{"id":1346,"date":"2009-04-01T05:16:01","date_gmt":"2009-04-01T05:16:01","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1346"},"modified":"2009-04-01T05:16:01","modified_gmt":"2009-04-01T05:16:01","slug":"muerte-por-suicidio:-un-caso-de-duelo-complicado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1346","title":{"rendered":"MUERTE POR SUICIDIO: Un caso de Duelo Complicado"},"content":{"rendered":"<p>\n&#8220;El que se mata por sus propios deseos comete suicidio&#8221;.<br \/>\nAbate Francois Desfontaines, 1735 (creador del t\u00e9rmino)<\/p>\n<p>&#8220;La persona que se suicida deposita todos sus secretos en el coraz\u00f3n del sobreviviente, le sentencia a afrontar muchos sentimientos negativos y, es m\u00e1s, a obsesionarse con pensamientos relacionados con su papel, real o posible, a la hora de haber precipitado el acto suicida o de haber fracasado en evitarlo. Puede ser una carga muy pesada&#8221;.<br \/>\n(Ca\u00edn, 1972, p\u00e1gina X, citado por Worden, J.W., 1997)<\/p>\n<p>En la muerte por suicidio es preciso separar la forma de la muerte del muerto mismo; hay que rescatarlos de \u00e9sta, rescatar su vida de la forma de morir. Es necesario realizar este desdoblamiento para que se de el proceso de sanaci\u00f3n.<br \/>\nLo que realmente importa no es la forma de morir, sino el hecho de que YA NO EST\u00c1N. El trabajo de recuperaci\u00f3n debe hacerse por su ausencia, no por su forma de morir.<br \/>\nJ. Montoya Carrasquilla (2004)<\/p>\n<p>ANTECEDENTES<br \/>\nA lo largo de la historia, las culturas que han poblado el planeta han considerado el suicidio de distinta manera. Aunque algunas de ellas son muy parecidas, las mismas culturas han incluso modificado su propio acercamiento al mismo con el paso de los a\u00f1os, retomando o abandonando posturas anteriores.<\/p>\n<p>El impacto de tales consideraciones a\u00fan persiste de forma m\u00e1s o menos importante hoy d\u00eda. Algunos de sus antecedentes son:<\/p>\n<p>La Antig\u00fcedad<br \/>\nLos Galios consideraron razonable el suicidio por vejez, por muerte de los esposos, por muerte del jefe o por enfermedad grave o dolorosa. De igual forma, para Celtas Hispanos, Vikingos y N\u00f3rdicos, la vejez y la enfermedad eran causas razonables. En los pueblos germ\u00e1nicos (Visigodos), el suicidio buscaba evitar la muerte vergonzosa (&#8220;kerlingedale&#8221;), lo cual era loable y bien visto. En la China (1.800 ac) se llevaba a cabo por lealtad, en Jap\u00f3n se trataba de un acto ceremonial, por expiaci\u00f3n o por derrota, y en la India por motivos lit\u00fargicos o religiosos, as\u00ed como por muerte de los esposos (\u00e9ste \u00faltimo considerado hoy d\u00eda un delito criminal).<\/p>\n<p>Las Tribus Africanas consideraban maligno y terrible el contacto f\u00edsico con el cuerpo del suicida, incluso se quemaba la casa y el \u00e1rbol donde se hubiese ahorcado \u00e9ste; el suicidio reflejaba la ira de los antepasados y se consideraba asociado a brujer\u00eda; por otra parte, el cuerpo se enterraba sin los ritos habituales.<\/p>\n<p>En los Antiguos Cristianos el suicidio era muy raro pues atentaba contra el V mandamiento. En La Biblia aparecen 8 referencias a suicidios: 3 de guerreros para no entregarse al enemigo, 2 en defensa de la patria, 1 al ser herido por una mujer, y 2 por decepci\u00f3n (Ajit\u00f3fel y Judas). Existe tambi\u00e9n la referencia a dos suicidios colectivos, uno de 40 personas en un subterr\u00e1neo de Jerusal\u00e9n y el suicido de la fortaleza sitiada de Massada.<\/p>\n<p>En Grecia y Roma las referencias a los suicidios son innumerables y por diversos motivos: por conducta heroica y patri\u00f3tica, por v\u00ednculos societarios y solidarios, por fanatismo, por locura, por decreto (S\u00f3crates), suicidio asistido por el senado. Durante la antig\u00fcedad cl\u00e1sica el suicidio del enfermo de &#8220;enfermedad incurable por necesidad&#8221; fuese una alternativa razonable; en Roma s\u00f3lo se penaba el suicidio irracional. Prevalec\u00eda la idea de que qui\u00e9n no era capaz de cuidar de s\u00ed mismo, tampoco cuidar\u00eda de los dem\u00e1s, por lo que se despreciaba el suicidio sin causa aparente. Se consideraba que el enfermo &#8220;terminal&#8221; que se suicidaba ten\u00eda motivos suficientes. Se aceptaba pues el suicidio provocado por &#8220;la impaciencia del dolor o la enfermedad&#8221;, ya que seg\u00fan dec\u00edan se deb\u00eda al &#8220;cansancio de la vida (&#8230;), la locura o el miedo al deshonor&#8221;. La idea de &#8220;bien morir&#8221; (Eu thanatos) era un Summun bonum: &#8220;(&#8230;) porque es mejor morir de una vez que tener que padecer desdichas un d\u00eda tras el otro&#8221; (Esquilo, Prometeo encadenado). Es m\u00e1s, &#8220;no es de buen m\u00e9dico entonar conjuros a una herida que reclama amputaci\u00f3n (S\u00f3focles, \u00c1yax).<\/p>\n<p>Las filosof\u00edas de los estoicos, pitag\u00f3ricos, plat\u00f3nicos, aristot\u00e9licos y epic\u00fareos tuvieron una gran influencia sobre el concepto romano del suicidio como liberaci\u00f3n de un sufrimiento insoportable. Para los romanos y los griegos, morir decentemente, racionalmente y al mismo tiempo con dignidad, era muy importante. En cierto modo, la forma de morir era la medida del valor final de la vida, en especial para aquellas vidas consumidas por la enfermedad, el sufrimiento y el deshonor: &#8220;\u00bfSeguimos o no aceptando el principio de que lo importante no es vivir sino vivir bien? (&#8230;) \u00bfY que vivir bien, vivir honradamente y de acuerdo con la justicia, constituyen la misma cosa? (Plat\u00f3n: Crit\u00f3n)&#8221;. Arist\u00f3teles lo consideraba una injusticia sino era autorizado por el Estado: &#8220;Entonces eran rehusados los honores de la sepultura normal y la mano derecha era cortada y apartada del cuerpo&#8221;.<\/p>\n<p>En los primeros tiempos republicanos, Tarquino el Soberbio orden\u00f3 poner en cruz los cad\u00e1veres de los suicidas y abandonarlos como presas de los p\u00e1jaros y animales salvajes para combatir una epidemia de suicidios. No dar sepultura a los suicidas era habitual. Para S\u00e9neca, &#8220;el suicidio era un acto en\u00e9rgico, por el que tomamos posesi\u00f3n de nosotros mismos y nos libramos de inevitables servidumbres&#8221;. Celebr\u00f3 el suicidio de Cat\u00f3n como &#8220;el triunfo de la voluntad humana sobre las cosas&#8221;.<\/p>\n<p>El Neoplatonismo, la filosof\u00eda de la felicidad m\u00e1s influyente en la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, consideraba que el hombre no deb\u00eda abandonar voluntariamente el lugar asignado por Dios. El suicidio, por lo tanto, afectaba al alma negativamente despu\u00e9s de la muerte. San Agust\u00edn (354 430 d.c.) describi\u00f3 el suicidio como &#8220;detestable y abominable perversidad&#8221;. Agust\u00edn afirmaba que dios otorgaba la vida y los sufrimientos, y que por lo tanto se ten\u00edan que soportar. De igual forma, el Islamismo lo condena de tal forma que lo considera un hecho m\u00e1s grave que el homicidio.<\/p>\n<p>Edad Media<br \/>\nDurante esta \u00e9poca el suicidio es penado r\u00edgidamente por las leyes religiosas. El Concilio de Arl\u00e9s (452) declar\u00f3 que el suicidio era un crimen. El Concilio de Braga (563) lo sancion\u00f3 penalmente al dictaminar que el suicida no fuera honrado con ninguna conmemoraci\u00f3n en la liturgia, excluido del camposanto. Lo mismo sucedi\u00f3 en el Concilio de Auxerre (578). El cuerpo de los suicidas era trasladado con escarnio, enterrado en la encrucijada de los caminos, su memoria difamada y sus bienes confiscados.<\/p>\n<p>Renacimiento<br \/>\nEs variable, aumenta y disminuye seg\u00fan el per\u00edodo, siendo muy notable durante el romanticismo (llamado &#8220;mal del siglo&#8221;). Persisten las sanciones religiosas.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda<br \/>\nVarios hechos se esgrimen hoy d\u00eda como elementos importantes que favorecen la actitud suicida: una salud psicol\u00f3gica quebrantada, la superioridad de lo material sobre lo espiritual, la ambici\u00f3n desmesurada del hombre por el poder, la frialdad del cientificismo tecnol\u00f3gico, el estr\u00e9s de la vida, la vejez desprotegida e institucionalizada, la disoluci\u00f3n familiar, la p\u00e9rdida de v\u00ednculos, la falta de valores morales, la masificaci\u00f3n, la soledad del hombre, la p\u00e9rdida de roles y valores.<\/p>\n<p>Por otra parte y de enorme trascendencia en las culturas cristianas, el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, edici\u00f3n 1992, se\u00f1ala que &#8220;La iglesia ora por las personas que han intentado contra su vida&#8221;, asumiendo as\u00ed una actitud m\u00e1s pastoral que anta\u00f1o y teniendo en cuenta la actitud mental y psicol\u00f3gica del suicida y las consecuencias sobre la familia.<\/p>\n<p>FACTORES DESENCADENANTES<br \/>\nVarios factores se consideran implicados en el suicidio:<\/p>\n<p>1. Sociales<br \/>\nEl estilo de vida moderno, cultura &#8220;light&#8221;, consumismo exagerado, falta de autoridad, manipulaci\u00f3n, f\u00e1cil, falta de valores y referencias, desarraigos graves, disoluci\u00f3n familiar, tecnicismo avasallador, ausencia de significatividad religiosa, sexualidad deshumanizada, alto grado de agresividad. Algunos autores hablan del suicidio an\u00f3mico (el que tiene lugar despu\u00e9s de una ruptura social importante), el altruista (para salvar el honor familiar o personal o para que otros no se hagan cargo de su persona) y el ego\u00edsta (los que nunca estuvieron integrados en la sociedad y que no pertenecen a ella).<br \/>\n2. Factores psicol\u00f3gicos<br \/>\nPersonalidad impulsiva y con baja tolerancia al fracaso, dependientes y con expectativas excesivamente ambiciosas o irreales.<br \/>\n3. Factores patol\u00f3gicos<br \/>\nTrastornos del \u00e1nimo (depresi\u00f3n, enfermedad bipolar, distimia), trastornos psic\u00f3ticos, obsesivo-compulsivos, trastorno lim\u00edtrofe.<br \/>\n4. Factores biol\u00f3gicos<br \/>\nTrastorno neuroqu\u00edmico.<br \/>\n5. Factores cl\u00ednicos<br \/>\nEnfermedad terminal, cirug\u00eda reciente sin \u00e9xito, dolor no controlado, tumores (especialmente craneales), deformaciones (especialmente faciales), amputaciones graves e invalidantes.<br \/>\n6. Factores demogr\u00e1ficos<br \/>\n(a) Edad: Aumenta con la edad: mayor riesgo en los mayores de 65 a\u00f1os; 70% de los intentos en menores de 40 a\u00f1os.<br \/>\n(b) Sexo: M\u00e1s frecuente en mujeres pero m\u00e1s efectivo en hombres.<br \/>\n(c) Estado civil: Variable, puede ser m\u00e1s frecuente en solteros, viudos o separados.<br \/>\n(d) Ocupaci\u00f3n: Variable, en desempleados y trabajos de mucha responsabilidad y estr\u00e9s.<br \/>\n(e) Razas: M\u00e1s frecuente en raza blanca, presencia de fen\u00f3menos de contaminaci\u00f3n cultural; para 1996 UNICEF-, el mayor \u00edndice de suicidio fue en pa\u00edses como Finlandia, Lituania, Nueva Zelanda, Federaci\u00f3n Rusa y Eslovenia.<br \/>\n(f) Grupos sociales: Variable seg\u00fan el pa\u00eds; los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados tienen los \u00edndices m\u00e1s altos de suicido: Suecia, Jap\u00f3n, Suiza, USA.<br \/>\n(g) Religi\u00f3n: Una vida espiritual sana y consecuente parece ser un factor protector.<br \/>\n(h) Zona geogr\u00e1fica: Variable seg\u00fan el pa\u00eds.<br \/>\n(i) Per\u00edodo del a\u00f1o: Variable, parecen existir ciclos, m\u00e1s frecuentes en primavera y oto\u00f1o y los d\u00edas lunes.<br \/>\n7. Antecedentes familiares<br \/>\nMayor riesgo cuando hay antecedentes por posible contaminaci\u00f3n psicol\u00f3gica y\/o historia de enfermedad psiqui\u00e1trica (enfermedad bipolar). Se destacan mala comunicaci\u00f3n, alcoholismo, lazos familiares rotos.<br \/>\n8. Factores etiol\u00f3gicos agudos<br \/>\nDepresi\u00f3n grave, desesperaci\u00f3n, p\u00e9rdida significativa (muerte, separaci\u00f3n, p\u00e9rdida econ\u00f3mica, etc.), interrupci\u00f3n de medicaci\u00f3n, intoxicaci\u00f3n por alcohol o drogas.<br \/>\n9. Tri\u00e1ngulo letal de Schneiderman<br \/>\nS\u00edntomas caracter\u00edsticos que acompa\u00f1an a la persona cuando est\u00e1 a punto de cometer suicidio:<br \/>\na) Baja auto-estima.<br \/>\nb) Agitaci\u00f3n extrema en la cual la persona se encuentra muy pensionada y no discierne claramente; las decisiones intelectuales se transforman en decisiones impulsivas de orden afectivo: \u00a8El dolor de ellos es m\u00e1s superable que el que yo tengo ahora\u00a8.<br \/>\nc) &#8220;Visi\u00f3n en t\u00fanel&#8221; (&#8220;no se ve otra cosa que la muerte como salida&#8221;) o limitaci\u00f3n en las posibilidades intelectuales que determinan que el sujeto no puede discernir serenamente m\u00e1s all\u00e1 de la situaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>LOS ESTADOS DEL PROCESO SUICIDA<\/p>\n<p>Primer Estado<br \/>\nFase sintom\u00e1tica disf\u00f3rica (malestar), surge la primera idea de suicidio, si bien la reacci\u00f3n inicial es de oposici\u00f3n.<br \/>\nSegundo Estado<br \/>\nLa idea va tomando cuerpo. No ve otra salida. El 40% lo comunica al m\u00e9dico, psic\u00f3logo o sacerdote y el 80% a familiares y conocidos.<br \/>\nTercer Estado<br \/>\nTranquilidad y calma antes de la tormenta. Ya est\u00e1 decidido el c\u00f3mo, el cu\u00e1ndo y el d\u00f3nde.<\/p>\n<p>FACTORES ETIOL\u00d3GICOS POR EDADES<\/p>\n<p>1. Ni\u00f1os<br \/>\nProblemas severos de incomunicaci\u00f3n, huida de la agresi\u00f3n f\u00edsica o sexual, fracaso o humillaci\u00f3n en el colegio, antecedentes de suicidio en la familia o en un amigo, muerte reciente de un familiar, padres separados con relaciones conflictivas (70% mayor de incidencia), traslados de domicilio, p\u00e9rdidas de amigos, incapacidad de adaptaci\u00f3n a nuevos estilos de vida, experiencias tempranas traum\u00e1ticas.<br \/>\n2. Adolescentes<br \/>\nPadres divorciados, alcoh\u00f3licos o depresivos, embarazos no deseados, p\u00e9rdida de autoestima (por discusi\u00f3n familiar, humillaci\u00f3n, fracaso escolar, homosexualidad, inadaptaci\u00f3n y rechazos sociales, etc.), abuso de alcohol o drogas, trastorno de la conducta, fracaso del noviazgo, contacto con familiares o sobrevivientes de suicidio (alto grado de contaminaci\u00f3n), traslados de domicilio, p\u00e9rdidas de amigos, incapacidad de adaptaci\u00f3n a nuevos estilos de vida, carencia de estructura o l\u00edmites familiares, amputaci\u00f3n del futuro (&#8220;ya nada me ilusiona&#8221;), deseo fantasiosos de castigar o manipular a los seres queridos.<br \/>\n3. Estudiantes universitarios<br \/>\nPresi\u00f3n para el \u00e9xito, fracaso acad\u00e9mico.<br \/>\n4. Adultos<br \/>\nDepresi\u00f3n o trastorno de la personalidad, desempleo o inestabilidad laboral, duelo (reunificaci\u00f3n m\u00e1gica, urgencia de sustraerse al dolor), infidelidad y problemas sexuales, divorcio, violencia familiar, abortos, prisi\u00f3n.<br \/>\n5. Ancianos<br \/>\nDepresi\u00f3n, soledad, aislamiento social, problemas econ\u00f3micos, p\u00e9rdida de autonom\u00eda e independencia, problemas de salud, nido vac\u00edo, insomnio, maltrato.<\/p>\n<p>EL SUICIDIO Y LOS NI\u00d1OS<br \/>\nComo factor de riesgo conocido, es dif\u00edcil decidir el momento adecuado para hablarle a un ni\u00f1o sobre el suicidio. El mejor momento para hacerlo parece ser el de la muerte misma, antes de que los conflictos e inquietudes hayan adoptado la forma de s\u00edntomas o problemas de comportamiento y antes de que otros ni\u00f1os lo comenten. Los ni\u00f1os comprenden mejor el asesinato que el suicidio, porque conocen y est\u00e1n familiarizados con sus sentimientos agresivos. Si el padre superviviente opta por mantener el secreto o deformar la realidad de los hechos (comunicaci\u00f3n distorsionada), el ni\u00f1o se dar\u00e1 cuenta de que hay algo que se le oculta o es incongruente con la realidad que aprecia, lo cual levantar\u00e1 una barrera en la comunicaci\u00f3n entre padre e hijo, precisamente en un momento en que el ni\u00f1o necesita expresar sus ambivalentes y conflictivas emociones.<\/p>\n<p>Cuatro aspectos de car\u00e1cter general, y relacionados con el suicidio, permiten estudiar las consideraciones comunes y generales de las reacciones de los ni\u00f1os al suicidio paterno:<\/p>\n<p>(1) Cada suicidio posee caracter\u00edsticas \u00fanicas;<br \/>\n(2) Las circunstancias familiares en el marco del suicidio son \u00fanicas;<br \/>\n(3) La estructura de la personalidad del ni\u00f1o y su nivel de desarrollo en el momento del suicidio hacen que la reacci\u00f3n sea absolutamente individualizada en cada caso;<br \/>\n(4) En muchos casos, antes del suicidio, ya exist\u00edan problemas de desarrollo en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ello, los ni\u00f1os est\u00e1n frecuentemente involucrados en algunos aspectos del acto mismo del suicidio. El sentimiento dominante originado por el suicidio de uno de sus padres es el de culpabilidad; su origen es diverso:<\/p>\n<p>a. Dado que la forma de pensar de los ni\u00f1os es eminentemente concreta y caracterizada por un concepto deformado de causalidad, egocentrismo y pensamiento m\u00e1gico al interpretar las realidades ps\u00edquicas, muchos ni\u00f1os creen que determinados incidentes inmediatamente anteriores al suicidio -sobre todo quejas de sus padres por su mala conducta- son la causa directa de aquel.<br \/>\nb. En muchos casos el padre deprimido ha hecho sentirse culpables y parcialmente responsables de su desesperaci\u00f3n a los miembros de la familia, por lo que \u00e9stos se sienten a\u00fan m\u00e1s culpables al producirse el suicidio.<br \/>\nc. Dadas las caracter\u00edsticas de los trastornos que habitualmente se asocian a conductas autol\u00edticas, se advierte reiteradamente al ni\u00f1o de que tenga cuidado de no indisponer o preocupar a uno de ellos, con lo cual se deposita la responsabilidad de su bienestar psicol\u00f3gico sobre el cr\u00edo.<\/p>\n<p>El sentimiento de culpabilidad del ni\u00f1o se suele concentrar tambi\u00e9n en el propio acto de suicidio y es matizado por cuestionamientos del tipo &#8220;\u00bfC\u00f3mo pudo, c\u00f3mo debi\u00f3 evitarlo&#8221;? Este sentimiento de culpa es intenso y agobiante, y sus efectos son claramente visibles en el ni\u00f1o: declaraciones insistentes y directas de culpabilidad y auto-reproche, depresi\u00f3n, comportamiento provocativo, auto-castigo, conducta obsesiva, pensamientos cargados de culpabilidad y esfuerzos desesperados para defenderse demostrando que es absolutamente bueno, que no hace da\u00f1o a nadie y que no es malo ni peligroso.<\/p>\n<p>Las implicaciones del suicidio paterno, y sus graves consecuencias a largo plazo sobre la estructura ps\u00edquica del ni\u00f1o, exigen una cuidadosa y continuada vigilancia a todo lo largo del duelo desde una perspectiva multidimensional y multidisciplinaria<\/p>\n<p>EL SUICIDIO O EL DESEO DE MORIR EN EL ENFERMO TERMINAL<br \/>\nLa desesperanza es la variable clave que une la depresi\u00f3n al suicidio, y es significativamente mejor predictor de suicidio consumado que la depresi\u00f3n sola. La soledad, el abandono, la p\u00e9rdida de control interno y externo, as\u00ed como la sensaci\u00f3n de desamparo o impotencia ante la enfermedad -habituales compa\u00f1eros del paciente con enfermedad terminal- son factores muy destacables asociados a una mayor vulnerabilidad al suicidio. Por otra parte, el dolor es la primera causa de morbilidad en el enfermo moribundo; la gran mayor\u00eda de los suicidios en el marco oncol\u00f3gico se presentan en pacientes con dolor grave mal controlado y pobremente tolerado.<\/p>\n<p>Los trastornos confusionales son tambi\u00e9n una causa importante de suicidio, especialmente en pacientes hospitalizados; su presencia\u00a0 asociada a una p\u00e9rdida en la capacidad de control de impulsos\u00a0 puede conducir a un &#8220;acting out&#8221; (impulso) de pensamientos autol\u00edticos en un paciente, por lo dem\u00e1s, deprimido, gravemente enfermo y confuso. La fatiga psicoemocional y el agotamiento f\u00edsico, financiero, espiritual, familiar, comunitario y de los recursos de salud son otros de los elementos trascendentes en la motivaci\u00f3n del suicidio en el enfermo terminal o moribundo. Para algunas personas, particularmente desde una perspectiva filos\u00f3fica, el suicidio en los enfermos que afrontan una enfermedad fatal es visto como &#8220;razonable&#8221; y provisto de un significado positivo: retomar el control de la propia vida y mantener la seguridad de una &#8220;muerte digna&#8221;. Las posturas habitualmente defendidas comportan elementos m\u00e1s emocionales que cient\u00edficos.<\/p>\n<p>En cualquier caso, no es raro que el enfermo moribundo pida algo que acabe con sus sufrimientos; a menudo reconsideran la idea cuando el m\u00e9dico comprende la legitimidad de su opci\u00f3n y la necesidad de mantener un sentido de control sobre aspectos de su muerte. El objetivo no es prevenir el suicidio a toda costa, sino prevenir aquel que se debe a la desesperaci\u00f3n, a la soledad y aislamiento, y a un inapropiado control de los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>MITOS ERR\u00d3NEOS ACERCA DEL SUICIDIO<br \/>\n1. La persona que amenaza con suicidarse en realidad no lo va a hacer y quien desea seriamente hacerlo no avisa.<br \/>\n2. La familia siempre es contenedora.<br \/>\n3. La persona hist\u00e9rica no se suicida.<br \/>\n4. El suicidio es un problema solo de viejos.<br \/>\n5. Hablar de suicidio con la persona que ha pensado o intentado hacerlo induce al acto.<br \/>\n6. Solo los locos o raros se suicidan.<br \/>\n7. Cuando alguien planea suicidarse, nada ni nadie puede detenerlo.<br \/>\n8. La pobreza es el mayor desencadenante del suicidio.<br \/>\n9. La gente que intenta suicidarse realmente quiere morirse, antes o despu\u00e9s.<br \/>\n10. Solo se suicidan los cobardes.<br \/>\n11. Todos escriben cartas antes de suicidarse (solo uno de cada 6 suicidas deja una carta a los seres queridos).<\/p>\n<p>RELACI\u00d3N DE ACOMPA\u00d1AMIENTO CON LOS SOBREVIVIENTES<br \/>\nEl suicidio de un ser querido es una tragedia devastadora que deja despedazada la vida de los sobrevivientes y produce un duelo muy traumatizante. Algunos elementos propios del suicidio, incluyen:<\/p>\n<p>1. Sentimiento de traici\u00f3n y abandono<br \/>\n&#8220;\u00bfQu\u00e9 le hice para que me hiciera tanto da\u00f1o?&#8221;, &#8220;\u00bfC\u00f3mo pudo hacerme esto?&#8221;, &#8220;\u00bfAcaso no pens\u00f3 en mi, en los ni\u00f1os, en su mam\u00e1?&#8221;, &#8220;\u00bfPorqu\u00e9 no pudimos llenar su vida?&#8221;, &#8220;\u00bfPorqu\u00e9 lo hizo?&#8221;, &#8220;\u00bfEstaba enojado conmigo?&#8221;. El suicidio despierta un angustiante y molesto sentido de traici\u00f3n por tantos a\u00f1os de paciencia y cari\u00f1o que se brind\u00f3.<br \/>\n2. Sentimiento de culpa<br \/>\nLa muerte por suicidio no implica solo su ausencia sino que, adem\u00e1s, la muerte se vivencia como una acusaci\u00f3n por lo que se hizo o no se hizo, se dijo o no se dijo. Es com\u00fan a toda p\u00e9rdida pero m\u00e1s acusada en suicidio.<br \/>\n3. Fracaso de rol<br \/>\nMuy unido al sentimiento de culpa, el suicidio produce un angustiante sentimiento de fracaso de rol, muy notable entre las madres.<br \/>\n4. Preguntas sin respuesta<br \/>\nHay mucha confusi\u00f3n y no hay respuestas. Existe una urgente necesidad de encontrar una justificaci\u00f3n racional al mismo, una causa medianamente aceptable.<br \/>\n5. Muerte sin adi\u00f3s<br \/>\nQueda la sensaci\u00f3n angustiante de haber sido abandonados de forma unilateral e injusta.<br \/>\n6. Rabia<br \/>\nEl suicidio produce un intenso sentimiento de rechazo hacia aquel ser querido que termin\u00f3 con su vida (amor-odio contra el objeto amado), resentimiento por haberse dado por vencido, contra nosotros por no habernos dado cuenta, hacia Dios por no haber evitado la tragedia. La rabia, como sentimiento, es un intento de sacar el dolor de s\u00ed mismos.<br \/>\n7. El estigma<br \/>\nAun cuando las condenas hist\u00f3ricas han desaparecido en gran parte, el suicidio estigmatiza gravemente a la familia: &#8220;Ah\u00ed va la madre el suicida&#8221;, &#8220;Qu\u00e9 ser\u00eda lo que le hicieron&#8221;, etc. La condena es tanto hacia la familia como hacia el mismo suicida. Los supervivientes suelen experimentar menos apoyo social que sus contrapartes y sienten m\u00e1s necesidad de comprensi\u00f3n que en otras muertes. La verg\u00fcenza asociada al estigma es uno de los sentimientos m\u00e1s dif\u00edciles de sobrellevar.<br \/>\n8. Miedo<br \/>\nEs muy frecuente, tanto por lo anterior como por el reconocimiento de los propios sentimientos autodestructivos, incluso pueden arrastrar con ellos una sensaci\u00f3n de destino o predestinaci\u00f3n. Adem\u00e1s, existe el constante miedo sobre el futuro &#8220;m\u00e1s all\u00e1 de la muerte&#8221; de su ser querido (condenaci\u00f3n, infierno, etc.).<br \/>\n9. Pensamiento distorsionado<br \/>\nSe presenta por la necesidad de ver la conducta de la v\u00edctima, no como un suicidio sino como una muerte accidental, cre\u00e1ndose un patr\u00f3n de comunicaci\u00f3n distorsionada en las familias. La familia crea as\u00ed un mito respecto a lo que realmente le ocurri\u00f3 a la v\u00edctima, y si alguien cuestiona la muerte llam\u00e1ndola por su nombre real, produce un gran enojo y rechazo de los dem\u00e1s, aquellos que necesitan verla como una muerte accidental o natural. As\u00ed, es frecuente que los miembros de familia oculten la causa de la muerte y sepan qui\u00e9n sabe y qui\u00e9n no la verdad.<\/p>\n<p>ELEMENTOS DEL ASESORAMIENTO PARA SUPERVIVIENTES DE SUICIDIOS<\/p>\n<p>1. Educaci\u00f3n en duelo y en suicidio (libros, art\u00edculos, pel\u00edculas).<br \/>\n2. Intervenciones precoces antes de que se establezcan patrones disfuncionales como los pensamientos distorsionados.<br \/>\n3. Intervenci\u00f3n sintom\u00e1tica<br \/>\nA. Confrontar con la realidad la culpabilidad hacia uno mismo y hacia los otros (diferenciar entre culpa racional e irracional);<br \/>\nB. Ayudar a corregir las negaciones y distorsiones (afrontar la realidad del suicidio, utilizar las palabras dif\u00edciles como &#8220;se suicid\u00f3&#8221;, &#8220;se ahorc\u00f3&#8221;, etc., corregir distorsiones);<br \/>\nC. Trabajar el enfado y la rabia (extraerlo de s\u00ed mismo y dirigirlo constructivamente hacia afuera);<br \/>\nD. Confrontar la sensaci\u00f3n de traici\u00f3n y abandono con la realidad;<br \/>\nE. Explorar fantas\u00edas de futuro (efecto de la muerte sobre su futuro);<br \/>\nF. Manejo grupal del estigma y la verg\u00fcenza.<br \/>\n4. Intervenci\u00f3n relacional<br \/>\nA. Explorar las funciones de rol y la vivencia de fracaso del mismo.<br \/>\nB. Confrontar la necesidad de encontrar una justificaci\u00f3n racional al mismo (una causa medianamente aceptable).<br \/>\n5. Establecer un ritual de despedida.<br \/>\n6. Terapia individual y terapia grupal.<br \/>\n7. Encuentros mixtos de personas que intentaron suicidarse y supervivientes de suicidios.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<br \/>\n1. Bautista, M y Correa, M: Relaci\u00f3n de ayuda ante el Suicidio. Editorial San Pablo. Buenos Aires, 1996<br \/>\n2. Doka, K.J. (Editor): Living with grief alter sudden loss. Hospice Foundation of America, 1996<br \/>\n3. Montoya Carrasquilla, J.: Gu\u00eda para el Duelo. Editorial Piloto, Funeraria San Vicente. Medell\u00edn. 2000-2003.<br \/>\n4. Montoya Carrasquilla, J.: El Arte del Bien Morir: http:\/\/www.artemorir.homestead.com\/index.html<br \/>\n5. Montoya Carrasquilla, J.: El enfermo con c\u00e1ncer avanzado: el suicidio o el deseo de morir. Anales de Psiquiatr\u00eda, 8 (5): 188-191; 1992<br \/>\n6. Montoya Carrasquilla, J.: El duelo del anciano. Geri\u00e1trika, 8 (4): 180-184; 1992<br \/>\n7. Montoya Carrasquilla, J.: C\u00e1ncer avanzado. Control de s\u00edntomas. Editado por el Departamento de Publicaciones de Laboratorios Delagrange. Madrid. 1992<br \/>\n8. Worden, J.W.: El tratamiento del duelo: asesoramiento psicol\u00f3gico y terapia. Editorial Pail\u00f3n. Barcelona, 1997<\/p>\n<p>CRITERIOS REVISADOS DE DUELO COMPLICADO (CRDC)<br \/>\nCriterio A (estr\u00e9s por la separaci\u00f3n afectiva que conlleva la muerte).<br \/>\nPresentar, cada d\u00eda o en grado acusado, 3 de los 4 s\u00edntomas siguientes: 1. Pensamientos intrusos -que entran en la mente sin control- acerca del fallecido. 2.\u00a0 A\u00f1oranza -recordar su ausencia con enorme y profunda tristeza- del fallecido. 3.\u00a0 B\u00fasqueda -a\u00fan sabiendo que est\u00e1 muerto- del fallecido. 4. Sentimientos de soledad como resultado del fallecimiento.<br \/>\nCriterio B (estr\u00e9s por el trauma ps\u00edquico que supone la muerte).<br \/>\nPresentar, cada d\u00eda o en grado acusado, y como consecuencia del fallecimiento, 4 de los 8 s\u00edntomas siguientes: 1. Falta de metas y\/o tener la sensaci\u00f3n de que todo es in\u00fatil respecto al futuro. 2. Sensaci\u00f3n subjetiva de frialdad, indiferencia y\/o ausencia de respuesta emocional. 3. Dificultad para aceptar la realidad de la muerte (p.ej., no terminar de cre\u00e9rselo). 4. Sentir que la vida est\u00e1 vac\u00eda y\/o que no tiene sentido. 5. Sentir que se ha muerto una parte de si mismo. 6. Asumir s\u00edntomas y\/o conductas perjudiciales del fallecido, o relacionadas con \u00e9l. 7. Excesiva irritabilidad, amargura, y\/o enfado en relaci\u00f3n con el fallecimiento. 8. Tener alterada la manera de ver e interpretar el mundo (p.ej: haber perdido la sensaci\u00f3n de seguridad, la sensaci\u00f3n de control, la confianza en los dem\u00e1s).<br \/>\nCriterio C (cronolog\u00eda).<br \/>\nLa duraci\u00f3n del trastorno -los s\u00edntomas arriba indicados- es de al menos 6 meses.<br \/>\nCriterio D (deterioro).<br \/>\nEl trastorno causa un importante deterioro de la vida social, laboral u otras actividades significativas de la persona en duelo.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<br \/>\nLanda V, Garc\u00eda-Garc\u00eda JA. El proceso de duelo. En: De la Revilla L, Montoso R, eds. Atenci\u00f3n familiar en el enfermo cr\u00f3nico, inmovilizado y terminal. Granada: Fundaci\u00f3n para el Estudio de la Atenci\u00f3n a la Familia; 2000.<br \/>\nGarc\u00eda-Garc\u00eda JA, Landa V, Grandes G, Mauriz A, Andollo I. Cuidados Primarios de Duelo (CPD). El nivel primario de atenci\u00f3n al doliente. Sestao: Grupo de Estudios de Duelo de Vizcaya; 2001. p 17-8.<br \/>\nPrigerson HG, Shear MK, Jacobs SC, Reynolds III CF, Maciejewski PK, Davidson JRT et al. Consensus criteria for traumatic grief. A preliminary empirical test. Br J Psychiatry 1999; 174: 67-73.<br \/>\nPrigerson HG, Jacobs SC. Traumatic Grief as a distinct disorder: a rationale, consensus criteria, and empirical test. In: Stroebe MS, Hansson RO, Stroebe W, Henk Schut. Handbook of Bereavement Research. Consequences, coping, and care. Washington DC: American Psychological Association; 2001. p 613-48.<br \/>\nPrigerson HG, Jacobs SC. Caring for bereaved patients. &#8220;All the doctors just suddenly go&#8221;. JAMA 2001; 286: 1369-76.<\/p>\n<p>Fuente: http:\/\/montedeoya.homestead.com\/suicidio.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;El que se mata por sus propios deseos comete suicidio&#8221;. Abate Francois Desfontaines, 1735 (creador del t\u00e9rmino) &#8220;La persona que se suicida deposita todos sus secretos en el coraz\u00f3n del sobreviviente, le sentencia a afrontar muchos sentimientos negativos y, es m\u00e1s, a obsesionarse con pensamientos relacionados con su papel, real o posible, a la hora<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; MUERTE POR SUICIDIO: Un caso de Duelo Complicado<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1346\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}