{"id":1232,"date":"2009-01-27T20:08:30","date_gmt":"2009-01-27T20:08:30","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1232"},"modified":"2009-01-27T20:08:30","modified_gmt":"2009-01-27T20:08:30","slug":"moral-del-deber:-kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1232","title":{"rendered":"Moral del Deber: Kant"},"content":{"rendered":"<p><strong>De: Alias de MSNoleMEW\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 04\/04\/2004 16:25<\/strong><\/p>\n<p>1. LA CR\u00cdTICA DE LA RAZ\u00d3N PR\u00c1CTICA Y EL CONOCIMIENTO MORAL<\/p>\n<p>La raz\u00f3n humana tiene dos usos: el te\u00f3rico y el pr\u00e1ctico. Al an\u00e1lisis del uso pr\u00e1ctico se encamina la ?Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica? (1788). Las expresiones ?raz\u00f3n pura? y ?raz\u00f3n pr\u00e1ctica? no aluden a dos razones diferentes sino a los dos usos o aplicaciones de una \u00fanica raz\u00f3n: el uso te\u00f3rico y el uso pr\u00e1ctico o moral. En \u00e9ste \u00faltimo la raz\u00f3n se entiende como la facultad que proporciona los fundamentos de la acci\u00f3n humana, esto es, se considera la raz\u00f3n como determinante de la voluntad.<\/p>\n<p>1.1. LA LEY MORAL. EL IMPERATIVO CATEG\u00d3RICO<\/p>\n<p>En la ?Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura? Kant al tiempo que fijaba los l\u00edmites de la raz\u00f3n en su uso te\u00f3rico (l\u00edmites que la raz\u00f3n llevada por su propia naturaleza traspasa =metaf\u00edsica) examinaba la posibilidad del conocimiento cient\u00edfico (=conocimiento absolutamente cierto -universal y necesario-) y determinaba que esta posibilidad se halla en la misma raz\u00f3n pura (en las estructuras a priori del sujeto humano, intuiciones puras y categor\u00edas), pues bien en la ?Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica? Kant se plantea la cuesti\u00f3n del ?conocimiento moral? con la intenci\u00f3n de alcanzar, tambi\u00e9n en este \u00e1mbito, ?certeza?, esto es, un conocimiento absolutamente v\u00e1lido (= universal y necesario).<\/p>\n<p>Que hay ?conocimiento moral? y que el conocimiento no se reduce a lo que ?es?, es decir, a los fen\u00f3menos, es algo que Kant considera un hecho. Para Kant es evidente que todos los hombres se rigen por alg\u00fan tipo de normas que orientan y determinan su conducta y que todo hombre tiene una conciencia moral que le dicta en cada caso lo que tiene que hacer (lo que ?debe ser?): est\u00e1 ?conciencia moral? es conciencia del ?deber?, de la ?obligaci\u00f3n moral? y es, adem\u00e1s, independiente del uso te\u00f3rico de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>El Faktum (Hecho) de la moralidad y, por tanto, la constataci\u00f3n de que la raz\u00f3n es ?pr\u00e1ctica? (conoce -tiene conciencia- de las ?normas?, del ?deber?) es el punto de partida del an\u00e1lisis de Kant, un an\u00e1lisis en el que se pregunta por el ?fundamento de la moralidad?, esto es, por los principios que determinan al hombre a actuar de modo que la acci\u00f3n resultante pueda ser juzgada como moral. En este sentido Kant afirma que el fundamento de la moralidad ha de ser ?a priori? ya que los juicios morales pretenden tener validez universal y adem\u00e1s ser necesarios (valederos independientemente de la experiencia) y nada emp\u00edricamente condicionado puede ser fuente de universalidad y necesidad. Por tanto, los principios que buscamos, los principios de la moralidad (=los principios pr\u00e1cticos) se situar\u00e1n en la propia raz\u00f3n. De la misma manera que la filosof\u00eda te\u00f3rica se orientaba hacia la identificaci\u00f3n de los elementos a priori del conocimiento, la filosof\u00eda moral se orienta hacia la identificaci\u00f3n de los elementos a priori de la moralidad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los principios que determinan la voluntad? \u00bfHay alg\u00fan principio pr\u00e1ctico que sea universal y necesario? Entre los principios pr\u00e1cticos Kant distingue las m\u00e1ximas de los imperativos. Por ?m\u00e1xima? entiende un principio subjetivo del obrar, esto es, el principio seg\u00fan el cual obra de hecho un sujeto y que, en consecuencia, considera v\u00e1lido para su voluntad; por ?imperativo? entiende Kant los principios objetivos del obrar. Los imperativos pueden ser:<\/p>\n<p>-Hipot\u00e9ticos, principios que toman la forma ?Si quieres A, haz B?. Son ?objetivos? si B es condici\u00f3n necesaria de A. Estos imperativos ?obligan? de modo condicionado: la obligaci\u00f3n de ?hacer B? est\u00e1 condicionada a ?querer A?, esto es, la obligaci\u00f3n s\u00f3lo es v\u00e1lida si se admite el fin propuesto.<\/p>\n<p>-Categ\u00f3rico o ley moral, principio que tiene la forma de la obligaci\u00f3n incondicional: ?Haz A incondicionalmente?. El imperativo categ\u00f3rico se refiere a la actuaci\u00f3n en s\u00ed misma, sin referencia a ning\u00fan fin. Es, para Kant, el \u00fanico principio que tiene ?valor moral?, es decir, el \u00fanico que determina la voluntad y da como resultado una acci\u00f3n ?moralmente buena?. El imperativo categ\u00f3rico es el \u00fanico principio que, adem\u00e1s es ley. Resulta ser la expresi\u00f3n pura del ?deber? presente en la conciencia de todos los seres racionales. Es, en definitiva, la ley moral y su forma se expresa as\u00ed:<\/p>\n<p>&#8220;obra siempre de tal modo que la m\u00e1xima de tu voluntad pueda valer siempre simult\u00e1neamente como ley universal&#8221;<\/p>\n<p>O lo que es igual, ahora desde el punto de vista de la autonom\u00eda de la voluntad:<\/p>\n<p>&#8220;obra de tal manera que la voluntad pueda considerarse a s\u00ed misma, mediante su m\u00e1xima, como legisladora universal&#8221;<\/p>\n<p>Este imperativo no prescribe directamente nada concreto, no tiene -en lenguaje kantiano- ninguna materia, es puramente formal. Pero esto no quiere decir que no determine efectivamente a la voluntad. Para ello basta, en cada caso, con convertir la m\u00e1xima adoptada en ley universal. Si se sigue una contradicci\u00f3n, entonces esa m\u00e1xima es mala, est\u00e1 prohibida por la moral. Por ejemplo, una m\u00e1xima que me autorizase a mentir es mala, porque no se puede universalizar. En efecto, si todos (universalizaci\u00f3n de la m\u00e1xima) minti\u00e9semos se destruir\u00eda la confianza en la palabra, condici\u00f3n precisamente de que la mentira pueda ir adelante. El imperativo categ\u00f3rico est\u00e1 presente siempre que nos planteamos \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si todos hiciesen lo mismo?<\/p>\n<p>2.2 LA \u00c9TICA FORMAL<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre \u00e9tica formal y \u00e9tica material fue establecida por el propio Kant. Se entiende por \u00e9tica material toda \u00e9tica para la que la determinaci\u00f3n de la voluntad depende de algo que se considera un bien para el hombre. Seg\u00fan la \u00e9tica material, los actos son buenos cuando nos acercan a ese bien y malos cuando nos alejan de \u00e9l. El contenido, la materia de una \u00e9tica as\u00ed es por un lado el bien propuesto (el placer, la tranquilidad, la felicidad, la salvaci\u00f3n&#8230;) y por otro lado los medios que se considera encaminados a ese fin (la moderaci\u00f3n, la prudencia, la oraci\u00f3n&#8230;)<\/p>\n<p>Pues bien, para Kant las \u00e9ticas materiales son incapaces de alcanzar la certeza moral por las siguientes deficiencias:<\/p>\n<p>a) Son emp\u00edricas o a posteriori. No alcanzan la categoricidad por lo mismo que pretenden determinar a la voluntad por un hecho de experiencia que, como tal, no es universal y necesario.<\/p>\n<p>b) Son hipot\u00e9ticas o condicionales. Sus preceptos no obligan incondicionalmente. Su obligaci\u00f3n est\u00e1 subordinada a la b\u00fasqueda del fin propuesto, y \u00e9ste es siempre problem\u00e1tico, pues la voluntad no est\u00e1 obligada necesariamente a ning\u00fan fin, ni siquiera a la felicidad, sino s\u00f3lo a la ley moral, al deber.<\/p>\n<p>c) Son heter\u00f3nomas. En una \u00e9tica material la voluntad racional no es aut\u00f3noma, esto es, no se determina inmediatamente como raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica, sino que est\u00e1, como hemos dicho, subordinada al bien propuesto. Y esta subordinaci\u00f3n es p\u00e9rdida de la autonom\u00eda, por mucho que se trate de un bien deseado por m\u00ed (mi deseo no me hace libre o aut\u00f3nomo sino esclavo, yo soy se\u00f1or de m\u00ed mismo cuando obedezco mi voluntad racional, no mis inclinaciones).<\/p>\n<p>Frente a esto, la \u00e9tica formal kantiana se presenta con las caracter\u00edsticas contrarias: es a priori, categ\u00f3rica y aut\u00f3noma. Se llama formal porque una \u00e9tica universal y necesaria no prescribe ning\u00fan bien, ni ning\u00fan medio para alcanzarlo. El \u00fanico bien para la \u00e9tica formal es la propia voluntad en tanto se sujeta a la ley moral o imperativo categ\u00f3rico.<\/p>\n<p>En definitiva, la \u00e9tica kantiana no establece lo que hemos de hacer, se limita a se\u00f1alar c\u00f3mo hemos de obrar: con independencia de todo bien concreto y de todo inter\u00e9s particular, por puro respeto al deber. Un hombre act\u00faa moralmente cuando act\u00faa por deber, y \u00fanicamente en ese caso. En este punto, Kant distingue tres tipos de acciones:<\/p>\n<p>-contrarias al deber<br \/>\n-acciones conformes al deber<br \/>\n-acciones por deber<\/p>\n<p>S\u00f3lo las \u00faltimas tienen valor moral. \u00bfEn qu\u00e9 consiste ?obrar por deber?? Kant define el deber como ?la necesidad de una acci\u00f3n por respeto a la ley? y sostiene que lo que determina a la voluntad que obra por deber no puede ser la representaci\u00f3n del efecto de la acci\u00f3n, pues en tal caso dicha voluntad estar\u00eda determinada por alguna inclinaci\u00f3n, sino, objetivamente, la ley moral y, subjetivamente, el respeto a esa ley.<\/p>\n<p>Cuando la voluntad no elige otra cosa que seguir m\u00e1ximas tales que puedan quererse como leyes universales, la voluntad no est\u00e1 someti\u00e9ndose a otra ley m\u00e1s que a la que ella misma se da. Es as\u00ed que la voluntad es ella misma legisladora, es decir aut\u00f3noma (se da as\u00ed misma la ley). Kant llama a la autonom\u00eda de la voluntad el principio supremo de la moralidad; s\u00f3lo as\u00ed puede pensarse al ser racional como fin en s\u00ed mismo. Ampliaremos este punto al hablar de la libertad.<\/p>\n<p>1.3 EL OBJETO DE LA VOLUNTAD Y LOS POSTULADOS DE LA RAZ\u00d3N PR\u00c1CTICA<\/p>\n<p>Si bien la moral no consiste en actuar de acuerdo a fines, sean estos los que sean, cabe plantearse, y Kant lo hace, cu\u00e1l es el fin de la vida moral; el fin aqu\u00ed no ha de entenderse como lo buscado en la conducta moral, sino como lo acorde con ella, el objeto que se derivar\u00eda de una conducta absolutamente perfecta. Tal objeto ser\u00eda el ?supremo bien? que presenta dos dimensiones la virtud (perfecci\u00f3n) y la felicidad.<\/p>\n<p>Las condiciones de posibilidad del objeto de la voluntad (Supremo Bien) son los postulados de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. Por postulado entiende Kant una proposici\u00f3n que no es demostrable (por eso se postula o se pide que se acepte) pero que se constituye como un supuesto te\u00f3rico necesario. Los postulados son tres: libertad, inmortalidad y existencia de Dios. Aunque incognoscibles para la raz\u00f3n te\u00f3rica, pueden y deben ser admitidos, en cambio, por la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, ya que son condiciones de la posibilidad de algo que se sabe que es un hecho desde el punto de vista pr\u00e1ctico (la ley moral y el objeto al cual tiende la voluntad moral: el bien supremo)<\/p>\n<p>-La libertad: en tanto que necesariamente determinada por la ley moral, la voluntad humana es libre. Para Kant, el hombre no tiene conciencia inmediata de su libertad, no tiene experiencia de ella. De lo \u00fanico que tiene conciencia pr\u00e1ctica inmediata es de la ley moral -del deber-. Ahora bien, la ley moral no ser\u00eda posible sin la libertad. En efecto, que haya una ley moral implica necesariamente que podemos o no cumplirla y, por consiguiente, que somos libres. Sin la libertad es inconcebible el hecho de la moralidad, pero a la vez, el hecho de la moralidad, el hecho de la existencia de ley moral, nos lleva inevitablemente a conocer que somos libres, lo cual significa que no estamos determinados s\u00f3lo por leyes naturales. Es decir, el hombre no pertenece s\u00f3lo al mundo fen\u00f3menico (mundo determinado por leyes naturales y donde propiamente no hay libertad) sino que como ser moral el hombre pertenece tambi\u00e9n a un ?mundo noum\u00e9nico?, al que Kant llama ?mundo de los fines?, y en tanto ciudadano de este mundo, el hombre es persona . En este concepto de persona radica toda la dignidad humana. Desde este reconocimiento Kant expresa el imperativo categ\u00f3rico de esta nueva forma:<\/p>\n<p>&#8220;obra de tal modo que trates siempre a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca s\u00f3lo como un medio&#8221;<\/p>\n<p>-La inmortalidad y la existencia de Dios son los otros dos postulados de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. El primero porque Kant considera que en una vida finita la perfecci\u00f3n moral es inalcanzable y el segundo ya que es necesario un ser que sea garant\u00eda de la uni\u00f3n entre la moralidad y la felicidad. La aceptaci\u00f3n de Dios es una exigencia pr\u00e1ctica, la cual -dice Kant- puede llamarse tambi\u00e9n fe, fe racional pura. En todo caso no hay ?demostraci\u00f3n te\u00f3rica? sino ?exigencia pr\u00e1ctica? ya que los resultados de la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura (Dial\u00e9ctica trascendental) son v\u00e1lidos de modo definitivo.<\/p>\n<p>-La inmortalidad: el supremo bien consiste en la uni\u00f3n de la virtud con la felicidad. La virtud es la adecuaci\u00f3n entre la acci\u00f3n y la ley moral. A la adecuaci\u00f3n completa entre ambas se la denomina santidad. La santidad es una condici\u00f3n del bien supremo, pues est\u00e1 contenida en el mismo mandato de realizarlo. Es, por tanto, algo que la raz\u00f3n exige como pr\u00e1cticamente necesario. En efecto, sin la santidad la ley moral no ser\u00eda posible, ya que nos obligar\u00eda a una adecuaci\u00f3n completa que ser\u00eda imposible. Ahora bien, para una voluntad finita como la humana la realizaci\u00f3n de la santidad es un ideal que no puede ser alcanzado. La realizaci\u00f3n de la santidad no puede alcanzarse m\u00e1s que en un progreso indefinido o infinito hacia aquella adecuaci\u00f3n. Este progreso indefinido hacia ese ideal es s\u00f3lo posible bajo el supuesto de que el hombre tenga una existencia y personalidad duraderas en lo infinito, lo cual no es otra cosa que la inmortalidad del alma, segundo postulado de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>-Existencia de Dios: Con el postulado de la inmortalidad s\u00f3lo se asegura el cumplimiento del primer elemento del supremo bien, pero no del segundo: la felicidad. Kant considera que el hombre es incapaz de alcanzar por s\u00ed mismo la uni\u00f3n entre la virtud y la felicidad. Por ello, para que esta uni\u00f3n sea posible tal y como lo exige el supremo bien de la voluntad, es necesario que exista un ser en el que tal uni\u00f3n se d\u00e9 de un modo absoluto: Dios. La existencia de Dios se presenta as\u00ed como la causa mediadora que posibilita la conexi\u00f3n necesaria entre la virtud como causa y la felicidad como efecto. Kant deja bien claro que la aceptaci\u00f3n de la existencia de Dios no es necesaria como fundamento de la obligaci\u00f3n moral, pues dicho fundamento descansa exclusivamente en la ley formal del deber; s\u00f3lo en tanto que constituye la condici\u00f3n de la posibilidad del bien supremo, posibilidad que nosotros debemos presuponer, ya que es un deber para nosotros fomentarlo, es moralmente necesario admitir la existencia de Dios. La aceptaci\u00f3n de Dios es una exigencia pr\u00e1ctica, la cual -dice- puede llamarse tambi\u00e9n fe, fe racional pura.<\/p>\n<p>Es habitual pensar que la recuperaci\u00f3n en el terreno de la moral de objetos que han sido declarados como incognoscibles e indemostrables es, en realidad, un subterfugio inconsistente de la filosof\u00eda kantiana que desembocar\u00eda as\u00ed en un ciego sentimentalismo religioso cerrando el abismo del ate\u00edsmo te\u00f3rico que la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura hab\u00eda abierto. Sin embargo, la posici\u00f3n de Kant es consistente si se tiene en cuenta que:<\/p>\n<p>1.Kant no niega en la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura la existencia de Dios, sino que lo \u00fanico que hace es declararla como ?cient\u00edficamente? indemostrable. Es m\u00e1s, no s\u00f3lo no la niega, sino que deja claramente abierta la posibilidad de su existencia en el sentido de que no es una idea contradictoria en s\u00ed misma, es decir, de que no es algo imposible (de hecho puede ser ?pensada?)<\/p>\n<p>2.En la moral no se recupera lo que en el conocimiento se ha perdido. La ?demostraci\u00f3n? de la existencia de Dios como condici\u00f3n del objeto de la moralidad no amplia en nada nuestro conocimiento teor\u00e9tico de Dios. La demostraci\u00f3n -en los t\u00e9rminos en los que Kant la expone- es exclusivamente pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>1.4 CONCEPCI\u00d3N KANTIANA DEL HOMBRE, LA HISTORIA Y LA RELIGI\u00d3N<\/p>\n<p>Nos queda por conocer la respuesta de Kant a su tercera pregunta: \u00ab\u00bfqu\u00e9 me cabe esperar?\u00bb. Este \u00abqu\u00e9\u00bb guarda relaci\u00f3n con el destino \u00faltimo del hombre, con la finalidad a la que apuntan todas las acciones morales. La religi\u00f3n es la respuesta, aunque no se agote en la mera dimensi\u00f3n religiosa. El fin al que apunta la religi\u00f3n implica y exige la acci\u00f3n social y pol\u00edtica para hacerse realidad en la historia, a trav\u00e9s del tiempo.<\/p>\n<p>1.4.1 EL SER HUMANO<\/p>\n<p>a) Kant aplica la distinci\u00f3n fen\u00f3meno-no\u00fameno para explicar en qu\u00e9 consiste el hombre. En tanto que fen\u00f3meno, el hombre est\u00e1 sometido a las mismas leyes matem\u00e1tico-f\u00edsico-biol\u00f3gicas de la naturaleza, y su comportamiento se explica como el de los dem\u00e1s objetos del mundo f\u00edsico; en tanto que no\u00fameno, el hombre es un ser libre y pertenece al \u00e1mbito de lo inteligible, de la moral. En este \u00e1mbito rigen las ideas de la moralidad y de la libertad, cognoscibles por la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, como hemos visto.<br \/>\nb) El hombre tiene tres disposiciones fundamentales: i) disposici\u00f3n a la animalidad, que explica la capacidad t\u00e9cnica del hombre; ii) disposici\u00f3n a la humanidad, que explica su pragmatismo; iii) disposici\u00f3n a ser persona, que explica su capacidad moral.<br \/>\nc) Estas tres facultades o dimensiones son un reflejo de la estructura radical y constitutiva del hombre: su faceta emp\u00edrico-sensible y su dimensi\u00f3n \u00e9tico-social. La primera muestra al hombre en tanto individuo ego\u00edsta, cerrado sobre s\u00ed, como un objeto m\u00e1s entre otros. Son los aspectos que hacen del hombre, a veces, un ser poco social o antisocial. La segunda faceta, la dimensi\u00f3n \u00e9tico-social, incluye todos los aspectos que inducen al ser humano a formar parte de una comunidad, a relacionarse con otros individuos que son fines en s\u00ed mismos tambi\u00e9n -el reino de los fines-. Seg\u00fan esto, el ser humano para Kant viene caracterizado por una \u00abinsociable sociabilidad\u00bb o una \u00absociable insociabilidad\u00bb.<br \/>\nUn concepto tan rico de ser humano como el de Kant lleva a considerar la historia y la religi\u00f3n como las dos dimensiones \u00faltimas en las que puede darse la realizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>1.4.2 LA HISTORIA<\/p>\n<p>Kant concibe la historia como un desarrollo constante y progresivo, aunque lento, de las mejores disposiciones del g\u00e9nero humano. Se plantea hasta qu\u00e9 punto, bajo qu\u00e9 condiciones y c\u00f3mo en la historia se puede hacer realidad una evoluci\u00f3n de la comunidad humana hacia el bien supremo. Habla de una \u00absociedad de ciudadanos del mundo\u00bb e invita a la acci\u00f3n pr\u00e1ctico-pol\u00edtica de la raz\u00f3n en la organizaci\u00f3n de la sociedad, para conducir a la mayor libertad posible.<\/p>\n<p>-La historia es una consecuencia directa del conjunto de disposiciones del ser humano, que tienden por s\u00ed solas a realizarse completamente. Un hombre solo, como individuo, jam\u00e1s podr\u00eda desarrollar completamente todas las disposiciones originarias de la naturaleza humana. La tarea corresponde a la especie. El hombre no est\u00e1 dirigido por el instinto o por conocimientos innatos, sino que es obra de s\u00ed mismo. La racionalidad del hombre exige\/implica la libertad de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>-El motor de la historia son las diversas disposiciones humanas, cuyo antagonismo muestra las tensiones dial\u00e9cticas entre individuo-sociedad, fen\u00f3meno-no\u00fameno, lo emp\u00edrico-lo \u00e9tico.<\/p>\n<p>-La esencia humana no puede realizarse si no es en sociedad. La sociedad, por tanto, debe ser un medio donde el hombre encuentre mayor libertad y donde est\u00e9n muy claros los l\u00edmites de esa libertad. Poder y derecho, pues, deben aliarse para alcanzar este objetivo. Esta ser\u00e1 una tarea siempre abierta, inalcanzable sin la colaboraci\u00f3n de todos los estados. La idea de una liga de naciones, de una sociedad internacional, es el horizonte \u00faltimo al que apuntan las ideas de Kant.<\/p>\n<p>1.4.3 LA RELIGI\u00d3N<\/p>\n<p>La libertad apunta a conseguir el mayor bien posible en el mundo, pero no nos dice en qu\u00e9 consiste. Esa tarea corresponde a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>-La religi\u00f3n nos habla de una voluntad moralmente perfecta, sana y todopoderosa. Los deberes impuestos por la voluntad libre deben ser entendidos como mandatos de esa supuesta voluntad divina, de la que podemos esperar el bien supremo y la felicidad.<\/p>\n<p>-La moral guarda relaci\u00f3n con la felicidad porque la felicidad se consigue mediante la realizaci\u00f3n del bien moral. Por eso la moral no es la doctrina de c\u00f3mo llegar a ser felices, sino de c\u00f3mo llegar a ser dignos de la felicidad. Ser\u00e1 despu\u00e9s, en un segundo momento, cuando se presente la esperanza de participar un d\u00eda m\u00e1s plenamente de la felicidad, en la medida que hemos procurado no ser indignos de ella.<\/p>\n<p>-Esto lleva a rechazar toda religi\u00f3n positiva -conjunto de ritos y dogmas aceptados y mantenidos s\u00f3lo por la autoridad de una tradici\u00f3n o de una iglesia institucionalizada, sin mediar el necesario esfuerzo de reflexi\u00f3n aut\u00f3noma- : s\u00f3lo acepta la esperanza \u00faltima que hallamos en toda religi\u00f3n.<\/p>\n<p>-La religi\u00f3n queda as\u00ed racionalizada: la religi\u00f3n no va m\u00e1s all\u00e1 de la raz\u00f3n. Kant se queda en un concepto de religi\u00f3n natural o moral, en coherencia con los ideales seculares de la ilustraci\u00f3n. Se trata de una \u00abreligi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>http:\/\/www.geocities.com\/ramgil64es\/kantmarc1.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNoleMEW\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 04\/04\/2004 16:25 1. LA CR\u00cdTICA DE LA RAZ\u00d3N PR\u00c1CTICA Y EL CONOCIMIENTO MORAL La raz\u00f3n humana tiene dos usos: el te\u00f3rico y el pr\u00e1ctico. Al an\u00e1lisis del uso pr\u00e1ctico se encamina la ?Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica? (1788). Las expresiones ?raz\u00f3n pura? y ?raz\u00f3n pr\u00e1ctica? no aluden a<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Moral del Deber: Kant<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1232\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1232\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}