{"id":1066,"date":"2009-01-14T22:32:33","date_gmt":"2009-01-14T22:32:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1066"},"modified":"2009-01-14T22:32:33","modified_gmt":"2009-01-14T22:32:33","slug":"persona-e-individuo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1066","title":{"rendered":"PERSONA E INDIVIDUO"},"content":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia:<br \/>\nDominguez Prieto, X.M. (2000). Persona e individuo. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (4), 91-104.<\/p>\n<p>PERSONA E INDIVIDUO<\/p>\n<p>Xos\u00e9 Manuel DOMINGUEZ PRIETO<\/p>\n<p>1)\u00a0 La desmoralizaci\u00f3n de los adictos. <\/p>\n<p>\tRep\u00edtese hasta la saciedad que el alcoholismo, la ergoman\u00eda, la ludopat\u00eda, la sexoadicci\u00f3n, la drogadicci\u00f3n o el consumismo compulsivo son comportamientos psicopatol\u00f3gicos que precisan tratamiento especializado. Pero lo que no se suele decir es que esas alteraciones ps\u00edquicas y comportamentales tienen por fundamento un deterioro moral, una mala gesti\u00f3n biogr\u00e1fica, una opci\u00f3n personal y libre. Tratar de obviar o ignorar este desarreglo moral, se\u00f1alando que se trata s\u00f3lo de una patolog\u00eda ps\u00edquica, quiz\u00e1s responda a una soterrada intenci\u00f3n: la de tratar de tranquilizar la sensaci\u00f3n de culpabilidad, eliminando el reconocimiento de la propia responsabilidad en la situaci\u00f3n en la que se encuentra. Porque la mayor parte de las compulsiones nacen de un h\u00e1bito de comportamiento del que la persona es responsable. <\/p>\n<p>\tSabido es que la \u00e9tica se ocupa, entre otras cosas, de reflexionar sobre el car\u00e1cter moral de la persona, es decir, de aquello que cada uno hizo voluntariamente de s\u00ed mismo a lo largo de la vida1. Y eso que vamos haciendo de nosotros, porque as\u00ed lo queremos, nos va configurando. La repetici\u00f3n habitual de actos y opciones configuran una segunda naturaleza: se trata de aquello que los fil\u00f3sofos griegos llamaban virtud (si era un h\u00e1bito constructivo) y vicio (s\u00ed era un acto que desajustaba y estropeaba a las personas)2. Cada uno es, por tanto, no s\u00f3lo actor en su vida sino autor de la misma, porque cada uno, con m\u00e1s o menos esfuerzo y con m\u00e1s o menos propensi\u00f3n a determinados actos, va adquiriendo unos h\u00e1bitos y, en ellos, configurando su propio perfil personal.<\/p>\n<p>\tPues bien: asistimos desde hace d\u00e9cadas a un significativo cambio en la formulaci\u00f3n de esta cuesti\u00f3n. A saber: ya no se dice que alguien tiene &#8216;el vicio de ver televisi\u00f3n&#8217; sino que se afirma que alguien es un &#8216;teleadicto&#8217;. Ya no se habla de una sexualidad deformada o viciosa (expresiones que han terminado sonando a &#8216;moralina&#8217;) sino de &#8216;sexoadicci\u00f3n&#8217;. Nadie osa hoy hablar del &#8216;vicio del juego&#8217;, de la &#8216;intemperancia en el beber o en el comer&#8217; sino que se prefiere una f\u00f3rmula neutral \u00e9ticamente, habl\u00e1ndose de ludopat\u00eda, alcoholismo o bulimia. Pero la verdad es que la ludopat\u00eda, la sexoadicci\u00f3n, la teleadicci\u00f3n, la drogadicci\u00f3n, el alcoholismo o cualquiera otra psicopatolog\u00eda, antes de enfermedades ps\u00edquicas suponen un deterioro moral, un quebranto biogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>\t\u00bfQu\u00e9 ha sucedido con la dimensi\u00f3n \u00e9tica? \u00bfNo ser\u00e1 este esconder la dimensi\u00f3n \u00e9tica un no querer reconocer la responsabilidad de la persona en esta situaci\u00f3n? \u00bfNo supone un intento de proclamar la inocencia de la persona eliminando su libertad? Siendo innegable que el resultado final es psicopatol\u00f3gico, \u00bfno supone esta reducci\u00f3n de la persona a su dimensi\u00f3n ps\u00edquica una promoci\u00f3n de la inmadurez afectiva y volitiva?<\/p>\n<p>\tLo que ha sucedido es que ha habido una dimisi\u00f3n de la condici\u00f3n personal, un significativo escamoteo de la dimensi\u00f3n \u00e9tica. Se ha ignorado que la persona es aquel ser que es suyo, que es due\u00f1o de su vida, que es no s\u00f3lo actor y agente de su vida sino autor de s\u00ed mismo, porque es libre y responsable de s\u00ed3. Al ser relativamente libre de sus impulsos internos y de las influencias externas, es capaz de optar en funci\u00f3n de un proyecto vital y de lo que reconoce como valioso. Por eso, es responsable de lo que hace de s\u00ed. Pues bien: esto es precisamente lo que se ha diluido e ignorado. Al haberse ocultado esta dimensi\u00f3n \u00e9tica, lo que ha sucedido ha sido algo realmente grave: se ha allanado el camino para la reducci\u00f3n de la persona a mero individuo. Se ha eliminado lo que es propio de la persona y se le ha reducido a su dimensi\u00f3n ps\u00edquica. Y esto supone, como luego veremos, un empobrecimiento de la propia realidad personal e incluso una desmoralizaci\u00f3n4 (entendida como par\u00e1lisis y dimisi\u00f3n personal).<\/p>\n<p>\tEn conclusi\u00f3n: se ha pretendido comprender un fen\u00f3meno humano qued\u00e1ndose en la periferia ps\u00edquica del mismo. Y no es que no afecte a esta dimensi\u00f3n. Es que la ra\u00edz profunda de los problemas a los que alud\u00edamos se encuentran en el nivel m\u00e1s profundo de la persona: en el nivel que la logoterapia denomina espiritual y que la filosof\u00eda personalista denomina la persona. Psicolog\u00eda sin antropolog\u00eda, es ciega (o, cuando menos, tuerta). Lo que se ha ignorado, dig\u00e1moslo ahora dando un paso m\u00e1s, es la doble posibilidad que encierra toda vida humana en cada uno de sus actos: o bien hacerse due\u00f1a de s\u00ed o dimitir de s\u00ed, es decir, vivir como mera persona o como individuo5. Y estas ya no son categor\u00edas psicol\u00f3gicas sino antropol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>\t\u00bfCu\u00e1l es, en este nivel en el que nos situamos, la diferencia entre persona e individuo?<\/p>\n<p>2) El individuo<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre individuo y persona, tal y como aqu\u00ed la vamos a describir, fue muy habitual en muchos de los pensadores e intelectuales que vivieron el periodo entre las dos Guerras Mundiales, sobre todo en los personalistas6. As\u00ed,\u00a0 la encontramos en Lacroix, N\u00e9doncelle, Marcel, Buber, L\u00e9vinas y, sobre todo, en Mounier. \u00c9ste, diferencia n\u00edtidamente ambas categor\u00edas indicando que, mientras que el individuo es fruto de un doble movimiento de dispersi\u00f3n en lo exterior y de repliegue en lo interior, la persona responde al doble dinamismo de apertura y donaci\u00f3n exterior y de unificaci\u00f3n interior desde el n\u00facleo de la propia vocaci\u00f3n. De este modo, el individuo ser\u00eda una persona irrealizada, una persona malograda o una degradaci\u00f3n de la persona, cerrada en los l\u00edmites de su yo hipertrofiado.<\/p>\n<p>Analicemos ahora, con cierto detalle, qu\u00e9 es lo que caracteriza al individuo:<br \/>\na)\tLlama Mounier individuo &#8220;a la dispersi\u00f3n de la persona en la superficie de su vida y a la complacencia de perderse en ella&#8221; (RPC 210). El individuo es dispersi\u00f3n, disoluci\u00f3n de la persona en la materia, en la acci\u00f3n, en los personajes que representa. P\u00e9rdida en lo m\u00faltiple e impersonal7.<br \/>\nb)\tEs un hombre an\u00f3nimo, sin vocaci\u00f3n, sin sentido, sin horizonte, sin familia, sin v\u00ednculos personales. Se repliega sobre s\u00ed, narcisista. &#8220;Un hombre abstracto, sin ataduras ni comunidades naturales, dios soberano en el coraz\u00f3n de una libertad sin direcci\u00f3n ni medida, que desde el primer momento vuelve hacia los otros la desconfianza, el c\u00e1lculo y la reivindicaci\u00f3n&#8221; (P, 474).<br \/>\nc)\tEs su actitud b\u00e1sica la de poseer, y por tanto, la de reivindicar, acaparar. En las cosas pone su seguridad8.<br \/>\nd)\tPero, sobre todo, el individuo, separado de todos y todo, se cierra, se repliega sobre s\u00ed, opta por la disoluci\u00f3n en la soledad9:<\/p>\n<p>?\tSoledad frente a la verdad (se piensa en s\u00ed, sin los dem\u00e1s; piensa en s\u00ed sin horizonte de sentido).<br \/>\n?\tSoledad frente al mundo (perdido en la volubilidad de las propias sensaciones o de la propia raz\u00f3n).<br \/>\n?\tSoledad frente a los hombres: &#8220;individuo abstracto, buen salvaje y paseante solitario, sin pasado, sin porvenir, sin relaciones&#8221; (RPC 191). Vive la libertad-de, pero ni sospecha la libertad-para. Ha perdido el gusto de acoger y el deseo de dar. Solo se afirma a s\u00ed. Es &#8216;soporte sin contenido de una libertad sin orientaci\u00f3n&#8221; (RPC 195).<\/p>\n<p>A estas coordenadas ofrecidas por Mounier, podr\u00edamos a\u00f1adir en congruencia con ellas, otras varias:<br \/>\ne)\tSus actitudes son las de sumisi\u00f3n a los dictados del mercado, asume los ideales neoliberales. Busca seguridades: coche, ahorro, puertas, guardias, sexo. No quiere compromisos. Los dem\u00e1s o le son \u00fatiles (esposa, hijos, amigos) o estorban. No cree en la gratuidad de las relaciones. Incapaz de comprometerse con nada ni nadie que no de dinero. Quiere mantenerse libre-de pero no para ser libre-para. Al no querer tensiones ni problemas, huye, se anestesia (sobre todo mediante la actividad laboral). Consecuentemente, se siente mal en el tiempo libre porque le enfrenta a s\u00ed mismo.<br \/>\nf)\tSus creencias se han diluido.\u00a0 Ya no cree en las utop\u00edas y religi\u00f3n de cuando era joven. Ahora lo ve como romanticismo ingenuo. No cree firmemente en nada para no tener que comprometerse con nada de modo gratuito. Respecto de los valores personales es indiferente. No tiene ninguna cosmovisi\u00f3n de conjunto, es decir, no hace suyos ning\u00fan sistema moral, ni pol\u00edtico, ni unas ideas religiosas. Identifica tener convicciones con ser un intolerante. Y por eso \u00e9l mismo es relativista, esc\u00e9ptico y acr\u00edtico. Mas con una excepci\u00f3n: cree en el economicismo neoliberal de modo ciego, acr\u00edtico\u00a0 y fundamentalista. Cree en la productividad, en la competitividad, en la especulaci\u00f3n. Cree en todo lo que se puede comprar. Se auto-concibe como productor-consumidor. Compra y adora los objetos de \u00faltima moda. Por eso sus valores son su visa, su coche, su m\u00f3vil, sus viajes, sus fotos, sus fiestas. \u00c9l es lo que posee. Pero, en realidad, es poseido por lo que cree poseer.<\/p>\n<p>3) \u00a1VAYA INDIVIDUO! : Lo que el individuo trae consigo.<\/p>\n<p>\ta) \u00bfCu\u00e1les son las consecuencias de esta opci\u00f3n vital? Disperso en la superficie de su vida, confiando su consistencia al tener, solo, sumiso, acr\u00edtico, sin creencias ni compromisos,\u00a0 antes o despu\u00e9s, termina por desmoronarse ps\u00edquicamente. Porque la realidad es tozuda. Y como\u00a0 en esa situaci\u00f3n antes descrita la persona se encuentra con que carece de un horizonte por el que vivir, de un sentido vital, de un proyecto de vida que vaya m\u00e1s all\u00e1 de lo inmediato y de lo pragm\u00e1tico, termina por sentir que \u00e9l mismo se ha perdido. Pero, a\u00fan d\u00e1ndose cuenta de su situaci\u00f3n, se niega a responsabilizarse de sus errores morales (que no quiere percibir como tales): se niega a responsabilizarse de s\u00ed. Por ello, o bien trata de anestesiarse (con alcohol, drogas, trabajo, sexo, televisi\u00f3n, internet, etc.) o se abandona inerme a su vac\u00edo existencial y\u00a0 se deprime. En estos casos, muchos optan por asistir al psiquiatra o al psic\u00f3logo, no para buscar la ra\u00edz de su vac\u00edo, sino para que lo cauterice y calme. Pero ocurre con alguna frecuencia que el propio psiquiatra no cree en la persona y comparte con el individuo-paciente el mismo entramado de valores, la misma postura vital anestesiante y nihilista. Por eso muchos terapeutas (??) se limitan a tratar el s\u00edntoma mediante f\u00e1rmacos anest\u00e9sicos dejando intacta la etiolog\u00eda profunda de los conflictos. Todo con tal de no invitar a su paciente a la responsabilidad, a tomar las riendas de s\u00ed.<\/p>\n<p>\tPor tanto, el resultado de esta dimisi\u00f3n personal, en el plano psicol\u00f3gico, es que el sujeto se viene abajo, se desmoraliza, se angustia.<\/p>\n<p>\tb) Esta angustia o desmoralizaci\u00f3n ha sido descrita como uno de los rasgos que definen la sociedad actual. En este sentido dir\u00e1\u00a0 Victor Frankl10 que sabemos c\u00f3mo vivir pero no para qu\u00e9 vivir. Esta p\u00e9rdida de apoyos y de firmezas sobre las que vivir, junto con el oblig\u00e1rsenos a vivir a ritmo trepidante produce este fen\u00f3meno de la angustia o, en t\u00e9rminos de la logoterapia, neurosis no\u00f3gena.<\/p>\n<p>\tTecn\u00f3latra, el individuo descubre finalmente que la t\u00e9cnica no le salva y tras la &#8216;muerte cultural de Dios&#8217; y la ausencia de cualquier ideal o m\u00edstica, s\u00f3lo le cabe sumirse en el narcisismo, que desembocar\u00e1 siempre en la angustia, la depresi\u00f3n o en la autoanestesia (con alcohol, droga, f\u00fatbol, Internet, trabajo, sexo o Valium). Todas ellas son formas de desmoralizaci\u00f3n. Porque todos estos fen\u00f3menos responden a algo mucho m\u00e1s radical.<\/p>\n<p>\tRecordemos que la persona es aquel ser que tiene que hacer su propia vida. Y como la manera concreta en que tiene que ir realiz\u00e1ndose es un problema para s\u00ed mismo, su vida es inquietud11 (que no angustia). Situada frente a la realidad, la persona se abre a ella para, a trav\u00e9s de las posibilidades de realizaci\u00f3n que le ofrece, irse haciendo plena. En su plenitud reside su felicidad. No existe s\u00f3lo libertad-de, como pretend\u00eda Sartre, sino tambi\u00e9n libertad-para12, libertad que se compromete. \u00bfCon qu\u00e9? Con las posibilidades que descubre como mejores para su plenificaci\u00f3n. Esas posibilidades son los llamados bienes. Por consiguiente, no se quiere cualquier cosa sino lo bueno, y lo bueno es lo que plenifica y, al ser apropiado, alegra. Pero tambi\u00e9n puede brotar la tristeza como fruto de apropiarse la persona de aquellas posibilidades que satisfacen inmediatamente pero no la construyen como persona. Es decir, es la manifestaci\u00f3n del empobrecimiento por el que se opta. Pero cabe a\u00fan otra posibilidad: la des-moralizaci\u00f3n, es decir la p\u00e9rdida de sentido, del para qu\u00e9 de la propia vida (situaci\u00f3n \u00e9tico-antropol\u00f3gica que podr\u00eda llegar a dar lugar, en el plano ps\u00edquico, a la neurosis no\u00f3gena).<\/p>\n<p>\tEn efecto, se puede dar la espalda a la realidad como fuente de posibilidades, cabe el ocluirse, el no abrirse a esa fuente principal de sentido y posibilidades que son los dem\u00e1s. As\u00ed, paralizado, retra\u00eddo a su puro estado natural, abandonado a su &#8216;vida est\u00e9tica&#8217;, la persona se ve lanzada a actuar habiendo perdido el sentido de por qu\u00e9 actuar. Su inquietud biogr\u00e1fica deja de ser tal para pasar a ser inseguridad, ansiedad. <\/p>\n<p>\tDe este modo el desmoralizado est\u00e1 en situaci\u00f3n de impotencia13 .Deja as\u00ed de apropiarse de posibilidades que podr\u00eda o debiera apropiarse, de modo que se va vaciando, empobreciendo, desintegrando, desvincul\u00e1ndose de la realidad y perdiendo creatividad. La vivencia de este vac\u00edo, de esta par\u00e1lisis, de esta impotencia, es la esencia de la desmoralizaci\u00f3n, \u00faltimo destino del individuo que no haya huido de s\u00ed mediante alguna forma de anestesia.<\/p>\n<p>4)\tEl individualismo.<\/p>\n<p>Pero en nuestra sociedad no s\u00f3lo se ha dado una degradaci\u00f3n de la persona en individuo, sino todo un \u00eathos social o car\u00e1cter moral colectivo que responde a estos mismos par\u00e1metros: es el individualismo.<\/p>\n<p>Esta realidad social,\u00a0 tan definitoria de la sociedad neoliberal, economicista y burguesa contempor\u00e1nea, no es sino el fruto de la promoci\u00f3n social y cultural del individuo en el sentido preciso que lo hemos definido aqu\u00ed. <\/p>\n<p>a)\tPara el individualismo, los otros o son ayuda para la propia\u00a0 realizaci\u00f3n o son obst\u00e1culos. El &#8216;yo&#8217; exige, ante todo, realizarse (postura recogida por los existencialistas y por Maslow). El infierno es el otro (dec\u00eda Sartre) si no coadyuva a este fin. Ya no hay, por tanto, ideales comunes. La persona existe, al margen de toda comunidad (aunque viva con otros). Coexiste pero no convive.<\/p>\n<p>b)\tEl individualismo constituye, por otra parte,\u00a0 el \u00faltimo fruto cultural del liberalismo pol\u00edtico unido a un sistema de mercado que se ha impuesto como ideolog\u00eda \u00fanica. El liberalismo, como sabemos, es aquella doctrina pol\u00edtica que defiende la igualdad ante la ley y pretende asegurar unas libertades b\u00e1sicas.<\/p>\n<p>?\tConsiste, te\u00f3ricamente, en la defensa del individuo frente a la sociedad y el Estado. Pero esta defensa a ultranza de lo individual acaba siendo un instrumento en manos del fuerte: una defensa del individuo fuerte frente al otro, m\u00e1s d\u00e9bil o ajeno, de la propia realizaci\u00f3n a toda costa y sin compromisos con otros. Es decir, el liberalismo desemboc\u00f3 hist\u00f3ricamente en individualismo.<br \/>\n?\tLa libertad de opci\u00f3n y la igualdad se convierten en el rechazo de toda necesidad, de toda norma, de toda vocaci\u00f3n, adhesi\u00f3n o fidelidad que ate. Al cabo, queda una libertad sin ataduras, un individuo desnudo, rey de un coraz\u00f3n sin finalidad: Tal es, sin embargo, la aspiraci\u00f3n tit\u00e1nica del liberalismo; se ha apegado tan fuertemente a los valores de la liberaci\u00f3n pura y simple, sea cual sea su meta, que ha llegado a colocar la negativa por encima de la elecci\u00f3n, la indeterminaci\u00f3n por encima de la adhesi\u00f3n, el capricho por encima de la fidelidad, el acto inmotivado por encima de acto lleno de sentido14.<br \/>\n?\tConsecuentemente, lo que, en \u00faltima instancia, promueve el individualismo, entendido como sistema moral, es la felicidad, pero entendida ahora como bienestar, como un estar sin tensiones15.<\/p>\n<p>c)\t\u00bfCu\u00e1les son los efectos del individualismo?\u00a0 La corriente \u00e9tica llamada comunitarismo lleva a cabo una de las cr\u00edticas m\u00e1s demoledoras al liberalismo atendiendo a sus efectos. El comunitarismo es una doctrina \u00e9tica surgida en la d\u00e9cada de los 80 del siglo XX en la que se afirma que toda concepci\u00f3n del bien, la virtud, la felicidad y la vida buena, son siempre referentes a una determinada comunidad y tradici\u00f3n. S\u00f3lo desde la propia tradici\u00f3n y desde la comunidad se hace inteligible la propia identidad moral. La \u00e9tica comunitaria critica al liberalismo porque promociona una sociedad individualista, insolidaria, en la que se produce anomia en la identidad, desarraigo afectivo y un empobrecimiento en las relaciones sociales y comunitarias. La enorme movilidad debida al trabajo, la movilidad afectiva (separaciones y divorcios) o la movilidad pol\u00edtica dan lugar a individuos desarraigados, afectivamente inermes. La persona es un ser comunitario, y cuando le falta la comunidad, sucumbe.<\/p>\n<p>d)\tEn esto coincide con el diagn\u00f3stico de otro reciente grupo de pensadores: los de la Escuela de Francfort: Horkheimer, Marcuse o Habermas coinciden en que el individualismo, unido al economicismo neocapitalista, han aplastado al propio individuo al que dec\u00edan servir en principio. \u00bfQu\u00e9 es lo que ha postergado y cosificado a la persona?: los dictados del mercado. El individuo, reducido a ser un pe\u00f3n productor y consumidor, una pieza m\u00f3vil del engranaje productivo, sacrifica todo (familia, tiempo, salud), en aras de este sistema economicista. Al final, su tiempo, su ocio, sus relaciones, sus acciones, se han cosificado, son tasadas como mercanc\u00edas. Todo, incluso \u00e9l mismo, se mide por su valor de uso. El individuo ha desaparecido convertido \u00e9l mismo en mercanc\u00eda16. El sistema econ\u00f3mico neoliberal ya no sirve a las necesidades del individuo sino que es \u00e9ste el que sirve d\u00f3cil y ciegamente al sistema. Si en el siglo XIX se predic\u00f3 la muerte de Dios, en el XX es la persona quien ha muerto17. <\/p>\n<p>5)\tLa persona<\/p>\n<p>\tA diferencia del individuo,\u00a0 la persona, desde la unificaci\u00f3n y sentido que propicia el descubrimiento y experiencia de su vocaci\u00f3n,\u00a0 es &#8220;se\u00f1or\u00edo y elecci\u00f3n, es generosidad&#8221; (MSP 627), superaci\u00f3n y desprendimiento (MSP 631).<\/p>\n<p>a)\tFrente a la dispersi\u00f3n del individuo, la persona es dominio de s\u00ed, conquista de s\u00ed, pero no para vivir para s\u00ed.\u00a0 Por eso, el primer deber de la persona no es salvar su persona sino comprometerla (con otros, en la acci\u00f3n, a favor de la vocaci\u00f3n propia y de los dem\u00e1s,\u00a0 asegur\u00e1ndoles un m\u00ednimo material). La libertad la emplea en adherirse a personas y valores personales: corre el riesgo del amor. As\u00ed, la vida de la persona es presencia y compromiso18. Pero para serlo, dec\u00edamos, necesita estar unificada desde su intimidad por su vocaci\u00f3n19.<\/p>\n<p>b)\tDesde su vocaci\u00f3n, desde su particular llamada a ser persona, la persona se unifica y se hace fecunda. Pero es tarea primordial de la persona\u00a0 la b\u00fasqueda y ejecuci\u00f3n de esta vocaci\u00f3n20. La familia, al igual que el Estado, el Derecho o la econom\u00eda deben estar al servicio de la protecci\u00f3n y promoci\u00f3n de la vocaci\u00f3n de la persona. Pero no pueden substituirla: &#8220;s\u00f3lo la persona encuentra su vocaci\u00f3n y hace su destino. Ninguna otra persona, ni hombre ni colectividad, puede usurpar esta carga&#8221;(MSP 630). <\/p>\n<p>c)\tLa persona realiza esa vocaci\u00f3n d\u00e1ndose, comunic\u00e1ndose a otros, sin caer en la tentaci\u00f3n del repliegue. Y, por la comunicaci\u00f3n, se abre a la comunidad. As\u00ed entendida, la persona genera comunidad, pues &#8220;no se encuentra sino d\u00e1ndose&#8221; (MSP 636), mediante un doble dinamismo de acogida y donaci\u00f3n. En ello radica su riqueza, pues &#8220;solamente nos encontramos al perdernos; s\u00f3lo se posee lo que se ama (&#8230;) S\u00f3lo se posee lo que se da&#8221; (RPC 194). Realizando su vocaci\u00f3n, acogiendo y don\u00e1ndose, la persona se hace creativa.<\/p>\n<p>d)\tAs\u00ed las cosas, podemos intentar describir, que no definir,\u00a0 la persona como aquella realidad valiosa por s\u00ed misma (digna), espiritual y de car\u00e1cter psicosom\u00e1tico (esto es, con interioridad y exterioridad), sexuada, abierta al cosmos, a las dem\u00e1s personas (en su dimensi\u00f3n individual, social e hist\u00f3rica) y a la trascendencia, que constituye una tarea para s\u00ed misma. Esta autorrealizaci\u00f3n la lleva a cabo mediante proyectos que elabora desde un sentido que descubre para su vida, a partir de las posibilidades que se le ofrecen, apoyado e impelido por las cosas, las dem\u00e1s personas y la trascendencia. En este sentido, la persona es realidad dial\u00f3gica y relacional de modo que para realizarse y llegar a la plenitud lleva una vida personal y comunitaria. Esta vida comunitaria se realiza mediante los encuentros interpersonales, los cuales son posibles porque la persona es el \u00fanico ser que es capaz de salir de s\u00ed, ponerse en el punto de vista del otro, tomarlo sobre s\u00ed, donarse a \u00e9l y permanecerle fiel.<\/p>\n<p>6)\tPero si la persona es esto, \u00bfc\u00f3mo podemos recuperar a la persona de su individualismo?<\/p>\n<p>\tAs\u00ed las cosas, parece patente que se nos invita a una gran tarea: recuperar a la persona del individuo en que ha degenerado, desarrollando as\u00ed una cultura personalista y comunitaria. Se\u00f1ala Mounier que &#8220;la persona no crece sino purific\u00e1ndose\u00a0 incesantemente del individuo que hay en ella. No se logra a fuerza de atenci\u00f3n sobre s\u00ed, sino por el contrario, torn\u00e1ndose disponible&#8221;21 \u00bfY como se hace esto? Mounier tambi\u00e9n aporta unas l\u00edneas claras de acci\u00f3n:<\/p>\n<p>a)\tSe recupera a la persona purific\u00e1ndola de lo individual, lo que comienza con la toma de conciencia de que estamos perdidos en el exterior, expulsados de nosotros mismos, prisioneros de nuestros apetitos, relaciones, del mundo que lo distrae. Vida inmediata, sin memoria, sin proyecto, sin dominio, es la definici\u00f3n misma de la exterioridad (P, 485).<br \/>\nb)\tRomper con el exterior, retirarse, hacer silencio. Esta\u00a0 actitud permite romper con las distracciones exteriores y recuperar las voces interiores, que son las que permiten a la persona volver a tomar conciencia de su vocaci\u00f3n. Lo que se busca, con este silencio y este retiro, es recuperar el secreto interior, la cifra de la propia persona. Se trata de recuperar las fuentes interiores como lugar fontanal del sentido de la persona.<br \/>\nc)\tTras esto, esta recuperaci\u00f3n supone una conversi\u00f3n, un cambio en el coraz\u00f3n en el que se dejan los valores no arraigados en la persona, y se opta por los que hacen crecer a la persona. Esta conversi\u00f3n tiene una direcci\u00f3n bien precisa: de lo exterior a lo interior y de lo interior a lo trascendente y comunitario.<br \/>\nd)\tEsta conversi\u00f3n permite recuperar\u00a0 a la persona. Y esto significa que se recupera su vocaci\u00f3n en tanto que llamada que permite unificar a la persona y llevarla m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma, indic\u00e1ndole su lugar en la comuni\u00f3n universal.<br \/>\ne)\tPlegarse para recuperarse y desplegarse.<br \/>\nEl repliegue en el interior no supone huida ni reposo sino tensi\u00f3n, experiencia de desposesi\u00f3n y desvalimiento, de riesgo y fragilidad. Se trata de recuperarse a s\u00ed en un doble movimiento de negaci\u00f3n de s\u00ed y afirmaci\u00f3n del otro, de concentrarse para desplegarse, empobrecerse para enriquecerse. Persona es, por tanto,\u00a0 la que corre el riesgo del amor, la que es capaz de donaci\u00f3n y acogida. La persona s\u00f3lo se encuentra d\u00e1ndose. S\u00f3lo se recupera perdi\u00e9ndose.<br \/>\nf)\tRecuperar a la persona es recuperar, tambi\u00e9n, su dimensi\u00f3n comunitaria: la persona s\u00f3lo se encuentra a s\u00ed en la comunidad. Por eso debe purificarse del individuo para vivir inserto (no disuelto) en la comunidad, viendo sus problemas desde ella. \u00bfQu\u00e9 exige esto?: la apertura de la persona a los otros y al Otro. S\u00f3lo desde la apertura a lo comunitario la persona es capaz de dar-de-s\u00ed. Desde una experiencia elemental e inmediata, lo que constatamos es que la esencia de la persona es din\u00e1mica y que el dinamismo m\u00e1s \u00edntimo de la persona es el de crecer hacia su plenitud, dar-de-s\u00ed, aspiraci\u00f3n a existir en plenitud o voluntad de ser22. Y esto ocurre en la medida en que va actualizando sus potencialidades de crecimiento y creatividad, se abre a la realidad, descubre un sentido, pone en orden todas sus dimensiones y se cura de todo lo que bloquea esta aspiraci\u00f3n. Ahora bien: todo esto\u00a0 s\u00f3lo ocurre en el encuentro con los otros y con el Otro en tanto que son impulsantes, posibilitantes y soporte biogr\u00e1fico. En este sentido, la posibilidad radical es la de ofrecer un sentido para vivir. Y en esto consiste la segunda constataci\u00f3n: el viaje hacia la plenitud siempre se hace mediante la apertura a la trascendencia y a la fraternidad. Desde lo \u00edntimo se descubre la necesidad de la relaci\u00f3n con los otros como esencial. S\u00f3lo en el Encuentro fecundo con el otro y con el Otro, es posible la plenitud personal. S\u00f3lo en la donaci\u00f3n al otro y al Otro es posible la plenitud personal.<\/p>\n<p>Xos\u00e9 Manuel DOM\u00cdNGUEZ PRIETO es Doctor en Filosof\u00eda y miembro del Instituto Emmanuel Mounier.<\/p>\n<p>SIGLAS de las obras de Mounier citadas<\/p>\n<p>MSP: Manifiesto al servicio del personalismo. S\u00edgueme, Salamanca 1992, tomo I de las OBRAS COMPLETAS pp579-756<br \/>\nRPC: Revoluci\u00f3n personalista y comunitaria. S\u00edgueme, Salamanca 1992, tomo I de las OO.CC, pp159-500<br \/>\nP: El personalismo. S\u00edgueme, Salamanca 1990, tomo III de las OBRAS COMPLETAS pp449-550<br \/>\nPCPH: De la propiedad capitalista a la propiedad humana . S\u00edgueme, Salamanca 1992, tomo I de las OBRAS COMPLETAS pp 501-578<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>1 El vocablo &#8216;\u00e9tica&#8217;\u00b8 procede del t\u00e9rmino griego &#8216;\u00eathos&#8217; que significa &#8216;modo de ser&#8217; o &#8216;car\u00e1cter&#8217;. Ya desde Arist\u00f3teles la \u00e9tica es concebida como una reflexi\u00f3n sobre la construcci\u00f3n del car\u00e1cter moral. El lector interesado puede profundizar en esta sugerente concepci\u00f3n de la \u00e9tica en alguno de los siguientes textos:<br \/>\n&#8211; ARANGUREN, Jos\u00e9 Lu\u00eds L.: \u00c9tica. Revista de Occidente, Madrid 1976(6\u00aa edici\u00f3n). Primera parte, cap\u00edtulo 2; segunda parte, cap\u00edtulos 1, 2 y 23.<br \/>\n&#8211; ZUBIRI, Xavier: Sobre el hombre. Cap\u00edtulo VII: &#8216;El hombre, realidad moral&#8217;. Alianza Editorial, Madrid 1986.<br \/>\n&#8211; CORTINA, Adela y MART\u00cdNEZ, Emilio: \u00c9tica. Akal, Madrid 1996. Cap\u00edtulo I: \u00c9l \u00e1mbito de la filosof\u00eda pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>2 Cfr. ARIST\u00d3TELES: \u00c9tica a Nic\u00f3maco, cap\u00edtulos II a VII<\/p>\n<p>3 La inseparable relaci\u00f3n entre libertad y responsabilidad en la persona es una de las aportaciones m\u00e1s valiosas que a la antropolog\u00eda ha hecho Viktor E. Frankl y la logoterapia. Puede encontrarse una exposici\u00f3n clara y sabrosa en NOBLEJAS, M\u00aa \u00c1ngeles: Palabras para una vida con sentido. Descl\u00e9e De Brouwer, Bilbao, 2000. Cap\u00edtulos I y II.<\/p>\n<p>4 Recogemos el t\u00e9rmino en el sentido preciso en que lo emplean Ortega, Zubiri y Aranguren. Hablan estos pensadores espa\u00f1oles de desmoralizaci\u00f3n en contraposici\u00f3n al estar en &#8216;buena forma&#8217; moral. Afirma Ortega, y recoge Aranguren en su \u00c9tica (op. cit. p.53) que un hombre desmoralizado es simplemente un hombre que no est\u00e1 en posesi\u00f3n de s\u00ed mismo, que est\u00e1 fuera de su radical autenticidad y por ello no vive su vida,\u00a0 por ello no crea, ni fecunda, ni henche su destino.<br \/>\nTambi\u00e9n Zubiri utiliza el t\u00e9rmino, en el sentido propuesto, en Sobre el sentimiento y la volici\u00f3n. Alianza Editorial, Madrid 1992, pp. 267, 400-401.<\/p>\n<p>5 No resultar\u00e1 balad\u00ed aclarar, dado que el t\u00e9rmino &#8216;individuo&#8217; es polis\u00e9mico y de uso coloquial frecuente, a qu\u00e9 acepciones del mismo no nos referimos. Ante todo, tenemos que distinguir la acepci\u00f3n concreta que le confieren algunos personalistas de las acepciones m\u00e1s cotidianas. As\u00ed, en nuestro empleo del t\u00e9rmino &#8216;individuo&#8217; no nos referimos a un miembro singular dentro de una especie o g\u00e9nero. Tampoco &#8216;individuo&#8217; tiene, en este contexto, el sentido peyorativo de referirse a &#8216;un cualquiera&#8217;. Y, por supuesto, tampoco es sin\u00f3nimo de &#8216;persona&#8217;. Por \u00faltimo, se\u00f1alemos que esta acepci\u00f3n personalista difiere de la empleada en la filosof\u00eda griega (individuo como lo opuesto a lo universal), en la filosof\u00eda tomista (individuo como lo incomunicable e irrepetible que existe por s\u00ed mismo).<br \/>\nDigamos tambi\u00e9n que aunque esta doble posibilidad radical, persona e individuo, est\u00e1 estudiada de modo expl\u00edcito por algunos pensadores personalistas, en el siglo XX, la distinci\u00f3n est\u00e1 ya presente a lo largo de la historia del pensamiento, especialmente en los existencialistas. As\u00ed, distingu\u00eda Kierkegaard entre vida est\u00e9tica y vida \u00e9tica o Heidegger entre vida aut\u00e9ntica e inaut\u00e9ntica. Para profundizar m\u00e1s sobre el sentido preciso que aqu\u00ed le queremos dar a los t\u00e9rminos &#8216;persona&#8217; e &#8216;individuo&#8217; proponemos la consulta de las voces &#8216;individuo&#8217;, &#8216;persona&#8217; y &#8216;personalismo&#8217; del Diccionario de Pensamiento Contempor\u00e1neo. Dir. Mariano Moreno Villa. Ed. San Pablo. Madrid 1997.<\/p>\n<p>6 Designamos con el t\u00e9rmino &#8216;personalismo&#8217; aquellas corrientes filos\u00f3ficas que afirman la primac\u00eda de la persona sobre cualquier otra realidad, y la toman como eje de sus reflexiones. No es tanto un sistema como una perspectiva desde la que se abordan los problemas. Pero una perspectiva filos\u00f3fica, en la que se atiende a la teor\u00eda y a la praxis, y en la que la persona es tomada en su singularidad y en su dimensi\u00f3n comunitaria, como seres libres y creadores.\u00a0 En concreto, nos referimos al pensamiento de un conjunto de fil\u00f3sofos del s. XX entre los que destaca primero Emmanuel Mounier y el grupo formado en torno a la revista Esprit\u00a0 y al que se pueden adscribir otros pensadores como Marcel, Scheler, Buber, Ebner, Landsberg, Nedoncelle, Weil, Levin\u00e1s, Ricoeur, Lacroix y, en Espa\u00f1a, Carlos D\u00edaz, todos los pensadores vinculados al Instituto Emmanuel Mounier y, de un modo lato, Jos\u00e9 Luis L. Aranguren, La\u00edn Entralgo y Juli\u00e1n\u00a0 Mar\u00edas.<\/p>\n<p>7 Ejemplos de formas de dispersi\u00f3n: hacer del f\u00fatbol, la televisi\u00f3n, el internet, las modas, la continua diversi\u00f3n mojada en alcohol, el argumento vital o, al menos, del tiempo libre, que es el tiempo en que la persona dispone m\u00e1s plenamente de s\u00ed. <\/p>\n<p>8 Cfr. MSP 627<\/p>\n<p>9 Cfr. RPC 191<\/p>\n<p>10 Cfr. FRANKL, Victor: El hombre en busca de sentido. Herder, Barcelona 1991, Parte II: &#8216;Principios de logoterapia&#8217; passim. Especialmente p.104<br \/>\n\tEsta idea es una de las m\u00e1s extendida por toda la obra del afamado psiquiatra. Por ejemplo, se puede encontrar tambi\u00e9n en La psicoterapia al alcance de todos. Herder, Barcelona 1990, Cuarta Edici\u00f3n, pp. 13-25 y, especialmente, el cap\u00edtulo XVII, &#8216;La angustia del hombre ante s\u00ed mismo&#8217;. Seg\u00fan Victor Frankl, la angustia tiene como radical motivo la ausencia de un sentido existencial.<\/p>\n<p>11 Cfr. ZUBIRI, Xavier: El hombre y Dios. op. cit. p.52. Se trata seg\u00fan Zubiri, de tener que ser absoluto sin saber muy bien c\u00f3mo serlo.<\/p>\n<p>12 Cfr. ZUBIRI, Xavier: Sobre el sentimiento y la volici\u00f3n. Alianza Editorial, Madrid 1992, pp. 87-92<\/p>\n<p>13 Cfr. Idem. p. 398<\/p>\n<p>14 Emmanuel Mounier: Personalismo y cristianismo. Ed. S\u00edgueme, Salamanca, 1992. Tomo I de las OOCC. pp. 875-876<\/p>\n<p>15 Pero como mostr\u00f3 V.Frankl en El hombre en busca de sentido,\u00a0 justo la persona crece gracias a sus tensiones y, si estas desaparecen, se desmorona: Considero un concepto falso y peligroso para la higiene mental dar por supuesto que lo que el hombre necesita ante todo es equilibrio o, como se denomina en biolog\u00eda &#8216;homeostasis&#8217;; es decir, un estado sin tensiones. Lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena. Lo que precisa no es eliminar la tensi\u00f3n a toda costa, sino sentir la llamada de un sentido potencial que est\u00e1 esperando a que \u00e9l lo cumpla&#8221; (FRANKL, Viktor E.: El hombre en busca de sentido. Herder, Barcelona 1991, 12\u00aa edici\u00f3n. pp. 104-105).<br \/>\nPero, como ya hemos se\u00f1alado en el presente trabajo, si la persona se desmorona, se desmoraliza por falta de horizonte y compromiso, nunca puede ser soluci\u00f3n enfriar o disfrazar el sentimiento de culpa o el malestar. Las terapias som\u00e1ticas y psicoanal\u00edticas curan s\u00edntomas pero no a la persona. En realidad, como ense\u00f1a la logoterapia, y el sentido com\u00fan, la persona s\u00f3lo se (re)construye desde un horizonte de sentido, desde un sistema de valores y nunca anestesiando sus culpas o adormeciendola con Tranquimac\u00edn, tila alpina,Valium o Prozac.<\/p>\n<p>16 A esta reducci\u00f3n mercantilizante, recogiendo el t\u00e9rmino del marxista Luk\u00e1cs, se le denomina reificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>17 Incluso hay filosof\u00edas, como el estructuralismo, que afirman explicitamente la desaparici\u00f3n del sujeto humano, la muerte del hombre. En fin: &#8216;Dios ha muerto. El hombre ha muerto y yo mismo no me encuentro ya nada bien&#8217;.<\/p>\n<p>18 Cfr. MSP 628<\/p>\n<p>19 Cfr RPC 212: Para Mounier la persona presenta tres dimensiones: encarnaci\u00f3n, vocaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>20 Cfr. MSP 630<\/p>\n<p>21 P, 474<\/p>\n<p>22 El dinamismo b\u00e1sico de la persona es la aspiraci\u00f3n a existir en plenitud en cierto modo semejante a la aspiraci\u00f3n de perfecci\u00f3n de toda substancia en Arist\u00f3teles, al deseo de ser en si y para s\u00ed de Sartre, o la tensi\u00f3n hacia el Bien de Plat\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se autoriza el uso de este material citando su procedencia: Dominguez Prieto, X.M. (2000). Persona e individuo. NOUS: Bolet\u00edn de Logoterapia y An\u00e1lisis Existencial.\u00a0 (4), 91-104. PERSONA E INDIVIDUO Xos\u00e9 Manuel DOMINGUEZ PRIETO 1)\u00a0 La desmoralizaci\u00f3n de los adictos. Rep\u00edtese hasta la saciedad que el alcoholismo, la ergoman\u00eda, la ludopat\u00eda, la sexoadicci\u00f3n, la drogadicci\u00f3n o<\/p>\n<p class=\"text-right\"><span class=\"screen-reader-text\">Continue Reading&#8230; PERSONA E INDIVIDUO<\/span><a class=\"btn btn-secondary continue-reading\" href=\"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/?p=1066\">Continue Reading&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-1066","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-logoterapia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1066\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vivelibre.org\/mybb\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}