{"id":1353,"date":"2009-04-07T16:18:13","date_gmt":"2009-04-07T16:18:13","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1353"},"modified":"2009-04-07T16:18:13","modified_gmt":"2009-04-07T16:18:13","slug":"el-entorno-afectivo:-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1353","title":{"rendered":"EL ENTORNO AFECTIVO: La Familia"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, gracias a un explosivo inter\u00e9s en la terapia familiar, ha llegado a ser obvio que la interdependencia de los miembros de la familia durante las crisis graves\u00a0 en base a unas relaciones estrechas de amor entre sus miembros, consideradas como universales\u00a0 es una visi\u00f3n simple e incompleta de la din\u00e1mica comprometida en las complejas relaciones que existen en todo grupo familiar.<\/p>\n<p>Aunque se supon\u00eda que la familia deber\u00eda ser el miembro m\u00e1s importante en el cuidado de sus integrantes, dada la incrementada complejidad de la vida actual y al encogimiento de las familias (familias de 1 o 2 hijos o monoparentales), la atenci\u00f3n ha sido dirigida a los miembros de la familia, qui\u00e9nes suelen estar profunda y dolorosamente afectados por la muerte de uno de sus miembros: existen alteraciones de la comunicaci\u00f3n entre sus miembros y con el exterior, alteraciones en el liderazgo y de las emociones, y trastornos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos de los familiares m\u00e1s comprometidos por la p\u00e9rdida (deudos primarios).<\/p>\n<p>As\u00ed como los individuos, las familias disponen de variadas estrategias de afrontamiento contra el estr\u00e9s, sin embargo, debido a que suelen necesitarse diferentes sistemas de apoyo en diferentes puntos o momentos del proceso del duelo, el fen\u00f3meno de dar y recibir ayuda llega a ser muy complejo. No todas las familias necesitar\u00e1n todos los recursos disponibles, si bien su disposici\u00f3n les puede servir donde quiera y cuando quiera que sus necesidades se originen, teniendo en cuenta que para cada estrategia el tipo de asistencia depender\u00e1 del problema a ser manejado.<\/p>\n<p>LA FAMILIA DEL QUE MUERE<br \/>\nHoy d\u00eda, la asistencia a la familia suele acabar cuando el paciente fallece: todos esperan que despu\u00e9s de la muerte del paciente la familia &#8220;recoja sus cosas&#8221;, abandone el hospital, el anfiteatro municipal o la funeraria y siga viviendo como siempre lo hab\u00eda hecho. No debe sorprendernos que muchas de ellas sean incapaces de proceder as\u00ed: la relaci\u00f3n que la familia ha mantenido y establecido con el equipo asistencial durante d\u00edas, semanas o meses no puede ser interrumpida de forma tan brusca. De igual forma, la relaci\u00f3n que las familias establecen, y la forma en que son atendidos en el mundo funerario, tampoco puede ser interrumpida de forma tan brusca.<\/p>\n<p>El miedo a la muerte y a sus consecuencias inhibe en la mayor\u00eda de los casos una comunicaci\u00f3n adecuada entre los familiares; por esto, muchas familias reaccionan a sus propios miedos involucr\u00e1ndose en una aflicci\u00f3n solitaria, vi\u00e9ndose inconscientemente como si ya no hubiera m\u00e1s que hacer. Con todo, la adaptaci\u00f3n perfecta de todos los familiares al duelo, la aflicci\u00f3n y el luto no s\u00f3lo no existe sino que ser\u00eda err\u00f3neo pretender tal condici\u00f3n, ya que esto significar\u00eda una intromisi\u00f3n, con frecuencia vivida como agresiva, en sus m\u00e1s \u00edntimas estrategias de afrontamiento.<\/p>\n<p>En su lugar, cuando se trabaja con familias que manifiestan varios problemas al mismo tiempo, que est\u00e1n confusas y abrumadas ante la gravedad de sus problemas y a su incapacidad para establecer prioridades, debemos ante todo establecer un marco de referencia y un sentido de control: debemos separar en partes el conjunto de problemas aparentemente insuperables antes de emprender cualquier trabajo constructivo, implicando siempre a la familia en la b\u00fasqueda de soluciones y en la toma de decisiones.<\/p>\n<p>Aspectos como el trastorno del ritmo de vida familiar, la adaptaci\u00f3n din\u00e1mica a estos cambios, la p\u00e9rdida de un sentido de futuro y los problemas financieros directos o indirectos asociados a la p\u00e9rdida se unen a las mayores exigencias de todo orden que habitualmente recaen sobre el familiar m\u00e1s responsable. Factores de este tipo determinan con frecuencia reacciones aparentemente incomprensibles si no se tienen en cuenta.<\/p>\n<p>La perspectiva de un futuro sin el ser querido muerto, adem\u00e1s, confronta de forma repentina a la familia con alteraciones mayores en sus circunstancias que ponen en peligro las esperanzas y los valores acariciados por toda la familia y que demandan cambios dr\u00e1sticos en su estilo de vida.<\/p>\n<p>LA FAMILIA COMO UN TODO<br \/>\nCon el estr\u00e9s psicol\u00f3gico como tel\u00f3n de fondo, la existencia de la familia cambia y debe forzosamente desarrollar nuevos modelos o estrategias de afrontamiento y convivencia; la alimentaci\u00f3n se hace irregular, el descanso y los per\u00edodos de ocio y placer desaparecen, la vigilancia y crianza de los hijos, tareas habitualmente agotadoras y absorbentes, deben continuar y hacerse compatibles con las inevitables actividades de la vida diaria. La p\u00e9rdida, a parte del significado afectivo supone una prueba de esfuerzo para la familia en general y para algunos de sus miembros o subsistemas en particular.<\/p>\n<p>Toda familia, aunque en apariencia ca\u00f3tica, tiene una compleja estructura de funcionamiento y convivencia. Cada una es un sistema compuesto de subsistemas funcionalmente definidos, que mantienen unos l\u00edmites din\u00e1micos y se relacionan unos con otros seg\u00fan una estructura jer\u00e1rquica establecida a lo largo de su formaci\u00f3n. Si la organizaci\u00f3n es estable y permite predictibilidad, seguridad y cohesividad a sus miembros, ser\u00e1 altamente valorada por estos y a menudo ir\u00e1n muy lejos para protegerla. Habitualmente responden a la enfermedad apeg\u00e1ndose r\u00edgidamente a sus estructuras previas de funcionamiento, aun cuando estas no sean las m\u00e1s apropiadas para la crisis actual de la p\u00e9rdida y fuercen la ineficacia y a\u00fan comportamientos destructivos en algunos de sus miembros. Otras familias, por el contrario, se disuelven bajo el impacto de la muerte, dejando a sus integrantes innecesariamente desorientados y privados de la estructura de soporte.<\/p>\n<p>Como hemos visto, la respuesta perfecta a la crisis del duelo no existe, sin embargo, la respuesta ideal es la de una adecuada flexibilidad, exigencia a\u00fan mayor si tenemos en cuenta lo din\u00e1mico que es el proceso del duelo, en donde la cambiante situaci\u00f3n emocional de los integrantes de la familia demanda del resto de os integrantes una adaptabilidad progresiva y simult\u00e1nea a las circunstancias. Tal proceso de adaptaci\u00f3n suele ser agotador y rara vez es apacible.<\/p>\n<p>Junto a la estructura, cada familia posee una \u00fanica y acumulada historia de sus experiencias, con eventos importantes y un volumen de mitos, creencias y tradiciones que se desarrollan y establecen alrededor del impacto emocional de esa historia; algunas de estas se relacionan a la enfermedad y a las p\u00e9rdidas afectivas, y pueden proporcionar antecedentes de su respuesta presente a la experiencia de la muerte actual; el comportamiento pasado de sus miembros, y como grupo, puede definir la importancia actual y la definici\u00f3n de la crisis, la forma en la cual los recursos de apoyo son solicitados y manejados, los roles que se esperan de los diferentes miembros y el grado en el cual el \u00e9xito puede ser esperado.<\/p>\n<p>Por otro lado, las modificaciones en el comportamiento de algunos de los miembros del grupo familiar pueden causar graves conflictos intrafamiliares, debido a que las creencias individuales est\u00e1n habitualmente relacionadas a su propia familia de origen y no son necesariamente compatibles unos con otros en la familia actual. As\u00ed, por ejemplo, con la ocasi\u00f3n de la celebraci\u00f3n familiar de un d\u00eda festivo pueden presentarse dos situaciones opuestas en cuanto a la respuesta de los miembros de la familia; esta respuesta obedece tanto a las estructuras internas establecidas y mantenidas por las familias desde su existencia (conjunci\u00f3n de familias tanto propias como de origen) como al nivel global de estr\u00e9s que cada uno est\u00e9 soportando; estos son, de hecho, los dos extremos del especto. La mayor\u00eda de las familias estar\u00e1n entre ambos extremos:<\/p>\n<p>1. Si usted viene de una familia amorosa, abierta y expresiva (familia saludable), tratar\u00e1n con la p\u00e9rdida de la misma manera, amorosa, abierta y expresivamente. Su expresi\u00f3n pr\u00e1ctica suele ser como sigue: Todos muestran sus mejores caras, algunas mejor que otras, pero lo que es m\u00e1s importante es que ellos han escogido utilizar sus tiempos juntos. En lugar de pretender que nada ha pasado, ellos, en alg\u00fan momento, son conscientes de la persona perdida. Hablan de ella y de lo que dec\u00eda no hace mucho tiempo, sonr\u00eden y lloran juntos. Para ellos no se trata de olvidar la persona perdida, pues no pueden hacerlo. Liber\u00e1ndose ellos mismos de las emociones m\u00e1s dolorosas, har\u00e1n lugar para los recuerdos m\u00e1s queridos que est\u00e1n dentro de ellos. Y empezando a hacerlo en estas fiestas, har\u00e1n que su siguiente fiesta sea menos dolorosa, y as\u00ed.<br \/>\n2. Si, por el contrario, usted viene de una familia que no le gusta expresar sus sentimientos (familia negadora), lo que puede esperar es que se adhieran a esta estrategia para afrontar esta circunstancia de la p\u00e9rdida actual, bastante m\u00e1s estresante. Debido a que el duelo lleva consigo emociones extremadamente intensas, sus reacciones probablemente ser\u00e1n m\u00e1s extremas de lo usual. Por tanto, puede ser m\u00e1s duro pasar estos d\u00edas de fiesta sinti\u00e9ndose mal con las personas que le rodean as\u00ed como tener que pasar, de ah\u00ed en adelante, otro d\u00eda de fiesta en su compa\u00f1\u00eda. Su expresi\u00f3n pr\u00e1ctica suele ser como sigue: Todos est\u00e1n en la fiesta mostrando su mejor cara; pretenden que nada ha pasado ni cambiado. Para ellos es muy importante hacer esto debido a que no hacerlo ser\u00eda muy doloroso. Est\u00e1n tensos, discuten entre s\u00ed, se a\u00edslan porque no aguantan esta situaci\u00f3n de ?mantener? todo en su interior, otros ?ahogan? su dolor en el alcohol. Finalmente, algunos se ocultan para poder llorar libremente. As\u00ed, se mezclan sentimientos de rabia contenida y tristeza y las personas terminan dolidas unas con otras, rabiosas, molestas y posiblemente no vuelvan a asistir a una fiesta familiar.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, es muy dif\u00edcil lograr un alto nivel de comunicaci\u00f3n con las familias; dadas las demandas asistenciales, puede llegar a ser dif\u00edcil dar informaci\u00f3n al momento sin ser confuso o inconsistente. De la misma forma, y en relaci\u00f3n a la situaci\u00f3n planteada de conocimiento superficial de la familia, puede ser f\u00e1cil subestimar la capacidad de esta, llegando a ser excesivamente controlador y hacer a la familia m\u00e1s pasiva de lo que realmente se precisa, desestimando su capacidad a nivel de cuidados concretos para sus miembros; por otro lado, sobreestimar su capacidad y esperar que esta realice tareas para las cuales no est\u00e1n emocional o pr\u00e1ctica\u00acmente preparados, genera mayor confusi\u00f3n, sentimientos de desamparo y abandono.<\/p>\n<p>Aun cuando el equipo asistencial proporcione un marco de apoyo abierto y flexible, las familias llevan su propia din\u00e1mica dentro de la situaci\u00f3n de una forma que puede ser muy poderosa; de esta forma, la familia puede ser un gran factor positivo o, por el contrario, muy negativo en la adaptaci\u00f3n de sus miembros a la muerte de uno de sus integrantes.<\/p>\n<p>As\u00ed, la muerte de un integrante de la familia enfrenta a la totalidad de la misma con una amenazante crisis en la que todos sus miembros reaccionan en sus formas caracter\u00edsticas. Sus repuestas son variables y pueden ser m\u00e1s o menos compatibles unas con otras y con las necesidades del momento. Algunos de sus miembros pueden estar a\u00fan m\u00e1s angustiados que el deudo principal. Sin embargo, es tambi\u00e9n un tiempo de reuni\u00f3n y movilizaci\u00f3n de recursos, de soporte y apoyo; hay mucha voluntad para ofrecer ayuda y apoyo activo, incluso de miembros lejanos y amigos de la familia.<\/p>\n<p>Al tratar de protegerse ello mismos y de proteger al deudo principal, con frecuencia se reduce el proceso de comunicaci\u00f3n entre los familiares); a pesar de su &#8220;buena intensi\u00f3n&#8221;, se crean efectos negativos sobre las relaciones familiares y sobre el bienestar individual, pues cada uno se ve en la obligaci\u00f3n de ?afligirse por su lado?, y, adem\u00e1s, solo. Este proceso se manifiesta precozmente y puede cristalizarse permanentemente si no es manejado de forma directa y anticipada.<\/p>\n<p>La familia debe equilibrar las necesidades del deudo principal con las necesidades de otros miembros de la misma, adem\u00e1s de reasumir las tareas normales del desarrollo para cada uno de ellos; pueden surgir dificultades y conflictos entre sus miembros, discrepancias sobre los objetivos y el proceso mismo del duelo (sobre ?el c\u00f3mo llevarlo?): mientras uno de ellos puede permanecer manifiestamente represor, otro permite, exige y estimula una mayor libertad de los miembros. Con el paso del tiempo y con la cronificaci\u00f3n y avance del duelo y de los conflictos intrafamiliares, un n\u00famero mayor de familiares puede sufrir y manifestar su disgusto, celos y necesidades, llevando a un incremento parad\u00f3jico de los s\u00edntomas de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>De esta forma, durante la fase de consolidaci\u00f3n de las estrategias utilizadas para afrontar el duelo, tanto adaptativas como maladaptativas, la familia puede encontrarse as\u00ed misma m\u00e1s aislada, con una grave interrupci\u00f3n en la comunicaci\u00f3n entre sus miembros, precisamente en el momento en que m\u00e1s apoyo necesita; sentimientos de verg\u00fcenza, rabia, temor y depresi\u00f3n pueden contribuir a su aislamiento. Durante este tiempo, la familia tiende no obstante a permanecer en un patr\u00f3n continuo de conducta, orientada hacia el duelo a\u00fan a costa de su propia salud, retrasando decisiones importantes y adapt\u00e1ndose a las situaciones sobre una base d\u00eda a d\u00eda a expensas de las metas del desarrollo particular de cada uno de sus miembros. No obstante, tal disfunci\u00f3n no es inevitable, y muchas familias responden adaptativamente a sus nuevos roles y objetivos.<\/p>\n<p>A veces no son todos, ni siquiera los m\u00e1s importantes a asistir en la familia los problemas psicol\u00f3gicos secundarios a la p\u00e9rdida del ser querido en su adaptaci\u00f3n al duelo; el estr\u00e9s econ\u00f3mico y social justifica con frecuencia la intervenci\u00f3n de un profesional o varios coordinadamente. Se trata de una fase cr\u00edtica para la existencia familiar, especialmente cuando falta no s\u00f3lo el aporte econ\u00f3mico de uno de sus miembros sino su contribuci\u00f3n pr\u00e1ctica rutinaria al buen funcionamiento y marcha del hogar.<\/p>\n<p>LA FAMILIA COMO FACILITADORA DE CUIDADOS<br \/>\nLas formas en las cuales las familias cuidan de s\u00ed mismas son m\u00faltiples y muy variadas. Cada familia\u00a0 seg\u00fan su historia, organizaci\u00f3n y estructura\u00a0 posee su propia jerarqu\u00eda de prioridades que abordar de manera m\u00e1s o menos efectiva.<\/p>\n<p>Bien es cierto que las familias no se agotan tanto f\u00edsica y emocionalmente si pueden participar de alg\u00fan modo en el cuidado de cada uno de sus integrantes; tal colaboraci\u00f3n y el hecho de formar parte del ?grupo de ayuda-mutua? pueden serles \u00fatil en su propio proceso de duelo al permitirles reflexionar, no s\u00f3lo sobre el apoyo que su presencia supone sino tambi\u00e9n en la comodidad y bienestar que proporcionan con sus cuidados.<\/p>\n<p>Entre las formas de apoyo provisto por las familias destacan:<\/p>\n<p>1. Disposici\u00f3n de apoyo emocional<br \/>\nEs el m\u00e1s abstracto si bien el m\u00e1s inmediato e imponente de los roles de la familia; adem\u00e1s, constituye la principal fuente de estrategias de afrontamiento externas para sus miembros. Aunque alguno de los miembros de la familia puede verse muy quebrantado por el fallecimiento, de ellos se espera, tanto por parte de ellos mismos como de otros, que sean capaces de contener sus sentimientos y funcionar soportivamente hacia los dem\u00e1s, situaci\u00f3n que con frecuencia es sobre estimada por ciertos especialistas y por otros allegados de la familia.<\/p>\n<p>2. Responsabilidad compartida en la toma de decisiones<br \/>\nEl duelo produce complejas e inmediatas tomas de decisiones en la familia, especialmente en el deudo principal, en un momento en el que \u00e9ste quiz\u00e1 sea menos capaz de tomarlas; habitualmente las familias dan un paso en este sentido, comprometi\u00e9ndose y formando en ocasiones el punto de enlace necesario para evaluar y explorar un paquete de nueva y dif\u00edcil informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. Disposici\u00f3n de cuidados concretos<br \/>\nEn este sentido se confirma la importancia de la familia como un miembro activo de soporte y apoyo, particularmente cuando las ayudas domiciliarias no existen y el deudo principal (por ejemplo, una viuda con hijos peque\u00f1os) requiere de urgentes cuidados concretos en el domicilio.<\/p>\n<p>4. Disponer un marco de continuidad<br \/>\nAdem\u00e1s de todos los problemas que la familia ha de alg\u00fan modo soportar y de las varias tareas que simult\u00e1neamente ha de cumplir, debe llenar y reemplazar la p\u00e9rdida del rol y contribuci\u00f3n del miembro fallecido, afrontar antiguas y nuevas demandas, satisfacer las necesidades emocionales de los dem\u00e1s miembros de la familia que se ven s\u00fabitamente aumentadas por la crisis del duelo y continuar adapt\u00e1ndose a las multitudinarias funciones para las cuales era previamente responsable (alimentaci\u00f3n, educaci\u00f3n, crianza, econom\u00eda familiar, etc.). Este mantenimiento de la estabilidad en medio del cambio puede ser una de las tareas m\u00e1s agotadoras para los miembros de la familia, precisamente en un momento en que sus estrategias de afrontamiento est\u00e1n siendo fuertemente tensionadas. Aunque estas tareas no pueden ser llamadas &#8220;cuidado directo del duelo&#8221; si que son esenciales para su bienestar.<\/p>\n<p>EL TRABAJO CON LOS FAMILIARES<br \/>\nAproximaci\u00f3n centrada en la familia<\/p>\n<p>La incertidumbre y las m\u00faltiples demandas dif\u00edciles, propias del duelo, com\u00fanmente crean dificultades en las relaciones y funcionamiento de la familia aun cuando su respuesta al duelo haya sido apropiada y adaptativa. Es improbable que los miembros del grupo puedan resolver tales dificultades si, en primer lugar, disponen de informaci\u00f3n poco clara o adecuada respecto a su propia manera de funcionar y de lo que es y c\u00f3mo se manifiesta el duelo.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva del sistema familiar, toda esta presentaci\u00f3n de quejas no s\u00f3lo son problemas \u00fanicos en su propio derecho, sino que tambi\u00e9n claramente marcan la disfunci\u00f3n familiar. Evaluar s\u00f3lo los problemas que se presentan abiertamente puede ser insuficiente debido a que estos son alimentados por una m\u00e1s profunda din\u00e1mica familiar.<\/p>\n<p>Cuando los problemas o creencias impl\u00edcitas son hechos expl\u00edcitos, y las diferencias entre el pasado y el presente son se\u00f1aladas, pueden ser m\u00e1s f\u00e1cilmente manejadas, la tensi\u00f3n suele disminuir y el comportamiento llega a ser m\u00e1s apropiado. Cuando no lo son, causan un estr\u00e9s continuo en la familia y dificultades de manejo. En otras ocasiones, por el contrario, como en tantos otros aspectos de la consejer\u00eda, la mejor opci\u00f3n puede ser dejar evolucionar espont\u00e1neamente y vigilantemente la maduraci\u00f3n del proceso sujeto a evaluaci\u00f3n, que el tratar de modificar unas estrategias de afrontamiento por molestas que estas puedan parecer.<\/p>\n<p>En cualquier caso, es indispensable que toda la familia cuente con la oportunidad de discutir y aclarar la naturaleza y las manifestaciones del duelo, y el curso que esta seguir\u00e1 dentro de lo previsible. Siempre que sea posible, todos los familiares cercanos deben participar, adem\u00e1s, en la discusi\u00f3n de los planes para decidir qu\u00e9 hacer con las cosas del fallecido y sobre el c\u00f3mo cada uno actuar con el fin de que se expresen y resuelvan las preocupaciones individuales y generales. Una vez que se establecen y se llama la atenci\u00f3n sobre los aspectos comunes de su problema, es posible desarrollar m\u00e9todos de apoyo mutuo para los momentos de tensi\u00f3n que el futuro pueda deparar. Por otra parte, se pueden recoger patrones disfuncionales antes de que ellos alcancen el punto de una ruptura aguda. Reconoci\u00e9ndoles m\u00e1s tempranamente, posiblemente m\u00e1s efectiva sea la intervenci\u00f3n. Con frecuencia ser\u00e1 preciso repasar una misma explicaci\u00f3n en varias ocasiones hasta que los familiares distingan lo que pueden esperar de s\u00ed mismos y de otros durante el duelo.<\/p>\n<p>Para la aproximaci\u00f3n centrada en la familia contamos con cuatro herramientas b\u00e1sicas y cuatro amplias \u00e1reas de intervenci\u00f3n esquematizadas de la siguiente forma:<\/p>\n<p>EQUIPO ASISTENCIAL (Herramientas):<br \/>\nClarificaci\u00f3n y control: Examinar el problema directamente; proporcionar s\u00f3lo informaci\u00f3n confiable y segura; redefinir y reducir el problema a un tama\u00f1o manejable; considerar posibles y probables consecuencias de cualquier intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>FAMILIA (Intervenciones): Suministro inmediato de confort emocional<\/p>\n<p>EQUIPO ASISTENCIAL (Herramientas):<br \/>\nColaboraci\u00f3n: Compartir las preocupaciones sin compartir las angustias; considerar la interconsulta de otro profesional; controlar y prever la impaciencia; sugerir varias direcciones y prop\u00f3sitos que reflejen la comprensi\u00f3n del problema.<\/p>\n<p>FAMILIA (Intervenciones): Elaboraci\u00f3n de un sistema ampliado de soporte (por ejemplo, grupo de duelo)<\/p>\n<p>EQUIPO ASISTENCIAL (Herramientas)<br \/>\nConfianza directa: Animar la expresi\u00f3n de sentimientos reprimidos; permitir la evitaci\u00f3n temporal, la distracci\u00f3n y el respiro; conocer las estrategias familiares que funcionaron en el pasado; permitir la ventilaci\u00f3n de las dudas, recelos y confusiones.<\/p>\n<p>FAMILIA (Intervenciones): Tratar con patrones disfuncionales<\/p>\n<p>EQUIPO ASISTENCIAL (Herramientas)<br \/>\nEnfriamiento: Modular y apaciguar las tendencias a los extremos emocionales; favorecer la autoestima y la confianza en s\u00ed mismo; enfatizar las acciones racionales, pr\u00e1cticas y prudentes.<br \/>\nFAMILIA (Intervenciones): Educaci\u00f3n en duelo<\/p>\n<p>Suministro inmediato de confort emocional<\/p>\n<p>El apoyo directo a los miembros de la familia es de alguna forma comparable en m\u00e9todo y prop\u00f3sito al apoyo de la familia sobre ella misma: la ayuda de unos resultar\u00e1 en mejor\u00eda de otros.<\/p>\n<p>Estimular la expresi\u00f3n de sentimientos entre los miembros del grupo, legitimando, cuando est\u00e9 indicado, la presencia de emociones como el enojo, el resentimiento, la decepci\u00f3n, la tristeza, la impotencia y la incertidumbre es una estrategia que facilita el confort emocional. Con bastante frecuencia, los familiares tienden a sentirse inhibidos para expresar sus sentimientos ante lo que sucede, por el temor de creer que no tienen derecho a hacerlo y de angustiarse m\u00e1s as\u00ed mismos o a otros. Tambi\u00e9n suelen pensar que sus costumbres familiares no pueden seguir siendo mantenidas debido a que ?est\u00e1n de duelo?, y que el estr\u00e9s y los trastornos que est\u00e1n experimentando son \u00fanicos y vergonzosos.<\/p>\n<p>Cuando lo impl\u00edcito se hace expl\u00edcito se proporciona una mejor\u00eda inmediata de la tensi\u00f3n interna y los miembros descubren que los trastornos y las ambivalencias son comunes a todos, que ellos como individuos tienen derecho a necesidades complejas en estos momentos, que como familia son reconocidos y respetados y, finalmente, que tambi\u00e9n tienen derecho a afligirse. De esta forma se fortalece el sentido de familia y de grupo.<\/p>\n<p>Elaboraci\u00f3n de un sistema ampliado de soporte<br \/>\nLas familias deben ayudarse ellas mismas desde el punto de vista emocional y pr\u00e1ctico; cuatro \u00e1reas importantes de intervenci\u00f3n han demostrado ser \u00fatiles a las familias:<\/p>\n<p>(1) Educaci\u00f3n pr\u00e1ctica en duelo.<br \/>\n(2) Suavizar la interfase unidad de duelo\/familia.<br \/>\n(3) Movilizaci\u00f3n y suministro de ayuda social (recursos externos).<br \/>\n(4) Restablecimiento de la comunicaci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>El colapso de la red de comunicaci\u00f3n intrafamiliar, el aislamiento de los miembros, la redistribuci\u00f3n de los roles y la confusi\u00f3n personal son algunas de las m\u00e1s importantes dificultades que afronta la familia en duelo. El proceso de comunicaci\u00f3n intrafamiliar no se refiere s\u00f3lo a la capacidad y permisividad para hablar de los hechos relacionados con la muerte y el duelo, y la forma de manejar los distintos problemas que se van presentando, este proceso incluye la creaci\u00f3n de un clima apropiado que permita y anime la expresi\u00f3n abierta de los sentimientos individuales de cada uno de los miembros del grupo.<\/p>\n<p>El concepto de cohesi\u00f3n, aspecto prioritario en el proceso de comunicaci\u00f3n, hace referencia a la forma como los miembros cercanos de la familia se sienten unos con otros, que tanto apoyo\/disponibilidad ofrecen, la existencia de alianzas, subgrupos o triangulaciones, y de reglas &#8220;t\u00e1citas&#8221; de la familia (p. ej., ?los pensamientos tristes no deben ser expresados?, ?no se debe llorar delante de los dem\u00e1s?). La comunicaci\u00f3n abierta y sin limitaciones t\u00e1citas en la expresi\u00f3n de sentimientos, as\u00ed como el grado de sincron\u00eda que existe entre las distintas estrategias de afrontamiento desplazadas por los miembros del grupo familiar, son los principales elementos de la cohesi\u00f3n familiar. Si la sincron\u00eda de sus estrategias es un elemento destacable, actuar\u00e1 en forma sin\u00e9rgica en el control del estr\u00e9s y la angustia; si, por el contrario, el antagonismo es un elemento al menos evidenciable, puede conducir a que los miembros se a\u00edslen unos de otros, experimenten abandono o falta de empat\u00eda, cuando es, simplemente, un diferente estilo de afrontamiento.<\/p>\n<p>Con frecuencia, el acompa\u00f1ante de duelo tendr\u00e1 que hacer de interprete y mediador, y explicar a unos individuos lo que otros piensan y saben, las causas de su enojo o retraimiento y como perciben su situaci\u00f3n y la de otros. De esta forma se puede lograr establecer un \u00e1rea de comprensi\u00f3n compartida como base para continuar la interacci\u00f3n, aspecto que cobra mayor relevancia si los miembros tratan de ocultarse unos a otros informaci\u00f3n potencialmente angustiante, como suele ser lo habitual, a costa de una comunicaci\u00f3n abierta y espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Tratar con patrones disfuncionales<br \/>\nLos patrones disfuncionales hacen referencia a aspectos del funcionamiento familiar no adaptativos llevados por su estructura y que son motivo de conflictos actuales, ya sea por dificultades pre-existentes o por la crisis del duelo.<\/p>\n<p>Durante el duelo se crean una serie de &#8220;puntos de acceso&#8221; durante los cuales nuevos patrones de funcionamiento no adaptativo suelen formarse y cuya solidificaci\u00f3n puede conducir a dificultades tard\u00edas; si est\u00e1n reci\u00e9n formados, es posible alterarlos de forma constructiva y madurativa sin necesidad de usar t\u00e9cnicas especiales de terapia familiar; si lo que est\u00e1 ocurriendo es la cristalizaci\u00f3n de dificultades arrastradas de antes, puede ser dif\u00edcil efectuar cualquier cambio sin la ayuda de una terapia familiar a largo plazo.<\/p>\n<p>Redefinir y reducir los problemas a un tama\u00f1o manejable, y considerar posibles y probables alternativas de intervenci\u00f3n, contando siempre con la participaci\u00f3n de los miembros de la familia, junto a la estratificaci\u00f3n y establecimiento de prioridades, da un sentido de control y dominio que devuelve la confianza a los miemros de la familia para la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n apropiada a sus problemas.<\/p>\n<p>Educaci\u00f3n en duelo<br \/>\nEl tiempo dedicado a informar y discutir con la familia todos los aspectos relacionados con el duelo, la aflicci\u00f3n y el luto, y la forma en que estos pueden ser abordados, reforzados o controlados evita la formaci\u00f3n posterior de una espiral de malentendidos y da a la familia un sentido de dominio y control sobre las circunstancias que rodean el duelo por la muerte de su ser querido.<\/p>\n<p>Aspectos relacionados a su propio comportamiento ante el morir y la muerte, previsibles y esperados, integrar la secuela de la forma de la muerte, dominar los retos del desarrollo, darle al duelo y al morir un significado en la vida, desarrollo del concepto de muerte en el ni\u00f1o y modelos de intervenci\u00f3n, y, particularmente, anticipar, informar y discutir los aspectos relacionados al duelo integran algunos de los temas relacionados de la educaci\u00f3n tanatol\u00f3gica necesaria en estos momentos.<\/p>\n<p>Para hacer justicia a la familia, uno debe ser capaz de considerar las complejas y algunas veces contradictorias hip\u00f3tesis, y de reconocer su labor de asistencia intrafamiliar, su fortaleza, coraje, paciencia, generosidad, flexibilidad y capacidad de afrontamiento; debemos ayudar tanto al cambio como a la estabilidad; se\u00f1alar y estimular las fuentes de fortaleza; replantear los conflictos de una forma constructiva y no dejarse perturbar al reconocer y manejar las fricciones y disfunciones encontradas.<\/p>\n<p>Una vez conseguida la valoraci\u00f3n psicosocial de la familia, el profesional que acompa\u00f1a al duelo est\u00e1 en la delicada situaci\u00f3n de sopesar las diferentes aproximaciones, algunas de las cuales pueden, de hecho, ser incompatibles. Las intervenciones deber\u00e1n ser lo suficientemente flexibles como para satisfacer el espectro de las necesidades de la familia, y lo suficientemente espec\u00edficas como para abordar y manejar los problemas identificados. El prop\u00f3sito global es aproximarse a la soluci\u00f3n m\u00e1s adecuada al grupo familiar entre los complejos y conflictivos requerimientos.<\/p>\n<p>En el largo tiempo de trabajo con las familias de los grupos de duelo de la Funeraria San Vicente, se han encontrado 4 caracter\u00edsticas de la familia que la aproximan a una respuesta ideal:<\/p>\n<p>1. Ofrece compa\u00f1\u00eda incondicional<br \/>\n2. Es imparcial, comprensible e incansable<br \/>\n3. Ahorra palabras y utiliza el o\u00eddo, los hombros y los brazos<br \/>\n4. Es unida y amorosa.<\/p>\n<p>Aunque sabemos que el duelo es un &#8220;asunto de familia&#8221; y que es all\u00ed donde se debe intentar resolver, no debemos olvidar que ?no hay familia perfecta? y que muchas de ellas quedar\u00e1n tan aturdidas que su respuesta puede verse diferida o no darse en el momento m\u00e1s apropiado.<\/p>\n<p>Fuente: http:\/\/montedeoya.homestead.com\/familia.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, gracias a un explosivo inter\u00e9s en la terapia familiar, ha llegado a ser obvio que la interdependencia de los miembros de la familia durante las crisis graves\u00a0 en base a unas relaciones estrechas de amor entre sus miembros, consideradas como universales\u00a0 es una visi\u00f3n simple e incompleta de la din\u00e1mica comprometida<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; EL ENTORNO AFECTIVO: La Familia<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1353\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1353\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}