{"id":1357,"date":"2009-04-07T16:43:51","date_gmt":"2009-04-07T16:43:51","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1357"},"modified":"2009-04-07T16:43:51","modified_gmt":"2009-04-07T16:43:51","slug":"manual-de-procesos-y-procedimientos-en-tanatolog\u00cda-cl\u00cdnica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1357","title":{"rendered":"MANUAL DE PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS EN TANATOLOG\u00cdA CL\u00cdNICA"},"content":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N EN CRISIS Y DEBRIEFING EN SITUACIONES DE DUELO AGUDO<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer despu\u00e9s de la emergencia?<br \/>\nUn manual para el Personal de Funerarias, Salas de Velaci\u00f3n, Cementerios y Tanatorios.<br \/>\nServicio de Intervenci\u00f3n en Crisis y Consejer\u00eda<br \/>\nUnidad de Duelo Funeraria San Vicente<br \/>\nAUTOR<br \/>\nDr. J. Montoya Carrasquilla, MD, MSc<br \/>\nContenido<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * La p\u00e9rdida de un ser querido: Una crisis, un desastre y una emergencia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Conceptos claves de la atenci\u00f3n en caso de duelo agudo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * El Equipo de Respuesta a Crisis<\/p>\n<p>La efectividad de un servicio de intervenci\u00f3n en crisis aumenta de modo directo en funci\u00f3n de su proximidad tanto al tiempo como al lugar del incidente de crisis.<br \/>\nLEY DE HANSEL<br \/>\nReacciones f\u00edsicas<br \/>\nFatiga, cansancio, trastornos del apetito, cefalea,\u00a0 n\u00e1useas, v\u00f3mito, sudaci\u00f3n, temblor, escalofr\u00edos, movimientos faciales involuntarios, crujir de dientes, mialgias (dolores musculares), mareos, s\u00edntomas de estado de choque (sensaci\u00f3n de ahogo, opresi\u00f3n en garganta, pecho o est\u00f3mago), empeoramiento de condiciones cr\u00f3nicas (diabetes, hipertensi\u00f3n, etc.).<br \/>\nReacciones cognitivas<br \/>\nConfusi\u00f3n y desorientaci\u00f3n, pesadilla recurrentes, p\u00e9rdida de memoria, problemas de concentraci\u00f3n, estar distra\u00eddo, atenci\u00f3n reducida, dificultad para tomar decisiones o hacer c\u00e1lculos, confundir asuntos triviales con asuntos de importancia, preocupaci\u00f3n con el desastres, rumores, cuestionamientos espirituales.<br \/>\nReacciones emocionales<br \/>\nDepresi\u00f3n, sentirse abrumado o anonadado, pena, aflicci\u00f3n, identificaci\u00f3n con los deudos, anticipar da\u00f1o as\u00ed mismo y a otros, irritabilidad, tristeza, enojo, resentimiento, ansiedad, miedo, desesperaci\u00f3n, desesperanza, culpabilidad y duda de s\u00ed mismo, cambios impredecibles de humor.<br \/>\nReacciones de comportamiento<br \/>\nProblemas para dormir, llanto f\u00e1cil, evitaci\u00f3n de recuerdos, abuso de sustancias qu\u00edmicas y alcohol, humor del pat\u00edbulo, cambios en la manera de andar, conducta ritual\u00edstica, vigilancia extrema, no desear apartarse de la escena, nivel de actividad excesivo, incremento de los conflictos con la familia, hipervigilancia y reacciones de sobresalto, aislamiento social.<br \/>\nReacciones comunes que pueden presentarse ante la situaci\u00f3n de crisis<br \/>\nHome Page<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Intervenci\u00f3n en Crisis<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Debriefing<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Anexo<\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N<br \/>\nLa importancia de la implementaci\u00f3n de servicios de atenci\u00f3n inmediata al duelo no solo deriva en parte de que la efectividad de \u00e9ste servicio aumenta de modo directo en funci\u00f3n de su proximidad tanto al tiempo como al lugar del incidente (Ley de Hansel), sino tambi\u00e9n del hecho de que el contexto en donde se mueve el personal m\u00e1s inmediatamente en contacto con familiares de fallecidos (personal de funerarias, salas de velaci\u00f3n, cementerios y tanatorios) es un contexto de gran dolor y angustia, correspondiente con la primera fase del duelo, momento cr\u00edtico en el que pueden establecerse las bases necesarias para evitar el establecimiento de patrones disfuncionales y asegurar un cuidado continuado.<\/p>\n<p>En las situaciones de duelo, como en las que a diario vivimos, muchas personas necesitan de una intervenci\u00f3n urgente que les ofrezca unos ?primeros auxilios psicol\u00f3gicos?. En este sentido, los profesionales necesitan emplear distintas estrategias para ofrecer la mejor ayuda posible a los deudos y a otras personas afectadas. La prestaci\u00f3n de un servicio adecuado y, por ende, de una intervenci\u00f3n exitosa, exige, entre otras cosas, que el personal que labora en estas entidades sea un buen conocedor de la fase inicial del duelo (es decir, que conozca el perfil de su cliente) y que cuente con los elementos necesarios para una atenci\u00f3n especializada desde su rol.<\/p>\n<p>El perfil del cliente en el contexto de la p\u00e9rdida<br \/>\nDado el car\u00e1cter de subitaneidad de la muerte, alg\u00fan grado de shock emocional siempre existe; este fen\u00f3meno inicial, junto a la incredulidad, expresa la imposibilidad de la muerte (de ah\u00ed que a ratos niegue y a ratos acepte). Generalmente las personas responden a este shock de una forma similar a como ellos han respondido en situaciones previas de estr\u00e9s; algunos gritan, desfallecen, deliran o desvar\u00edan (situaci\u00f3n que es frecuentemente vivida por muchos con desagrado); otros niegan que haya pasado algo, est\u00e1n aturdidos y no responden.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del inicio de una crisis, puede haber un per\u00edodo de ?anulaci\u00f3n ps\u00edquica?. Este concepto fue primero usado por Caprio en 1950 (citado por Stevenson, R.G.: The Response of Schools and Teachers. En: Doka, K.J. (editor): Living with Grief After Sudden Loss: Suicide, Homicide, Accident, Heart Attack, Stroke. Hospice Foundation of America and Taylor &#038; Francis, Washington, USA. 1996) para describir la dificultad que las personas tienen para asimilar informaci\u00f3n en tiempo de crisis. El aplic\u00f3 el concepto al duelo despu\u00e9s de una muerte, pero ha sido ampliamente aplicado a cualquier individuo que sufre de una p\u00e9rdida traum\u00e1tica. El hecho de que sea dif\u00edcil para las personas procesar correctamente la informaci\u00f3n mientras est\u00e1n en un estado de ansiedad (de excitaci\u00f3n) hace que se recomiende siempre que asistan a la consulta con un familiar o amigo de forma que \u00e9ste haga o escriba todas las preguntas que deben ser hechas. Si la persona en duelo permanece en un estado de miedo (de excitaci\u00f3n) y encuentra dif\u00edcil procesar la informaci\u00f3n verbal, llegar\u00e1 a ser muy dif\u00edcil que siga indicaciones, recuerde lo que se le dijo o le de sentido a lo que se le est\u00e1 diciendo. La concentraci\u00f3n, la atenci\u00f3n, la retenci\u00f3n y el recuerdo de la informaci\u00f3n verbal llegan a ser muy dif\u00edciles en estas circunstancias. Estas son funciones primarias del aprendizaje que pueden alterarse durante o inmediatamente despu\u00e9s de la exposici\u00f3n a un evento traum\u00e1tico y que pueden no ser reconocidas durante largo tiempo.<\/p>\n<p>Hemos aprendido que mientras se est\u00e1 en un estado de excitaci\u00f3n (o de no sentirse seguro a un nivel sensorial), el funcionamiento y procesamiento cognitivo est\u00e1 alterado: la memoria a corto plazo se altera y la memoria verbal disminuye. As\u00ed, la conducta depende b\u00e1sicamente de lo que es sentido. Incredulidad, negaci\u00f3n-aceptaci\u00f3n, confusi\u00f3n, inquietud, trastornos de memoria, oleadas de angustia aguda, pensamientos obsesivos, agresividad, agitaci\u00f3n, aislamiento exagerado, p\u00e9rdida de habilidades motoras peque\u00f1as, p\u00e9rdida de la capacidad para abrir una puerta, llamar por tel\u00e9fono, tartamudeo y diversos s\u00edntomas f\u00edsicos (por ejemplo, boca seca, respiraci\u00f3n suspirante, debilidad muscular, trastornos del sue\u00f1o y del apetito, manos fr\u00edas y sudorosas, n\u00e1useas, bostezos, palpitaciones y mareos) son conductas frecuentes en respuesta a un incidente cr\u00edtico como la p\u00e9rdida de un ser querido. Las personas pueden ser f\u00e1cilmente asustadas y llegan a ser muy reactivos conductualmente (irritables) a las amenazas percibidas. Si el significado del incidente involucra una amenaza sensorial (un sentir), real o percibido, la conducta cambiar\u00e1 acorde a \u00e9sta. Aunque la p\u00e9rdida pueda ser superada, el sentido de que no puede serlo puede llevar a la persona a volverse muy temerosa, por ejemplo, como para dejar su casa.<\/p>\n<p>Como una experiencia sensorial, el trauma es codificado en la memoria impl\u00edcita (\u00e1reas cerebrales derechas). La ?memoria impl\u00edcita? tambi\u00e9n es referida como ?memoria procesal?, en referencia a c\u00f3mo un evento es recordado por el cuerpo y el Sistema Nervioso Central. La experiencia traum\u00e1tica es almacenada impl\u00edcitamente v\u00eda im\u00e1genes, sensaciones y estados afectivos y conductuales. A un nivel sensorial, ?lo que vemos? y ?lo que sentimos? llega a ser m\u00e1s importante para la supervivencia que la informaci\u00f3n verbal. Decirle a la persona en duelo que sus hijos estar\u00e1n seguros en la escuela despu\u00e9s de la p\u00e9rdida no suele ser suficiente, ella deben comprobar (ver y sentir) por ella misma que eso es as\u00ed. Este ?estado sensorial? del duelo es definido por un sentido de terror, impotencia y la ausencia de un sentimiento de seguridad. En este estado sensorial, la conducta est\u00e1 alterada en respuesta al da\u00f1o que sentimos. As\u00ed, por ejemplo, personas muy bien entrenadas y reconocidas inadvertidamente permiten que sus hijos se expongan repetidamente a ciertos eventos traum\u00e1ticos transmitidos una y otra vez por televisi\u00f3n; una vez que el estado de alarma mejora, reconocen que dejaron a sus hijos sin protecci\u00f3n y sobre-expuestos estos eventos traum\u00e1ticos. Ellos no pensaban con claridad en esos momentos pues estaban funcionando a un nivel sensorial y no a un nivel cognitivo.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de un ser querido es inicialmente experimentada como una experiencia sensorial y solo posteriormente es ordenada como una experiencia cognitiva. Hasta que el estado de seguridad no retorne, no ser\u00e1 restaurado el procesamiento cognitivo ni la conducta retornar\u00e1 al nivel pre-duelo. As\u00ed, y debido a estos complejos fen\u00f3menos sintom\u00e1ticos, y a que el deudo suele estar m\u00e1s hipersensible a la informaci\u00f3n que proviene de la comunicaci\u00f3n no verbal que de la verbal, mucho del reconocimiento de la realidad y del entorno donde el deudo se mueve depender\u00e1 b\u00e1sicamente de la informaci\u00f3n obtenida sensorialmente (de lo que ve y lo que siente).<\/p>\n<p>Por otra parte, y debido a que sabemos que la negaci\u00f3n de la muerte y el duelo, y la simplificaci\u00f3n de los rituales funerarios, se asocia a una mayor dificultad en la recuperaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de un ser querido, debemos entonces recuperar, potenciar y\/o rehabilitar aquellos rituales que ofrezcan al deudo mayor apoyo e informaci\u00f3n que facilite su reconocimiento de la realidad.<\/p>\n<p>LA P\u00c9RDIDA DE UN SER QUERIDO<br \/>\nUna crisis, un desastre y una emergencia<br \/>\nTradicionalmente se considera ?crisis? a un suceso dram\u00e1tico que afecta al individuo en t\u00e9rminos de inestabilidad emocional y reacciones no familiares abrumadoras. Se describe como un estado temporal de confusi\u00f3n emocional y desorganizaci\u00f3n despu\u00e9s de un problema fuerte, circunstancia o situaci\u00f3n, que no puede resolverse con los recursos comunes para resolver problemas. Es un momento en que ?todo est\u00e1 en el l\u00edmite?, por as\u00ed decirlo. Para la persona en crisis, lo esencial del problema es que \u00e9l o ella se siente sencillamente incapaz de tratar las circunstancias abrumadoras confrontadas en ese momento.<\/p>\n<p>Ahora bien, para la mayor\u00eda de las personas la mera exposici\u00f3n a un evento de crisis no es suficiente para producir un estado de confusi\u00f3n emocional y el resultado depende de c\u00f3mo es valorada la situaci\u00f3n y de c\u00f3mo los afectados valoran su habilidad para manejarla.<br \/>\nUn desastre, por su parte, es un evento que ocurre de repente, inesperada e incontrolablemente, es de naturaleza catastr\u00f3fica, implica la p\u00e9rdida o amenaza de la vida, de la propiedad o de otras p\u00e9rdidas secundarias asociadas, perturba el sentido de comunidad, de la familia, y, a menudo, provoca consecuencias adversas para los supervivientes. Es una experiencia vital que genera un fuerte impacto emocional y se vincula a p\u00e9rdidas masivas que afectan intensamente tanto a factores materiales, f\u00edsicos, psicol\u00f3gicos y sociales. En el desastre la mayor\u00eda de las v\u00edctimas son personas normales que funcionan bien ante las responsabilidades y problemas de la vida diaria; sin embargo, el desastre puede a\u00f1adir tensiones adicionales a las vidas de estos individuos y sobrecargar su capacidad de afrontamiento. Aunque las reacciones a los desastres pueden variar entre los individuos, existen reacciones comunes que son reacciones normales ante un evento anormal. A veces estas reacciones de estr\u00e9s aparecen inmediatamente despu\u00e9s del evento y en algunos casos se retrasan por algunas horas, d\u00edas, semanas y hasta por meses.<\/p>\n<p>Finalmente, y al igual que la crisis y el desastre, la emergencia es una situaci\u00f3n inesperada que rompe de manera violenta el curso normal de nuestras vidas. Afecta de manera integral nuestra existencia como personas, como comunidad y como pa\u00eds, oblig\u00e1ndonos a redefinir nuestros proyectos de vida. El car\u00e1cter imprevisto, violento y masivo de la emergencia desborda la capacidad de los individuos y grupos para responder de una manera efectiva, generando miedo, angustia y diversas reacciones.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la p\u00e9rdida de un ser querido no solo re\u00fane las caracter\u00edsticas propias de una crisis sino, adem\u00e1s, las de un desastre y las de una emergencia. De ah\u00ed la importancia de implementar servicios de atenci\u00f3n inmediata al duelo.<\/p>\n<p>Por otra parte, tanto en los servicios de urgencias de hospitales y cl\u00ednicas, en medicina legal y ciencias forenses, funerarias, salas de velaci\u00f3n y cementerios, lugares propicios para las crisis, la posible vivencia de la muerte como un desastre y una emergencia institucional se relacionan con:<\/p>\n<p>1. Se crean demandas que exceden las capacidades normales de la organizaci\u00f3n.<br \/>\n2. Se cruzan las fronteras contractuales establecidas.<br \/>\n3. Se cambia el n\u00famero y la estructura de la organizaci\u00f3n que responde a la emergencia, lo que podr\u00eda resultar en la creaci\u00f3n de protocolos de asistencia.<br \/>\n4. Se crean nuevas tareas y se compromete a participantes que normalmente no respond\u00edan a estas crisis.<br \/>\n5. Se inhabilita el equipo y las facilidades que rutinariamente son necesarios para responder a contingencias menores.<br \/>\n6. Se complican la dificultad para entender ?qui\u00e9n hace qu\u00e9 cosa? al responder a los desastres debido a la complejidad de los sistemas organizacionales.<br \/>\n7. Las organizaciones se ven afectadas por la falta de estandarizaci\u00f3n en la planificaci\u00f3n y respuesta a los desastres y la complicada coordinaci\u00f3n en ese momento. Adem\u00e1s, las organizaciones sin experiencia en intervenci\u00f3n en crisis frecuentemente responden continuando las funciones que desempe\u00f1aban independientemente, inconsciente de c\u00f3mo sus funciones encajan en la totalidad de la compleja respuesta.<\/p>\n<p>CONCEPTOS CLAVES DE LA ATENCI\u00d3N EN CASO DE DUELO AGUDO<\/p>\n<p>1. Nadie observa un duelo sin ser afectado<br \/>\nOcurrida la p\u00e9rdida, el trauma y la aflicci\u00f3n afectar\u00e1n directa e indirectamente a muchas personas. Adem\u00e1s, habr\u00e1 muchos individuos afectados emocionalmente simplemente porque son parte de la comunidad impactada o porque a diario trabajan con el dolor y las p\u00e9rdida, y quienes podr\u00e1n informar de sentimientos perturbadores de duelo, tristeza, ansiedad y enojo; tales reacciones fuertes pueden generar confusi\u00f3n pues, despu\u00e9s de todo, ellos no sufrieron ninguna p\u00e9rdida personal. Esto se debe a que todo el que presencia un desastre es, hasta cierto punto, una v\u00edctima. A\u00fan individuos que experimentan un desastre en ?segundas manos? a trav\u00e9s de la exposici\u00f3n intensa de los medios de comunicaci\u00f3n pueden ser afectados (por ejemplo, en casos de grandes desastres y en muerte de personajes), esto incluye a los ni\u00f1os, cuyos padres puede perder el control sobre cu\u00e1nto material relacionado al desastre y la muerte sus hijos est\u00e1n oyendo o viendo.<\/p>\n<p>2. Existen tres grandes tipos de traumas relacionados con la muerte de un ser querido<br \/>\nExisten tres grandes tipos de traumas que ocurren conjunta y continuamente en la mayor\u00eda de las p\u00e9rdidas: el individual, el familiar y el social.<\/p>\n<p>a. El ?trauma individual?\u00a0 (TI) se define como un golpe a la mente o psique que penetra a trav\u00e9s de las defensas del individuo tan de repente y con tal fuerza brutal que uno no puede reaccionar y enfrentarse efectivamente (de ah\u00ed el aturdimiento inicial de las personas). El TI se manifiesta en las tensiones y reacciones de dolencia y aflicci\u00f3n que los sobrevivientes experimentan.<br \/>\nb. El ?trauma familiar? (TF) es un golpe a los componentes b\u00e1sicos de la vida familiar que altera los lazos que mantienen juntas a las personas y deteriora el sentido de comunidad com\u00fan.\u00a0 Adem\u00e1s, el TF puede romper los lazos sociales que los sobrevivientes tienen con cada uno y con el sitio donde viven; estos pueden haber sido lazos que previamente prove\u00edan apoyo psicol\u00f3gico muy importante en tiempo de crisis.<br \/>\nc. El ?trauma social? (TS) se define como la perturbaci\u00f3n que la muerte ocasiona en casi todas las actividades de la vida diaria y las conexiones que estas implican. Las personas puede que se muden a viviendas temporales, lejos de sus vecinos y de otros sistemas de apoyo social; puede que se interrumpa el trabajo o se pierda o que el rendimiento laboral disminuya dram\u00e1ticamente. Los ni\u00f1os pueden sufrir la p\u00e9rdida de amigos y relaciones escolares debido a la re-localizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. La mayor parte de las personas se unen y funcionan durante y despu\u00e9s de la muerte, aunque su efectividad disminuye<br \/>\nEn toda muerte existen m\u00faltiples puntos de tensi\u00f3n que afectan a los supervivientes. Al principio hay mucha energ\u00eda disponible, las personas distribuyen sus funciones y se desarrolla todo un sistema de comunicaci\u00f3n tipo ?bola de nieve? (una persona le cuenta a tres, que a su vez le cuentan a otras cinco, y as\u00ed). No obstante, a pesar del gran nivel de actividad, el nivel de eficacia es bajo. A medida que las implicaciones y significado de la p\u00e9rdida se hacen m\u00e1s reales, las reacciones de duelo se intensifican. La disminuci\u00f3n de las funciones cognoscitivas (por ejemplo, p\u00e9rdida de memoria a corto plazo, confusi\u00f3n, dificultad para establecer prioridades y tomar decisiones) puede presentarse como consecuencia del estr\u00e9s y la fatiga. Esto puede deteriorar la capacidad de los supervivientes para tomar decisiones y realizar los pasos necesarios para la elaboraci\u00f3n de documentos y otros tr\u00e1mites.<\/p>\n<p>4. Las tensiones y la aflicci\u00f3n relacionada con la muerte son respuestas normales a eventos anormales<br \/>\nLa mayor\u00eda de los deudos son personas normales que funcionan razonablemente bien bajo las responsabilidades y tensiones de la vida diaria. No obstante, con el estr\u00e9s adicional causado por la muerte, la mayor\u00eda de las personas usualmente mostrar\u00e1n varias se\u00f1ales de tensi\u00f3n emocional y psicol\u00f3gica. Estas son reacciones normales a una situaci\u00f3n extraordinaria y anormal, reacciones que son esperables bajo tales circunstancias.<\/p>\n<p>5. Muchas de las reacciones emocionales de los supervivientes se generan por los problemas en la vida diaria causados por la muerte<br \/>\nDebido a que una muerte interfiere con tantos aspectos de la vida diaria, muchas de las dificultades de los supervivientes son inmediatas, mediatas y de naturaleza pr\u00e1ctica. La gente puede necesitar ayuda para realizar los tr\u00e1mites legales y funerarios, organizar el funeral, encontrar alojamiento temporal o ropa y comida si existe desplazamiento, solicitar ayuda econ\u00f3mica, seguro por desempleo o realizar los tr\u00e1mites para acceder a una pensi\u00f3n, obtener cuidado m\u00e9dico o, simplemente, realizar las actividades de la vida diaria.<\/p>\n<p>6. Los procedimientos que han de realizarse para aliviar los efectos inmediatos de la muerte han sido llamados ?el segundo desastre?<br \/>\nLos procedimientos necesarios para llevar a cabo los tr\u00e1mites judiciales y funerarios, solicitar asistencia de los agentes de salud o del\u00a0 gobierno, solicitar reembolsos de los seguros y pensiones y obtener ayuda de agencias p\u00fablicas y privadas est\u00e1 frecuentemente plagado de reglas, prohibiciones, enredos, retrasos y desilusiones. El estilo organizacional de las instituciones del estado que ofrecen ayuda suele ser muy impersonal para un momento en donde se precisa mucho tacto, amabilidad y atenci\u00f3n. Para complicar la situaci\u00f3n, las circunstancias especiales de los deudos (irritabilidad, baja tolerancia a la frustraci\u00f3n) frecuentemente complican los procedimientos burocr\u00e1ticos. Con frecuencia, las familias son forzadas a tratar con organizaciones que aparentan ser o son impersonales, ineficientes e ineptas, lo que aumenta su sentido de frustraci\u00f3n, impotencia, rabia y desesperanza.<\/p>\n<p>7. Despu\u00e9s de una muerte, la mayor\u00eda de las personas no consideran que necesitan ?apoyo psicol\u00f3gico? y no buscar\u00e1n obtener tales servicios<br \/>\nMucha gente piensa que obtener ?apoyo psicol\u00f3gico? es lo mismo que estar ?loco?. El ofrecer apoyo y ayuda psicol\u00f3gica a los deudos puede parecer para muchos que se le a\u00f1ade un insulto al dolor: ?primero tuve que perder a mi ser querido y ahora piensan que estoy loco?. Por otra parte, muchos deudos se ven enfrentados a un gran n\u00famero de actividades que consumen mucho tiempo para organizar los aspectos concretos de su vida y ?no tienen tiempo para buscar apoyo afectivo?. Las reuniones en los grupos de ayuda mutua y las sesiones de consejer\u00eda pueden parecer extra\u00f1as, ineficaces o insubstanciales a la luz de lo que les pesa (?\u00bfpara que revolver las cosas o meter el dedo en la llaga??).<\/p>\n<p>8. Los deudos pueden rechazar todo tipo de ayuda psicol\u00f3gica<br \/>\nLos supervivientes suelen estar tan ocupados con tantas y tan variadas demandas como para solicitar servicios y programas que puedan ayudarlos afectivamente. Sus demandas iniciales son m\u00e1s de tipo pr\u00e1ctico y, muy especialmente, de compa\u00f1\u00eda. Aunque pueden intuir que la muerte afectar\u00e1 mucho sus vidas, el impacto real de sus p\u00e9rdidas no es frecuentemente evidente sino hasta varios meses despu\u00e9s o, incluso, a\u00f1os m\u00e1s tarde. Algunas personas equipar\u00e1n la ayuda ofrecida con programas de asistencia o beneficencia social, o por l\u00e1stima; el orgullo personal puede ser un factor para algunas personas, pues puede que sientan verg\u00fcenza de necesitar ayuda o puede que no quieran recibir ayuda de ?extra\u00f1os?. Para otros, especialmente en un mundo como en el que vivimos, la desconfianza es grande y las organizaciones no son de fiar. Es importante mostrar tacto y sensibilidad a estos asuntos.<\/p>\n<p>9. El apoyo en casos de duelo agudo es frecuentemente de naturaleza m\u00e1s ?pr\u00e1ctica? que psicol\u00f3gica<br \/>\nLa mayor\u00eda de los deudos son personas que est\u00e1n temporalmente aturdidas y trastornadas por un estr\u00e9s grave, pero que pueden funcionar de forma competente bajo circunstancias normales. Al principio, gran parte del trabajo de apoyo consistir\u00e1 en brindar ayuda de tipo concreta: puede ser necesario ayudarles a resolver problemas y a tomar decisiones, identificar preocupaciones espec\u00edficas, establecer prioridades, explorar alternativas, buscar recursos, seleccionar un plan de acci\u00f3n y, muy especialmente, aportarles informaci\u00f3n b\u00e1sica sobre el duelo. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se les puede ayudar a buscar informaci\u00f3n para llenar solicitudes, a localizar servicios m\u00e9dicos o para el cuidado de ni\u00f1os o ancianos, etc. Tambi\u00e9n pueden ser referidos a recursos espec\u00edficos, tales como asistencia y apoyo econ\u00f3mico gubernamental en tiempos de crisis o por desplazamiento, etc. El objetivo no es proveer tratamiento directamente a los deudos sino el reconocer sus necesidades y ayudar a enlazarlos con los recursos de tratamiento apropiados.<\/p>\n<p>10. La ayuda psicol\u00f3gica en duelo deben ser adaptada a la comunidad que sirve<br \/>\nLas variables demogr\u00e1ficas y las caracter\u00edsticas propias de la comunidad afectada por la muerte tienen que ser consideradas al dise\u00f1ar el programa de asistencia emocional. Las \u00e1reas urbanas, suburbanas y rurales tienen necesidades, recursos, tradiciones y valores diferentes con relaci\u00f3n al dar y recibir ayuda. Es esencial que los programadores de servicios consideren a los grupos \u00e9tnicos y culturales en la comunidad y que provean servicios que sean culturalmente relevantes y en el idioma local. Los servicios de recuperaci\u00f3n tras las p\u00e9rdidas son mejor aceptados y utilizados si est\u00e1n integrados con las empresas, agencias o instituciones que tienen la confianza de la comunidad.<\/p>\n<p>11. Los supervivientes responden a intereses y preocupaciones activas<br \/>\nLos supervivientes usualmente estar\u00e1n dispuestos a hablar sobre lo que les pas\u00f3 si se les hace un acercamiento amable y con inter\u00e9s genuino. Sin embargo, es importante respetar cuando el individuo no quiere hablar sobre como van las cosas. Hablar con una persona en crisis no siempre significa tener que hablar sobre la crisis. La gente usualmente dosifica su verdad cuando trata con el dolor y la desgracia. Si tiene dudas, pregunte a la persona si est\u00e1 con \u00e1nimo de hablar.<\/p>\n<p>12. La intervenci\u00f3n debe ser apropiada a la fase del duelo en la que la persona se encuentre<br \/>\nEs esencial que todos aquellos que trabajen en servicios de urgencias, hospitales, cl\u00ednicas, medicina legal y ciencias forenses, funerarias y salas de velaci\u00f3n, lugares propicios para las crisis, reconozcan las diferentes fases del duelo y, muy particularmente, la fase inicial de shock emocional, para que su intervenci\u00f3n sea m\u00e1s efectiva. No es usualmente un buen momento para preguntar si ellos pueden encontrar ?algo bueno? en lo que les est\u00e1 sucedido; tampoco es un buen momento para hacer promesas ( ?no haga promesas, de apoyo efectivo?); recuerde que una negaci\u00f3n intensa de lo sucedido puede estar simplemente protegiendo al deudo de las emociones intensas. Una vez que el individuo haya movilizado los mecanismos de defensa internos y externos ser\u00e1 m\u00e1s capaz de lidiar con los sentimientos acerca de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>13. Los sistemas de apoyo son cruciales para la recuperaci\u00f3n<br \/>\nEl grupo de apoyo m\u00e1s importante para el individuo es la familia. Por ello, los esfuerzos por se\u00f1alarle a los deudos la importancia de la familia siempre ser\u00e1n reconocidos, y se deber\u00e1 animar a que cada uno se involucre en el proceso de recuperaci\u00f3n del otro, tanto como les sea posible. Debido a que la p\u00e9rdida de un ser querido afecta a toda la estructura familiar, no s\u00f3lo deber\u00e1n reconstruirse las relaciones sino tambi\u00e9n las estructuras. En caso de que el apoyo de la familia no se encuentre disponible o no sea efectivo, recu\u00e9rdele al deudo la importancia de los grupos de ayuda mutua; estos grupos no solo proveen apoyo emocional, tambi\u00e9n es un lugar en donde pueden compartir informaci\u00f3n concreta y consejos acerca de la recuperaci\u00f3n, ayudan a contrarrestar los mitos y la gente se reafirma en que ellos no son ?raros? en sus reacciones. Adem\u00e1s de la catarsis de compartir experiencias, se pueden identificar con otros que se est\u00e1n recuperando y sentir esperanza por su propia situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>EL EQUIPO DE RESPUESTA A CRISIS<br \/>\nLa formaci\u00f3n y entrenamiento del personal que labora en funerarias, salas de velaci\u00f3n, cementerios y tanatorios, y que est\u00e1 en contacto directo con los familiares de fallecidos, en elementos m\u00ednimos de intervenci\u00f3n en crisis y debriefing es cr\u00edtica para maximizar su capacidad de respuesta ante la presencia de un duelo agudo. No se trata de formar ?psicoterapeutas improvisados? pero si ?consejeros? expertos en aspectos de los cuales son precisamente ellos los m\u00e1s indicados: \u00bfQui\u00e9n mejor puede hablar del duelo agudo que aquel que diariamente est\u00e1 en contacto con \u00e9l?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para mantener estas habilidades intactas, al d\u00eda, y para resolver el abandono o salida de alg\u00fan miembro del equipo, se debe proporcionar adiestramiento continuo a nivel organizacional.<\/p>\n<p>Los objetivos iniciales m\u00e1s importantes de aquellas personas que desean hacer parte del Equipo de Respuesta a Crisis (ERC) en casos de duelo agudo son:<\/p>\n<p>1. El primer objetivo es conseguir que las personas afectadas se sientan seguras y protegidas. As\u00ed, ser\u00e1 necesario buscar y organizar un espacio f\u00edsico adecuado, real (una habitaci\u00f3n especial ya habilitada para ello) o simb\u00f3lico (?lugares para deudos? en espacios abiertos, colegios, etc., o en carpas en caso de cat\u00e1strofes). En caso de muerte de un personaje p\u00fablico o, igualmente, de cat\u00e1strofes, es especialmente importante la protecci\u00f3n respecto a los medios de comunicaci\u00f3n; es mejor evitar el contacto en las primeras horas.<br \/>\n2. Proporcionar servicios apropiados al tipo de emergencia.<br \/>\n3. Evaluar las condiciones y necesidades de las personas. No olvide que las personas pueden llegar a estar en un estado de confusi\u00f3n que les impida guiarse por s\u00ed mismos.<br \/>\n4. Remitir al ente apropiado que proporciona los servicios necesitados (p.ej., Unidad de Duelo).<br \/>\n5. Disminuir las tensiones internas y externas que afectan a las personas y a sus familiares al proporcionarles y facilitarles la oportunidad para que verbalicen sus sentimientos y se den apoyo emocional para ayudar a la recuperaci\u00f3n.<br \/>\n6. Orientar a las familias durante la fase inicial del duelo.<\/p>\n<p>Al seleccionar a los miembros del ERC, los coordinadores del equipo deben asegurarse que sus miembros posean al menos las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p>1. Inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n genuina por el deudo y su familia.<br \/>\n2. Sentimientos amigables o calurosos hacia \u00e9l (empat\u00eda).<br \/>\n3. Autenticidad, real, natural, honesta y sincera.<br \/>\n4. Calidez, espont\u00e1nea, acogedora y preocupada.<br \/>\n5. Deseo de ayudar, con respeto y sobriedad.<br \/>\n6. Que tenga experiencia trabajando con varios tipos de poblaciones en necesidad aguda, incluyendo ni\u00f1os, viejos, minor\u00edas y discapacitados.<br \/>\n7. Que sea capaz de trabajar y funcionar en ambientes informales (urgencias, domicilio, oficina abierta al p\u00fablico, sala de velaci\u00f3n, la calle).<br \/>\n8. Que considere que el ritual es una forma efectiva de expresar sentimientos y satisfacer necesidades.<br \/>\n9. Que sea tolerante respecto a la forma en que las personas de diferentes creencias expresan sus sentimientos y practican sus rituales f\u00fanebres.<br \/>\n10. Que ofrezca continuidad en la ayuda ofrecida, tanto al deudo como a la familia, a trav\u00e9s de otros servicios contemplado por la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De la misma forma que no debemos olvidemos que una buena relaci\u00f3n funerario-deudo es terap\u00e9utica y positiva para ambos, y que no significa mayor inversi\u00f3n de tiempo, tampoco debemos hacerlo con la relaci\u00f3n que establece el personal de otras entidades de atenci\u00f3n aguda con los deudos inmediatos, aunque \u00e9sta sea de muy corta duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ERC debe seleccionar a una persona de enlace con la familia para todas las situaciones o puede designar a una persona diferente para cada crisis en particular, bas\u00e1ndose en la relaci\u00f3n de las personas. Esta persona debe estar educada sobre cu\u00e1les respuestas se consideran \u00fatiles para personas que est\u00e1n de duelo y cu\u00e1les no, ser sensible a la privacidad de la familia y utilizar buen juicio y sentido com\u00fan en mantener contacto con la familia en las semanas siguientes al funeral.<\/p>\n<p>Aunque por tradici\u00f3n el funerario ha sido siempre el primer contacto de relaci\u00f3n amistosa que los deudos tienen tras el fallecimiento de su ser querido, en los \u00faltimos a\u00f1os se han presentado muchos cambios en la forma en que nuestra sociedad piensa de la muerte, y el personal de servicios de urgencias, hospitales, cl\u00ednicas, medicina legal y ciencias forenses, y tanatorios, ha de adaptar tambi\u00e9n su buen hacer para satisfacer las nuevas necesidades y proporcionar los nuevos servicios a las familias.<\/p>\n<p>En ambientes de crisis y necesidad, como es obvio, se espera de estas personas el que est\u00e9n altamente motivadas y entrenadas para dar cuidado agudo a su comunidad, reconoci\u00e9ndose hoy d\u00eda varias funciones que deben ya ser propias de su labor:<\/p>\n<p>1. Proporcionar apoyo al deudo durante la fase inicial del duelo, es decir, trabajar con los deudos proporcion\u00e1ndoles intervenciones sensibles y efectivas en un tiempo de una enorme necesidad emocional (apoyo en crisis), adem\u00e1s de facilitar a las familias y a la comunidad el expresar sus preocupaciones respecto a la vida y la muerte.<br \/>\n2. Implementar acciones que aporten esperanza y disminuyan la sensaci\u00f3n de impotencia y abandono (apoyo continuado).<br \/>\n3. Ser una fuente de respuesta a diversas preguntas relacionadas con la muerte y el fallecimiento.<\/p>\n<p>Durante el momento cr\u00edtico inicial, la conducta del miembro del ERC debe contemplar lo siguiente:<\/p>\n<p>1. No espere lo imposible; usted no hace milagros ni tiene las respuestas a todas las preguntas.<br \/>\n2. No existe un modelo de p\u00e9rdida, tipo de muerte, edad, circunstancias familiares u otro indicador en el que poder confiar para decidir c\u00f3mo se va usted a enfrentar a un deudo en un momento de crisis como este. No obstante, si que existe un modelo de conducta, aquella que propicia una v\u00eda de comunicaci\u00f3n permeable y no interrumpida por los obst\u00e1culos que el propio acompa\u00f1ante puede poner en la misma.<br \/>\n3. Muchas personas temen no ser capaces de encontrar las palabras apropiadas o el momento oportuno para hablar con una persona en duelo. Tal temor tiene que ver con la concepci\u00f3n muy generalizada de que las personas que asisten o acompa\u00f1an a personas en duelo tienen que decir &#8220;aquello&#8221; o al menos &#8220;algo&#8221;, concepci\u00f3n que es, por supuesto, err\u00f3nea. No s\u00f3lo por que en ocasiones las preguntas m\u00e1s expresas no se formulan como demanda de una respuesta sino como expresi\u00f3n de una sensaci\u00f3n (los ?por qu\u00e9? no suelen ser una pregunta sino m\u00e1s bien una forma de lamento), sino porque la capacidad para escuchar est\u00e1 por encima de la capacidad para decir algo.<br \/>\n4. La conducta que se tome ante el deudo debe ser apropiada, sobria, seria y responsable: una actitud jovial y superficial, la cual parece negar la seriedad y gravedad de la situaci\u00f3n, no es apropiada. El abatimiento y la tristeza tampoco son bienvenidos. La aproximaci\u00f3n al deudo debe mostrar respeto y preocupaci\u00f3n por la situaci\u00f3n, y reflejar la voluntad de escuchar neutra y emp\u00e1ticamente. Un acompa\u00f1amiento no ansioso es el tipo de interacci\u00f3n requerida, siendo sensible al humor de la persona.<br \/>\n5. En principio, lo que se espera del acompa\u00f1ante no es &#8220;que diga algo de lo que el deudo pueda sacar provecho&#8221;, sino el que sea respetuoso, sensible a la situaci\u00f3n, serio y capaz de escuchar, sin intervenir, todo aquello que acosa y angustia al deudo en el momento mismo del encuentro si as\u00ed el deudo lo propicia. Sea un buen oyente y no se incomode por los intervalos en la conversaci\u00f3n. No tiene que pensar que tiene que decir algo. Si el deudo conf\u00eda en usted, se comunicar\u00e1 abiertamente. Adem\u00e1s, es importante reconocer que los consejos &#8220;no piense m\u00e1s en eso&#8221;, ?piense en los dem\u00e1s?, &#8220;no se preocupe&#8221;, ?tiene que ser fuerte? o &#8220;no llore&#8221;, son pueriles, ingenuos, imposibles de lograr y no ofrecen ning\u00fan apoyo al deudo.<br \/>\n6. Recuerde que toda comunicaci\u00f3n hablada envuelve un lenguaje no verbal y, en general, este tipo de comunicaci\u00f3n es m\u00e1s honesta y sincera, adem\u00e1s de ser f\u00e1cilmente captada por un deudo angustiado e hipervigilante; la soluci\u00f3n m\u00e1s simple es no fingir. Por otra parte, el afecto f\u00edsico como comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n es importante: una palmadita en el brazo, un adem\u00e1n, un gui\u00f1o o una sonrisa (y no una risa) a menudo transmiten un entendimiento y una tranquilidad importante que no pueden ser expresados con palabras.<br \/>\n7. El no tener una visi\u00f3n exacta de las caracter\u00edsticas de la primera fase del duelo y, en consecuencia, de no poder acomodarse suficientemente a la situaci\u00f3n y sentimientos del deudo, es un obst\u00e1culo con el que puede tropezarse el acompa\u00f1ante poco experimentado o que demanda desde un principio el &#8220;tener todas las respuestas&#8221;.<br \/>\n8. Ante preguntas del deudo, es importante no apresurarse a responder; suele ser m\u00e1s \u00fatil intentar con re-preguntas, decodificando en realidad que es lo que le inquieta. Es importante no agregar nuevos temas, sino s\u00f3lo contestar a los que est\u00e1 preguntando. Si usted no sabe la respuesta, sea sincero pero esperanzador (?buscaremos ayuda?).<br \/>\n9. Asegure al deudo la continuidad de la atenci\u00f3n y los servicios que la empresa pone a su disposici\u00f3n (literatura, conferencia, consulta personalizada, grupos de ayuda mutua, etc.). El objetivo es que el deudo internalice la idea de la empresa y sus empleados como ?acompa\u00f1antes de duelo? durante el per\u00edodo que el deudo y\/o su familia as\u00ed lo necesite.<br \/>\n10. No se involucre en asuntos familiares, religiosos, legales o de venganza; rem\u00edtalos a ellos mismos o a la autoridad correspondiente.<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N EN CRISIS<br \/>\nLa Intervenci\u00f3n en Crisis (IC) es el proceso que sirve para ayudar a una persona, familia o grupo, a aceptar un hecho traum\u00e1tico, de modo que la probabilidad de efectos debilitantes (estigmas emocionales, da\u00f1o f\u00edsico) se minimice y la probabilidad de crecimiento (nuevas habilidades, perspectivas y opciones en la vida) se maximice. La IC es el primer nivel de intervenci\u00f3n y es iniciada inmediatamente despu\u00e9s del incidente cr\u00edtico y contin\u00faa por 2 o 3 d\u00edas.<\/p>\n<p>El valor de la Intervenci\u00f3n en Crisis (IC) fue establecido tan temprano como 1944 por E. Lindemann quien detall\u00f3 las reacciones de duelo de las personas involucradas en el incendio de una discoteca, la Coconut Grove, en Boston.<\/p>\n<p>Los pasos de la atenci\u00f3n en duelo agudo pueden apreciarse en la siguiente tabla:<\/p>\n<p>Nivel de atenci\u00f3n<br \/>\n1<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>3<br \/>\n4<br \/>\n5<br \/>\nProceso<br \/>\nIntervenci\u00f3n en crisis (PAP o Primeros Auxilios Psicol\u00f3gicos)<br \/>\nDebriefing<\/p>\n<p>Consejer\u00eda<br \/>\nTerapia de Grupo<br \/>\nTerapia de duelo<br \/>\nCaracter\u00edsticas<br \/>\nIndividual<\/p>\n<p>Grupal<\/p>\n<p>Individual<br \/>\nGrupal<br \/>\nIndividual<br \/>\nResponsable<br \/>\nPersonal de servicios de urgencias, hospitales, cl\u00ednicas, medicina legal y ciencias forenses, funerarias, salas de velaci\u00f3n, cementerios y tanatorios.<br \/>\nPersonal de servicios de urgencias, hospitales, cl\u00ednicas, medicina legal y ciencias forenses, funerarias, salas de velaci\u00f3n, cementerios y tanatorios.<br \/>\nProfesionales capacitados en consejer\u00eda y terapia de duelo.<br \/>\nProfesionales capacitados en consejer\u00eda y terapia de duelo.<br \/>\nProfesionales capacitados en consejer\u00eda y terapia de duelo.<\/p>\n<p>Como se se\u00f1al\u00f3 antes, el trauma puede disparar (excitar) la activaci\u00f3n del Sistema Nervioso Aut\u00f3nomo (SNA) de forma que la persona est\u00e9 lista para resistir o solucionar una amenaza real o percibida presentada por la exposici\u00f3n a un incidente cr\u00edtico. Si la respuesta (excitaci\u00f3n) no es descargada o desactivada, el estado de excitaci\u00f3n mantenida puede conducir a una disfunci\u00f3n conductual y cognitiva persistente. Siendo el trauma\/p\u00e9rdida una experiencia sensorial, la excitaci\u00f3n es experimentada como la ausencia de un ?sentido de seguridad?, un ?sentido de impotencia? y la p\u00e9rdida del sentido de invulnerabilidad. La agresividad, las respuestas excesivamente reactivas y la tendencia al aislamiento son conductas de supervivencia, intentos de sentirse seguro, de recuperar un poco de control. Mientras que la persona no se sienta segura y con un sentimiento de control, su estado de excitaci\u00f3n le har\u00e1 dif\u00edcil procesar la informaci\u00f3n verbal, atender, concentrarse, retener informaci\u00f3n y recordar. Las intervenciones dise\u00f1adas para desactivar el estado de excitaci\u00f3n y retornar a la persona a un sentido de seguridad, poder y control, ayudar\u00e1 a restaurar los patrones cognitivos y conductuales previos. Las intervenciones a corto y largo plazo deber\u00e1n dise\u00f1arse de forma inmediata para restaurar su sentido de seguridad y poder.<br \/>\nAs\u00ed, los Primeros Auxilios Psicol\u00f3gicos tienen los siguientes objetivos fundamentales:<\/p>\n<p>&#8211; Ofrecer protecci\u00f3n, seguridad y esperanza.<br \/>\n&#8211; Proporcionar o aliviar de forma inmediata los s\u00edntomas agudos de estr\u00e9s.<br \/>\n&#8211; Prevenir reacciones diferidas de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>El objetivo principal de esta primera ayuda psicol\u00f3gica es restablecer en la persona su capacidad de enfrentamiento inmediato mediante el suministro de apoyo adecuado, reducci\u00f3n de la mortalidad y disposici\u00f3n de redes de enlace o recursos de ayuda, de forma que pueda recuperar el nivel de funcionamiento que ten\u00eda antes del incidente que precipit\u00f3 la crisis. Es decir, ayudarle a que tome las medidas concretas hacia el enfrentamiento de la crisis, medidas que incluyen el manejo de sentimientos o componentes subjetivos de la situaci\u00f3n y el inicio del proceso de soluci\u00f3n de problemas.<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n en Crisis<br \/>\nModelo Amplio<br \/>\n\u00bfPor cu\u00e1nto tiempo?<br \/>\n\u00bfPor parte de qui\u00e9n?<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las metas?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el procedimiento?<br \/>\nIntervenci\u00f3n de Primera Instancia, Primeros Auxilios Psicol\u00f3gicos<br \/>\nDe minutos a horas.<br \/>\nPadres, polic\u00edas, clero, m\u00e9dicos, enfermeras, abogados, trabajadores sociales, maestros, personal de funerarias, etc.<br \/>\nAmbientes comunitarios: hospitales, iglesias, hogares, escuelas, ambientes de trabajo, 9800, etc.<br \/>\nMeta principal: restablecer el enfrentamiento inmediato. Submetas: dar apoyo, reducir la mortalidad, enlace con recursos de ayuda.<\/p>\n<p>Los cinco componentes de los primeros auxilios psicol\u00f3gicos: realizar un contacto psicol\u00f3gico, analizar las dimensiones del problema, sondear posibles soluciones, asistir en la ejecuci\u00f3n de pasos concretos, seguimiento para verificar el proceso.<br \/>\nIntervenci\u00f3n de Segunda Instancia,<br \/>\nTerapia para Crisis<br \/>\nDe semanas a meses.<br \/>\nPsicoterapeutas y orientadores.<\/p>\n<p>Ambientes para terapia\/orientaci\u00f3n: cl\u00ednicas, centros de salud mental, consultorios, iglesias, etc.<br \/>\nResolver la crisis; translaborar el incidente de crisis; integrar el incidente a la trama de la vida; establecer la apertura\/disposici\u00f3n para encarar el futuro.<br \/>\nTerapia multimodal para crisis. Las cuatro tareas de la resoluci\u00f3n de la crisis: supervivencia f\u00edsica de las secuelas de la crisis; expresi\u00f3n de los sentimientos relacionados con la crisis; dominio cognoscitivo de la experiencia completa; ajustes conductuales\/interpersonales que se requieren para la vida futura.<\/p>\n<p>Modificado de: Slaikeu, K.A.: Intervenci\u00f3n en Crisis: Manual para pr\u00e1ctica en investigaci\u00f3n. Manual Moderno, Segunda Edici\u00f3n en Espa\u00f1ol, 2001<br \/>\nAntes de comenzar, la primera intervenci\u00f3n tiene que ver con la ambientaci\u00f3n, es decir, la toma de contacto con la situaci\u00f3n de crisis. Para ello, es preciso informarse sobre las caracter\u00edsticas particulares de la situaci\u00f3n de duelo o crisis planteada, y debe comprender:<\/p>\n<p>1. Contextualizaci\u00f3n: conocer lo ocurrido, la magnitud de los hechos; familiarizarse con la situaci\u00f3n antes de tomar contacto con los deudos y realizar una primera valoraci\u00f3n.<br \/>\n2. Evaluaci\u00f3n del Ambiente: determinar las necesidades m\u00e1s inmediatas y las redes de apoyo activadas hasta ese momento y establecer estrategias individuales y grupales.<br \/>\n3. Selecci\u00f3n del paciente (o grupo): Si es posible, establecer un orden jer\u00e1rquico de intervenci\u00f3n en base al nivel de vulnerabilidad y\/o gravedad m\u00e1s inmediato observado en los deudos.<br \/>\n4. Evaluaci\u00f3n previa del paciente: una vez seleccionado el paciente, determinar el grado de afectaci\u00f3n o letalidad (f\u00edsica y emocional) del mismo, as\u00ed como la potencial peligrosidad que presente en relaci\u00f3n a s\u00ed mismo y a los otros (ataques de p\u00e1nico, agresividad, confusi\u00f3n, desorientaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>Cinco componentes de los primeros auxilios psicol\u00f3gicos (PAP)<\/p>\n<p>Componente: Realizar un contacto psicol\u00f3gico<br \/>\nComportamiento del asistente: Invitar al paciente a hablar; escuchar los hechos y sentimientos de manera cuidadosa; sintetizar\/reflejar los hechos y sentimientos; efectuar declaraciones emp\u00e1ticas; comunicar aceptaci\u00f3n e inter\u00e9s por comunicarse; terapia de contacto f\u00edsico; dar ?control calmante? a una situaci\u00f3n intensa.<br \/>\nNO HACER: contar la propia historia; ignorar sentimientos o hechos; juzgar o tomar partido<br \/>\nObjetivo: Que el paciente se sienta comprendido, aceptado, apoyado; reducir la intensidad del aturdimiento emocional; reactivaci\u00f3n de las capacidades de resoluci\u00f3n de problemas<\/p>\n<p>Componente: Analizar las dimensiones del problema<br \/>\nComportamiento del asistente: Indagar acerca del pasado inmediato\u00a0 (incidente que precipit\u00f3 la crisis); fortalezas y debilidades previas y presentes; recursos personales internos y externos (sociales). Plantear preguntas abiertas; pedir a la persona que sea concreta; evaluar la mortalidad<br \/>\nNO HACER: Depender de preguntas de s\u00ed\/no; permitir abstracciones continuas; soslayar las se\u00f1ales de peligro<br \/>\nObjetivo: Establecimiento de prioridades: inmediatas y posteriores<\/p>\n<p>Componente: Sondear posibles soluciones<br \/>\nComportamiento del asistente:\u00a0 Preguntar qu\u00e9 es lo que el sujeto ha intentado hasta ahora; examinar qu\u00e9 es lo que puede o podr\u00eda hacer ahora; proponer nuevas alternativas (un nuevo comportamiento del sujeto, redefinici\u00f3n del problema, asistencia externa, cambio ambiental). Alentar la lluvia de ideas; trabajar de manera directa por bloques; establecer prioridades<br \/>\nNO HACER: Permitir la visi\u00f3n de pasar por un t\u00fanel; dejar obst\u00e1culos sin examinar; tolerar una mezcolanza de necesidades<br \/>\nObjetivo: Identificar una o m\u00e1s soluciones para las necesidades inmediatas y posteriores<\/p>\n<p>Componente: Asistir en la ejecuci\u00f3n de pasos concretos<br \/>\nComportamiento del asistente: Si la mortalidad es baja y la persona es capaz de actuar en su propio beneficio, ACCION FACILITADORA (los rangos de acci\u00f3n van desde escuchar de modo activo hasta dar consejos)<br \/>\nSi la mortalidad es alta y la persona no es capaz de actuar en su propio beneficio, ACTITUD DIRECTIVA (los rangos de acci\u00f3n van desde la movilizaci\u00f3n activa de recursos\u00a0 hasta el control de la situaci\u00f3n).<br \/>\nDar un paso cada vez; establecer metas espec\u00edficas de corto plazo; hacer confrontaciones cuando sea necesario; ser directivo si, y solo si, debe hacerlo<br \/>\nNO HACER: Intentar resolverlo todo ahora; tomar decisiones que comprometan por largo tiempo; ser t\u00edmido; retraerse de tomar decisiones cuando parezca necesario<br \/>\nObjetivo: Ejecutar soluciones inmediatas planteadas para satisfacer las necesidades inmediatas<\/p>\n<p>Componente: Seguimiento para verificar el proceso<br \/>\nComportamiento del asistente: Asegurar la identificaci\u00f3n de informaci\u00f3n; examinar los posibles procedimientos para el seguimiento; establecer un convenio para re-contactar. Evaluar los pasos de acci\u00f3n.<br \/>\nNO HACER: Dejar detalles en el aire o asumir que el paciente continuar\u00e1 la acci\u00f3n del plan por s\u00ed mismo; dejar la evaluaci\u00f3n a alguien m\u00e1s<br \/>\nObjetivo: Asegurarse de la satisfacci\u00f3n de las tres sub-metas de los PAP; satisfacci\u00f3n de las necesidades inmediatas\t\t<\/p>\n<p>Modificado de: Slaikeu, K.A.: Intervenci\u00f3n en Crisis: Manual para pr\u00e1ctica en investigaci\u00f3n. Manual Moderno, Segunda Edici\u00f3n en Espa\u00f1ol, 2001<br \/>\nIntervenci\u00f3n en Crisis en situaciones de duelo agudo<br \/>\nUn principio rector de nuestra actitud \u00e9tica es la consideraci\u00f3n de que el deudo es un individuo normal, sometido a una circunstancia profundamente perturbadora y estresante, y que responder\u00e1 a ella de acuerdo a su verdadera y espec\u00edfica historia personal y a su propia circunstancia biopsicosocial y familiar. Adem\u00e1s, en la expresi\u00f3n del dolor por la p\u00e9rdida de un ser querido intervienen una serie de factores que son propios a cada circunstancia.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo con un deudo presupone en principio las condiciones psicol\u00f3gicas de todo buen di\u00e1logo, y estas son, entre otras, la actitud de respeto a la interioridad del otro, el escuchar realmente lo que se dice y lo que no se dice expresamente, el ayudar al otro a que perciba por s\u00ed mismo sus problemas y a que descubra la direcci\u00f3n de una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como hemos visto, existen algunos elementos particularmente deseables que son condiciones para el establecimiento de cualquier relaci\u00f3n humana y profesional con el deudo, matizadas por la flexibilidad que rige a todo intercambio bidireccional y que constituyen la actitud de apoyo o soporte (de ?acompa\u00f1amiento?) propuesta en la asistencia al deudo:<\/p>\n<p>1. Inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n genuina por el deudo y su familia (la preocupaci\u00f3n es uno de los atributos m\u00e1s altamente valorados, junto con la compasi\u00f3n; pocas cosas pueden molestar m\u00e1s que un compromiso fingido).<br \/>\n2. Sentimientos amigables o calurosos hacia \u00e9l (empat\u00eda).<br \/>\n3. Autenticidad, real, natural, honesta y sincera.<br \/>\n4. Calidez, espont\u00e1nea, acogedora y preocupada.<br \/>\n5. Deseo de ayudar.<br \/>\n6. Continuidad en la ayuda ofrecida, tanto al deudo como a la familia.<\/p>\n<p>Durante la relaci\u00f3n o entrevista que se lleve a cabo con los deudos, considere:<\/p>\n<p>1. Salude a la persona como normalmente lo har\u00eda, busque una silla y si\u00e9ntese cerca de ella; quedarse de pie es considerado como despiadado y expresivo de un deseo de salir o terminar lo m\u00e1s pronto posible. Es mejor evitar t\u00f3picos como &#8220;no llore&#8221;, ?no se preocupe?, ?piense en los dem\u00e1s?, ?tiene que ser fuerte?, etc. Debe dejar que el deudo tome la iniciativa en la conversaci\u00f3n.<br \/>\n2. En principio, deber\u00e1 indicar claramente que tanto usted como la empresa est\u00e1n disponibles para acompa\u00f1ar al deudo el tiempo que el considere oportuno; la frecuencia y duraci\u00f3n de las entrevistas futuras depender\u00e1 de la situaci\u00f3n del deudo y, por supuesto, de su demanda. En gran parte, es el deudo quien decide el momento de tales entrevistas. Lo principal es estar disponible y no hacerse el sordo. Esta actitud evita imponer una entrevista a un deudo que puede no estar bien dispuesto.<br \/>\n3. Saber cuando terminar la entrevista tambi\u00e9n es importante; para algunos deudos diez minutos es mucho tiempo, para otros una hora es muy corta. Simplemente diga: &#8220;pienso que ya he estado lo suficiente&#8221;; si el deudo replica &#8220;no&#8221;, o &#8220;por favor qu\u00e9dese usted&#8221;, puede estar m\u00e1s tiempo. Si el deudo est\u00e1 de acuerdo con usted, es ciertamente tiempo de marcharse. La consistencia y la perseveraci\u00f3n son fundamentales, as\u00ed como la calidad del tiempo es m\u00e1s importante que su cantidad.<br \/>\n4. Debe enfatizarse que nada de lo que la persona diga carece de inter\u00e9s, no es importante o es indiferente; debe estar muy atento, incluso para aquello que parece irrelevante. Debe tratar de recordar cualquier cosa en particular que el deudo haya dicho; es m\u00e1s, las cosas que no haya dicho tambi\u00e9n deber\u00e1n ser registradas.<br \/>\n5. El deudo debe tener la oportunidad de expresar toda la ansiedad y dolor de lo que est\u00e1 en su cabeza, hablar acerca de temas religiosos, sentimientos de rabia y culpa y de la esperanza en una vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Aunque la filosof\u00eda del deudo y sus creencias religiosas deban ser respetadas, es tambi\u00e9n importante que usted sea honesto si se le pregunta acerca de las propias ideas y creencias; esta es una pregunta que muestra que el asistente aprecia el punto de vista del deudo aunque \u00e9ste no sea compartido.<br \/>\n6. En el curso de estas entrevistas es necesario respetar los mecanismos de defensa, dejar que la persona muestre sus sentimientos, ser un ni\u00f1o si lo desea, o estar agresivo. La negaci\u00f3n es con frecuencia un modo efectivo de tratar un problema tan grave como la p\u00e9rdida de un ser querido.<br \/>\n7. Sin dar una regla, lo mejor que puede hacer es abordar estas entrevistas sin una idea preconcebida de lo que va a pasar, dejando siempre una esperanza al principio en caso de hablar de lo doloroso de la situaci\u00f3n, y nunca darse prisa. El deudo suele ser el que da la pauta a seguir.<\/p>\n<p>Las herramientas m\u00e1s importantes a utilizar por el ERC en este contexto de dolor y angustia, son:<\/p>\n<p>1. Escuchar y entender: Escuchar no es un procedimiento pasivo y distante, por el contrario, mediante esta actitud se transmite al deudo que uno est\u00e1 interesado y es un miembro activo de la relaci\u00f3n. La comprensi\u00f3n no se expresa por medio de &#8220;sermones&#8221;, ?slogans? o comentarios muy largos al deudo, m\u00e1s bien debe economizarse el lenguaje intentando clarificar lo que el deudo est\u00e1 diciendo y ayudando a facilitar el flujo de la comunicaci\u00f3n. El objetivo principal con esta herramienta es ayudar al deudo a que se exprese, y si uno hace preguntas innecesarias, habla muy a menudo, da explicaciones muy prematuras, reasegura muy r\u00e1pidamente o desarrolla elaborados discursos, va a interferir con la comunicaci\u00f3n del deudo.<br \/>\n2. Facilitaci\u00f3n o Evocaci\u00f3n: Con este elemento se estimula la comunicaci\u00f3n y se obtiene mayor informaci\u00f3n de un tema determinado. La evocaci\u00f3n puede ser directa o indirecta: es directa cuando se pregunta especificando lo que se quiere conocer pero siempre evitando sugerir la respuesta; para evitar respuestas inducidas no se deben hacer preguntas cerradas, que conduzcan a respuestas de Si No. Si obtenemos una respuesta cerrada, se debe procurar re-formular la pregunta d\u00e1ndole igual peso a las alternativas propuestas. Es indirecta cuando se invita o estimula al deudo a continuar elaborando un tema sin especificar el contenido de lo que se quiere conocer; esto se hace generalmente repitiendo parte de lo que el deudo acaba de decir o utilizando &#8220;muletillas&#8221; en forma de pregunta o mostrando inter\u00e9s. Otra forma de evocaci\u00f3n indirecta es resumir lo que el deudo acaba de decir o preguntar simplemente &#8220;\u00bfhay algo m\u00e1s que quiera a\u00f1adir o decirme?&#8221;. Las pausas o silencios entre frases o comentarios del deudo\u00a0 a veces tan inc\u00f3modos y angustiantes\u00a0 tambi\u00e9n pueden servir en algunos casos como est\u00edmulo indirecto para facilitar la comunicaci\u00f3n de un determinado tema, particularmente aquellos m\u00e1s delicados y emocionalmente impregnados.<br \/>\n3. Apoyo: Esta herramienta incorpora todos los actos que comunican el inter\u00e9s o comprensi\u00f3n por el deudo o que promueven m\u00e1s seguridad en la relaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se refiere a aquellas expresiones o acciones que se dirigen a restaurar el bienestar o confianza del deudo, especialmente cuando hay temor o ansiedad. El apoyo no debe hacerse hasta que se hallan examinado cuidadosamente los problemas primarios del deudo, ya que si su evaluaci\u00f3n ha sido incompleta o si el apoyo se manifiesta muy r\u00e1pidamente esto puede impedir que el deudo explique sus problemas completamente o puede causar desconfianza e inseguridad.<br \/>\n4. Clarificaci\u00f3n: La clarificaci\u00f3n no hace referencia a interpretaciones de lo que el deudo dice o expresa verbal o no verbalmente, sino al procedimiento por el cual nos aseguramos de que \u00e9l, el deudo, y nosotros estamos entendiendo lo mismo. Tiene el fin de estimular o planear decisiones al indicar alternativas y consecuencias sin dirigir al deudo a seguir un curso espec\u00edfico de acci\u00f3n; clarificar no es igual a agregar informaci\u00f3n.<br \/>\n5. Educaci\u00f3n: El ejemplo m\u00e1s claro de esta herramienta, que de hecho posee efectos terap\u00e9uticos, es cuando determinados s\u00edntomas (p.ej., presencia de un oleada de angustia aguda) est\u00e1n basados en concepciones err\u00f3neas (?infarto del coraz\u00f3n?, ?muerte inminente&#8221;). La informaci\u00f3n que se pueda impartir acerca de las oleadas de angustia aguda y de los otros s\u00edntomas\/fen\u00f3menos que se presentan durante la fase aguda del duelo pueden tener un gran valor desde el punto de vista terap\u00e9utico y profil\u00e1ctico. La educaci\u00f3n del deudo y de la familia es una de las herramientas de mayor utilidad en la pr\u00e1ctica asistencial, y cuyos beneficios dependen en parte del tiempo que se asistente dedique a su elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El proceso de la atenci\u00f3n<br \/>\nEl abordaje de los momentos cr\u00edticos de estr\u00e9s agudo (muy frecuentes en el entorno hospitalario, de medicina legal y funerario, tanto in situ, en la propia empresa y salas de velaci\u00f3n, como telef\u00f3nico o a nivel de campo en situaciones de desastre) es en gran medida de continencia, entendi\u00e9ndose \u00e9sta como a la serie de actos, expresiones y conductas dirigidas a &#8220;sujetar&#8221; o &#8220;contener&#8221; al sujeto ante una situaci\u00f3n creada, provey\u00e9ndole de un marco de referencia en donde pueda sentirse protegido, comprendido y atendido en sus temores y angustias.<\/p>\n<p>El proceso de atenci\u00f3n tiene como objetivo principal el servir para organizar la intervenci\u00f3n de los Primeros Auxilios Psicol\u00f3gicos y ofrecer unas directrices de actuaci\u00f3n que faciliten el trabajo del profesional en este \u00e1mbito. El miembro del ERC puede seguir \u00e9stas con mayor o menor adherencia, si bien comprendiendo que cada caso requiere de un acercamiento individualizado que permita ajustar su atenci\u00f3n a las necesidades y circunstancias del deudo.<\/p>\n<p>Para el manejo de estas situaciones se sugieren los siguientes pasos:<\/p>\n<p>(1) UBIQUE: Sit\u00fae a la persona en un lugar privado donde pueda dar expresi\u00f3n abierta a su dolor y si\u00e9ntese junto a ella; esta habitaci\u00f3n deber\u00e1 ser c\u00f3moda, segura, austera y desprovista de objetos peligrosos. En caso de no disponer de este recurso (habitaci\u00f3n), a\u00edslese un poco de las dem\u00e1s personas, si\u00e9ntese junto a ella y anime la expresi\u00f3n de los sentimientos\u00a0 dolorosos. El acompa\u00f1amiento deber\u00e1 ser tan largo como la persona as\u00ed lo exprese. Si la ayuda es por tel\u00e9fono, pregunte el lugar d\u00f3nde la persona se encuentra y las personas con quien se halla. En la medida de lo posible, intente siempre que est\u00e9 otro familiar presente.<\/p>\n<p>(2) CONTACTE: Al establecer contacto con la persona afectada, considere los siguientes aspectos: A. Tenga en cuenta los aspectos no verbales: Para establecer un contacto no verbal adecuado, las expresiones gestuales deben ser congruentes con la situaci\u00f3n. Es importante transmitir cercan\u00eda a trav\u00e9s del contacto y proximidad f\u00edsica (sentarse al mismo nivel, al lado del paciente, mantener contacto visual, etc.). B. Haga el contacto y establezca una relaci\u00f3n: Dicha relaci\u00f3n debe establecerse siguiendo las condiciones psicol\u00f3gicas de todo buen di\u00e1logo se\u00f1aladas con anterioridad, aceptando a la persona con sus caracter\u00edsticas, sin emitir juicios ni buscar responsabilidades, e intentando consolarla y tranquilizarla. C. Primeras preguntas: Las primeras preguntas deben estar relacionadas con los hechos ocurridos. Deben ser concretas, sencillas y dirigidas a hechos objetivos: ?\u00bfqu\u00e9 ha sucedido??, ?\u00bfcon qui\u00e9n estaba, c\u00f3mo se enter\u00f3 y qu\u00e9 estaba haciendo en ese momento??, ?\u00bfqu\u00e9 hizo inmediatamente despu\u00e9s??, etc. Se debe tratar de conseguir descripciones que lleven al procesamiento cognitivo (ordenar, asimilar y aceptar lo ocurrido) evitando centrarse \u00fanicamente en los aspectos emocionales.<\/p>\n<p>(3) EVAL\u00daE: La exploraci\u00f3n inicial, necesaria para un tratamiento, incluye llevar a cabo un examen m\u00ednimo del estado mental (nivel de conciencia, orientaci\u00f3n en tiempo, espacio y persona), identificaci\u00f3n de problemas concurrentes inmediatos (soledad, indefensi\u00f3n, situaci\u00f3n de desplazamiento, bajos recursos econ\u00f3micos, etc.), estado emocional actual (crisis conversivas, ira, embotamiento, ataques de p\u00e1nico, aspecto sereno, reprimido o contenido, etc.) y procesamiento cognitivo de la situaci\u00f3n (interpretaciones, atribuciones, negaci\u00f3n, culpa, etc.). Tambi\u00e9n es posible identificar el o los estilos de afrontamiento predominantes (negaci\u00f3n, represi\u00f3n, distanciamiento, desplazamiento, proyecci\u00f3n, elaboraci\u00f3n de obsesiones, evitativo-activo, etc.) y promover y apoyar estilos de afrontamiento activo, adem\u00e1s de identificaci\u00f3n de recursos personales y apoyo social inmediato.<\/p>\n<p>(4) LEGITIME: Es importante reconocer que los consejos &#8220;no piense m\u00e1s en eso&#8221;, &#8220;no se preocupe&#8221; o &#8220;no llore&#8221;, son pueriles, ingenuos, imposibles de lograr y no ofrecen ning\u00fan apoyo al deudo; por el contrario, al legitimar sus preocupaciones (al decirle que es normal lo que siente) le situamos en un contexto de normalidad, pudiendo incluso introducirle en un rango de respuestas normales que pueden a su vez servirle como base y antecedente para futuras reacciones similares en otras fases del duelo. M\u00e1s efectivo que asegurarle que todo ir\u00e1 bien es reafirmarle que nos ocuparemos de \u00e9l y que hemos tomado las medidas posibles en tal sentido. Habitualmente el deudo tiene la necesidad imperiosa de saber y comprobar que se le presta atenci\u00f3n, se le respeta y se toman medidas referentes a su situaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<p>(5) PROGRAME: Si es posible, deber\u00e1 decidirse conjuntamente un curso inmediato de acci\u00f3n (planificar contratos verbales personales para cumplir el plan), prioridades u objetivos a lograr (p.ej., control de la ansiedad y la angustia con medicamentos y\/o con t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n), explotando los propios recursos y estrategias de la persona afectada. Esto da al deudo una sensaci\u00f3n de dominio y confianza, reasegurando el abordaje de cada uno de los problemas que le angustian y le preocupan. Estas acciones implican activar y orientar a la persona afectada hacia la acci\u00f3n y recuperar el nivel de procesamiento cognitivo.<\/p>\n<p>(6) ACLARE: Ante preguntas del deudo, es importante no apresurarse a responder; suele ser m\u00e1s \u00fatil intentar con re-preguntas, decodificando en realidad que es lo que le inquieta; se puede facilitar la expresi\u00f3n emocional a trav\u00e9s de preguntas del tipo ?\u00bfquiere hablar??, ?\u00bfc\u00f3mo se siente??.<\/p>\n<p>(7) COMPROMETA: Considerar siempre a la familia como elemento de continencia es un aspecto fundamental de las intervenciones en crisis. Explique a la familia el proceso a seguir y la importancia de su colaboraci\u00f3n y compromiso en el control de la situaci\u00f3n actual. Si la ayuda es telef\u00f3nica, p\u00eddale al deudo que le pase a otro familiar cercano y expl\u00edquele lo que se va a realizar. Promueva y facilite la recuperaci\u00f3n de su red social natural.<\/p>\n<p>(8) BUSQUE: Lo que realmente importa de la atenci\u00f3n en crisis no es un profundo conocimiento y an\u00e1lisis de la estructura mental del deudo, sino una humana, somera, c\u00e1lida y cordial relaci\u00f3n, adoptando una actitud de escuchar y comprender. Si no podemos aceptar hablar con \u00e9l de lo que es su problema, sea lo que sea, porque supera nuestras fuerzas o recursos, debemos ser conscientes de ello y buscar el apoyo necesario en esta situaciones que pueden parecernos inmanejables.<\/p>\n<p>(9) CONSIDERE: En una situaci\u00f3n tan aguda como la del duelo, con frecuencia los pensamientos de suicidio suelen hacer presencia y generan una gran angustia en el entorno que rodea al deudo y en el propio asistente. Si los antecedentes personales del deudo son positivos para trastornos psiqui\u00e1tricos, deber\u00e1 hablarse con un familiar cercano y sugerirles ayuda profesional. En caso contrario, cuando no hay antecedentes, escuchar las quejas principales del deudo, jam\u00e1s juzgar ni criticar, y orientar al deudo hacia una actitud constructiva o positiva es una forma de apaciguar la situaci\u00f3n. En todo caso, no deje de sugerir ayuda profesional y\/o remitir a la unidad del duelo de la empresa. Con objeto de que la persona afectada recupere su actividad normal, se puede hacer hincapi\u00e9 en los siguientes puntos: Planificar siempre tareas y actividades pr\u00f3ximas y en compa\u00f1\u00eda; promover el funcionamiento independiente; dejarle siempre acompa\u00f1ado, bien sea con otros profesionales o voluntarios, bien con familiares, amigos u otros deudos; planificar actividades para el hogar.<\/p>\n<p>(10) TRATAMIENTO: Las crisis de p\u00e1nico o su presunci\u00f3n deben ser abordados, en principio, desde un punto de vista farmacol\u00f3gico, es decir, con medicamentos, dada su capacidad para inducir conductas an\u00f3malas y perjudiciales para el deudo (considere un botiqu\u00edn de urgencias), por lo tanto, deber\u00e1 remitir a la unidad del duelo de la empresa y\/o a los servicios m\u00e9dicos del deudo (seguridad social, empresa promotora de salud). Puede resultar igualmente \u00fatil el empleo de t\u00e9cnicas de desactivaci\u00f3n o activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica (respiraci\u00f3n, relajaci\u00f3n, control de la tensi\u00f3n muscular, etc.) de acuerdo al estado y necesidades de cada caso.<\/p>\n<p>(11) ASEG\u00daRE: Una vez finalizada esta primera intervenci\u00f3n, asegure al deudo la continuidad de la atenci\u00f3n y los servicios que la empresa pone a su disposici\u00f3n (literatura, conferencia, consulta personalizada, grupos de duelo, talleres especiales, etc.). El objetivo es que el deudo internalice la idea de la empresa y sus empleados como ?acompa\u00f1antes de duelo? durante el per\u00edodo que el deudo y\/o su familia as\u00ed lo necesite. En este punto es importante que la persona afectada comprenda la magnitud de la crisis; para ello, se puede dar informaci\u00f3n general acerca de los problemas y efectos del estr\u00e9s agudo\u00a0 (s\u00edntomas) por la p\u00e9rdida del ser querido, de su control y afrontamiento, y de las reacciones normales que se presentan en situaciones excepcionales. Tambi\u00e9n ser\u00e1 importante promover una narraci\u00f3n de los hechos en compa\u00f1\u00eda de otros como una de las estrategias m\u00e1s \u00fatiles en el duelo<\/p>\n<p>Para muchas personas, ninguna intervenci\u00f3n adicional ser\u00e1 necesaria. Sin embargo, algunos necesitar\u00e1n IC adicional que maneje sus reacciones emocionales. Escuchar, acompa\u00f1ar, reconocer, resumir, reflexionar, normalizar, educar, corregir informaci\u00f3n falsa, planear el d\u00eda de la conmemoraci\u00f3n y las noches, y las respuestas emp\u00e1ticas, son las respuestas primarias a la crisis en este tiempo. Este tipo de atenci\u00f3n especial para aquellos que tienen un tiempo emocionalmente dif\u00edcil a menudo es todo lo que ellos necesitan.<\/p>\n<p>DEBRIEFING<br \/>\nEsta t\u00e9cnica breve ayudar\u00e1 a los deudos a trabajar en los momentos cr\u00edticos de la p\u00e9rdida sufrida. Es conveniente realizarla en las primeras 48-72 horas despu\u00e9s de los Primeros Auxilios Psicol\u00f3gicos o del Primer Contacto con el Cliente, y antes de la Consejer\u00eda, Terapia de Grupo o Terapia de duelo. La direcci\u00f3n del grupo deber\u00e1 estar a cargo del personal del ERC que tenga capacitaci\u00f3n previa en estrategias de intervenci\u00f3n en crisis.<\/p>\n<p>Sus objetivos m\u00e1s importante<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTERVENCI\u00d3N EN CRISIS Y DEBRIEFING EN SITUACIONES DE DUELO AGUDO \u00bfQu\u00e9 hacer despu\u00e9s de la emergencia? Un manual para el Personal de Funerarias, Salas de Velaci\u00f3n, Cementerios y Tanatorios. Servicio de Intervenci\u00f3n en Crisis y Consejer\u00eda Unidad de Duelo Funeraria San Vicente AUTOR Dr. J. Montoya Carrasquilla, MD, MSc Contenido \u00a0 \u00a0 * Introducci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; MANUAL DE PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS EN TANATOLOG\u00cdA CL\u00cdNICA<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1357\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}