{"id":1347,"date":"2009-04-01T05:17:38","date_gmt":"2009-04-01T05:17:38","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1347"},"modified":"2009-04-01T05:17:38","modified_gmt":"2009-04-01T05:17:38","slug":"duelo-por-la-muerte-de-una-mascota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1347","title":{"rendered":"DUELO POR LA MUERTE DE UNA MASCOTA"},"content":{"rendered":"<p>Cuando hablamos de mascotas, solemos referirnos a su tipo, raza, color, car\u00e1cter, belleza e infinidad de otras caracter\u00edsticas. No obstante, un tema que inevitablemente tendremos que tocar es el del duelo por su p\u00e9rdida: para muchos seres humanos su primera experiencia real de muerte ocurre en la infancia, cuando se les muere una mascota.<\/p>\n<p>Los animales realizan muchas tareas para los humanos y los lazos afectivos que se forman entre ellos pueden llegar a ser muy fuertes. Estos estrechos lazos se asocian especialmente a perros y gatos, pero de hecho, todas las mascotas, desde los caballos hasta los h\u00e1msteres, los p\u00e1jaros y los peces, pueden despertar fuertes sentimientos de apego. Por eso, muchas personas se sorprenden ante la profundidad de los sentimientos que experimentan ante la muerte de su mascota. La verdad es que una mascota querida es m\u00e1s que una compa\u00f1\u00eda, es un miembro valioso de la familia y una parte de su vida diaria.<\/p>\n<p>Su afecto incondicional, su hacer y sus ense\u00f1anzas hacen que se gane su espacio en nuestra familia y en nuestros corazones. Su compa\u00f1\u00eda nos permite expresar emociones y aliviar el estr\u00e9s. Nuestra mascota nos ense\u00f1a a:<\/p>\n<p>1. Aprender a cuidar de otros.<br \/>\n2. Manifestar los afectos, desarrollar mejor la sensibilidad, la ternura y el cari\u00f1o hacia un tercero.<br \/>\n3. Jugarse en un amor m\u00e1s profundo.<br \/>\n4. Educar (aprendemos a ense\u00f1ar h\u00e1bitos y normas a los dem\u00e1s y ponemos en pr\u00e1ctica lo que nos han ense\u00f1ado).<br \/>\n5. Entender el ciclo de la vida (especialmente en el caso de los ni\u00f1os, pues aprender\u00e1n que todos nacemos y moriremos alguna vez).<\/p>\n<p>Las mascotas viven vidas relativamente cortas. Y para muchos de los que las amamos, su muerte puede afectarnos tanto o m\u00e1s que la de ciertos familiares o amigos. Sin duda, son muy pocos los que no son tocados por la muerte de un animal dom\u00e9stico. Los animalitos simbolizan diferentes cosas en\u00a0 cada uno de nosotros: pueden ser el ni\u00f1o que todav\u00eda no hemos concebido, o quiz\u00e1s el que todos llevamos dentro; puede reflejar al compa\u00f1ero o al padre ideal, siempre fiel, paciente, que nos da la bienvenida al llegar a casa y nos ama incondicionalmente. Es como un amigo y un hermano al mismo tiempo. Nos refleja a nosotros mismos, al incorporar nuestras actitudes negativas y positivas. Un mismo animal puede ser todo esto al mismo tiempo, dependiendo del d\u00eda y de la persona con que trate.<\/p>\n<p>Su p\u00e9rdida puede dejar un enorme vac\u00edo, el cual puede ser tan grande como el que se siente con la muerte de un amigo humano o de un familiar; es una cosa para la que la mayor\u00eda de la gente no est\u00e1 preparada o no quiere estarlo. Se dice que San Francisco de As\u00eds (conocido como el patrono y protector de los animales), respetaba y quer\u00eda a los animales por el solo hecho de ser hijos de Dios y de venir del Creador.<\/p>\n<p>En algunos pa\u00edses cada 4 de Octubre (D\u00eda de San Francisco de As\u00eds) cientos de personas llevan sus perros a distintos lugares para buscar la bendici\u00f3n de este santo para cada una de sus mascotas.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida del compa\u00f1ero de andanzas es un dolor \u00fanico e irrepetible, una experiencia que hay que vivir para poder entender; echamos de menos su olor, sus ladridos, sus juegos. Pocas p\u00e9rdidas duelen tanto como la de la mascota: son a\u00f1os de complicidad, de entrega mutua y de compa\u00f1erismo. Buscamos en todos los rincones de la casa, y, al no encontrarla, nos invade un vac\u00edo profundo. El dolor se agolpa en el pecho y, aunque intentamos controlarlo, las l\u00e1grimas comienzan a rodar por nuestra cara.<\/p>\n<p>Es una experiencia que jam\u00e1s se olvida, no solo porque a menudo desarrollamos relaciones particularmente cercanas con las mascotas, sino porque los animales pueden jugar un papel importante en nuestro desarrollo emocional, adem\u00e1s de proveer una fuente de compa\u00f1\u00eda, de afecto sin prejuicios, de seguridad y estabilidad en nuestras vidas. As\u00ed, no es extra\u00f1o ver caminar por las calles a dos viejos amigos, una est\u00e1 con correa y el otro camina a paso lento y posiblemente ayudado por un bast\u00f3n.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de una mascota puede ser devastadora para un adulto mayor y es f\u00e1cil que caiga en la absoluta tristeza. Muchos, particularmente aquellos que viven solos, establecen profundos lazos emocionales con sus mascotas y pueden experimentar un sentimiento de p\u00e9rdida significativo cuando \u00e9stas mueren; para algunas parejas sin hijos, el animal puede incluso asumir el rol de un hijo.<\/p>\n<p>La muerte de la mascota tambi\u00e9n puede actualizar sentimientos de dolor por viejos conflictos no resueltos en el pasado, por un c\u00f3nyuge fallecido, un hijo muerto o alg\u00fan otro pariente o amigo, y es un recuerdo tangible de la propia mortalidad. El apoyo y la comprensi\u00f3n por parte de las personas que rodean al anciano son muy importantes y algunos pueden necesitar la reafirmaci\u00f3n de ser todav\u00eda personas valiosas para su comunidad. De igual forma, cuando se muere el animal, el ni\u00f1o necesita que se le consuele, ame y respalde y que se le brinde afecto, en lugar de darle complejas explicaciones m\u00e9dicas o cient\u00edficas.<\/p>\n<p>El duelo por la p\u00e9rdida<br \/>\nDespu\u00e9s de la muerte de una mascota, es probable que experimente un amplio espectro de emociones, desde incredulidad, dolor, rabia, culpa y ansiedad hasta, finalmente, aceptaci\u00f3n. Es normal sentirse deprimido y hasta f\u00edsicamente indispuesto los d\u00edas posteriores al fallecimiento de su mascota. Los s\u00edntomas de depresi\u00f3n que probablemente lleguen a sentirse incluyen llanto, falta de inter\u00e9s en la vida, trastornos del sue\u00f1o, p\u00e9rdida del apetito, sentimientos de desesperaci\u00f3n y sensaci\u00f3n de abandono, dolores de cabeza y fatiga. Algunas personas incluso pueden llegar a experimentar alg\u00fan grado de desorientaci\u00f3n durante su duelo y no es raro para algunos el imaginar que pueden escuchar a sus mascotas haciendo ruido en la casa, o sentir su toque en sus manos o piernas.<\/p>\n<p>Estas reacciones son normales y naturales; s\u00f3lo permiti\u00e9ndose a s\u00ed mismo el sentir dolor, podr\u00e1 aceptar eventualmente la p\u00e9rdida y, con tiempo, la tristeza desaparecer\u00e1.<\/p>\n<p>En este dif\u00edcil momento, se necesita la ayuda y el apoyo de amigos, familiares y compa\u00f1eros de trabajo. Sin embargo, muy a menudo esto no se consigue tan f\u00e1cilmente como pareciera, ya que muchas personas no entienden cu\u00e1nto puede significar la muerte de un animal para otras personas, dif\u00edcilmente pueden sentir la profunda tristeza que abarca nuestro ser o sencillamente pueden sentirse avergonzadas y no saber c\u00f3mo reaccionar. Lo cierto es que el proceso de duelo por su muerte, no es diferente al que se realiza por el fallecimiento de un ser humano.<\/p>\n<p>Permitirse expresar sus sentimientos libremente y discutirlos con alguien que simpatice con usted es muchas veces la mejor manera: hable con su veterinario acerca de las circunstancias de la enfermedad y muerte de su mascota y p\u00eddale que lo ponga en contacto con un grupo de autoayuda local conformado por profesionales y por gente que padece su mismo problema. Si se le dificulta asistir a un grupo de apoyo, bien sea porque prefiere llevar su duelo en privado o porque siente que nadie es capaz de entenderlo, puede resultar de ayuda el escribir sus pensamientos o expresarse a trav\u00e9s de la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Gradualmente, usted comenzar\u00e1 a adaptarse a la vida sin su mascota, a aceptar su muerte y los sentimientos de tristeza, rabia y dolor. Durante este tiempo, a algunas personas les resultar dif\u00edcil el recordar constantemente la ausencia de su mascota y prefieren desechar sus pertenencias o guardarlas hasta otro momento. Otras, en cambio, prefieren mantener la memoria de su mascota viva exhibiendo fotograf\u00edas u otros recuerdos. Cuando sea capaz de recordar a su mascota con felicidad y afecto, sin tanta tristeza y dolor, estar\u00e1 en condiciones de tomar una decisi\u00f3n racional sobre si debe o no obtener una nueva mascota.<\/p>\n<p>Vivir el dolor de la p\u00e9rdida es el principio de la curaci\u00f3n. Si uno no lo vive y evita por todos los medios el duelo, comienza un duelo enfermizo que genera en la persona una rigidez emocional que podr\u00eda llevarla a no querer tener m\u00e1s una mascota para no volver a sentir esa tristeza.<\/p>\n<p>Es muy importante recobrar su cari\u00f1o a trav\u00e9s de las innumerables an\u00e9cdotas que se vivieron con \u00e9l. Debemos aceptar este sentimiento de tristeza, no negarlo, y, por ende, darse espacio para llorar. Tambi\u00e9n es esencial rodearse de un buen c\u00edrculo afectivo, pues, como sabemos, una pena compartida y expresada es media pena. Hablar del tema alivia el coraz\u00f3n y nos permite integrar la muerte a la vida.<\/p>\n<p>Las mascotas y los ni\u00f1os<br \/>\nCuando la mascota muere, la respuesta del ni\u00f1o depender\u00e1 no s\u00f3lo de la fuerza del lazo emocional entre ellos, sino tambi\u00e9n de la edad del ni\u00f1o y de la manera en la que se maneja la p\u00e9rdida. Es natural que intentemos proteger a nuestros hijos de las situaciones adversas y dolorosas. Sin embargo, muchos adultos se sorprenden al ver lo bien que los ni\u00f1os asumen estas experiencias, sobre todo cuando se les dan explicaciones claras y honestas y se les permite expresar su dolor. Ap\u00f3yelos reconociendo su dolor. La muerte de una mascota puede ser una buena oportunidad para demostrarle la seguridad que usted puede otorgar a su familia en situaciones extremas.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os pueden experimentar tristeza, ira, temor, negaci\u00f3n y culpabilidad cuando se muere su mascota. Tambi\u00e9n pueden ponerse celosos de los amigos que todav\u00eda tienen sus respectivos animales.<\/p>\n<p>A los ni\u00f1os se les debe tranquilizar dici\u00e9ndoles que la muerte del animal no tiene ninguna relaci\u00f3n con algo que hayan dicho o hecho. Es muy com\u00fan que los m\u00e1s peque\u00f1os, de 2 a 3 a\u00f1os, acepten f\u00e1cilmente a otro animal en reemplazo del que ha fallecido. Entre los 4 y los 6 a\u00f1os, pueden crear que el animal se fue a vivir debajo de la tierra, que contin\u00faa comiendo, respirando, y jugando; tambi\u00e9n pueden pensar que est\u00e1 dormido. Otros creen que la muerte ser\u00e1 contagiosa y lo afectar\u00e1 a \u00e9l o a alg\u00fan miembro de la familia, por lo que tambi\u00e9n aqu\u00ed deben d\u00e1rseles explicaciones amplias y claras. A los ni\u00f1os muy peque\u00f1os se les debe decir que cuando se muere un animal \u00e9ste deja de moverse, ya no puede o\u00edr ni ver y no se va a volver a despertar. Puede que ellos necesiten el que se les repita varias veces esta explicaci\u00f3n. De los nueve a\u00f1os en adelante, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os pueden experimentar el mismo rango de emociones que los adultos despu\u00e9s de la muerte de su mascota.<\/p>\n<p>Hay muchas formas mediante las cuales los padres pueden decirle a sus ni\u00f1os que se ha muerto su mascota. A veces ayuda el poner a los ni\u00f1os lo m\u00e1s c\u00f3modamente posible (usar una voz calmada, tomarles las manos y ponerles el brazo alrededor de ellos) y el dec\u00edrselos en un ambiente familiar. Es tambi\u00e9n importante ser sincero cuando se le dice al ni\u00f1o que se ha muerto su animal. Tratar de proteger al ni\u00f1o con explicaciones vagas o inexactas puede crearle ansiedad, confusi\u00f3n y desconfianza.<\/p>\n<p>A menudo los ni\u00f1os tienen dificultad en aceptar la muerte de sus mascotas y el dolor, si es extremo, puede resultar en problemas f\u00edsicos o de conducta. Ellos pueden experimentar todos los s\u00edntomas de depresi\u00f3n que muestran los adultos, pero las alteraciones en el sue\u00f1o o en los patrones de conducta tambi\u00e9n pueden ser m\u00e1s aparentes, como aferrarse en exceso a las personas, mojar la cama, tener pesadillas, mostrar una conducta desobediente o reflejar inhabilidad para concentrarse en la escuela. La muerte del animal puede hacer que el ni\u00f1o recuerde otras p\u00e9rdidas dolorosas o eventos inquietantes.<\/p>\n<p>Es importante animar a los ni\u00f1os a hablar sobre sus sentimientos si lo desean. El escribir historias o dibujar, son otras maneras en las que los ni\u00f1os son capaces de expresarse. Sea honesto con ellos en relaci\u00f3n con la muerte de su mascota, utilizando un lenguaje que puedan entender y perm\u00edtales que compartan el dolor de la familia. Si fuese necesario recurrir a la eutanasia, trate de involucrar a los ni\u00f1os en el proceso de decisi\u00f3n, si son lo suficientemente mayores para entender. Los ni\u00f1os pueden experimentar resentimiento con otros, y hasta con ellos mismos, ya que pueden no entender que existen muchos factores que deben ser tomados en cuenta, como los conceptos de &#8220;enfermedad incurable&#8221;, &#8220;calidad de vida&#8221; y &#8220;falta de presupuesto para llevar a cabo el tratamiento&#8221;. Sea cuidadoso al utilizar la frase &#8220;poner a dormir&#8221; para describir la eutanasia ya que esto puede causar confusiones y miedos en los ni\u00f1os quienes pueden relacionar en sus mentes las palabras &#8220;dormir&#8221; y &#8220;morir&#8221;.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os a menudo tienen muchas preguntas despu\u00e9s de que se muere su mascota, incluyendo: \u00bfPor qu\u00e9 se muri\u00f3?, \u00bfFue culpa m\u00eda?, \u00bfA d\u00f3nde va a parar su cuerpo? \u00bfVolver\u00e9 a verlo? Si yo lo deseo mucho y me porto muy bien, \u00bfpuedo hacer que regrese? \u00bfLa muerte dura para siempre? Es muy importante contestar tales preguntas de manera sencilla, breve y sincera.<\/p>\n<p>Cuando el animal est\u00e1 muy enfermo o se est\u00e1 muriendo, saque el tiempo necesario para hablar con su hijo acerca de sus sentimientos, miedos y angustias. Si posible, es de gran ayuda el que el ni\u00f1o le diga adi\u00f3s al animal antes de que \u00e9ste muera. Los padres pueden servir de modelos de rol al compartir sus sentimientos con los ni\u00f1os. Permita que su hijo se d\u00e9 cuenta de que es normal sentirse triste y extra\u00f1ar al animal despu\u00e9s de su muerte; estimule a su ni\u00f1o a que venga donde usted con sus preguntas o para buscar consuelo y alivio. Hablar acerca del animal con amigos y familiares ayuda.<\/p>\n<p>No hay formas preferibles, buenas o malas, en la cual los ni\u00f1os lamenten a sus mascotas; en el duelo no hay cosas buenas o malas, m\u00e1s bien, cosas \u00fatiles y cosas no tan \u00fatiles. Ellos necesitan que se les d\u00e9 tiempo para recordar a sus animales y libertad para hacerlo en su propio estilo. Despu\u00e9s que el animal se muere los ni\u00f1os pueden querer enterrarlo, llevar a cabo un acto conmemorativo o tener una ceremonia. Otros ni\u00f1os pueden escribir poemas e historias o hacer dibujos de su animal. No es adecuado el reemplazar al animal muerto enseguida; debe permit\u00edrsele al ni\u00f1o el espacio y el tiempo necesario para que se aflija por su mascota muerta. \u00c9l ser\u00e1 quien dicte la pauta.<\/p>\n<p>La despedida<br \/>\nAl igual que con la muerte de un ser humano, el duelo por una mascota implica aceptar que alguien significativo se ha ido para no volver m\u00e1s. Se trata de un proceso que hay vivirlo como tal. Para ello, es fundamental celebrar un rito de despedida para nuestro querido amigo, ya sea enterr\u00e1ndolo en el jard\u00edn de la casa, rezando una oraci\u00f3n o llev\u00e1ndolo a alg\u00fan cementerio. Recuerde que la despedida es un acto de agradecimiento que usted hace hacia su mascota y no olvide que los ni\u00f1os y los ancianos pueden tener necesidades diferentes a las suyas y reaccionar de muy diferente manera ante la muerte de una mascota.<\/p>\n<p>El lugar de descanso final de una mascota e, incluso, la posibilidad de reemplazarla, son algunas de las muchas cosas que debe considerar en estos dif\u00edciles momentos. Si la muerte es repentina o inesperada, puede haber mucha confusi\u00f3n y dificultad para decidir c\u00f3mo disponer del cuerpo del animal. En los casos en que sea posible, debe discutir este tema con antelaci\u00f3n y conseguir un consenso familiar que m\u00e1s tarde no sea motivo de arrepentimiento. Su veterinario le explicar\u00e1 las opciones disponibles, opciones que, en general, est\u00e1n dentro de cuatro categor\u00edas principales: (1) Entierro en el hogar (no permitido en algunos pa\u00edses), (2) Entierro en un cementerio de mascotas, (3) Cremaci\u00f3n Individual (donde las cenizas le son devueltas en un ata\u00fad) y (4) Cremaci\u00f3n Comunal, la forma m\u00e1s com\u00fan de disposici\u00f3n de las mascotas fallecidas. Existen muchas limitaciones que pueden influir en la decisi\u00f3n, tal como costos, normas legales o falta de espacio. Cualquiera que sea la decisi\u00f3n que se tome, aseg\u00farese de que el resultado final sea aceptado por todos los involucrados.<\/p>\n<p>Si fuera necesario practicar la eutanasia, a algunas personas les gusta acompa\u00f1ar a sus mascotas mientras se lleva a cabo el procedimiento. Esto es usualmente posible, pero incluso si usted no puede estar all\u00ed, se le permitir\u00e1 ver o quiz\u00e1 pasar un rato con su mascota una vez realizado el procedimiento. Esto le dar\u00e1 la oportunidad de decirle adi\u00f3s y de confirmar en sus propios t\u00e9rminos que su mascota en realidad ha fallecido. Para algunos el llevar a cabo un simple funeral para su mascota puede ser de gran ayuda; esto es especialmente \u00fatil para ayudar a los ni\u00f1os a aceptar la muerte, adem\u00e1s de que se les deja saber que ellos no son los \u00fanicos que sienten la p\u00e9rdida. Recuerde que los ni\u00f1os no deben ser forzados a atender a estos servicios si no lo desean.<\/p>\n<p>Reemplazar la mascota<br \/>\nPerder una mascota puede ser muy traum\u00e1tico. La mayor\u00eda de las personas necesitar\u00e1n atravesar por un per\u00edodo de duelo antes de poder pensar en adquirir un nuevo animal. En los primeros d\u00edas, muchos desear\u00e1n nunca tener otra mascota pues no pueden soportar la idea de volver a padecer una p\u00e9rdida semejante. Para otros, estos sentimientos desaparecen con el tiempo y, eventualmente, buscar\u00e1n un reemplazo para su mascota. Sin embargo, antes de hacer esto, es importante aceptar la muerte de la mascota original y terminar todos los asuntos pendientes con ella. De otro modo, se pueden generar dificultades al intentar aceptar a una nueva mascota. Por esta raz\u00f3n, no es aconsejable que familiares o amigos, sin consentimiento previo, regalen un nuevo animal a otra persona que est\u00e1 sufriendo por una p\u00e9rdida previa.<\/p>\n<p>Para algunas personas, el dolor y la vida sin una mascota puede ser intolerable y necesitar\u00e1n encontrar un reemplazo cuanto antes para su mascota muerta unos pocos d\u00edas antes. Si la persona se siente de esta forma, tal respuesta es perfectamente aceptable y de ninguna forma se debe hacer sentir culpable a esta por este leg\u00edtimo deseo; tampoco debe considerarse que se est\u00e9 traicionando la memoria de la mascota muerta con esta actitud. Si se decide reemplazar a la mascota muerta, se deben considerar las actuales circunstancias pues \u00e9stas pueden haber cambiado desde que adquiri\u00f3 la primera mascota: es posible que ahora sea m\u00e1s apropiada otra raza o a\u00fan una especie diferente. Tambi\u00e9n se debe decidir si se es capaz de controlar el entrenamiento y el ejercicio requeridos por un animal joven, o si ser\u00eda m\u00e1s adecuado adquirir uno adulto.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros experimentar\u00e1 el duelo de forma diferente. Algunos lo\u00a0 vivir\u00e1n de una forma muy privada y lenta, mientras que otros se recuperan r\u00e1pida y abiertamente. En todo caso, no se apure a tomar un animal como reemplazo. Dese tiempo apara asimilar el duelo. Finalmente, es importante recordar que la nueva mascota es un individuo con personalidad propia, que al principio tomar\u00e1 tiempo construir una nueva relaci\u00f3n y que puede ser muy dif\u00edcil evitar hacer comparaciones con la mascota muerta.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n sobre si reemplazar o no a una mascota puede ser particularmente dif\u00edcil para una persona mayor. Existen muchos factores que deben ser tenidos en cuenta, factores que antes no era necesario considerar, como, por ejemplo, nivel de ejercicio que requiere el animal, espacio, facilidades disponibles, costo y habilidad f\u00edsica para cuidar al animal. El adulto mayor tambi\u00e9n puede ser consciente de la posibilidad de que su mascota viva m\u00e1s tiempo que ellos. Estos factores influir\u00e1n en la selecci\u00f3n de la especie, el tama\u00f1o, la edad y la raza de la mascota. Al tomar esta decisi\u00f3n, no se debe olvidar que el bienestar del animal es de la mayor importancia.<\/p>\n<p>Razones para la eutanasia<br \/>\nNunca estamos preparados para la muerte de una mascota, tanto si llega de una forma r\u00e1pida e inesperada, como si viene luego de un doloroso y largo proceso. Nuestra actitud y compromiso en el resultado final puede incluso ser muy pasiva. Tal vez deseemos no darle a nuestra vieja mascota un tratamiento m\u00e9dico que solo alargue su agon\u00eda; aunque, si su enfermedad no tiene cura, tambi\u00e9n podr\u00edamos evitarle que viva el resto de sus d\u00edas con sufrimiento.<\/p>\n<p>Todos esperan y desean que el \u00faltimo d\u00eda del animal sea en absoluta calma, sin muchos quejidos, encontrarlo ya muerto en su cama como si estuviera dormido, al d\u00eda siguiente. No obstante, cuando hay que tomar la decisi\u00f3n y debemos recurrir a la eutanasia, el impacto por su muerte es doblemente mayor.<\/p>\n<p>La eutanasia se puede definir como la introducci\u00f3n a la muerte sin necesidad de sufrir dolor. En la pr\u00e1ctica, suele administrarse mediante una inyecci\u00f3n intravenosa con una dosis concentrada de anestesia. El animal solo sentir\u00e1 un leve malestar cuando la aguja le atraviesa la piel, pero esta dolencia no ser\u00e1 mayor que la de cualquier inyecci\u00f3n que haya recibido. La inyecci\u00f3n toma solo unos segundos para provocar la perdida de sentido, a la que inmediatamente le seguir\u00e1 una depresi\u00f3n respiratoria, un paro card\u00edaco y la muerte.<\/p>\n<p>Como todo m\u00e9dico, los veterinarios no suelen inclinarse por esta opci\u00f3n tan f\u00e1cilmente. Primero agotan todas las posibilidades de diagn\u00f3sticos y tratamiento para encontrar alguna forma de mantener al animal con vida y sin sufrimiento. Conocen muy bien la diferencia entre alargar la vida y prolongar el sufrimiento. La eutanasia es el \u00faltimo recurso con que se cuentan para acabar con el dolor de un animal que sufre.<\/p>\n<p>Solicitar la eutanasia para nuestras mascotas es probablemente una de las decisiones m\u00e1s duras que tenemos que tomar durante nuestras vidas. Se vendr\u00e1n encima todas las etapas del duelo y se sentir\u00e1 un gran enojo con el animal, con nuestra familia, con el veterinario y con la vida por obligarnos a tomar esta decisi\u00f3n. Estaremos tentados a posponer la decisi\u00f3n, esperando que en alg\u00fan momento ya no sea necesario tomarla. Por muy dif\u00edcil y dolorosa que sea, el sufrimiento del animal debe primar sobre los sentimientos de culpa que tomar esta decisi\u00f3n pueda generar.<\/p>\n<p>Para decidir si tomar o no la decisi\u00f3n de la eutanasia, t\u00f3mese su tiempo; hable y aclare dudas con su veterinario: \u00bfQu\u00e9 opci\u00f3n le ofrece menos dolor una vez que su mascota haya muerto? Considere las siguientes preguntas como orientaci\u00f3n:<\/p>\n<p>1. Respecto a la mascota:<br \/>\n? \u00bfCu\u00e1l es su calidad de vida?<br \/>\n? \u00bfSufre de dolores constantes?<br \/>\n? \u00bfCome bien y sin dificultad?<br \/>\n? \u00bfContin\u00faa siendo juguet\u00f3n y cari\u00f1oso?<br \/>\n? \u00bfSe interesa o tiene \u00e1nimos por seguir haciendo las cosas que le gustaba hacer antes?<br \/>\n? \u00bfSe lo nota agotado y triste la mayor parte del tiempo?<\/p>\n<p>2. Respecto a usted mismo:<br \/>\n? \u00bfTiene alguna otra alternativa para aliviarle su sufrimiento?<br \/>\n? \u00bfEs leg\u00edtima su decisi\u00f3n o se relaciona con su enojo por las restricciones que le ha impuesto a su vida?<br \/>\n? \u00bfConsult\u00f3 previamente con alg\u00fan veterinario al respecto?<br \/>\n? \u00bfSu sufrimiento est\u00e1 afectando mucho su vida y la de sus familiares?<br \/>\n? \u00bfDesea estar presente durante la aplicaci\u00f3n de la eutanasia o prefiere esperar en la recepci\u00f3n o en un pasillo?<br \/>\n? \u00bfDesea estar solo o acompa\u00f1ado en ese momento?<br \/>\n? \u00bfPrefiere recuperarse de esa p\u00e9rdida antes de considerar adquirir otra mascota?<\/p>\n<p>3. Respecto a las mascotas:<br \/>\n? \u00bfDesea que el veterinario conserve su cuerpo hasta que decida que hacer?<br \/>\n? \u00bfQuiere tomar medidas especiales para el entierro, la cremaci\u00f3n o la l\u00e1pida?<br \/>\n? \u00bfDesea adoptar de forma inmediata a otra mascota?<br \/>\n? \u00bfTomar\u00e1n medidas especiales respecto a alg\u00fan acto de memorializaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Sobreviviendo el vac\u00edo el d\u00eda despu\u00e9s de que la mascota ha muerto<br \/>\nUn tiempo tradicionalmente para la familia nos recuerda qui\u00e9n o qu\u00e9 es lo que hemos perdido. Para recuperarse de la p\u00e9rdida de una mascota y sobrevivir a los festivos recuerde:<\/p>\n<p>1. Reconozca que tiene un duelo con todas sus caracter\u00edsticas y que puede tener algunas dificultades emocionales durante los festivos; aunque parezca obvio, no lo olvide.<br \/>\n2. Perm\u00edtase afligirse sin temor o verg\u00fcenza de otros.<br \/>\n3. Comparta sus sentimientos con otras personas de su confianza. Si no encuentra ayuda en su c\u00edrculo de amistades o familiares, asista o forme grupos de ayuda-mutua o apoyo en l\u00ednea.<br \/>\n4. Aprecie y valore sus recuerdos, tanto fotogr\u00e1ficos como de video, y util\u00edcelos en momentos de nostalgia.<br \/>\n5. Haga algo simb\u00f3lico, por ejemplo, un regalo a un refugio de animales u organizaci\u00f3n de defensa de \u00e9stos, encienda una vela, ponga una media con el nombre de la mascota, escriba una nota o dise\u00f1e una p\u00e1gina en internet para ese prop\u00f3sito.<br \/>\n6. H\u00e1gase un regalo: duerma y coma bien y haga ejercicio. Recuerde que el duelo exige de mucha energ\u00eda.<br \/>\n7. Ayude a alguien.<br \/>\n8. Conf\u00ede en su sistema de creencias individuales.<br \/>\n9. Resista la tentaci\u00f3n de conseguir una nueva mascota prematuramente para llenar el vac\u00edo dejado por la previa. Recuerde que ninguna relaci\u00f3n puede ser duplicada. El tiempo para conseguir una nueva mascota depende de muchas variables, si bien ser\u00e1 cada persona quien as\u00ed o considerar\u00e1.<br \/>\n10.\u00a0 Recuerde que los festivos son temporales.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<br \/>\nhttp:\/\/www.enplenitud.com\/nota.asp?articuloID=2440: La parte triste de tener una mascota.<br \/>\nLos ni\u00f1os y la muerte de una mascota. Child Psychiatry. American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 2004<br \/>\nhttp:\/\/www.mypetstop.com\/ARG\/Fish\/Relationship\/Grief+Support\/: Sustituyendo a una mascota<br \/>\nhttp:\/\/www.vidadeperros.cl\/anterior\/rev18b.htm: Todos los perros se van al cielo<br \/>\nhttp:\/\/www.homestead.com\/montedeoya\/duelos.html: Sobreviviendo al vac\u00edo el d\u00eda despu\u00e9s de que la mascota ha muerto<\/p>\n<p>Fuente: http:\/\/montedeoya.homestead.com\/mascota.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando hablamos de mascotas, solemos referirnos a su tipo, raza, color, car\u00e1cter, belleza e infinidad de otras caracter\u00edsticas. No obstante, un tema que inevitablemente tendremos que tocar es el del duelo por su p\u00e9rdida: para muchos seres humanos su primera experiencia real de muerte ocurre en la infancia, cuando se les muere una mascota. Los<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; DUELO POR LA MUERTE DE UNA MASCOTA<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1347\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}