{"id":1095,"date":"2009-01-14T23:57:52","date_gmt":"2009-01-14T23:57:52","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1095"},"modified":"2009-01-14T23:57:52","modified_gmt":"2009-01-14T23:57:52","slug":"an\u00c1lisis-logoterap\u00c9utico-de-obras-literarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1095","title":{"rendered":"AN\u00c1LISIS LOGOTERAP\u00c9UTICO DE OBRAS LITERARIAS"},"content":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia:<br \/>\nPrats, J.I. (1998). An\u00e1lisis logoterap\u00e9utico de obras literarias. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (2), 47-58.<\/p>\n<p>\tAN\u00c1LISIS LOGOTERAP\u00c9UTICO DE OBRAS LITERARIAS<\/p>\n<p>\tJos\u00e9 Ignacio PRATS<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Una de las tareas de la literatura es dejar ver una posibilidad m\u00e1s all\u00e1 de la realidad, la posibilidad de cambiarla, de transformarla (&#8230;) Si el escritor no es capaz de inmunizar al lector contra la desesperaci\u00f3n, entonces tiene que abstenerse al menos de &#8216;infectarlo&#8217; de ella&#8221; (Frankl, 1992, p. 185).<\/p>\n<p>\tAs\u00ed se expresaba V. Frankl en la Conferencia inaugural de la Semana del Libro 1975 en el Hofburg de Viena. El libro puede desempe\u00f1ar un importante papel frente a la &#8220;enfermedad del esp\u00edritu&#8221; de nuestro tiempo, el sentimiento de falta de sentido, la frustraci\u00f3n existencial.<\/p>\n<p>\tRefiere, en particular, una novelita de L. Tolstoi, &#8216;La muerte de Iv\u00e1n Ilich&#8217;, que utiliz\u00f3 hablando a los reclusos de la prisi\u00f3n de San Quint\u00edn, en las proximidades de S. Francisco. Quiero comenzar mi intervenci\u00f3n present\u00e1ndola.<\/p>\n<p>\t\tEl autor ruso enfrenta al protagonista\u00a0 Iv\u00e1n Ilich\u00a0 a su \u00faltima experiencia, la muerte, uno de los aspectos de la &#8220;triada tr\u00e1gica&#8221;, seg\u00fan la denomina V. Frankl, formada tambi\u00e9n por el dolor y la culpa. De este enfrentamiento saldr\u00e1 habi\u00e9ndose superado interiormente a s\u00ed mismo y habiendo llenado la vida de sentido.<\/p>\n<p>\t\tIv\u00e1n Ilich es un juez, miembro del Tribunal de apelaci\u00f3n, de 45 a\u00f1os, cuya vida hasta el momento ha consistido en escalar puestos y su habitual actitud ante ella ha sido &#8220;liviana y de buen tono&#8221;. Se concentra progresivamente en el mundo de sus funciones y ante la imposibilidad de establecer una relaci\u00f3n aut\u00e9ntica con su esposa, desplaza hacia su trabajo el centro de gravedad de su vida.<\/p>\n<p>\t\tPero el hecho irreversible de la muerte que se le acerca\u00a0 todo comenz\u00f3 con un insignificante dolorcillo en el costado\u00a0 har\u00e1 que no pueda permanecer m\u00e1s tiempo enmascarado ni en los razonamientos en los que antes encontraba sost\u00e9n, ni en sus funciones.<\/p>\n<p>\t\t&#8220;El problema no est\u00e1 en el intestino ciego ni en el ri\u00f1\u00f3n, sino en la vida y&#8230; la muerte. (&#8230;) Pienso en c\u00f3mo reparar el intestino y se trata de la muerte. (&#8230;) El ejemplo de silogismo que aprendi\u00f3 en la l\u00f3gica de Kiseveter: &#8216;Cayo es hombre, los hombres son mortales, luego Cayo es mortal&#8217;, en el transcurso de toda su vida le pareci\u00f3 justo s\u00f3lo en lo tocante a Cayo, pero de ning\u00fan modo respecto a s\u00ed mismo. Aqu\u00e9l era Cayo hombre, el hombre en general, y lo de la muerte era completamente justo; pero el no era Cayo ni un hombre en general, sino un ente distinto, completamente distinto a todos los dem\u00e1s&#8221; (Tolstoi, 1980, p. 58 61).<\/p>\n<p>\tRequiere tambi\u00e9n de los dem\u00e1s veracidad&#8230;<\/p>\n<p>\t\t&#8220;La mentira en la que se le quer\u00eda sumir en v\u00edsperas de su muerte (&#8230;) era un gran martirio para Iv\u00e1n Ilich (&#8230;) estuvo en un tris de gritarles: &#8216;Basta de mentir, sab\u00e9is que me muero y yo lo s\u00e9 tambi\u00e9n, por lo menos no mint\u00e1is'&#8221; (Tolstoi, 1980, p. 69 70).<\/p>\n<p>\tAs\u00ed llega a un momento crucial que marca un punto de inflexi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Luego se soseg\u00f3. No s\u00f3lo dej\u00f3 de llorar; dej\u00f3 de respirar y se qued\u00f3 muy atento, como si prestara o\u00eddo no a la voz que habla por medio de sonidos, sino a la voz del alma, al curso de los pensamientos que se levantan en su interior&#8221; (Tolstoi, 1980, p. 82 83).<\/p>\n<p>\tAhora su principal sufrimiento ya no es f\u00edsico, sino moral&#8230;<\/p>\n<p>\t\t&#8220;Y si fuera verdad que toda mi vida, mi vida consciente, no ha sido lo que deb\u00eda?&#8221; (Tolstoi, 1980, p. 90).<\/p>\n<p>\tFinalmente llegar\u00e1 a su descubrimiento fundamental&#8230; <\/p>\n<p>\t&#8220;descubri\u00f3 que su vida no hab\u00eda sido lo que deb\u00eda, pero a\u00fan estaba a tiempo de remediarlo (&#8230;) &#8216;Para qu\u00e9 hablar, es necesario obrar&#8217;, pens\u00f3&#8221; (Tolstoi, 1980, p. 94).<\/p>\n<p>\tRecordemos la convicci\u00f3n sin condiciones en el sentido incondicional de la existencia que V. Frankl postula. Iv\u00e1n Ilich arranca este sentido, que tiene tambi\u00e9n valor retrospectivo, en sus \u00faltimos momentos.<\/p>\n<p>\t* * *<\/p>\n<p>\t\t\u00bfEn qu\u00e9 consiste el an\u00e1lisis de una obra literaria seg\u00fan las claves de interpretaci\u00f3n que nos ofrece la Logoterapia?. En mi opini\u00f3n, se trata de estudiarla partiendo de sus presupuestos antropol\u00f3gicos:<\/p>\n<p>\t\tEl hombre como una unidad en la que se cruzan tres dimensiones, lo f\u00edsico, lo ps\u00edquico, y lo espiritual; lo espiritual del hombre, en cuanto que le permite enfrentarse a lo f\u00edsico y lo ps\u00edquico, le da la capacidad de autotrascendencia, autodistanciamiento, libertad y responsabilidad1.<\/p>\n<p>\tVe\u00e1moslo de un modo pr\u00e1ctico\u00a0 aunque necesariamente breve\u00a0 con dos obras, cuyos protagonistas resultar\u00e1 interesante comparar: &#8216;La Vida es Sue\u00f1o&#8217; de Calder\u00f3n de la Barca y &#8216;Hamlet&#8217; de Shakespeare.<\/p>\n<p>\tEl drama calderoniano est\u00e1 construido a partir de dos ejes tem\u00e1ticos (representados en sus dos grandes mon\u00f3logos), uno la concepci\u00f3n propia del Barroco de la vida como un sue\u00f1o\u00a0 met\u00e1fora que da t\u00edtulo a la obra , y otro el problema de la libertad. En esta \u00e9poca en Espa\u00f1a prolifera la astrolog\u00eda adivinatoria y, por otro lado, la Reforma protestante ha afirmado que la naturaleza humana est\u00e1 corrompida. Frente a ambas se alza la magn\u00edfica figura de Segismundo.<\/p>\n<p>\tAbre pr\u00e1cticamente el drama la visi\u00f3n de Segismundo encadenado\u00a0 s\u00edmbolo de la naturaleza humana\u00a0 en el interior de una torre abandonada, y Calder\u00f3n afirmar\u00e1 la tesis a lo largo de su desarrollo argumental de la libertad humana frente a sus condicionamientos2.<\/p>\n<p>\tSegismundo (ver Esquema I) maldice su existencia que &#8216;carece de sentido&#8217;, privado de libertad.<\/p>\n<p>\tEn llegando a esta pasi\u00f3n,<br \/>\n\tun volc\u00e1n, un Etna hecho,<br \/>\n\tquisiera arrancar del pecho<br \/>\n\tpedazos del coraz\u00f3n:<br \/>\n\t\u00bfqu\u00e9 ley, justicia o raz\u00f3n<br \/>\n\tnegar a los hombres sabe<br \/>\n\tprivilegio tan suave,<br \/>\n\texenci\u00f3n tan principal<br \/>\n\tque Dios le ha dado a un cristal,<br \/>\n\ta un pez, a un bruto y a un ave?<br \/>\n\t\t(Esc. 2\u00aa, Jorn. l\u00aa)<\/p>\n<p>\tLa libertad aparece como constitutivo esencial de la existencia.<\/p>\n<p>\tEn la segunda Jornada el Rey Basilio, su padre, lo pone a prueba en un intento de aplacar su conciencia por haber cre\u00eddo los vaticinios que le auguraban el nacimiento de un hijo sanguinario, reforzados porque al nacer muere su madre en el parto. Lo lleva narcotizado a palacio y Segismundo, en su nueva condici\u00f3n, reacciona como un &#8220;ser impulsado&#8221; por sus instintos.<\/p>\n<p>\tDevuelto a su prisi\u00f3n, nuevamente dormido, duda de su experiencia anterior, lo que da pie a Calder\u00f3n de la Barca a introducir el tema de la vida como un sue\u00f1o&#8230;<\/p>\n<p>\t\u00bfQu\u00e9 es la vida?. Un frenes\u00ed.<br \/>\n\t\u00bfQu\u00e9 es la vida? Una ilusi\u00f3n<br \/>\n\tuna sombra, una ficci\u00f3n,<br \/>\n\ty el mayor bien es peque\u00f1o;<br \/>\n\tque toda la vida es sue\u00f1o,<br \/>\n\ty los sue\u00f1os, sue\u00f1os son.<br \/>\n\t\t(Esc. 19\u00aa, Jorn. 2\u00aa)<\/p>\n<p>en el bello soliloquio que cierra la Jornada.<\/p>\n<p>\tLe asegura su identidad, por un lado, su amor por Rosaura, al que finalmente tambi\u00e9n renunciar\u00e1, y, por otro, la decisi\u00f3n de su conciencia de &#8220;obrar bien&#8221;. Valores de experiencia y valores de actitud en t\u00e9rminos logoterap\u00e9uticos.<\/p>\n<p>\t\tCuando Segismundo, apoyado por el pueblo, vence a su padre y parece que se van a cumplir los temidos vaticinios, le perdona. Ha alcanzado la libertad, es un &#8220;ser responsable&#8221;.<\/p>\n<p>\t\tEstudiemos ahora un personaje, Hamlet de W. Shakespeare, que no consigue &#8220;autotrascenderse&#8221;, hecho desencadenante de la tragedia. Su actuar es origen de desorden (ver Esquema II).<\/p>\n<p>\tLos cinco actos (1\u00ba, 3\u00ba y 5\u00ba fundamentales en lo epis\u00f3dico, 2\u00ba y 4\u00ba de enlace) en que se desarrolla el argumento, mostrar\u00e1n el progresivo hundimiento de Hamlet y con \u00e9l de los personajes circundantes.<\/p>\n<p>\tEl pr\u00edncipe Hamlet no logra resolver el problema de su conciencia que clama venganza por el vil asesinato de su padre a manos de su hermano y el matrimonio de su madre con el cu\u00f1ado asesino. No logra distanciarse del impacto de esta situaci\u00f3n. Shakespeare dramatiza el conflicto a trav\u00e9s de un personaje simb\u00f3lico, la Sombra del difunto Rey, que anula la capacidad de decisi\u00f3n de Hamlet y le impulsa a la venganza.<\/p>\n<p>\tHe aqu\u00ed el tema, ser o no ser. Ser uno mismo o ser una sombra de su padre, un mero resultado de las circunstancias.<\/p>\n<p>\tHamlet intentar\u00e1 resolver el conflicto por dos v\u00edas equivocadas, una &#8220;su fingida locura&#8221; de la cual Ofelia ser\u00e1 la v\u00edctima inocente (muerte de su padre Polonio \/ traici\u00f3n de Hamlet), y, otra, &#8220;un exceso de reflexi\u00f3n&#8221; que le hace dar vueltas sobre s\u00ed mismo y complacerse est\u00e9rilmente en su propia desgracia. Ambas v\u00edas concluyen curiosamente en la repetici\u00f3n de los hechos de los que pretende escapar: el homicidio y la traici\u00f3n amorosa. Esta es la tragedia.<\/p>\n<p>\tV. Frankl cuenta en &#8216;El hombre en busca de sentido&#8217; c\u00f3mo algunos prisioneros huyendo de la muerte la encontraron, mientras que \u00e9l, aceptando su propia historia, logra salvarse. A menudo provocamos aquello que tememos.<\/p>\n<p>\t* * *<\/p>\n<p>\tOtros dos campos me parecen susceptibles de ser estudiados seg\u00fan el An\u00e1lisis Existencial de V. Frankl: la relaci\u00f3n amorosa y el sentido de la historia.<\/p>\n<p>\tEl don Juan, arquetipo del libertino y seductor, mito de la literatura universal\u00a0 aparte de los espa\u00f1oles, se inspirar\u00e1n en \u00e9l Moliere, Goldoni, Mozart, Byron, etc. , constituye una clara expresi\u00f3n de &#8220;vac\u00edo existencial&#8221;. Hablamos del verdadero don Juan, el del Burlador de Tirso, aqu\u00e9l que responde a Isabela una vez consumado el deshonor:<\/p>\n<p>\t\u00a0 &#8220;\u00bfQui\u00e9n soy?. Un hombre sin nombre&#8221;<\/p>\n<p>y que encuentra su goce no tanto en el placer como en el hecho de &#8220;burlar una mujer y dejarla sin honor&#8221;, aqu\u00e9l que siempre posterga el momento de su cambio personal (&#8220;cu\u00e1n largo me lo fi\u00e1is&#8221;).<\/p>\n<p>\tNo nos referimos a aqu\u00e9l otro que Zorrilla redime por el amor de do\u00f1a In\u00e9s<\/p>\n<p>\t&#8220;El amor salv\u00f3 a don Juan<br \/>\n\tal pie de la sepultura&#8221;.<br \/>\n\t\t(Parte 2\u00aa, Acto 3\u00ba, esc. 3\u00aa)<\/p>\n<p>y que se siente a sus pies<\/p>\n<p>\t&#8220;capaz a\u00fan de la virtud&#8221;<br \/>\n\t\t(Acto 4\u00ba, esc. 3\u00aa)<\/p>\n<p>\tJustamente es \u00e9ste uno de los efectos del amor aut\u00e9ntico, del que es incapaz don Juan.<\/p>\n<p>\t\t&#8220;&#8230; amar significa poder decirle &#8216;t\u00fa&#8217; a alguien; pero no s\u00f3lo esto, sino poder decirle tambi\u00e9n &#8216;s\u00ed&#8217;, esto es, no s\u00f3lo aprehenderlo en toda su esencia, en su individualidad y unicidad, sino aceptarlo en lo que vale (&#8230;) ver no s\u00f3lo lo que realmente es, sino tambi\u00e9n lo que puede ser o lo que deber\u00e1 ser&#8221; (Frankl, 1992, p. 92-97).<\/p>\n<p>\tEl hombre intenta llenar el vac\u00edo existencial con la satisfacci\u00f3n de sus pulsiones.<\/p>\n<p>\tEn cuanto al sentido de la historia, fij\u00e9monos en don Alvaro del duque de Rivas. El personaje rom\u00e1ntico que no puede escapar de su &#8220;sino&#8221;. (Resultar\u00eda interesante relacionarlo con &#8216;Los novios&#8217; de Manzonni). Se lanza al precipicio proclamando:<\/p>\n<p>\t\u00a0 &#8220;Soy el demonio&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>\tEl demonio es una figura fundamental en la literatura rom\u00e1ntica, cuyos personajes son la imagen del hombre que no acepta su &#8220;creatureidad&#8221; y sucumben en la exaltaci\u00f3n de su yo (el suicidio ser\u00e1 su m\u00e1xima expresi\u00f3n). De ella los librar\u00e1 un sano realismo. V. Frankl gusta citar a Dostoiewsky. El escritor ruso afirma que nada hay m\u00e1s apasionante que la realidad. Su propia biograf\u00eda es una buena muestra de la &#8220;obstinaci\u00f3n del esp\u00edritu&#8221; frente a la facticidad psicof\u00edsica. De su magna obra, a pesar de la cual dijo no haber podido expresar ni siquiera la vig\u00e9sima parte de lo que quer\u00eda decir, destaquemos s\u00f3lo ahora el encuentro de Raskolnikov con Sonia en &#8216;Crimen y Castigo&#8217;, que le rescatar\u00e1 de su nihilismo y le permitir\u00e1 emprender el camino de su ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\t\tUn ejemplo, para terminar de an\u00e1lisis de textos. Tomemos tres sonetos de Quevedo (ver Esquema III).<\/p>\n<p>\t\tEn los dos primeros observamos temas centrales de su pensamiento: el tiempo y la muerte.<\/p>\n<p>\t\tEl texto I presenta la vivencia angustiosa del instante (&#8220;presentes sucesiones de difunto&#8221; v. 14). Escribe en un soneto paralelo:<\/p>\n<p>\t&#8220;Cada instante desta vida m\u00eda<br \/>\n\tes un nuevo argumento que me advierte<br \/>\n\tcu\u00e1n fr\u00e1gil es, cu\u00e1n m\u00edsera y cu\u00e1n vana&#8221;<\/p>\n<p>\tEs el tiempo sin sentido, el tiempo que anuncia la muerte. En relaci\u00f3n a la obra de V. Frankl, destacar\u00eda el verso siete &#8220;&#8230; asiste lo vivido&#8221;. El sentido realizado no se pierde.<\/p>\n<p>\tEn el texto II, nos enfrentamos al hecho contundente y pre sentido (&#8220;ya suena&#8221;\u00a0 v. 1) de la muerte, momento que se califica como formidable y espantoso. Tras una reflexi\u00f3n (2\u00ba cuarteto) hay un esfuerzo racional (1er terceto) por sobreponerse, que concluye en una decisi\u00f3n voluntarista (verbos con valor imperativo) de cambiar de actitud (2\u00ba terceto).<\/p>\n<p>\tPero, donde se eleva sobre su propio pensamiento es en el texto III. El \u00faltimo d\u00eda se ha tornado blanco (v. 2). La muerte no ser\u00e1 la palabra definitiva (lo que determina la estructura adversativa del soneto) y en los seis trabados versos finales muestra c\u00f3mo el amor dotar\u00e1 de sentido a la propia muerte:<\/p>\n<p>\t&#8220;ser\u00e1n ceniza mas tendr\u00e1n sentido;<br \/>\n\tpolvo ser\u00e1n mas polvo enamorado.&#8221;<br \/>\n\t\t(v. 13 14)<\/p>\n<p>\t&#8220;&#8230; la respuesta al problema del sentido final del sufrimiento humano, de la vida humana, no puede ser intelectual, sino s\u00f3lo existencial: no contestamos con palabras, sino que toda nuestra existencia es nuestra respuesta&#8221; (Frankl, 1991; p. 32).<\/p>\n<p>\t* * *<\/p>\n<p>\tQuiz\u00e1 se me objetar\u00e1 que todo lo dicho tiene m\u00e1s inter\u00e9s desde un punto de vista psicol\u00f3gico o filos\u00f3fico que literario. Quiz\u00e1. Pero me pregunto: \u00bfes l\u00edcito deslindar del Cantar del Cid, del Lazarillo o del Quijote su contenido m\u00e1s humano en virtud de un an\u00e1lisis fundamentalmente formal o estructural? \u00bfEstudiar una obra literaria es pura tarea de &#8216;disecci\u00f3n&#8217;? Y sobre todo, \u00bfser\u00e1 \u00fatil a los intereses de mis alumnos y a su vida?.<\/p>\n<p>\tJos\u00e9 Ignacio PRATS, es pedagogo.<\/p>\n<p>\tNOTAS<\/p>\n<p>1 &#8220;Ex-sistir significa salirse de si mismo y enfrentarse consigo mismo&#8221;. Frankl, 1991, p. 106-115.<br \/>\n\tAutotrascendencia: &#8220;Entiendo por tal el hecho antropol\u00f3gico fundamental de que el ser humano remite siempre, m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo, hacia algo que no es \u00e9l: hacia algo o hacia alguien, hacia un sentido que el hombre colma o hacia un semejante con el que se encuentra. Y el hombre se realiza a s\u00ed mismo en la medida en que se transciende (&#8230;) Y es plenamente \u00e9l mismo cuando se pasa por alto y se olvida de s\u00ed mismo&#8221;. Frankl. 1990. p. 29.<br \/>\n\tAutodistanciamiento: Constituye un aspecto de la libertad humana que consiste en la capacidad de tomar posici\u00f3n frente a s\u00ed mismo. &#8220;En cualquier momento de su existencia, el hombre toma posici\u00f3n tanto respecto al medio ambiente natural y social, al entorno externo, como respecto al mundo interior psicof\u00edsico vital, al entorno interno. (&#8230;) De la capacidad del hombre de estar por encima de las cosas, forma parte tambi\u00e9n la posibilidad de estar por encima de s\u00ed mismo&#8221;. Frankl. l990. p. 100.<br \/>\n\tLibertad: La Logoterapia considera que el hombre existe s\u00f3lo en relaci\u00f3n con las necesidades, pero en una relaci\u00f3n libre respecto a ellas y esto tambi\u00e9n en el caso de una existencia psic\u00f3tica. Frankl. 1990. p. 93 103.<br \/>\n\tResponsabilidad: Forma parte de los fen\u00f3menos irreducibles del hombre: es un ser que decide, tiene que responder a la vida, asumirla.<\/p>\n<p>2 En el mismo sentido cabe interpretar el drama teol\u00f3gico &#8216;El condenado por desconfiado&#8217; de Tirso de Molina contra la predestinaci\u00f3n. Paulo, ermita\u00f1o, y Enrico, ladr\u00f3n, con sus actos ir\u00e1n hilvanando sus vidas, hecho simbolizado en el \u00e1ngel que teje a su comp\u00e1s la guirnalda de la existencia.<\/p>\n<p>\tBIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>&#8211; Frankl, V. (1992). La psicoterapia al alcance de todos. Barcelona: Herder.<br \/>\n&#8211; Frankl, V. (1991). La voluntad de sentido. Barcelona: Herder.<br \/>\n&#8211; Frankl, V. (1990). Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial. Barcelona: Herder.<br \/>\n&#8211; Frankl, V. (1990b). El hombre doliente. Barcelona: Herder.<br \/>\n&#8211; Olmedo, F.G. (1928). Las fuentes de la Vida es Sue\u00f1o. Madrid: Ed.<br \/>\nVoluntad.<br \/>\n&#8211; Porto Bompiani. (1967). Diccionario Literario. Barcelona: Montaner y Sim\u00f3n.<br \/>\n&#8211; Rene-Fueloep-Miller. (1951). Feodor Dostoyevsky. Visi\u00f3n del alma, fe y profec\u00eda. Buenos Aires: Espasa-Calpe.<br \/>\n&#8211; Tolstoi, L. (1980). La muerte de Iv\u00e1n Ilich. Barcelona: Bruguera.<br \/>\n&#8211; Valbuena Prat, A. (1965). Literatura espa\u00f1ola en sus relaciones con la universal. Madrid: S.A.E.T.A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia: Prats, J.I. (1998). An\u00e1lisis logoterap\u00e9utico de obras literarias. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (2), 47-58. AN\u00c1LISIS LOGOTERAP\u00c9UTICO DE OBRAS LITERARIAS Jos\u00e9 Ignacio PRATS &#8220;Una de las tareas de la literatura es dejar ver una posibilidad m\u00e1s all\u00e1 de la realidad, la posibilidad de<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; AN\u00c1LISIS LOGOTERAP\u00c9UTICO DE OBRAS LITERARIAS<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1095\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-1095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-logoterapia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}