{"id":1244,"date":"2009-01-27T22:56:45","date_gmt":"2009-01-27T22:56:45","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1244"},"modified":"2009-01-27T22:56:45","modified_gmt":"2009-01-27T22:56:45","slug":"j\u00e1mblico.-sobre-los-misterios-egipcios.","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1244","title":{"rendered":"J\u00e1mblico. Sobre los misterios egipcios."},"content":{"rendered":"<p><strong>De: irichc\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 16\/06\/2004 8:32<\/strong><\/p>\n<p>Os presento un texto de J\u00e1mblico, exponente del neoplatonismo herm\u00e9tico de los siglos III y IV. Disc\u00edpulo de Plotino y Porfirio, con el que discute en esta exposici\u00f3n, sus formulaciones fueron utilizadas posteriormente por Juliano el Ap\u00f3stata para su restauraci\u00f3n del paganismo, encontr\u00e1ndose \u00e9ste en decadencia por la vulgarizaci\u00f3n de los mitos y por la continua erosi\u00f3n de la apolog\u00e9tica cristiana. Sin embargo, tal intento de salvaci\u00f3n de lo hel\u00e9nico exig\u00eda la asunci\u00f3n de un monote\u00edsmo muy pr\u00f3ximo al que se pretend\u00eda combatir. En efecto, del mismo modo que la religi\u00f3n cristiana se hizo fuerte gracias a su absorci\u00f3n de la filosof\u00eda griega, la religi\u00f3n pagana pretend\u00eda otro tanto integrando algunos presupuestos del judeo-cristianismo (no as\u00ed su misma esencia: el Dios personal y trinitario). El devenir hist\u00f3rico no lo hizo posible, y tales tentativas permanecen como ruinas en el horizonte.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>[Sobre el primer principio en nosotros]<\/p>\n<p>Afirmas, en efecto, en primer lugar &#8220;que admites que existen los dioses&#8221;, pero esta aseveraci\u00f3n, as\u00ed expresada, no es correcta. Pues con nuestra misma esencia coexiste el conocimiento innato de los dioses, superior a toda cr\u00edtica y opci\u00f3n, y es anterior al razonamiento y demostraci\u00f3n; est\u00e1 unido desde el principio a su causa propia y coexiste con la tendencia esencial de nuestra alma hacia el bien.<\/p>\n<p>Y si hay que decir la verdad, ni siquiera es conocimiento el contacto con la divinidad, pues el conocimiento est\u00e1 separado de su objeto por una cierta alteridad. Y anterior al que conoce, como distinto, a otro natural es la uni\u00f3n uniforme que nos liga a los dioses. No hay, pues, que transigir con que nosotros podamos admitir o no admitir este contacto, ni considerarlo ambiguo (pues est\u00e1 siempre en acto a la manera del Uno), y es indigno examinarlo como si fuera atribuci\u00f3n nuestra el aceptarlo o rechazarlo; pues estamos nosotros inmersos en la presencia divina y alcanzamos nuestra plenitud por ella y tenemos conocimiento de lo que somos en el conocimiento de los dioses.<\/p>\n<p>La misma argumentaci\u00f3n te hago &#8220;respecto a los g\u00e9neros superiores que forman el cortejo de los dioses, me refiero a los d\u00e9mones, h\u00e9roes y almas puras&#8221;. En efecto, tambi\u00e9n respecto a ellos es siempre preciso concebir una \u00fanica formulaci\u00f3n definida de su esencia, eliminar la indefinici\u00f3n o inestabilidad de la parte humana, y rechazar la inclinaci\u00f3n a los opuestos surgida de la oposici\u00f3n compensadora de los razonamientos, pues algo semejante es ajeno a los principios de la raz\u00f3n y de la vida, y viene a parar m\u00e1s bien en los g\u00e9neros secundarios y en cuanto conviene a la potencialidad y a la oposici\u00f3n del devenir. De una \u00fanica forma es preciso aprehenderlos.<\/p>\n<p>Convenga, pues, a los inmortales compa\u00f1eros de los dioses la intelecci\u00f3n innata de ellos; al igual que ellos poseen el ser siempre de un modo id\u00e9ntico, as\u00ed tambi\u00e9n el alma humana debe unirse a ellos, seg\u00fan los mismos principios, por el conocimiento, sin perseguir en modo alguno por conjetura, opini\u00f3n o silogismo, que tienen su origen en el tiempo, la esencia superior a todos estos modos de conocimiento, sino que se unir\u00e1 a ellos con las intelecciones puras e irreprochables que ha recibido de los dioses eternamente. T\u00fa, en cambio, pareces creer que &#8220;id\u00e9ntico es el conocimiento de las cosas divinas y de las dem\u00e1s, cualesquiera que sean&#8221;, y que &#8220;por ant\u00edtesis se procura el miembro opuesto, como se acostumbra tambi\u00e9n en los procedimientos dial\u00e9cticos&#8221;. Pero no hay semejanza alguna, pues el conocimiento de ellos es diferente y aparte de toda oposici\u00f3n, y no consiste en una aceptaci\u00f3n en este momento o en el devenir, sino que coexist\u00eda eternamente en el alma de forma \u00fanica.<\/p>\n<p>Respecto al primer principio en nosotros, del que deben partir los que digan y oigan cualquier cosa respecto a los seres superiores a nosotros, tales cosas te digo.<\/p>\n<p>[Sobre la emanaci\u00f3n desde el Uno y los g\u00e9neros de los dioses]<\/p>\n<p>En cuanto a las particularidades que inquieres, &#8220;cu\u00e1les son en cada uno de los g\u00e9neros superiores, por las que se distinguen unos de otros&#8221;, si concibes t\u00fa las particularidades como diferencias espec\u00edficas que distinguen por oposici\u00f3n dentro del mismo g\u00e9nero, por ejemplo, como en el g\u00e9nero animal la especie racional e irracional, jam\u00e1s aceptamos tales cosas para seres que no tienen comunidad de esencia que los unifique ni subdivisi\u00f3n por oposici\u00f3n del mismo rango, ni s\u00edntesis de un elemento com\u00fan indeterminado y de un elemento particular determinante. Ahora bien, si por tratarse de seres primeros y segundos que se diferencian completamente por esencia y g\u00e9nero, entiendes por la propiedad un estado simple definido en s\u00ed mismo, tu concepto de las propiedades tiene su raz\u00f3n de ser: ellas ser\u00edan, por supuesto, cada una distintas y simples, estas propiedades de los seres completamente trascendentes. Pero tu pregunta est\u00e1 formulada de forma incompleta: era preciso, en efecro, preguntar en primer lugar seg\u00fan la esencia, luego seg\u00fan la potencia, a continuaci\u00f3n de la misma manera tambi\u00e9n seg\u00fan el acto, cu\u00e1les son las propiedades de los seres superiores; en cambio t\u00fa ahora, al preguntar &#8220;qu\u00e9 propiedades&#8221;, te est\u00e1s refiriendo s\u00f3lo a las propiedades de los actos, resultando, por tanto, que est\u00e1s buscando la diferencia en ellos en los \u00faltimos grados, mientras que los elementos primeros y m\u00e1s importantes de su distinci\u00f3n los has dejado sin examinar en profundidad.<\/p>\n<p>Se a\u00f1ade en el mismo lugar tambi\u00e9n &#8220;lo de los movimientos activos y pasivos&#8221;, que en modo alguno se adecua a una distinci\u00f3n de los g\u00e9neros superiores. En ninguno de ellos, en efecto, se da la oposici\u00f3n de acci\u00f3n y pasi\u00f3n, y sus actividades, absolutas e inmutables, son consideradas sin relaci\u00f3n con lo opuesto; en consecuencia, no admitimos en este \u00e1mbito los movimientos provenientes del agente y del paciente. En absoluto, pues, en cuanto al alma aceptamos el movimiento aut\u00f3nomo proveniente del motor y del movido, sino que suponemos que es un movimiento simple, esencial y propio, sin relaci\u00f3n con otro, al margen del actuar sobre s\u00ed y sufrir por s\u00ed. \u00bfO quiz\u00e1s, respecto a los g\u00e9neros superiores del alma, se podr\u00eda sostener la distinci\u00f3n de sus propiedades seg\u00fan los movimientos activos o pasivos?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es ajeno a ellos aquel a\u00f1adido de &#8220;o de sus accidentes&#8221;. En efecto, en los compuestos y en los seres que est\u00e1n con otros o en otros contenidos por algunos elementos concebidos como principales y otros como secundarios, unos como entes y otros como accidentes de la esencia. Se forma, efectivamente, una asociaci\u00f3n de ellos y entre s\u00ed se puede dar incompatibilidad y distancia. Pero en el caso de los g\u00e9neros superiores todo es concebido en su existencia y es su totalidad la que existe principalmente, ellos est\u00e1n separados y con substancia de por s\u00ed y no por otros o en otros. De forma que en ellos no hay accidentes y su naturaleza particular no se caracteriza en absoluto por ellos.<\/p>\n<p>Y particularmente adem\u00e1s al final de tu pregunta confundes la distinci\u00f3n natural, pues tu pregunta inquiere &#8220;c\u00f3mo las esencias se reconocen en las actividades, en los movimientos naturales y en los accidentes&#8221;. Ahora bien, sucede todo lo contrario, pues si las actividades o los movimientos fueran constitutivos de las esencias, ser\u00edan tambi\u00e9n ellos determinantes de su diferencia; pero si las esencias engendran las actividades, son ellas las que, estando previamente separadas, procuran la distinci\u00f3n a los movimientos, a las actividades y a los accidentes. Contrario es, pues, el modo de aprehender la propiedad actualmente planteada.<\/p>\n<p>En una palabra, \u00bfacaso postulas la distinci\u00f3n de los g\u00e9neros superiores seg\u00fan las propiedades, en la idea de que uno solo es el g\u00e9nero de los dioses, uno solo el de los d\u00e9mones, otro tanto el de los h\u00e9roes y de las almas por s\u00ed mismas incorp\u00f3reas o bien supones que cada uno es una pluralidad? Pues si crees que cada uno es uno, est\u00e1s incurriendo en una confusi\u00f3n total del orden de la ciencia teol\u00f3gica, pero si, como es posible asumir, cada uno se diferencia en m\u00e1s clases, y no hay, com\u00fan a ellos, una definici\u00f3n esencial \u00fanica, sino que los g\u00e9neros superiores est\u00e1n separados de los inferiores, no es posible descubrir sus t\u00e9rminos comunes; si fuera posible, ello mismo eliminar\u00eda sus propiedades. As\u00ed, por tanto, no es posible resolver la cuesti\u00f3n. Pero si supones la identidad anal\u00f3gica a los g\u00e9neros referidos, por ejemplo a los numerosos g\u00e9neros entre los dioses, luego a los de los d\u00e9mones y h\u00e9roes, y finalmente a los de las almas, se podr\u00eda determinar su propiedad.<\/p>\n<p>Cu\u00e1l era, pues, el planteamiento exacto de la presente cuesti\u00f3n y su delimitaci\u00f3n, c\u00f3mo era imposible y c\u00f3mo posible plantearla, d\u00e9se por demostrado por nosotros con estos argumentos.<\/p>\n<p>[Distintas dignidades de los seres]<\/p>\n<p>En las almas tanto en las que rigen los cuerpos celestes y que presiden su gobierno como en aquellas que antes de la generaci\u00f3n est\u00e1n asignadas, eternas, en su ser propio, la esencia del bien no se da, ni tampoco la causa del bien, que es anterior incluso a la esencia, sino que hay una retenci\u00f3n y posesi\u00f3n; contemplamos su participaci\u00f3n en la belleza y en la virtud, muy superior a la que concebimos en el caso de los hombres; en los compuestos, en efecto, esta participaci\u00f3n es dudosa y como externa; en el alma ella est\u00e1 enraizada, inmutable e indefectible, nunca se aparta de s\u00ed ni es arrebatada por alg\u00fan otro.<\/p>\n<p>Siendo tales el comienzo y el fin en los g\u00e9neros divinos, piensa entre dos g\u00e9neros intemedios entre estos dos extremos, m\u00e1s elevado que el g\u00e9nero de las almas, uno el asignado a los h\u00e9roes, totalmente superior en poder, virtud, belleza, grandeza y en todos los bienes relativos a las almas, y sin embargo estrechamente ligado a ellas a causa de la afinidad de una vida de la misma especie, y el otro, el de los d\u00e9mones, dependiente del g\u00e9nero de los dioses, muy inferior y que le sirve de cortejo, pues no tiene actividad primaria, sino compa\u00f1\u00eda servicial de la buena voluntad de los dioses, y que muestra en acto su bondad invisible, se conforma a ella, lleva a cabo las obras demi\u00fargicas que la imitan, hace brillar como expresable lo inexpresable de los dioses y en las formas la ausencia de formas, lo que en los dioses est\u00e1 por encima de todo discurso lo traduce en discursos claros, recibe la participaci\u00f3n de lo bello de forma connatural, y la proporciona y transmite generosamente a los g\u00e9neros que vienen despu\u00e9s de \u00e9l.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>Desde otro punto de partida argumental la unidad absoluta, en toda su extensi\u00f3n y forma, la estabilidad permanente en s\u00ed misma, la causalidad de las esencias indivisibles, la inmovilidad concebida en tanto causa de todo movimiento, la superioridad sobre todos los seres, sin tener nada en com\u00fan con ellos, la no mezcla y separaci\u00f3n en la esencia, en la potencia y en el acto como concepto com\u00fan, todas estas cualidades es digno atribuirlas a los dioses. En cambio, la divisi\u00f3n en la multiplicidad, la posibilidad de darse a otros, la recepci\u00f3n a partir de otros, en s\u00ed, de la limitaci\u00f3n, la capacidad en el reparto de las cosas particulares como para complementarlas tambi\u00e9n, la participaci\u00f3n en un movimiento primordial y vivificante, la comunidad con todo lo que existe y deviene, el recibir de todos una mezcla y el ofrecer a todos una mixtura de s\u00ed misma, la extensi\u00f3n de estas propiedades a todas sus potencias, esencias y actividades, todo ello, como innato, se lo atribuiremos a las almas, si nos atenemos a la verdad.<\/p>\n<p>[La incorporeidad de los dioses]<\/p>\n<p>Sin embargo no admitimos la distinci\u00f3n propuesta por ti seg\u00fan la cual &#8220;su asignaci\u00f3n a diferentes cuerpos, por ejemplo, de los dioses a cuerpos et\u00e9reos, de los d\u00e9mones a a\u00e9reos, de las almas a los terrestres, es causa de la distancia actualmente investigada&#8221;. Esta asignaci\u00f3n, en efecto, como la de S\u00f3crates a su tribu cuando ejerc\u00eda la pritan\u00eda, no es una suposici\u00f3n digna de los g\u00e9neros divinos, que son todos por s\u00ed mismos absolutos y libres; y hacer a los cuerpos due\u00f1os de especificar sus causas primeras, constituye una terrible absurdidad, pues, entonces, ellas son esclavas de los cuerpos y est\u00e1n a su servicio para la generaci\u00f3n. Adem\u00e1s tampoco los g\u00e9neros de los seres superiores est\u00e1n en los cuerpos, sino que los gobiernan externamente, por lo que no sufren cambios con los cuerpos. A\u00fan m\u00e1s, ellos dan, a partir de s\u00ed mismos, a los cuerpos todo el bien cuanto ellos pueden recibir, mientras que ellos no aceptan nada de los cuerpos, de forma que no podr\u00edan recibir de ellos ciertas propiedades. Si, en efecto, fueran corp\u00f3reos como cualidades de los cuerpos o como especies inmersas en la materia o de alg\u00fan otro modo, quiz\u00e1s ellos tambi\u00e9n podr\u00edan sufrir los diferentes cambios de los cuerpos, pero si preexisten por s\u00ed mismos separados de los cuerpos y sin mezcla, \u00bfqu\u00e9 distinci\u00f3n l\u00f3gica, procedente de los cuerpos, podr\u00eda darse en ellos?<\/p>\n<p>[La incircunscribibilidad de los dioses]<\/p>\n<p>As\u00ed queda demostrado a partir de estos argumentos que es falsa tal distinci\u00f3n seg\u00fan los cuerpos. Hubiese sido preciso, creo, sobre todo no hacer suposiciones de este tipo; y si tal fuera tu opini\u00f3n, no juzgar la mentira digna de discusi\u00f3n. Pues ello no significa abundancia de pruebas, sino que en vano uno se quiebra la cabeza si, suponiendo hip\u00f3tesis falsas, intenta eliminarlas como no verdaderas. \u00bfC\u00f3mo la substancia por s\u00ed incorp\u00f3rea va a ser dividida por tales cuerpos, cuando ella no tiene nada en com\u00fan con los cuerpos que participan de ella? \u00bfC\u00f3mo la que no est\u00e1 localmente presente en los cuerpos va a ser distinguida por los lugares corp\u00f3reos? \u00bfY c\u00f3mo la que no est\u00e1 delimitada por l\u00edmites particulares de lo que est\u00e1 subordinado va a estar contenida particularmente por las partes del mundo? \u00bfCu\u00e1l es el obst\u00e1culo para que los dioses anden por todas partes y retengan su poder como para llegar hasta la b\u00f3veda celeste? Ser\u00eda ello efecto de una causa m\u00e1s fuerte, que los encerrar\u00eda y circunscribir\u00eda en determinadas partes. Pero lo que es realmente y por s\u00ed es incorp\u00f3reo est\u00e1 en todas las partes que quiere, y si lo divino, que sobrepasa todo, es sobrepasado por la perfecci\u00f3n del universo y circunscrito por \u00e9l como en una determinada parte, resulta inferior a la grandeza corp\u00f3rea. Yo, por mi parte, no veo adem\u00e1s de qu\u00e9 modo las cosas de aqu\u00ed son creadas y especificadas, si ninguna actividad creadora divina y participaci\u00f3n de las ideas divinas se extienden por el mundo entero.<\/p>\n<p>Esta opini\u00f3n aniquila por completo el culto sagrado y la comunidad te\u00fargica de los dioses con los hombres, al expulsar fuera de la tierra la presencia de los seres superiores. No otra cosa quiere decir que las cosas divinas est\u00e1n lejos de las de la tierra, que no se mezclan con los hombres y que este mundo est\u00e1 privado de ellas. Nosotros, los sacerdotes, en verdad, en absoluto hemos aprendido de los dioses nada seg\u00fan este razonamiento, ni con raz\u00f3n t\u00fa nos interrogas en la idea de que sabemos algo m\u00e1s, si en nada nos distinguimos de los dem\u00e1s hombres.<\/p>\n<p>Pero nada de ello es sensato, pues ni los dioses son retenidos en partes determinadas del mundo, ni la tierra est\u00e1 privada de ellos. Por el contrario, los seres superiores en el mundo, lo mismo que no est\u00e1n contenidos por nada, contienen todo en s\u00ed mismos, mientras que las cosas de la tierra, que tienen su existencia en la totalidad de los dioses, cuando llegan a ser aptas para la participaci\u00f3n divina, al punto poseen en s\u00ed los dioses preexistentes a su propia esencia.<\/p>\n<p>J\u00e1mblico. Sobre los misterios egipcios.\u00a0  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: irichc\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 16\/06\/2004 8:32 Os presento un texto de J\u00e1mblico, exponente del neoplatonismo herm\u00e9tico de los siglos III y IV. Disc\u00edpulo de Plotino y Porfirio, con el que discute en esta exposici\u00f3n, sus formulaciones fueron utilizadas posteriormente por Juliano el Ap\u00f3stata para su restauraci\u00f3n del paganismo, encontr\u00e1ndose \u00e9ste en decadencia por la<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; J\u00e1mblico. Sobre los misterios egipcios.<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1244\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1244","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1244"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1244\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}