{"id":1226,"date":"2009-01-27T19:51:33","date_gmt":"2009-01-27T19:51:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1226"},"modified":"2009-01-27T19:51:33","modified_gmt":"2009-01-27T19:51:33","slug":"fichte.-posici\u00f3n-como-autoposici\u00f3n-y-autoconciencia.","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1226","title":{"rendered":"Fichte. Posici\u00f3n como autoposici\u00f3n y autoconciencia."},"content":{"rendered":"<p><strong>De: irichc\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 25\/02\/2004 15:45<\/strong><\/p>\n<p>Debemos buscar el principio fundamental absolutamente primero, completamente incondicionado de todo saber humano. Si este principio fundamental debe ser el primero absolutamente, no puede ser ni demostrado, ni determinado.<\/p>\n<p>Debe expresar aquella autog\u00e9nesis que ni se da ni se puede dar entre las determinaciones emp\u00edricas de nuestra conciencia, sino que m\u00e1s bien es el fundamento de toda conciencia, y s\u00f3lo ella la hace posible. Al presentar esta autog\u00e9nesis, no es tanto de temer que por ventura no se piense lo que hay que pensar -la naturaleza de nuestro esp\u00edritu ha cuidado ya de ello-, como que se piense aqu\u00ed aquello que no debe pensarse. De ah\u00ed la necesidad de una reflexi\u00f3n sobre lo que previamente se hubiera podido quiz\u00e1s pensar acerca de ello y de una abstracci\u00f3n de todo lo que efectivamente no le pertenece.<\/p>\n<p>Incluso mediante esta reflexi\u00f3n abstractiva, lo que no es un hecho de conciencia no puede llegar a serlo; pero gracias a ella puede reconocerse que se tiene que pensar necesariamente esta autog\u00e9nesis como fundamento de toda ciencia.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>1. Todos conceden el principio: &#8220;A es A&#8221; (o sea, A = A, porque esto es lo que significa la c\u00f3pula l\u00f3gica); y se admite sin vacilaci\u00f3n alguna; se le reconoce como proposici\u00f3n completamente cierta e indudable.<\/p>\n<p>Si, no obstante, alguien pidiera una prueba de esta proposici\u00f3n, nadie se tomar\u00eda el trabajo de d\u00e1rsela, y se admitir\u00eda que esa proposici\u00f3n es cierta absolutamente, es decir, sin otro fundamento; y haciendo esto, sin duda alguna con el asentimiento general, uno se arroga la facultad de poner algo absolutamente.<\/p>\n<p>2. Afirmando que la proposici\u00f3n precedente es en s\u00ed cierta, no se afirma que A sea. La proposici\u00f3n &#8220;A es A&#8221; no equivale en modo alguno a esta: &#8220;A es&#8221;, o: &#8220;existe un A&#8221;. (&#8220;Ser&#8221;, puesto sin predicado, expresa algo muy diferente que &#8220;ser&#8221; con un predicado; v\u00e9ase m\u00e1s adelante). Si se admite que A designa un espacio comprendido entre dos rectas, la primera proposici\u00f3n permanece exacta siempre, aunque la proposici\u00f3n: &#8220;A es&#8221; fuera manifiestamente falsa. M\u00e1s bien, se afirma que: &#8220;si A es, entonces A es&#8221;. Por consiguiente, de ninguna manera se trata aqu\u00ed de saber si en general A es o no es. No se trata del contenido de la proposici\u00f3n, sino \u00fanicamente de su forma; no de aquello acerca de lo cual se sabe algo, sino de lo que se sabe, cualquiera que sea el objeto de que se trate.<\/p>\n<p>Por consiguiente, con la afirmaci\u00f3n de que la proposici\u00f3n indicada es absolutamente cierta resulta que entre aquel &#8220;si&#8221; y este &#8220;entonces&#8221; hay una conexi\u00f3n necesaria; y esta conexi\u00f3n necesaria entre dos t\u00e9rminos es puesta absolutamente y sin otro fundamento. Provisionalmente llamo a esta conexi\u00f3n necesaria = X.<\/p>\n<p>3. Nada hay establecido en lo concerniente a si A mismo es o no. De ah\u00ed surge la pregunta: \u00bfbajo qu\u00e9 condiciones es, pues, A?<\/p>\n<p>a) Al menos X est\u00e1 en el Yo y puesto por el Yo, pues es el Yo quien juzga en la proposici\u00f3n anterior, y juzga precisamente seg\u00fan X como seg\u00fan una ley; la cual es, por consiguiente, dada al Yo; y como es establecida absolutamente y sin otro fundamento, tiene que ser dada al Yo por el Yo mismo.<\/p>\n<p>b) No sabemos si A en general es puesto y c\u00f3mo es puesto; pero debiendo designar X una relaci\u00f3n entre una desconocida posici\u00f3n de A y una absoluta posici\u00f3n del mismo A, condicionada por la primera posici\u00f3n, entonces A debe estar en el Yo y puesto por el Yo, como X, al menos en tanto que esa conexi\u00f3n es puesta. S\u00f3lo es posible X en relaci\u00f3n a un A; pero efectivamente X est\u00e1 puesto en el Yo: por consiguiente, A tiene que estar tambi\u00e9n puesto en el yo, en cuanto que a \u00e9l se refiere X.<\/p>\n<p>c) X se relaciona con este A, que en la proposici\u00f3n anterior ocupa el lugar l\u00f3gico del sujeto, lo mismo que con el A que est\u00e1 en el lugar l\u00f3gico del predicado; en efecto, los dos t\u00e9rminos est\u00e1n conciliados por X. As\u00ed, los dos son puestos en el Yo, en tanto que son puestos. Y el A del predicado es puesto absolutamente, a condici\u00f3n de que sea puesto el A del sujeto; la proposici\u00f3n enunciada puede, pues, formularse as\u00ed: Si A es puesto en el Yo, entonces es puesto; o entonces es.<\/p>\n<p>4. Ha sido puesto, pues, por el Yo mediante X; A es para el Yo juzgante, absoluta y \u00fanicamente en virtud de su ser puesto en el Yo en general; esto significa: se ha establecido que en el Yo -bien que este especialmente afirme o juzgue, o lo que sea- hay algo que siempre es igual a s\u00ed, siempre uno e id\u00e9ntico; y el X puesto absolutamente puede, pues, expresarse as\u00ed: &#8220;Yo = Yo&#8221;; Yo soy Yo.<\/p>\n<p>5. Por medio de esta operaci\u00f3n hemos llegado ya sin darnos cuenta a la proposici\u00f3n: Yo soy (no ciertamente como expresi\u00f3n de una autog\u00e9nesis, sino todav\u00eda de un hecho).<\/p>\n<p>En efecto, X es puesto absolutamente; esto es un hecho de la conciencia emp\u00edrica. Pero X es id\u00e9ntico a la proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy Yo&#8221;; por consiguiente, esta proposici\u00f3n es tambi\u00e9n puesta absolutamente.<\/p>\n<p>Sin embargo, la proposici\u00f3n &#8220;Yo soy Yo&#8221;, tiene un significado muy distinto del que posee la proposici\u00f3n &#8220;A es A&#8221;. Esta \u00faltima proposici\u00f3n, en efecto, s\u00f3lo tiene un contenido bajo cierta condici\u00f3n. Si A es puesto, es ciertamente puesto en tanto que A, con el predicado A. Pero con una proposici\u00f3n semejante todav\u00eda no queda decidido si A es efectivamente puesto; por consiguiente, si es puesto con un predicado cualquiera. Por el contrario, la proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy yo&#8221;, es v\u00e1lida incondicional y absolutamente, porque es id\u00e9ntica a la proposici\u00f3n X; es v\u00e1lida no solamente en cuanto a la forma, sino tambi\u00e9n en cuanto al contenido. En esta proposici\u00f3n el Yo es puesto con el predicado de la identidad consigo mismo, no condicionalmente, sino absolutamente; as\u00ed, es puesto; y la proposici\u00f3n puede ser expresada tambi\u00e9n de esta manera: &#8220;Yo soy&#8221;.<\/p>\n<p>Esta proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy&#8221;, hasta ahora est\u00e1 fundada solamente en un hecho y no tiene otro valor que el de un hecho. Si la proposici\u00f3n &#8220;A = A&#8221; (o m\u00e1s precisamente, lo que en esta proposici\u00f3n es absolutamente puesto = X) debe ser cierta, entonces la proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy&#8221;, tiene que ser igualmente cierta. Pero es un hecho de la conciencia emp\u00edrica el que estemos obligados a considerar X como absolutamente cierto; lo mismo debe suceder con la proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy&#8221;, en la cual se funda X. As\u00ed pues, el fundamento que explica todos los hechos de la conciencia emp\u00edrica es el siguiente: que antes de poner algo en el Yo, el mismo Yo sea puesto. (Digo: de todos los hechos; y esto depende de la prueba de la proposici\u00f3n, y seg\u00fan esta prueba, X es el hecho supremo de la conciencia emp\u00edrica, el cual es la base de todos los dem\u00e1s hechos y est\u00e1 contenido en ellos; esto deber\u00eda admitirse sin la menor prueba, aunque toda la Doctrina de la Ciencia est\u00e1 consagrada a demostrarlo).<\/p>\n<p>6. Volvamos al punto del que hab\u00edamos partido.<\/p>\n<p>a) Por el principio &#8220;A = A&#8221; se efect\u00faa un juicio. Seg\u00fan el testimonio de la conciencia emp\u00edrica, todo juicio es una acci\u00f3n del esp\u00edritu humano; es preciso, pues, suponerle todas las condiciones de la acci\u00f3n en la autoconciencia emp\u00edrica, las cuales deben ser, para la reflexi\u00f3n, presupuestas como conocidas y ciertas.<\/p>\n<p>b) Esta acci\u00f3n est\u00e1 fundada en algo, a saber X = Yo soy, lo cual no est\u00e1 fundado en nada m\u00e1s alto.<\/p>\n<p>c) Se deduce que lo absolutamente puesto y fundado en s\u00ed mismo es el fundamento de una cierta acci\u00f3n del esp\u00edritu humano (la Doctrina de la Ciencia demostrar\u00e1 que es fundamento de toda acci\u00f3n del esp\u00edritu humano), o sea, es su puro car\u00e1cter; el puro car\u00e1cter de la actividad en s\u00ed: prescindiendo de sus condiciones emp\u00edricas particulares.<\/p>\n<p>As\u00ed, para el Yo, ponerse a s\u00ed mismo es su pura actividad. El Yo se pone a s\u00ed mismo, y es en virtud de este simple poner por s\u00ed mismo; e inversamente: el Yo es, y pone su ser, en virtud de su puro ser. Es al mismo tiempo el actuante y el producto de la acci\u00f3n, lo activo y lo producido por la actividad; acci\u00f3n y hecho son una sola y misma cosa; y por esto: &#8220;Yo soy&#8221; es la expresi\u00f3n de una autog\u00e9nesis, pero tambi\u00e9n de la \u00fanica posible, como lo demostrar\u00e1 la Doctrina de la Ciencia.<\/p>\n<p>7. Consideremos de nuevo la proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy Yo&#8221;.<\/p>\n<p>a) El Yo es puesto absolutamente. Supongamos que en la proposici\u00f3n precedente el Yo que ocupa el lugar del sujeto formal sea el Yo absolutamente puesto; en cambio, el del predicado sea el Yo que est\u00e1 siendo; entonces se ha expresado o puesto absolutamente por el juicio absolutamente v\u00e1lido, que estos dos t\u00e9rminos son uno: el Yo es porque \u00e9l se ha puesto.<\/p>\n<p>b) El Yo de la primera y el Yo de la segunda acepci\u00f3n deben ser absolutamente id\u00e9nticos. Puede, pues, invertirse la proposici\u00f3n precedente y decir: el Yo se pone a s\u00ed mismo simplemente porque es. Se pone a s\u00ed mismo por su mero ser, y es por su mero ser-puesto.<\/p>\n<p>Estas observaciones aclaran perfectamente el sentido en que empleamos aqu\u00ed el t\u00e9rmino Yo y nos conducen a una explicaci\u00f3n precisa del Yo como sujeto absoluto. Aquello cuyo ser (esencia) simplemente consiste en ponerse a s\u00ed mismo como siendo es el Yo como sujeto absoluto. De la misma manera que \u00e9l se pone, es; y de la misma manera que es, se pone; y entonces el Yo es necesariamente y absolutamente para el Yo. Aquello que no es para s\u00ed mismo no es un Yo.<\/p>\n<p>(Aclaraci\u00f3n: Se oye a menudo plantear esta cuesti\u00f3n: &#8220;\u00bfqu\u00e9 era yo antes de llegar a tener conciencia de m\u00ed mismo?&#8221;. La respuesta natural a esto es: &#8220;Yo no era en absoluto; pues yo no era Yo. El Yo es en la medida en que tiene conciencia de s\u00ed&#8221;. La posibilidad de esa cuesti\u00f3n se funda en la confusi\u00f3n entre el Yo como sujeto y el Yo como objeto de la reflexi\u00f3n del sujeto absoluto; y esto es completamente inadmisible. El Yo se presenta ante s\u00ed mismo y se percata de s\u00ed mismo en la forma de la representaci\u00f3n y s\u00f3lo entonces llega a ser algo, un objeto; bajo esta forma la conciencia recibe un sustrato que es, aunque carece de conciencia real, e incluso es concebido como un cuerpo. Uno piensa un estado semejante y pregunta: &#8220;\u00bfQu\u00e9 era antes el Yo?; es decir: \u00bfCu\u00e1l es el sustrato de la conciencia?&#8221;. Pero tambi\u00e9n entonces inadvertidamente uno piensa adem\u00e1s el sujeto absoluto como intuyendo ese sustrato; e igualmente piensa, pues, inadvertidamente aquello de lo que se pretendi\u00f3 abstraer; y uno se contradice a s\u00ed mismo. Nada puede uno pensar sin pensar adem\u00e1s su Yo, como consciente de s\u00ed mismo; jam\u00e1s puede uno hacer abstracci\u00f3n de su autoconciencia: por lo tanto, semejantes preguntas no pueden responderse, porque no pueden ser planteadas cuando uno se entiende bien consigo mismo).<\/p>\n<p>8. Si el Yo es s\u00f3lo en tanto que se pone, entonces es tambi\u00e9n s\u00f3lo para el ponente, y s\u00f3lo pone para el que est\u00e1 siendo. El Yo es para el Yo. Y si se pone absolutamente a s\u00ed mismo, tal como es, entonces se pone necesariamente y es necesariamente para el Yo. Yo soy s\u00f3lo para M\u00ed; pero soy necesariamente para M\u00ed (mientras digo, &#8220;para M\u00ed&#8221;, pongo ya mi ser).<\/p>\n<p>9. Ponerse a s\u00ed mismo y ser son, aplicados al Yo, id\u00e9nticos completamente. La proposici\u00f3n: &#8220;Yo soy porque me he puesto a m\u00ed mismo&#8221; puede, pues, formularse tambi\u00e9n as\u00ed: &#8220;Soy absolutamente porque soy&#8221;.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el Yo que se pone y el Yo que es son completamente id\u00e9nticos, uno y lo mismo. El Yo es aquello que \u00e9l se pone; y se pone a s\u00ed mismo como aquello que es. As\u00ed: Yo soy absolutamente lo que soy.<\/p>\n<p>10. La expresi\u00f3n inmediata de la autog\u00e9nesis que acabamos de desarrollar ser\u00eda la f\u00f3rmula siguiente: Yo soy absolutamente, es decir: soy absolutamente porque soy; y soy absolutamente lo que soy; estas dos afirmaciones convienen al Yo.<\/p>\n<p>Si se piensa explicitar esta autog\u00e9nesis en la c\u00faspide de una Doctrina de la Ciencia, he aqu\u00ed los t\u00e9rminos en los que tendr\u00eda que expresarse: El Yo pone originariamente de modo absoluto su propio ser.<\/p>\n<p>J. G. Fichte. Doctrina de la Ciencia.\u00a0 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: irichc\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 25\/02\/2004 15:45 Debemos buscar el principio fundamental absolutamente primero, completamente incondicionado de todo saber humano. Si este principio fundamental debe ser el primero absolutamente, no puede ser ni demostrado, ni determinado. Debe expresar aquella autog\u00e9nesis que ni se da ni se puede dar entre las determinaciones emp\u00edricas de nuestra conciencia,<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Fichte. Posici\u00f3n como autoposici\u00f3n y autoconciencia.<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1226\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}