{"id":1338,"date":"2009-03-31T22:53:23","date_gmt":"2009-03-31T22:53:23","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1338"},"modified":"2009-03-31T22:53:23","modified_gmt":"2009-03-31T22:53:23","slug":"pautas-generales-para-el-manejo-del-estr\u00c9s-agudo-en-duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1338","title":{"rendered":"PAUTAS GENERALES PARA EL MANEJO DEL ESTR\u00c9S AGUDO EN DUELO"},"content":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n en crisis<br \/>\n(Evaluaci\u00f3n Personal in situ o telef\u00f3nica)<br \/>\nI. INTRODUCCI\u00d3N<br \/>\nUn principio rector de nuestra actitud \u00e9tica es la consideraci\u00f3n de que el deudo es un individuo normal, sometido a una circunstancia profundamente perturbadora y estresante, y que responder\u00e1 a ella de acuerdo a su verdadera y espec\u00edfica historia personal y a su propia circunstancia biopsicosocial y familiar. Adem\u00e1s, en la expresi\u00f3n del dolor por la p\u00e9rdida de un ser querido intervienen una serie de factores que son propios a cada circunstancia.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo con un deudo presupone en principio las condiciones psicol\u00f3gicas de todo buen di\u00e1logo, y estas son, entre otras, la actitud de respeto a la interioridad del otro, el escuchar realmente lo que se dice y lo que no se dice expresamente, el ayudar al otro a que perciba por s\u00ed mismo sus problemas y a que descubra la direcci\u00f3n de una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen algunos elementos particularmente deseables que son condiciones para el establecimiento de cualquier relaci\u00f3n humana y profesional con el deudo, matizadas por la flexibilidad que rige a todo intercambio bidireccional y que constituyen la actitud de apoyo o soporte (de &#8220;acompa\u00f1amiento&#8221;) propuesta en la asistencia al deudo:<\/p>\n<p>1. Inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n genuina por el deudo y su familia (la preocupaci\u00f3n es uno de los atributos m\u00e1s altamente valorados, junto con la compasi\u00f3n; pocas cosas pueden molestar m\u00e1s que un compromiso fingido).<br \/>\n2. Sentimientos amigables o calurosos hacia \u00e9l (empat\u00eda).<br \/>\n3. Autenticidad, real, natural, honesta y sincera.<br \/>\n4. Calidez, espont\u00e1nea, acogedora y preocupada.<br \/>\n5. Deseo de ayudar.<br \/>\n6. Continuidad en la ayuda ofrecida, tanto al deudo como a la familia.<\/p>\n<p>A. Respecto al asistente<br \/>\n1. Una forma de entrevista tranquila, no preocupada, es importante, aun cuando pueda ser corta; una entrevista de veinte minutos es a menudo suficiente para el muy angustiado. Recuerde que lo m\u00e1 importante es escuchar; as\u00ed, ahorre palabras y no hable mucho.<br \/>\n2. Enfoque la entrevista en el deudo y conc\u00e9dale suficiente atenci\u00f3n a sus problemas, de lo contrario puede reflejar un rechazo general a preguntarle sobre problemas que usted no puede o no quiere tratar.<br \/>\n3. La esencia misma de la atenci\u00f3n a los deudos es acompa\u00f1ar, y no &#8220;curar&#8221;; si parte de la idea de que su ayuda es para quitarle &#8220;del todo&#8221; el dolor al deudo, vivir\u00e1 su presencia y persistencia como un fracaso, circunstancia que a su vez repercute en la manera de tratar al deudo. Por otro lado, &#8220;no hacer nada&#8221; es un factor fuertemente creador de ansiedad; para cada situaci\u00f3n existe siempre un momento determinado para &#8220;hacer&#8221; y otro para &#8220;escuchar&#8221;. Solo cuando el deudo es rechazado porque su dolor (o su forma de expresar su dolor) es inaceptable, el &#8220;no hacer nada&#8221; llega a ser angustiante.<br \/>\n4. No existe un modelo de p\u00e9rdida, tipo de muerte, edad, circunstancias familiares u otro indicador en el que poder confiar para decidir c\u00f3mo se va usted a enfrentar a un deudo en crisis. No obstante, si que existe un modelo de conducta, aquella que propicia una v\u00eda de comunicaci\u00f3n permeable y no interrumpida por los obst\u00e1culos que el propio asistente pone en la misma.<br \/>\n5. La adaptaci\u00f3n de la atenci\u00f3n a cada deudo es una necesidad evidente puesto que este deudo en particular es diferente de los dem\u00e1s; la flexibilidad y la adaptabilidad de los comportamientos debe ser la \u00fanica norma com\u00fan. Adem\u00e1s, es preciso reconocer que las necesidades del deudo y su familia cambian con el tiempo: lo que hoy con su intervenci\u00f3n pudo ayudarle, tal vez ma\u00f1ana no lo haga pues sus necesidades con el tiempo pueden llegar a ser m\u00e1s complejas.<br \/>\n6. Usted no es inmune al dolor del otro; en el momento en que construya una &#8220;coraza protectora&#8221; perder\u00e1 su capacidad de &#8220;asistir&#8221;, de &#8220;compasi\u00f3n&#8221;, aun cuando conserve un manejo adecuado y cient\u00edficamente elaborado del duelo agudo. Por otra parte, el asistente no puede suprimirle de una vez al deudo el sentimiento de &#8220;estar s\u00f3lo en su dolor&#8221; y el &#8220;dolor de la p\u00e9rdida&#8221; del ser querido (es decir, no puede &#8220;quitarle milagrosamente&#8221; su dolor), pero si comparte con \u00e9l esos sentimientos mediante una relaci\u00f3n adecuada y en conversaciones sinceras, podr\u00e1 sin duda abrir entre ellos y usted un camino de acompa\u00f1amiento que, gracias a esa solidaridad, se le haga soportable su dolor.<br \/>\n7. Muchas personas temen no ser capaces de encontrar las palabras apropiadas o el momento oportuno para hablar con una persona en duelo. Tal temor tiene que ver con la concepci\u00f3n muy generalizada de que las personas que asisten a personas en duelo tienen que decir &#8220;aquello&#8221; o al menos &#8220;algo&#8221;; concepci\u00f3n que es, por supuesto, err\u00f3nea. No s\u00f3lo por que en ocasiones las preguntas m\u00e1s expresas no se formulan como demanda de una respuesta sino como expresi\u00f3n de una sensaci\u00f3n, sino porque la capacidad para escuchar est\u00e1 por encima de la capacidad para decir algo.<br \/>\n8. En principio, lo que se espera del asistente no es &#8220;que diga algo de lo que el deudo pueda sacar provecho&#8221;, sino el que asuma el sentimiento en el que se hizo la manifestaci\u00f3n; es decir, que sea capaz de escuchar-sin intervenir todo aquello que acosa y angustia al deudo en el momento mismo de la entrevista. No bebe dar consejos, debe escuchar y propiciar un ambiente de conversaci\u00f3n sincera y abierta. El dolor, el miedo, la rabia, la culpa, el desasosiego, la preocupaci\u00f3n, etc., pueden y deben ser expresados.<br \/>\n9. En el trabajo con deudos en crisis puede ser frecuentemente que usted se sienta irritado, nervioso, desasosegado y con ganas de que &#8220;todo este trabajo acabe pronto&#8221;: no se encolerice. Esto no le sirve de nada pues algunos deudos pueden no comportarse seg\u00fan las reglas habituales de convivencia por que su situaci\u00f3n actual es nueva y tremendamente perturbadora, aunque para usted pueda ser muy repetida. Si usted adopta una actitud agresiva, corre el riesgo de desencadenar una reacci\u00f3n desmesurada.<br \/>\n10. No espere lo imposible; usted no hace milagros ni tiene las respuestas a todas las preguntas. Por ello, no se involucre en asuntos familiares, religiosos, legales o de venganza; rem\u00edtalos a ellos mismos o a la autoridad competente.<br \/>\n11. Ayudar a los deudos supone admitir la muerte; si es sincero con usted mismo y lo pregunta, ver\u00e1 como sus sentimientos son id\u00e9nticos a los de otros. Aunque la muerte puede llegar a volverse una rutina para el asistente, recuerde que casi siempre es algo nuevo para el deudo.<br \/>\n12. Apiadarse del deudo no representa para \u00e9l ninguna ayuda; la capacidad para estar a gusto con un deudo es una cualidad muy valorada.<br \/>\n13. Las respuestas a los distintos problemas que se originan en el trabajo con deudos deben buscarse en el mismo contexto en el cual se dieron origen; los recursos propios y del equipo son los elementos que constituyen la base en la cual encontrar las respuestas m\u00e1s aproximadas a las distintas demandas que puedan presentarse, matizadas por el sentido com\u00fan y la empat\u00eda tan necesaria en este trabajo.<\/p>\n<p>B. Respecto a la entrevista<br \/>\n1. Salude a la persona como normalmente lo har\u00eda, busque una silla y si\u00e9ntese cerca de \u00e9l\/ella; quedarse de pie es considerado como despiadado y expresivo de un deseo de salir lo m\u00e1s pronto posible. Es mejor evitar t\u00f3picos como &#8220;no llore&#8221;, &#8220;no se preocupe&#8221;, &#8220;piense en los dem\u00e1s&#8221;, &#8220;tiene que ser fuerte&#8221;, etc.<br \/>\n2. La conducta que se tome ante el deudo debe ser apropiada: una actitud jovial y superficial, la cual parece negar la seriedad y gravedad de la situaci\u00f3n, no es apropiada. El abatimiento y la tristeza tampoco son bienvenidos. La aproximaci\u00f3n al deudo debe mostrar respeto y preocupaci\u00f3n por la situaci\u00f3n, y reflejar la voluntad de compartir intereses u otros aspectos de la vida del deudo sin enfocarse s\u00f3lo en la p\u00e9rdida. Un acompa\u00f1amiento no ansioso es el tipo de interacci\u00f3n requerida, siendo sensible al humor de la persona.<br \/>\n3. En principio, deber\u00e1 indicar claramente que tanto usted como la empresa est\u00e1n disponibles para acompa\u00f1ar al deudo el tiempo que el considere oportuno; la frecuencia y duraci\u00f3n de las entrevistas futuras depender\u00e1 de la situaci\u00f3n del deudo y, por supuesto, de su demanda. En gran parte, es el deudo quien decide el momento de tales entrevistas. Lo principal es estar disponible y no hacerse el sordo. Esta actitud evita imponer una entrevista a un deudo que puede no estar bien dispuesto.<br \/>\n4. Saber cuando terminar la entrevista tambi\u00e9n es importante; para algunos deudos diez minutos es mucho tiempo, para otros un hora es muy corta. Simplemente diga: &#8220;pienso que ya he estado lo suficiente&#8221;; si el deudo replica &#8220;no&#8221;, o &#8220;por favor qu\u00e9dese usted&#8221;, puede estar m\u00e1s tiempo. Si el deudo est\u00e1 de acuerdo con usted, es ciertamente tiempo de marcharse. La consistencia y la perseveraci\u00f3n son fundamentales, as\u00ed como la calidad del tiempo es m\u00e1s importante que su cantidad. No haga promesas -el deudo puede ser un experto en promesas rotas-, de apoyo efectivo.<br \/>\n5. Debe dejar que el deudo tome la iniciativa en la conversaci\u00f3n. Sea un buen oyente y no se incomode por los intervalos en la conversaci\u00f3n. No tiene que pensar que tiene que decir algo. Si el deudo conf\u00eda en usted, se comunicar\u00e1 abiertamente.<br \/>\n6. Toda comunicaci\u00f3n hablada envuelve un lenguaje no verbal y, en general, la comunicaci\u00f3n no verbal es la m\u00e1s honesta; la soluci\u00f3n m\u00e1s simple es no fingir. Por otra parte, el afecto f\u00edsico como comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n es importante: una palmadita en el brazo, un adem\u00e1n, un gui\u00f1o o una sonrisa a menudo transmiten un entendimiento y una tranquilidad importante que no pueden ser expresados con palabras.<br \/>\n7. Debe enfatizarse que nada de lo que la persona diga carece de inter\u00e9s, no es importante o es indiferente; debe estar muy atento, incluso para aquello que parece irrelevante. Debe tratar de recordar cualquier cosa en particular que el deudo haya dicho; es m\u00e1s, las cosas que no haya dicho tambi\u00e9n deber\u00e1n ser registradas.<br \/>\n8. El deudo debe tener la oportunidad de expresar toda la ansiedad y dolor de lo que est\u00e1 en su cabeza, hablar acerca de temas religiosos, sentimientos de rabia y culpa y de la esperanza en una vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Aunque la filosof\u00eda del deudo y sus creencias religiosas deban ser respetadas, es tambi\u00e9n importante que usted sea honesto si se le pregunta acerca de las propias ideas y creencias; esta es una pregunta que muestra que el asistente aprecia el punto de vista del deudo aunque \u00e9ste no sea compartido.<br \/>\n9. En el curso de estas entrevistas es necesario respetar los mecanismos de defensa, dejar que la persona muestre sus sentimientos, ser un ni\u00f1o si lo desea, o estar agresivo. La negaci\u00f3n es con frecuencia un modo efectivo de tratar un problema tan grave como la p\u00e9rdida de un ser querido.<br \/>\n10. Sin dar una regla, lo mejor que puede hacer es abordar estas entrevistas sin una idea preconcebida de lo que va a pasar, dejando siempre una esperanza al principio en caso de hablar de lo doloroso de la situaci\u00f3n, y nunca darse prisa. El deudo suele ser el que da la pauta a seguir.<br \/>\n11. El no tener una visi\u00f3n exacta del curso del duelo y de las caracter\u00edsticas de la aflicci\u00f3n aguda y, en consecuencia, de no poder acomodarse suficientemente a la situaci\u00f3n y sentimientos del deudo, es un obst\u00e1culo con el que puede tropezarse el asistente poco experimentado o que demanda desde un principio el &#8220;tener todas las respuestas&#8221; sin antes conocer al propio deudo o al proceso de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. LAS HERRAMIENTAS<br \/>\nA. Escuchar y entender<br \/>\nEscuchar no es un procedimiento pasivo y distante, por el contrario, mediante esta actitud el asistente le transmite al deudo que \u00e9l est\u00e1 interesado y es un miembro activo de la relaci\u00f3n. La comprensi\u00f3n no se expresa por medio de &#8220;sermones&#8221;, &#8220;slogans&#8221; o comentarios muy largos al deudo, m\u00e1s bien debe economizarse el lenguaje intentando clarificar lo que el deudo est\u00e1 diciendo y ayudando a facilitar el flujo de la comunicaci\u00f3n. El objetivo principal con esta herramienta es ayudar al deudo a que se exprese, y si el asistente hace preguntas innecesarias, habla muy a menudo, da explicaciones muy prematuras, reasegura muy r\u00e1pidamente o desarrolla elaborados discursos, va a interferir con la comunicaci\u00f3n del deudo.<br \/>\nB. Abreacci\u00f3n o Ventilaci\u00f3n de sentimientos<br \/>\nPermite la comunicaci\u00f3n verbal e infraverbal de sentimientos que habitualmente el deudo no expresa a nadie m\u00e1s, logrando de este modo reducir la tensi\u00f3n subjetiva y, por consiguiente, cierta disminuci\u00f3n en los s\u00edntomas que dependen de \u00e9sta. Su efecto terap\u00e9utico es reforzado por la actitud comprensiva del asistente, desprovista de elementos condenatorios, culpabilizantes o moralistas.<br \/>\nC. Facilitaci\u00f3n o Evocaci\u00f3n<br \/>\nCon este elemento el asistente estimula la comunicaci\u00f3n y obtiene mayor informaci\u00f3n de un tema determinado. La evocaci\u00f3n puede ser directa o indirecta: es directa cuando se pregunta especificando lo que se quiere conocer pero siempre evitando sugerir la respuesta; para evitar respuestas inducidas no se deben hacer preguntas cerradas, que conduzcan a respuestas de Si-No. Si obtenemos una respuesta cerrada, se debe procurar re-formular la pregunta d\u00e1ndole igual peso a las alternativas propuestas. Es indirecta cuando se invita o estimula al deudo a continuar elaborando un tema sin especificar el contenido de lo que se quiere conocer; esto se hace generalmente repitiendo parte de lo que el deudo acaba de decir o utilizando &#8220;muletillas&#8221; en forma de pregunta o mostrando inter\u00e9s. Otra forma de evocaci\u00f3n indirecta es resumir lo que el deudo acaba de decir o preguntar simplemente &#8220;)hay algo m\u00e1s que quiera a\u00f1adir o decirme?&#8221;. Las pausas o silencios entre frases o comentarios del deudo a veces tan inc\u00f3modos y angustiantes tambi\u00e9n pueden servir en algunos casos como est\u00edmulo indirecto para facilitar la comunicaci\u00f3n de un determinado tema, particularmente aquellos m\u00e1s delicados y emocionalmente impregnados.<br \/>\nD. Apoyo<br \/>\nEsta herramienta incorpora todos los actos que comunican el inter\u00e9s o comprensi\u00f3n del asistente por el deudo o que promueven m\u00e1s seguridad en la relaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se refiere a aquellas expresiones o acciones que se dirigen a restaurar el bienestar o confianza del deudo, especialmente cuando hay temor o ansiedad. El apoyo no debe hacerse hasta que se hallan examinado cuidadosamente los problemas primarios del deudo, ya que si su evaluaci\u00f3n ha sido incompleta o si el apoyo se manifiesta muy r\u00e1pidamente esto puede impedir que el deudo explique sus problemas completamente o puede causar desconfianza e inseguridad. Como elemento clave del apoyo, la reaseguraci\u00f3n va orientada a indicar al deudo que su situaci\u00f3n no es tan desesperada ni tan mala como \u00e9l piensa (pues &#8220;hay cosas que pueden hacerse y que van hacerse a partir de ese momento en b\u00fasqueda de un alivio de su dolor&#8221;), pero siempre legitimizando conjuntamente sus sentimientos respecto a esa situaci\u00f3n. El recordar al deudo su comportamiento en ese momento de crisis, una vez recuperado y enfrentado posteriormente a una situaci\u00f3n semejante, es un recurso h\u00e1bil y extremadamente \u00fatil de apoyo al deudo.<br \/>\nE. Clarificaci\u00f3n<br \/>\nLa clarificaci\u00f3n no hace referencia a interpretaciones de lo que el deudo dice o expresa verbal o infraverbalmente, sino al procedimiento por el cual el asistente se asegura de que \u00e9l y el deudo est\u00e1n entendiendo lo mismo. Tiene el fin de estimular o planear decisiones al indicar alternativas y consecuencias sin dirigir al deudo a seguir un curso espec\u00edfico de acci\u00f3n; clarificar no es igual a agregar informaci\u00f3n.<br \/>\nF. Persuasi\u00f3n o reestructuraci\u00f3n cognoscitiva<br \/>\nEstrechamente ligado a la educaci\u00f3n, esta herramienta pretende modificar de una manera m\u00e1s sistem\u00e1tica actitudes o conceptos err\u00f3neos o maladaptativos por medio de razonamientos de tipo l\u00f3gico y racional; por ejemplo, ciertos niveles de depresi\u00f3n pueden deberse a metas muy elevadas o poco realistas en el deudo, y la clasificaci\u00f3n de tareas, animando al deudo a tomar peque\u00f1os pasos gradualmente, favorece el sentido de dominio y disminuye la impotencia y la frustraci\u00f3n mediada por objetivos no realistas en el deudo o en su familia. Debido al progresivo deterioro f\u00edsico del enfermo esta herramienta requiere una constante reevaluaci\u00f3n, adapt\u00e1ndola a las necesidades del deudo y, muy especialmente, sin olvidar que el propio deudo lleva una &#8220;contabilidad propia&#8221; de sus p\u00e9rdidas, adapt\u00e1ndose la mayor\u00eda de las veces redistribuyendo sus tareas de forma an\u00f3nima y encubierta.<br \/>\nG. Direcci\u00f3n<br \/>\nSon afirmaciones o actos que indican o exigen claramente lo que se debe hacer. En la atenci\u00f3n al deudo se emplean dos variedades de direcci\u00f3n: directa, por ejemplo respecto a la forma de aligerar la tensi\u00f3n interna (ventilaci\u00f3n), e indirecta, en cuanto a la familia, en forma de sugerencias en relaci\u00f3n a aspectos emocionales y conductuales de la vida diaria en general (p.ej., terapia del hombro-o\u00eddo-abrazo). La autoridad del asistente-experto en duelo s\u00f3lo deber\u00e1 emplearse cuando otras medidas menos potentes o incisivas hallan fracasado, o en caso de peligro inmediato a la vida del deudo, de otros a su alrededor o del sistema de apoyo psicosocial.<br \/>\nH. Educaci\u00f3n<br \/>\nEl ejemplo m\u00e1s claro de esta herramienta, que de hecho posee efectos terap\u00e9uticos, es cuando determinados s\u00edntomas (p.ej., presencia de un oleada de angustia aguda) est\u00e1n basados en concepciones err\u00f3neas (&#8220;infarto del coraz\u00f3n&#8221;, muerte inminente). La informaci\u00f3n que pueda impartir el asistente acerca de las oleadas de angustia aguda y de los otros s\u00edntomas\/fen\u00f3menos que se presentan durante la fase aguda del duelo pueden tener un gran valor desde el punto de vista terap\u00e9utico y profil\u00e1ctico. La educaci\u00f3n del deudo y de la familia es una de las herramientas de mayor utilidad en la pr\u00e1ctica asistencial, y cuyos beneficios dependen en parte del tiempo que el asistente dedique a su elaboraci\u00f3n.<br \/>\nI. Sugesti\u00f3n<br \/>\nSe refiere a expresiones o actitudes no verbales que de una u otra forma dan consejo, direcci\u00f3n sutil o gu\u00eda sin que el deudo se sienta obligado a realizar tal mandato. Hablarle a la familia acerca de los objetos personales del ser querido fallecido y de qu\u00e9 hacer con ellos, es una forma sutil de sugesti\u00f3n para lograr un alivio de la angustia asociada a ello.<br \/>\nJ. Estructuraci\u00f3n o Manipulaci\u00f3n Ambiental<br \/>\nInformaci\u00f3n relacionada con la redistribuci\u00f3n de roles y tareas, intervenci\u00f3n de personas significativas en la vida del deudo y b\u00fasqueda de recursos dirigidos al confort del deudo en crisis y bienestar de la familia son ejemplos de esta herramienta.<br \/>\nK. Confrontaci\u00f3n<br \/>\nPermite enfrentar al deudo con alg\u00fan elemento de su comportamiento que no est\u00e1 siendo expresado verbalmente sino en forma no verbal, y que en alg\u00fan momento puede adquirir caracter\u00edsticas maladaptativas; por ejemplo, la irritabilidad siempre presente y permisible hasta cierto nivel puede tener que ser confrontada para lograr un nivel m\u00e1s adaptativo a la p\u00e9rdida y a su proceso de recuperaci\u00f3n. Por otro lado, comentarios como &#8220;lo noto muy decepcionado cuando menciono&#8230;&#8221;, &#8220;parece ponerse m\u00e1s nervioso cuando me habla de&#8230;&#8221;, entre otros muchos, son formas de confrontaci\u00f3n que permiten explorar niveles infraverbales del \u00e1rea emocional del deudo.<br \/>\nL. Interpretaci\u00f3n<br \/>\nHerramienta que, aunque de menor uso que las anteriores, puede llegar a ser muy \u00fatil en la pr\u00e1ctica diaria con los deudos. As\u00ed, sentimientos de rabia o irritabilidad hacia alg\u00fan miembro de la familia, otras familias, los servicios de salud, hacia la medicina en general o hacia el mundo, la sociedad, dios y la vida, pueden, tras su interpretaci\u00f3n cuidadosa, lograr un mayor nivel de control y comprensi\u00f3n, tanto en el asistente como en el deudo.<\/p>\n<p>III. ABORDAJE (El Proceso de la Atenci\u00f3n)<br \/>\nEl abordaje de los &#8220;momentos cr\u00edticos&#8221; de estr\u00e9s agudo (por lo dem\u00e1s muy frecuentes en el entorno funerario, tanto in situ, en la propia empresa y salas de velaci\u00f3n, como telef\u00f3nico) es en gran medida de continencia, entendi\u00e9ndose \u00e9sta como a la serie de actos, expresiones y conductas dirigidas a &#8220;sujetar&#8221; o &#8220;contener&#8221; al sujeto ante una situaci\u00f3n creada, provey\u00e9ndole de un marco de referencia en donde pueda sentirse protegido, comprendido y atendido en sus temores y angustias.<\/p>\n<p>Para el manejo de estas situaciones se sugieren los siguientes pasos:<\/p>\n<p>(1) UBIQUE: Sit\u00fae a la persona en un lugar privado donde pueda dar expresi\u00f3n abierta a su dolor y si\u00e9ntese junto a ella; esta habitaci\u00f3n deber\u00e1 ser c\u00f3moda, segura, austera y desprovista de objetos peligrosos. En caso de no disponer de este recurso (habitaci\u00f3n),a\u00edslese un poco de las dem\u00e1s personas, si\u00e9ntese junto a ella y anime la expresi\u00f3n de los sentimientos\u00a0 dolorosos. El acompa\u00f1amiento deber\u00e1 ser tan largo como la persona as\u00ed lo exprese. Si la ayuda es por tel\u00e9fono, pregunte el lugar d\u00f3nde la persona se encuentra y las personas con quien se halla. En la medida de lo posible, intente siempre que est\u00e9 otro familiar presente.<br \/>\n(2) LEGITIMICE: Es importante reconocer que los consejos &#8220;no piense m\u00e1s en eso&#8221;, &#8220;no se preocupe&#8221; o &#8220;no llore&#8221;, son pueriles, ingenuos, imposibles de lograr y no ofrecen ning\u00fan apoyo al deudo; por el contrario, al legitimizar sus preocupaciones (al decirle que es normal lo que siente) le situamos en un contexto de normalidad, pudiendo incluso introducirle en un rango de respuestas normales que pueden a su vez servirle como base y antecedente para futuras reacciones similares en otras fases del duelo. M\u00e1s efectivo que asegurarle que todo ir\u00e1 bien es reafirmarle que nos ocuparemos de \u00e9l y que hemos tomado las medidas posibles en tal sentido. Habitualmente el deudo tiene la necesidad imperiosa de saber y comprobar que se le presta atenci\u00f3n, se le respeta y se toman medidas referentes a su situaci\u00f3n emocional.<br \/>\n(3) PROGRAME: Si es posible, deber\u00e1 decidirse conjuntamente un curso inmediato de acci\u00f3n, prioridades u objetivos a lograr (p.ej., control de la ansiedad y la angustia con medicamentos y\/o con t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n). Esto da al deudo una sensaci\u00f3n de dominio y confianza, reasegurando el abordaje de cada uno de los problemas que le angustian y le preocupan.<br \/>\n(4) ACLARE: Ante preguntas del deudo, es importante no apresurarse a responder; suele ser m\u00e1s \u00fatil intentar con repreguntas, decodificando en realidad que es lo que le inquieta. Generalmente las cosas son mucho m\u00e1s simples de lo que la pregunta aparenta y de lo que en nuestra imaginaci\u00f3n creamos; as\u00ed, es importante no agregar nuevos temas, sino s\u00f3lo contestar a los que est\u00e1 preguntando. Si usted no sabe la respuesta, sea sincero pero esperanzador (&#8220;buscaremos ayuda&#8221;).<br \/>\n(5) COMPROMETA: Considerar siempre a la familia como elemento de continencia es un aspecto fundamental de las intervenciones en crisis. Explique a la familia el proceso a seguir y la importancia de su colaboraci\u00f3n y compromiso en el control de la situaci\u00f3n actual. Si la ayuda es telef\u00f3nica, p\u00eddale al deudo que le pase a otro familiar cercano y expl\u00edquele lo que se va a realizar.<br \/>\n(6) BUSQUE: Lo que realmente importa de la atenci\u00f3n en crisis no es un profundo conocimiento y an\u00e1lisis de la estructura mental del deudo, sino una humana, somera, c\u00e1lida y cordial relaci\u00f3n asistentedeudo, adoptando una actitud de escuchar y comprender. Si no podemos aceptar hablar con \u00e9l de lo que es su problema, sea lo que sea, porque supera nuestras fuerzas o recursos, debemos ser conscientes de ello y buscar el apoyo necesario en esta situaciones que pueden parecernos inmanejables.<br \/>\n(7) CONSIDERE: En una situaci\u00f3n tan aguda como la del duelo, con frecuencia los pensamientos de suicidio suelen hacer presencia y generan una gran angustia en el entorno que rodea al deudo y en el propio asistente. Si los antecedentes personales del deudo son positivos para trastornos psiqui\u00e1tricos, deber\u00e1 hablarse con un familiar cercano y sugerirles ayuda profesional. En caso contrario, cuando no hay antecedentes, escuchar las quejas principales del deudo, jam\u00e1s juzgar ni criticar, y orientar al deudo hacia una actitud constructiva o positiva es una forma de apaciguar la situaci\u00f3n. En todo caso, no deje de sugerir ayuda profesional y\/o remitir a la unidad del duelo de la empresa.<br \/>\n(8) TRATAMIENTO: Las crisis de p\u00e1nico o su presunci\u00f3n deben ser abordados, en principio, desde un punto de vista farmacol\u00f3gico, es decir, con medicamentos, dada su capacidad para inducir conductas an\u00f3malas y perjudiciales para el deudo (disponer de un botiqu\u00edn de urgencias), por lo tanto, deber\u00e1 remitir a la unidad del duelo de la empresa y\/o a los servicios m\u00e9dicos del deudo (seguridad social, empresa promotora de salud).<br \/>\n(9) ASEG\u00daRE: Una vez finalizada esta primera intervenci\u00f3n, asegure al deudo la continuidad de la atenci\u00f3n y los servicios que la empresa pone a su disposici\u00f3n (literatura, conferencia, consulta personalizada, grupos de duelo, talleres especiales). El objetivo es que el deudo internalice la idea de la empresa y sus empleados como &#8220;acompa\u00f1antes de duelo&#8221; durante el per\u00edodo que el deudo y\/o su familia as\u00ed lo necesite.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n en crisis (Evaluaci\u00f3n Personal in situ o telef\u00f3nica) I. INTRODUCCI\u00d3N Un principio rector de nuestra actitud \u00e9tica es la consideraci\u00f3n de que el deudo es un individuo normal, sometido a una circunstancia profundamente perturbadora y estresante, y que responder\u00e1 a ella de acuerdo a su verdadera y espec\u00edfica historia personal y a su propia<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; PAUTAS GENERALES PARA EL MANEJO DEL ESTR\u00c9S AGUDO EN DUELO<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1338\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1338","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1338"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1338\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}