{"id":1165,"date":"2009-01-16T21:53:45","date_gmt":"2009-01-16T21:53:45","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1165"},"modified":"2009-01-16T21:53:45","modified_gmt":"2009-01-16T21:53:45","slug":"sobre-el-alma-(russell)-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1165","title":{"rendered":"Sobre el alma (Russell)"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el alma?<br \/>\n(Bertrand Russell)<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Uno de los rasgos m\u00e1s dolorosos de los recientes avances de la ciencia es que cada uno de ellos nos hace saber menos de lo que cre\u00edamos saber. Cuando yo era joven, todos sab\u00edamos, o cre\u00edamos saber, que un hombre consta de un alma y un cuerpo; que el cuerpo existe en el tiempo y en el espacio, pero el alma solamente en el tiempo. Si el alma sobrevive a la muerte, era una cuesti\u00f3n acerca de la cual las opiniones pod\u00edan diferir; pero que hab\u00eda un alma era tenido por indudable. En cuanto al cuerpo, el hombre sencillo, desde luego, consideraba su existencia como evidente por s\u00ed misma; y lo mismo ocurr\u00eda con el hombre de ciencia; pero el fil\u00f3sofo era capaz de analizarlo de acuerdo con una u otra moda, reduci\u00e9ndolo, por lo general, a ideas en la mente del hombre que ten\u00eda el cuerpo en cuesti\u00f3n, y en la de alg\u00fan otro que diese en reparar en \u00e9l. Nadie tomaba en serio al fil\u00f3sofo, sin embargo, y la ciencia continuaba siendo c\u00f3modamente materialista, aun en manos de cient\u00edficos completamente ortodoxos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Actualmente, aquellas viejas y delicadas ingenuidades se han perdido: los f\u00edsicos nos aseguran que no hay nada parecido a la materia, y los psic\u00f3logos nos aseguran que no hay nada parecido al alma. Es un acontecimiento sin precedentes. \u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 jam\u00e1s a un zapatero decir que no existe nada parecido a unas botas, o a un sastre afirmar que todos los hombres est\u00e1n en realidad desnudos? Sin embargo, ello no hubiese sido m\u00e1s extra\u00f1o que lo que los f\u00edsicos y algunos psic\u00f3logos han estado haciendo. Para comenzar por los \u00faltimos, diremos que algunos de ellos intentan reducir todo lo que parece actividad mental a una actividad del cuerpo. Sin embargo, en esta reducci\u00f3n de actividad mental a actividad f\u00edsica hay varias dificultades. No creo que podamos decir todav\u00eda con seguridad si dichas dificultades son o no son insuperables. Lo que podemos decir, sobre la base de la misma f\u00edsica, es que eso que hasta ahora hemos llamado nuestro cuerpo es en realidad una elaborada construcci\u00f3n cient\u00edfica que no se corresponde con ninguna realidad f\u00edsica. Los modernos aspirantes a materialistas se encuentran as\u00ed en una curiosa situaci\u00f3n, porque en tanto pueden reducir las actividades de la mente a actividades corporales con cierto grado de \u00e9xito, no pueden explicar el hecho de que este mismo cuerpo sea tan s\u00f3lo un concepto c\u00f3modo elaborado intelectualmente. De modo que nos encontramos dando vueltas y vueltas en un c\u00edrculo: la mente es una emanaci\u00f3n del cuerpo y el cuerpo es una invenci\u00f3n de la mente. Evidentemente, esto no puede ser completamente cierto, y tenemos que buscar algo que no sea mente ni cuerpo, y de donde los dos puedan proceder.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Empecemos con el cuerpo.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 El hombre corriente piensa que los objetos materiales deben de existir, ciertamente, puesto que son evidentes para los sentidos. Podremos dudar de cualquier otra cosa, pero aquello contra lo que podamos darnos un golpe tiene que ser real; \u00e9sta es la metafisica del hombre corriente. Esto est\u00e1 muy bien, pero viene el f\u00edsico y demuestra que usted nunca tropieza con nada; incluso cuando se d\u00e9 de cabezazos contra un muro de piedra, realmente no lo toca. Cuando usted cree tocar una cosa, existen ciertos electrones y protones que forman parte de su cuerpo y que son atra\u00eddos y repelidos por ciertos electrones y protones de la cosa que usted cree estar tocando, pero no existe contacto verdadero. Los electrones y los protones de su cuerpo, al ser agitados por la proximidad de otros electrones y protones, son perturbados, y transmiten la perturbaci\u00f3n a lo largo de sus nervios hasta el cerebro; el efecto en el cerebro es lo imprescindible para que se tenga sensaci\u00f3n de contacto, y, mediante experimentos apropiados, esta sensaci\u00f3n puede hacerse por completo enga\u00f1osa. Los electrones y los protones, por su parte, son solamente, sin embargo, una primera y burda aproximaci\u00f3n, un modo de recoger en un fardo series de ondas o las probabilidades estad\u00edsticas de varias clases de sucesos distintas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De esta manera, la materia se ha convertido en algo demasiado fantasmal para que se lo pueda utilizar como bast\u00f3n adecuado para golpear la mente. La materia en movimiento, que sol\u00eda parecer tan incuestionable, resulta ser un concepto completamente inadecuado para las necesidades de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 No obstante, la ciencia moderna no proporciona indicaci\u00f3n alguna acerca de la existencia del alma o de la mente como entidad; en verdad, las razones para no creer en ella son de una especie muy parecida a las razones para no creer en la materia. La mente y la materia eran algo as\u00ed como el le\u00f3n y el unicornio luchando por la corona; el final de la batalla no es la victoria de uno sobre otro, sino el descubrimiento de que ambos son meras invenciones her\u00e1ldicas. El mundo est\u00e1 constituido por acontecimientos, no por cosas que perduran durante largo tiempo y tienen propiedades cambiantes. Los acontecimientos pueden ser reunidos en grupos ateni\u00e9ndonos a sus relaciones causales. Si las relaciones causales son de una clase, el grupo de acontecimientos resultante puede ser llamado objeto f\u00edsico, y si las relaciones causales son de otro orden, el grupo resultante puede ser llamado mente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Cualquier acontecimiento que se produzca en el interior de la cabeza de un hombre pertenecer\u00e1 a grupos de ambas clases; considerado como perteneciente a un grupo de una clase, es un elemento constitutivo de su cerebro, y considerado como perteneciente a un grupo de otra clase, es un elemento constitutivo de su mente.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De tal suerte, mente y materia no son m\u00e1s que modos convenientes de organizar acontecimientos. No puede haber raz\u00f3n para suponer que un trozo de mente o un trozo de materia sea inmortal. Se supone que el sol est\u00e1 perdiendo materia a raz\u00f3n de millones de toneladas por minuto. La caracter\u00edstica m\u00e1s esencial de la mente es la memoria, y no hay raz\u00f3n alguna para suponer que la memoria asociada con una persona determinada sobreviva a su muerte.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En realidad, existen todas las razones para pensar lo contrario, porque la memoria est\u00e1 claramente conectada con un cierto tipo de estructura cerebral; y, puesto que tal estructura se desmorona con la muerte, todo induce a suponer que la memoria tambi\u00e9n debe cesar. Aunque el materialismo metaf\u00edsico no puede ser considerado como verdadero, emocionalmente, sin embargo, el mundo se parece mucho al que ser\u00eda si los materialistas estuviesen en lo cierto. Yo creo que quienes se oponen al materialismo han actuado siempre movidos por dos deseos principales: el primero, demostrar que la mente es inmortal, y el segundo, demostrar que el poder \u00faltimo en el universo es antes mental que f\u00edsico. Creo que los materialistas tienen raz\u00f3n en ambos respectos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Nuestros deseos, es cierto, tienen un poder considerable sobre la superficie de la tierra; la mayor parte de la tierra sobre este planeta tiene un aspecto completamente diferente del que hubiese tenido si el hombre no la hubiera utilizado para extraer alimento y riqueza. Pero nuestro poder est\u00e1 muy estrictamente limitado. Actualmente no podemos hacerle nada al sol ni a la luna, ni siquiera al interior de la tierra, y no hay la menor raz\u00f3n para suponer que lo que acontece en regiones a las que nuestro poder no alcanza tienen una causa mental. Es decir, para explicar la cuesti\u00f3n en pocas palabras, no hay raz\u00f3n para pensar que, excepto sobre la superficie de la tierra, algo ocurre porque alguien quiere que ocurra. Y puesto que nuestro poder sobre la superficie de la tierra depende enteramente de la provisi\u00f3n de energ\u00eda que la tierra toma del sol, dependemos necesariamente del sol, y dif\u00edcilmente pudi\u00e9semos realizar cualquiera de nuestros deseos si el sol se enfriase.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Desde luego, es temerario dogmatizar acerca de lo que la ciencia puede alcanzar en el futuro. Podemos aprender a prolongar la vida de los hombres mucho m\u00e1s de lo que hoy parece posible; pero si hay alguna verdad en la f\u00edsica moderna, y m\u00e1s particularmente en la segunda ley de la termodin\u00e1mica, no podemos esperar que la especie humana dure eternamente. Algunas personas podr\u00e1n encontrar l\u00fagubre esta conclusi\u00f3n, pero si somos honrados con nosotros mismos, tendremos que admitir que lo que suceda dentro de muchos millones de a\u00f1os no tiene mayor inter\u00e9s emocional para nosotros ahora. Y la ciencia, mientras reduce nuestras pretensiones c\u00f3smicas, aumenta nuestra comodidad terrena. Es por esto que, a pesar del horror de los te\u00f3logos, la ciencia en general haya sido tolerada. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el alma? (Bertrand Russell) \u00a0 \u00a0 Uno de los rasgos m\u00e1s dolorosos de los recientes avances de la ciencia es que cada uno de ellos nos hace saber menos de lo que cre\u00edamos saber. Cuando yo era joven, todos sab\u00edamos, o cre\u00edamos saber, que un hombre consta de un alma y un cuerpo;<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Sobre el alma (Russell)<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1165\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1165","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1165"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1165\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}