{"id":121,"date":"2008-03-14T05:23:33","date_gmt":"2008-03-14T05:23:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=121"},"modified":"2008-03-14T05:23:33","modified_gmt":"2008-03-14T05:23:33","slug":"percepci\u00f3n-de-la-muerte-a-lo-largo-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=121","title":{"rendered":"Percepci\u00f3n de la muerte a lo largo de  la vida"},"content":{"rendered":"<p>Percepci\u00f3n de la muerte a lo largo de<br \/>\nla vida<\/p>\n<p>Indice<br \/>\n1. Introducci\u00f3n<br \/>\n2. Percepci\u00f3n de la muerte del infante<br \/>\n3. Percepci\u00f3n de la muerte del adolescente<br \/>\n4. Percepci\u00f3n de la muerte en adultos j\u00f3venes<br \/>\n5. Percepci\u00f3n de la muerte de un adulto intermedio<br \/>\n6. Percepci\u00f3n de la muerte en ancianos<br \/>\n7. Enfrentar la muerte<br \/>\n8. La pena de muerte y el duelo<br \/>\n9. Terapia para el dolor<br \/>\n10. Significado de la muerte<br \/>\n11. A modo de conclusi\u00f3n<br \/>\n12. Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>1. Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda hay m\u00e1s personas que manifiestan inter\u00e9s por saber algo, hacer algo m\u00e1s, experimentar, por leer algo&#8230; sobre la muerte. De hecho, hablar de la muerte es algo delicado y complejo, y a la vez absolutamente simple ya que es el final ineludible de nuestras vidas. Depende de la madurez y reflexiones previas de cada persona. En este trabajo voy a hablar del espacio que ocupa la muerte en nuestras sociedades, y de la manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica de que es objeto. Adem\u00e1s de la forma en que la muerte es vivida en diferentes etapas de la vida y c\u00f3mo podemos ayudar desde nuestra naturaleza humana a las personas que viven cercenas a la muerte y c\u00f3mo, a su vez, podemos permitir que ellos nos ayuden a nosotros mismos, ense\u00f1\u00e1ndonos c\u00f3mo el sentido de la muerte puede dirigir nuestras vidas hacia una expresi\u00f3n enriquecedora de la muerte y el dolor.\u00a0  <\/p>\n<p>El miedo que tenemos a enfrentar a la muerte es un miedo a algo desconocido, la muerte es una experiencia que nadie jam\u00e1s en vida podr\u00e1 conocer a ciencia cierta, por lo cual nos genera gran ansiedad. Nuestra tendencia es a alejar\u00a0 a la muerte de nuestro espectro de vida, sentenciarla al encierro hospitalario, o a los cementerios cada vez m\u00e1s compactos.<br \/>\nSi bien es cierto, tanto la muerte\u00a0 como el nacimiento est\u00e1n indicados por importantes cambios biol\u00f3gicos y culturales que punt\u00faan la existencia de cada persona. En la muerte misma es la biolog\u00eda quien impone sus leyes entr\u00f3picas, no obstante\u00a0 nuestra cultura tradicional ha sabido encontrar elementos para postergar la muerte, el avance tecnol\u00f3gico ha producido el desplazamiento de la muerte principalmente al final del ciclo vital, cuando antes lo fue constante en cualquier periodo de la vida. Esto repercuti\u00f3 en nuestra conciencia de ella, y convirti\u00f3 a la muerte en algo fuera de nuestra cotidianeidad. Dejo de hablarse de la muerte, por lo tanto se perdi\u00f3 la posibilidad de enfrentarla\u00a0 cara a cara. A cambio de eso encontramos a la televisi\u00f3n inundando de informaci\u00f3n distorsionada sobre la muerte a nuestros hijos, se produce as\u00ed una paradoja, en la cual por temor a el impacto que pueda causarle el acontecimiento a nuestros ni\u00f1os le ocultamos la informaci\u00f3n, sin embargo permitimos que por medio de la televisi\u00f3n accedan a informaci\u00f3n contaminada con violencia que genera a su vez mayor ansiedad.<br \/>\nA lo mejor nuestro rechazo a la muerte es algo que se ha construido junto con nuestra evoluci\u00f3n cultural, en el sentido que, nuestro desarrollo cultural occidentalizado se ha planteado en t\u00e9rminos de seguridad planificada y predictibilidad, que se refuerzan en la matriz val\u00f3rica, y de significaciones culturales que consideramos esenciales para vivir. La muerte ataca la misma ra\u00edz fundamental de los valores que estamos persiguiendo en nuestras sociedades. Se ve atacada la necesidad humana de vivir en un mundo predecible ( fundamento de la ciencia) y que sea seguro, conocido lo cual va muy ligado al concepto de revelar los misterios anta\u00f1o desconocidos por el hombre y hoy asequibles por la ciencia.<br \/>\nLa muerte entonces es socialmente rechazada, en cuanto atenta con nuestro mundo material, el \u00fanico que existe. Nos vemos culturalmente motivados a dedicarle menos tiempo a la muerte, por que el morir perjudica la productividad, la tristeza debe resolverse lo antes posible, dado que el mundo ?real? requiere de los cuerpos y las mentes limpias de los que trabajan para su crecimiento. Esta vida en sociedad exige ciertos sacrificios, entre ellos el desconocer a la muerte como parte de este mundo, cerrar los ojos a\u00fan cuando el sol se retira cada anochecer para volver al d\u00eda siguiente ilumin\u00e1ndolo todo, cuando en cada oto\u00f1o muere el mundo vegetal para verlo renacer a la primavera siguiente. El significado de la muerte se expresa claramente en la vida, pero la gente ve lo que los dem\u00e1s quieren que vean. Cuando por fin entiendan que en la muerte hay mucho mas que aprender sobre la vida que en la evitaci\u00f3n permanente de la naturaleza, cuando por fin sean capaces de aceptar la muerte sin maquillarla de juventud, cuando nuestra tanatofobia seda paso al compartir con los muertos, solo entonces podremos comenzar a vivir, por que la \u00fanica postura coherente y s\u00f3lida ante la muerte, como ante cualquier otro evento o conflicto de la vida humana, es encararla, tomar consciencia de ella, conocerla hasta donde sea humanamente posible ; respetar y observar frente a frente es la f\u00f3rmula para librarse de ello.<\/p>\n<p>2. Percepci\u00f3n de la muerte del infante<\/p>\n<p>\tEl desarrollo psicol\u00f3gico del ni\u00f1o lo imposibilita para darse realmente cuenta del fen\u00f3meno de la muerte y sus implicaciones. Su aparato ps\u00edquico se encuentra en esta etapa centrado en su propia perspectiva y en la realidad vivenciada desde s\u00ed mismo, por lo cual su pensamiento presenta las caracter\u00edsticas de egocentrismo y animismo entre otras, que distorsionan sus experiencias en la formaci\u00f3n de su realidad configurada particularmente.<br \/>\n\tLa falta de introspecci\u00f3n y la incompleta cimentaci\u00f3n de su individualidad, que a\u00fan est\u00e1 en desarrollo hacen que la muerte para el ni\u00f1o tenga un significado libre en gran medida de angustia y crueldad, por lo cual difiere de la significaci\u00f3n adulta de la muerte. Sin embargo, el ni\u00f1o vivencia el fenecer como un viaje o un abandono, por lo que puede experimentarlo con mucha ansiedad y considerar esta dolorosa separaci\u00f3n como un acto de agresividad contra \u00e9l, ej.\u00a0 ?la persona se muri\u00f3 por que no quiere estar conmigo?.<br \/>\n\tLos ni\u00f1os asocian la muerte principalmente a la p\u00e9rdida de su objeto amoroso m\u00e1s preciado, su madre, y con ella todas las garant\u00edas de cuidado y amor incondicional que sol\u00edan protegerlo del mundo desconocido y hostil. Todo esto, adem\u00e1s de temor le produce ira, pues como ya dijimos, el ni\u00f1o cree que la muerte es una afrenta contra \u00e9l, dado que el morir es para \u00e9l dejarse morir sin perder la vida, sino solamente alej\u00e1ndose como en un viaje. A su vez desconocen la posibilidad de su propia muerte dado que \u00e9sta constituye algo externo, ajeno, situaci\u00f3n en la cual no hay amenaza vital. En este sentido los ni\u00f1os tienden a ver la muerte como algo remoto en cuanto la aversi\u00f3n que les provoca los obliga a alejarla hasta el punto que quede fuera de nuestra realidad. Ellos creen que el que evita la muerte, enga\u00f1\u00e1ndola, no muere. Esta es una caracter\u00edstica de su pensamiento egoc\u00e9ntrico, el cual no le permite entender la muerte por que va m\u00e1s all\u00e1 de su experiencia personal, y adem\u00e1s es consecuencia de que los ni\u00f1os tienen en parte la noci\u00f3n de la inevitabilidad de la muerte, sin embargo, desarrollan defensas psicol\u00f3gicas tales como el pensamiento m\u00e1gico, para sobreponerse al sentimiento de indefensi\u00f3n que le produce.<br \/>\n\tLos psic\u00f3logos abocados a la investigaci\u00f3n de la ontog\u00e9nesis de las distintas capacidades a lo largo del desarrollo humano, han realizado diversos trabajos con ni\u00f1os. Ellos en sus distintos estudios encontraron que a los 4 a\u00f1os la idea de muerte es muy limitada, y el hecho de que \u00e9sta ocurra o se mencione su concepto no supone una emoci\u00f3n intensa, ni tanto positiva como negativa. Antes de esta edad el ni\u00f1o tiene ciertas nociones ligadas a la muerte, pero \u00e9stas se traducen en intuiciones emocionales ligadas a la ausencia de la madre.<br \/>\n\tEntre los 5 y los 7 a\u00f1os, los ni\u00f1os comienzan a entender que la muerte es irreversible, universal, o sea que todas las cosas que est\u00e1n vivas inevitablemente tienen que morir, tambi\u00e9n comprenden que todas las funciones de la vida terminan con la muerte. Seg\u00fan Piaget estas caracter\u00edsticas se desarrollan cuando los ni\u00f1os pasan del pensamiento preoperacional al operacional concreto. Durante esta etapa el ni\u00f1o busca reafirmar su conocimiento objetivo, y vuelca sus esfuerzos al entendimiento de las pautas de su cultura. En este sentido los c\u00f3digos de significaci\u00f3n cultural constituyen una buena base para la elaboraci\u00f3n m\u00e1s acabada del concepto de muerte. Las explicaciones fantasticas ya no le son funcionales, pasando de un razonamiento m\u00e1gico a un pensamiento materialista positivo. A\u00fan m\u00e1s, en esta etapa la muerte adquiere una connotaci\u00f3n emocional mucho m\u00e1s intensa para el ni\u00f1o, que comienza a temer la muerte de sus seres queridos. El hecho de morir se ti\u00f1e en su mente con las ansiedades de su cultura, y pese a no tener conciencia de la posibilidad objetiva de morir, si reconoce a la muerte como una clara experiencia humana.<br \/>\n\tYa a la edad de 8- 10 a\u00f1os acepta que todos moriremos, asimila con todo realismo el hecho de tener que morir m\u00e1s adelante.<br \/>\n\tNo todos los autores concuerdan en cuanto al grado de consciencia real que tienen los ni\u00f1os sobre las diferentes dimensiones de \u00e9ste acontecimiento, y prefieren hablar de etapas no tan marcadas y otorgar un poco m\u00e1s de flexibilidad en el desarrollo de la elaboraci\u00f3n de un concepto tan complejo como lo es la muerte. De esta manera hablar de etapas sin referentes en el plano etario es \u00fatil para captar la secuencia del desarrollo o formaci\u00f3n del concepto. Diversos autores reconocen \u00e9sta secuencia de etapas como adecuadas :<\/p>\n<p>1.\t1\u00ba\u00a0 etapa en que el ni\u00f1o es incapaz de comprender el problema de la muerte.<br \/>\n2.\t2\u00ba etapa\u00a0 en que la muerte se relaciona con una ausencia provisional.<br \/>\n3.\t3\u00ba etapa en que la muerte se integra en una imagen del mundo mediante elementos culturales.<br \/>\n4.\t4\u00ba etapa en que el ni\u00f1o elabora la idea de su irremediable destrucci\u00f3n.<br \/>\n\tEl hecho de que la cultura otorgue un espacio dentro de su din\u00e1mica donde el dolor y la muerte se resuelvan, mantienen la armon\u00eda de su continuidad.<br \/>\n\tUna cultura debe estructurar este dolor por que su sentido se configura a trav\u00e9s de las historias personales que la atraviesan. El orden y la continuidad de la misma depende de la construcci\u00f3n simb\u00f3lica de rituales que orienten la identidad de todos los individuos a la conformaci\u00f3n de la unidad estructural y funcional de la cultura.<br \/>\nAhora bien, basta dar una mirada hacia el interior de nuestra cultura\u00a0 y nos encontramos con la sobreexaltaci\u00f3n de la vida, basada en su energ\u00eda, en su din\u00e1mica y en su desarrollo, una cultura que esconde a sus moribundos en hospitales donde no logren infectarnos con la muerte y que reducen las tumbas en los cementerios donde cada domingo cientos de personas caminan sobre los cuerpos de nuestros ancestros que simb\u00f3licamente yacen extendidos en el c\u00e9sped. Nuestra cultura no acepta la muerte, la arroja lo m\u00e1s lejos de s\u00ed para no entorpecer su funcionamiento. En esta cultura la muerte debe ser un proceso r\u00e1pido, dado que se ha convertido en un tab\u00fa, as\u00ed como alguna vez lo fue el sexo. Esta situaci\u00f3n disminuye las posibilidades de que logremos un duelo verdadero, dado que el duelo negado es el peor de los duelos.<br \/>\nEl ni\u00f1o quiere saber que ocurre cuando est\u00e1 frente a la muerte, busca la respuesta en sus padres quienes no conf\u00edan en su capacidad de entender la situaci\u00f3n, y creyendo protegerlo lo envuelven en un manto de fantas\u00eda. Nuestra cultura nos ense\u00f1a a proteger a nuestros hijos de algo que es tan natural como la vida misma y lo \u00fanico que logramos es condenarlos a una vida a medias, una vida orientada al absurdo de la imposible eternidad, una ansiedad perpetua, una vida irreal.<br \/>\nEntonces el ni\u00f1o calla al ver la cara de sus padres timoratos ante la muerte y calla para protegerlos, el sabe que odiamos a la muerte y lo que le espera como herencia es este odio, quien odia la muerte odia a la vida y por lo tanto se odia a s\u00ed mismo y vive temiendo.<br \/>\nUn ni\u00f1o solo requiere expresar sus emociones, sus temores, sus inquietudes, solo requiere de un adulto capaz de escucharlo y saber explicar con palabras simples y sensibles qu\u00e9 es lo que ocurre, sin mentiras. En este sentido la religi\u00f3n puede ser muy beneficiosa, siempre y cuando su acci\u00f3n est\u00e9 dirigida a resolver\u00a0 los conflictos humanos existenciales en la forma m\u00e1s honesta, evitando la sobreexplotaci\u00f3n\u00a0 de artificios y que pueda brindar un soporte espiritual para el ni\u00f1o.<br \/>\nDesde el punto de vista del psicoan\u00e1lisis, la muerte es tan poderosa que nuestros impulsos dirigidos a ella constituyen parte de nuestra personalidad. Estos impulsos no son privativos del hombre, dado que operan en todas las criaturas vivientes y tienden a reducir la vida a su materia inerte original, estos impulsos son los responsables de las tendencias destructivas\u00a0 y agresivas. Esto se traduce en que parte de nuestra naturaleza busca la muerte, se dirige a \u00e9sta como tambi\u00e9n se dirige al amor. Esta dualidad posee al ni\u00f1o en su corporalidad y en su psiquis, por eso a temprana edad inician su exploraci\u00f3n con la muerte de peque\u00f1os seres vivos, buscando la forma para asegurarse a s\u00ed mismo su individualidad y su potencia, actuando con superioridad ante estos seres, pero a la vez reteniendo sus impulsos agresivos e identific\u00e1ndose proyectivamente con sus v\u00edctimas. Esta experiencia condiciona de manera inevitable una buena parte de las respuestas del ni\u00f1o y su desarrollo cognitivo respecto al concepto de muerte.<br \/>\nEn la medida en que el ni\u00f1o va desarrollando m\u00e1s destrezas tanto en el \u00e1rea biol\u00f3gica, social, cognitiva y emocional\u00a0 el concepto de muerte va evolucionando hacia causas m\u00e1s abstractas, como ?enfermedades?, ?hacerse mayor?, etc. el punto de cambio para esta parte del concepto de algo concreto a algo abstracto parece situarse alrededor de los 7 a\u00f1os. A esta edad se produce en el ni\u00f1o un gran temor en cuanto a su salud dado que la relaci\u00f3n que establece entre la enfermedad y la muerte lo atormenta cuando \u00e9l est\u00e1 enfermo, cualquier s\u00edntoma; fiebre, catarro, estornudos, etc. le hacen creer que se va a morir.<br \/>\nLos ni\u00f1os que se ven enfrentado al hecho de la muerte presentan una serie de reacciones, que si bien\u00a0 pueden no darse en un orden espec\u00edfico, ni aparecer todas ellas, si nos sirven para comprender el c\u00f3mo lo vivencian en general:<br \/>\n 1.\u00a0 La negaci\u00f3n: el ni\u00f1o niega que la muerte haya ocurrido y parece que \u00e9sta no le ha afectado. Normalmente esto significa que la p\u00e9rdida ha sido demasiado grande para \u00e9l y que sigue pretendiendo que la persona en cuesti\u00f3n est\u00e1 viva. <\/p>\n<p>2.\u00a0 Aflicci\u00f3n corporal: la muerte produce en el ni\u00f1o un estado de ansiedad que se expresa en s\u00edntomas f\u00edsicos y\/o emocionales.<br \/>\n3.\u00a0 Reacciones hostiles contra el difunto: el ni\u00f1o toma la muerte de una persona o animal como una afrenta personal por parte del difunto, que lo ha abandonado.<br \/>\n4.\u00a0 Reacciones hostiles hacia otros: el ni\u00f1o, generalmente, culpa a otros de la muerte acaecida.<br \/>\n5.\u00a0 Sustituci\u00f3n: el ni\u00f1o r\u00e1pidamente comienza a buscar el afecto de otros con el fin de sustituir la figura del difunto.<br \/>\n6.\u00a0 El ni\u00f1o asume las maneras del difunto, intentando conseguir sus mismas caracter\u00edsticas.<br \/>\n7.\u00a0 Idealizaci\u00f3n: el ni\u00f1o sobrevalora las cosas buenas del difunto y elimina los recuerdos de sus defectos, llegando incluso a falsear los recuerdos respecto al car\u00e1cter y la vida real del difunto.<br \/>\n8.\u00a0 Reacciones de ansiedad y de p\u00e1nico, preocup\u00e1ndose por qui\u00e9n le cuidar\u00e1 en el futuro.<br \/>\n9. Reacciones de culpa: el ni\u00f1o puede pensar que la muerte tiene que ver con que \u00abes malo\u00bb o ha tenido mal comportamiento, y elaborar a partir de aqu\u00ed fantas\u00edas de muerte.<\/p>\n<p>\tEl dato esencial es que toda muerte requiere un duelo, y esta es una ley de la naturaleza, dado que si bien la estructura cultural de la vivencia var\u00eda, el sentido de la perdida es universal, con distinto matiz connotativo emocional, pero que no obstante revela su cualidad netamente humana.<br \/>\n\tEl ni\u00f1o debe poder desidentificarse de la causa de la muerte y estar desprovisto de todo deseo de muerte inconsciente (los cuales llevan en s\u00ed sentimientos de culpabilidad o remordimiento) adem\u00e1s debe elaborar y aceptar a trav\u00e9s de su experiencia la propia muerte futura en tanto que destino.<\/p>\n<p>3. Percepci\u00f3n de la muerte del adolescente.<\/p>\n<p>\tLa adolescencia se expresa en las siguientes necesidades: mayor autonom\u00eda, necesidad de estabilidad y seguridad, reconocimiento del grupo de amigos y necesidad de diferenciaci\u00f3n. Estos podr\u00edan considerarse un buen marcador de la etapa, sin embargo la falta de un hito psicol\u00f3gico que determine el cambio de etapa hace necesario un espacio social de soporte para el adolescente en su lucha por integrar su identidad, este espacio estar\u00eda constituido por la familia. La falta de este soporte trae graves consecuencias al adolescente quien ve como se ve absorbido por situaciones que escapan de su control, apareciendo sentimientos de incontrolabilidad ante factores sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos para construir un proyecto de vida. Las caracter\u00edsticas de esta etapa hacen del adolescente un ser muy vulnerable a sentimientos ligados a la autodestrucci\u00f3n. La muerte en estos casos puede presentarse como una alternativa favorable en pos de darle fin al dolor psicol\u00f3gico que abruma al adolescente. El considerarse solos, alienados, que no son amados pueden constituir motivos suficientemente fuertes como para elegir extinguirse, para comprender esto es necesario pensar en que el joven est\u00e1 esencialmente volcado hacia las relaciones con otros y su aceptaci\u00f3n, por lo que hasta los fracasos acad\u00e9micos adquieren una fuerza desconocida dado que en estas actividades sociales el joven va configurando su autoconcepto. Otros puntos de vista versan sobre el suicidio adolescente no como una fuerza o tendencia a la autodestrucci\u00f3n, sino m\u00e1s bien como una s\u00faplica por llamar la atenci\u00f3n y pedir ayuda, por lo que prefieren hablar de prevenci\u00f3n considerando el mejor modo de hacerlo, el tomar conciencia del cuidado del adolescente y ser sensible a sus peticiones.\u00a0 \u00a0<br \/>\n\tEn otro sentido, el adolescente vivencia la muerte como un hecho rom\u00e1ntico, entregando su vida\u00a0 por la lucha por ideales, el ejercito, etc. a los j\u00f3venes les importa mucho m\u00e1s la calidad de la vida que la cantidad, este es otro factor que acerca a los j\u00f3venes al suicidio. Dentro de su desarrollo mantienen una idea egoc\u00e9ntrica\u00a0 llamada ?f\u00e1bula personal? la cual les hace creer que pueden tomar cualquier clase de riesgos dado que a ellos jam\u00e1s les ve a ocurrir nada, manejan imprudentemente, toman decisiones descabelladas, experimentan potentes drogas y formas de placer.<br \/>\n\tCuando los adolescentes se encuentran cara a cara con la muerte reaccionan de maneras sorprendentes y contradictorias, elevando algunos las cuotas de misticismo o religiosidad. O bien otros j\u00f3venes enfermos optan por negar su condici\u00f3n y hablan como si se fuesen a recuperar aunque tienen la certeza de que eso no ser\u00e1 as\u00ed. Sin embargo pese a lo dram\u00e1tico de esta situaci\u00f3n y a los problemas que acarrea la utilizaci\u00f3n de mecanismos de defensa en cuanto a la elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n de los hechos sin distorsi\u00f3n, la negaci\u00f3n y la represi\u00f3n de las emociones constituyen\u00a0 herramientas \u00fatiles que ayudan a muchos j\u00f3venes enfermos a tratar y superar este golpe agobiante para sus expectativas de vida. Los j\u00f3venes enfermos por lo general est\u00e1n m\u00e1s enfadados y disgustados que reprimidos. Ocupan mucho menos tiempo en pensar en el suicidio en comparaci\u00f3n a adultos de la misma condici\u00f3n, y probablemente est\u00e1n mucho m\u00e1s dispuestos en buscar a alguien a quien culpar.<br \/>\n\tLas distintas maneras de reaccionar ante el hecho de la muerte inminente est\u00e1 supeditada en gran medida al estilo de personalidad.<\/p>\n<p>4. Percepci\u00f3n de la muerte en adultos j\u00f3venes.<\/p>\n<p>\tLos adultos j\u00f3venes est\u00e1n abocados al t\u00e9rmino de sus tareas sociales, y se encuentran ansiosos por desarrollar sus planes de vida, para lo cual ya se encuentran capacitados. Su gran tarea es lograr la intimidad para lo cual destinan una no menospreciable cantidad de su tiempo y energ\u00eda. La muerte es algo lejano, asumido como algo inevitable, sin embargo con una certeza inconsciente de que a uno jam\u00e1s le va a pasar, comienza la carrera por la consecuci\u00f3n de lo que uno pueda llegar a ser, y junto a quienes ame, construir una vida plena de satisfacci\u00f3n.<br \/>\nPara un individuo que se encuentra en esta etapa de la vida, la aparici\u00f3n de una enfermedad catastr\u00f3fica se vivencia como algo muy frustrante y dif\u00edcil de llevar debido a la imposibilidad de conquistar las metas anheladas. Su trabajo no ha valido de nada y esta injusticia lo enfurece, es el paciente m\u00e1s conflictivo y el m\u00e1s l\u00e1bil emocionalmente, a esto se suma la dificultad del personal que por lo general tiene la misma edad que el paciente para tratar asertivamente a un desahuciado de su mismo grupo et\u00e1reo.<br \/>\nEstos adultos piensan de manera evasiva, rehuyen de la muerte pues es un tema que no les agrada.<\/p>\n<p>5. Percepci\u00f3n de la muerte de un adulto intermedio<\/p>\n<p>\tEn esta edad se produce la defunci\u00f3n de los padres, y este hecho constituye el motivo por el cual es en esta etapa donde se instala la certeza de la muerte en nuestros corazones, en esta etapa sabemos muy adentro que de veras moriremos. Sin embargo este no es el \u00fanico dato sobre su condici\u00f3n que recibir\u00e1 en esta \u00e9poca; los obituarios comenzaran a llenarse con nombres conocidos, los organismos e instituciones enviaran informaci\u00f3n sobre nuestra condici\u00f3n y se encargar\u00e1 adem\u00e1s de hacernos saber que tan aceptados seremos en el mundo en el que supuestamente nosotros (los de esta etapa) tenemos el poder. Los adultos intermedios cambian\u00a0 el referente de su cuenta de edad, pues ahora los d\u00edas que faltan son mucho menos que los que ya han pasado. Esta sensaci\u00f3n de limite impulsa al sujeto a buscar sacarle provecho a lo que le resta de vida, y nace un nuevo \u00edmpetu por hacer mayores cambios en su vida. La evaluaci\u00f3n a la que se someten ser\u00e1 crucial en cuanto una vida satisfactoria propugna integridad y autoestima, y por el contrario la inconformidad genera desesperanza, frustraci\u00f3n y un sentimiento de vacuidad.<\/p>\n<p>6. Percepci\u00f3n de la muerte en ancianos.<\/p>\n<p>\tLa muerte puede sobrevenir en cualquier etapa de la vida, sin embargo el orden natural supone que se produzca al final del ciclo completo, cuando su cercan\u00eda forma ya parte de la experiencia cotidiana. En esta edad casi la mayor\u00eda del tiempo est\u00e1 destinada a la soluci\u00f3n de asuntos acerca de la muerte y est\u00e1n significativamente menos ansiosos que los adultos intermedios con respecto a la muerte.<br \/>\n\tEs necesario considerar que el mundo frente al cual se enfrenta el anciano es un mundo distinto, irreconocible, perturbador, obviamente que nuestra es la responsabilidad de que no le sea hostil. Antes su mundo estaba poblado por determinadas personas que fueron muy significativas en su vida. Con el correr de los a\u00f1os todo eso de alguna manera, por no decir literalmente, ha desaparecido. Es probable que los problemas cotidianos de hoy le resulten algo abrumador e inexplicable. Ante esta situaci\u00f3n uno puede entender el por qu\u00e9 los abuelos est\u00e1n cansados de la vida, y por qu\u00e9 es tan natural que muchas veces los inunde la tristeza.<br \/>\n\tLa gran tarea del anciano es reorganizar sus pensamientos y sentimientos para aceptar su propia muerte. Los problemas f\u00edsicos impiden que el anciano vea las cosas de un modo\u00a0 alentador y placentero, al contrario, esto se suma a la lista de est\u00edmulos que lo abandonan a la muerte.<br \/>\n\tCuando la persona ha construido un autoconcepto estable y satisfactorio, y cuando ha sido rodeada de amor logra concebir de manera m\u00e1s tranquila su propia muerte, aceptando este final natural.<\/p>\n<p>7. Enfrentar la muerte.<\/p>\n<p>\tLa forma en que nos dispongamos frente a la muerte definir\u00e1 nuestro proceso de muerte, por que \u00bfqu\u00e9 es la muerte, sino un nacer a otra cosa ? como plantea la doctora E. K\u00fcbler-Ross ; quien dice que la muerte no es m\u00e1s que un pasaje hacia otra forma de vida. Esta profesional de la salud supo comprender el real significado del t\u00e9rmino ?salud? y lo aplic\u00f3 a sus moribundos, esos tantos que lejos de ser sustancias en desecho, son verdaderos maestros de la vida, por que all\u00ed donde\u00a0 \u00e9sta se extingue aflora todo su esplendor, al acompa\u00f1ar la muerte se nos regala la belleza de la vida, cuando el \u00faltimo aliento adorna nuestras caras con expresiones de felicidad por que algo se ha descubierto, en nosotros mismos.<br \/>\n\tVolviendo a lo nuestro, K\u00fcbler-Ross despu\u00e9s de realizar una cantidad de estudios de campo inimaginable sobre enfermos terminales , dio a conocer la existencia de 4 etapas de la muerte y la agon\u00eda, las cuales ser\u00edan :<br \/>\n1. negaci\u00f3n : cuando una persona se entera de que sufre una enfermedad mortal su primera reacci\u00f3n es la negaci\u00f3n, aquel mecanismo de defensa que ante la evidencia nos hace decir ?no, no puede ser?, esto constituye una\u00a0 autosugesti\u00f3n que implica la no aceptaci\u00f3n de la condici\u00f3n, la persona se convence de que ha habido errores en los resultados de laboratorios o radiograf\u00edas y cambiando de m\u00e9dico para obtener otra respuesta. La negaci\u00f3n es un mecanismo normal que nos ha acompa\u00f1ado a lo largo de toda nuestra vida\u00a0 en relaci\u00f3n al tema de la muerte, y la negaci\u00f3n parcial de \u00e9sta hasta se hace necesaria para asumir algunos riesgos, pero ante la noticia de una muerte inminente se hace total. La negaci\u00f3n permite una tregua entre la psiquis y la realidad, le otorga el tiempo al individuo para pensar su muerte de manera m\u00e1s distanciada, buscando la adaptaci\u00f3n del evento\u00a0 que ha asaltado su psiquismo de manera muy abrupta. La negaci\u00f3n constituye un mecanismo de amortiguaci\u00f3n del efecto.<br \/>\n\tEs importante destacar que la negaci\u00f3n, a su vez, no es un fen\u00f3meno absolutamente individual, dado que nuestra cultura poco a poco ha ido negando los eventos de la muerte, no se habla de ella, los velatorios se trasladaron de la cama de la propia casa donde se era acompa\u00f1ado por gran cantidad de familiares y amigos, a una camilla de terapia intensiva, con restricci\u00f3n de visitas y con la soledad que un lugar tan descarnado como ese provoca.<br \/>\n2.\u00a0  ira : cuando el enfermo acepta por fin la realidad se rebela contra ella, y nace la pregunta \u00bfpor qu\u00e9 yo ? la envidia comienza a corroer el alma, que injusto es que me haya tocado a mi morir, deseos de tener la vida de los dem\u00e1s, su ira inunda todo a su alrededor, nada le parece bien, nada le conforma. Todo lo que ve le produce un agudo dolor, recordar su condici\u00f3n le inunda de odio y rencor, esta etapa se caracteriza por la negaci\u00f3n de dios, los insultos. Su autosestima\u00a0 est\u00e1 atropellada por no ser \u00e9l el elegido para permanecer con vida. Los enfermos en esta etapa necesitan expresar su rabia para librarse de ella.<br \/>\n3.\u00a0 pacto o negociaci\u00f3n : se asume la condici\u00f3n, pero aparece una tentativa por negociar el tiempo, se intenta hacer un trato, dado que en vida este recurso m\u00e1s de alguna vez lo sac\u00f3 de alg\u00fan apuro, aunque la realidad le indique que para eso es demasiado tarde, ej. El eterno fumador que cuando se entera que tiene c\u00e1ncer promete no fumar nunca m\u00e1s. Los adultos en estas circunstancias se vuelven regresivos, pidiendo tiempo a cambio de buena conducta. La gran mayor\u00eda de estos pactos son secretos y s\u00f3lo quienes los hacen tienen consciencia de ello.<br \/>\n4.\u00a0 depresi\u00f3n : esta aparece cuando se tiene conciencia de\u00a0 que todos los pasos anteriores fracasan ante el desarrollo de la enfermedad que provoca gran invalidez, dolores u hospitalizaciones continuas. Las consecuencias psicosociales que acarrea una enfermedad catastr\u00f3fica, entre ellas ; decadencia f\u00edsica, imposibilidad de trabajar o desempe\u00f1arse en tareas habituales, problemas econ\u00f3micos y familiares, sensaci\u00f3n de inutilidad y de constituir una carga innecesaria, provocan en el enfermo un estado natural de depresi\u00f3n. La depresi\u00f3n es producto de lo ya perdido, pero tambi\u00e9n un proceso de preparaci\u00f3n ante la propia muerte. En esta etapa, es saludable para el enfermo expresar la profundidad de su angustia en vez de esconder su dolor.<br \/>\n5.\u00a0 aceptaci\u00f3n :\u00a0 requiere que la persona haya tenido el tiempo necesario para superar las fases anteriores. La persona ha trabajado con la muerte a trav\u00e9s de la ansiedad y la c\u00f3lera, y ha resuelto sus asuntos incompletos. A esta etapa se llega muy d\u00e9bil, cansado y en cierto sentido anestesiado afectivamente. En su lucha por desprenderse del mundo y de las personas prefiere estar solo, prepar\u00e1ndose para morir, durmiendo demasiado, a lo mejor en un proceso de evaluaci\u00f3n mn\u00e9mica que es una experiencia privada y personal. El paciente ha comenzado a morir, a renunciar a su vida en paz y armon\u00eda, en esta etapa no hay ni felicidad ni dolor, solo paz, el dolor est\u00e1 en quienes rodean al enfermo, \u00e9ste solo desea el silencio para terminar sus d\u00edas con un sentimiento de paz con sigo mismo y con el mundo.<br \/>\n\tEstas etapas no se dan rigurosamente como una secuencia invariable, alguien puede morir enojado con el mundo, o sin jam\u00e1s aceptar la muerte por que su amor a la vida es m\u00e1s fuerte que su paz interior, por lo general quien no desea morir llegando su hora ha dejado algo pendiente, resolver sus asuntos de la mejor forma puede ser un incentivo para el buen morir. Lo importante es que a trav\u00e9s de estas etapas K\u00fcbler-Ross supo plasmar una anatom\u00eda ps\u00edquica de la muerte, acompa\u00f1ada de todo su car\u00e1cter emocional, ahora algo podemos entender el proceso de la muerte, para poder aceptar su llegada de mejor manera.<\/p>\n<p>8. La pena de muerte y el duelo.<\/p>\n<p>\tComo ya he repetido antes toda muerte exige un duelo, o sea una elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n del acontecimiento de la muerte como parte de la vida de un sujeto, se debe asimilar hasta el punto de reconstruir la vida sin el ser amado, record\u00e1ndole con amor y cari\u00f1o, y\u00a0 comenzar el desarrollo de una vida normal, cumpliendo con todas la exigencias sociales.<br \/>\n\tLa muerte es un hecho muy duro, tanto como para quien lo vive como para los que lo rodean (sobrevivientes). Estos \u00faltimos\u00a0 deben aceptar su aflicci\u00f3n, o sea el hecho objetivo de la perdida y el cambio de su condici\u00f3n social de vida en cuanto a la desaparici\u00f3n de la persona muerta. As\u00ed una esposa debe asumir su condici\u00f3n de viuda, por ejemplo.<br \/>\n\tUna cultura debe estar dispuesta a resolver el problema del dolor de sus miembros por medio de rituales y ceremonias, y en resumen por medio de espacios para elaborar la p\u00e9rdida con un gran soporte social. Por ello sus condiciones de luto ser\u00e1n primordiales para lo que a salud mental se refiere. Esta acci\u00f3n eminentemente cultural permite abordar la muerte desde una mirada social de reconocimiento de sus miembros, como una p\u00e9rdida total de la cultura y no una difusi\u00f3n particular sin importancia. Las culturas deben estructurar el dolor por medio de tradiciones y ritos que ayuden a sobrellevar el dolor.<br \/>\n\tLa forma en que sentimos la p\u00e9rdida como algo muy doloroso tiene gran importancia. La persona afligida debe aceptar la dolorosa realidad, para ello debe dejar el v\u00ednculo con la persona fallecida, organizar la vida sin esa persona y desarrollar nuevos intereses y relaciones. Para poder describir una pena normal debemos mencionar las etapas que subyacen en ella:<br \/>\n?\tFase inicial: (varias semanas) la muerte se vive como algo impactante e incre\u00edble, los sobrevivientes se sienten muy abrumados, aturdidos y confundidos. Estas condiciones constituyen en alg\u00fan aspecto una defensa de los dolientes para protegerse de sus reacciones intensas. Todo este periodo est\u00e1 acompa\u00f1ado de un fuerte correlato fisiol\u00f3gico, emocional y psicol\u00f3gico\u00a0 que vulnerabiliza en demas\u00eda al individuo. Tiene accesos de nauseas y un profundo sentimiento de vacuidad por la impotencia ante la vida.<br \/>\n?\t2\u00ba fase: (6 meses o m\u00e1s) persiste la preocupaci\u00f3n por la persona fallecida. Realiza un gran esfuerzo por entender la muerte sin lograrlo debido a que no es capaz de aceptarla, en esta etapa hay mucho llanto, insomnio, fatiga, p\u00e9rdida de apetito, etc. este periodo de crisis es necesario, pues en medio de este dolor se eval\u00faa emocionalmente la relaci\u00f3n que en vida tuvo con el fallecido. Para elaborar la muerte esto es esencial, dado que en este periodo se rescata la intensidad de las emociones compartidas y se ti\u00f1en los recuerdos para revivirlos hasta la eternidad.<br \/>\n?\tFase final: el tiempo es muy variable, esta es el periodo de la resoluci\u00f3n, la persona reanuda el inter\u00e9s por sus actividades diarias, recordando al muerto con cari\u00f1o y tristeza en vez de dolor y nostalgia. Se asume la idea de que la vida contin\u00faa y de que existen otros motivos por los cuales luchar.<br \/>\nCuando deformamos el dolor que sentimos por el fallecido nos arriesgamos a vivir una pena patol\u00f3gica, es muy probable que a la base de \u00e9sta exista un desorden de la personalidad o una relaci\u00f3n altamente dependiente u hostil con el fallecido. Muchas veces se vivencia la pena de esta manera debido a las circunstancias traum\u00e1ticas en que pudo ocurrir el episodio de muerte y la prestancia social de apoyo deficiente que pudo sufrirse. Esta forma distorsionada de elaborar la p\u00e9rdida puede traer con sigo la presencia de hiperactividad conpulsiva, identificaci\u00f3n patol\u00f3gica con la persona muerta, deterioro f\u00edsico, depresi\u00f3n, culpa, ira, etc.<\/p>\n<p>9. Terapia para el dolor.<\/p>\n<p>\tLa Tanatologia, como disciplina de ayuda profesional, concibe integralmente a la persona en su ser bio-sico-social-espiritual, para vivir en plenitud. Proporciona ayuda profesional al enfermo terminal y a sus familiares, a personas con ideas suicidas y a todo individuo que haya tenido una p\u00e9rdida significativa. <\/p>\n<p>El apoyo de la tanatolog\u00eda como alternativa para revalorar la vida descansa en el principio de la condici\u00f3n mortal de todo ser humano. \u00bfC\u00f3mo condiciona o determina la vida de un individuo este principio del cual no existe la menor duda? La respuesta es variable de acuerdo a las convicciones y circunstancias personales, pero de una u otra forma tiene que asimilarse este hecho. De ah\u00ed la importancia de aprender a elaborar el propio duelo no como una carga l\u00f3brega sino como un acontecimiento necesario en la vida, y, en base a ello, vivir plenamente el &#8220;mas ac\u00e1&#8221; de la muerte. Se sugieren dos caminos para aproximarse a ella: por la v\u00eda teleol\u00f3gica en base a la propia imaginaci\u00f3n y por la reflexi\u00f3n de acontecimientos de muerte &#8211; como las enfermedades incurables -, la misma muerte de familiares o amigos muy queridos o del dolor que se experimenta por separaci\u00f3n del ser amado, que es una forma de vivir la muerte.<br \/>\nEl c\u00f3mo ayudar a las personas a resolver la muerte constituye una tarea ardua, y m\u00e1s a\u00fan en una sociedad donde la muerte se suele ocultar. Es primeramente necesario comenzar por la educaci\u00f3n infantil, ayudando a los ni\u00f1os a disminuir su ansiedad hacia la muerte, o sea se debe educar al ni\u00f1o a nivel cognitivo impersonal por medio de la ense\u00f1anza\u00a0 cultural (escuela) y a un nivel emocional personal (en el seno familiar).<br \/>\nLa tanatolog\u00eda cumple un papel fundamental, su nombre proviene de Thanatos: muerte; y Logos: que quiere decir tratado, constituye una disciplina que proporciona ayuda profesional al enfermo terminal y a sus familiares, a personas con ideas suicidas y a todo individuo que haya tenido una p\u00e9rdida significativa.<br \/>\nLa ideolog\u00eda de esta disciplina versa sobre los siguientes puntos:<br \/>\nA) La muerte y el miedo a la muerte son fuente de muchos de los problemas humanos. Eliminar estos miedos es dar vida: vida a plenitud, vida llena de calidad.<\/p>\n<p>B) El suicidio es un mal que se puede prevenir. En la mayor\u00eda de los casos, quienes tienen ideas suicidas prefieren recibir ayuda adecuada, en lugar de fabricar su propia muerte.<\/p>\n<p>C) Por \u00faltimo, de acuerdo con Kubler Ross, creo que el amor incondicional es un ideal asequible.<\/p>\n<p> En suma, la meta \u00faltima del tanat\u00f3logo es orientar al enfermo hacia la aceptaci\u00f3n de su realidad, aceptaci\u00f3n que se traduce en ESPERANZA REAL. En ella est\u00e1 contenida el verdadero sentido de la vida. Esto incluye una mejor calidad de vida, la muerte digna y en paz.\u00a0<br \/>\nLa educaci\u00f3n para la muerte\u00a0 tiene ciertos objetivos que vale la pena revisar, entre ellos est\u00e1n; ayudar a crear en las personas sistemas de creencias propios sobre la vida y la muerte, pero no en un sentido de fantas\u00eda enajenante, sino como una revelaci\u00f3n intima del sentido de la muerte que presupone su aceptaci\u00f3n como algo natural, tambi\u00e9n tiene por uno de sus objetivos el preparar a la gente para asumir la muerte propia y la de las personas cercanas\u00a0 al individuo, ense\u00f1ar a tratar humana e inteligentemente a quienes est\u00e1n cercanos a la muerte. Entender la din\u00e1mica de la pena desde un punto de vista muy humano, donde se acent\u00fae la importancia de las emociones m\u00e1s que cualquier otro aspecto de la psicolog\u00eda.<br \/>\n?Por \u00faltimo, la tanatolog\u00eda se propone con su educaci\u00f3n y trabajo, hacer de la agon\u00eda una actitud lo m\u00e1s positiva posible, destacando la importancia de minimizar el dolor, ofreciendo cari\u00f1o, cuidado personal, involucrando a la familia y a los amigos cercanos, en el cuidado de la persona ag\u00f3nica y siendo susceptible a los deseos y necesidades del moribundo.??<br \/>\nUna terapia para el dolor debe contemplar la expresi\u00f3n de la pena y sus sentimientos de p\u00e9rdida y culpa , apoyar en el moribundo la revisi\u00f3n de sus relaciones, e integrar la muerte dentro de la vida. A su vez debe brindar ayuda pr\u00e1ctica y emocional, por medio del encuentro de personas que sufren un proceso parecido, y con la confianza de que al ser un proceso natural las personas disponen de las herramientas para superar esta situaci\u00f3n.<br \/>\nEs muy importante para las personas explorar sus actitudes hacia la muerte, involucrarse afectiva y cognitivamente con ella ayuda a descubrir cu\u00e1les son nuestros temores frente a ella\u00a0 y como podemos superarlos.<\/p>\n<p>10. Significado de la muerte.<\/p>\n<p>\tEl sentido de la muerte se encuentra en la vida misma, en cuanto sabemos que vamos a morir, dirigimos nuestros esfuerzos hacia la vida intensamente vivida, el morir nos ense\u00f1a a amar, querer, recordar. La muerte postergada hacia la eternidad no puede sino constituir el mas absurdo de los absurdos. En cuanto \u00e9sta dejar\u00eda de ser fuente de vida, vivir en el m\u00e1s ac\u00e1, requiere la certeza de la finitud. La muerte es un espejo en el cual contemplamos nuestra vida entera, la historia personal se perfila hacia un proyecto com\u00fan de todos los hombres, de los que est\u00e1n y los que vendr\u00e1n, el dialogo del esp\u00edritu con el coraz\u00f3n, resuelven su acuerdo de vida en un instante, el coraz\u00f3n ofrece energ\u00eda para la acci\u00f3n, y el esp\u00edritu ofrece un viaje hacia el crecimiento. Entender esto, significa entender que la vida misma no es m\u00e1s que un periodo peque\u00f1o de nuestra existencia.<br \/>\n\tLa vida cobra sentido en cuanto se revela como un transito, morir es cambiar de estado y el bien morir puede ser entendido en t\u00e9rminos de desprenderse finalmente de todo lo material que nos confina a este mundo para facilitarnos el paso a la eternidad. El bien morir es estar dispuesto con humildad a despedirse de la vida, entregar la existencia que nos fue dada, sin rencores ni arrepentimientos, sin culpa y sin dolor.<br \/>\n\t\u00bfpor que vivir si sabemos que vamos a morir ?<br \/>\npor que en la vida encontramos el significado de la existencia y en la muerte encontramos el significado de la vida, el convencimiento de nuestra muerte nos impulsa a trabajar, a hacer, a producir, sin posponer in\u00fatilmente nuestro destino. La presencia de la\u00a0 muerte nos pone frente a nuestra responsabilidad, que es la de hacer de la vida el sentido mismo de la existencia.<\/p>\n<p>11. A modo de conclusi\u00f3n <\/p>\n<p>Quisiera, a partir de este peque\u00f1o an\u00e1lisis de la muerte abordar un tema muy conflictivo, a modo de conclusi\u00f3n, en lo que se refiere a la sociedad ante el problema de la muerte. Se trata de la eutanasia definida como una teor\u00eda o pr\u00e1ctica que defiende la licitud de acortar la vida de un enfermo incurable, para poner fin a sus sufrimientos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos. A partir de las ?ventajas? entregadas por la tecnolog\u00eda podemos alargar la vida a\u00fan en condiciones de extremo da\u00f1o f\u00edsico, sin embargo muchas personas defienden la idea de la eutanasia pues asumen que es necesario que prevalezcan los criterios de calidad de vida por sobre los de cantidad de vida.<br \/>\nEl d\u00eda 9 de noviembre de 1999 se realiz\u00f3, en el auditorio de la facultad de medicina de la universidad de la Frontera de Temuco, una charla con respecto a este tema llamada ?eutanasia: el derecho de morir o asesinato? en esta sala se reunieron las opiniones de un m\u00e9dico el doctor Arturo Pinto, un asistente jur\u00eddico la sta. Claudia Turra, desde el plano de la \u00e9tica se present\u00f3 la sra. Margarita Zeggy y como representante de la religi\u00f3n se presento el padre Luis Acu\u00f1a.<br \/>\nLa posici\u00f3n del doctor Pinto estaba sustentada en la \u00e9tica profesional del m\u00e9dico, y dado que el hombre constituye una unidad, los valores que como m\u00e9dico hab\u00eda jurado defender estaban a su vez en el seno de los valores que como ser humano lo definen. El doctor pregunta: \u00bfmatar tiene justificaci\u00f3n? yo creo que no, y mucho menos como profesional de la salud. Es necesario, comenta, que se tome en cuanta la importancia de esta situaci\u00f3n, dado que la relaci\u00f3n del m\u00e9dico con el paciente est\u00e1 basada en la confianza del segundo que deposita su vida en las manos del primero, a su vez el m\u00e9dico a jurado luchar por la vida de las personas a toda costa, haciendo lo posible por ayudarlo en su condici\u00f3n de enfermo. Si el m\u00e9dico ofrece la muerte se quiebra el v\u00ednculo entre paciente y m\u00e9dico.<br \/>\nEl doctor finaliza con una reflexi\u00f3n, \u00bfes l\u00edcito decidir ser esclavo ? no, no lo es estamos condenados a nuestra libertad, tampoco debe de sernos licito decidir morir, pues estamos condenados a la vida.<br \/>\nLa sta. Claudia Turra plantea el t\u00e9rmino de eutanasia como una figura delictual que recibe una sanci\u00f3n penal por parte del estado. El estado modera la interacci\u00f3n de las personas y dirige su actuar en forma bastante\u00a0 determinante, esto significa que el estado con su pena, priva de libertad, por que existe un bien jur\u00eddico afectado que el estado trata de proteger mediante el castigo.<br \/>\nSin embargo, al considerar la eutanasia como el derecho a bien morir, asumimos el hecho de que nuestra vida nos pertenece en nuestra corporalidad y el derecho penal defiende nuestra vida de la acci\u00f3n de otros. La decisi\u00f3n de morir pasa por el sujeto solamente evitando de esta manera entrar en criterios utilitaristas de la eutanasia.<br \/>\nEl problema que se suscita en la legislaci\u00f3n de la eutanasia es el responder a su cuesti\u00f3n \u00e9tica \u00bfpuede un tercero intervenir en la muerte, a\u00fan siendo consentida por el actor ?, jur\u00eddicamente la respuesta es no . la muerte consentida se puede extrapolar al asesinato consentido, o sea al aprobar mi propia muerte cualquiera que yo desee puede matarme.<br \/>\nPor eso la eutanasia requiere un an\u00e1lisis contextual, si la causa de la motivaci\u00f3n a morir es una falta de cuidado, o una carencia afectiva, la muerte no se puede permitir.<br \/>\nLa sra Margarita Zeggy considera que la discusi\u00f3n sobre este tema pasa por el bien morir y el bien vivir, en este sentido el amor propio nos puede impulsar al deseo de muerte. Al hombre hay que entregarle la libertad que posee como derecho propio, por que se conf\u00eda en \u00e9l, pues es perfectamente capaz de evaluar sus propias condiciones de vida\u00a0 como para asumir este tipo de responsabilidad.<br \/>\nLa eutanasia se enmarca en un plano multidimensional que toma aspectos ; emocionales, de consciencia, costumbres, valores, y adem\u00e1s es un problema eminentemente social por lo que debe resolverse en esta esfera. El c\u00f3mo resolver estos problemas asumiendo que engloba aspectos que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del individuo, pasa por el otorgar la importancia que le corresponde a la emoci\u00f3n en la toma de decisiones a este respecto.\u00a0<br \/>\nEl ambito de los derechos humanos apunta a los derechos a la vida, buscando reafirmar la condici\u00f3n humana, en este sentido la \u00e9tica se plantea en direcci\u00f3n a la calidad de la vida, el derecho a morir como se ha vivido. Aunque esto signifique el cese de la vida, se reafirma el derecho a vivir y morir bajo nuestras propias convicciones.<br \/>\nDesde la religi\u00f3n el padre Luis Acu\u00f1a plantea que el hombre est\u00e1 constituido a imagen y semejanza de Dios, es m\u00e1s somos parte de dios. La muerte es un evento natural, es la voluntad de Dios, tenemos acaso el derecho supremo de contradecir los dictados del se\u00f1or.<br \/>\nEl valor de la vida humana es el fundamento de la convivencia, no se puede sujetar a consenso, por que no puede estar en manos de nadie, sino s\u00f3lo de Dios (lo que Dios cre\u00f3, solo Dios puede destruirlo).<br \/>\nEl proferir la propia muerte niega el deber que tenemos para con los dem\u00e1s, por que yo no solo vivo para m\u00ed. La vida es un bien aqu\u00ed en la tierra y es \u00fatil en la relaci\u00f3n entre nosotros los hermanos. El suicidio, por que eutanasia yace en el limite entre el suicidio y el asesinato, es el rechazo a la soberan\u00eda de dios, es la renuncia a lo humano, es la ruptura del compromiso para con el otro y para con la sociedad.<br \/>\nDesde m\u00ed punto de vista, las opiniones vertidas en el foro tienen mucho de raz\u00f3n, considerando que todas, a\u00fan siendo contradictorias, se apoyan en el derecho y el deber a la vida. Sin embargo, me inclino a la idea de libertad planteada en el discurso de la sra Margarita, dado que creo en el hombre, y a\u00fan cuando muchos crean que detr\u00e1s de una decisi\u00f3n como la eutanasia existan intereses alternativos, es inevitable pensar en el sufrimiento del que muere. Compartir su dolor es comprenderlo, s\u00ed, es cierto su vida fue un regalo, pero es igual de cierto que la vida sin libertad es una condena del alma. La eutanasia se inscribe en la problem\u00e1tica social y en tanto sea as\u00ed, las opiniones siempre van a divergir, es necesario\u00a0 considerar la vida particular de los individuos, para tomar una decisi\u00f3n humana y razonable.<\/p>\n<p>12. Bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>?\tSilvia Di Segni De Obiols, ?psicolog\u00eda: unos y los otros.? Argentina. 1997. A. Z. Editores<br \/>\n?\tCraig, Grace. ?Desarrollo Psicol\u00f3gico?. M\u00e9xico.1997. E.d prentice- hall<br \/>\n?\tPapalia, Diane. ?Desarrollo Humano? . M\u00e9xico.1988. editorial Mcgraw-hill<br \/>\n?\tLaplanche, Jean. ?Vida y muerte en psicoan\u00e1lisis?. Argentina.1973. Amorrotu Editores<br \/>\n?\tRevista de la asociaci\u00f3n espa\u00f1ola de neuropsiquiatr\u00eda (A.E.N) N\u00ba 65 Enero\/Marzo 1998<br \/>\n?\thttp\/\/caramuto.com\/tanatolo.htm<br \/>\n?\thttp\/\/www.pangea.org.<\/p>\n<p>Trabajo enviado y realizado por:<br \/>\nBoris Isla Molina<br \/>\nisla@telsur.cl\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/>\nEstudiante de psicolog\u00eda de la universidad de la Frontera,<br \/>\nTemuco Chile,<br \/>\nAsignatura Desarrollo psicol\u00f3gico <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Percepci\u00f3n de la muerte a lo largo de la vida Indice 1. Introducci\u00f3n 2. Percepci\u00f3n de la muerte del infante 3. Percepci\u00f3n de la muerte del adolescente 4. Percepci\u00f3n de la muerte en adultos j\u00f3venes 5. Percepci\u00f3n de la muerte de un adulto intermedio 6. Percepci\u00f3n de la muerte en ancianos 7. Enfrentar la muerte<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Percepci\u00f3n de la muerte a lo largo de  la vida<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=121\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,146],"tags":[],"class_list":["post-121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros-y-documentos","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/121\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}