{"id":139,"date":"2008-01-29T14:35:16","date_gmt":"2008-01-29T14:35:16","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=139"},"modified":"2008-01-29T14:35:16","modified_gmt":"2008-01-29T14:35:16","slug":"manual-de-tanatologia-para-ni\u00f1os","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=139","title":{"rendered":"Manual de tanatologia para ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>TANATOLOG\u00cdA<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo puedo decirle que est\u00e1 muriendo?<br \/>\nManual para adultos que est\u00e1n cerca de un ni\u00f1o que agoniza<\/p>\n<p>Amar a alguien, es decirle: no morir\u00e1s.<br \/>\nGABRIEL MARCEL<\/p>\n<p>Adriana P\u00e9rez Araiza<br \/>\nDaniel E. Chowell God\u00ednez<br \/>\n\u00cdNDICE<br \/>\nIntroducci\u00f3n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t4<br \/>\nCapitulo 1.<br \/>\nEl duelo o el proceso doloroso.\t\t\t\t\t\t\t\t\t5<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El sufrimiento previo a la muerte \t\t\t\t\t\t\t\t5<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfCu\u00e1les son las diferentes fases del sufrimiento previo a la muerte?\t\t\t\t5<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El proceso de duelo en la familia.\t\t\t\t\t\t\t\t6<br \/>\nCap\u00edtulo 2.<br \/>\nEl ni\u00f1o y la muerte.\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t7<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El ni\u00f1o y su concepto de la muerte. \t\t\t\t\t\t\t\t7<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El bebe (0 ? 1 a\u00f1o)\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t7<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El ni\u00f1o en edad de caminar (1 &#8211; 2 a\u00f1os)\t\t\t\t\t\t\t7<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El ni\u00f1o en edad pre-escolar (2 ? 5 a\u00f1os)\t\t\t\t\t\t\t7<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El ni\u00f1o en edad escolar (6 ? 11 a\u00f1os)\t\t\t\t\t\t\t\t8<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El adolescente (12 en adelante)\t\t\t\t\t\t\t\t8<br \/>\n Cap\u00edtulo 3.<br \/>\nHablar sobre la muerte.\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t10<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Hablar con el ni\u00f1o sobre la muerte.\t\t\t\t\t\t\t\t10<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfC\u00f3mo comunicarnos mejor? \t\t\t\t\t\t\t\t\t10<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfC\u00f3mo puedo hablar de su muerte con un ni\u00f1o? \t\t\t\t\t\t11<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfEs realmente importante tocar este tema con el ni\u00f1o?\t\t\t\t\t12<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentimiento de culpa y verg\u00fcenza\t\t\t\t\t\t\t\t12<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El miedo de que el dolor est\u00e1 asociado con la muerte.\t\t\t\t\t12<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El miedo a la separaci\u00f3n \t\t\t\t\t\t\t\t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 12<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El papel de las creencias religiosas y culturales.\t\t\t\t\t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 12<br \/>\n Cap\u00edtulo 4.\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/>\nLas necesidades psicosociales del ni\u00f1o agonizante y su atenci\u00f3n.\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Infancia normal \t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sensaci\u00f3n de seguridad\t\t\t\t\t\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comunicaci\u00f3n, atenci\u00f3n y expresi\u00f3n de los miedos o la ira \t\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Depresi\u00f3n y tratamiento\t\t\t\t\t\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Necesidades espirituales \t\t\t\t\t\t\t\t\t14<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Concreci\u00f3n de un deseo \t\t\t\t\t\t\t\t\t15<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Autorizaci\u00f3n de los seres queridos para morir\u00a0 \t\t\t\t\t\t15<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Consuelo al saber que no est\u00e1n solos en el proceso de la agon\u00eda.\t\t\t\t15<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0Establecimiento de l\u00edmites\t\t\t\t\t\t\t\t\t15<br \/>\nAlgunas estrategias para facilitar la despedida del ni\u00f1o.\t\t\t\t\t\t15<\/p>\n<p> Cap\u00edtulo 5.<br \/>\nLa familia del ni\u00f1o que muere.\t\t\t\t\t\t\t\t\t17<br \/>\nEl sentimiento de perdida de los hermanos y los amigos.\t\t\t\t\t\t17<br \/>\nBibliograf\u00eda y Referencias\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t19<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hablar de la muerte en nuestra cultura no es nada f\u00e1cil. Tendemos a negar esta realidad como si fuese ajena a la vida, como si fuese una tragedia que ocurre por mala suerte, por desgracia.<br \/>\nCuando por fin hablamos de la muerte, nos referimos mentalmente a conceptos como vejez, enfermedad o accidentes. Nunca pasa por nuestra mente que un ni\u00f1o pueda morir.<br \/>\nY sin embargo, tambi\u00e9n los ni\u00f1os mueren. En nuestro pa\u00eds, tan s\u00f3lo los menores de 1 a\u00f1o que murieron en 2001 representaron el 8 por ciento del total de muertes, sumando casi 36000 fallecimientos por diversas causas.* En edades de la 2\u00aa y 3\u00aa infancia, el c\u00e1ncer es la principal causa de muerte en la infancia en los pa\u00edses desarrollados despu\u00e9s de los accidentes.<br \/>\nCuando se enfrentan a la muerte, puede ser que tambi\u00e9n los ni\u00f1os requieran cierto tipo de ayuda o apoyo para morir de mejor manera. Este es el objeto del presente manual. Ayudarte a ti, adulto, familiar o amigo, trabajador de la salud, maestro u orientador que est\u00e1s, por alguna raz\u00f3n, cerca de un ni\u00f1o que muere, para que a tu vez puedas ayudar a ese ni\u00f1o a cumplir bien con la \u00faltima etapa de su vida. A salir de su capullo y convertirse en mariposa.<br \/>\nEn las siguientes p\u00e1ginas encontrar\u00e1s algunos elementos que te ayuden a comprender esta realidad que en s\u00ed es muy dif\u00edcil de aceptar; y as\u00ed, comprendiendo, te puedas acercar m\u00e1s al peque\u00f1o, estar ah\u00ed, con \u00e9l o ella, y poder as\u00ed escucharle, saber lo que necesita y ayudarle en esta etapa en la que se resume su vida, en la que se est\u00e1 despidiendo del mundo, de sus seres queridos, de la vida misma.<br \/>\nEn el Cap\u00edtulo 1 encontrar\u00e1s una descripci\u00f3n de lo que es el proceso de duelo, tanto para el ni\u00f1o agonizante como para su familia, de modo que puedas identificar en el ni\u00f1o que est\u00e1s acompa\u00f1ando el momento emocional que est\u00e1 viviendo.<br \/>\nEn el Cap\u00edtulo 2 se revisan algunos conceptos que los ni\u00f1os tienen respecto a la muerte de acuerdo a su edad, de modo que puedas platicar con \u00e9l desde su propia visi\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cilmente. Al respecto, en el Cap\u00edtulo 3 encontrar\u00e1s algunas sugerencias para hablar sobre la muerte con el ni\u00f1o.<br \/>\nEn el Cap\u00edtulo 4 se revisan las necesidades psicosociales del ni\u00f1o as\u00ed como\u00a0 unas sugerencias\u00a0 de lo que puedes hacer con el ni\u00f1o para facilitarle en esta etapa tener mayor calidad de vida y tambi\u00e9n el paso a la muerte.<br \/>\nPor \u00faltimo, en el Cap\u00edtulo 5 encontrar\u00e1s algunas sugerencias importantes sobre la familia y amigos del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 1<br \/>\nEl Duelo o el proceso Doloroso.<\/p>\n<p>Toda muerte es una separaci\u00f3n. Es la separaci\u00f3n definitiva, por la cual ya no estar\u00e1 f\u00edsicamente esa persona tan importante para alguien, para nosotros mismos. Es por eso que duele, y ese dolor y pena que sentimos es m\u00e1s por uno mismo que por el fallecido. Nos duele lo que ya no podremos decirle, lo que ya no podremos hacer juntos, lo que ya no podremos contemplar juntos&#8230;<br \/>\nY en el caso de la muerte de un ni\u00f1o, nos duele la vida misma. Un ni\u00f1o es la imagen perfecta de la vida, del futuro. Es un s\u00edmbolo de una vida que crece, que apenas empieza a desarrollarse, y que sin embargo, de repente se ve arrancada y marchita, como una flor fuera de su rama. Ya no podr\u00e1 convertirse en un fruto. Ya no podr\u00e1 madurar y dar semillas. Ha terminado.<br \/>\nPor eso duele tanto que un ni\u00f1o muera.<br \/>\nPero la vida sigue. Sigue para los que se quedan, y por eso hay que pasar a trav\u00e9s del dolor para poder seguir adelante.<br \/>\nLa muerte de un ni\u00f1o es considerada como un factor de riesgo para el duelo complicado; a pesar de la posible presencia de la aflicci\u00f3n anticipatoria ?el sentimiento de p\u00e9rdida antes de que se produzca el fallecimiento- y de los cambios graduales en la funci\u00f3n y estructura familiar que una enfermedad cr\u00f3nica provoca, lo cierto es que para el momento de la muerte y lo que esto significa, nadie est\u00e1 preparado.<br \/>\nPor eso es necesaria una atenci\u00f3n tanto al ni\u00f1o que est\u00e1 muriendo, como a la familia que le sobrevive.<br \/>\nA continuaci\u00f3n encontrar\u00e1s un esquema para planear y efectuar el apoyo tanto al ni\u00f1o que agoniza como a los familiares. <\/p>\n<p>El sufrimiento previo a la muerte.<\/p>\n<p>Generalmente se utiliza el concepto de duelo en lo que respecta a la familia y a los seres queridos de la persona agonizante, mientras que para referirnos al sentimiento del ni\u00f1o agonizante utilizamos el de Sufrimiento previo a la muerte.<br \/>\nEste sufrimiento puede iniciar cuando la muerte se convierte m\u00e1s que en una posibilidad, en un diagn\u00f3stico.<br \/>\nEl sufrimiento tiene algunas etapas comunes que experimentan diferentes personas en la misma situaci\u00f3n. Sin embargo, dado que cada individuo y cada familia son diferentes, perciben el sufrimiento, la muerte y la enfermedad de una manera muy particular.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las diferentes fases del sufrimiento previo a la muerte?<\/p>\n<p>El sufrimiento y el duelo no tienen magnitudes espec\u00edficas ni restricciones de tiempo. Cada individuo expresa su sufrimiento y su sentimiento de p\u00e9rdida a su manera y en su propio tiempo.<br \/>\nEl sufrimiento previo a la muerte puede incluir las siguientes fases, aunque no exclusivamente en este orden. Frecuentemente, el sufrimiento es una expresi\u00f3n que incluye cada una de estas fases o estados en tiempos, intensidades y \u00f3rdenes m\u00faltiples.<br \/>\n?\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fase I. En esta etapa, el individuo se da cuenta de que la muerte es inevitable y que no existe una cura posible. Generalmente, la tristeza y la depresi\u00f3n est\u00e1n relacionadas con esta primera etapa del sufrimiento.<br \/>\n?\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fase II. La fase siguiente del sufrimiento previo a la muerte es la preocupaci\u00f3n por la persona agonizante. La preocupaci\u00f3n en un ni\u00f1o puede aumentar por s\u00ed mismo y por su temor a la muerte, o debido a las emociones que expresan los seres queridos que lo rodean.<br \/>\n?\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fase III. En esta fase puede &#8220;ensayarse&#8221; la verdadera muerte. El proceso f\u00edsico de la muerte y de lo que puede ocurrir despu\u00e9s de \u00e9sta son las preocupaciones de esta etapa. Como consecuencia de alg\u00fan sufrimiento previo a la muerte, el ni\u00f1o puede hacer la despedida de sus seres queridos y realizar una especie de testamento o expresar deseos que quiere cumplir a\u00fan o en su funeral.<br \/>\n?\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fase IV. En la \u00faltima fase, La persona agonizante puede pensar en la vida despu\u00e9s de la muerte, y tambi\u00e9n intentar imaginar c\u00f3mo ser\u00e1 la vida de sus seres queridos en su ausencia.<\/p>\n<p>El proceso de duelo en la familia.<\/p>\n<p>El sufrimiento suele dividirse en cinco etapas, que son \u00fatiles para identificar las emociones de cada miembro de la familia en particular, pero debemos recordar que cada persona reacciona a un evento doloroso de una manera \u00fanica, influyendo su edad, su relaci\u00f3n con el ni\u00f1o que muere, etc.<br \/>\nPara la atenci\u00f3n de la familia que est\u00e1 perdiendo un hijo es muy probable que se requiera a un profesional, o bien, que la familia encuentre un espacio propicio para su propia atenci\u00f3n: grupos de apoyo, etc.<br \/>\nLas etapas del duelo son las siguientes:<br \/>\n?\tNegaci\u00f3n. La negaci\u00f3n es una etapa en la cual se cree que la muerte no ocurri\u00f3, o bien, antes de \u00e9sta, que el diagn\u00f3stico terminal es err\u00f3neo. La persona puede estar aturdida o conmocionada. La negaci\u00f3n es una reacci\u00f3n de protecci\u00f3n ante un evento demasiado abrumador para enfrentarlo inmediatamente.<br \/>\n?\tEnojo. El enojo es la etapa en la cual la persona se encuentra muy alterada y enfadada porque la tragedia le ha sucedido a su familia. Las reacciones con enojo var\u00edan de persona a persona, pudiendo llegar a la agresividad.<br \/>\n?\tAcuerdo. En esta etapa es muy com\u00fan encontrarse con preguntas dirigidas a Dios como por ejemplo, &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 a mi hijo?&#8221; y &#8220;\u00bfQu\u00e9 hicimos para merecer esto?&#8221;. La culpa es el principal sentimiento en esta etapa. Los padres intentan recordar eventos o decisiones propias que puedan haber contribuido a la muerte de su hijo. Es importante recordar que ni usted ni su hijo son responsables de la muerte.<br \/>\n?\tDepresi\u00f3n o tristeza. En esta etapa ya no se niega la muerte del ni\u00f1o y es probable que los padres y los hermanos sientan una profunda tristeza. Esta reacci\u00f3n es normal y puede ir acompa\u00f1ada de cambios f\u00edsicos como perturbaciones del sue\u00f1o o sue\u00f1o excesivo, cambios en el apetito o dificultades para concentrarse en actividades diarias simples.<br \/>\n?\tAceptaci\u00f3n. La aceptaci\u00f3n es la etapa en la cual el individuo acepta la muerte y la incorpora como parte de su vida. La persona ha llevado a cabo una adaptaci\u00f3n a la p\u00e9rdida. Si bien esto no significa que no vayan a existir otros sentimientos, una vez que se llega a esta etapa, las familias suelen sentirse m\u00e1s confiadas para manejar sus vidas. <\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO 2.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/>\nEl ni\u00f1o y la muerte.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o y su concepto de la muerte.<\/p>\n<p>Algo que nos puede facilitar el acercarnos a un ni\u00f1o que est\u00e1 muriendo y platicar con \u00e9l o ella sobre su situaci\u00f3n y c\u00f3mo la est\u00e1 viviendo, es tener una idea general sobre qu\u00e9 es lo que nos podemos encontrar sobre lo que este ni\u00f1o o ni\u00f1a piensa o se imagina sobre la muerte.<br \/>\nEn primer lugar tenemos que estar conscientes de que el concepto de muerte es algo que se va construyendo a partir de los bloques o ladrillos que la familia y la cultura particulares de cada quien le va aportando, pero que este proceso de construcci\u00f3n depende tambi\u00e9n de las herramientas cognitivas que el ni\u00f1o va desarrollando en su proceso de crecimiento y desarrollo psicol\u00f3gico.<br \/>\nPero lo m\u00e1s importante ser\u00e1, luego de entender lo anterior, tratar de conocer el punto de vista del ni\u00f1o que estamos atendiendo.<br \/>\nPara ello ser\u00e1 imprescindible un acercamiento profundo, mediante la comunicaci\u00f3n abierta, como veremos en el siguiente capitulo, pero no est\u00e1 de sobra el revisar los conceptos que han surgido de la investigaci\u00f3n en este campo, acerca de qu\u00e9 es lo que los ni\u00f1os piensan respecto de la muerte, para as\u00ed poder entender mejor qu\u00e9 es lo que nuestro ni\u00f1o o ni\u00f1a piensa y siente de su muerte.<\/p>\n<p>El beb\u00e9. (0 ? 1 a\u00f1o)<\/p>\n<p>Para un beb\u00e9, la muerte no es un concepto real. Sin embargo, los beb\u00e9s reaccionan frente a la separaci\u00f3n de uno o ambos padres, a los procedimientos dolorosos y a cualquier alteraci\u00f3n de su rutina. Un beb\u00e9 con una enfermedad terminal requiere tanto cuidado f\u00edsico y emocional como cualquier otra persona para lograr un entorno c\u00f3modo. Mantener una rutina constante es importante para el ni\u00f1o y las personas que est\u00e1n a su cargo. Los beb\u00e9s no pueden comunicar sus necesidades verbalmente, pero utilizan otras formas, como el llanto para mostrar su incomodidad y sus sentimientos.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o en edad de caminar. (1 ? 2 a\u00f1os)<\/p>\n<p>Para el ni\u00f1o en edad de caminar, la muerte tiene muy poco significado, de hecho, para algunos, es algo temporal y reversible. La persona que muere puede a\u00fan comer, ir a la escuela o a trabajar, etc.<br \/>\nLo que s\u00ed sucede es que pueden percibir la ansiedad de las emociones de quienes los rodean. Cuando los padres o los seres queridos de un ni\u00f1o en edad de caminar est\u00e1n tristes, deprimidos, asustados o enojados, los ni\u00f1os intuyen estas emociones y manifiestan preocupaci\u00f3n o miedo. Los t\u00e9rminos &#8220;muerte&#8221;, &#8220;para siempre&#8221; o &#8220;permanente&#8221; pueden no tener un valor real para los ni\u00f1os de esta edad. Aun contando con experiencias previas con la muerte, el ni\u00f1o puede no comprender la relaci\u00f3n entre la vida y la muerte. <\/p>\n<p>El ni\u00f1o en edad pre-escolar (2-5 a\u00f1os)<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os en edad pre-escolar pueden comenzar a comprender que la muerte es algo que atemoriza a los adultos. En esta edad se percibe a la muerte como temporal, justo como en las historietas o los dibujos animados y como en sus juegos. Con frecuencia, la explicaci\u00f3n sobre la muerte que recibe este grupo es &#8220;se fue al cielo&#8221;. La mayor\u00eda de los ni\u00f1os de esta edad no comprende que la muerte es permanente, que cada persona y cada ser vivo finalmente muere, ni que los seres muertos no comen, no duermen ni respiran.<br \/>\nLa experiencia con la muerte con la que cuentan est\u00e1 influenciada por aquellos que los rodean. Pueden preguntar &#8220;\u00bfpor qu\u00e9?&#8221; y &#8220;\u00bfc\u00f3mo?&#8221; se produce la muerte. El ni\u00f1o en edad pre-escolar puede sentir que sus pensamientos o acciones han provocado la muerte y, o la tristeza de quienes lo rodean, y puede experimentar sentimientos de culpa o verg\u00fcenza.<br \/>\nCuando un ni\u00f1o en edad preescolar se enferma gravemente, puede creer que es su castigo por algo que hizo o pens\u00f3. No comprende c\u00f3mo sus padres no pudieron protegerlo de la enfermedad.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o en edad escolar. (6-11 a\u00f1os)<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os en edad escolar desarrollan un entendimiento m\u00e1s realista de la muerte, en el sentido de que se trata de algo irreversible y definitivo. Aunque la muerte puede ser personificada como un \u00e1ngel, un esqueleto o un fantasma, el ni\u00f1o ya comienza a comprender la muerte como permanente, universal e inevitable. Pueden manifestar mucha curiosidad sobre el proceso f\u00edsico de la muerte y qu\u00e9 ocurre despu\u00e9s de que una persona muere. Es posible que debido a esta incertidumbre los ni\u00f1os de esta edad teman su propia muerte. El miedo a lo desconocido, la p\u00e9rdida de control y la separaci\u00f3n de su familia y amigos pueden ser las principales fuentes de ansiedad y miedo relacionadas con la muerte en un ni\u00f1o en edad escolar.<\/p>\n<p>El adolescente. (12 y m\u00e1s a\u00f1os).<\/p>\n<p>Al igual que con las personas de todas las edades, las experiencias previas y el desarrollo emocional influyen en gran medida en el concepto de la muerte de un adolescente.<br \/>\nIndependientemente de haber o no tenido experiencias previas con la muerte de un familiar, un amigo o una mascota, la mayor\u00eda de los adolescentes comprende el concepto de que la muerte es permanente, universal e inevitable.<br \/>\nEs durante el per\u00edodo de la adolescencia cuando la mayor\u00eda de los ni\u00f1os comienza el proceso de establecer su identidad, su independencia y la relaci\u00f3n con gente de su misma edad.<br \/>\nUn tema predominante de este per\u00edodo es el sentimiento de inmortalidad o de estar exento de la muerte. Cuando la muerte se vuelve una amenaza real para ellos,\u00a0 todos sus objetivos de destrozan. Las actitudes negativas y desafiantes pueden cambiar de repente la personalidad de un adolescente que se enfrenta a la muerte. Puede sentir no s\u00f3lo que ya no pertenece o no encaja con sus amigos, sino que tampoco puede comunicarse con sus padres.<br \/>\nOtro concepto importante entre los adolescentes es la imagen que ellos tienen de s\u00ed mismos. Una enfermedad terminal y, o los efectos del tratamiento pueden provocar muchos cambios f\u00edsicos que enfrentar. El adolescente puede sentirse solo en su lucha, temeroso y enojado.<br \/>\nCon esta visi\u00f3n general sobre la evoluci\u00f3n del concepto de muerte en los ni\u00f1os hasta los adolescentes, es importante que nos percatemos de que los ni\u00f1os de todas las edades responden a la muerte de una manera particular, pero todos necesitan apoyo y lo demuestran de una u otra manera, sea con llanto, con cambios de conducta bruscos o bien, acerc\u00e1ndose y pidi\u00e9ndolo.<br \/>\nEn particular, cuando una persona de cualquier edad, sobre todo un ni\u00f1o, se enfrenta a su muerte, necesita de alguien que le escuche, le tranquilice y disipe sus miedos.<br \/>\nLA VIDA<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0Elizabeth, mi sobrinita, entr\u00f3 sigilosamente a mi rec\u00e1mara, para despedirme.<br \/>\nMir\u00e1ndome fijamente, me pregunt\u00f3:<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; T\u00eda \u00bfes cierto que te vas?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Me voy, Elizabeth.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Entonces me quedo a dormir aqu\u00ed contigo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Est\u00e1 bien.<br \/>\nElizabeth corri\u00f3 a traer su libro ?La vida de las plantas?.\u00a0 Me lo abri\u00f3 para que yo le leyera.<br \/>\nPronto Elizabeth iba a cumplir los cinco a\u00f1os de edad.<br \/>\nComenc\u00e9 a leer.<br \/>\nInesperadamente Elizabeth clav\u00f3 sus ojos en los m\u00edos, y me pregunt\u00f3:<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; La vida de las plantas; t\u00eda \u00bfqu\u00e9 es la vida?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Es dif\u00edcil explic\u00e1rtelo, Elizabeth; la vida es el tiempo que pasa entre el momento en que naciste y el momento en que mueres.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0-\u00bfNada m\u00e1s, t\u00eda?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Nada m\u00e1s, Elizabeth.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Y, cuando yo me muero \u00bfya no soy nada?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Ya no ser\u00e1s nada.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; \u00bfC\u00f3mo cuando una planta en invierno se seca?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; M\u00e1s o menos<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Pero en primavera la planta despierta y tiene flores de nuevo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Elizabeth, para nosotros no es as\u00ed; cuando t\u00fa mueres, mueres para siempre.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; \u00bfTambi\u00e9n t\u00fa mueres para siempre, t\u00eda?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; S\u00ed; y tambi\u00e9n t\u00fa, Elizabeth.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Pero t\u00eda, esto no es posible.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Si, Elizabeth, es posible.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Pero no es justo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; No es justo; pero ahora du\u00e9rmete, por favor.\u00a0<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; Si, Si, me duermo, t\u00eda; pero lo que tu me dices no es cierto; cuando yo me muera, si me secar\u00e9, pero nacer\u00e9 de nuevo; la vida no es lo que t\u00fa me dices, t\u00eda; es otra cosa.<\/p>\n<p>(O. Fallaci)<br \/>\nCAP\u00cdTULO\u00a0 \u00a03.<br \/>\nHablar sobre la muerte<\/p>\n<p>Hablar con el ni\u00f1o sobre la muerte.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os, como cualquier persona, necesitan informaci\u00f3n honesta y clara sobre su estado de salud y su probable proceso de agon\u00eda.<br \/>\nEl objetivo final al hablar con un ni\u00f1o agonizante sobre la muerte es brindarle la mayor comodidad posible e intentar disipar sus miedos. Si el ni\u00f1o no est\u00e1 preparado para hablar sobre la muerte, la mejor actitud de los padres y de las personas que lo cuidan es esperar hasta que lo est\u00e9.<br \/>\nLa parte m\u00e1s importante en el proceso de ayudar a una persona a bien morir es la de la comunicaci\u00f3n con esta persona.<br \/>\nSe trata no solo de ?platicar?, sino de estar, de tratar de comprender a esa persona como si uno fuera ella misma, sin dejar de ser uno.<br \/>\nSi repasamos nuestra historia personal, podremos encontrarnos con alg\u00fan evento en el cual nos sentimos realmente escuchados, comprendidos por otra persona; alguien a quien pudimos tratar de explicarle c\u00f3mo nos sent\u00edamos o lo que est\u00e1bamos pensando y sentimos que realmente nos comprendi\u00f3.<br \/>\nPues de eso se trata, y no es que s\u00f3lo algunas personas tengan el don para entender a otras, se trata de una habilidad, y como tal, se puede desarrollar y ejercitar.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo comunicarnos mejor?<\/p>\n<p>Tomemos en cuenta que al comunicarnos, no solo intercambiamos ideas y puntos de vista a nivel l\u00f3gico, sino tambi\u00e9n, sentimientos, estados de \u00e1nimo, emociones y actitudes en una escala mucho mayor que la que imaginamos.<br \/>\nEsto sucede b\u00e1sicamente en dos formas de comunicaci\u00f3n: la Verbal y la No ? verbal.<br \/>\nPor comunicaci\u00f3n Verbal entendemos propiamente el discurso que establecemos oralmente: las ideas son transmitidas as\u00ed.<br \/>\nEn Comunicaci\u00f3n No verbal agrupamos tanto la postura del cuerpo, la mirada, la expresi\u00f3n facial, el tono de voz, la velocidad de las palabras, la cercan\u00eda de los cuerpos de los interlocutores, etc. Con todo esto estamos transmitiendo y recibiendo el componente afectivo de la comunicaci\u00f3n: actitudes, emociones, sentimientos.<br \/>\nA este tipo de comunicaci\u00f3n es al que hay que poner especial atenci\u00f3n para mejorar nuestra ?Escucha? cuando interactuemos con una persona agonizante, y en general, cuando queramos de verdad entender lo que otro ser humano est\u00e1 tratando de comunicarnos.<br \/>\nCarl Rogers, un psic\u00f3logo norteamericano muy influyente, delineo adem\u00e1s tres actitudes b\u00e1sicas de la persona que sabe escuchar en un ambiente terap\u00e9utico, es decir, en el cual se pretende que la persona cambie y mejore su propio funcionamiento interpersonal, pero que se puede traspolar a cualquier relaci\u00f3n humana:<br \/>\n1.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Aceptaci\u00f3n positiva incondicional. Esto significa que no importa lo que nosotros pensemos de lo que la persona nos est\u00e1 comunicando, igual aceptamos a la persona, somos capaces de acoger emocionalmente y de manera positiva a esa persona. Aunque lo que nos cuente sea desagradable, o bien, no compartamos su opini\u00f3n, lo que nos interesa es la experiencia de la persona y la persona misma, que est\u00e1 por encima de la simple experiencia y de nuestros juicios.<br \/>\n2.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Empat\u00eda. con esta actitud, Rogers quiere decir que al escuchar, intentemos ponernos en el mismo nivel de la persona que nos platica, es decir, tratamos de escuchar y al mismo tiempo sentir como si fuese yo mismo esa persona, sin perder de vista que no lo soy. No dejo de ser yo, pero quiero ponerme en su lugar para entenderle mejor y saber porqu\u00e9 usa justo esas palabras, porqu\u00e9 dice lo que dice y calla lo que calla. \u00bfqu\u00e9 quiere decir con un suspiro? \u00bfqu\u00e9 quiere expresar con este silencio?<br \/>\n3.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Autenticidad.\u00a0 Convertir la experiencia de relaci\u00f3n con la persona moribunda en una profunda comunicaci\u00f3n humana requiere que no perdamos de vista que somos nosotros mismos una persona en s\u00ed, que somos \u00fanicos, conscientes, libres. Y que lo que estamos compartiendo nos genera nuestros propios sentimientos, y en base a ellos reaccionamos de manera aut\u00e9ntica. En ocasiones nos sentiremos tristes o conmovidos con lo que escuchamos y compartimos. Si somos aut\u00e9nticos, sabremos expresar estos sentimientos para profundizar en la relaci\u00f3n.<br \/>\nRespecto de la Comunicaci\u00f3n Verbal en la que se formulan las ideas, es necesario considerar, como ya lo se\u00f1alamos en el cap\u00edtulo anterior, que los ni\u00f1os tienen su propio concepto de la muerte de acuerdo a su propia evoluci\u00f3n psicol\u00f3gica. Por lo mismo, no vamos a esperar un intercambio de ideas desde nuestra propia l\u00f3gica, sino desde la de cada ni\u00f1o en particular.<br \/>\nLo que s\u00ed vamos a hacer es poner mucha atenci\u00f3n en lo simb\u00f3lico.<br \/>\nLa muerte es uno de los misterios m\u00e1s grandes de la vida. Pero no es ajeno a quien est\u00e1 acerc\u00e1ndose a \u00e9l en su propia experiencia. Por eso, trat\u00e1ndose de asistir a alguien en su muerte, quien ?ayuda? es el aprendiz y quien est\u00e1 muriendo es el maestro. As\u00ed tenga tres o noventa a\u00f1os de edad.<br \/>\nY como es un misterio, no puede ponerse en palabras concretas, menos si quien lo est\u00e1 exponiendo es un ni\u00f1o. Por eso se recurre tanto al lenguaje simb\u00f3lico; y por eso es tan necesario poner atenci\u00f3n a los ritos, dibujos, juegos, escritos o cualquier otro medio que el ni\u00f1o utilice para expresar lo que est\u00e1 viviendo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puedo hablar de su muerte con un ni\u00f1o?<\/p>\n<p>Es necesario, seg\u00fan la edad del ni\u00f1o, tomar en cuenta lo siguiente al hablar con \u00e9l o con ella sobre la muerte.<br \/>\nLos beb\u00e9s no poseen habilidades ling\u00fc\u00edsticas; sin embargo, reaccionan al bienestar f\u00edsico. Cuando un beb\u00e9 agoniza, una caricia y un abrazo reconfortantes son tan importantes para \u00e9l como para aqu\u00e9l que lo cuida. La comunicaci\u00f3n del amor se puede expresar mediante una caricia suave y un abrazo tierno.<br \/>\nPara los ni\u00f1os que comienzan a caminar y los ni\u00f1os peque\u00f1os, se debe utilizar un lenguaje concreto. Se deben evitar t\u00e9rminos confusos para describir la muerte, como por ejemplo, &#8220;dormir&#8221; y &#8220;desaparecer&#8221;. Un ni\u00f1o puede tener miedo de dormirse si asocia la idea de dormir con la muerte.<br \/>\nLos ni\u00f1os peque\u00f1os pueden hacer preguntas muy directas sobre la muerte, si tienen la oportunidad; y es importante ser honesto y consecuente con las respuestas. Si hacen una pregunta para la cual se desconoce la respuesta, es preferible admitirlo, y no inventar una. Los ni\u00f1os pueden detectar la mentira en una respuesta desde muy temprana edad. Tambi\u00e9n pueden recibir informaci\u00f3n poco consecuente si las respuestas de diferentes personas son enga\u00f1osas o evitan la verdad.<br \/>\nLos adolescentes pueden querer hablar sobre la muerte con un amigo u otra persona que no sean sus padres. Se debe fomentar la comunicaci\u00f3n de cualquier manera que pueda ayudar al joven a expresar sus miedos y preocupaciones. <\/p>\n<p>\u00bfEs realmente importante tocar este tema con el ni\u00f1o?<\/p>\n<p>Para una persona adulta, la muerte de otros siempre refiere a la propia muerte. Consciente o inconscientemente, cuando nos enfrentamos a la persona moribunda nos damos cuenta de nuestra propia finitud y mortalidad. Por eso es tan dif\u00edcil enfrentar esta situaci\u00f3n y m\u00e1s a\u00fan, hablar de la muerte con la persona que est\u00e1 muriendo.<br \/>\nPero es necesario. Y es importante para esa persona. Por eso, quien ayuda debe primero admitir y aceptar la muerte en s\u00ed. Y saber que le va a doler y que puede no ser agradable estar ah\u00ed mientras otro, un ni\u00f1o o una ni\u00f1a, a quien preferir\u00edamos ver jugando y riendo, est\u00e1 muriendo en una cama.<br \/>\nEn eso consiste la dif\u00edcil tarea de ayudar a bien morir. Ahora bien, la ayuda al ni\u00f1o puede convertirse f\u00e1cilmente en la ayuda a la familia, por la cercan\u00eda que seguramente habr\u00e1 de ella.<br \/>\nPor eso es importante evaluar los conceptos y creencias del ni\u00f1o y de su familia acerca de la muerte y la vida despu\u00e9s de \u00e9sta cuando se establece una comunicaci\u00f3n con ellos. Los ni\u00f1os pueden experimentar miedos y preocupaciones que no expresan porque no se sienten c\u00f3modos o porque no saben c\u00f3mo hacerlo.<br \/>\nEntre algunas de estas preocupaciones, se incluyen las siguientes:<\/p>\n<p>Los sentimientos de culpa y de verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os pueden creer que sus pensamientos han provocado la enfermedad o la muerte que est\u00e1 causando la tristeza de todos. Es importante hablar con el ni\u00f1o acerca del hecho de que los m\u00e9dicos y las enfermeras no siempre pueden evitar la muerte y, adem\u00e1s, asegurarle que los malos pensamientos no pueden causar la muerte y que \u00e9l no ha hecho nada malo para provocar la muerte o la enfermedad.<\/p>\n<p>El miedo de que el dolor est\u00e9 asociado con la muerte.<\/p>\n<p>Al confrontar estos temores, es importante explicarle al ni\u00f1o el uso de los medicamentos para controlar el dolor. Recu\u00e9rdale que la muerte en s\u00ed no es dolorosa.<\/p>\n<p>El miedo a la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este tema puede tratarse recurriendo a las creencias religiosas o culturales espec\u00edficas relacionadas con el cuerpo, el alma o el esp\u00edritu. Tranquiliza al ni\u00f1o afirm\u00e1ndole que no estar\u00e1 solo en el momento de la muerte.<\/p>\n<p>El papel de las creencias religiosas y culturales.<\/p>\n<p>Estas creencias influyen en gran medida en la experiencia de la muerte y los ni\u00f1os son especialmente sensibles a las connotaciones espirituales de la muerte y a la interpretaci\u00f3n que de ella se hace en la religi\u00f3n.<br \/>\nPrecisamente por el car\u00e1cter simb\u00f3lico que tiene el lenguaje religioso, si la familia de un ni\u00f1o que est\u00e1 muriendo lo ha educado en alguna tradici\u00f3n religiosa, ser\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil hablar con \u00e9l o ella de su propia muerte recurriendo a este lenguaje.<br \/>\nLos padres, los miembros de la comunidad religiosa de la familia, los ministros y los sacerdotes pueden desempe\u00f1ar un papel importante al momento de explicarle el concepto de muerte a un ni\u00f1o.<br \/>\nEs importante la congruencia en la comunicaci\u00f3n de las creencias de la familia sobre la muerte y la vida despu\u00e9s de \u00e9sta. El hecho de compartir estas creencias con las dem\u00e1s personas que cuidan del ni\u00f1o puede limitar su confusi\u00f3n.<br \/>\nEsto es particularmente importante para evitar reacciones discordantes, por ejemplo, entre el padre de un ni\u00f1o que muere, que ha aceptado este hecho y la mam\u00e1 del ni\u00f1o, que a\u00fan est\u00e1 en una etapa de negaci\u00f3n o de coraje contra este suceso; que por lo mismo reaccionar\u00e1n muy diferente frente al ni\u00f1o, caus\u00e1ndole mayor problema a \u00e9l.<br \/>\nAl respecto, es necesario comentar que los ni\u00f1os, a diferencia de los adultos, no est\u00e1n tan apegados a cosas de la vida, a bienes y a las mismas personas, por lo que para ellos, desprenderse de la vida no es una tarea tan dif\u00edcil como lo es para los adultos. Es por ello que los adultos que quieren ayudar a un ni\u00f1o deben estar conscientes de esto para que sus propios apegos al ni\u00f1o y a lo que le representa (el futuro, la vida misma, etc.) no obstaculicen el proceso de despedida del ni\u00f1o. Porque a esto s\u00ed es muy sensible un ni\u00f1o: a los sentimientos de quienes le rodean. Y si perciben que con su muerte est\u00e1n ?lastimando? a alguien, cuanto m\u00e1s si es a alguien que ellos quieren, experimentar\u00e1n m\u00e1s dificultades para dejarse morir, para despedirse.<br \/>\nEn el siguiente cap\u00edtulo encontraremos algunas pistas m\u00e1s sobre las necesidades psicosociales del ni\u00f1o que agoniza, las cuales nos dar\u00e1n una mejor idea de qu\u00e9 es lo que podemos hacer al respecto<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TANATOLOG\u00cdA \u00bfC\u00f3mo puedo decirle que est\u00e1 muriendo? Manual para adultos que est\u00e1n cerca de un ni\u00f1o que agoniza Amar a alguien, es decirle: no morir\u00e1s. GABRIEL MARCEL Adriana P\u00e9rez Araiza Daniel E. Chowell God\u00ednez \u00cdNDICE Introducci\u00f3n 4 Capitulo 1. El duelo o el proceso doloroso. 5 &#8211;\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El sufrimiento previo a la<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Manual de tanatologia para ni\u00f1os<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=139\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,146],"tags":[],"class_list":["post-139","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tanatologia-y-los-nios","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=139"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/139\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}