{"id":1334,"date":"2009-03-31T22:49:02","date_gmt":"2009-03-31T22:49:02","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1334"},"modified":"2009-03-31T22:49:02","modified_gmt":"2009-03-31T22:49:02","slug":"el-ni\u00d1o-y-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1334","title":{"rendered":"EL NI\u00d1O Y LA MUERTE"},"content":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 hacer cuando la muerte ocurre en la familia y tenemos ni\u00f1os peque\u00f1os.<br \/>\nAyudando a los ni\u00f1os a enfrentar la muerte de un ser querido.<\/p>\n<p>Aunque los adultos suelen tratar con franqueza los aspectos relacionados con la muerte y el duelo (su dolor, su tristeza, su angustia, la forma de expresar sus sentimientos), los ni\u00f1os, como grupo, suelen estar excluidos de tener que expresarse de una manera determinada (se les deja solos o se les evita, por todos los medios posibles, toda expresi\u00f3n de dolor).<\/p>\n<p>Com\u00fanmente se cree que los ni\u00f1os de nuestra cultura no sufren a penas disgustos (o se pretende que no tengan ninguno), y cuando sufren una p\u00e9rdida, se ofrece r\u00e1pidamente un sustituto (algo que se pretende sustituya al objeto perdido), neg\u00e1ndoles as\u00ed la posibilidad de apreciar los beneficios que obten\u00edan del objeto perdido y de la expresi\u00f3n, vivencia o afrontamiento de su dolor. El &#8220;sustituto&#8221; -ya no como &#8220;amortiguador&#8221; de su pena y dolor- se convierte en un &#8220;distractor&#8221; de la realidad que ha observado y que no le permiten considerar y analizar seg\u00fan sus propias posibilidades, pues ?hay que evitarles todo dolor?.<\/p>\n<p>Sabemos, por puro sentido com\u00fan y por experiencia, que cuando un ni\u00f1o hace una pregunta cualquiera, se suele referir a un suceso o a algo que ha observado; no obstante, cuando las preguntas se refieren a la muerte, en lugar de respuestas sencillas y sinceras, provoca una aprensi\u00f3n indebida en el adulto (se preocupan indebidamente) en lugar de la comprensi\u00f3n y el cari\u00f1o que otras preguntas habitualmente desencadenan; se olvida que la vida cotidiana -o la televisi\u00f3n y los modernos video juegos- le ofrecen repetidamente a los ni\u00f1os bastantes situaciones en las que experimentar sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida con diversos grados de aflicci\u00f3n; la muerte de una mascota suele ser un ejemplo cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>La forma en que el ni\u00f1o se adapta a la p\u00e9rdida de alg\u00fan objeto real o imaginario depende de muchos factores:<\/p>\n<p>(1) La edad del ni\u00f1o en el momento de la p\u00e9rdida;<br \/>\n(2) Caracter\u00edsticas del objeto perdido: si se trata del padre, de la madre, del hermano, de la mascota, del juguete, etc.;<br \/>\n(3) Relaci\u00f3n particular del ni\u00f1o con el objeto perdido (grado de apego o familiaridad con lo perdido);<br \/>\n(4) Las caracter\u00edsticas de la p\u00e9rdida (repentina, lenta o violenta);<br \/>\n(5) Sensibilidad y ayuda de los miembros supervivientes de la familia ante sus sentimientos y necesidades emocionales;<br \/>\n(6) Su propia experiencia de p\u00e9rdidas anteriores;<br \/>\n(7) Su herencia familiar, ense\u00f1anza religiosa y cultural;<br \/>\n(8) Actitud que ha adquirido (aprendido) a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n de la reacci\u00f3n de sus padres, otros adultos y compa\u00f1eros ante la muerte de otros (aprendizaje vicario).<\/p>\n<p>Por otra parte, cuando se produce una muerte en la familia se presenta un fen\u00f3meno muy com\u00fan (y en algunos sectores la norma): aquel en el cual los ni\u00f1os son extra\u00eddos del entorno familiar inmediato (se les lleva a otra parte para que ?no presencien el dolor y no se angustien?) mientras los adultos se dedican a sufrir su propia pena, prescindiendo de consolarlos.<\/p>\n<p>TIPOS DE P\u00c9RDIDAS EN LA INFANCIA<br \/>\nDesde la p\u00e9rdida de un diente en la infancia hasta la muerte de un padre, nos afligimos por lo que perdemos y deseamos que retorne, ya sea un juguete, una madre, una mascota o nuestra dignidad y respeto. Las p\u00e9rdidas en la infancia pueden caer en una de las siguientes categor\u00edas:<\/p>\n<p>1. Relacional<br \/>\n2. Ambiental<br \/>\n3. Habilidades y destrezas<br \/>\n4. P\u00e9rdida de futuro\/protecci\u00f3n del mundo de los adultos<br \/>\n5. Objetos externos<br \/>\n6. De si mismo<br \/>\n7. H\u00e1bitos<\/p>\n<p>P\u00e9rdida de Relaciones<br \/>\n1. Muerte del padre, abuelo, hermano, amigo, compa\u00f1ero de clase, mascota.<br \/>\n2. Ausencia del profesor, padre, hermano, amigo.<br \/>\n3. No disponibilidad del padre por alcoholismo, drogadicci\u00f3n, prisi\u00f3n o divorcio.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida de objetos externos<br \/>\n1. P\u00e9rdida del juguete u objeto favorito (cobija, oso de peluche).<br \/>\n2. P\u00e9rdida por robo o extrav\u00edo (diario, regalo especial).<br \/>\n3. Perder cosas de valor puede ser muy doloroso para un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por el ni\u00f1o?<br \/>\n1. Validar los sentimientos del ni\u00f1o por la p\u00e9rdida de su posesi\u00f3n personal, una compa\u00f1\u00eda verdaderamente importante.<br \/>\n2. Participar activamente en la b\u00fasqueda del objeto perdido.<br \/>\n3. Activamente utilizar un grupo de auto-ayuda.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida en el ambiente<br \/>\n1. Fuego, inundaciones, huracanes y otros desastres naturales.<br \/>\n2. Mudanzas, cambio de escuela, cambio de la estructura familiar.<br \/>\n3. Separaci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>La separaci\u00f3n de la familia puede ser un proceso doloroso para un ni\u00f1o peque\u00f1o.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por el ni\u00f1o?<\/p>\n<p>1. Preparar al ni\u00f1o para la separaci\u00f3n del padre. Si el padre se va una hora, un d\u00eda, una semana, indefinidamente o para siempre, el ni\u00f1o necesita conocer los hechos. La discusi\u00f3n abierta disminuye la ansiedad.<br \/>\n2. Si la separaci\u00f3n tiene una fecha definitiva, haga un calendario con el ni\u00f1o que le muestre cu\u00e1nto tiempo queda para la separaci\u00f3n, y d\u00e9jelo en su habitaci\u00f3n; as\u00ed el ni\u00f1o puede marcar los d\u00edas que van pasando.<br \/>\n3. Deje una foto del padre al lado de la cama del ni\u00f1o.<br \/>\n4. Use una grabadora para que el ni\u00f1o hable al padre o trabaje sus sentimientos respecto a la marcha del padre.<br \/>\n5. Deje el n\u00famero de tel\u00e9fono de otro adulto-cuidador que pueda apoyar al ni\u00f1o.<br \/>\n6. Informe al profesor de lo que ha pasado o pasar\u00e1 en la casa del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida de s\u00ed mismo<br \/>\n1. P\u00e9rdida de partes f\u00edsicas del cuerpo (un diente, un brazo, un ojo).<br \/>\n2. P\u00e9rdida de auto-estima; Abuso f\u00edsico, sexual, emocional o deprivacional.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas conductuales del duelo no siempre son pelea, llanto o expresiones exteriores; los ni\u00f1os pueden aislarse, se\u00f1alar o despersonalizar la vida para escapar de aspectos del duelo muy dolorosos que si no sienten o no hablan son la \u00fanica forma de sobrevivir.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por el ni\u00f1o?<br \/>\nCon los ni\u00f1os menores de 3 a\u00f1os el primer objetivo es satisfacer sus necesidades primarias, f\u00edsicas y de confort, que lo abracen, lo carguen y que le permitan regresiones apropiadas. Los adultos que abusan de los ni\u00f1os necesitan gu\u00eda en trabajar con su rabia para que est\u00e9 m\u00e1s libre y amen a sus hijos. Es importante que:<\/p>\n<p>1. Animarle a no auto-culparse.<br \/>\n2. Animarle a contar una y otra vez la historia.<br \/>\n3. Asegurar el total alivio del abuso.<br \/>\n4. Mantener la privacidad.<br \/>\n5. Controlar su rabia acerca del abuso.<br \/>\n6. Ofrecer protecci\u00f3n.<br \/>\n7. Recordar que algunas veces no hay signos visibles del abuso.<br \/>\n8. Reconocer sus malos sentimientos acerca del abuso.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida relacionada a habilidades y destrezas<br \/>\n1. Retrazarse en la escuela.<br \/>\n2. No ser escogido para el equipo de deportes.<br \/>\n3. Sobrepeso, trauma, enfermedad, incapacidad f\u00edsica.<br \/>\n4. Dislexia, D\u00e9ficit de atenci\u00f3n y otras diferencias del desarrollo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por los ni\u00f1os?<\/p>\n<p>1. Reconocer los hechos y su lugar en el colegio<br \/>\n2. Permitir al ni\u00f1o la oportunidad de discutir su retenci\u00f3n o p\u00e9rdida abiertamente.<br \/>\n3. Incorporar los pensamientos y sentimientos del ni\u00f1o en experiencias creativas de escritura y lenguaje.<br \/>\n4. Aceptar al ni\u00f1o donde ellos se encuentre acad\u00e9mica, atl\u00e9tica o f\u00edsicamente usando proyectos y tareas dise\u00f1adas a su nivel de confort. Ver el crecimiento como un progreso individual y no como una comparaci\u00f3n seg\u00fan est\u00e1ndares d\u00f3nde el ni\u00f1o deber\u00eda estar.<br \/>\n5. Crear un proyecto donde el ni\u00f1o pueda lucirse. Por ejemplo, debido a que el ni\u00f1o ha repetido el segundo grado y es el mayor de la clase, usar su mayor madurez de forma creativa (juegos, murales, proyectos de servicio).<br \/>\n6. Use cada oportunidad para estimular su auto-estima.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida relacionada a los h\u00e1bitos<br \/>\n1. Chuparse el dedo, comerse las u\u00f1as, enrollarse el pelo en los dedos.<br \/>\n2. Cambio de patrones alimentarios o rutinas diarias.<br \/>\n3. Empezar o terminar la escuela.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por los ni\u00f1os en caso de un accidente escolar?<\/p>\n<p>1. Mantener los ni\u00f1os juntos para discutir los sentimientos acerca de su experiencia traum\u00e1tica.<br \/>\n2. Permitirle a cada ni\u00f1o el tiempo y el espacio para contar su propia versi\u00f3n de la historia. Esto les ayudar\u00e1 ver d\u00f3nde necesitan apoyo y clarificaci\u00f3n.<br \/>\n3. Deje que cada ni\u00f1o marque en un diagrama d\u00f3nde se encontraba en el momento de los hechos y qu\u00e9 fue lo que vio.<br \/>\n4. Reconozca cualquier trauma que el ni\u00f1o sufri\u00f3.<br \/>\n5. Discuta los sentimientos de culpa que alg\u00fan ni\u00f1o pueda sentir si \u00e9ste no ha presentado ninguna herida f\u00edsica.<br \/>\n6. Identifique temores asociados a futuras actividades semejantes a la acaecida. Reasegure que se har\u00e1 todo lo posible por su seguridad.<br \/>\n7. Haga una reuni\u00f3n escolar y discuta lo sucedido. Anime la discusi\u00f3n y la realizaci\u00f3n de preguntas. Esto permitir\u00e1 a los ni\u00f1os que no estuvieron en el suceso responder a sus necesidades.<br \/>\n8. Informe a los padres de todos los ni\u00f1os en la escuela. Env\u00ede a casa algunos datos del suceso y c\u00f3mo manejarlo con los ni\u00f1os.<br \/>\n9. Escuche y responda con afecto, debido a que los ni\u00f1os a menudo se refieren a su asustadiza experiencia en sus conversaciones o juegos muchos meses despu\u00e9s de acaecido el suceso. Hacer esto es\u00a0 normal y saludable.<br \/>\n10. Reasegure al ni\u00f1o que fue un accidente, que est\u00e1n bien y que todo ir\u00e1 bien.<br \/>\n11. Construya una red de apoyo telef\u00f3nica para que los ni\u00f1os hablen unos con otros y compartan sus sentimientos.<br \/>\n12. Separe un espacio de tiempo durante el horario escolar para que los ni\u00f1os que compartieron el suceso puedan continuar compartiendo sus sentimientos.<\/p>\n<p>P\u00e9rdida de futuro\/protecci\u00f3n del mundo de los adultos<br \/>\n1. P\u00e9rdida del modelo de rol.<br \/>\n2. Miedo de la escuela como un lugar peligroso.<br \/>\n3. Falta de motivaci\u00f3n para el trabajo escolar.<br \/>\n4. Elecci\u00f3n de la violencia como una forma de solucionar los problemas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer por los ni\u00f1os?<br \/>\n1. Anime a la polic\u00eda, entrenadores, hermanos\/as mayores y ancianos a ser voluntarios como mentores\u00a0 y modelos de rol para los ni\u00f1os afligidos.<br \/>\n2. Fomente la conciencia del vecindario para crear programas de vigilancia para la protecci\u00f3n de los ni\u00f1os antes y despu\u00e9s del colegio.<br \/>\n3. Mantenga programas, reuniones y pol\u00edticas escolares en relaci\u00f3n con el comportamiento mat\u00f3n, la violencia y las armas en la escuela.<br \/>\n4. Los padres y el personal docente escolar pueden crear un espacio para que los ni\u00f1os hablen de sus temores y preocupaciones acerca de la violencia y el trauma que puede rodear sus vidas.<br \/>\n5. Facilite las reuniones de clase para que los ni\u00f1os puedan discutir con seguridad sus temores.<br \/>\n6. Utilice gu\u00edas dise\u00f1adas por sistemas escolares para trabajar con ni\u00f1os que han experimentado violencia, abuso, muerte y otros traumas.<\/p>\n<p>DESARROLLO DEL CONCEPTO DE MUERTE EN EL NI\u00d1O<br \/>\nQu\u00e9 entiende el ni\u00f1o por muerte seg\u00fan su edad<\/p>\n<p>A pesar de los estudios que se han realizado sobre el concepto infantil de la muerte, no hay una idea clara de las respuestas de un ni\u00f1o menor de 4 a\u00f1os; sin embargo, para los mayores de esta edad existen algunos conceptos de inter\u00e9s para aquellos que de alg\u00fan modo directo o indirecto se ven en la necesidad de tratar con la aflicci\u00f3n y el dolor de un ni\u00f1o. En este sentido, la edad del ni\u00f1o en el momento de la p\u00e9rdida es el factor m\u00e1s importante debido a que la edad determina su comprensi\u00f3n de la muerte.<\/p>\n<p>Entendiendo el complejo mundo del desarrollo del pensamiento del ni\u00f1o<\/p>\n<p>Primera infancia (0-6 a\u00f1os)<br \/>\nDurante el primer a\u00f1o de edad el ni\u00f1o est\u00e1 ocupado en distinguir entre \u00e9l mismo, el entorno que le rodea y la persona que lo atiende. Antes de 6 meses no es a\u00fan consciente de d\u00f3nde acaba \u00e9l y d\u00f3nde empieza el resto; entre los 6 y los 12 meses distingue entre su madre y el resto de las personas que le rodean, manifestando una extraordinaria ansiedad al ser separado de ella, o de la persona que habitualmente se ocupa de \u00e9l.<\/p>\n<p>De 0 a 10 meses: Los beb\u00e9s<br \/>\nReacciones comunes a la muerte: lo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nReaccionan con angustia ante la p\u00e9rdida de la principal persona que los cuidaba (usualmente la madre). Adem\u00e1s, es posible que capten el dolor de quienes les rodean cuando \u00e9ste toma forma de llantos, de cambios en el programa y en las rutinas, y de ruidos y est\u00edmulos adicionales en el ambiente del hogar. La ausencia de rostros sonrientes y de per\u00edodos de juegos, y el hecho de que ya no lo sostengan en brazos, puede tener un efecto acumulativo.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 hacer?<br \/>\nIntente mantener la misma rutina a la que el beb\u00e9 est\u00e1 acostumbrado; minimice los sonidos y los sucesos inusuales que ocurran cerca de \u00e9l (llantos, voces altas, gran cantidad de desconocidos), hasta que el ambiente familiar vuelva a ser, en la medida de lo posible, como era antes de que ocurriera la muerte.<\/p>\n<p>A partir del a\u00f1o estar\u00e1 muy ocupado explorando su entorno con su recientemente adquirida actividad motriz (caminar); un paso significativo en el desarrollo del conocimiento (de su pensamiento) es la consciencia de la permanencia de un objeto que est\u00e9 fuera de su campo visual (es decir, que aunque no lo vea, existe), que se produce al final del primer a\u00f1o; hasta que esto ocurra, los objetos que &#8220;no est\u00e1n a la vista&#8221;, no est\u00e1n en la mente. A partir de entonces, se verifica (se crea) una representaci\u00f3n o imagen mental del objeto captado en su campo visual (lo que puede ver); a los 24 meses dar\u00e1 sus primeros pasos en el proceso de separaci\u00f3n e individualizaci\u00f3n (de ser ?personita?), que no ser\u00e1 alcanzado hasta el final de la adolescencia.<\/p>\n<p>Antes de los 3 a\u00f1os: Los m\u00e1s peque\u00f1os<br \/>\nReacciones comunes a la muerte<br \/>\nLlanto, apegamiento (conducta aferrada, se ?pega? al cuidador), trastornos del sue\u00f1o y la alimentaci\u00f3n, conducta regresiva (se orina en la cama, se chupar dedo), juego o lenguaje muy repetitivo.<br \/>\nLo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nPoca comprensi\u00f3n de su causa o finalidad, reaccionan a la separaci\u00f3n, responden a los cambios en su mundo inmediato, curiosidad acerca de d\u00f3nde van las cosas (?si algo no est\u00e1 visible, no existe?), la muerte es igualada a inmovilidad.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir y hacer?<br \/>\na. Ofrezca explicaciones simples y en pocas palabras, y utilice elementos de la naturaleza en sus analog\u00edas. Relacione la informaci\u00f3n con el propio mundo del ni\u00f1o, en t\u00e9rminos del sentido y actividades de la vida diaria: comer, dormir, oler, escuchar, correr, hablar, cantar y re\u00edr. Espere preguntas repetidas una y otra vez, como si la informaci\u00f3n no se le hubiera dicho antes.<br \/>\nb. Reasegure al ni\u00f1o de que ellos ser\u00e1n cuidados y que los adultos estar\u00e1n siempre a su alrededor para cuidarlos hasta que ellos sean lo suficientemente mayores como para cuidar de ellos mismos. Mantenga las rutinas tanto como sea posible. Tranquil\u00edcelo y conf\u00f3rtelo en formas que sean familiares para \u00e9l (mecerlo, acariciarlo, cantarle, jugar). Mantenga l\u00edmites. Invol\u00facrelos en el juego. Use fotos y libros de cuentos para explicarle los conceptos que est\u00e9n a su nivel.<\/p>\n<p>Los juegos simb\u00f3licos (sus juegos de la vida diaria) permiten al pre-escolar de 3-6 a\u00f1os exhibir (mostrar) su activo mundo de fantas\u00eda interior; por otra parte, a esta edad se ocupa s\u00f3lo de su propio provecho. La actividad cognoscitiva del pre-escolar (su pensamiento y an\u00e1lisis del mismo) se caracteriza por su egocentrismo, pensamiento m\u00e1gico, animismo, artificialismo y participaci\u00f3n (pensamiento &#8220;operacional&#8221; seg\u00fan Piaget). Su comprensi\u00f3n del mundo se concibe desde una perspectiva bastante limitada: su propia experiencia.<\/p>\n<p>El egocentrismo se entiende como la impresi\u00f3n de que es \u00e9l el centro de todo lo que ocurre en el mundo; su lenguaje suele ser caracter\u00edstico de esta forma de pensamiento: repite muchas veces lo que ya ha sido establecido por otros y establece din\u00e1micos mon\u00f3logos no dirigidos a nadie, aun cuando se halle en presencia de otras personas. El pensamiento m\u00e1gico hace referencia a la idea que tiene el ni\u00f1o de que un suceso exterior cualquiera lo puede interpretar como resultado directo de sus deseos interiores, atribuy\u00e9ndose un poder que muchas veces le resulta aterrador. El animismo se refiere al aspecto del pensamiento que atribuye consciencia a cosas o sucesos naturales. El artificialismo se refiere a la idea que posee el ni\u00f1o de que todos los objetos est\u00e1n construidos con un prop\u00f3sito determinado y la participaci\u00f3n describe la idea de que todos los actos humanos y los procesos naturales interaccionan entre s\u00ed. El animismo, el artificialismo y la participaci\u00f3n son tres de los aspectos m\u00e1s importantes para el posterior desarrollo del concepto de muerte en el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Un aspecto fundamental y trascendental para las posteriores fases del desarrollo, y que describe otro aspecto del egocentrismo, es el mencionado pensamiento m\u00e1gico; el ni\u00f1o, como origen de toda actividad en su mundo, se siente responsable de las consecuencias de sus ideas y fantas\u00edas en el mundo, de manera que un suceso exterior cualquiera lo puede interpretar como resultado directo de sus deseos interiores, atribuy\u00e9ndose un poder que muchas veces le resulta aterrador; sus implicaciones en la construcci\u00f3n de un concepto de muerte, y en los sentimientos de culpa durante el duelo, son evidentes.<\/p>\n<p>Su vocabulario cuenta con la palabra &#8220;morir&#8221; (y sus variantes) a la edad de 2 a\u00f1os y medio, y &#8220;vivir&#8221; a los 3 a\u00f1os. El ni\u00f1o peque\u00f1o sabe que el perrito est\u00e1 vivo, no as\u00ed la silla. El pre-escolar posee ideas muy variadas en cuanto a lo que integra la vida, simult\u00e1neamente con lo que significa la muerte.<\/p>\n<p>De 3 a 5 a\u00f1os: Pre-escolares<br \/>\nReacciones comunes a la muerte<br \/>\nMiedo a la separaci\u00f3n de los padres y otros seres queridos. Aferramiento, rabietas y explosiones de irritabilidad. Comportamiento de lucha, llanto y aislamiento. Conducta regresiva (se orina en la cama, se chupar el dedo). Trastornos del sue\u00f1o (pesadillas, dificultad para dormir solo). Incremento en los temores usuales (oscuridad, monstruos). Pensamiento m\u00e1gico. Creer que la persona reaparecer\u00e1. Act\u00faa y habla como si la persona no estuviera enferma o todav\u00eda estuviera viva.<br \/>\nLo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nSe enfocan en detalles concretos. Personalizan la experiencia y creen que pueden haberla causado (?la muerte es un castigo por malas acciones o palabras?). Buscan el control de la situaci\u00f3n. Igualan la muerte con las cosas que est\u00e1n inm\u00f3viles y la vida con las cosas que se mueven. Incapacidad para manejar el tiempo y el concepto de finalidad. Creen que la muerte es reversible. Creen que la persona muerta conserva cualidades de las personas vivas.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir y hacer?<br \/>\na. Corrija la informaci\u00f3n err\u00f3nea y las fantas\u00edas. Sea honesto y claro en sus respuestas; use explicaciones simples a cerca de la causa del evento o muerte (?algunas personas hacen cosas peligrosas?, ?cuando la gente muere no podemos verlas m\u00e1s pero podemos mirar sus fotos y recordarlas?). Relacione experiencias similares con la actual. Haga claras distinciones entre la experiencia del ni\u00f1o y la del familiar fallecido. Use un vocabulario real para referirse a la muerte y evite eufemismos. Use t\u00e9rminos concretos para describir los lugares y las situaciones presentadas.<br \/>\nb. Ay\u00fadele a clasificar y rotular sus reacciones y sentimientos. Refuerce el hecho de que el ni\u00f1o no es culpable, que sus pensamientos, comportamientos o palabras no hacen que la gente se lastime o muera. Refuerce el hecho de que la muerte no es una forma de castigo. Acepte fluctuaciones en su humor. Acepte su conducta regresiva pero ay\u00fadele a recuperar el control. Proporci\u00f3nele l\u00edmites para conductas inapropiadas (?no puedes estar hasta las 10 de la noche despierto, acu\u00e9state hasta que te de sue\u00f1o?).<br \/>\nc. Establezca un cuidado consistente, seguro y estable. Permita la participaci\u00f3n y elecci\u00f3n del ni\u00f1o para asistir a las actividades del funeral y los servicios de recuerdo (memorial). Espere preguntas repetidas una y otra vez, como si la informaci\u00f3n no se le hubiera dicho antes. Espere que piensen que cuando alguien muere puede regresar. Cu\u00e9ntele historias y mu\u00e9strele fotos de la persona que muri\u00f3 para crear una conexi\u00f3n y solidificar los recuerdos. Busque y anime la expresi\u00f3n de sentimientos en el juego, pintura, gritar, romper o rayar papel, etc. Use otros recursos externos, tales como libros.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o menor de 6 a\u00f1os percibe la muerte como separaci\u00f3n de sus seres queridos, lo cual le resulta espantoso. No obstante, &#8220;cuando su madre le lee un cuento en el que Blanca Nieves espera al pr\u00edncipe que le devolver\u00e1 a la vida con un beso, cuando la televisi\u00f3n le muestra personajes que son golpeados, aplastados, reventados por explosiones, acribillados a balazos y ahogados muchas veces en cada episodio, cuando el &#8220;h\u00e9roe del oeste&#8221; que muere de un disparo aparece momentos despu\u00e9s en una propaganda, para \u00e9l el ?estar muerto? es una especie de continuidad de la vida, una simple merma de la vitalidad que puede ser interrumpida al igual que el sue\u00f1o, un fen\u00f3meno reversible. Su pensamiento m\u00e1gico confunde fantas\u00eda y realidad; el concepto temporal del &#8220;para siempre&#8221; no existe: piensa de una manera concreta, y los primeros pensamientos se dirigen hacia el acto del entierro.<\/p>\n<p>Si bien est\u00e1 bastante claro que el pre-escolar se entristece, tambi\u00e9n es cierto que no pueden tolerar tales sentimientos dolorosos durante largos per\u00edodos de tiempo, de forma que su aflicci\u00f3n es intensa y breve, a la vez que recurrente. Usualmente molestar\u00e1 a los padres durante la reuni\u00f3n familiar por la muerte de uno de sus miembros para salir alegre a la calle a jugar. Habitualmente las muestras de su aflicci\u00f3n se manifestar\u00e1n en su comportamiento jugando o con el dibujo.<\/p>\n<p>Concepto de muerte en el ni\u00f1o<br \/>\nMenor de 6 a\u00f1os<br \/>\nEl ni\u00f1o menor de 6 a\u00f1os percibe la muerte como separaci\u00f3n de sus seres queridos, lo cual le resulta espantoso. Para \u00e9l el ?estar muerto? es una especie de continuidad de la vida, una simple merma de la vitalidad que puede ser interrumpida al igual que el sue\u00f1o, un fen\u00f3meno reversible. Su pensamiento m\u00e1gico confunde fantas\u00eda y realidad; el concepto temporal del &#8220;para siempre&#8221; de la muerte no existe. Por otra parte, no pueden tolerar tales sentimientos dolorosos durante largos per\u00edodos de tiempo, de forma que su aflicci\u00f3n es intensa y breve, a la vez que recurrente.<\/p>\n<p>Entre los 5 y los 9 a\u00f1os m\u00e1s del 60% de los ni\u00f1os personifican a la muerte como a un ser con existencia propia, o la identifican con una persona muerta: la muerte es invisible pero acecha a escondidas en la noche, especialmente en las zonas donde hay cad\u00e1veres, como los cementerios.<\/p>\n<p>6 a 12 a\u00f1os<br \/>\nEl ni\u00f1o mayor de 6 a\u00f1os percibe la muerte como un ?castigo por malas acciones?; comienzan a aparecer las consecuencias de su educaci\u00f3n religiosa, social y familiar. Sin embargo, la etiolog\u00eda de la muerte no es consistente; sus respuestas van encaminadas a causas espec\u00edficas m\u00e1s que a procesos generales: flechas, pistolas, cuchilladas, explosiones, ataque al coraz\u00f3n, vejez, etc. Durante este per\u00edodo hay una aut\u00e9ntica curiosidad por ver lo que ocurre despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>Entendiendo el complejo mundo del desarrollo del pensamiento del ni\u00f1o<\/p>\n<p>Infancia media (6-12 a\u00f1os)<br \/>\nEl ni\u00f1o mayor de 6 a\u00f1os comienza a considerar al mundo y a interpretar sus experiencias desde un punto de vista exterior -el de los compa\u00f1eros del colegio, profesores, otros adultos, personajes de sus lecturas, etc. Su lenguaje es m\u00e1s comunicativo y menos egoc\u00e9ntrico; el pensamiento m\u00e1gico a\u00fan persiste pero es mayor su habilidad para percibir la realidad.<\/p>\n<p>Se trata de la etapa absolutista en su juicio moral (Piaget) en el que las reglas son sagradas e inmutables (p.ej., con sus juegos). Paralelamente a esta fase se da el realismo moral (Piaget) en el que el ni\u00f1o tiende a determinar la culpabilidad en funci\u00f3n de la cantidad de da\u00f1o infringido. Sin embargo, el ni\u00f1o comienza a considerar la intenci\u00f3n, hasta llegar al punto en que distingue entre rotura accidental o intencionada.<\/p>\n<p>La persistencia del pensamiento m\u00e1gico y del egocentrismo se refleja en la concepci\u00f3n de muerte como un castigo por malas acciones; comienzan a aparecer las consecuencias de su educaci\u00f3n religiosa, social y familiar. Sin embargo, la etiolog\u00eda de la muerte no es consistente; sus respuestas van encaminadas a causas espec\u00edficas m\u00e1s que a procesos generales: flechas, pistolas, cuchilladas, explosiones, ataque al coraz\u00f3n, vejez, etc.<\/p>\n<p>Durante este per\u00edodo hay una aut\u00e9ntica curiosidad por ver lo que ocurre despu\u00e9s de la muerte (p.ej., desenterramiento de la mascota para seguir el proceso de descomposici\u00f3n); parece mostrar un control de los detalles como un mecanismo muy efectivo de competencia con la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los 5 y los 9 a\u00f1os m\u00e1s del 60% personifican la muerte como un ser con existencia propia, o la identifican con una persona muerta: la muerte es invisible pero acecha a escondidas en la noche, especialmente en las zonas donde hay cad\u00e1veres, como los cementerios.<\/p>\n<p>De 6 a 9 a\u00f1os: Escolares tempranos<br \/>\nReacciones comunes a la muerte<br \/>\nRabia, pelea, comportamiento envalentado (de mat\u00f3n), negaci\u00f3n, irritabilidad, culpa, fluctuaciones en el humor; miedo a la separaci\u00f3n, a estar solo o a que recurran los hechos. Aislamiento, regresi\u00f3n, quejas f\u00edsicas (dolor de est\u00f3mago o de cabeza). Problemas escolares (ausentismo, dificultades acad\u00e9micas, dificultades de concentraci\u00f3n).<br \/>\nLo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nFascinaci\u00f3n por los detalles, aumenta su vocabulario y su compresi\u00f3n de los conceptos. Mayor comprensi\u00f3n respecto a la propia salud personal y seguridad. Personificaci\u00f3n de la muerte (cree en el ?hombre del saco?, en el ?chucho?). Relaci\u00f3n dispareja entre las emociones y su comprensi\u00f3n de la muerte. Pensamiento m\u00e1gico. Presencia del ?S\u00edndrome del ni\u00f1o perfecto? (el ni\u00f1o que previene o corrige la muerte) o del ?S\u00edndrome del ni\u00f1o malo? (ser malo como castigo por muertes pasadas y anticipaci\u00f3n de futuros castigos). Deseos de reunirse con el muerto.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir y hacer?<br \/>\na. Proporcione informaci\u00f3n clara y honesta, describiendo lo que usted sabe y, a\u00fan, admitiendo que no conoce la respuesta a ciertas preguntas. Describa c\u00f3mo sucedieron los hechos, con detalle, seg\u00fan \u00e9l los solicite; evite lo grotesco. Pregunte y conozca qu\u00e9 es lo que el ni\u00f1o piensa y sabe acerca de lo sucedido; no emita juicios sobre sus necesidades sin conocerlas. Sea muy concreto y, si es necesario o apropiado, use fotos o dibujos para explicar las cosas. Prepare\/anticipe al ni\u00f1o futuros cambios y hable acerca de lo que esto significa para el ni\u00f1o.<br \/>\nb. Prepara al ni\u00f1o para cambios en sus rutinas o en el funcionamiento de la casa y\u00a0 deje que el ni\u00f1o conozca los diferentes arreglos. Anime la comunicaci\u00f3n de sentimientos confusos y no placenteros. Valide y normalice sus reacciones y dificultades en la escuela, con los compa\u00f1eros y en la familia. Permita la repetici\u00f3n de preguntas y la b\u00fasqueda de respuestas. Sea sensible a los mensajes de culpa del ni\u00f1o y corrija mitos y concepciones err\u00f3neas. Monitoree los cambios en otras \u00e1reas de su vida (acad\u00e9mica, social, deporte, etc.).<br \/>\nc. Coopere con otros adultos de la red de apoyo al ni\u00f1o y que pueden ayudarle con los cambios en su vida (profesores, entrenadores, padres de un amigo, etc.). Anime su participaci\u00f3n en actividades relacionadas con los servicios conmemorativos de acuerdo a los deseos del ni\u00f1o y a su horario, y ent\u00e9rese de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo el ni\u00f1o quiere contribuir a la realizaci\u00f3n de \u00e9ste. D\u00e9le permiso para retirarse y volver a entrar en las reuniones familiares cuando as\u00ed lo necesite. Use carteleras para visualmente describir, predecir y planear los eventos normales.<br \/>\nd. Anime el compromiso en actividades recreativas familiares y sociales apropiadas a la edad. Anime la expresi\u00f3n de sentimientos (verbalmente, en el juego, con arte, o privadamente, con los padres o compa\u00f1eros). Ayude al ni\u00f1o a relacionarse con otros; discuta sus preferencias respecto al deseo de mantener sus pensamientos en privado; practique lo que dice cuando le explique la situaci\u00f3n. Use recursos externos para la explicaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y los sentimientos (p.ej., libros).<\/p>\n<p>En necesario que el ni\u00f1o adquiera cinco conceptos previos para poder comprender el abstracto concepto de muerte tal cual lo entendemos los adultos, ideas que no son por supuesto adquiridas todas de una vez:<\/p>\n<p>1. Criterio de No-Funcionalidad: cuando el cuerpo se muere ya no funciona m\u00e1s: no tiene dolor, fr\u00edo, hambre, no tiene que ir al ba\u00f1o, no tiene que respirar o comer, etc.<br \/>\n2. Es Permanente: es para siempre.<br \/>\n3. Es Inevitable: nadie puede evitarla.<br \/>\n4. Es Irreversible: no puede uno devolver o devolverse a la vida.<br \/>\n5. Es Universal: le sucede a todo lo que est\u00e1 vivo, nadie escapa de ella.<\/p>\n<p>De 9 a 12 a\u00f1os: Escolares tard\u00edos (pre-adolescentes)<br \/>\nReacciones comunes a la muerte<br \/>\nLlanto, nostalgia, agresividad, irritabilidad, comportamiento envalentado (de mat\u00f3n) o de payaso, resentimiento, tristeza, soledad, aislamiento, miedos, ansiedad, p\u00e1nico; supresi\u00f3n emocional, negaci\u00f3n, evitaci\u00f3n, culpa, verg\u00fcenza; trastornos del sue\u00f1o, preocupaciones acerca de su salud, quejas f\u00edsicas; problemas o declinar acad\u00e9mico, rechazo escolar, trastornos de memoria; pensamientos repetitivos o hablar persistente con los compa\u00f1eros, demanda exagerada de preocupaci\u00f3n y necesidad de ayuda.<br \/>\nLo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nComprensi\u00f3n madura de la muerte (es permanente, reversible, inevitable, universal y no funcional). Respuestas tipo adulto. Exagerados intentos por proteger\/ayudar a los cuidadores y miembros de la familia. Sentido de responsabilidad en los conflictos familiares y deseo de continuar con el compromiso social. Sensaci\u00f3n de ir de forma subterr\u00e1nea. Sentirse diferente a otros que no han experimentado una muerte.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir y hacer?<br \/>\na. Anime una discusi\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica acerca de la causa de la muerte e inv\u00edtele a hacer preguntas; permita que el ni\u00f1o exprese su relato personal de los hechos. Busque oportunidades para manejar sentimientos cuando el ni\u00f1o est\u00e9 listo o cuando una situaci\u00f3n diferente se origine; deje que el ni\u00f1o escoja su propio ritmo. Apoye y acepte la expresi\u00f3n de todo tipo de sentimientos. Eduque al ni\u00f1o acerca de las reacciones comunes (tristeza, soledad, dolor, rabia, etc.) y los riesgos involucrados al evitar los sentimientos dif\u00edciles.<br \/>\nb. Ofrezca o busque a otras personas o salidas que le ayuden a la expresi\u00f3n de sus emociones; recuerde algunos ni\u00f1os se siente inc\u00f3modos expresando emociones fuertes a sus padres por miedo a trastornarlos o lastimarlos. Discuta los cambios que ocurrir\u00e1n en la casa; p\u00eddale sugerencias cuando negocie nuevas formas de manejar la situaci\u00f3n; evite cambios innecesarios. Anime la discusi\u00f3n acerca de c\u00f3mo manejar nuevas responsabilidades. Preg\u00fantele al ni\u00f1o c\u00f3mo y qu\u00e9 quieren ellos decirle a otros respecto a lo sucedido (compa\u00f1eros, amigos, profesores).<br \/>\nc. Acepte la ayuda de otras personas. Anime y permita el compromiso en actividades externas. Anime la conmemoraci\u00f3n de la persona que muri\u00f3 de forma que sea para ellos personalmente significativo. Comparta aspecto de sus propias respuestas y formas de luchar.<\/p>\n<p>REACCIONES DEL NI\u00d1O: SU AFLICCI\u00d3N<br \/>\nLas reacciones de aflicci\u00f3n que presentan los ni\u00f1os son variables; usualmente incluyen:<\/p>\n<p>1. Tristeza, depresi\u00f3n.<br \/>\n2. Ansiedad (la ansiedad y la tensi\u00f3n interna pueden adoptar la forma de hiperactividad o de un comportamiento excesivamente activo, inquieto o agresivo).<br \/>\n3. Rabia.<br \/>\n4. Culpa.<br \/>\n5. Desorganizaci\u00f3n de su comportamiento que puede llegar incluso a la delincuencia.<br \/>\n6. Un sentido de vulnerabilidad e inseguridad personal, aislamiento.<br \/>\n7. Problemas conductuales y trastornos disciplinarios (en casa y en el colegio).<br \/>\n8. Trastornos del sue\u00f1o, de la atenci\u00f3n y de la concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n casi inmediata de un ni\u00f1o mayorcito cuando se entera de la muerte de un ser querido gira entorno a tres preguntas: \u00bfla caus\u00e9 yo?, \u00bfme puede ocurrir a m\u00ed, a pap\u00e1 o a mam\u00e1?, \u00bfqui\u00e9n cuidar\u00e1 de mi? Cualquier tipo de intervenci\u00f3n o ayuda por parte de un adulto debe tratar con estas tres preguntas, y explicarle al ni\u00f1o todo lo referente a la enfermedad para que pueda establecer las diferencias pertinentes entre \u00e9l y el difunto, y entre la causa real de muerte y la fantaseada (recordemos que el pensamiento m\u00e1gico hace pensar al ni\u00f1o que \u00e9l pudo tener algo que ver con la muerte de su ser querido; por tanto, deber\u00e1 investigarse siempre cualquier idea de responsabilidad que el ni\u00f1o tenga y aclar\u00e1rsela).<\/p>\n<p>A menudo los ni\u00f1os muy peque\u00f1os no presentan reacciones graves inmediatas a la muerte, aunque se haya verificado o presentado la correspondiente aflicci\u00f3n (sentimientos anteriormente descritos). Si este comportamiento persiste varias semanas (m\u00e1s de 4), deber\u00e1 buscarse consejo profesional para ayudar eficazmente al ni\u00f1o; por otra parte, si el ni\u00f1o es incapaz de dominar la experiencia traumatizante de la muerte (le es muy doloroso), puede quedarse fijo o estancado en el nivel de desarrollo que pose\u00eda cuando aquella se produjo (es decir, el ni\u00f1o deja de crecer psicol\u00f3gicamente hablando y se comporta como un ni\u00f1o m\u00e1s peque\u00f1o que para su edad correspondiente). Esto habitualmente sucede cuando las fantas\u00edas infantiles y el pensamiento m\u00e1gico no son corregidos por experiencias pertenecientes a la realidad (cuando se deja sin aclarar su responsabilidad y la causa de la muerte, permitiendo que el pensamiento m\u00e1gico act\u00fae sin un adulto que se lo corrija). En tales casos es imprescindible la intervenci\u00f3n profesional. Los ni\u00f1os, como los adultos, experimentar\u00e1n la p\u00e9rdida de nuevo en d\u00edas especiales (reacciones de aniversario en fechas especiales).<\/p>\n<p>Reacciones ante la muerte de un hermano<br \/>\nLas reacciones de los ni\u00f1os ante la muerte de un hermano pueden variar desde ninguna respuesta aparente hasta la presencia de pesadillas, agresiones y problemas som\u00e1ticos (molestias o dolores en el cuerpo); los ni\u00f1os expresan una gran variedad de sentimientos y reacciones aun cuando se mostrasen previamente bien adaptados a la enfermedad de sus hermanos.<\/p>\n<p>Entre las molestias, quejas o comportamientos que pueden presentar, est\u00e1n:<\/p>\n<p>(1) Enuresis (se orina en la cama), que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(2) Jaquecas (dolor de cabeza), que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(3) Deficiente rendimiento escolar, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(4) Fobia escolar (no quieren ir al colegio), que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(5) Depresi\u00f3n, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(6) Ansiedad grave, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(7) Diversas quejas som\u00e1ticas (dolores, molestias), que aparecen de primera vez o empeoran si antes exist\u00edan.<br \/>\n(8) Preocupaci\u00f3n por la responsabilidad de la muerte del hermano, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(9) Temor de que ellos mismos morir\u00e1n, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(10) Resentimiento hacia los padres por pasar mucho tiempo con el hermano enfermo.<br \/>\n(11) Enojo con sus padres por dejarle morir, que aparece de primera vez o empeora si antes exist\u00eda.<br \/>\n(12) Preocupaciones con fantas\u00edas acerca de la muerte, que aparecen de primera vez o empeoran si antes exist\u00edan.<\/p>\n<p>Cada una de estas molestias, quejas o comportamientos deber\u00e1n se tratados (analizados con el ni\u00f1o o con la ayuda de un profesional en duelo) individualmente y paso a paso.<\/p>\n<p>Un investigador americano describe la situaci\u00f3n cl\u00ednica del hermano superviviente de forma muy comprensiva y resumida con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>?La ni\u00f1a de 4 a\u00f1os, hermana de un ni\u00f1o leuc\u00e9mico, responder\u00e1 a la muerte de \u00e9ste con muchas emociones distintas, que pueden ir desde la tristeza al j\u00fabilo. El alivio al recobrar la actividad familiar normal, abandonando el centro m\u00e9dico y volviendo a casa, y el placer que experimenta ante la mayor atenci\u00f3n que se le presta, pueden hacerse evidentes. Puede tener temores y, consecuentemente, sentimientos de culpa por todas las veces que posiblemente deseara la muerte de su hermano a causa de un favoritismo de los padres, real o imaginario, los d\u00edas que se libr\u00f3 de la escuela o los tratos especiales de que fue objeto en el hospital. Si los padres no han preparado el duelo por anticipado (aflicci\u00f3n anticipatoria), el ni\u00f1o superviviente puede experimentar no s\u00f3lo la p\u00e9rdida de un compa\u00f1ero de juegos sino tambi\u00e9n la atenci\u00f3n de sus padres. La pena de los padres puede ser interpretada como disgusto por sus pensamientos anteriores?.<\/p>\n<p>El c\u00e1ncer es la principal causa de muerte en la infancia en los pa\u00edses desarrollados despu\u00e9s de los accidentes; esta sola circunstancia puede implicar dos consecuencias importantes para el duelo del hermano superviviente:<\/p>\n<p>1. En primer lugar est\u00e1 lo relacionado con la aflicci\u00f3n anticipatoria (duelo o dolor previo, anticipado como una forma de prepararse para la muerte y el dolor real); las visitas al hermano enfermo suelen ser muy \u00fatiles mientras pueda ocurrir una interacci\u00f3n significativa y siempre y cuando el ni\u00f1o lo desee; esto les ayuda a reducir el potencial de culpa irracional (de que ellos han sido los culpables). Por otra parte, el resultado del duelo puede verse favorecido cuando la familia comparte el cuidado terminal, incluyendo a los hermanos.<br \/>\n2. En segundo lugar, y debido a que el ni\u00f1o enfermo puede permanecer la mayor parte de su enfermedad en el domicilio, incluso durante las fases terminales de la enfermedad, el impacto sobre el hermano superviviente puede ser mayor.<\/p>\n<p>Los esfuerzos del ni\u00f1o superviviente por tratar de remplazar al hermano muerto, disminuyendo as\u00ed el dolor de los padres -que, por otra parte, pueden estar afligidos a tal punto que el ni\u00f1o superviviente reciba poca atenci\u00f3n-, es un fen\u00f3meno habitual; otras veces, los padres responden de forma sobreprotectora sobre la salud de este.<\/p>\n<p>En aquellas familias cerradas y r\u00edgidas, con relaciones en extremo intrincadas, que no permiten la m\u00e1s m\u00ednima intervenci\u00f3n de otros, la aflicci\u00f3n del ni\u00f1o puede verse complicada; los padres pertenecientes a una familia de este tipo tienden a reaccionar excesivamente ante cualquier signo de manifestaci\u00f3n emocional aflictiva de alguno de sus hijos, de modo que una discusi\u00f3n habitual y carente de importancia entre hermanos puede interpretarse como un conflicto significativo relacionado con la muerte del hermano, o una pregunta inocente del ni\u00f1o provoca una explicaci\u00f3n minuciosa y detallada que le producir\u00e1 m\u00e1s ansiedad de la necesaria. Similarmente, en estas familias los ni\u00f1os son m\u00e1s propensos a asumir los problemas de otros, consider\u00e1ndose tal vez responsables de la enfermedad y muerte de su hermano.<\/p>\n<p>Intervenciones precoces y preventivas con el ni\u00f1o superviviente (consejo profesional), s\u00f3lo o con otros miembros de la familia, puede producir un resultado m\u00e1s apropiado del duelo, evitando o disminuyendo as\u00ed dificultades y conflictos futuros.<\/p>\n<p>DUELO EN EL ADOLESCENTE<br \/>\nDebido a la mayor madurez de su personalidad, los adolescentes pueden enfrentar en mejores condiciones las consecuencias de la muerte. A diferencia de los ni\u00f1os, no dependen por completo de sus padres para desarrollarse; no obstante, si pierden a uno de estos pueden presentar problemas muy peculiares a causa de la etapa del desarrollo en que se encuentran.<\/p>\n<p>Las ocupaciones predominantes en la adolescencia son librarse de la estrecha dependencia a los padres, dirigiendo sus emociones hacia otros individuos y adultos ajenos a la familia, y lograr una identidad consistente (una personalidad propia).<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de uno de los padres o hermanos no conduce, sin embargo, necesariamente a reacciones patol\u00f3gicas. Las consecuencias del fallecimiento en su desarrollo emocional dependen del nivel de desarrollo que halla alcanzado, la calidad de sus relaciones personales y el grado de madurez que posea antes de la muerte.<\/p>\n<p>Si bien en esta etapa la actitud del adolescente es muchas veces marcadamente hostil hacia los padres, existe siempre la opci\u00f3n de regresar a su cuidado como un ni\u00f1o, como en \u00e9pocas anteriores. Como un elemento primordial y normal de su proceso de crecimiento existe un inter\u00e9s peculiar por la inmortalidad y temas afines, inter\u00e9s que le puede servir para defenderse del horror de la muerte, evitar la tristeza y perpetuar la fantas\u00eda de la reuni\u00f3n en un plano f\u00edsico con la persona perdida; si el concepto de vida eterna es utilizado desde una perspectiva negativa, una muerte significativa puede provocar sentimientos suicidas. Por otra parte, si el adolescente es incapaz de diferenciarse del difunto (de separarse de este, de diferenciar sus personalidad, de cortar el lazo), puede interferirse el logro de una identidad consistente (de una personalidad propia). En ambas situaciones es recomendable el consejo profesional.<\/p>\n<p>Aunque la p\u00e9rdida en s\u00ed no es patog\u00e9nica (no es, de hecho, peligrosa para su desarrollo), puede constituir el n\u00facleo o la base en torno a la cual se agrupen elementos patol\u00f3gicos de conflictos anteriores o futuros (es decir, puede ser el disparador de una personalidad complicada en la vida adulta).<\/p>\n<p>De 13 a 18 a\u00f1os: Adolescentes<br \/>\nReacciones comunes a la muerte<br \/>\nEntumecimiento, re-experimentaci\u00f3n del hecho, evitaci\u00f3n de sentimientos, resentimiento, p\u00e9rdida de confianza, culpa, verg\u00fcenza, depresi\u00f3n, pensamientos suicidas, distanciamiento, aislamiento, ansiedad, p\u00e1nico, disociaci\u00f3n, oscilaciones del humor, irritabilidad, rabia, auto-implicaci\u00f3n, exagerada euforia, ?acting out? (involucrarse en actividades de riesgo, antisociales o ilegales), abuso de sustancias; miedo a eventos similares, a la enfermedad, muerte o el futuro; trastornos el apetito y del sue\u00f1o, quejas o cambios f\u00edsicos, declinar acad\u00e9mico, rechazo escolar.<br \/>\nLo que ellos saben y sienten acerca de la muerte<br \/>\nReacci\u00f3n de duelo tipo adulto, presi\u00f3n para ser responsable e involucrarse en un comportamiento de adulto y\/o resentimiento o enojo por ello, temor de expresar emociones fuertes, ansiedad por sentirse abrumado o en situaci\u00f3n embarazosa, cambios en su sentido de identidad y prop\u00f3sito en la vida, pensamientos acerca del futuro (mortalidad personal, eventos importantes sin el ser querido, etc.).<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir y hacer?<br \/>\na. Involucre al adolescente en las actividades familiares relacionadas a la muerte, pero tenga precauci\u00f3n cuando pida su participaci\u00f3n por un largo per\u00edodo de tiempo. Resista el esperar o asignar responsabilidades de adulto. Discuta los cambios en la familia y trabajen juntos para encontrar soluciones. Tenga precauci\u00f3n acerca de cualquier cambio que el adolescente pueda querer hacer durante el trauma o inmediatamente despu\u00e9s de una muerte. Considere c\u00f3mo el evento o la muerte pueden estar influenciando la conducta usualmente dif\u00edcil del adolescente y man\u00e9jela directamente.<br \/>\nb. Eduque al adolescente acerca del duelo y de los riesgos potenciales de la conducta ?acting out?. Sea sensible a sus mensajes respecto a actividades de riesgo o ilegales. Espere variabilidad del humor y de la conducta. Espere la tendencia reactiva a llegar a ser excesivamente cercano o, por el contrario, extremadamente distante. Anime al adolescente a confiar en alguien fuera de la familia. Permita el desarrollo de las conductas normales de independencia. Mantenga l\u00edmites, consistencia y un sentido de estabilidad. Sea razonable con las reglas y con las expectativas conductuales y acad\u00e9micas.<\/p>\n<p>La actitud ambivalente (de amor y odio) con que los adolescentes se relacionan normalmente con los adultos debe ser tenida en cuenta cuando se analicen sus reacciones ante la muerte de uno de sus padres; ciertamente una cosa es intentar ser independiente cuando se sabe que ambos padres siguen estando disponibles y otra muy distinta intentarlo cuando la muerte arrebata a uno de estos en pleno proceso de emancipaci\u00f3n. Con frecuencia, el adolescente afligido por la perdida de un ser querido habla incesantemente de las cualidades del fallecido, olvidando las caracter\u00edsticas que tan solo unos meses antes constitu\u00edan la base para una cr\u00edtica intensa. La idealizaci\u00f3n (&#8220;era un santo&#8221;) se produce incluso en familias en las que el adulto fallecido era, en verdad, un padre inoperante (un padre que no ejerc\u00eda ning\u00fan papel activo en la crianza de los hijos).<\/p>\n<p>Durante el duelo, los adolescentes suelen consultar al m\u00e9dico por un dolor, una erupci\u00f3n o cualquier otra molestia (cosa que antes no sol\u00edan hacer; si lo hac\u00edan, entonces es posible que lo hagan con m\u00e1s frecuencia); si bien, lo que generalmente suelen estar buscando es que se les tranquilice acerca de su salud, y quiz\u00e1s una sustituci\u00f3n del padre desaparecido (representada por el profesional de la salud). Pueden presentarse tambi\u00e9n, como en el adulto, empeoramiento de enfermedades previas.<\/p>\n<p>El adolescente tambi\u00e9n necesita bastante apoyo emocional y la oportunidad de expresar verbalmente sus preocupaciones de forma que las falsas interpretaciones en relaci\u00f3n con la muerte puedan ser aclaradas (necesita expresar su dolor y sus inquietudes respecto a la muerte).<\/p>\n<p>EL DUELO COMPLICADO<br \/>\nVariaciones de la respuesta normal a la p\u00e9rdida de un ser querido<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta las variables anteriormente se\u00f1aladas, y el hecho de que la educaci\u00f3n de los adultos en c\u00f3mo manejar este dif\u00edcil asunto ha sido casi nula o inexistente, la adaptaci\u00f3n de los ni\u00f1os a la p\u00e9rdida de sus seres queridos puede ser inadecuada en un gran n\u00famero de casos; estas respuestas inadecuadas (duelo complicado) pueden continuar por a\u00f1os e interferir con su adaptaci\u00f3n social y escolar y\/o asociarse a problemas psiqui\u00e1tricos en la vida adulta. Por otra parte, el proceso de adaptaci\u00f3n a la p\u00e9rdida puede verse retrasado si el ni\u00f1o se ve obligado, adem\u00e1s, a defenderse de otros cambios en su vida cotidiana (crisis concurrentes) secundarios a la muerte: cambio de domicilio, ciudad, colegio, amistades, etc.<\/p>\n<p>La muerte de la madre es un factor que puede complicar a\u00fan m\u00e1s su situaci\u00f3n y retrasar el proceso de cicatrizaci\u00f3n del duelo. No obstante, la calidad de la relaci\u00f3n con el cuidador sustituto del ni\u00f1o es el factor m\u00e1s significativo en determinar el resultado del duelo, incluso m\u00e1s que la misma p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>Duelo en caso de muerte por suicidio<br \/>\nSe trata de uno de los factores de riesgo m\u00e1s reconocidos de duelo complicado en los ni\u00f1os, adolescentes e incluso en adultos. Uno de los aspectos m\u00e1s dif\u00edciles es decidir el momento adecuado para hablarle a un ni\u00f1o sobre el suicidio paterno.<\/p>\n<p>El mejor momento para hacerlo es en el de la muerte misma, antes de que los conflictos e inquietudes hayan adoptado la forma de s\u00edntomas o problemas de comportamiento y antes de que otros ni\u00f1os lo comenten. Los ni\u00f1os comprenden mejor el asesinato que el suicidio, porque conocen y est\u00e1n familiarizados con sus sentimientos agresivos. Si el padre superviviente opta por mantener el secreto o deformar la realidad de los hechos, el ni\u00f1o se dar\u00e1 cuenta de que &#8220;hay algo&#8221; que se le oculta o es incongruente con la realidad que aprecia, lo cual levantar\u00e1 una barrera en la comunicaci\u00f3n entre padre e hijo, precisamente en un momento en que el ni\u00f1o necesita expresar sus ambivalentes y conflictivas emociones (recordemos el pensamiento m\u00e1gico del ni\u00f1o).<\/p>\n<p>Muchos ni\u00f1os creen que determinados incidentes inmediatamente anteriores al suicidio -sobre todo quejas de sus padres por su mala conducta, no hacer lo que se les dijo que hicieran, hacer mucho ruido, ser desordenados, etc.- son la causa directa del suicidio.<\/p>\n<p>Cuatro aspectos de car\u00e1cter general -relacionados al suicidio- permiten estudiar las consideraciones comunes y generales de las reacciones de los ni\u00f1os al suicidio paterno:<\/p>\n<p>(1) Cada suicidio posee caracter\u00edsticas \u00fanicas;<br \/>\n(2) Las circunstancias familiares en que se presenta el suicidio son \u00fanicas;<br \/>\n(3) La estructura de la personalidad del ni\u00f1o y su nivel de desarrollo alcanzado en el momento del suicidio hacen que la reacci\u00f3n sea absolutamente individualizada en cada caso;<br \/>\n(4) En muchos casos, antes del suicidio, ya exist\u00edan problemas de desarrollo en los ni\u00f1os;<br \/>\n(5) A los ni\u00f1os se les suele involucrar en algunos aspectos del acto mismo del suicidio (ver m\u00e1s adelante).<\/p>\n<p>El sentimiento dominante en el ni\u00f1o, originado por el suicidio de uno de sus padres, es el de culpabilidad; su origen es diverso:<\/p>\n<p>a. Dado que la forma de pensar de los ni\u00f1os es eminentemente concreta (piensan en los hechos en s\u00ed) y caracterizada por un concepto deformado de la causa\u00a0 (el pensamiento m\u00e1gico hace que se imaginen m\u00faltiples causas), egocentrismo (tienen la impresi\u00f3n de que son el centro de todo lo que ocurre en el mundo) y pensamiento m\u00e1gico al interpretar lo que ven y viven, muchos ni\u00f1os creen que determinados incidentes inmediatamente anteriores al suicidio -sobre todo quejas de sus padres por su mala conducta, no hacer lo que se les dijo que hicieran, hacer mucho ruido, ser desordenados, etc.- son la causa directa del suicidio.<br \/>\nb. En muchos casos el padre deprimido ha hecho sentirse culpables y parcialmente responsables de su desesperaci\u00f3n a los miembros de la familia, por lo que \u00e9stos se sienten a\u00fan m\u00e1s culpables al producirse el suicidio.<br \/>\nc. Dadas las caracter\u00edsticas de los trastornos que habitualmente se asocian a los actos de suicidio, muchas veces se suele advertir reiteradamente al ni\u00f1o de que tenga cuidado de no indisponer o preocupar a uno de ellos, con lo cual se deposita la responsabilidad del bienestar psicol\u00f3gico del padre sobre el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Por otra parte, el sentimiento de culpabilidad del ni\u00f1o se suele concentrar tambi\u00e9n en el propio acto de suicidio (ni\u00f1os mayorcitos), expres\u00e1ndose en preguntas como:)c\u00f3mo pudo o c\u00f3mo debi\u00f3 evitarlo? Este sentimiento de culpa es intenso y agobiante, y sus efectos son claramente visibles en el ni\u00f1o: declaraciones insistentes y directas de culpabilidad y autoreproche, depresi\u00f3n, comportamiento provocador de irritaci\u00f3n en otros, autocastigo, conductas obsesivas (repetitivas), pensamientos cargados de culpabilidad y a veces esfuerzos desesperados para defenderse demostrando que es absolutamente bueno, que no hace da\u00f1o a nadie y que no es malo ni peligroso.<\/p>\n<p>Las implicaciones del suicidio paterno sobre los ni\u00f1os, y sus graves consecuencias a largo plazo sobre su desarrollo ps\u00edquico, exigen una cuidadosa y continuada vigilancia a todo lo largo del duelo por personal especializado.<\/p>\n<p>FACILITANDO EL DUELO NORMAL EN LA INFANCIA<br \/>\nPara ayudar efectivamente al ni\u00f1o a enfrentar saludablemente la muerte de un ser querido es absolutamente imprescindible conocer adecuadamente su proceso normal de aflicci\u00f3n, sus atributos especiales, la concepci\u00f3n de muerte que se corresponde con su edad y desarrollo psicol\u00f3gico, los factores de riesgo y el proceso general para facilitar su enfrentamiento; este proceso debe estar siempre acompa\u00f1ado de un lenguaje sencillo y apropiado a la edad del ni\u00f1o, evitando explicaciones complicadas o que estimulen sus fantas\u00edas y concepciones equivocadas de la muerte, facilitando en la medida de lo posible su participaci\u00f3n, siempre y cuando \u00e9ste quiera, en la pena familiar y en los ritos asociados.<\/p>\n<p>Los adultos que quieren consolar a un ni\u00f1o que ha perdido un ser querido deben ser conscientes de la responsabilidad a que se atienen con todo lo que digan o hagan; deben respetar sus sentimientos y la necesidad de expresar su tristeza.<\/p>\n<p>Acerca de la muerte<br \/>\nLas decisiones acerca de informar al ni\u00f1o de la muerte de un ser querido deben estar acorde (coincidir) con las creencias, religi\u00f3n y cultura de la familia, as\u00ed como con su edad y comprensi\u00f3n. Cuando los adultos respondan a sus preguntas, lo importante es que no digan cosas que ellos mismos no aceptan o creen, pues el ni\u00f1o acabar\u00e1 descubriendo las mentiras y discrepancias y se pondr\u00e1 en peligro la relaci\u00f3n por culpa de la desconfianza generada. Debe evitarse mantener la muerte en secreto mientras el ni\u00f1o aprecie la tristeza y el comportamiento alterado de los adultos en el hogar ya que esta situaci\u00f3n s\u00f3lo aumentar\u00eda sus fantas\u00edas y pensamiento m\u00e1gico.<\/p>\n<p>Una vez que se ha comentado el asunto y se ha iniciado una comunicaci\u00f3n sincera con \u00e9l, el ni\u00f1o aprender\u00e1 que es bueno preguntar, que le servir\u00e1 para suprimir falsas fantas\u00edas y malas interpretaciones que \u00e9l ten\u00eda en su imaginaci\u00f3n, y que le es \u00fatil para comprender la realidad de lo que le est\u00e1 pasando a \u00e9l y a su familia.<\/p>\n<p>Algunos ni\u00f1os pueden asociar el sexo de su padre fallecido con la posibilidad de su propia muerte si ellos son del mismo sexo; cuando su sexo coincida con el del difunto, necesitar\u00e1 especialmente diferenciarse de este: una explicaci\u00f3n sencilla de la muerte con respecto a la enfermedad y reasegurarles acerca de que su seguridad es apropiada, d\u00e1ndoles respuestas cuando ellas se originen, es la conducta m\u00e1s adecuada.<\/p>\n<p>Aceptar y comprender que los ni\u00f1os se entristecen (que necesitan entristecerse por el ser querido perdido) y ayudarles a manifestarse de una forma que puedan liberar su angustia y dolor de forma positiva, ya desde este primer momento se establecen las bases de un proceso de acercamiento a la muerte compartido con sus otros seres queridos. Nunca deber\u00e1 permitirse que piensen que se les castiga por la muerte que se ha producido, aunque esto pueda llegar a ser muy dif\u00edcil si los adultos que est\u00e1n junto a ellos experimentan los mismos sentimientos y tienen graves dificultades para resolverlos en su propio caso, abandonando as\u00ed a los ni\u00f1os en su mundo de fantas\u00edas y pensamientos cargados de culpabilidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, la tristeza inicial que el ni\u00f1o manifiesta puede ser sustituida s\u00fabitamente por el comportamiento alegre y habitual. La gran mayor\u00eda de los ni\u00f1os, si est\u00e1n atendidos por un adulto que les entiende, terminar\u00e1n tarde o temprano por discutir y manifestar su tristeza.<\/p>\n<p>Es importante la selecci\u00f3n de palabras y el tipo de historia a utilizar cuando se le pretende explicar al ni\u00f1o lo que sucede despu\u00e9s de la muerte. Si en su discusi\u00f3n se reflejan con sinceridad las creencias y filosof\u00edas propias de la familia, lo apropiado es presentarle la idea en t\u00e9rminos directos, tal y como estas creencias y filosof\u00edas as\u00ed lo consideran, sin olvidar que el concepto de existencia despu\u00e9s de la muerte es dif\u00edcil de entender para un ni\u00f1o hasta la segunda d\u00e9cada de su vida.<\/p>\n<p>1. Dios bajando a llevarse a la persona al cielo: Las historias o explicaciones que hacen referencia a &#8220;Dios bajando a llevarse a la persona al cielo&#8221;, ?Es una visita de Dios?, ?Dios necesitaba a su pap\u00e1?,\u00a0 ?Dios se lo llev\u00f3 por que era un angelito muy bueno?, ?Son cosas de Dios? y otros parecidos, no son del todo convenientes; esto tal vez pueda consolar a los adultos, pero les sirve a los ni\u00f1os de muy poca ayuda, incluso les puede aterrorizar al pensar que en un momento dado tambi\u00e9n Dios puede llev\u00e1rselos y separarles de sus seres queridos, pues ellos lo que quieren es que la persona amada regrese inmediatamente; de esta forma, pueden temer asistir a la iglesia (?la casa de Dios?) pues ?all\u00ed est\u00e1 un Se\u00f1or que se lleva a las personas que el ni\u00f1o quiere?, o adquirir conductas malas o aberrantes por que ?Dios se lleva a los ni\u00f1os buenos y \u00e9l no quiere que Dios se lo lleve y lo separen de su pap\u00e1 y su mam\u00e1?. Tales explicaciones probablemente s\u00f3lo estimulen la desconfianza y el odio hacia un Dios que arrebata a las personas que \u00e9l quiere y deja a los ni\u00f1os solos.<br \/>\n2. Un \u00e1ngel feliz: La descripci\u00f3n del hermano muerto como un &#8220;\u00e1ngel feliz&#8221;, y las discusiones sobre la alegr\u00eda que ello significa en una familia, por lo dem\u00e1s triste y apenada, s\u00f3lo sirven para confundirle m\u00e1s y aumentar su pensamiento m\u00e1gico.<br \/>\n3. Estar dormido: Utilizar la palabra &#8220;dormir&#8221;, refiri\u00e9ndose a la muerte, crea en el ni\u00f1o una ansiedad innecesaria, pues le hace pensar que tambi\u00e9n \u00e9l puede morirse mientras duerme o tema que otro ser querido muera mientras duerme.<\/p>\n<p>Se considera que la presentaci\u00f3n que el adulto hace en forma de &#8220;yo creo&#8221; deja al ni\u00f1o libre de aceptar o rechazar tal punto de vista, y es preferible recurrir a &#8220;no vivir m\u00e1s&#8221; o &#8220;ausencia de vida&#8221; para describir el concepto de muerte.<\/p>\n<p>La esperanza en el regreso de la persona amada -recu\u00e9rdese el concepto inicial de la muerte como algo reversible- est\u00e1 presente en todos los seres humanos; ante la frustraci\u00f3n que la negaci\u00f3n de este deseo provoca por la irreversibilidad de la muerte, pueden aparecer sentimientos de culpa: el ni\u00f1o puede pensar que la desaparici\u00f3n de su ser querido ha sido voluntaria, dej\u00e1ndolo desamparado, o, por el contrario, el ni\u00f1o puede preguntarse qu\u00e9 es lo que habr\u00e1 hecho para que le abandonara aquella persona que tanto quer\u00eda; se preguntar\u00e1 si las veces que se enfad\u00f3 con \u00e9l (con el fallecido) o las ocasiones en que se neg\u00f3 a hacer algo que le pidi\u00f3, son responsables de que su ser querido haya fallecido. Permitir la presencia de tales sentimientos -sin la aclaraci\u00f3n y discusi\u00f3n apropiada de los mismos, permitiendo su expresi\u00f3n- es una carga muy pesada para el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Acerca de los ritos funerarios<br \/>\nLos padres suelen preguntar si es conveniente que los ni\u00f1os asistan al entierro, al velorio o al funeral: se considera que un ni\u00f1o de 4 a\u00f1os o m\u00e1s debe tomar por s\u00ed mismo esta decisi\u00f3n. Si es la primera vez que acude a un cementerio o que participa en la velaci\u00f3n o en una novena, se le debe dar antes una explicaci\u00f3n, en palabras sencillas, de lo que va a observar,\u00a0 de su finalidad y del hecho de que todas las personas estar\u00e1n tristes y algunos llorar\u00e1n. El estar presente en parte de estas ceremonias contribuye a aliviar sus sospechas y fantas\u00edas y le permite observar el misterio que rodea el enterramiento.<\/p>\n<p>Se les debe animar a manifestar sus emociones y, si desean llorar, hay que decirles que es un sentimiento normal. El permitirle compartir su dolor y los recuerdos del difunto con su familia, confirma el valor del ni\u00f1o como miembro de esta y su papel dentro de ella. El ni\u00f1o puede encontrar consoladora la uni\u00f3n de familiares y amigos o, por el contrario, pensar que es m\u00e1s de lo que puede soportar y optar por quedarse en casa.<\/p>\n<p>En el intervalo entre el fallecimiento y el entierro, o poco despu\u00e9s de este, cuando la familia recibe las condolencias, es conveniente que el ni\u00f1o est\u00e9 presente, si bien se entiende que su presencia no debe ser obligatoria. Si el ni\u00f1o lo intenta, puede servirle positivamente para hacerle la muerte m\u00e1s real. Adem\u00e1s, su asistencia le permite observar el apoyo, consuelo y cari\u00f1o mutuo que manifiestan los adultos en estas circunstancias, y ver que la persona fallecida era amada y significaba mucho para otras personas y no s\u00f3lo para \u00e9l. Por otro lado, no hay que esperar que se comporte correctamente: lo normal ser\u00e1 que permanezca inquieto. Si opta por quedarse en la casa o con un amigo de la familia, es conveniente explicarle lo que sucede cuando se van los familiares: los ni\u00f1os soportan mejor la tristeza de sus seres queridos que el silencio, el encubrimiento de la pena o la decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tareas del duelo en la infancia<br \/>\n1. La tarea m\u00e1s inmediata empieza tan pronto como el ni\u00f1o conoce la p\u00e9rdida, situaci\u00f3n que tiene lugar en un contexto de limitadas habilidades cognitivas y sociales:<\/p>\n<p>? Encontrar un adulto comprensivo, protector y consolador.<br \/>\n? Obtener una mayor comprensi\u00f3n de lo que ha pasado mientras emplea mecanismos auto-protectores para protegerse del impacto emocional total de la p\u00e9rdida (especialmente la regresi\u00f3n, la irritabilidad, el juego y otras formas de\u00a0 distracci\u00f3n).<\/p>\n<p>2. Aprender a identificar (poner nombre) y manejar sus emociones: identificar, enfrentar y tratar el dolor psicol\u00f3gico y los otros s\u00edntomas y signos que acompa\u00f1an al reconocimiento de la p\u00e9rdida.<br \/>\n3. Confirmar y reafirmar su concepto actual de muerte.<br \/>\n4. Avanzar en su comprensi\u00f3n cognitiva y afectiva: aceptar y re-elaborar la p\u00e9rdida y la lucha con el intenso dolor psicol\u00f3gico que resulta.<br \/>\n5. Aprender a vivir sin el ser querido muerto: formar una nueva relaci\u00f3n sin excesivo temor a la p\u00e9rdida y sin la constante necesidad de comparar la nueva relaci\u00f3n con la vieja y formar una nueva relaci\u00f3n con el muerto que evolucionar\u00e1 con el tiempo y que llegar\u00e1 a ser una presencia interna mantenida para el ni\u00f1o.<br \/>\n6. Re-elaboraci\u00f3n c\u00edclica de la p\u00e9rdida: ser capaz de luchar con el resurgimiento de las emociones dolorosas en cada transici\u00f3n, p\u00e9rdida o problema.<br \/>\n7. Reasumir sus Actividades de la Vida Diaria y sus metas del desarrollo: retornar a las tareas y actividades del desarrollo apropiadas para su edad.<\/p>\n<p>QUE LE AYUDA Y QUE NO LE AYUDA AL NI\u00d1O DURANTE EL DUELO<\/p>\n<p>LE AYUDA<br \/>\nUna familia afectiva (cari\u00f1o, afecto, etc.); recuerdos; expresar los sentimientos; aprovechar los momentos pedag\u00f3gicos; escuchar a los ni\u00f1os; los amigos (pares); la veracidad de la informaci\u00f3n, con un lenguaje sencillo, claro y con la verdad; dosificar la informaci\u00f3n; tener en cuenta la edad de los ni\u00f1os; validar emociones y sentimientos; mantener las buenas rutinas; respetar los espacios, el querer estar solo; participar de los ritos; conmemoraciones que tengan un sentido y significado para el ni\u00f1o; apoyo escolar, Informar el acontecimiento, tener conocimiento los profesores sobre duelo; buscar apoyo profesional; tenerlos en cuenta en las tomas de decisiones; responder inquietudes; grupo de ayuda mutual; utilizar pruebas proyectivas; leer libros con los ni\u00f1os; dedicarles m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>NO LE AYUDA<br \/>\nEn la familia: maltrato, violencia intrafamiliar, no tener informaci\u00f3n sobre duelo, no decir la verdad, no tener en cuenta al ni\u00f1o en tomas de decisiones, inestabilidad familiar, falta de afecto, no dar respuesta a sus inquietudes, indiferencia, no expresar emociones, no escuchar al ni\u00f1o, no respetar los espacios del ni\u00f1o, no conmemorar.<br \/>\nEn la escuela: no respetar los derechos del duelo en el ni\u00f1o, desinformaci\u00f3n.<br \/>\nEn lo social: violencia, medios de comunicaci\u00f3n, incomprensi\u00f3n, desconocimiento, indiferencia.<br \/>\nEn lo cultural: negaci\u00f3n, sobreprotecci\u00f3n, miedo a la muerte, ciertas ideas religiosas.<\/p>\n<p>INDICACIONES\/SUGERENCIAS PARA LA FAMILIA O EL CUIDADOR PRIMARIO<br \/>\nLas siguientes son una serie de sugerencias o indicaciones de tareas para realizar en el domicilio con el ni\u00f1o\/a; siga las indicaciones del profesional en duelo y realice las actividades se\u00f1aladas con una ?x? durante el tiempo que \u00e9ste as\u00ed se lo indique; considere actividades nuevas y an\u00f3telas en ?otras?, participando al equipo de la Unidad de Duelo de las mismas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Leer sobre el duelo en los ni\u00f1os<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Legitimizar sus sentimientos<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a expresar sus emociones y sentimientos en compa\u00f1\u00eda de un familiar<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Leerle cuentos o historietas<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Llevarle al m\u00e9dico o al psic\u00f3logo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Hablarle sobre la muerte utilizando elementos de la naturaleza<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Abrazar continuamente al ni\u00f1o<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a realizar alguna actividad f\u00edsica<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a que no se esconda para llorar<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Caminar con el ni\u00f1o<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Hablar con el ni\u00f1o del ser querido que falleci\u00f3<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Hacer juntos un \u00e1lbum o una caja de recuerdos<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Visitar el cementerio con el ni\u00f1o si \u00e9l lo desea<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Hablar con el ni\u00f1o de sus temores y angustias<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a dibujar o pintar siempre y libremente lo que \u00e9l siente<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Estimularle a elaborar un homenaje personalizado<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a escribir una carta, un poema, una caricatura o un cuento<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Animarle a escribir un diario<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Terapia del Rasgado de Papel<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Terapia del Rayado de Papel<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Jugar y estar siempre ah\u00ed, con el ni\u00f1o<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Terapia del Inflado y Estallido de Bombas<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * M\u00fasicoterapia<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Comprarle un cuento sobre la muerte<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * Salir de compras<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 * <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 hacer cuando la muerte ocurre en la familia y tenemos ni\u00f1os peque\u00f1os. Ayudando a los ni\u00f1os a enfrentar la muerte de un ser querido. Aunque los adultos suelen tratar con franqueza los aspectos relacionados con la muerte y el duelo (su dolor, su tristeza, su angustia, la forma de expresar sus sentimientos), los ni\u00f1os,<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; EL NI\u00d1O Y LA MUERTE<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1334\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1334"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1334\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}