{"id":1330,"date":"2009-03-31T22:40:22","date_gmt":"2009-03-31T22:40:22","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1330"},"modified":"2020-08-10T08:38:23","modified_gmt":"2020-08-10T14:38:23","slug":"fases-del-duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1330","title":{"rendered":"FASES DEL DUELO"},"content":{"rendered":"<p>?Aprende a medir que avanzas,\u00a0 aprende de instante en instante. Permanece despierto?<br \/>\nKrishnamurti<\/p>\n<p>Ante la p\u00e9rdida de un ser querido, las reacciones que se presentan son normales y predecibles. La recuperaci\u00f3n transcurre por etapas que son muy parecidas al proceso de una herida que evoluciona hasta la cicatriz. Son comunes a todos aquellos que se encuentran en estado de duelo. Pueden presentarse en forma simult\u00e1nea, solo alguna de ellas por vez, el predominio de una sobre otra y\/o la persistencia de algunos s\u00edntomas o fen\u00f3menos correspondientes a otra fase por un tiempo m\u00e1s prolongado y que pueden interferir o continuar en la siguiente o siguientes fases del duelo. Esto, a su vez, puede verse salpicado o coloreado de oleadas de angustia aguda y\/o fen\u00f3menos de aniversario (o fechas significativas) que producir\u00e1n la sensaci\u00f3n de un ?retroceso? en el curso del duelo.<\/p>\n<p>Aunque es muy criticado desde el punto de vista cient\u00edfico (mejor, muy mal entendido), el modelo en fases ayuda a entender el duelo como un proceso y no como un hecho. Si se contempla entonces como tal, el conocer por anticipado ?lo que ha de suceder? (a grosso modo, sin detalles finos) con cierta certeza, permitir\u00e1 a la persona (de forma semejante a como sucede con la aflicci\u00f3n anticipatoria) estar preparada y ?tener a mano? estrategias adecuadas para controlar la situaci\u00f3n. Estas fases no son en forma de escalones verticales, en los que se da ?un paso a paso?; m\u00e1s bien, son horizontales, y la persona puede estar en la primera fase o con un pie entre la primera y la segunda, y as\u00ed. Se avanza sin la necesidad u obligaci\u00f3n de tener que resolver por completo todos los elementos de una fase anterior para poder pasar a la siguiente.<\/p>\n<p>Estas fases o etapas son:<\/p>\n<p>1. AFLICCI\u00d3N AGUDA<br \/>\nSe inicia en el momento del fallecimiento y tiene pr\u00e1cticamente todos los elementos de un estado de shock emocional. Sin ser r\u00edgidos en la duraci\u00f3n de este per\u00edodo, pues cada persona lo har\u00e1 seg\u00fan su propio tiempo y estilo, su duraci\u00f3n aproximada es de uno a tres meses (en algunos puede tardarse m\u00e1s seg\u00fan las circunstncias y entros menos del tiempo se\u00f1alado). Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s sobresalientes son:<\/p>\n<p>Incredulidad<br \/>\nSe trata de una de las primeras respuestas a la p\u00e9rdida: la persona no cree lo que le est\u00e1 pasando, es una pesadilla; su familiar est\u00e1 trabajando, de vacaciones, en el hospital; esto no puede pasarle a \u00e9l, es un error. Debido a que no es obligado ni preciso aceptar ?de una vez? tan dolorosa realidad, la persona se mover\u00e1 entre per\u00edodos de aceptaci\u00f3n y de negaci\u00f3n, seg\u00fan ella considere oportuno o necesario para su nivel de angustia. Por otra parte, la aceptaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno en singular sino en plural, es decir, la persona puede aceptar que el cuerpo est\u00e1 muerto (con lo dif\u00edcil que ello sea), pero aceptar que no saldr\u00e1 de la mano con \u00e9l, que no le abrazar\u00e1, besar\u00e1 o saldr\u00e1 a bailar es un proceso muy lento y complejo que precisar\u00e1 de tiempo para su adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Anulaci\u00f3n ps\u00edquica<br \/>\nFen\u00f3meno temporal en donde la capacidad de comprensi\u00f3n se ve alterada y la persona, para su interacci\u00f3n con el medio, est\u00e1 sujeta a los est\u00edmulos que le aportan sus sentidos (en t\u00e9rminos coloquiales ?se cierra el entendedero?, ?no coordina?); de esta forma, la memoria sensorial (particularmente la visual y auditiva) no s\u00f3lo est\u00e1 bien conservada sino muy activa, y acompa\u00f1ada de una hipersensibilidad a la comunicaci\u00f3n no verbal (la que viene de los gestos, postura, tono de la voz, etc.).<\/p>\n<p>Confusi\u00f3n e inquietud<br \/>\nEl impacto de la p\u00e9rdida deja al deudo aturdido y confundido, con sensaci\u00f3n de entumecimiento y desorientaci\u00f3n: con frecuencia no sabe que hacer, d\u00f3nde acudir, a qui\u00e9n consultar o d\u00f3nde estar. Puede moverse de un lado a otro sin sentido, mostrarse inquieto, utilizando el movimiento como estrategia para descargar ansiedad y angustia.<\/p>\n<p>Oleadas de angustia aguda<br \/>\nSe trata de peque\u00f1as crisis de gran angustia que se presentan varias veces al d\u00eda, duran unos minutos y suelen ser disparadas por recuerdos del difunto: agitaci\u00f3n, llanto, actividades sin objeto, sensaci\u00f3n de ahogo y de vac\u00edo en el abdomen, opresi\u00f3n en el pecho, debilidad muscular, sofocos y preocupaci\u00f3n con la imagen del fallecido. Pueden llegar a ser tan dram\u00e1ticas que la persona tenga sensaci\u00f3n de muerte y se vea en la necesidad de buscar asistencia m\u00e9dica. Este fen\u00f3meno ayuda a entender el porqu\u00e9 una persona en duelo puede mostrarse en ocasiones aparentemente ?serena? y al momento ?angustiada?, y variar as\u00ed a lo largo de los primeros d\u00edas o, m\u00e1s adelante, que una de estas oleadas se presente coincidiendo con una fecha significativa (p.ej., aniversario, cumplea\u00f1os, d\u00eda del padre); al tratarse de una respuesta de los primeros d\u00edas, su presencia posterior puede sorprender al deudo y a aquellos que le rodean, d\u00e1ndoles la falsa sensaci\u00f3n de que se trata de un ?retroceso? en su proceso de duelo.<\/p>\n<p>Pensamientos obsesivos<br \/>\nRepetici\u00f3n mental constante (con funciones adaptativas), a modo de imagen fotogr\u00e1fica, de los eventos que condujeron a la p\u00e9rdida (p.ej., sus \u00faltimas palabras, la forma en que muri\u00f3, expresi\u00f3n de la cara, heridas sufridas). Al tratarse de un est\u00edmulo considerado negativo (doloroso, angustiante), una estrategia que ha mostrado ser \u00fatil a los deudos es la de oponerle a \u00e9ste otro est\u00edmulo pero de tonalidad contraria, es decir, muy positivo (una de aquellas im\u00e1genes o fotograf\u00edas que suscitan mucha ternura o una sonrisa s\u00f3lo al verlas) y que la persona debe llevar con ella para cuando se presente uno de estos pensamientos obsesivos. Cuando el cuerpo del fallecido no es visto, estos pensamientos son sustituidos por ?fantas\u00edas obsesivas?, las cuales pueden ser a\u00fan m\u00e1s angustiantes que los mismos pensamientos.<\/p>\n<p>Despersonalizaci\u00f3n-desrealizaci\u00f3n<br \/>\nSensaci\u00f3n que tienen las personas de que el mundo no es real, que parece falso, brumoso, lejano, o como si lo vieran a trav\u00e9s de un velo; otras dicen ver el mundo como si vieran una pel\u00edcula; se sienten raros, como si les hubieran cambiado; no comprenden lo que pasa, todo parece extra\u00f1o, irreal; oyen lo que se les dice y no lo entienden, y sienten todo como lejano; pueden ver las cosas incoloras, deste\u00f1idas y lejanas. Es frecuente y suele ser transitorio.<\/p>\n<p>S\u00edntomas f\u00edsicos<br \/>\nAunque no son de obligada presencia, si que pueden presentarse uno o m\u00e1s de ellos al mismo tiempo. Se relacionan con la activaci\u00f3n de los ejes neural y neuroendocrino. Entre ellos est\u00e1n: sequedad de boca y mucosas, respiraci\u00f3n suspirante, debilidad muscular, llanto, temblor incontrolable, perplejidad, trastornos del sue\u00f1o y del apetito, manos fr\u00edas y sudorosas, n\u00e1useas, aumento de la frecuencia urinaria, diarrea, bostezos, palpitaciones y mareos.<\/p>\n<p>Otras reacciones<br \/>\nPensamientos negativos sobre el futuro, desesperanza, revisi\u00f3n negativista o pesimista de la vida, fantas\u00edas de suicidio, sensaci\u00f3n subjetiva de tensi\u00f3n y\/o de haber sido sobrepasado por las circunstancias, respuestas explosivas como p\u00e9rdida de control, dificultades de concentraci\u00f3n, incapacidad transitoria para el mantenimiento de las actividades de la vida diaria, imposibilidad para descansar y disforia.<\/p>\n<p>2. CONCIENCIA DE LA P\u00c9RDIDA<br \/>\nA medida que los s\u00edntomas y reacciones iniciales pierden su intensidad (en particular la angustia), y la persona acepta intelectualmente la nueva situaci\u00f3n, comienza esta segunda fase del duelo. Cuando el funeral termina, y los amigos y conocidos reanudan sus vidas normales, el verdadero significado de la p\u00e9rdida golpea con fuerza al superviviente. Es un per\u00edodo caracterizado por una notable desorganizaci\u00f3n emocional, con la constante sensaci\u00f3n de estar al borde de una crisis nerviosa y enloquecer. Al disminuir el nivel de angustia inicial, el dolor comienza a sentirse con mayor intensidad; en una palabra, la persona se siente peor. Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes son:<\/p>\n<p>Ansiedad de separaci\u00f3n<br \/>\nNerviosismo, protesta y malestar por la separaci\u00f3n, sensaci\u00f3n de desasosiego, de inquietud interior por no ver al ser querido, y que la persona suele expresar con un angustiante ruego a Dios: ?d\u00e9jame verlo aunque sea 5 segundos, un segundo?. Es uno de los s\u00edntomas m\u00e1s persistentes y angustiantes del duelo, y se asocia a otras expresiones fenomenol\u00f3gicas de la aflicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estr\u00e9s prolongado<br \/>\nAunque los deudos dispongan de estrategias de afrontamiento efectivas para enfrentar la aflicci\u00f3n aguda, la situaci\u00f3n estresante es intensa y se mantiene, por lo que los efectos de la activaci\u00f3n de los ejes fisiol\u00f3gicos iniciales perduran.<\/p>\n<p>Culpa<br \/>\nSe trata de un sentimiento com\u00fan a todo tipo de p\u00e9rdida, present\u00e1ndose en dos variedades: (1) Racional o directamente relacionada con la causa de muerte; se trata de un fen\u00f3meno poco frecuente en el duelo, y (2) Irracional, aquella que pretende explicar lo sucedido con preguntas del tipo ?por qu\u00e9 no hice o dije? y los conocidos ?deber\u00eda? y ?hubiera? de la aflicci\u00f3n: ?deb\u00ed haberle insistido m\u00e1s en que fuera al m\u00e9dico?, ?en que tomase el autob\u00fas?, etc. Una estrategia efectiva para aprender a vivir con este sentimiento, en particular con la culpa la irracional, es el aceptarla como uno m\u00e1s de los fen\u00f3menos que se presentan en la aflicci\u00f3n, como un s\u00edntoma m\u00e1s del duelo.<\/p>\n<p>Rabia, agresividad e intolerancia<br \/>\nComo fen\u00f3menos comunes y naturales en el duelo, suelen crear conflictos con aquellos que rodean al deudo, pues son emociones no bien toleradas por los dem\u00e1s. La persona puede estar muy irritable, con un bajo nivel de tolerancia (al ruido, a las personas, al trabajo diario) y llena de rabia hacia Dios, los m\u00e9dicos, ciertas personas, una instituci\u00f3n, el sistema de justicia o los vecinos; se busca un ?cabeza de turco? o ?chivo expiatorio? sobre el cual descargar la frustraci\u00f3n, el dolor y la rabia. Debido a estos sentimientos, los miembros de la familia a veces olvidan que la perdida de un ser querido no es un problema ?entre ellos? sino ?de ellos?, llevando a la ruptura en la comunicaci\u00f3n y a la p\u00e9rdida de la estructura de soporte familiar.<\/p>\n<p>Rabia (Ira): Es s\u00fabita y no permanente, y dirigida a una persona, objeto, idea, etc.<br \/>\nRencor: Rabia mantenida, tiende a alojarse en la persona y est\u00e1 a un paso del odio.<br \/>\nOdio: Es universal, irracional, afecta al alma y al cuerpo, y es la personificaci\u00f3n de la ausencia de amor.<\/p>\n<p>Comportamiento de b\u00fasqueda o de espera<br \/>\nRelacionado con la ansiedad de separaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n incompleta de lo sucedido, esta conducta es muy frecuente durante el primer a\u00f1o: el deudo tiende a buscar a su familiar entre la multitud, en el autob\u00fas, en el metro, en la calle; los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os buscar\u00e1n debajo de las camas o en los armarios. En ocasiones, cuando la persona ve a alguien por detr\u00e1s,\u00a0 que es muy parecido al fallecido, puede presentarse el fen\u00f3meno conocido como signo del ?stop respiratorio?: se interrumpe la inhalaci\u00f3n, el sujeto observa con cuidado, se da cuenta de su error y vuelve a respirar, acompa\u00f1ado de una sensaci\u00f3n de tristeza y decepci\u00f3n. Por otra parte, se le puede esperar en los lugares conocidos, a la hora que sol\u00eda llegar a casa o al trabajo o pasar por un lugar determinado, etc.<\/p>\n<p>Sintiendo la presencia del muerto<br \/>\nAunque no todos viven este fen\u00f3meno, la presencia del difunto puede todav\u00eda ser sentida, ante lo cual el deudo puede comportarse como si no hubiese ocurrido la p\u00e9rdida (p.ej., pone la mesa para dos, prepara su cama, habla con \u00e9l), o tiende a buscar al muerto en lugares familiares o esperar su regreso. El sentir, ver, o\u00edr u oler al ser querido muerto suele ser un tema de discusi\u00f3n interminable, pues casi siempre suelen presentarse posturas encontradas que niegan o afirman una posici\u00f3n u otra; lo importante no es tanto si es verdad o es mentira, sino lo que \u00e9ste fen\u00f3meno en particular produzca en aquella que as\u00ed lo vive; si esto le produce miedo o p\u00e1nico, estar\u00e1 indicado buscar ayuda profesional; si, por el contrario, le da tranquilidad al sentirlo y verse acompa\u00f1ado, entonces dejar\u00e1 de ser un problema para ella.<\/p>\n<p>Enso\u00f1aci\u00f3n<br \/>\nAunque muchas personas no recuerdan lo so\u00f1ado la ma\u00f1ana siguiente, es durante esta fase del duelo que los sue\u00f1os son m\u00e1s prol\u00edficos, cambian de contenido o calidad, o pueden hacerse m\u00e1s frecuentes. Si bien recordar los sue\u00f1os a la ma\u00f1ana siguiente depende de muchos factores (p.ej., tiempo transcurrido entre la \u00faltima comida y el acostarse, uso de alcohol o medicamentos hipn\u00f3ticos, despertares superficiales de la noche, fase del sue\u00f1o al despertar, etc.), acusar al deudo de su falta de recuerdos por el nivel de llanto desplazado por este, es, adem\u00e1s de injusto y reflejo de la ignorancia de la raz\u00f3n por la cual se recuerdan o no los sue\u00f1os, es cruel y reprime la expresi\u00f3n de sentimientos por parte de \u00e9ste.<\/p>\n<p>Otras reacciones<br \/>\nAunque ya no son tan persistentes, por momentos pueden presentarse incredulidad, cierto grado de negaci\u00f3n, frustraci\u00f3n, trastornos del sue\u00f1o, alivio por una situaci\u00f3n conflictiva o dif\u00edcil terminada, miedo a la muerte, a\u00f1oranza y llanto recurrente.<\/p>\n<p>3. CONSERVACI\u00d3N-AISLAMIENTO<br \/>\nEsta fase es experimentada por muchos como &#8220;el peor per\u00edodo de todo el proceso del duelo&#8221;, pues es durante \u00e9sta que la aflicci\u00f3n se asemeja m\u00e1s a una depresi\u00f3n (ya como trastorno psiqui\u00e1trico) o a una enfermedad general. De forma muy caracter\u00edstica, y relacionado en parte con el desconocimiento general del proceso del duelo, la relaci\u00f3n muerte-aflicci\u00f3n al final del a\u00f1o se pierde, y la mayor\u00eda de las personas no relacionan una cosa con la otra. Por ello, esa ?nueva? sensaci\u00f3n de tristeza es vivida por muchos como un cuadro depresivo aislado.<\/p>\n<p>Sin olvidar que cada persona elabora su pena seg\u00fan su propio tiempo y estilo, este momento se presenta, en promedio, al cabo de 8-10 meses. Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes son:<\/p>\n<p>Aislamiento<br \/>\nLa persona prefiere descansar y estar sola por momentos no muy largos, a oscuras y en su habitaci\u00f3n. Su cuerpo le pide reposo, est\u00e1 d\u00e9bil y se siente fatigado por tantos meses de estr\u00e9s. Las personas &#8220;molestan&#8221; de forma temporal al deudo y busca aislarse.<\/p>\n<p>Impaciencia<br \/>\nDespu\u00e9s de tanto sufrimiento, puede llegar un momento en el que el deudo dude de su propia capacidad de recuperaci\u00f3n y sienta que debe hacer algo \u00fatil y provechoso que le permita salir lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible de su estado de duelo. En la pr\u00e1ctica, los deudos hacen referencia a esta situaci\u00f3n con comentarios como que se est\u00e1 ?cansado de tanto dolor?, &#8220;que no lo han hecho bien&#8221;, &#8220;que no pueden con ello&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Repaso obsesivo<br \/>\nDe forma caracter\u00edstica, durante esta \u00e9poca la persona empieza a hacer un repaso global de lo sucedido: los hechos en s\u00ed, la comunicaci\u00f3n de las malas noticias, personas que le han acompa\u00f1ado este tiempo, efectos de la p\u00e9rdida sobre el propio mundo, situaci\u00f3n actual, etc. Este repaso puede ser s\u00f3lo parcial, referido a un hecho en particular o a varios, y muy reiterativo a los largo de los meses siguientes. Este ejercicio es generalmente mental y pocas veces es comunicado a los dem\u00e1s; para ello, el deudo se a\u00edsla por momentos o parece distra\u00eddo.<\/p>\n<p>Apoyo social disminuido<br \/>\nDurante este per\u00edodo, el deudo ya encuentra poco eco a su dolor, tristeza y sensaci\u00f3n de vac\u00edo, y la gente le tacha de ?depresivo?, de ?d\u00e9bil?, de ?cans\u00f3n?, de no estar ?haciendo nada para recuperarse?, asumiendo que ?ya deber\u00eda estar bien?. La p\u00e9rdida del apoyo social es ahora vivida con mayor intensidad.<\/p>\n<p>Necesidad de sue\u00f1o<br \/>\nTras varios meses de estr\u00e9s, de manejar tantas cosas al mismo tiempo (las propias de la p\u00e9rdida y las asociadas a ella), la persona est\u00e1 agotada, f\u00edsica y mentalmente, y su mente le pide tambi\u00e9n reposo, alivio que obtiene con el sue\u00f1o; por ello, la persona sentir\u00e1 m\u00e1s deseos de dormir, por m\u00e1s horas, o en dosis fraccionadas. A veces, esto es vivido por el deudo (y por otros) como una forma de ?evadir la realidad?, cuando en realidad es una necesidad fisiol\u00f3gica muy natural en la aflicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otras reacciones<br \/>\nDesesperaci\u00f3n (muy relacionada con la impaciencia y la aceptaci\u00f3n emocional de la p\u00e9rdida), desamparo (en consonancia con el apoyo social diminuido), impotencia (confirmaci\u00f3n definitiva de la incapacidad para modificar lo sucedido) e irritabilidad (cualquier cosa que implique un gasto de energ\u00eda ?energ\u00eda que no es utilizada en s\u00ed mismo- exaspera al doliente).<\/p>\n<p>Estas tres primeras etapas configuran lo que muchos te\u00f3ricos del duelo llaman la ?fase aguda? de la aflicci\u00f3n (la cual abarca, en general, el primer a\u00f1o). Hasta este momento, lo que el deudo debe hacer, desde la \u00f3ptica del trabajo de congoja, es expresar lo que siente, trabajar con la emoci\u00f3n m\u00e1s que con la raz\u00f3n, y resolver problemas pr\u00e1cticos instrumentales (domiciliarios, legales, personales). No es el momento de reconstruir, s\u00f3lo de sentir. Hasta este momento la vida del duedo es &#8220;dominada&#8221; por el muerto (su vida gira en torno suyo), no obstante, en alg\u00fan lugar determinado de ese doloroso viaje de la aflicci\u00f3n, el doliente retoma la postura de pensar primero en \u00e9l desde todos los \u00e1ngulos o dimensiones de su vivir, piensa ya en t\u00e9rminos de reconstrucci\u00f3n, de gobernar su propia vida. Se inicia pues la ?fase cr\u00f3nica? de la aflicci\u00f3n, con los siguientes dos per\u00edodos del proceso.<\/p>\n<p>4. CICATRIZACI\u00d3N<br \/>\nEste per\u00edodo de cicatrizaci\u00f3n significa aceptaci\u00f3n intelectual y emocional de la p\u00e9rdida, y un cambio en la visi\u00f3n del mundo de forma que sea compatible con la nueva realidad y permita a la persona desarrollar nuevas actividades y madurar. Esto no implica que el deudo no vuelva a sentir dolor; por el contrario, podr\u00e1 vivirlo, pero de forma diferente, sin tanta angustia como al principio, si bien, con per\u00edodos de agudizaci\u00f3n que le recordar\u00e1n \u00e9pocas anteriores. Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s sobresalientes son:<\/p>\n<p>Reconstruir la forma de ser<br \/>\nEs, esencialmente, un proceso de transformaci\u00f3n de &#8220;volver a ser&#8221; otra persona\u00a0 , que est\u00e1 lejos de ser completado por el simple hecho de que el individuo haya dejado de llorar. Para ello, el deudo debe hacer un balance (sopesar) entre los conceptos previos al fallecimiento, y los actuales, modificados en mayor o menor cuant\u00eda por la tragedia, y utilizar el resultado ? ya como ?renovados? principios &#8211; a modo de cimientos para la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Retomar el control de la propia vida<br \/>\nLa muerte de un ser querido, entre todas las cosas que produce en los seres humanos, genera una dolorosa p\u00e9rdida de control sobre las cosas y la propia vida. Para muchas personas esta situaci\u00f3n es terrible, desesperante, generadora de p\u00e1nico. Tomar de nuevo las riendas de la propia vida es una tarea dif\u00edcil, llena de incertidumbre y fracasos, a veces asociados a expectativas poco realistas (metas muy altas) o a la falta de apoyo en la consecuci\u00f3n de las mismas. Una manera sencilla en la cual los deudos pueden dar los primeros pasos en este proceso es comenzar con su propio cuerpo (p.ej., alimentarse bien, reducir h\u00e1bitos nocivos, hacer ejercicio, dormir de seis a ocho horas diarias) y sus actividades de la vida diaria (p.ej., estructurar el d\u00eda y la semana con actividades diversas, planificar los fines de semana).<\/p>\n<p>Abandono de roles anteriores<br \/>\nLa p\u00e9rdida de un ser querido es mucho m\u00e1s que la destrucci\u00f3n de un cuerpo: es la p\u00e9rdida de ese ser, de lo que \u00e9l significaba y de lo que aportaba a la relaci\u00f3n. En ese dar y recibir, las personas suelen depositar en el otro ciertas funciones o roles, bien porque tiene aptitudes para ello o porque as\u00ed lo deciden. Cuando la muerte termina de forma abrupta la relaci\u00f3n, es inevitable que se produzca cierta resistencia a su abandono; algunas de ellas ceder\u00e1n a la evidencia con m\u00e1s facilidad que otras, si bien, ciertos roles pueden tener una capacidad muy grande para consumirse. Es ahora, como parte del volver a tomar el control de la propia vida, cuando el deudo debe asumir aquellos papeles que antes cumpl\u00eda el fallecido, proceso dif\u00edcil y no exento de dolor.<\/p>\n<p>B\u00fasqueda de un significado<br \/>\nEncontrarle sentido a lo sucedido no es f\u00e1cil, a pesar de lo r\u00e1pido que surgen las respuestas de la boca de aquellos que desde diferentes posiciones filos\u00f3ficas o religiosas aportan sus razones. Debido a que los seres humanos aprenden de lo que viven, lo \u00fanico que la experiencia muestra de la muerte es dolor, angustia, desesperaci\u00f3n, tristeza y enojo, y algunas otras cosas m\u00e1s. Por mucho que se diga que la muerte es s\u00f3lo un rito de paso, que no hay porqu\u00e9 tener dolor ni angustiarse, que se va a un lugar mejor, esto no es m\u00e1s que un acto de fe y no un producto de la experiencia. Ver un enfermo terminal morir, no es ver la muerte, es asistir a una persona todav\u00eda viva que est\u00e1 muriendo: aprender de su experiencia de muerte ser\u00eda tanto como preguntarle, una vez muerto, qu\u00e9 tal fue la muerte para \u00e9l, y eso no es posible hoy d\u00eda desde el m\u00e9todo cient\u00edfico. Por ello, buscarle un significado a lo sucedido es tremendamente complicado. Tal vez, m\u00e1s adelante, a cierta distancia (en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos, existenciales o de tiempo) pueda el deudo darle respuesta a ese agobiante y desesperante ?por qu\u00e9? de las fases iniciales.<\/p>\n<p>Cerrando el c\u00edrculo<br \/>\nComo parte del fen\u00f3meno de cicatrizaci\u00f3n (cerrar la herida), el deudo debe emprender la tarea de reconstruir su mundo, en sus tres grandes dimensiones (realidad, sentido de vida y personalidad), logrando con ello completarse como persona con una nueva dimensi\u00f3n del S\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Perdonando y olvidando<br \/>\nEsta fase es esencialmente un proceso de aceptaci\u00f3n, tanto de la muerte como de los cambios generados por \u00e9sta, de las propias falencias, errores del pasado, personalidad del fallecido, viejas heridas, sensaci\u00f3n de injusticia (real o fantaseada) y de lo que ya no puede ser. El perd\u00f3n y el olvido son parte primordial de esta aceptaci\u00f3n adaptativa.<\/p>\n<p>Otras reacciones<br \/>\nDisminuci\u00f3n gradual de los efectos del estr\u00e9s prolongado y un aumento de la energ\u00eda f\u00edsica y emocional; se restaura el patr\u00f3n de sue\u00f1o normal.<\/p>\n<p>5. RENOVACI\u00d3N<br \/>\nUna vez que el deudo ha realizado los cambios necesarios en su realidad, sentido y estilo de vida, que ha recuperado su forma de verse a s\u00ed misma y a su mundo con un sentido positivo, y que ha logrado encontrar sustitutos y reemplazos para la persona u objeto perdido (\u00e9stos pueden ser cualquier cosa que interese al individuo o le d\u00e9 un sentido y prop\u00f3sito, no necesariamente un rol sustituto), se mueven hacia la fase final del duelo. Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes\u00a0 son:<\/p>\n<ul>\n<li>Viviendo para s\u00ed mismo<\/li>\n<li>Cuando los lazos de apego son rotos definitivamente, gracias a esa renovada<\/li>\n<li>concepci\u00f3n del S\u00ed mismo<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>?Aprende a medir que avanzas,\u00a0 aprende de instante en instante. Permanece despierto? Krishnamurti Ante la p\u00e9rdida de un ser querido, las reacciones que se presentan son normales y predecibles. La recuperaci\u00f3n transcurre por etapas que son muy parecidas al proceso de una herida que evoluciona hasta la cicatriz. Son comunes a todos aquellos que se<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; FASES DEL DUELO<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1330\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-1330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca-basica-de-tanatologia-respaldo-de-la-pagina-montedeoyahomesteadcom"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}