos&#8221;, son &#8220;adictos al trabajo&#8221;, &#8220;salvadores&#8221; de la empresa donde trabajan, son excelentes esposos, pap\u00e1s y extensivamente buenos hijos y hermanos, son los que mantienen a sus padres, suegros , alg\u00fan hermano(a), sobrinos, a uno que otro cu\u00f1ado y hasta a ahijados(as). <\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la familia, los hombres codependiente suelen ser padres controladores y ver a sus hijos(as) como una extensi\u00f3n de ellos, por tanto se empecinan en querer decidir lo que es mejor para ellos(as) (que deben estudiar, como deben vestir, de qui\u00e9n se deben enamorar, con qui\u00e9n se deben relacionar). Como resultado de este tipo de crianza observamos posteriormente rebeld\u00eda adolescente, adultos inseguros y devaluados o coraje reprimido, el cual se puede manifestar en comportamientos auto destructivos, que muchas veces lleva a que el hijo(a) sea pasivo-dependiente, reedite patrones codependientes en su vida adulta o desarrolle un trastorno adictivo, y\/o codependiente, entre otros padecimientos psicol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Por otro lado, debido a sus rasgos pasivos y devaluados, cuando un hijo(as) est\u00e1 &#8220;activo(a)&#8221; en la adicci\u00f3n, al padre codependientes se le complica diferenciar su funci\u00f3n paterna, de actitudes codependientes, por lo que en ocasiones confunden el rol de apoyo psicol\u00f3gico necesario, con sobreprotecci\u00f3n, o se previenen de no caer en codependencia, descuidando (evitando) sus funciones. As\u00ed est\u00e1n: &#8220;los que no meten la mano&#8221; y los que &#8220;se hacen de la vista gorda&#8221; ante las adicciones, delegando toda la responsabilidad de la crianza en la madre u otros parientes cercanos. <\/p>\n<p>Posteriormente, si la persona tiene mucho resentimiento debido a la sobreprotecci\u00f3n de los padres, visualizar\u00e1 en su c\u00f3nyuge a una persona que desea controlarlo, lo cual lo llevar\u00e1 a dificultades para la intimidad en la relaci\u00f3n. Por otro lado, pueden apegarse tambi\u00e9n excesivamente a cualquier persona que les brinde amor, o lo que ellos piensan que puede ser el amor (por ejemplo: llamar por celular a la pareja unas 15 veces al d\u00eda). Por otro lado, he visto personas irse al otro extremo, al no haber tenido amor llegan a temerle y viven la vida evitando involucrarse en relaciones sentimentales. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Puget (2001), &#8220;el ir siendo sujeto (sano, maduro y aut\u00f3nomo) proviene de un estar en un v\u00ednculo, habitando un espacio, adquiriendo nuevas caracter\u00edsticas y cualidades al ser &#8220;dos&#8221;. Ese proceso de &#8220;subjetivaci\u00f3n&#8221;, o sea, cuando hay espacio para la ajenidad y se tolera y acepta, esto se convierte en el elemento potenciador del v\u00ednculo&#8221;. La fuerza de la funci\u00f3n vinculante, es la que constituye la entidad vincular, la cual es promovida por el juego de las diferencias entre los miembros de la pareja, cosa que no ocurre en el v\u00ednculo codependiente. <\/p>\n<p>Pasando al rubro de c\u00f3mo se configura la infidelidad en los v\u00ednculos de pareja, pareciera que los hombres, desde sus historias de maltrato y abandono infantil, no est\u00e1n carentes de afecto, a ellos solo &#8220;les gana la hormona&#8221;, sin embargo, frecuentemente relacionado a sus b\u00fasquedas de intimidad con la primera mujer que se les ponga enfrente, observamos un mero aferramiento y un ego hambriento de afecto, como es el caso de las mujeres codependientes (&#8220;ella me sedujo y yo me deje atrapar&#8221;), algunos disfrazan el asunto de su codependencia, diciendo que son: &#8220;hombres f\u00e1ciles&#8221;. <\/p>\n<p>Ya en el matrimonio, buscan una c\u00f3nyuge criticona o adoptan el rol de perseguidor y demandante de atenciones y fidelidad. Tambi\u00e9n pueden apegarse a parejas que le manifiesten y demuestren, casi incondicionalmente, admiraci\u00f3n u aprobaci\u00f3n o sea que, se da un encuentro de narcisismos maltrechos, por necesidad de resarcir autoestimas vulneradas. Ahora bien, las dificultades que tiene el hombre codependiente de intimidad, de poder comprometerse con la pareja y tener la fortaleza de consolidar un proyecto creativo adulto, se debe a que el ideal de mujer para un hombre que es codependiente, es una mujer rescatadora, cosa que hace que estos hombres se desilusiones r\u00e1pidamente de sus parejas y regresen con su amantes, con sus mam\u00e1s o se protejan del compromiso a trav\u00e9s del &#8220;donjuanismo&#8221;. <\/p>\n<p>En la cl\u00ednica con las parejas evidenciamos igualmente en los v\u00ednculos codependientes, la presencia del imaginario &#8220;t\u00fa y yo somos uno&#8221;, con la negaci\u00f3n y desconocimiento de la &#8220;ajenidad del otro&#8221;, &#8220;la diferencia&#8221; del c\u00f3nyuge. La consecuente patolog\u00eda, es generadora de insatisfacci\u00f3n en las parejas, a\u00fan siendo estas funcionales en muchos aspectos, sumergi\u00e9ndose estas en el reproche &#8220;por que el otro tiene vida privada&#8221;, gest\u00e1ndose vivencias de atrapamiento, miedo al estar solo y de empobrecimiento vincular debido a necesidades de sometimiento y control en uno y las vivencias del abuso, por parte del otro. <\/p>\n<p>Desde esta perspectiva vincular actual, encontramos que como menciona Castoriadis (2000) impera un &#8220;imaginario radical&#8221;, expresado en la necesidad de la pareja unida (a ultranza &#8220;hasta que la muerte los separe&#8221;), representada en la poes\u00eda, en los medios masivos de comunicaci\u00f3n (novelas y revistas) y en la m\u00fasica rom\u00e1ntica, la cual ofrece un discurso y modelo que exalta la identificaci\u00f3n, la idealizaci\u00f3n, la completud y la complementariedad. No hay espacio mental para el reconocimiento y menos para la aceptaci\u00f3n y procesamiento de la diferencia y la ajenidad. De all\u00ed, las grandes ansiedades y dificultades para la terminaci\u00f3n de estos v\u00ednculos o las conductas fallidas de control, b\u00fasqueda y\/o expresi\u00f3n de amor a trav\u00e9s de los celos. Solo como un ejemplo, salgamos al rato y escuchemos las canciones: &#8220;Miedo&#8221; de Pepe Aguilar, &#8220;Lloro&#8221; de Sin Bandera, &#8220;Una vez nada m\u00e1s&#8221; de O.V., y &#8220;Contigo hasta morir&#8221; de Jair y estos cantantes tocaran con su estribillo lastimero los &#8220;huesos&#8221; de la codependencia en el hombre. <\/p>\n<p>En consulta, el v\u00ednculo codependiente patol\u00f3gico dificulta la toma de conciencia en los miembros de la pareja en cuanto al deterioro y el pron\u00f3stico pobre sobre su situaci\u00f3n. Al explorar m\u00e1s detenidamente estas resistencias, a menudo se encuentra que buscan soluciones r\u00e1pidas y cambios en el afuera; no se adhieren al tratamiento, ni siguen las indicaciones psicol\u00f3gicas, adoptando com\u00fanmente actitudes de manipulaci\u00f3n a trav\u00e9s de cuadros psicosom\u00e1tico (en este grupo est\u00e1n los codependientes cardiacos-infartosos a la primera de cambio, los diab\u00e9ticos-comatosos, d\u00e9biles pero controladores y los nerviosos, pero obstinados y agresivos a fin de que no se aborde la simbiosis patol\u00f3gica (su codependencia), no se toquen las fallas caracteriales expresadas en incomunicaci\u00f3n, agresi\u00f3n f\u00edsica y verbal, actos de infidelidad, atentado a las normas familiares, p\u00e9rdida de los l\u00edmites y la autoridad, entre otros. <\/p>\n<p>Existen tambi\u00e9n los trastornos duales en los codependientes y un subtipo cl\u00ednico sociop\u00e1tico caracterizado por parasitismo, b\u00fasqueda de sensaciones a trav\u00e9s de las drogas, el juego y las mujeres, manipulaci\u00f3n sistem\u00e1tica, ego\u00edsmo y egocentrismo, que se expresa a trav\u00e9s de la violencia dom\u00e9stica al instaurar un aislamiento social progresivo hacia la pareja, intimidaci\u00f3n y\/o coerci\u00f3n econ\u00f3mica hacia la pareja. <\/p>\n<p>Algo que es importante destacar dentro de la atenci\u00f3n al codependiente, es el hecho de que la comprensi\u00f3n del problema por parte del afectado no equivale a querer solucionarlo, ya que lo que determina el v\u00ednculo es la indolencia en estas personas. La actitud indolente es clave, como tambi\u00e9n el pensamiento m\u00e1gico (omnipotente) que los escuda del dolor, ya que al sujeto parece no dolerle o importarle el sufrimiento al existir una fuerte negaci\u00f3n del problema, un mecanismo irracional o racionalizador para justificar su comportamiento (&#8220;se que esta relaci\u00f3n est\u00e1 mal, pero no la puedo dejar y prefiero seguir con ella&#8221;). Tambi\u00e9n existe una fuerte tendencia a repetir los mismos esquemas vinculares con sucesivas parejas, sobresaliendo una especie de fobia a la autonom\u00eda (Sirvent, 2001) y la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n de Freud, en estos hombres. <\/p>\n<p>En tratamiento, muestran una actitud dependiente hacia el terapeuta a trav\u00e9s de la postura del &#8220;d\u00edgame doctor&#8221;, situaci\u00f3n que expresa una frecuente tendencia en los codependientes a abandonar el rol paternal en los terapeutas, las instituciones, en los &#8220;padrinos&#8221;(*) o en el resto de la familia codependiente (abuelos, t\u00edos, hermanos, etc.). Abandonan tambi\u00e9n los tratamientos porque esperan cambios r\u00e1pidos, casi m\u00e1gicos y debido a que se mantienen en la indolencia de pronto en la contratransferencia provocan en los terapeutas impotencia, y hasta indiferencia en muchos casos, situaci\u00f3n ante la cual el terapeuta debe estar muy atento para darle el manejo adecuado. <\/p>\n<p>*Trabajo le\u00eddo en el XVI Congreso de la Federaci\u00f3n Latinoamericana de Psicoterapia Anal\u00edtica de grupo. (FLAPAG.) Y X Congreso de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Psicoterapia Anal\u00edtica de Grupo (AMPAG.). 11-14\/Noviembre\/2004, Guadalajara, Jal., M\u00e9xico. Direcci\u00f3n: Ave. Amores # 703-2 Col. del Valle. C.P. 03100. M\u00e9xico D.F. Tel. 5536 2614. e-mail: jcastrellon@gruporeflexion.com.mx <\/p>\n<p>1 Codependiente: el prefijo &#8220;co&#8221; se entiende como el &#8220;estar al lado&#8221;, se refiere a alguien que est\u00e1 junto, que est\u00e1 ayudando. Habr\u00eda que destacar que la persona que est\u00e1 al lado &#8220;ayudando&#8221;, de hecho, a lo que ayuda es a prolongar el padecimiento del &#8220;dependiente&#8221; a sustancias t\u00f3xicas al organismo. <\/p>\n<p>FUENTE: http:\/\/www.gruporeflexion.com.mx\/publicaciones\/vinculocodependiente.htm#nota_1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El v\u00ednculo codependiente en los hombres.* Jaime A. Castrell\u00f3n D\u00edaz* &#8220;Si quieren conocer a los hombres, d\u00edganles que les hablen de sus amores&#8221;. Jaime Sabines (1998). El presente trabajo abordar\u00e1 desde la perspectiva de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica y de las configuraciones vinculares los dinamismos patol\u00f3gicos del v\u00ednculo que establece el hombre codependiente1 con su pareja.<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; El v\u00ednculo codependiente en los hombres.*<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1402\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[],"class_list":["post-1402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relaciones-dependientes-y-coodependientes-de-pareja"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1402"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1402\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}