{"id":1146,"date":"2009-01-16T19:38:35","date_gmt":"2009-01-16T19:38:35","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1146"},"modified":"2009-01-16T19:38:35","modified_gmt":"2009-01-16T19:38:35","slug":"karl-heinrich-marx-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1146","title":{"rendered":"Karl Heinrich Marx"},"content":{"rendered":"<p>Karl Heinrich Marx<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Vida<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Nace el 5 de mayo de 1818 en el seno de una familia hebrea; su madre era de origen holand\u00e9s y descendiente de rabinos, mientras que su padre, Hirschel, tambi\u00e9n de ascendencia jud\u00eda, ejerc\u00eda la abogac\u00eda en Treveris, su ciudad natal. Su padre es adem\u00e1s consejero de justicia, recibiendo fuertes presiones pol\u00edticas que le obligaron a abrazar el protestantismo para poder mantener el cargo en la administraci\u00f3n de Renania. La conversi\u00f3n, real o simulada, le llev\u00f3 incluso a cristianizar su nombre, que a partir de ahora pasar\u00e1 a ser el de Heinrich.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Obra<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La dimensi\u00f3n, riqueza y profundidad de la obra de Marx desaf\u00edan cualquier intento de simplificaci\u00f3n y plantean problemas gigantescos a la hora de abordar su estudio: por d\u00f3nde empezar, desde qu\u00e9 \u00e1ngulo, c\u00f3mo abarcar tantos textos y temas, qu\u00e9 hacer con la infinidad de trabajos de interpretaci\u00f3n -con su diversidad de \u00f3pticas y de calidad- y los m\u00e9todos y criterios a utilizar para la selecci\u00f3n y el estudio mismo de los textos son s\u00f3lo algunos de ellos. Por otra parte, no se lee a Marx desde la total ignorancia, desde una ?tabla rasa? ideol\u00f3gica, sino que inevitablemente se subrayan -o no- tales o cuales aspectos que hacen al enfoque que previamente se determine. Aclaramos esto porque no tiene sentido asumir el punto de vista de una inexistente neutralidad acad\u00e9mica o propiciar una lectura ?objetiva? de Marx. Tal pretensi\u00f3n es ajena al propio Marx y al m\u00e9todo marxista, lo que no significa -y es el peligro opuesto- que se le pueda ?hacer decir? a los textos lo que a uno le parezca. Trabajar la obra de Marx, o de cualquier otro autor, implica reconocer y desentra\u00f1ar\u00a0 nudos conceptuales que no es posible ignorar, pero esa lectura no es directa, inmediata, cristalina, sino que est\u00e1 mediada por la ubicaci\u00f3n social, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de quien la hace, con una ?agenda? de problemas te\u00f3ricos que se renueva en cada momento hist\u00f3rico particular. Este abordaje busca, entonces, tanto dar cuenta de la riqueza de un legado te\u00f3rico que, en el caso de Marx, es de un rigor y una actualidad indiscutibles, como evitar la momificaci\u00f3n y cristalizaci\u00f3n dogm\u00e1tica, bajo la forma de vulgarizaciones que suprimen mucho de lo m\u00e1s fecundo y vigente en la obra de Marx.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Considerando estos aspectos metodol\u00f3gicos, establecimos como una necesidad comenzar el recorrido del pensamiento de Marx desde sus mismos inicios. No por una reverencia cronol\u00f3gica, sino partiendo de una visi\u00f3n que asume una profunda unidad de matriz conceptual entre el llamado ?Marx joven? (anterior a La ideolog\u00eda alemana de 1846) y el ?Marx maduro? (suelen considerarse de este per\u00edodo las obras posteriores a 1857). Lo cual no significa, por supuesto, que las tem\u00e1ticas y el nivel de elaboraci\u00f3n conceptual hayan sido similares a lo largo de todos esos a\u00f1os. Se trata de algo muy distinto: de trabajar sobre la hip\u00f3tesis de que el conjunto de la obra de Marx no reconoce ?hiatos? o v\u00edas muertas , sino que debe ser considerado como una teor\u00eda y una reflexi\u00f3n integrales y cr\u00edticas sobre el hombre y la sociedad, teor\u00eda que en el curso de su construcci\u00f3n va adquiriendo cada vez m\u00e1s determinaciones, haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s compleja y abarcadora, pero sin perder jam\u00e1s esa unidad que est\u00e1 en la base de una cr\u00edtica global del orden capitalista. De all\u00ed que la obra de Marx, que tanto ha inspirado a las ciencias sociales, haya sido a la vez objeto, por parte de los pensadores burgueses, de una parcelizaci\u00f3n, una divisi\u00f3n en \u00e1reas espec\u00edficas (econom\u00eda, sociolog\u00eda, historia, teor\u00eda pol\u00edtica, filosof\u00eda) que separan en compartimentos estancos lo que en la obra de Marx est\u00e1 unido.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Por desgracia, los responsables de este desguace te\u00f3rico no han sido s\u00f3lo los acad\u00e9micos burgueses, sino tambi\u00e9n sectores del propio movimiento socialista. En particular, la tradici\u00f3n de la Segunda Internacional (1886-1914), sobre todo despu\u00e9s de la muerte de Engels (1895), y la del estalinismo ya desde 1924, propiciaron una versi\u00f3n del marxismo totalmente empobrecida y en muchos casos desfigurada, limitada a un reduccionismo econ\u00f3mico de vuelo bajo en lo sociol\u00f3gico, un seco evolucionismo hist\u00f3rico, un materialismo ?metaf\u00edsico? en lo filos\u00f3fico y una teor\u00eda pol\u00edtica te\u00f1ida de aceptaci\u00f3n acr\u00edtica de la forma Estado, cuando no de una adoraci\u00f3n de las instituciones estatales. Y, tambi\u00e9n hay que decirlo, en las filas del marxismo revolucionario, incluyendo el movimiento trotskista, si bien hubo una vigorosa cr\u00edtica de las pr\u00e1cticas pol\u00edticas m\u00e1s visiblemente reaccionarias de estas versiones del marxismo, no siempre hubo una cr\u00edtica igualmente consciente de sus fundamentos te\u00f3ricos, lo que no dej\u00f3 de acarrear consecuencias.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El programa general del joven Marx: la humanidad debe recuperarse a s\u00ed misma<br \/>\n\u00a0 \u00a0 Un concepto que recorre toda la obra del joven Marx es el de alienaci\u00f3n. Se trata de algo mucho m\u00e1s complejo y abarcador que un conjunto de mistificaciones ideol\u00f3gicas, que es el vago significado que tiene para muchos marxistas. En el fondo, lo que Marx postula es la necesidad de que el ?hombre? (al que luego concretar\u00e1 sociol\u00f3gicamente en el proletariado) debe recuperar toda su potencialidad de autoconstrucci\u00f3n y autodeterminaci\u00f3n, capacidades que a lo largo de la historia fue depositando en instancias externas, extra\u00f1as y superiores a \u00e9l. La religi\u00f3n es la primera que cae bajo el fuego de la cr\u00edtica de los j\u00f3venes hegelianos, pero, a diferencia de ellos, Marx no se detiene all\u00ed sino que llega a cuestionar la forma m\u00e1s elevada de organizaci\u00f3n y control de los asuntos humanos: el Estado. Esta instituci\u00f3n, dice Marx en La cuesti\u00f3n jud\u00eda, no es sino una nueva mediaci\u00f3n, un suced\u00e1neo de la religi\u00f3n, en la que el g\u00e9nero humano descarga la tarea de regir los lazos entre las personas. Se trata, en suma, de otra forma de restricci\u00f3n a la libertad humana, que como tal debe perecer en la medida que sean eliminadas las bases de un orden social basado en la desigualdad y en el que el semejante es visto como un extra\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Marx lleva a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 su investigaci\u00f3n hasta descubrir d\u00f3nde est\u00e1 el centro de conformaci\u00f3n de las relaciones sociales: en la producci\u00f3n material de la vida, en la relaci\u00f3n de los hombres con su producto y de los hombres entre s\u00ed en la que es la actividad m\u00e1s propiamente humana, el trabajo. Precisamente, siendo el trabajo la manifestaci\u00f3n de la esencia de la especie, el hecho de que ha sido transformado, para el trabajador, en una funci\u00f3n ajena a su voluntad, extra\u00f1a y hostil -m\u00e1s a\u00fan, en un verdadero suplicio- muestra hasta qu\u00e9 punto el capitalismo est\u00e1 alejado de una forma de sociedad verdaderamente humana. Es por eso que la propiedad privada capitalista representa la forma m\u00e1s universal de la alienaci\u00f3n, superando formas hist\u00f3ricas anteriores. Y es en este sentido que Marx considera el capitalismo como ?hist\u00f3ricamente necesario?: para que la humanidad pueda superar la alienaci\u00f3n en todas sus variantes, debe existir previamente un orden social que sea la expresi\u00f3n concentrada de todas ellas. El proletariado ser\u00e1 el abanderado de ese movimiento de reapropiaci\u00f3n de la humanidad por s\u00ed misma, y esto en virtud de dos caracter\u00edsticas. En primer lugar, como subraya Marx en su Introducci\u00f3n a la cr\u00edtica de la filosof\u00eda del Derecho de Hegel, porque es la encarnaci\u00f3n viva de esa ?p\u00e9rdida total del hombre?, un producto de la sociedad burguesa y a la vez la negaci\u00f3n de \u00e9sta; y posteriormente, en el Primer Manuscrito de Par\u00eds, Marx concluir\u00e1 que ?toda la servidumbre humana est\u00e1 encerrada en la relaci\u00f3n del trabajador con su producci\u00f3n?.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Revoluci\u00f3n y comunismo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La perspectiva en la que Marx se instala para abogar por la necesidad de una acci\u00f3n revolucionaria no tiene parentesco alguno con la vulgata tradicional que remite a un ?inexorable curso de las leyes de la historia?, a una especie de mecanicismo econ\u00f3mico-sociol\u00f3gico; en fin, a un determinismo situado m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia y la voluntad humanas. Con mucho menor fundamento podr\u00e1 decirse que el horizonte pol\u00edtico de Marx se limita a convencer a los trabajadores de ?tomar el poder? del Estado. Dejemos que sea el propio Marx quien se encargue de refutar esta visi\u00f3n estrecha: ?Una revoluci\u00f3n social se sit\u00faa en el nivel de la totalidad, puesto que (&#8230;) es una protesta del hombre contra la vida inhumana; porque ella comienza en el nivel del simple individuo real y porque la comunidad de la que el individuo rebelde se ha separado es la verdadera\u00a0 naturaleza social del hombre, la naturaleza humana. Por el contrario, el alma pol\u00edtica de una revoluci\u00f3n consiste (&#8230;) en la tendencia a poner fin a una separaci\u00f3n respecto del Estado y del poder. Su nivel es el del Estado, totalidad abstracta que s\u00f3lo existe gracias a su divorcio de la vida real (&#8230;) Una revoluci\u00f3n de esp\u00edritu pol\u00edtico organiza una esfera dominante en la sociedad, a expensas de la sociedad misma (&#8230;) La revoluci\u00f3n -el trastrocamiento del poder establecido y la disoluci\u00f3n de las condiciones anteriores- es como tal un acto pol\u00edtico. Sin revoluci\u00f3n no puede realizarse el socialismo. Este acto pol\u00edtico le es imprescindible en la medida en que necesita destruir y disolver. Pero una vez que comienza su actividad organizadora, en la que se manifiesta su objetivo inmanente, su alma, el socialismo se despoja de su envoltura pol\u00edtica?.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La tarea de la revoluci\u00f3n social es, justamente, subvertir todas aquellas formas de alienaci\u00f3n que le impiden a los seres humanos ser lo que debe ser y lo que potencialmente son; tal objetivo no tiene nada que ver con la idolatr\u00eda del Estado o el poder. El comunismo no es, por supuesto, la caricatura que han hecho los ide\u00f3logos burgueses, una arrebati\u00f1a brutal entre los trabajadores por la propiedad de los capitalistas. Eso es lo que Marx llama el ?comunismo grosero e irreflexivo?, los primeros vagidos de una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica sociales cr\u00edticas. Pero tampoco es un orden social despreocupado de un v\u00ednculo equilibrado entre los hombres y su entorno natural (su ?cuerpo inorg\u00e1nico?, dir\u00e1 Marx) ni mucho menos subordinado al cumplimiento de ?metas de producci\u00f3n? de ?Planes Quinquenales? divorciados de la vida y la voluntad de los trabajadores libremente asociados. En el Tercer Manuscrito de Par\u00eds, Marx define el comunismo, en consonancia con lo que aqu\u00ed venimos se\u00f1alando, como la ?superaci\u00f3n positiva de la propiedad privada en cuanto autoextra\u00f1amiento del hombre, y por ello como apropiaci\u00f3n real de la esencia humana por y para el hombre; por ello como retorno del hombre para s\u00ed en cuanto hombre social, es decir, humano; retorno pleno, consciente (&#8230;) es la verdadera soluci\u00f3n del conflicto entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre, la soluci\u00f3n definitiva del litigio entre existencia y esencia, entre objetivaci\u00f3n y autoafirmaci\u00f3n, entre libertad y necesidad, entre individuo y g\u00e9nero? (resaltado nuestro).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Filosof\u00eda y praxis<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El punto de partida y de llegada de la reflexi\u00f3n de Marx es el hombre. No el hombre aislado individual, sino ?el hombre social, es decir, humano?. El llamado m\u00e1s general que el joven Marx formula a su tiempo es, entonces, esa necesidad de superar las enajenaciones que transforman al hombre en un ser juguete de fuerzas extra\u00f1as e incontrolables; superaci\u00f3n que, aunque sin duda parte de condicionamientos hist\u00f3ricos, no puede tener lugar como resultado de ning\u00fan automatismo, sino como fruto de una acci\u00f3n consciente, sujeta a fines previamente interiorizados. Esto y no otra cosa es lo que quiere significar Marx cuando se refiere a la reunificaci\u00f3n de realidad y pensamiento. El pensamiento por s\u00ed, sin el concurso de la actividad pr\u00e1ctica, no puede modificar la realidad -tal es la cr\u00edtica m\u00e1s general a la filosof\u00eda-, pero la historia no se orientar\u00e1 en el sentido de una sociedad humana crecientemente autodeterminada, ni el hombre social -cuyo abanderado es el proletariado- podr\u00e1 reasumir o reabsorber su verdadera esencia, si no existe una intervenci\u00f3n pr\u00e1ctica y consciente a la vez, la praxis.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Todas las Tesis sobre Feuerbach tienen el sentido de una imperiosa invocaci\u00f3n a la acci\u00f3n humana, un llamado al hombre a desatar todas sus capacidades hasta hoy contenidas por expresiones sociales enajenadas. El hombre, cuando es efectivamente tal y no un siervo de la religi\u00f3n, del Estado o del trabajo alienado, es todopoderoso, es el verdadero Supremo Hacedor, el rey de la Creaci\u00f3n. Son las formas sociales basadas en la propiedad privada las que hacen del hombre un ser ego\u00edsta, cobarde, replegado sobre s\u00ed mismo, una hoja en la tormenta de fen\u00f3menos que no comprende y lo superan. La tarea, nos dice Marx, es subvertir todas las relaciones sociales deformadas por el capital y recuperarlas como lo que son: la aut\u00e9ntica vida humana social, el libre establecimiento de lazos intersubjetivos entre productores librados de la esclavitud de la necesidad, el desarrollo de todo el potencial cient\u00edfico, art\u00edstico y en todos los terrenos de hombres y mujeres en armon\u00eda entre s\u00ed y con la naturaleza.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfQue suena demasiado hermoso para ser posible? La respuesta de Marx es que en las manos y mentes de los explotados y oprimidos es donde est\u00e1 la \u00faltima palabra, no en las de los privilegiados y beneficiarios de todas las miserias y crueldades del presente. Ellos tienen muy buenas razones para que creamos que es imposible vivir una vida y un mundo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 http:\/\/www.mas.org.ar\/revista\/sob6\/marx.htm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Karl Heinrich Marx \u00a0 \u00a0 Vida \u00a0 \u00a0 Nace el 5 de mayo de 1818 en el seno de una familia hebrea; su madre era de origen holand\u00e9s y descendiente de rabinos, mientras que su padre, Hirschel, tambi\u00e9n de ascendencia jud\u00eda, ejerc\u00eda la abogac\u00eda en Treveris, su ciudad natal. Su padre es adem\u00e1s consejero de<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; Karl Heinrich Marx<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1146\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1146\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}