{"id":1081,"date":"2009-01-14T23:29:10","date_gmt":"2009-01-14T23:29:10","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1081"},"modified":"2009-01-14T23:29:10","modified_gmt":"2009-01-14T23:29:10","slug":"hedonismo-y-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1081","title":{"rendered":"HEDONISMO Y SENTIDO"},"content":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia:<br \/>\nPrats, J.I. y Ortiz, E. (1999). Hedonismo y sentido. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (3), 37-46.<\/p>\n<p>\tHEDONISMO Y SENTIDO<\/p>\n<p>\tJos\u00e9 Ignacio PRATS<br \/>\n\tEduardo ORTIZ<\/p>\n<p>\tEste art\u00edculo quiere ser una reflexi\u00f3n sobre algunos fundamentos de la logoterapia a partir de una de las sugerencias recibidas de parte del Dr. Ger\u00f3nimo Acevedo en las recientes III Jornadas Encuentro de la A.E.S.L.O.1: nuestro punto de partida ser\u00e1 su apunte en torno a la inmersi\u00f3n del hombre actual en el hedonismo.<\/p>\n<p>\tI.<\/p>\n<p>\tEl diccionario de la Real Academia de la Lengua consigna que el hedonismo es la doctrina que proclama el placer como fin supremo de la vida2. Semejante doctrina est\u00e1 ya en el origen de las controversias habidas entre S\u00f3crates y los sofistas, y que supusieron el nacimiento de la \u00e9tica en Occidente. Atenerse a lo natural es el criterio para guiarse en asuntos morales, pero la medida de la naturaleza es el placer o la satisfacci\u00f3n inmediata de nuestros deseos afirmaban algunos sofistas, manifestando ya avant la lettre uno de los postulados del credo del hedonismo. A lo que S\u00f3crates respondi\u00f3 que, en ese caso, el hombre m\u00e1s feliz ser\u00eda el enfermo de sarna, condenado a la &#8220;satisfacci\u00f3n&#8221; de rascarse sin parar3.<\/p>\n<p>\tNo todos los fil\u00f3sofos han sabido lidiar con el hedonismo de una manera tan expeditiva. Al decir de Max Scheler, el mismo Kant no fue capaz de superarlo por otorgarle un estatuto epistemol\u00f3gico\u00a0 el de teor\u00eda\u00a0 que no merece. De ah\u00ed la admonici\u00f3n que el primero hiciera en su \u00c9tica:<br \/>\n\t&#8220;rompamos, pues, de una vez con la hip\u00f3tesis del hedonismo&#8221;4.<\/p>\n<p>\tEn cualquier caso, es innegable el predicamento (confesado o inconfesado) que esta hip\u00f3tesis tiene en la forma mentis y en la praxis cotidiana del hombre contempor\u00e1neo. Su presencia es hoy especialmente manifiesta en la conducta de adolescentes y j\u00f3venes.<\/p>\n<p>\tII.<\/p>\n<p>\tDesde el punto de vista de su estatuto epistemol\u00f3gico, el car\u00e1cter contradictorio del hedonismo es patente: como ya hemos anunciado, el rango de teor\u00eda no le viene bien al hedonismo. En efecto, toda teor\u00eda incluye una determinada pretensi\u00f3n de validez general. Ahora bien: en el caso del hedonismo no ser\u00eda descabellada la siguiente sospecha: \u00bfes la formulaci\u00f3n del hedonismo un mero medio para aumentar el placer o el bienestar del que la emite? Si as\u00ed fuera\u00a0  como parece seguirse de las premisas hedonistas\u00a0  , la impl\u00edcita pretensi\u00f3n de validez o verdad de esta teor\u00eda quedar\u00eda reducida a su mera potencialidad de resultar m\u00e1s o menos placentera para quien la defendiera y propagara.<\/p>\n<p>\t\u00bfY si en vez de una teor\u00eda, se presentara el hedonismo como una mera recomendaci\u00f3n? Su situaci\u00f3n no resultar\u00eda m\u00e1s ventajosa. Seguir\u00eda vulnerable a la sospecha anterior: \u00bfno ser\u00e1 el consejo hedonista algo que resulta \u00fatil y agradable tan s\u00f3lo a quien lo sugiere? \u00bfNo ser\u00e1 exclusivamente esa la \u00fanica raz\u00f3n por la que lo formula?<\/p>\n<p>\tSin embargo, m\u00e1s que como una teor\u00eda o un consejo, el hedonismo suele presentarse como un ars vivendi (et moriendi). En este caso nuestra respuesta es la siguiente: creer que el sentimiento subjetivo de placer es el fin m\u00e1s elevado que un hombre pueda conseguir equivale a anular mediante la reflexi\u00f3n\u00a0 pues se trata de una creencia\u00a0 esa intencionalidad que es la propia del psiquismo humano: la autotrascendencia5.<\/p>\n<p>\tPor \u00faltimo, recurramos al lenguaje ordinario: nosotros distinguimos entre &#8220;placer&#8221;, &#8220;satisfacci\u00f3n&#8221;, &#8220;bienestar&#8221;, &#8220;felicidad&#8221;, &#8220;gozo&#8221;, &#8220;bienaventuranza&#8221;, y sus correspondientes ant\u00f3nimos. As\u00ed como para deshacerse del esc\u00e9ptico basta poner en duda su permanente invitaci\u00f3n a la duda, en el caso del hedonismo podemos volverlo contra s\u00ed mismo haci\u00e9ndole esta pregunta: \u00bfse da la mayor felicidad cuando de lo \u00fanico de que se trata es de sentirse a gusto?, \u00bfes el &#8220;placer&#8221; la experiencia m\u00e1s lograda que un hombre puede alcanzar? La respuesta es no.<\/p>\n<p>\tDesde un punto de vista antropol\u00f3gico y existencial, la inmersi\u00f3n del hombre actual en el hedonismo constituye una inadecuada ubicaci\u00f3n en la existencia por dos razones:<\/p>\n<p>\t\u00a0 primera, comporta un &#8220;fraude existencial&#8221; porque hace un objeto intencional del placer. Lo convierte en meta, siendo \u00e9ste un estado6. Es decir, al igual que sucede con la felicidad, adviene como consecuencia de la entrega de uno mismo a algo o a alguien; en suma, como consecuencia del logro de sentido7. Por eso, si exhortamos a alguien a que se r\u00eda con ganas, bien podr\u00eda replicarnos que antes le di\u00e9ramos un motivo.<\/p>\n<p>\tLa arquitectura de nuestros estados emocionales muestra que est\u00e1n interconectados (holismo de la vida ps\u00edquica). En este sentido, sabemos que el placer m\u00e1s superficial (divertimento) suele cohabitar con el hast\u00edo, con el tedium vitae. Por el contrario, el dolor puede crecer al lado de una alegr\u00eda profunda. Domina entonces esta \u00faltima porque esta emoci\u00f3n est\u00e1 dotada de una mayor intencionalidad. Se trata de un sentimiento espiritual. As\u00ed por ejemplo, de entre los ingredientes que configuran la compleja vivencia de dar a luz, las mujeres reconocen la coexistencia de dolor y alegr\u00eda antes referida. Lo mismo ocurre cuando se experimenta la separaci\u00f3n de un ser querido al ausentarse \u00e9ste para realizar una tarea o una misi\u00f3n ineludible. Con esta complejidad emocional nos encontramos tambi\u00e9n al recibir el cuidado sol\u00edcito de una persona querida en el curso de nuestra enfermedad&#8230; <\/p>\n<p>\t\u00a0 la segunda raz\u00f3n es que una actitud hedonista elude la dimensi\u00f3n temporal a la que se refieren especialmente los valores (de experiencia, de actitud y de creaci\u00f3n). La persona inmersa en el hedonismo se vuelve &#8220;ciega&#8221; a los valores. Los valores van perdiendo su fuerza de atracci\u00f3n, puesto que el sujeto sale de su campo. Se debilitan respectivamente la fuerza del valor y la voluntad del individuo de ir hacia \u00e9l, de realizarlo. Hay pues una doble p\u00e9rdida. <\/p>\n<p>\tLos valores implican inevitablemente la vivencia de la distancia entre el ser y el deber ser. La ausencia de esta vivencia es la causa de la absorci\u00f3n del hedonista en una \u00fanica dimensi\u00f3n temporal: la del instante presente. Y es que la instantaneidad es una caracter\u00edstica de nuestra \u00e9poca. Uno de los recursos m\u00e1s extendidos de la publicidad consiste en ofrecer al consumidor un disfrute instant\u00e1neo del producto en cuesti\u00f3n, bien se trate de un caf\u00e9, de un viaje de placer o incluso de una propiedad inmobiliaria: \u00a1disfr\u00fatalo ya, y p\u00e1galo luego!<\/p>\n<p>\tEl hedonista es pues un solipsista del momento presente. Niega la dimensi\u00f3n vectorial del tiempo: el pasado y el futuro se tornan sim\u00e9tricos al presente. No es extra\u00f1o. Al fin y al cabo, la pasi\u00f3n no conoce un antes y un despu\u00e9s. Claro que este desconocimiento recuerda la estrategia del avestruz: renunciar a pensar. Ya Epicuro (342 270 antes de Cristo),\u00a0 iniciador de la escuela hedonista\u00a0 hubo de enfrentarse a esta maniobra&#8230; que, por cierto, arruina ab initio cualquier teor\u00eda \u00e9tica (incluso la hedonista). Su intento de soluci\u00f3n fue, curiosamente, una propuesta asc\u00e9tica: cuanto m\u00e1s reducido sea el horizonte de expectativas, m\u00e1s probabilidad habr\u00e1 de verlas satisfechas. El avestruz ha de sacar la cabeza del agujero: Epicuro hace intervenir el c\u00e1lculo en medio de las experiencias placenteras. Al final, para minimizar el riesgo, el sosiego sin dolor es lo que importa. El sabio epic\u00fareo se convierte en un sabio estoico8. Una vez m\u00e1s, nos topamos con una contradicci\u00f3n: para asegurar el logro de placer, hay que limitar nuestra ansia del mismo.<\/p>\n<p>\tLa fenomenolog\u00eda de nuestra conciencia cotidiana del tiempo contesta la concepci\u00f3n de lo temporal que esgrime el hedonista. En efecto, no es s\u00f3lo que para nosotros el presente integra pasado y futuro. Es que la vivencia del presente resulta muy distinta, si sentimos que va bien o mal. Anticipamos, de manera inevitable, el futuro. S\u00f3lo lo contrario del &#8220;vac\u00edo existencial&#8221;, es decir, el gozo de una plenitud pregustada y no el placer por s\u00ed mismo, evita que la anticipaci\u00f3n del futuro engendre temor.<\/p>\n<p>\tLa instantaneidad conlleva una p\u00e9rdida de la narratividad, del proceso que entra\u00f1a la renuncia de unos objetivos inmediatos para alcanzar otros de mayor realizaci\u00f3n humana. Es decir, supone una p\u00e9rdida de sentido. No pod\u00eda ser de otro modo: como ha puesto de relieve la filosof\u00eda hermen\u00e9utica contempor\u00e1nea9, la identidad personal diacr\u00f3nica es ininteligible al margen de una narraci\u00f3n. S\u00f3lo ella permite integrar la variabilidad y la complejidad de la existencia humana sin impedirnos hablar de identidad. Y es que la persona es tambi\u00e9n los diferentes papeles que desempe\u00f1a en los \u00e1mbitos (familiar, profesional, l\u00fadico&#8230;) en que se desenvuelve. Sin una narraci\u00f3n, no habr\u00eda hilo conductor que enhebrara los hechos de una vida tan rica como es la humana. No habr\u00eda sentido, y los hechos en cuesti\u00f3n no alcanzar\u00edan la categor\u00eda de acontecimientos que integran la vida de una persona. Pero entonces no podr\u00edamos hablar de historia. Acertadamente observa Viktor Frankl c\u00f3mo<br \/>\n\t&#8220;el hecho de que el hombre normal y corriente necesite de algo como el cine o el teatro demuestra cu\u00e1n cargado de sentido se halla lo hist\u00f3rico&#8221;10<\/p>\n<p>\tAl espectador interesa tanto o quiz\u00e1s m\u00e1s que el tema, el desarrollo de la trama o argumento, o sea, su despliegue en el espacio y en el tiempo.<\/p>\n<p>\tEn suma, el problema del hedonismo es de metaf\u00edsica del tiempo11. El sujeto queda atrapado en una experiencia circular del tiempo, perdiendo esa experiencia de la direccionalidad que tiene quien est\u00e1 orientado a un valor. <\/p>\n<p>\tLa persona queda &#8220;hiperflexionada&#8221; sobre s\u00ed misma, con la consecuente distensi\u00f3n noodin\u00e1mica12. Y busca en el placer y en realidades espaciales la seguridad axiol\u00f3gica que no encuentra ahora. La fijaci\u00f3n en lo espacial degenera en una primac\u00eda del tener sobre el ser, de la posesi\u00f3n de algo o alguien frente a la relaci\u00f3n con algo o alguien. Se aleja as\u00ed sin saberlo de la aut\u00e9ntica condici\u00f3n humana, cuya dimensi\u00f3n principal es la del ser o existir que fluye en el tiempo13.<\/p>\n<p>\tPor otro lado, la distensi\u00f3n noodin\u00e1mica acarrea como consecuencia la necesidad de contrapeso, &#8220;creando&#8221; una tensi\u00f3n, esta vez, artificial: ello explica la profusi\u00f3n en nuestras sociedades de conductas como los episodios de violencia juvenil o de actividades de un riesgo tan elevado como innecesario, etc.<\/p>\n<p>\tComo la logoterapia ha defendido, la rehumanizaci\u00f3n de la psicoterapia depende del reconocimiento de una antropolog\u00eda adecuada, no reduccionista, es decir, que no soslaye ninguna de las tres dimensiones (espiritual, ps\u00edquica y f\u00edsica) que configuran el complejo fen\u00f3meno humano. El resultado terap\u00e9utico habr\u00e1 de ser la recuperaci\u00f3n paso a paso en el paciente de aquel campo polar de tensi\u00f3n antes aludido. La intervenci\u00f3n logoterap\u00e9utica es justamente una ayuda en el esclarecimiento de los valores que el sujeto en cuesti\u00f3n debe realizar.<\/p>\n<p>\tContrariamente a los postulados hedonistas,<br \/>\n\t&#8220;el hombre puede fijarse una tarea por s\u00ed mismo y no para resolver sus tensiones internas, puede realizar esa tarea porque la considera justa e importante y no porque le permita satisfacer sus deseos o disminuir el peso de sus aspiraciones sociales. La logoterapia sustituye la f\u00f3rmula nihilista de que el hombre es s\u00f3lo (un animal m\u00e1s evolucionado, un producto del azar&#8230;) por la f\u00f3rmula positiva de que el hombre es mucho m\u00e1s que&#8221;.14 <\/p>\n<p>\tPor otro lado, el sujeto que se deja llevar por la &#8220;l\u00f3gica&#8221; del hedonismo, experimenta una amarga soledad, de la que intentar\u00e1 huir buscando nuevamente placer. Con lo que se cierra el c\u00edrculo vicioso en que se ha convertido la vida del sujeto en cuesti\u00f3n. Sus relaciones personales son pseudo solidarias. No le interesa del otro nada que pueda amenazar su b\u00fasqueda unilateral de placer.<\/p>\n<p>\tEste escenario interpersonal cabe dentro de la categor\u00eda de existencia inaut\u00e9ntica\u00a0 sugestivamente descrita por Kierkegaard, Heidegger y Jaspers. Es el espacio de la experimentaci\u00f3n. A \u00e9l se opondr\u00eda la relaci\u00f3n rec\u00edproca15 que s\u00f3lo ocurre en el &#8220;puente antropol\u00f3gico&#8221;, es decir, en el espacio aut\u00e9nticamente personal que hay entre (zwischen)16 el yo y el t\u00fa.<\/p>\n<p>\tIII.<\/p>\n<p>\tEn la dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica, la consecuencia es que el sujeto hedonista se encuentra en una situaci\u00f3n de grave riesgo. O est\u00e1 ya sumido en el &#8220;vac\u00edo existencial&#8221; o se apresura por la pendiente que conduce a \u00e9l.<\/p>\n<p>\tPara la logoterapia est\u00e1 contraindicada la persecuci\u00f3n (confesada o inconfesada) del placer como objetivo prioritario de la vida. En efecto: las p\u00e1ginas que Viktor Frankl ha dedicado a este asunto ponen de manifiesto que la hiperintenci\u00f3n en la b\u00fasqueda del placer lo bloquea. Ilustran este hecho los abundantes casos cl\u00ednicos de frustraci\u00f3n en la relaci\u00f3n sexual recogidos por el psiquiatra vien\u00e9s. Convertida en objetivo primario de la conducta, la b\u00fasqueda de satisfacci\u00f3n del deseo de placer, lejos de producir\u00a0 como podr\u00eda esperarse seg\u00fan un esquema homeost\u00e1tico\u00a0 un sujeto satisfecho, puede dar lugar a una impotencia sexual o producir m\u00e1s bien un sujeto insaciable y \u00e1vido de placer (o de agresividad). Refiri\u00e9ndose a esto, Frankl habla de inflaci\u00f3n sexual. En su relaci\u00f3n sexual, el sujeto hedonista necesitar\u00e1 que su compa\u00f1ero\/a sea cada vez m\u00e1s un medio, un objeto de su satisfacci\u00f3n. Es decir, la actitud hed\u00f3nica constituye una cosificaci\u00f3n y por tanto una manipulaci\u00f3n del otro que deshumaniza a ambos y es causa de frustraci\u00f3n existencial. Por ello, la relaci\u00f3n sexual en que se implica el hedonista f\u00e1cilmente se sume en el anonimato, tiende a ser descomprometida&#8230;y queda al final desprovista de su car\u00e1cter personal y de la conciencia responsable de las consecuencias que se derivan de todo acto humano.<\/p>\n<p>\tComo apunta E. Lukas, cuando falta la relaci\u00f3n personal y el acto sexual se utiliza per se como fuente de placer, entonces la relaci\u00f3n sexual queda privada de la estructura de sentido que no es otra sino ser una funci\u00f3n expresiva de la relaci\u00f3n amorosa:<br \/>\n\t&#8220;es cierto que emocionalmente sigue resultando agradable o excitante; pero, desde el punto de vista espiritual, aparece m\u00e1s o menos como una acci\u00f3n vac\u00eda y, una vez que ha disminuido la sensaci\u00f3n agradable (&#8230;) queda la sensaci\u00f3n de vac\u00edo&#8221;.17<\/p>\n<p>\tEn el individuo que ha hecho del hedonismo su estilo de vida aparece disociada la pulsi\u00f3n sexual respecto a la aut\u00e9ntica relaci\u00f3n amorosa, gracias a la cual aprehendemos al otro en su irrepetible individualidad. Eso es lo que hace del otro un &#8220;t\u00fa&#8221;, frente al compa\u00f1ero m\u00e1s o menos an\u00f3nimo\u00a0 alter ego de la relaci\u00f3n meramente instintiva o pulsional. Sin embargo, amor y pulsi\u00f3n sexual quedan conciliados en una adecuada concepci\u00f3n antropol\u00f3gica de la relaci\u00f3n entre var\u00f3n y mujer. El impulso sexual es un medio de expresi\u00f3n del amor y la capacidad de amar es el veh\u00edculo de la maduraci\u00f3n de las pulsiones, al imprimirles una direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>\tPor eso, m\u00e1s que de conciliaci\u00f3n entre amor y pulsi\u00f3n sexual, hemos de hablar de integraci\u00f3n de la \u00faltima (dimensi\u00f3n psicof\u00edsica de la persona) por parte del amor (dimensi\u00f3n espiritual de la persona). Y es que s\u00f3lo una ordenaci\u00f3n semejante de las diferentes dimensiones de la persona humana consigue explicar al hombre qu\u00e9 es el hombre. <\/p>\n<p>\tAl respecto dice V. Frankl:<br \/>\n\t&#8220;cuanto menos cree una persona en la posibilidad de ver realizado su deseo de amor, m\u00e1s necesitar\u00e1 la mayor satisfacci\u00f3n posible de sus pulsiones. Lo tragic\u00f3mico de todo esto o, si debo llamarlo as\u00ed, lo sat\u00edrico es que la persona en cuesti\u00f3n adopta la postura de un h\u00e9roe&#8221;.18<\/p>\n<p>\tLa t\u00e9cnica logoterap\u00e9utica de la derreflexi\u00f3n19 liberar\u00e1 al sujeto del objetivo hed\u00f3nico. Al propiciar la adecuada inmersi\u00f3n del hombre en el mundo, el sujeto quedar\u00e1 liberado de su ceguera ante los valores. Podr\u00e1 orientarse a una meta propia de la condici\u00f3n humana, a saber, la aut\u00e9ntica relaci\u00f3n amorosa dotada de plenitud de sentido. S\u00f3lo entonces obtendr\u00e1 el placer correspondiente a la experiencia en que se encuentre involucrado. De este modo, el sujeto ensancha su vivencia de las relaciones humanas, hasta el punto de recuperar la primigenia exclamaci\u00f3n antropol\u00f3gica: &#8220;\u00a1Esta vez s\u00ed que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!&#8221; (G\u00e9nesis, 2, 23a).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: urge una pedagog\u00eda del &#8220;por qu\u00e9&#8221;, atenta por consiguiente a la realidad del sentido. Asimismo esta pedagog\u00eda depende de un &#8220;para qui\u00e9n&#8221;: ha de servir a una aut\u00e9ntica imago hominis. S\u00f3lo as\u00ed se fortalecer\u00e1 esa personalidad d\u00e9bil que es la hedonista.<\/p>\n<p>\tJos\u00e9 Ignacio PRATS es pedagogo y Eduardo ORTIZ es Doctor en Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>1 Los d\u00edas 10, 11 y 12 de Septiembre de 1999, en Martutene Donostia (Gipuzkoa) bajo el tema: &#8220;Metodolog\u00eda del abordaje logoterap\u00e9utico&#8221;.<\/p>\n<p>2 &#8220;Hedonismo&#8221; procede del vocablo griego ????? placer.<\/p>\n<p>3 En el di\u00e1logo de Plat\u00f3n que ha llegado a nosotros con el t\u00edtulo de &#8220;Prot\u00e1goras&#8221;.<\/p>\n<p>4 Max Scheler (1941), tomo I, p. 67.<\/p>\n<p>5 La logoterapia estima como &#8220;lo humanissimum la autotrascendencia radical y en especial su aspecto te\u00f3rico motivacional, es decir, la orientaci\u00f3n fundamental del hombre hacia el sentido&#8221; (Frankl (1990), p. 265).<\/p>\n<p>6 Seg\u00fan Frankl ((1992), p. 72 77), el hedonismo tiene la nefasta consecuencia de nivelar toda posible finalidad humana, toda intencionalidad y toda emoci\u00f3n moral. Nuestra experiencia cotidiana habla sin embargo a favor de una vida psicol\u00f3gica m\u00e1s diferenciada y rica de lo que el hedonismo, de ser cierto, supondr\u00eda.<\/p>\n<p>7 Frankl (1996): &#8220;Denn Lust ist das Ergebnis von Sinnerf\u00fcllung&#8221; (p.45).<\/p>\n<p>8 M\u00e1s all\u00e1 de las reivindicaciones contempor\u00e1neas de Epicuro y su escuela (el Jard\u00edn), nadie esconde hoy las dificultades que tuvo esta escuela de filosof\u00eda moral para conciliar la complejidad de los elementos (sensibles, racionales, hasta m\u00edsticos) que integran su doctrina. Cfr. Por ejemplo, Manuel Fern\u00e1ndez Galiano, &#8220;Epicuro y su Jard\u00edn&#8221;, en V.Camps (ed) (1988), vol. I, p. 248 281; sobre todo p.271, 278.<\/p>\n<p>9 A. MacIntyre (1987), cap. 15; P. Ricoeur (1990), cap. 6.<\/p>\n<p>10 Frankl (1992), p. 120.<\/p>\n<p>11 Como afirm\u00f3 el profesor Acevedo en las III Jornadas Encuentro de la A.E.S.L.O. Cfr. G. Acevedo (1998), p. 39.<\/p>\n<p>12 Opuesto al de &#8220;homeostasis&#8221;, el t\u00e9rmino &#8220;noodin\u00e1mica&#8221; designa el campo polar de tensi\u00f3n que existe entre el hombre y el sentido por el que es requerido y que est\u00e1 llamado a realizar. Apunta por tanto a esa dualidad entre ser y deber ser, que es propia de la existencia humana (Frankl (1992), p. 17; Frankl (1998), p. 148) <\/p>\n<p>13 &#8220;nuestra alienaci\u00f3n contempor\u00e1nea no es m\u00e1s que consecuencia de la idolatr\u00eda espacializante. Espacio es tema relativo al verbo &#8220;tener&#8221; y al verbo &#8220;poder&#8221; (&#8230;). Nos enga\u00f1amos con espacio. Aut\u00e9nticamente vivimos en el tiempo. El tiempo no se adquiere, no se compra, no se conserva. Se da, fluye, va y viene. En el tiempo no hay status posible&#8221; ( J. Barylko (1977), p. 253); &#8220;somos rehenes de esta cultura que exalta y adora lo exterior y lo urgente (&#8230;). Se intenta disimular el cuerpo en tanto &#8220;tiempo&#8221;. El tiempo transcurrido se convierte en un disvalor y lo nuevo, en el \u00fanico valor&#8221; (G. Acevedo (1998), p. 32 33)<\/p>\n<p>14 E.Lukas (1983), p. 52. <\/p>\n<p>15 M.Buber (1993), p. 21.<\/p>\n<p>16 Es el t\u00e9rmino que utiliza M.Buber en su famosa obra de 1938, &#8220;Was ist der Mensch?&#8221;<\/p>\n<p>17 E. Lukas (1983b), p. 99. <\/p>\n<p>18 Frankl (1992b), p. 96. A la literatura espa\u00f1ola debemos algunas de las descripciones m\u00e1s magistrales del personaje de Don Juan, que ilustra bien a las claras ese prototipo de seductor, libertino y mujeriego. <\/p>\n<p>19 Como es sabido, la capacidad de autotrascendencia es la condici\u00f3n humana necesaria para la posibilidad de semejante t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFIA CITADA<\/p>\n<p>\u00a0 G. Acevedo (1998), La b\u00fasqueda de sentido y su efecto terap\u00e9utico, Buenos Aires: Fundaci\u00f3n Argentina de Logoterapia &#8220;Viktor Frankl&#8221;.<br \/>\n\u00a0 J. Barylko (1977), Introducci\u00f3n al juda\u00edsmo, Fleischman &#038; Fischbein eds.: Buenos Aires.<br \/>\n\u00a0 M.Buber (1993), Yo y T\u00fa, trad. C.D\u00edaz, Madrid: Caparr\u00f3s Editores.<br \/>\n\u00a0 V.Camps (ed.) (1988), Historia de la \u00e9tica, vol. I., Barcelona: Grijalbo.<br \/>\n\u00a0 V. Frankl (1990), Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial. Textos de cinco d\u00e9cadas, trad. J.A. de Prado D\u00edez, R.Wenzel e I.Arias, Barcelona: Herder.<br \/>\n\u00a0 V.Frankl (1992), Psicoan\u00e1lisis y Existencialismo, trad. C.Silva y J.Mendoza. F.C.E.: M\u00e9xico.<br \/>\n\u00a0 V. Frankl (1992b), La psicoterapia al alcance de todos, trad. Diorki, Barcelona: Herder.<br \/>\n\u00a0 V. Frankl (1996), Sinn als antropologische Kategorie \/Meaning as an anthropological category. Ed. Biling\u00fce, trad. J.M. DuBois, Heidelberg: Universit\u00e4tsverlag C.Winter.<br \/>\n\u00a0 V. Frankl (1998), El hombre en busca del sentido, trad. Diorki, Barcelona: Herder.<br \/>\n\u00a0 E. Lukas (1983), Tu vida tiene sentido. Logoterapia y salud mental, trad. Eloy Rodr\u00edguez Navarro, Madrid: Ediciones S.M.<br \/>\n\u00a0 E. Lukas (1983b), Tu familia necesita sentido. Aportaciones de la logoterapia, trad. Eloy Rodr\u00edguez Navarro, Madrid: Ediciones S.M.<br \/>\n\u00a0 A.MacIntyre (1987), Tras la virtud, trad. A.Valc\u00e1rcel, Barcelona: Grijalbo.<br \/>\n\u00a0 P.Ricoeur (1990), Soi m\u00eame comme un autre, Paris: \u00c9ditions du Seuil.<br \/>\n\u00a0 M. Scheler (1941), Etica. Nuevo ensayo de fundamentaci\u00f3n de un personalismo \u00e9tico, vol.I, trad H. Rodr\u00edguez San, Revista de Occidente: Madrid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia: Prats, J.I. y Ortiz, E. (1999). Hedonismo y sentido. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (3), 37-46. HEDONISMO Y SENTIDO Jos\u00e9 Ignacio PRATS Eduardo ORTIZ Este art\u00edculo quiere ser una reflexi\u00f3n sobre algunos fundamentos de la logoterapia a partir de una de las sugerencias<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; HEDONISMO Y SENTIDO<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1081\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-1081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-logoterapia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1081\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}